La Dormición de la Santísima Madre de Dios y siempre Virgen María

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono ortodoxo americano de la Dormición de la Virgen.

La Madre de Dios, tanto para los ortodoxos como para los católicos, es el Santo más importante y querido, pues siempre está intercediendo por nosotros ante Dios. En la tradición ortodoxa existen muchos himnos que dicen que ninguna oración suya será desatendida por su Hijo, nuestro Señor Jesucristo. El gran amor de los cristianos a María puede comprobarse por el gran número de personas que llevan su nombre, por las fiestas dedicadas a ella a lo largo del año y por el gran número de iglesias también dedicadas bajo su patrocinio.

En Oriente, se celebra el nacimiento de la Virgen (8 de septiembre), el día de su revelación a los santos Andrés y Epifanio de Constantinopla, también conocido como la “protección de la Madre de Dios” (1 de octubre), su Presentación en el templo (21 de noviembre), la “Synaxis de la Madre de Dios” en el segundo día de la Navidad (26 de diciembre), la Anunciación (25 de marzo) y en otras celebraciones menores.

Icono ortodoxo ruso de la Dormición de la Virgen. En él se aprecia cómo Nuestro Señor toma la animula de su Madre para llevarla al cielo.

Pero la celebración más importante sigue siendo la del 15 de agosto, conocida como la “Dormición de la Virgen Santísima, Madre de Dios y siempre Virgen Maria” (en griego, “Κοίμησης της Θεοτόκου”). La misma festividad se celebra en Occidente como la Asunción corporal de María al cielo. La diferencia entre las dos confesiones es que en Occidente se dice que María ascendió corporalmente al cielo, mientras que en Oriente se afirma que su Hijo Resucitado fue quien llevó su cuerpo al cielo. La diferencia está en que en Oriente se cree que Maria nació con el pecado original pero que fue limpiada en el momento de la Encarnación de Nuestro Señor, en otras palabras, el poder elevarse a los cielos proviene de la realidad de la resurrección de su Hijo. La representación de esta creencia puede visualizarse en los iconos ortodoxos de la Dormición, que representan a Jesucristo cogiendo el alma de su madre como si fuera un bebé pequeño.

La conmemoración de este día en el que la Virgen deja este mundo no es un acontecimiento triste, ya que desde entonces, ella ruega por nosotros en el cielo. Por lo tanto, el ayuno de dos semanas anteriores a la festividad, termina hoy para que en lugar de utilizar vestidos de luto, los cristianos celebremos el día con alegría.

Los hechos históricos y la localización del evento
No existen datos exactos sobre el día en el que la Santísima Virgen murió. La falta de información de los Evangelios se complementa con la tradición. El “Transitus Mariae”, una obra apócrifa del siglo II, se refiere a este momento diciendo que el mismo Jesús le habría indicado el lugar de la sepultura a Pedro y ese lugar sería el jardín de Getsemaní, ubicado en el valle de Josafat, que separa a Jerusalén del Monte de los Olivos. De acuerdo con las “Actas apócrifas de Juan”, que también datan del siglo II, el evangelista fue a Éfeso siendo ya viejo, acompañado de Procoro y después de la muerte de María. Otras obras apócrifas resaltan la misma tradición, entre ellas, dos cartas de San Ignacio a Juan y una carta de Dionisio el Pseudo-Areopagita al obispo Tito (siglo IV) y el libro de la “Santa Virgen Madre de Dios”, del Pseudo-Melitón de Sardes (siglos V-VI); todos ellos dicen que María fue sepultada en el jardín de Getsemaní.

Detalle de la Dormición de la Virgen en el ábside de la catedral de Sibiu, Rumanía.

El Martirologio de Jerusalén (siglo V) atestigua que existía una iglesia dedicada a la Santísima Virgen, sobre su tumba, localizada en el Valle de Josafat. En ese mismo período de tiempo, la “Historia Euthymiaca” informa de que el emperador Marciano (450-457) y su esposa Pulqueria preguntaron al patriarca Juvenal de Jerusalén acerca de donde estaban las reliquias de la Madre de Dios. Juvenal les habló de la tradición que decía que tres días después de haberse quedado dormida, el cuerpo de la Virgen fue llevado al cielo por lo cual, la tumba del huerto de Getsemaní estaba vacía, quedando allí sólo un velo que más tarde se llevaron a la Iglesia Blachernae de Constantinopla. San Epifanio de Salamina († 403) sigue la tradición y dice que San Juan fue a Éfeso solo. En los siglos posteriores, San Gregorio de Tours, San Isidoro de Sevilla, San Modesto, San Sofronio de Jerusalén, San Germán de Constantinopla, San Andrés de Creta y San Juan Damasceno, localizan la existencia de la tumba en Jerusalén.

Estos escritos han sido recopilados en el sinaxario de Constantinopla, el cual se lee en las iglesias ortodoxas en la mañana del día 15 de agosto, durante el servicio anterior a la Sagrada Liturgia; este texto, lo reproducimos aquí en su totalidad. El texto, por supuesto, tiene un escaso valor histórico, pues ciertas informaciones no se ajustan al contexto. Su valor reside en cómo lo reciben los cristianos devotos. Más específicamente, la historia nos demuestra cómo el culto a la Madre de Dios estaba desarrollado en el momento en el que el Sinaxario fue escrito, alrededor del siglo X, y cómo en ese sentido se fijó la tradición. No voy a juzgar aquí la veracidad de todos los hechos porque voy a dejar que el texto hable por sí mismo acerca de la devoción que los creyentes ortodoxos le tienen a Nuestra Señora.

Vista de un icono ortodoxo rumano de la Dormición de la Virgen, engalanado con flores para su veneración el día 15 de agosto. Monasterio Sihastria Putnei, Rumanía.

“En el día 15 del mes, la conmemoración del muy reverendo traslado de Nuestra muy Gloriosa Señora y siempre Virgen María.
No es de extrañar que la Doncella, la salvación del mundo, muera,
cuando quien hizo el mundo, hecho carne, también había muerto.
La Madre de Dios siempre está viva a pesar de que al decimoquinto, ella murió.
Cuando Cristo, nuestro Dios, decidió llevarse consigo mismo a su propia madre, lo avisó tres días antes a través de un ángel. Dijo: “Es el momento de llevarme a mi madre conmigo. No estés preocupada por esto, acepta mi palabra con alegría porque vas a venir a la vida inmortal”. Y ella, en su anhelo por irse con su Hijo, subió aprisa al Monte de los Olivos para orar (ya que era su costumbre el ir allí a orar). A continuación ocurrió algo maravilloso porque las plantas del Monte se inclinaron por su propia voluntad y como esclavos, reverenciaron a su Señora. Después de orar volvió a casa pero al mismo tiempo toda la casa tembló. Ella preparó muchas luces y dando gracias a Dios, invitó a sus familiares y vecinos. Ella barrió la casa y preparó el lecho y todo lo necesario para el entierro. Ella explicó todo lo que le había dicho el ángel respecto a su traslado al cielo y cómo confirmación de sus palabras, mostró la recompensa que le había dado, que era una rama de palma (del Paraíso). Las mujeres que habían sido convocadas a esta audiencia, lloraron y se lamentaron y se levantaron gritando de dolor. Cuando cesaron sus lamentos, les suplicaron que no las dejara huérfanas. Ella les aseguró cuanto había pasado y hecho para velar y proteger no sólo a ellas, sino a todo el mundo. Gran parte de su dolor, se alivió con estas palabras de consuelo que dirigió a quienes estaban presentes. Luego ella dio instrucciones acerca de sus dos túnicas: que las dos viudas pobres que estaban habitualmente con ella y la conocían y que recibían lo que se requería para su alimentación, debían tener una cada una.”

Mientras ella detallaba y organizaba todo esto, de repente se oyó el sonido de un trueno poderoso y la llegada de muchas nubes desde los confines de la tierra, que traían a los discípulos de Cristo junto a la casa de la Madre de Dios. Entre ellos estaban también los jerarcas, los que conocen a Dios, Dionisio el Areopagita, Jeroteo y Timoteo. Cuando se enteraron del por qué estaban allí juntos, hablaron con ella de la siguiente manera: “Si vimos, Señora, cómo te quedabas en el mundo y nos consolaste como también lo hizo nuestro Señor y Maestro, ¿cómo vamos ahora a soportar este sufrimiento? Pero como por el deseo de vuestro Hijo y Dios pasarás a las regiones del más allá de este mundo, nos alegramos por las cosas que se han dispuesto para ti”. Al mismo tiempo que decían esto, lloraban profusamente. Pero ella les respondió: “Amigos y discípulos de mi Hijo y Dios, no volváis de la alegría a la tristeza, enterrad mi cuerpo tal como lo he arreglado en el lecho”. Cuando todo esto se había completado, Pablo, por inspiración, llegó. Cayó a los pies de la Madre de Dios y venerándola y abriendo su boca, pronunció un gran elogio sobre ella diciendo: “¡Salve, Madre de la vida y tema de mi predicación! Porque aunque nunca vi a Cristo, al verte, me parece verlo”. A continuación, la Virgen se despidió de todos. Se acostó en su lecho y arregló su purísimo cuerpo como ella deseaba. Rezó por todo el mundo y para que llevaran una vida en paz. Ella les dio su bendición y así, entregó su espíritu en las manos de su propio Hijo y Dios.

Detalle de la Dormición de la Virgen. Fresco ortodoxo rumano en el monasterio Humor, Rumanía.

En esto, Pedro comenzó con los himnos fúnebres. El resto de los apóstoles, cogieron el féretro y acompañaron el cuerpo que ella había recibido de Dios a la tumba; unos iban al frente con lámparas e himnos y los demás les seguían detrás. En esto, los dirigentes judíos se entremezclaron entre la multitud para convencerlos de que cogieran el féretro del cuerpo que había dado la vida y lo tiraran al suelo. Pero sobrevino un castigo sobre los que se atrevieron a estas cosas, quedando todos ciegos. Uno de ellos, que intentó una locura mayor tocando el féretro sagrado, fue privado de sus dos insolentes manos. Ellos fueron separados por la espada del castigo y éste quedó colgando del féretro. Era un espectáculo digno de compasión, hasta que, después de creer con todo su corazón, encontró la curación, quedando sano como estaba antes. Y cuando parte de la cubierta del féretro se colocó sobre los que habían quedado ciegos pero luego creyeron, también a ellos les dio la curación. Cuando los apóstoles llegaron a Getsemaní, pusieron en la tumba el cuerpo que dio la vida y allí permaneció durante tres días respondiendo a las incesantes voces de los Ángeles.

Pero cuando, por designio divino, uno de los apóstoles (Tomás según el Sinaxario rumano) que había estado ausente durante la sepultura del cuerpo que dio la vida llegó al tercer día, estaba muy apenado y afligido por no haber sido hallado digno. Todos los demás apóstoles que habían sido encontrados dignos, decidieron por unanimidad abrir la tumba por el bien del apóstol que había estado ausente, cosa que pareció bien a todos y también a él mismo, a fin de venerar a aquel cuerpo exento de toda culpa. Cuando ellos lo vieron quedaron sorprendidos. Encontraron el sepulcro vacío, sin el santo cuerpo conteniendo solamente un lienzo que sirvió de consuelo para aquellos que estaban a punto de llorar y para todos los fieles y que es un testimonio seguro del Traslado (traslado al cielo). Porque incluso hoy, la tumba excavada en la roca es visible y venerada, vacía de un cuerpo, para gloria y honor de la Virgen Santísima, Madre de Dios y siempre Virgen María. Por cuya santa intercesión, ¡oh Dios! ten misericordia y sálvanos, ya que tú eres el bien y el amor de la humanidad”.

Vista del iconostasio que recubre el sepulcro de la Virgen. Gethsemaní, Monte de los Olivos en Jerusalém (Israel).

Desde cuándo se celebra la Asunción
El origen de la fiesta del 15 de agosto es incierto, siendo la primera referencia a esta celebración la del antiguo Sinaxario georgiano. En éste, el 15 de agosto representa la fiesta anual de la consagración de una iglesia de la Virgen María, construida en el siglo V entre Jerusalén y Belén. La celebración generalizada en todo Oriente se asocia con el emperador Mauricio (582-603), y en el Occidente, con el Papa Teodoro I (642-649).

La tumba
La fiesta de la Dormición de la Madre de Dios es celebrada con especial solemnidad en Getsemaní, el lugar de su tradicional entierro. Situada en el Monte de los Olivos, cerca de Jerusalén, la iglesia está construida en realidad como una cueva en una montaña.

La primera capilla en el sitio tradicional de la tumba fue construida por el patriarca Juvenal, en el siglo V y pronto se convirtió en un centro de peregrinación. El emperador Mauricio construyó una basílica sobre la misma, de modo que la tumba permaneció bajo tierra. La iglesia fue destruida por los persas en el año 614, pero pronto fue reconstruida como nos lo confirma el peregrino Arnulfo en el año 670. En el año 1000 fue destruida nuevamente por los árabes, pero la zona interior se mantuvo protegida por los nuevos conquistadores, que rindieron homenaje a la “tumba de la Madre de Issa”. Más tarde se construyó una abadía benedictina y posteriormente, un convento franciscano, perteneciendo desde el año 1757 a la Iglesia Ortodoxa Griega.

Vista del sepulcro de la Virgen en Gethsemaní, Monte de los Olivos (Jerusalén).

Existen reiterados daños hechos en la basílica medieval al hundirse, de tal forma que hoy sus ventanas se encuentran por debajo del nivel del suelo. Se convirtió como en una especie de plazoleta y actualmente se puede descender por el este a la Capilla de Getsemaní y por el norte, a la basílica del siglo V, donde está la propia tumba.

Hoy en día, los peregrinos descienden cuarenta y ocho escalones para llegar a este lugar santo y tal como está, en un camino a la derecha (en el escalón 23) existe un pequeño altar consagrado a los Santos Joaquín y Ana y en el lado opuesto, a la izquierda, la capilla de su esposo San José, con su presunta tumba. La iglesia de la tumba tiene forma de cruz con brazos desiguales. En los laterales hay varias tumbas de algunas de las esposas de los Reyes de los cruzados. En el centro del brazo más oriental, se encuentra la tumba de la Virgen María, en el interior de un pequeño habitáculo de madera, en el interior de un bloque de piedra muy parecida a la tumba de Jesús.

Dormición de la Virgen. Pintura contemporánea sobre tabla. Iglesia Ortodoxa de San Jorge en Greenville, Carolina del Sur (EEUU).

Dormición de la Virgen. Pintura contemporánea sobre tabla. Iglesia Ortodoxa de San Jorge en Greenville, Carolina del Sur (EEUU).

Los musulmanes han puesto también dentro, un nicho que indica la dirección a la Meca, ya que dicen que Mahoma vio una luz encima de la tumba cuando estaba en Jerusalén. Otras tradiciones localizan la tumba de María en Éfeso, debido a que la Santísima Virgen le fue encomendada al apóstol Juan cuando ambos estaban a los pies de la Cruz. Allí existen también dos casas en el Bulbul Dagi (Colina del Ruiseñor), llamada Panagia Kapulu (Casa de la Santísima Virgen) y la casa de San Juan.

Troparion (Himno)
¡Al dar a luz, conservaste la virginidad! Y para conciliar el sueño no abandonaste el mundo, ¡Oh Madre de Dios! Fuiste trasladada a la vida, ¡oh Madre de la Vida y por tus oraciones no entregues nuestras almas a la muerte!

Mitrut Popoiu

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

14 pensamientos en “La Dormición de la Santísima Madre de Dios y siempre Virgen María

  1. Ante todo, mi querido amigo Mitrut, quiero darte las gracias por este artículo en el que nos presenta la festividad litúrgica del día de hoy según la tradición ortodoxa. Ya el año pasado, nuestro querido amigo Damiano nos la presentó según la tradición católica.

    Independientemente del tema de la Concepción Inmaculada de Maria – los católicos afirmamos que fue concebida sin el pecado original mientras que los ortodoxos confesáis que ella quedó inmaculada en el momento de la Anunciación – en el tema de la Asunción no existe diferencia alguna aparte de la denominación (Asunción o Dormición) porque ambas Iglesias confiesan que Maria subió a los cielos en cuerpo y alma, no por su propio poder, sino por el poder de su Hijo. Ella no ascendió al cielo sino que fue asunta al cielo: no subió por si sola, sino que fue llevada.

    Ya se que para nosotros esto es un dogma mientras que para vosotros no lo es, pero ambas Iglesias, con dogma o sin dogma, creemos una única verdad: Maria fue llevada a los cielos en cuerpo y alma y allí está al lado de su Hijo y Dios intercediendo por nosotros.

    Maria virgo assumpta est ad ethereum thalamum in quo rex regum stellato sedet solio.

    • Yes, there’s no dogma on this topic, but the popular belief is very strong. As you tell me here, Antonio, I understand that the Catholic Church doesn’t preach the assumption from its own puwer… that means what I have learnt in the school about the catholic practice is false. I have learnt, that the catholics believe, that Virgin Mary climbed alone in Heavens, beinw without sin – so practically being ontologically like her son. But what you told me confuses me a little… I must be a little bit more careful on this subject.

      • Mitrut,
        Los católicos y los ortodoxos creemos lo mismo: solo Cristo ascendió a los cielos por su propio poder.
        Maria no ascendió a los cielos, sino que “fue llevada” a los cielos. Esa es la diferencia entre ascención y asunción.
        Ascención: subir por su propio poder. Solo Cristo lo tiene.
        Asunción: ser llevada al cielo. Maria no tiene poder para subir por si misma.
        Ese es nuestro dogma. Con dogma o sin dogma, creemos exactamente lo mismo.

  2. Comentar que falta la firma en el articulo de nuestro querido Mitrut.
    Para mi el misterio de la Asuncion de Maria en cuerpo y alma ha sido uno de los que mas me ha interesado desde siempre.
    En el grupo cristioano ecumenico al que iba ya hace años siempre estabamos discutiendo por el hecho de “dormicion” o “muerte”.
    Segun algunos ella murio realmente,como ser humano,pero preservada de la corrupcion del cuerpo y fue llevada al cielo por Jesucristo en cuerpo y alma y una vez alli o durante la asuncion,devuelta a la vida.
    Yo opinaba que quedo en el estado de “dormicion”,un estado intermedio segun mi opinion,pero mas cercano a la vida que a la muerte,claro esta.
    Gracias por tan buen articulo Mitrut.

    • Abel, en una clase de Antropología Teológica que cursé hace mucho tiempo, el profesor, un sacerdote teólogo, nos explicaba que muchos sostenían que la Virgen no había muerto sino que se hablaba de “dormición” y así fue llevada al Cielo. Sin embargo, este teólogo sostenía que la Virgen había muerto porque, y ahí radica la diferencia fundamental, no podía ser superior a su propio Hijo, quien había muerto y resucitado y subido a los Cielos por sus propios medios. Como bien se dice, eso es Ascención y lo de la Virgen se denomina Asunción, es decir llevada, transportada. Saludos.

      • Creo que afirmar que la Virgen forzosamente murió para su asunción en cuerpo y alma al Cielo ya que “ella no puede ser superior a su Hijo, que sí experimentó la muerte” no es un argumento válido, ya que el patriarca Henoc y el Profeta Elías fueron también llevados al Cielo sin pasar por la muerte, por lo cual no es descabellado pensar que con más razón la Inmaculada Virgen María haya gozado también de este privilegio ya prefigurado en el Antiguo Testamento. Además, si Cristo si pasó por la muerte para su asunción es que era necesario que así fuera, había una razón necesaria, efectivamente ser el verdadero cordero expiatorio de nuestros pecados, y “descender a los infiernos” para llevar las almas que alli esperaban a las puertas del Cielo gracias a su sacrificio y mostrarnos a todos el Camino que nos espera al seguirlo, que muriendo al igual que El lo hizo, experimentaremos también su Resurrección…!!! 🙂

  3. Gracias Mitrut. Si dormición o muerte creo que es una cuestión teológica que no obsta para considerar elmisterio de la Asunción como uno de los troncales de nuestra fe. Además , el alocalidad de elx se ha elevado este misterio a lacategoría de gran representación ala que acuden año tras año los maravillados seguidores del mistero asuncionista. Os adjunto los Gozos correspondientes http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2011/10/goigs-de-la-verge-de-la-assumpcio-en-la.html

  4. Bellísimo artículo, amigo Mitrut, y bellísimos los iconos que lo adornan, me han encantado.

    También creo que la distinción entre “Asunción” y “Dormición” no es más que un tecnicismo, ya que visto lo visto, ortodoxos y católicos no tenemos diferencias entre ambos salvo el hecho de que a los primeros les ha gustado más representar el momento del fallecimiento de la Virgen y a los segundos el instante es que es subida al cielo por ángeles.

    Incluso el texto del tránsito de la Virgen, que publicas, es en el que se basa el que se emplea para representar cada año el famoso Misteri d’Elx, auto medieval Patrimonio de la Humanidad que se escenifica cada año en este día en la ciudad alicantina d’Elx, cuyo momento álgido es la Asunción de María al cielo rodeada de ángeles. Espero que el año que viene podamos ver un artículo dedicado a este evento que, seguro, también entusiasmará a nuestros hermanos ortodoxos. http://youtu.be/9qll5HRqdUA

    • I don’t know if in Spain you celebrate today the namesday for all the Maria, Ana-Maria, Ioana-Maria etc. If yes, I congratulate you and wish you that the God’s Mother shall protect you in every single moment of your life!

  5. Me parecio muy interesante todo sobre la Dormición, no dire más sobr ela polemica sobre la asunción y la dormición porque ya varios lo han hecho, pero si recordar que pues en muchos templos catolicos también se tienen imagenes de la “Dormición” o el “Tránsito” de la Virgen. Me parecio de lo más interesante la narración y ver las fotos del supuesto sepulcro que jamás lo había visto. Otra curiosidad es que pues aqui en México la fiesta de las mujeres llamadas María la celebramos el 1 de enero, no el 15 de agosto ni el 8 de septiembre, pues comunmente en ese día se celebra a las llamadas Asunción y Natividad y algunas las menos lo celebran en la fiesta del Dulce Nombre de María.

  6. Soy de Guadalajara México y mi mamá se llamaba María festejaba su onomástico el 15 de agosto, otoras señoras con el mismo nombre se festejan ese día, diciendo que es el día de las Marías. Que porque ese es el día más grande de nuestra Señora. También se celebran las Asunciones o José Asunción. Y también las María Asunción.

    El 1 de enero, solemnidad de Santa María Mader de Dios, se celebra como tal desde el Concilio Vaticano II, trasladando del 11 de octubre a este día la fiesta de la Maternidad Divina de Nuestra Señora. Ni antes o después del concilio se ha festejado a el onomastico de María pues no hay sustento histórico ni litúrgico.

    El 12 de septiembre se celebra el Dulce Nombre de María, con poco arraigo popular. Aunque sí hay personas (pocas) que celebran esa fecha, la mayoría lo hace por Dulce o Dulce María.

  7. Estoy de acuerdo en que la Virgen María no sufrió corrupción en su tránsito al Cielo, independientemente de si murió o durmió; y por supuesto por sus privilegios debidos a la plenitud de gracia que tuvo, fue asunta en cuerpo y alma. Esto por dogma de la iglesia desde 1950

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