San Luis de Anjou, obispo franciscano de Tolosa

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Detalle del Santo en un fresco de Piero della Francesca (1460). Pinacoteca Comunal de Sansepolcro, Italia.

Pregunta: Hola, me llamo Luís y soy de México. Me gustaría saber sobre la vida de San Luís obispo, pues mi mamá decía que mi santo era el día 19 de agosto. No soy ni de San Luís rey (25 de agosto) ni de San Luís Gonzaga (21 de junio). Muchas gracias.

Respuesta: Está claro que te estás refiriendo a San Luís de Anjou, obispo franciscano de Tolosa, cuyas reliquias se conservan en la catedral de Valencia (España) y cuya festividad es hoy, 19 de agosto. En su día te contestamos dándote unas breves pinceladas sobre su vida, pero hoy queremos hacerlo con más detalle.

Nació en febrero del año 1274 en la Provenza francesa siendo el segundo hijo del futuro Carlos II de Anjou, rey de Nápoles, Sicilia y Jerusalén y de la princesa María, hija de Esteban IV, rey de Hungría y sobrina de Santa Isabel. María era pariente de tres príncipes que también llegaron a ser santos: Esteban I de Hungría, Ladislao I de Hungría y Enrique II emperador. Luís, desde joven mostró una piedad muy sólida, gran respeto a todos y despreocupación por las cuestiones políticas.

Sin embargo, desde pequeño tuvo que presenciar las luchas entre su familia y los reyes de Aragón. Su padre fue hecho prisionero en Nápoles y durante tres años estuvo encarcelado en Barcelona, pero en el 1288, el rey Alfonso III de Aragón consintió en dejar libre a su padre a cambio de que él y sus hermanos Roberto y Raimundo quedaran como rehenes; así permaneció siete años. Los primeros años los pasó en el castillo de Montcada, posteriormente en el de Siurana y hasta el 1294, en Barcelona. Ese año fue trasladado de nuevo al castillo de Siurana donde permaneció hasta el mes de agosto. El aguantó esta larga prisión con una paciencia admirable pues estaba acostumbrado desde pequeño a sufrir, de manera voluntaria, determinadas privaciones.

Durante el tiempo que estuvo en Cataluña mantuvo contacto con los franciscanos, pues los tres hermanos vivieron juntos con Fray Francisco Brun (futuro obispo de Gaeta en Italia) y Fray Pedro Scarrier (futuro obispo de Rapolla, también en Italia). Estos dos frailes les imprimieron la espiritualidad de San Francisco de Asís: el significado del amor, el sentido de la cruz y la pobreza y la alegría franciscana. Con ellos se acostumbraron a rezar diariamente el Oficio Divino, a la Misa diaria y a visitar a los enfermos de la ciudad cuando les daban permiso. Estos contactos con los franciscanos decidieron su futuro y así, cuando quedó libre, desoyendo los deseos de su padre que quería casarlo con doña Violante de Aragón, decidió hacerse fraile franciscano. “Jesucristo es mi reino y poseyéndole a Él, lo tengo todo. Sin Él, lo pierdo todo”, así le replicó a su padre.

Tabla gótica del Santo coronando a Roberto de Anjou, rey de Nápoles. Obra de Simone Martini (ca. 1317). Museo de Capodimonte, Nápoles (Italia).

El Papa San Celestino V permitió que aquel mismo año, en el 1294, recibiera la tonsura y las cuatro órdenes menores y en octubre, sin ser aun sacerdote, le confirió la administración de la diócesis de Lyon, cosa que no llegó a ejercer porque el siguiente Papa, Bonifacio VIII, anuló esta disposición de su predecesor.

En el año 1295 murió su hermano mayor y Luís recibió los derechos sucesorios al trono de Nápoles, pero estaba decidido a entrar en la Orden de los Frailes Menores. En Roma, recibió el subdiaconado de manos del mismísimo Papa Bonifacio VIII y desde allí se marchó a Nápoles donde en febrero del 1296 renunció a su derecho al trono a favor de su hermano Roberto, siendo ordenado de sacerdote por el obispo napolitano, el día 19 de mayo. Se distinguía por la pobreza de sus vestidos, por sus actitudes humildes, por su profunda piedad y seguía creciendo en él el deseo de hacerse franciscano.

El mismo Papa que había anulado el que se hiciera cargo de la administración de la diócesis de Lyon, lo nombró obispo de Tolosa en diciembre del año 1296, o sea, solo un año después de ordenarse de sacerdote, pero él, respetuosamente, renunció a dicho cargo, si no se le permitía antes profesar como fraile franciscano, cosa que hizo en el convento romano de Aracoeli el día 24 de diciembre. Profesó y fue descalzo por las calles de Roma, desde el convento hasta la Basílica de San Pedro, donde predicó y fue consagrado como obispo el día 30 de diciembre. Todo en menos de un mes.

El 5 de febrero de 1297, después de haber celebrado Misa en el convento de Aracoeli (Ara Coeli), se quitó solemnemente los ornamentos episcopales y públicamente vistió el hábito franciscano, cosa que irritó a su padre.

En el mes de mayo fue a Tolosa (Toulouse). Su estancia en Tolosa fue muy corta aunque dejó huella, porque en menos de un mes, reformó el clero, predicaba diariamente en público, curaba las enfermedades de quienes acudían a él (tuvo el don de hacer milagros) y llevaba una vida muy austera. Pasaba por ser un simple fraile en vez de ser el obispo de la ciudad. En junio marchó hacia Cataluña a fin de poner paz y reconciliar a Jaime II de Aragón, que era cuñado suyo, con el Conde de Foix. De vueltas a su diócesis y queriendo antes pasar por Roma para asistir a la canonización de su pariente San Luís IX rey de Francia, en el mes de agosto, cuando estaba en Provenza, cayó gravemente enfermo. “Voy a morir y me alegro como el marinero que vuelve a divisar la tierra y se prepara para abordar el puerto después de una larga navegación”, le dijo a un compañero de viaje.

Vista del busto-relicario con el cráneo del Santo en su capilla de la catedral de Valencia, España. Fuente: www.catedraldevalencia.es

En Brignoles (Provenza), el día de la Asunción recibió la Extremaunción y cuando le llevaron el Viático, se levantó de la cama para recibirlo de rodillas recitando la célebre oración franciscana: “Adoramus Te, Sanctissime Domine Iesu Christe et benedicimus tibi, quia per sanctam crucem tuam, redemisti mundum” (Te adoramos Santísimo Señor Jesucristo y te bendecimos porque por tu santa cruz, has redimido al mundo). Allí murió el 19 de agosto de ese mismo año, 1297. Hay quienes afirman que la muerte le llegó cuando, camino de Roma, estaba pensando en solicitarle al Papa el permiso para renunciar al episcopado; fue obispo menos de un año y solo tenía veintitrés años de edad cuando murió. Verás que todo sucedió muy deprisa y que además era muy joven. Fue sepultado en la iglesia franciscana de Marsella.

El 27 de enero del año 1300 (tres años después de su muerte), el rey Carlos II nombró un procurador cercano a la Sede Pontificia a fin de que promoviera la Causa de canonización, pues desde el mismo momento de su muerte, junto a su tumba se produjeron numerosos milagros. También los arzobispos de Arles, de Embrun y de Aix, así como la Universidad de Marsella enviaron mensajes al Papa solicitando también su canonización. Los franciscanos, por considerarlo prematuro, se abstuvieron de hacerlo pero el 1 de agosto del año 1307, el Papa Clemente V encargó a los obispos de Saintes y de Lectoure que indagaran sobre su vida y sus milagros. Se eligieron cinco procuradores – ninguno de ellos franciscano – los cuales compusieron cincuenta y cinco “capítulos generales” de los cinco períodos de su vida: infancia, período en el que estuvo de rehén, el período comprendido entre octubre de 1295 y diciembre de 1296, su episcopado y su enfermedad y muerte. Estos documentos fueron sometidos al discernimiento de treinta y tres personas, los cuales respondieron un año más tarde afirmando que debía abrirse el proceso de canonización.

Fotografía de la urna que contiene el resto de las reliquias del Santo. Catedral de Valencia, España.

San Luís fue canonizado el día 7 de abril de 1317, o sea, veinte años después de su muerte, por el Papa Juan XXII, que había sido secretario suyo durante su breve pontificado en Tolosa y que había sido uno de los treinta y tres que lo habían solicitado. Al año siguiente de la canonización, su cuerpo fue exhumado y puesto en una urna de plata en el altar mayor del convento de Marsella; estaba presente su hermano mayor, el rey de Nápoles y Sicilia. Allí estuvo hasta el año 1423, cuando el rey Alfonso V de Aragón, llevó sus reliquias a Valencia y las puso en la catedral, donde continúan. En el año 1862, el arzobispo de Valencia envió una reliquia insigne a la diócesis de Tolosa. Según el Martirologio Romano, su festividad es el día de hoy, fecha de su muerte.

Fue un príncipe que renunció a serlo, un franciscano por vocación y un obispo por obligación. En los tiempos de San Luís el franciscanismo se debatía entre dos corrientes: los llamados “fratres comunes” y los “spirituali”. Por los testimonios recogidos en el proceso, podemos decir que él se alineaba con estos segundos: amor a la pobreza, desprecio a todo lo que supusiera pompa y boato, la renuncia a toda comodidad y el deseo de seguir a Cristo pobre como lo hizo San Francisco.

Antonio Barrero

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20 pensamientos en “San Luis de Anjou, obispo franciscano de Tolosa

  1. Antonio,pensar que tantas veces he pasado y observado sus reliquias en la Catedral de Valencia y no llegar a saber nada de su vida hasta hoy…me da un poco de apuro,la verdad.
    Siempre cuando me encuentro relicarios de obispos no solia detenerme mucho,porque pensaba que era uno de tantos y tantos obispos santos sin mucha historia detras,ya veo cuanto me equivocaba.

    Todos estos hijos de reyes y principes tenian que pedir directamente al Papa para todos los temas de ingresar en ordenes (obtener la tonsura) y demas?.
    Es un tema que desconozco bastante.ha

    • Yo no creo que en la Edad Media, cuando un príncipe quería entrar en una orden religiosa tuviera que solicitar un permiso especial a Roma. Lo que pasa es que las presiones a las que se vería sometido sobre todo por parte de sus familias, clérigos y nobles cercanos serían tan grandes, que mucha fuerza de voluntad deberían tener para poder llevar hacia adelante sus intenciones de hacerse religioso.
      Está claro que San Luís, no sin esfuerzos, lo consiguió y eso es lo importante en él. Yo lo conozco desde hace mucho tiempo y siempre lo he tenido más por franciscano que por obispo.

    • Hola Abel, saludos desde Costa Rica. En nuestra parroquia tenemos el honor de tener a San Luis como patrono. Nos alegraría mucho si en alguna de tus visitas a la Catedral de Valencia pudíeras tomar algunas fotografías de la capilla de San Luis y enviarnoslas, mucho lo agradecermos.

      Saludos y bendiones.

      Carlos
      corosanluisdetolosa@hotmail.com

  2. Muchas gracias Antonio. Como ha quedado claro, San Luis ha dejado huella en nuestras tierras valencianas. Aparte de su capilla neoclásica de la Catedral de Valencia que contiene su relicario, seguimos su estela en la Iglesia de la Compañía que fue dedicada inicialmente a él en el año 1595 por orden de una de sus fundadoras, Doña Isabel de Borbón, a quién también erigió un altar. Además, en la localidad de Chiva tuvo un convento franciscano a él dedicado desde el año 1612. Adjunto por tanto sus gozos http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2012/01/gozos-san-luis-obispo-de-tolosa.html

    • Bueno, el tiempo que estuvo de rehén en Cataluña, los oficios de reconciliación entre Jaime II de Aragón y el Conde de Foix y el hecho de que el rey Alfonso V de Aragón se trajera sus reliquias a Valencia, hace que nuestro santo haya tenido y tenga cierta relación con tu comunidad autónoma y con tu ciudad, así como con Aragón y Cataluña.

      Gracias por los gozos.

  3. Me sorprende toda la vida de este hijo de San Francisco. Me llama la atención su edad. ¿Por qué sería obispo tan pronto? ¿Duró muy poco tiempo con los franciscanos o si estudió la filosofía y teología Antonio? Es decir, ¿No sería a caso un requisito el estudiar o conocer bien las Escrituras para ser sacerdote y aún mas, ser obispo? Eso supongo yo.

    • Hay una cosa clara Emmanuel: su inteligencia, madurez pese a la edad, desprendimiento y, especialmente, su estilo de vida santa hicieron que el Papa lo consagrara obispo siendo jovencísimo y recién ordenado de sacerdote.
      El fue franciscano, dentro y fuera del convento, desde que profesó el 24 de diciembre de de 1296 hasta su muerte, el 19 de agosto de 1297. Menos de un año “oficialmente”, pero desde mucho tiempo antes de profesar ya era franciscano en espíritu.
      Claro que tuvo que estudiar filosofía y teología para ordenarse de sacerdote, pero verás que todo ocurrió muy deprisa, debido a su afán e inteligencia. Te recuerdo que murió con solo veintrés años de edad, por lo que está claro que destacó sobremanera.

  4. Sabía que había dos importantes Santos obispos cuyas reliquias estaban expuestas en las capillas de la catedral de Valencia; y que uno de ellos era Tomás de Villanueva, pero del otro no me acordaba y se ve que es nuestro Santo de hoy.

    Yo, al igual que Abel, no me pirro por los Santos obispos, pero me llama la atención que este ascendiera tan rápidamente al obispado y falleciese con sólo 23 años de edad. Te pone los pelos de punta.

  5. aca en Mexico es muy confundido por San Luis Rey pero se le han consagrado muchas iglesia como en mi municipio incluso veneran a los dos luises el rey y el obispo y la gente sabe que eran primos jejjejeje en fin es una santo que me cae re bien saludos! disculpa si no siempre comento ya no me es posible hacerlo muy seguido por el curro!!

    • Bueno, Tacho. Sabes que como decimos por aquí: “de casta le viene al galgo”. Salvando las lógicas diferencias, la santidad en parte, le venía de familia pues de una manera u otra, era pariente de San Esteban I, San Ladislao, San Enrique II y San Luís IX.
      Ahora bien, él su santidad se la ganó a pulso con su forma de ser y de actuar. Es un santo muy distinto a sus santos parientes; al menos para mi, que lo veo más como franciscano que como obispo.

  6. Antonio que interesante, hace mucho que queria saber sobre este Santo Obispo, aclarame una cosa, en algunas webs eh leido que lo tiene como “el primer franciscano que llego a ser obispo”, ¿es esto cierto?, siempre tuve grandes dudas sobre la vida de San Luis de Tolosa y me da gusto ahora ya conocerlo más a fondo.

    • Eso no es cierto, André, ya que el mismo año que nació San Luis, murió San Buenaventura de Bagnoregio, que además de ser franciscano, era obispo y cardenal.
      De él saldrá un artículo en octubre.

  7. Excelente artículo Antonio, San Luis tuvo una vida sumamente interesante y fue una persona brillantísima a pesar de su corta edad.

    Curiosamente, me vengo enterando hoy que tenía ascendencia noble, dado que yo lo conocía únicamente como San Luis de Tolosa y lo asociaba más a esa ciudad francesa (que felizmente pude conocer).

    Me sorprendió ver sus reliquias en la catedral de Valencia, aunque bien lejanas por cierto, estaban en un área cerrada para el culto y no pudimos acercarnos más.

    • Cuando estuviste en Toulouse, ¿visitaste la Basílica de San Saturnino? Si es así, además de ver la preciosa urna que contiene los restos del santo y que está situada en el altar mayor, verías también las numerosas arquetas-relicarios alli existentes. Yo estuve hace más de veinte años y las fotografié una a una. Ahora te las encuentras todas en internet, jaja.

      • Si, visite a Saint Sernin 🙂

        Creo que te he enviado algunos de esos relicarios, muy bellos por cierto. Lamentablemente mis fotos de la basílica son terribles, había una luz extraña y salieron todas borrosas juajua. ¿Te he enviado los bustos relicario? aunque creo que pocos en verdad conservan la reliquia.

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