Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá: reina de Colombia

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lienzo original de la Virgen del Rosario, obra de Alonso de Narváez (s.XVI) que se venera en su santuario de Chiquinquirá (Colombia). Fotografía: Rafael Bayona.

Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá es una advocación colombiana venerada en Chiquinquirá (valga la redundancia), municipio ubicado en el departamento de Boyacá, en el noreste de Colombia. Es tenida como patrona de Colombia, del estado de Zulia en Venezuela, (y según mi opinión, es patrona de los restauradores). Su lienzo original se encuentra en la basílica que lleva su nombre y es la única obra pictórica que se conoce del pintor y platero Alonso de Narváez. Aprovecho para publicar este artículo, hoy 9 de julio que se celebra su fiesta en Colombia.

Alonso de Narváez nace en el siglo XVI en la villa de Alcalá de Guadaira, en las cercanías de Sevilla, España; y muere en Tunja el 12 de octubre de 1580. Cuando arribó a las tierras de la Nueva Granada (actual Colombia) se estableció en la Ciudad de Tunja. Entre los años de 1560 y 1562 el fraile dominico Andrés de Jadraque le solicita pintar una Virgen del Rosario para la capilla del encomendero Antonio de Santana, Caballero español que obtuvo la encomienda de Suta [1] (actualmente municipio de Sutamarchán) en el valle de Sequencipá, departamento de Boyacá.

Alonso entonces procedió a realizar su encargo, para lo cual utilizó un lienzo de algodón, tejido por los mismos indios, y tierras de colores, con zumos de hierbas y flores. Empezó pintando a la Virgen del Rosario, pero como vio que la tela era larga, decidió poner a la derecha de la Virgen a San Antonio de Padua, y a la izquierda a San Andrés apóstol. Estos santos fueron elegidos por el pintor debido a que hacen referencia al santo del encomendero que encargó la obra y del fraile que hizo de intermediario para la realización de esta.
Luego de terminar la pintura, el encomendero pago un total de 20 pesos y coloco el lienzo en la capilla de Suta, donde Fray Andrés de Jadraque catequizaba a los habitantes de la región.

Grabado de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Juan Pérez (escuela española) 1735. Museo de Antioquía (Colección particular en préstamo al museo). Fotografía: Luis Bernardo Vélez

En 1574, la misión dominica pasa al clero secular, y Fray Andrés de Jadraque es enviado a otro convento, el culto a la Virgen decayó y el techo de la capilla empezó a deteriorarse formándose algunos agujeros, por lo cual el agua de las lluvias y los rayos del sol empezaron a afectar gravemente el cuadro de la Virgen, a tal punto que el doctrinero de ese entonces, Juan Alemán de Leguizamón pensó que la imagen era impropia para un altar y la entregó al encomendero Antonio de Santana en presencia de su esposa Catalina de Irlos. El encomendero fallece en 1577 y su esposa entonces decide irse al caserío de Chiquinquirá, dejando la imagen en un cobertizo que tenía allí. El lienzo empezó a deteriorarse aún más, pues fue usado para secar trigo al sol y hasta los animales lo utilizaban para dormir.

En 1585, María Ramos, esposa de un hermano del fallecido encomendero, llegó de España en busca de su marido, al que encontró en Tunja viviendo con otra mujer. Decepcionada de esto, decidió irse a Chiquinquirá a donde su cuñada Catalina de Irlos. Luego de encontrar la tela deteriorada y al saber que allí se había pintado una imagen de la Virgen de la que era muy devota, decidió tomarla, arreglarla y ponerla alto en una capilla.

María Ramos acostumbraba orar frente al lienzo y decir: “¿Hasta cuándo, rosa del cielo, habéis de estar tan escondida? ¿Cuándo será el día en que os manifestéis y dejéis ver al descubierto para que mis ojos se regalen de vuestra soberana hermosura, que llene de alegría mi alma?”
Esta plegaria la repetía María Ramos a diario, hasta que el 26 de diciembre de 1586, luego de dos horas de oración, a las 9:00 de la mañana, al salir de la capilla, sintió como Miguel, un niño indígena de unos cuatro o cinco años que pasaba por la puerta de la capilla con su madre Isabel, le decía “¡Mire, mire!”, la madre volteó a mirar al interior de la capilla y observó como el lienzo de la Virgen estaba parado en el suelo despidiendo resplandores que iluminaban todo el recinto. Isabel vio que María Ramos estaba de salida, por lo que le dijo “Mire, mire, señora, que la Madre de Dios se ha bajado de su sitio, está en vuestro asiento y parece que se está quemando”. Entonces María volvió su mirada hacia el cuadro resplandeciente y se dio cuenta que sus plegarias habían sido escuchadas y cumplidas. Se acercó y se arrodilló ante la imagen, luego la observó con temor y se dio cuenta como el rostro de la Virgen se había llenado de belleza y colores vivos, también las figuras de San Antonio y San Andrés habían quedado muy bien delineadas. Luego de una hora el cuadro aun seguía resplandeciente y con cierto temor decidieron volverlo a colgar en el lugar en el que se encontraba, durante todo el día permaneció iluminando la capilla, después, la imagen permaneció como puede contemplarse actualmente.

Ex-voto a la Virgen de Chiquinquirá. Anónimo antioqueño, 1813. Museo de Antioquia, donación de Mariela Montoya de Restrepo. Fotografía: Luis Bernardo Vélez.

El hecho se divulgó por las poblaciones vecinas, lo que hizo que llegaran muchas personas a observar la imagen renovada. Se dice que esta iluminación de la Sagrada Imagen se repitió ante numerosa concurrencia el 30 de julio de 1588 y el 5 de enero de 1589.

Luego de esto, sucedieron varios hechos en torno a la imagen:
– En 1588 se crea la doctrina indígena de Chiquinquirá, separándola de la de Suta.
– En 1596 Clemente VIII concede indulgencia plenaria a quien visite devotamente la imagen.
-En 1633, por la petición de los frailes dominicos de tener la imagen, esta se traslada a Santafé de Bogotá, donde los fieles, agradecidos por los favores recibidos, tienen la intención de quedarse con ella y empiezan a levantarle una capilla en la Catedral Metropolitana.
-En 1636 el cabildo metropolitano accedió a la solicitud hecha por los dominicos de custodiar la imagen en la doctrina de Chiquinquirá en permuta por las parroquias dominicas de Gachetá (en el departamento de Boyacá) y Siachoque (departamento de Cundinamarca), se crea la parroquia de Chiquinquirá.
-En 1815 los frailes dominicos regalan a la lucha libertadora las joyas de la Virgen que habían sido donadas por los peregrinos.
-En 1816 la imagen es sacada del templo y secuestrada, con la intención de que protegiera a las tropas patriotas que iban a luchar al llano, las tropas españolas los atacaron, recuperaron el lienzo y lo devolvieron al santuario.
-En 1908 se consagra el altar de mármol y la imagen es colocada allí, el altar es de orden corintio, está coronado por tres ángeles de tamaño natural, tiene el monograma de la Virgen María y siete figuras simbólicas de los sacramentos.

Vista de la fachada de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, Colombia. Fotografía: Rafael Bayona.

Durante la época colonial se tuvo mucha devoción a esta advocación, pues es sabido que se hicieron grabados de la imagen en España y que fue reproducida por muchos talleres de pintura en Santafé de Bogotá y en Quito. Además de que se produjeron imágenes suyas en la Ciudad de Santafé de Antioquia, la cual estaba muy alejada del lugar donde ocurrió el milagro y era un sitio de difícil acceso dentro de la geografía Neogranadina, todo esto no impidió la llegada de la “Chinca”, como se le llama cariñosamente, a tierras antioqueñas donde también se le dedicaron varios templos.

Ahora para los amantes del arte que deseen saber algunas características del lienzo, les traigo a colación un fragmento de un texto publicado en el espacio de Alonso de Narváez en Colarte, web con amplia información sobre todo lo relacionado con las artes en Colombia.

“El lienzo mide 1.25 metros de ancho por 1.19 metros de alto. Está sujeto a un bastidor de travesaño vertical reforzado por piezas de madera fijadas al mismo, las cuales sirven de apoyo a los elementos metálicos -tornillos y otros- utilizados para sujetar las joyas colocadas en diferentes épocas. La tela tiene numerosos faltantes pequeños, en su mayoría producidos por los elementos de fijación de las joyas.
En cuanto a su manufactura se trata de un tejido de algodón, confirmado con el análisis microscópico de la fibra. La tela muy delgada, de trama abierta, con un promedio de 14.5 hilos por cm2, fue confeccionada en telar manual. Es bien probable que se haya encolado para darle un poco de rigidez al soporte, sobre todo si consideramos lo delgado de las fibras y lo abierto de la trama.
La obra no muestra la capa de base de preparación que habitualmente sirve de apoyo a la capa pictórica. El color se aplicó directamente sobre la tela impregnando los hilos.
Para la capa pictórica se utilizó blanco de España -carbonato de calcio-, adquirible fácilmente en su estado natural mezclándolo con cola como aglutinante, a lo cual fueron añadidos colores de origen orgánico, obteniendo matices en escasa gama. Esta técnica explica el acabado general en tono mate que presentan las pinturas al temple.

Detalle del rostro de la Virgen y el Niño en el lienzo original.

El estado de conservación es precario, apenas si es posible distinguir los personajes, los cuales presentan decoloración generalizada. La figura de la Virgen es la más afectada por la pérdida de color: pinceladas muy tenues permiten seguir el óvalo del rostro y demarcan débilmente los párpados y la boca. Trazos en blanco limitan el velo que cae sobre los hombros y pecho al igual que el paño que cubre al niño. Del manto se aprecian los bordes externos en azul pálido; en la parte inferior de la figura sólo son visibles las pinceladas oscuras que marcan los pliegues del vestido.”

Lucho

Bibliografía:
– Santiago Londoño Vélez. Breve historia de la pintura en Colombia, Fondo de cultura económica. Segunda reimpresión, Bogotá, 2008.
– Periódico Antioquia por María, No 10, Mayo de 1919. Página 30.
– http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/todaslasartes/arte-indice/chiquinquira.htm pagina web de la biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la república de Colombia, consultada el 5 de julio de 2012.
– http://virgendechiquinquira.com/ pagina web del Santuario Mariano Nacional de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, consultada el 5 de julio de 2012.
http://www.colarte.com/colarte/conspintores.asp?idartista=6054&tipo=1 pagina web donde hay información acerca de Alonso Narváez, consultada el 5 de julio de 2012.


[1] Sistema de explotación de tierra en la colonia que consistía en que los pueblos originarios americanos debían pagar un tributo fijado por oficiales de la corona como cesión de la carga debida al rey; el encomendero (el que recibía el tributo) tenía como obligación la catequización y el adoctrinamiento de aquellos que le pagaban el gravamen. Por ello, la capilla para donde iba destinado el lienzo de la Virgen es lo que llaman templo doctrinero, pues era usado para la evangelización de los habitantes del lugar.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

12 pensamientos en “Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá: reina de Colombia

  1. Muchas gracias, Lucho, por este interesante artículo sobre esta advocación mariana patrona de Colombia, tan querida no sólo allí sino también en otros países sudamericanos, como Venezuela, tengo entendido.

    Yo, como no doy mucho crédito al asunto de los milagritos-milagrotes alucinógenos que de poco nos sirven; pasaré directamente al asunto que más me interesa, que son las características técnicas y artísticas del lienzo 🙂 En verdad es una pieza bellísima y de mucha mejor calidad que muchas otras Vírgenes coloniales, todo hay que decirlo. Me resulta curioso que San Antonio lleve la capucha puesta y que la Virgen y el Niño porten un pajarito además del cetro; desde luego, no es una Virgen del Rosario típica, y los Santos que la acompañan no son dominicos.

    A riesgo de resultar obvio lo que digo, ¡es muy urgente que se aborde una inmediata restauración de lienzo! Es vergonzoso y lamentable que tan hermosa pieza esté en un estado tan malo. Si no se procede pronto a su conservación, la perderéis, porque es más que notorio que las tres figuras -especialmente la Virgen- están desapareciendo. No sé si es cierto eso de que el lienzo fue usado de cualquier cosa o es otro dato de la leyenda, pero si se hizo así, ¡qué vergüenza! Lienzos de muchísima menor calidad han sido tratados con mayor respeto.

    La imagen necesita pasar mucho tiempo en taller de restauración, que se le retiren los apliques metálicos -que, como bien dice el estudio último del artículo, le hacen más mal que bien- y que se proceda a rescatarla y a reconstruirla, o más pronto de lo que pensamos, nos quedaremos sin Virgen de Chiquinquirá. Y sería una pena, ya que ninguna de las copias posteriores, versiones, grabados, exvotos y estampitas ñoñas, le hacen la menor justicia.

    En fin Lucho, gracias por el artículo -me encanta el tema de las advocaciones marianas locales- y por favor, no te hagas tan caro de ver a partir de ahora 😀

  2. Muchas gracias, Lucho, por este precioso artículo sobre la Santísima Virgen.
    Decir simplemente tres cosas: el lienzo es precioso, es más normal de lo que parece el ver a San Antonio con la capucha puesta y eso de relacionar una imagen de Nuestra Señora con “las batallitas”….¡como que no!.

  3. Lucho ya hacia tiempo que no nos deleitabas con uno de tus articulos.
    Me alegra que hayas realizado este dedicado a la Virgen de Chiquinquira,patrona de tu pais y muy conocida y venerada en otros.

    Yo soy mas perceptivo que mi compañera y amiga Ana Maria al tema de apariciones y prodigios en estos temas,en lo que si estoy de acuerdo con ella es que debe restaurarse urgentemente.
    No comprendo ni entiendo como no restauran la pintura,ya practicamente apenas se distingue.

  4. Lucho:
    que padre articulo, se me hace simpatico encontrar más imagenes que se restauran solas, y tambien que tenga autor bien decia un mariologo: La imagenes de Maria mas amadas y veneradas por los cristianos son aquellas de origen o autor desconocido y es por ello que le dan un origen divino que obra maravillas. Pero en este caso como el de Ntra Sra de Copacabana que se sabe su autor nada tiene que ver con origenes milagrosos es decir sin tantas historietas. Lo unico que no cabo de entender por que eso de poner dos Niño Jesus uno con la Virgen y el otro con Sn Antonio. saludos

  5. Lucho, amigo muchas gracias por este articulo que como te comente, si no te animabas a hacerlo tu, lo iba a hacer yo jeje porque en verdad que es una advocación de gran importancia, aunque actualmente su culto este en detrimento en comparación al crecimiento de otros en Colombia como el del Divino Niño, el caso de la Virgen de Chiquinquirá siempre me ah gustado porque a pesar de ser un milagro por demás común de leer en las leyendas coloniales de imagenes milagrosas es una Virgen de gran devoción, mi duda es ¿cuando se le nombro patrona de Colombia?. La verdad no pense que la imagen se encontrara en tan deteriorado estado, pero el problema con estas imágenes que son famoss por sus “milagrosas renovaciones” es que luego los devotos y muchas veces el mismo clero son renuentes a restaurarlas a su debido tiempo, por pensar que seria una “ofensa” hacer con mano humana lo que milagrosamente se obró en la pintura, por suerte en el caso de México con la Virgen de Guadalupe no han sido de esa forma y si se le ah restaurado, pero en otros casos de imágenes con este tipo de leyendas de renovaciones muchas veces es diferente, ojala y se dejara de pensar asi y se le diera una restauración urgente a la Patrona de Colombia, siempre me ah resultao curioso verla con San Andres y San Antonio a los lados aunque ya has respondido a mi duda de porque se eligio a ellos dos en el articulo, muchas gracias amigo.

    • Si es cierto eso, André -y me temo que lo es-; es decir, si es verdad que no la restauran porque se teme ofender a una restauración milagrosa que, lógicamente, es inexistente, entonces la cultura popular es más idiota de lo que creí. Cuando la Virgen desaparezca completamente y sólo les quede una tela sucia con apliques de joyas, llorarán y se lamentarán de haber perdido semejante maravilla. Y ya podrán hacer novenitas para que reaparezca milagrosamente, que obras más grandes se han perdido y somos nosotros los responsables de mantenerlas y conservarlas, no la divinidad.

      • En eso pues te apoyo Ana, desgraciadamente a veces la cultura popular empeora la situación en lugar de mejorarla como en este caso, yo por ejemplo apesar de qjue me gusta creerme estas leyendas por gusto propio, en el caso de las restauraciones milagrosas siempre hay algo que me hace darme cuenta de que muchas veces no son más que añadidos a las leyendas de las imágenes en especial porque siemrpe eh dicho que si tuvo una restauración milagrosa, entonces ¿porque con el tiempo se vuelve a deteriorar?, una restauración hecha por el mismo Dios no tendría porque desvanecerse con el tiempo como las hechas por mano humana, a pesar de que tengo esta idea vuelvo a repetir que a mi me gusta creer en estas leyendas por lo romanticas que me parecen, quizas hasta cursis pero me gusta creer en ellas.

  6. Como todo Buen Colombiano nos hablas de una advocación famosa de tu tierra.

    Lucho nos hablas de la Famosa Virgen de Chiquinquira; la cual oí hablar de ella por un Fraile Dominico Colombiano que estudiaba la teología en México.

    Concuerdo con Ana María respecto a la restauración de la imagen. Como que lo pide a gritos o de plano perderán ese patrimonio.

  7. Hoy Nuestra Patria se ah vestido de fiesta pare celebrar a nuestra Reina, la devocion a la virgen de chiquinquira ah estado con nosotros desde antes de nuestra independencia, se podria decir que es una de las devociones colombianas mas antiguas, incluso el libertador Simon Bolivar acudio en peregrinacion a su santuario para pedirle su auxilio en las batallas de la gesta libertadora, y la virgen como buena madre siempre lo ayudo, practicamente a ella devemos nuestra libertad.
    PUES SOIS DE LOS PECADORES EL CONSUELO Y LA ALEGRIA, OH MADRE CLEMENTE Y PIA ESCUCHAD NUESTROS CLAMORES!!!

  8. Primero que todo, Les agradezco a todos por haber leído el artículo.

    Ana María, pues sí, la imagen de la tela desde que la vi por primera vez ha estado así, es más siempre me extrañó esto de la renovación milagrosa, porque la verdad es muy poco lo que alcanza a distinguir a simple vista, eso y que según me cuentan los que han ido al santuario el lienzo se encuentra muy alto y no es mucho lo que pueda apreciarse.

    Antonio, a mi también me parece que eso meter a la virgen en guerras y cosas por el estilo, nada que ver. Es mas me parece muy mal hecho, pues no creo que a ella le agrade mucho la idea de estar del lado de unos que terminaran matando y lastimando a otros.

    Abel, pues lo de los milagros y cosas, yo pienso que es algo de mucho cuidado y que no siempre tiene que ser verdad, yo no es que me crea mucho lo de la renovación, pero tampoco descarto del todo que haya sucedido algún hecho que motivara lo que ha llegado a nuestros días en cuanto a esta advocación, como tú mismo sueles decir, las leyendas tienen alguna base. Relacionado con esto yo digo que es mejor que cada uno crea lo que le parezca y que respete la opinión de los demás ¿no? 🙂

    André, yo si había oído algo del porqué de los dos santos en la imagen, pero la verdad no había entendido bien, en cuento a tu pregunta, la Virgen fue declarada por el Papa Pío VII en 1829 Patrona de Colombia.

    Y pues sí, concuerdo con todos cuando hablan de la restauración, se encuentra en un estado muy lamentable, y creo que hay tres razones para restaurarla: la primera es lo que representa esta imagen para el país, la segunda, su valor histórico y la tercer es el valor artístico, considerando además que es la única pintura que se conoce de Alonso de Narváez.

    Dios los bendiga.

  9. ¡Qué bien Lucho! Gracias por este excelente artículo, conozco por supuesto la advocación, pero no su historia.

    Es extraordinario que se conserve el nombre del autor y aunque el lienzo está en muy malas condiciones, se puede ver claramente que es una imagen de gran belleza. Por cierto que nunca había visto la pintura original.

    Ojalá que sigas escribiendo artículos de advocaciones marianas colombianas.

  10. Muy bueno tu artículo. Nuestra Señora de Chiquinquirá en Maracaibo también experimentó una renovación prodigiosa a principios del siglo XVIII. El obispo Lasso de la Vega (de Mérida de Maracaibo) tramitó ante la Santa Sede en 1827 (y lo logró) su designación como patrona de la Gran Colombia, así como la de los obispos para todas las sede vacantes de la República. Gracias por compartir

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