San Miguel de la Mora, sacerdote mexicano mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Ilustración del Santo a partir de una fotografía real.

Nació en el rancho del Rincón del Tigre, en Tecalitlán, municipio del estado de Jalisco, perteneciente a la diócesis de Colima, el día 19 de junio del año 1878, en el seno de una familia numerosa de campesinos, formada por José de la Mora y Margarita de la Mora.
Fue bautizado al día siguiente de su nacimiento y en la misma parroquia, recibió el sacramento de la confirmación y la primera comunión. Pasó su niñez en el rancho del Tigre y allí se familiarizó con la agricultura y la ganadería, llegando a montar bien a caballo. Al morir su padre, marchó a Colima a casa de su hermano mayor, Regino, que cuidó de él y que fue el que realizó los trámites para que su hermano Miguel entrara en el seminario conciliar de Colima. Según sus familiares, allí, con veintiocho años de edad, se ordenó de sacerdote en el año 1906. Como durante la revolución se perdió el archivo diocesano, no se sabe ni el tiempo que estuvo en el seminario ni el día de su ordenación.

Ya como sacerdote, primero ejerció su ministerio en Tomatlán y en la Catedral de Colima. El 19 de octubre del año 1909, fue nombrado vicario de Comala pero residiendo en la Hacienda de San Antonio y de allí, pasó nuevamente a la Catedral en el año 1912. El 20 de octubre de 1914 fue nombrado párroco de Zapotitlán y de nuevo en mayo de 1918 volvió a la Catedral como capellán de coro. En todos estos destinos ejerció el ministerio sacerdotal con total dedicación, atendiendo especialmente la catequesis de los niños, ejerciendo el ministerio del confesionario y visitando a los enfermos de su feligresía. Fue nombrado director diocesano de la Obra de la Propagación de la Fe y director espiritual del colegio “la Paz”.

Pero en el año 1917 se aprobó una nueva Constitución en México que en su artículo 130 decía: “las iglesias y las agrupaciones religiosas tendrán personalidad jurídica como asociaciones religiosas una vez que obtengan su correspondiente registro. La ley regulará dichas asociaciones y determinará las condiciones y requisitos para el registro constitutivo de las mismas” y Colima fue precisamente el primer Estado donde se aplicó rigurosamente este artículo. Y a San Miguel de la Mora y a todos los sacerdotes y religiosos del Estado les tocó vivir en sus propias carnes la represión y persecución que supuso el poner en práctica este artículo, aparentemente sensato pero que tenía un trasfondo político mucho más cruel.

Lienzo contemporáneo del Santo que preside su altar-sepulcro en Tecalitlán, México.

El gobernador de Colima se adelantó a las disposiciones del Presidente de la República y expidió un decreto por el que se exigía que todos los sacerdotes se inscribieran en un padrón a fin de que se les diera licencia para poder ejercer su ministerio sacerdotal, debiendo estar estos sacerdotes a la completa disposición de la autoridad gubernamental que podía cambiarlos de residencia y ejercicio de sus funciones cuando lo estimase conveniente. Con este decreto el gobernador ponía en evidencia que no reconocía a niveles eclesiásticos ni la autoridad de los obispos ni la del Papa. Lógicamente, esto chocaba de pleno con el derecho canónico y el clero reaccionó en contra, rechazando por unanimidad lo dispuesto en este decreto. Ante esto, el gobernador ordenó sancionar a quienes no cumplieran esas órdenes y el obispo ordenó la suspensión de los cultos, cosa que más tarde, decidiría todo el episcopado mexicano.

De inmediato, casi todos los sacerdotes fueron procesados, aunque algunos consiguieron esconderse, entre ellos el obispo. Aunque a escondidas, San Miguel atendía las necesidades religiosas de sus feligreses y celebraba la Santa Misa en su casa pues entendía que su ciudad no podía quedarse sin sacerdotes.
Muy cerca de su casa vivía el general José Ignacio Flores y un día, debido a un descuido del santo, el general lo vio y ordenó detenerlo, aunque salió de la prisión bajo fianza pero con la obligación de presentarse diariamente. Intentaron coaccionarlo diciéndole que cuando terminase el tiempo de su fianza, entraría de nuevo en prisión si antes no restablecía el culto en la Catedral pero bajo la autoridad del gobierno, no del obispo. Como es lógico, San Miguel se negó y ante la presión que ejercieron sobre él decidió escapar marchándose de Colima, en el coche de un amigo y vestido de paisano, en la madrugada del día 7 de agosto de 1927 junto con su hermano Regino y el sacerdote Crispiniano Sandoval, poniendo rumbo al rancho del Rincón del Tigre.

El vehículo los dejó en “La Estancia” donde eran esperados por unos mozos con unos caballos, que los llevaron hasta Cardona. Allí, intentaron desayunar pero fueron reconocidos por lo que de nuevo fue detenido y llevado a la Jefatura de Operaciones Militares de Colima. Detuvieron también a su hermano, aunque no a los mozos ni al otro sacerdote, ya que no fue reconocido y pudo escapar. Era agosto, hacía un calor intenso y aun así, tuvo que ir caminando desde Cardona hasta Colima, por lo que llegó muy cansado. Lo llevaron al cuartel y allí, el general José Ignacio Flores, le dijo en tono burlón: “¿Qué está haciendo aquí el padrecito? Y él le respondió: “Pues aquí me tienen”, a lo que le replicó el general: “Pues ahora se lo van a llevar” y ordenó que fusilaran inmediatamente a los dos hermanos.

Altar-sepulcro del Santo en Tecalitlán, México. Fuente: www.periodicoelsur.com.

Le ordenaron que caminara hacia las caballerizas del cuartel y allí el padre Miguel sacó su rosario y empezó a rezarlo. Sin ningún miramiento, delante de su hermano y sobre el estiércol de los caballos, fue fusilado dándole el tiro de gracia el capitán que iba de escolta. Su hermano Regino quedó pasmado, aunque a él no lo fusilaron pues comprobaron que no era sacerdote ni había cometido delito alguno, por lo que estuvo unos días en la cárcel, pagó una multa y quedó en libertad. San Miguel de la Mora fue fusilado en Colima al mediodía de aquel 7 de agosto del 1927. Cuando se corrió la noticia, los vecinos fueron al cuartel pero los soldados no permitieron que entraran y el general Flores se presentó en casa de la hermana del padre Miguel diciéndole que podía recoger el cadáver de su hermano y profanando la habitación que hasta esa madrugada había ocupado el sacerdote, pisoteó lo poco que en ella había.

El cadáver de San Miguel fue llevado en un coche fúnebre al cementerio municipal y allí, algunos familiares pudieron sepultarlo de inmediato. El general, creyendo que el padre Miguel llevaba dinero en los bolsillos ordenó desenterrarlo por la noche unos días más tarde con la intención de quitárselo y al comprobar que no lo llevaba, tiraron el cadáver a una fosa y lo sepultaron de nuevo. En el año 1942, por orden del obispo, el cuerpo fue exhumado y llevado a la cripta de la Catedral de Colima.

Al Padre Miguel de la Mora y a otros sacerdotes mártires de otras diócesis mexicanas (Durango, Chilapa, Morelia y Chihuahua), se les inició el proceso de beatificación el día 31 de julio de 1981. El 22 de agosto de 1960 se había iniciado el proceso de un grupo de mártires de la diócesis de Guadalajara, pero considerando la homogeneidad de los dos grupos en cuanto a la causa del martirio, la Conferencia Episcopal Mexicana, en el año 1983, fusionó los dos grupos en uno solo, por lo que los veinticinco santos mártires mexicanos continuaron en un único proceso.

San Miguel de la Mora y compañeros, fueron beatificados por el papa San Juan Pablo II el día 22 de noviembre de 1992 en la Basílica de San Pedro en el Vaticano y canonizados en la Plaza de San Pedro por el mismo Papa el día 21 de mayo del año 2000. En esa ceremonia, además de los veinticinco mártires de esta Causa que iba encabezada por San Cristóbal Magallanes, fueron también canonizados los beatos mexicanos José Maria de Yermo y Parres y María de Jesús Sacramentado Venegas de la Torre.

Antonio Barrero

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30 pensamientos en “San Miguel de la Mora, sacerdote mexicano mártir

  1. Aleluya Antonio

    Gracias por este artículo Antonio. Nos presentas a uno de tantos mártires mexicanos de a comienzos del siglo XX.

    Fíjate Antonio que probablemente hay un error en su vida me comentó un sacerdote de la diócesis. El Rancho de el Tigre está bastante lejos de Tecalitlán; son zonas de barrancas y pinos. Y como fue bautizado al día siguiente se cree que en verdad haya nacido en Tecalitlán y no en el Rancho de el Tigre. La distancia es larga y difícil así que sería ilógico traerse a un recién nacido.

    A mi lo que más me llama la atención del mártir es que no se sabe si dijo alguna palabra en el martirio. Sino que solo sacó su rosario y rezó.

    No sabía Antonio de que originalmente serían dos grupos de procesos para la causa de los mártires Mexicanos.

    Lamentablemente Antonio San Miguel de la Mora no es un santo conocido ni en la diócesis, menos en México. Como ya antes había comentado a Ana María también tenemos a más mártires descansando bajo las criptas de Catedral entre ellas a Zelanda Llerenas una gran mujer; que aunque no creo que tendrán proceso nadie le quita El Glorioso Martirio que padeció.

    • Emmanuel,
      El tema de que inicialmente había dos Causas abiertas que posteriormente se unificaron, ya lo había explicado en el primer artículo que se escribió sobre los santos mártires mexicanos (28-2-2011), aunque ahora, es verdad, que también lo comento en este.

      Si los santos mexicanos son poco conocidos incluso en vuestro país, tú me dirás quienes son los responsables. Desde luego, los finlandeses, seguro que no. Sois vosotros los mexicanos y especialmente la Iglesia Mexicana quienes más debíais estar interesados en este tema. ¿Desidia o desinterés? ¿incapacidad?
      ¿se forzó en exceso la canonización? Vosotros los sabreis.

  2. Conozco mal a los mártires mexicanos -quizá por la escasez de mujeres entre ellos- y por eso agradezco cada artículo que me permite conocerlos mejor y profundizar en sus experiencias.

    Me llama la atención que, a diferencia de la Guerra Civil Española, se atacó prácticamente sólo a los sacerdotes y con pocas excepciones. Aquí en España se fue a por curas, monjas, laicos… fueron menos selectivos con la matanza.

    En fin, paz a los mártires, y gracias, amigo. 🙂

    • Si es verdad, allí fueron más selectivos en sus ataques a la Iglesia y al clero, pero igualmente bárbaro como aquí.
      Sobre estos santos se podrían publicar muchos más artículos y en eso animo a nuestros amigos mexicanos. Yo ya he publicado algunos.

  3. Muchas gracias Antonio. Este es un ejemplo más de las barbaridades a las que puede conducir una interpretación interesada y sesgada de un artículo como aquel de la Constitución mejicana aparentemente sensato. Cuando el estado se ha puesto a inmiscuirse en un Derecho como el canónico, de exclusiva competencia eclesiástica, mal han ido las cosas. Otra cosa son los efectos civiles de las asociaciones religiosas que, en cualquier estado laico, deben ser reguladas y dotadas de personalidad jurídica por el ordenamiento civil.

    • Salvador,
      Si mal hace un Estado soberano cuando se inmiscuye en cuestiones de Derecho Canónico, ¿cómo hace la Iglesia cuando se inmiscuye en cuestiones políticas que no son de su incumbencia, sino solo por un interés puramente económico? Porque no me negarás que se dan ambos casos y estos últimos los tenemos precisamente aquí muy cercanos.

      • Antonio, me parece mucho más difamatorio para la sensatez cuando la iglesia pretende regular en una sociedad laica asuntos que afectan a una generalidad, y gran parte de esa generalidad no se considera parte de la iglesia. Más comprensible es que un estado establezca en su ordenamiento jurídico pautas para la convivencia de las distintas confesiones que legítimamente puedan coexistir en su ámbito de regulación… al César lo que es del César y a Dios lo que es Dios…

  4. Antonio al principio pensaba que este articulo lo habria realizado alguno de nuestros compañeros de aquel continente,aunque es cierto que no es el primero que realizas.

    Me he quedado intrigado con las preguntas que ñe has hecho a Emmanuel (y a los mexicanos en general) sobre el tema de que se forzo su canonizacion….

    • A ver si soy capaz de explicarme aunque sea someramente, Abel.
      Si en la actualidad son santos y beatos poco venerados en su país, ¿lo eran mucho más cuando fueron canonizados hace doce años? ¿Eran canonizaciones demandadas por el conjunto de la Iglesia mexicana o solo por su jerarquía?

      No seré yo quién dude de la santidad de estos mártires a los que venero profundamente por sus testimonios de fe, pero da la impresión de que hubo “algún tufillo religioso-político” en el ambiente de finales del siglo XX y principios del XXI.

      ¿Cuantas veces visitó México el Papa Juan Pablo II? Cinco. ¿Algún otro país latinoamericano fue visitado en el mismo número de ocasiones? Por supuesto que no. ¿Y por qué? Pues para mi hay una razón de peso muy importante: mientras el gobierno mexicano era un gobierno laico, los otros eran más o menos confesionales. ¿¿¿ Se pretendía forzar o neutralizar la laicidad del gobierno mexicano??? Habrá que preguntarlo en el Vaticano, ¿no?

      ¡Cuantas veces se mezcla la religión y la evangelización con la política! ¡Cuantos intereses…..!

      • Pues respecto a todo esto, los Santos de la Cristiada aunque ahora son un poco más conocidos, antes de su canonización era totalmente desconocidos fuera de sus poblaciones yo no supe de su existencia hasta que los iban a canonizar que la iglesia se intereso por hacer varias publicaciones al respecto, aqui la Iglesia Mexicana no se interesa para nada en difundir la devoción a los santos del país, otro caso de menciónes precisamente el que mencionas de Santa María de Jesús Sacramentado a quien además acabamo de celebrar en julio, siendo que es la primer mujer santa de México, su festividad no se recuerda ni como memoria libre en la liturgia, yo hasta hoy no conozco un templo que tenga su imagen y caso parecida sucede con los mártires cristeros que fuera de su propio entorno es muy dificil encontrar lugares donde este su imagen, se recuede su memoria o tengan devotos, unico caso de excepción es Santo Toribio Romo, y sinceramente por lo mismo me cuesta un poco de trabajo creer que la canonización fuera para mover al gobierno, eso lo puedo creer en el caso de San Juan Diego que ahi si es quizá el santo más celebre entre los mexicanos por las apariciones guadalupanas. Eso si no niego que tras estas canonizaciones la Iglesia tuviera algunas otras ideas, pero como sea lo menos que deberían hacer es darle mas culto y devoción a estos santos, varias veces lo eh comentado, pero en el caso de mi ciudad San David Uribe fue parroco de la antigua catedral y no existe ninguna imagen en la actual catedral en su honor o una placa recordando esto, ni si quiera su festividad se celebra debido a que por un tiempo el perteneció a esta diócesis, ya desde ahi vemos el poco o nulo interés de la Iglesia Mexicana por promover el culto a estos mártires.

        • André,
          Yo lo que digo es que trás todo esto no hubo solamente una cuestión religiosa, sino política.
          No era para “mover” el gobierno (no se qué sentido le das tu en este caso al verbo mover), sino para “jorobar” a un estado laico y meter la religión “por los ojos”.

          Si tan escaso de evangelización estaba el pueblo mexicano, igual de escaso lo estaban otros pueblos y ahí tuvísteis “papa hasta en la sopa”.

        • Andre pues a mi se me hace más santa la hermana de Santo Toribio Romo que el mismo Toribio. Su hermana fue una Cristiana ejemplar. Y re fortaleció la fe de su hermano en la agonía.

          Y yo en lo personal apoyo a Antonio. Para mi fueron motivos mas políticos que religiosos el haberlos canonizado (tampoco les quito méritos y santidad). Además la diócesis de San Juan de los Lagos al cual pertenece ahora Santo Toribio es al que más le prestan importancia y culto ignorando a los otros santos mártires de dicha diócesis ¿Será porque no son rentables? Dejémoslo ahí.

          Ana María acá también hubo persecuciones a religiosos, que también están en proceso pero como siervos de Dios a dos franciscanos menores y el Beato Miguel Agustín Pro. Pero los laicos fueron en cantidad quienes murieron en mayor número y no me refiero a quienes tomaron las armas. Sino a laicos comprometidos con su fe y que hasta ahora son beatos y solo son un pequeño grupo y no estrictamente de toda la Iglesia en México sino de donde hay dinero para llevar a cabo los procesos de canonización.

          • Emmanuel yo no pongo en duda como tu si la santidad de Santo Toribio pues sea como sea es u mártir y eso es prueba suficiente de santidad, si su hermana le apoyo y estuvo con el también es una prueba de su fe, pero eso no queire decir que uno u otr sea más santo que el otro y tampoco que Santo Toribio sea má santo que algun otro de los mártires, yo lo unico a lo que me refiero es que Santo Toribio es el que más devoción tiene entre la gente, no se si porque sea más “rentable” o por tora situación, porque al menos aqui donde yo vivo en la diócesis de Tabasco ninguno de los santos cristeros tiene devoción y si hay laicos martires como el indio Gabriel de quien ya escribi el año pasado y que esta también en el olvido. Sobre lo que dice Antonio creo que tanto el como yo tenemos conceptos diferentes pues el dice que trata de dar a entender que fue para “jorobar” al estado laico y yo pense que era para tratar de que el estado fuera menos riguroso en ese tipo de cosas, además que si lo dudo un poco es porque aunque en ese mayo del 2000 aun gobernaba un presidente del partido que impuso ese laicismo, en ese mismo año el 1 de diciembre entro como presidente uno que es quiza el que más abierto al catolicismo estuvo y eso se muestra en su polemico beso al anillo del Papa. Yo siento que estas canonizaciones han sido más un intento de que la credibilidad de la Iglesia mexicana volviera en la gente y que la inmensa mayoria de catolicos que se han convertido al protestantisimo tratar de llamarlos de nuevo a través de los martirios de estos hombres. En pocas palabras si no estoy del todo de acuerdo con Antonio aunque en parte si es porque en el contexto histórico no me cuadra del todo esa explicación cosa que si sucedio con la canonización de San Felipe de Jesús que fue con toda la intención de “jorobar” como dice Antonio en todos los aspectos posibles al gobierno mexicano.

  5. Es un orgullo tener a nuestros martires mexicanos, son un ejemplo de cómo podemos seguir a nuestro Maestro, Él dio la vida por nosotros y nosotros por qué no entregarla por aquél que nos ha salvado…
    Enhorabuena muchas felicidades por este articulo y sigan llevando el ejemplo de cómo seguir a Cristo, hay que utilizar todos los medios para llevar a Cristo por todos los rincones de la tierra!! saludos y a seguir adelante 😀
    Que la Luz de Cristo reine en todos nuestros corazones, Él es nuestra única verdadera felicidad…

  6. Antonio

    Si solo bajo un punto o dos para no extender mi duda; mas si embargo si lo vez conveniente nos extendemos en el asunto.

    ¿Cuál es la diferencia entre la Persecución religiosa en México y la de España; así como los acontecimientos claves del porqué sucedieron?

    En México podemos decir ¿Será a Caso la Constitución de 1917? que existe antes de esto en México para que se diera esto igual en España.

    • Emmanuel,
      Este tema es complejo para poderlo tratar aqui medianamente bien. En resumen te diré que un grupo de militares dieron un golpe de estado cruento contra el gobierno republicano legitimamente constituido. Esto originó una guerra civil y en ambos bandos se cometieron barbaridades, pagando más justos que pecadores.

      • Cierto, el tema de la Guerra Civil Española no sólo es peliagudo sino todavía peligroso. El pueblo español no ha superado todavía las heridas abiertas por esa lucha fratricida y por la aberrante dictadura que sufrimos después; de modo que aún hoy surgen peleas y discusiones entre los que son de un “bando” y de otro.

        Sólo cuando seamos capaces de doblegar el orgullo y de reconocer que tanto un bando como el otro hizo pagar a justos por pecadores y que aquí nadie está libre de pecado para tirar la primera piedra, se podrá tratar este tema sin que algún listillo empiece a rasgarse las vestiduras cuando lee lo que no le gusta. Hasta entonces, Emmanuel, te remito a los artículos que hemos escrito sobre los mártires de esta época, y a los hechos me remito.

    • Emmanuel sobre los acontecimientos claves que dieron inicio a la persecución religiosa en México yo escribi un articulo al respecto y te dejo el link para que lo revises : http://www.preguntasantoral.es/2011/05/la-cristiada/ y si en gran parte uno de los motivos más no el único fue la Constitución de 1917. Y sobre los laicos muertos por suf e también te dejo el link del articulo del indio Gabriel: http://www.preguntasantoral.es/2011/10/siervo-dios-angel-garcia/

      Ojala y si es posible también se ponga el link del articulo sobre como se inicio la Cristiada reedirigido desde aqui para todos los demás que tengan estas mismas dudas sobre como se inicio la Cristiada en México.

  7. André,
    Dos pequeños matices a un comentario tuyo anterior:
    1.- Si el pueblo mexicano está expuesto a la influencia de las sectas, también lo están otros pueblos latinoamericanos y el Vaticano no ha respondido de la misma manera. Ahora parece que si lo está haciendo aumentando las beatificaciones en Brasil.
    2.- No se pueden comparar las canonizaciones de los mártires cristeros y la de San Felipe de Jesús. La primera fue una canonización de veintisiete santos mexicanos, entre los cuales estaban los veinticinco mártires cristeros, pero absolutamente todos eran mexicanos.
    La canonización de San Felipe de Jesús fue en el año 1862 y fue la canonización de los veintiseis mártires de Nagasaki, todos japoneses a excepción de cinco españoles y un mexicano. Fue mayoritariamente una canonización de mártires japoneses.
    No es lo mismo el martirio en Nagasaki (Japón) en una época y contexto distinto al martirio en México durante una guerra producida por lo que se explicó perfectamente en su correspondiente artículo del 1 de mayo del 2011.

    • No Antonio ahora si me perdonaras pero no estas entendiendo yo a lo que hago referencia en el caso de San Felipe de Jesús y si te lo digo es porque no es solo idea mia sino que la gran mayoria de libros de historia de México lo dicen, es que esa canonización en gran parte se hizo por la problematica que tenia el estado mexicano en wesa epoca, pues acababan de publicarse las leyes de reforma donde se separaba la Iglesia y el Estado y además se habian confiscado todas las propiedad del clero y expulsados los obispo, por lo mismo muchos de los obispos mexicanos estuvieron presenten en aquella canonización, yo entiendo que fue una masa de martires de diversas nacionalidades que se canonizaron junto a San Felipe, pero tanto el clero mexicano lo utilizo para tratar de reafirmar su papel, como el estado lo tomo como una afrenta y en especial por las indirectas muy directas que mandaban los obispos despues de la canonización de San Felipe, no por nada precisamen la festividad de San Felipe el 5 de febrero fue la que el gobierno trato de eliminar poniendo en ese día la conmemoración de la constitución mexicana y ciertamente en la actualidad en ningun calendario o almanaque de los que reparten en todas partes el 5 de febrero solo dice La Constitución Mexicana, nunca se menciona a San Felipe. La canonización en si no fue para ir en contra del gobierno mexicano, pero el clero mexicano si la utilizo de esa forma y el gobierno la vio de esa manera y te lo repito Antonio no es algo que yo pienso o creo, varios autores respaldan esto

      • Eso que dices con respecto a cómo se comportó la jerarquía mexicana cuando la canonización de San Felipe de Jesús es cierto, pero el motivo principal no fue ese y prueba de ello es que el grupo iba encabezado por San Pedro Bautista (franciscano) y San Pablo Miki (jesuita). Cuando el Papa los canonizó lo hizo como “Petrus Baptista et 22 Socii OFM, Paulus Miki et 2 Socii SJ, mart.Iaponem., occ. Nagasaki 5 febr. 1597″; bulla e.d., Acta Pii IX, III, pars I, 1858-1865, pp. 470-515”. Arch.: H 20.

        Lo siento André, pero es así. Es información del “Index ac Status Causarum” de la “Congregatio pro Causis sanctorum”.

        • Añado: que no te niego que en México se tomó la canonización como tu dices; por una parte, el gobierno haciendo lo que hizo y por otra parte, la jerarquía católica haciendo también lo que hizo.

          Pero lo que yo digo es que cuando el Vaticano decretó la canonización de los mártires de Nagasaki no fue pensando en lo que sucedería en México cuando fuera canonizado San Felipe de Jesús, mientras que cuando se canonizó a San Cristobal Magallanes y veinticuatro compañeros mártires, si se hizo para influir directamente en México. ¿Me explico?
          No hablo de la reacción en México, sino de la supuesta intencionalidad del Vaticano.

          ¿No crees que si la intención vaticanista hubiera sido la misma en ambos casos, el grupo de los santos mártires de Nagasaki hubiera estado encabezado por San Felipe de Jesús? Es que ni siquiera se le nombra, aunque claro está, su nombre iba incluido en la bula de canonización.

    • De donde eres originario??? Habemos mucha familia en Colima, Regino su hermano mayor que fue mi bisabuelo paterno, búscanos, de la Mora originarios de Colima y Jalisco, y con respecto a la pregunta que hace una persona al inicio acerca de su origen si nació o no en la sierra del tigre, déjeme decirle que tiene razón, en una de sus partes la sierra está muy retirada de Tecalitlán, pero quizá el como mi abuelan, su hija fue registrado en el Ahuijuyo, Jal. Que es un pueblo que está mas cercano a la sierra y corresponde a la diócesis de Tecalitlán.

  8. Me llamo Alejandro Ramírez y estoy muy agradecido con el Santo de mi pueblo Tecalitlán, ya que por su intercesión se me concedió un milagro. Al mediodía del 7 de Agosto del año 2006, día de la fiesta de San Miguel de la Mora, fui intervenido quirúrgicamente para extraerme un tumor de la médula de la espina dorsal. El tumor se desprendió milagrosamente de los nervios al momento que el neurocirujano buscaba como cortarlo. Yo salí caminando a del hospital el día 10 y el Dr. Washorst no se explica cómo ocurrió esto. Los invito a visitar las reliquias de San Miguel de la Mora que se veneran en la parroquia de Tecalitlán localizada frente la plaza principal.

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