San Nicolás de Tolentino, fraile agustino

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Pintura del Santo obra de Pietro di Cristoforo Vanucci "Il Perugino". Galería Nacional de Arte Antiguo, Roma (Italia).

Le llamamos Nicolás de Tolentino porque en aquella localidad italiana pasó la mayor parte de su vida, pero nació en Castel Sant’Angelo (hoy Sant’Angelo in Pontano), en la región de Las Marcas, en el año 1245. Sus padres fueron Compañón de los Guarutti y Amata de los Guidiani, un matrimonio pobre y piadoso que no tenía descendencia y que se había encomendado a San Nicolás de Bari a fin de tenerla. Por eso a su hijo le pusieron el nombre de Nicolás. Su infancia fue ejemplar, pasaba muchas horas en oración y cuando se encontraba a un pobre, se lo llevaba a casa con la intención de atenderle con lo poco que en ella había, actos que ya de mayor, siendo fraile agustino, fueron su forma cotidiana de actuación.

Con once años de edad entró como oblato en el convento de los frailes agustinos de su ciudad natal. Aunque se ha escrito que fue canónigo de la iglesia del Salvador, realmente no fue canónigo regular de la Orden Agustina porque el ingreso de Nicolás en la Orden fue en el año 1256, que fue el año de la unión de varias congregaciones y comunidades que profesaban la regla agustiniana, aunque bien es verdad que en su ciudad existía una comunidad de Canónigos Regulares de San Agustín.

En el año 1260 fue novicio en Sanginesio y realizó la profesión religiosa cuando cumplió los dieciocho años, completando sus estudios de gramática, lógica y teología en Tolentino y en Cingoli. San Bienvenido, obispo de Osimo, lo ordenó de sacerdote en el convento de Cingoli, en el año 1269 y desde ese año hasta el 1275, por motivos apostólicos, anduvo de una comunidad a otra. Pasó por Macerata, Piaggiolino di Fano, Montegiorgio, Corridonia, Sant’Elpidio, Recanati, Treia, Valmanente di Pesaro y Fermo. Predicaba por las calles, administraba los sacramentos en los hospitales y en las prisiones, pasaba largas horas en el confesionario, daba el catecismo a los niños, o sea, no paraba en su actividad apostólica aunque de todo esto, daremos más detalles.

Ese año de 1275, debido a su delicada salud pues padecía de fuertes dolores de estómago, no pudo soportar tanta dedicación a la predicación y tanto viaje y definitivamente se estableció en el convento de Tolentino, donde solo tuvo la responsabilidad de maestro de novicios. Conforme avanzaba en edad, su enfermedad iba a peor y solo por obediencia tomaba alimentos aunque en pequeñas porciones. Una noche se le apareció la Virgen y le dijo que pidiera un poco de pan, lo mojara en agua y se lo comiera. El lo hizo e inmediatamente se sintió bastante recuperado y como gesto de gratitud hacia Nuestra Señora, comenzó a bendecir pequeños trozos de pan y a distribuirlos entre los enfermos, muchos de los cuales, curaban. De ahí viene la costumbre de la distribución de los “panes de San Nicolás”, que anualmente se celebra en su santuario. En Tolentino murió el 10 de septiembre de 1305.

Cristo recoge en brazos el alma del Santo. Fresco gótico sienés.

El cuerpo del santo fue puesto en un arca de madera. Cuarenta años después de su muerte, los brazos fueron separados del cuerpo que estaba incorrupto y, según la tradición, al separarle los brazos, fluyó abundante sangre que fue recogida en unos paños guardados como reliquias en una urna de plata en la misma basílica donde se encuentra el cuerpo en la ciudad de Tolentino. El cuerpo fue enterrado bajo el arca y con el tiempo se olvidó su ubicación. Los brazos fueron puestos dentro del arca antigua, permaneciendo en ella hasta finales del siglo XVII, que se pusieron en un arca de plata. Desde entonces se han autentificado once efusiones de sangre salida de los brazos, siendo la más célebre la ocurrida en el año 1699, en el que el flujo de sangre duró desde el día 29 de mayo al día 1 de septiembre. Existen numerosos documentos tanto en el monasterio como en el obispado, que atestiguan este raro prodigio. En el año 1926 se descubrieron los huesos del santo, que ya no estaba incorrupto y se pusieron en una urna dentro de una figura de cera; los brazos, que si están incorruptos se encuentran en la misma urna. Actualmente se venera en su Basílica de Tolentino. Aunque no se sabe con exactitud quién le amputó los brazos, la leyenda dice que fue un monje alemán llamado Teodoro que pretendió llevárselos a su país como reliquias.

Quienes se encargaron de recoger los datos sobre su vida y milagros para iniciar el proceso de canonización, pudieron constatar de que en numerosos lugares de Italia, el culto al santo se extendió inmediatamente después de su muerte. De todos sitios llegaban peregrinos a Tolentino para venerar el sepulcro del santo. El Papa Juan XXII quiso pero no pudo canonizarlo y esa tardanza estuvo estrechamente relacionada con el pequeño cisma de Occidente (Avignon). Inocencio VI con la bula “Quae ad divini nominis” del 13 de abril de 1357 y Bonifacio IX, con la bula “Splendor paternae gloriae” del 1 de enero de 1390 concedieron indulgencias a la basílica del santo en Tolentino, nominando a Nicolás como santo antes de ser oficialmente canonizado. La bula de canonización (“Licet militans”) fue decretada por el Papa Eugenio IV, el 1 de febrero de 1446, una vez finalizado el Cisma de Avignon y la canonización oficial fue el 5 de junio del mismo año.

Sepulcro del Santo en su basílica de Tolentino, Italia.

De los datos extraídos del proceso de canonización se deduce que era un asceta, que todo lo aceptó por obediencia sin discusión alguna, que incluso obedecía a quienes eran más jóvenes que él. Jamás miró fijamente a una mujer, nunca quiso verles la cara a quienes acudían a su confesionario, cuando estaba predicando en público siempre tenía cubierta la cabeza y los ojos mirando al suelo de manera que nadie pudo verle el color de sus ojos. Era tanto su sentido de la pobreza que tenía únicamente un hábito que zurcía y remendaba una y otra vez y que dormía sobre una tabla recubierta con paja. Los viernes se flagelaba con un extraño instrumento de disciplina que él mismo se había fabricado. Nunca comió carne ni huevos ni productos lácteos; solo verduras y legumbres sin condimento alguno. Ayunaba a pan y agua los lunes, miércoles, viernes y sábado y todos los días de Cuaresma excepto los domingos y aunque sus dolores de estómago eran terribles, los frailes nunca escucharon una queja suya.

Salvo el tiempo que dedicaba al apostolado (especialmente el confesionario) y a las tres o cuatro horas de sueño, las demás horas del día las pasaba en oración, en el canto de los salmos, en la celebración diaria de la Misa y en muchas otras prácticas piadosas, como por ejemplo, el rezo del oficio de difuntos. Evitó todo tipo de excentricidades tanto cuando estaba en oración como cuando se mortificaba; sin embargo, no pudo evitar ser sorprendido cuando a veces se ponía de rodillas encima de una bolsa llena de garbanzos o cuando apoyaba sus brazos desnudos sobre una piedra durante sus largas horas de oración nocturna. Era un hombre muy austero pero cuando trataba con los demás siempre mostraba una exquisita delicadeza y cortesía, ya fuera con los frailes, con los amigos o con quienes iban a confesarse, pero de manera muy especial, con los pobres y los enfermos. Todos estos datos que estoy aportando, como he dicho antes, son recogidos expresamente en los documentos del proceso de canonización.

Ya he escrito sobre otros santos modernos que estuvieron dedicados plenamente al apostolado de la confesión, como San Leopoldo de Castelnuovo o San Alejo de Goloseevo; en su época, San Nicolás de Tolentino lo estuvo igualmente: pasaba largas horas escuchando confesiones; durante la Cuaresma, estaba en el confesionario desde por la mañana hasta la hora de Vísperas sin levantarse ni para ir a comer. Siempre tuvo una humana y cristiana compasión con las miserias humanas sobre todo con aquellas personas que se ocultaban por vergüenza. Fue muy sensible a los problemas sociales, recordándoles a los ricos la función social de las riquezas y exhortándoles a socorrer a quienes lo necesitaban. Admiraba profundamente a los pobres que compartían con otros las escasas pertenencias que tenían y con los ricos solo quería tener los precisos contactos que le imponía la cortesía. Con permiso del prior del convento socorría diariamente a más de un centenar de personas.

El Santo intercediendo por las almas del Purgatorio. Lienzo de Cristoforo Roncalli "Il Pomarancio". Iglesia de San Agustín de Pesaro, Italia.

Según consta en el mismo proceso, estuvo dotado de diversos carismas y realizó numerosos milagros. Tuvo diversas visiones de las almas del Purgatorio cuando estaba en Valmanente di Pesaro, oía armonías celestiales en los últimos años de su vida, devolvió momentáneamente la vida a uno que había muerto en pecado a fin de que se reconciliara con Dios y no se condenara eternamente, la curación milagrosa mediante el pan mojado en agua del que ya he escrito antes. En el proceso se confirmaron más de trescientos milagros, realizados tanto en vida como después de muerto. Cada uno de ellos fue confirmado bajo juramento por diversos testigos. Se mencionan algunas resurrecciones, tres de las cuales ocurrieron en unas circunstancias impresionantes: la resurrección de Felipa de Fermo, niña de doce años ocurrida en el año 1306 delante de cuatro sacerdotes, la resurrección de Jacopuzzo Fatteboni, ocurrida en Belforte sul Chianti el 24 de abril de 1320 atestiguada por cuatro personas y la resurrección de Venturino di Gigliolo testificada por seis personas entre ellas el obispo de Macerata.

Como dije en su día, San Nicolás de Tolentino fue uno de los tres santos, junto con San Juan Bautista y San Agustín, que consiguieron que Santa Rita entrara en el convento de Cascia. La festividad de San Nicolás se celebra hoy, día 10 de septiembre.

Antonio Barrero

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31 pensamientos en “San Nicolás de Tolentino, fraile agustino

  1. Antonio

    Cuando estaba de estudiante en la OP fuimos a un templo. Ahi conocí a San Nicolás de Tolentino entre ánimas del purgatorio. No sabía hasta hoy el porque de eso. Así que nuestro santo es considerado intercesor.

    Lo bueno que nuestro Santo no se ve que haya tratado mal a la mujer como muchos santos en la época. Un hombre de mucha caridad y dedicado a educar al hombre en su conciencia en sus confesiones y alguien que se preocupó también por ayudar en los males temporales.

    No comprendo cunado dices que realmente no fue canónico de la Orden Agustina.

    • Amigo Emmanuel,
      Entre los Agustinos existen las siguientes Ordenes y Congregaciones:
      Orden de San Agustín (Agustinianos) (su origen es del siglo IV, pero realmente fue fundada en el 1242).
      Orden de los Agustinos Recoletos (fundada en 1588).
      Orden de los Agustinos Descalzos (reforma aprobada en 1610.
      Congregación de Agustinos de la Asunción (fundada en 1845)
      Orden de los Canónigos Regulares de San Agustin Confederados (origen siglo IV y confederados en el siglo XI).

      Cuando en el artículo hablo de ellas, me refiero a la primera y a la última.

  2. Excelente articulo. En mi comunidad existe un convento Agustiniano y te quiero compartir Antonio algo que me dijo acerca de la Iconografía de San Nicolas un Frayle llamado Socorro (en Paz descanse).
    A veces se le representa con su hábito lleno de estrellas ya que cuenta la leyenda la noche en el que nació fue muy estrellada.
    En su mano se le representa a veces con una bandeja o plato con 2 palomas y esto es debido a que, San Nicolas en sus penitencias se negaba a a comer carne, el padre prior del convento de Tolentino mandó llamar al padre Provincial (Una de las autoridades de la Orden). Este le ordenó a San Nicolas que comiera carne para que su salud no empeorara. Sin embargo San Nicolas aunque obediente no comió la carne ya que al dar la bendición al plato se transformó la carne en 2 palomas que salieron volando de la celda de San Nicolas.

      • Posiblemente , aunque, esa iconografía es muy antigua y por algo existe. Ademas es muy agradable saber de los elementos que distinguen de un santo a otro. Aqui en el convento Agustiniano de Sta Cecilia , San Nicolas está representado en penitencia usando el flagelo en su espalda y tambien hay una pintura de cuando le quitan los brazos al cuerpo de Santo. Si te interesa con gusto te puedo facilitar una fotografía de dichas representaciones

  3. Muchas gracias Antonio. Tal y como dice Robert Ath. siempre me llamó la atención el porqué se le representaba iconográficamente con un hábito estrellado como muestran los gozos que voy a enlazar a continuación. El lo ha dejado aclarado. En Valencia existió una antigua cofradía a él dedicada en el Convento de San Agustín. Actaulamente la Archicofradía del Consuelo, con sede en la Iglesia de Santa Mónica, mantiene viva la tradición del reparto de lso panes bendecidos tras la misa vespertina. Adjunto los gozos mencionados del santo http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2012/01/gozos-san-nicolas-de-tolentino-venerado.html

  4. Gracias, Salvador.
    Yo recuerdo de cuando era pequeño, que en la Iglesia de las Agustinas de Huelva, el día de San Nicolás de Tolentino también se repartía el pan.

    El domingo pasado asistí a la Divina Liturgia en una de las iglesias ortodoxas de la isla de Mykonos. Al final de la Liturgia, también recogí en Antidoron, que tu sabes que es un trozo de pan sobrante del recorte previo del pan que se consagra y que se mantiene en la prothesis o altar lateral durante la celebración de la Liturgia.

    • Perdón Antonio, termino de ver su mensaje.

      En realidad hay dos panes que se reparten después de la comunión y después de la Liturgia. Después de la comunión a los fieles que han comulgado se les da un poco de pan y en la tradición rusa también un poco de vino, que sirve para dar un poco de fuerza al que ha ayunado desde la tarde anterior para participar en los misterios. este pan normalmente es partido de la prosfora de la que se sacó el trozo que se llama Cordero y que es el que se consagra y los trozos en honor de la madre de Dios, de los vivos y los difuntos. Los fieles suelen llevar más prósforas para que de esos panes se caquen las particulas por los vivos y difuntos que aportan en sus listas o dípticos. Luego esos panes se parten y bendecidos se reparten como consuelo, Antinodoron, a aquellos que no han participado en los Divinos Misterios. Este pan se come también en ayunas y se parte en pequeños trocitos que se consumen por la mañana después de las oraciones junto a un poco de aghiasma, agua bendita.

      El otro pan envuelto que me decía, seguramente es pan de la Litia que se hace en las Visperas, sobre todo de algún Santo importante o que han sido llevados por los fieles para dar gracias por algúna bendición recibida. Normalmente se llevan cinco panes de gran tamaño, pero puede que coincidan muchas familias por lo que sin no se reparte todo en las Visperas, se envuelve y se reparte al día siguiente después de la Liturgia. Normalmente el sabor es un poco diferente.

      Lo curioso es que fuera en Mikonos. Desde luego, sólo he ido allí una vez y juré no volver más. Es una pena como se ha degradado todo en pro del turismo y el dinero. Le recomiendo que la prósima vez se acerque mejor a Egina o Eubea.

      • Padre,
        El hecho es que me dieron los dos panes. El primero del que habla, que fue repartido por un diácono entre todos los asistentes después de la Comunión y el segundo envuelto (del que le hablé en el e-mail), que lo repartió directamente el sacerdote. Quiero recordar que al final de la Divina Liturgia hizo una especie de exhortación especial sobre un San Manolis (¿Enmanuel?) antes de repartirlo.

        El tema de Mikonos era inevitable porque estaba preestablecido en la ruta. Lleva razón: es puro turismo.

  5. Definitivamente un Santo que no se dignaba ni mirar a las mujeres nunca será Santo de mi devoción. Hace tiempo un sacerdote con el que estaba conversando me hizo eso y es muy desagradable, yo le estaba hablando y él mirando hacia un lado como si yo estuviese desnuda o vestida impúdicamente, lo cual no era en caso porque estábamos en la sacristía de un templo. Detesto a los hombres que hacen esto, por hacerse más puros que nadie incurren en la grosería más elemental. Los detesto casi tanto como los que no quitan los ojos de encima.

    Al Santo se le perdona un poco por la época, pero aún así me desagrada. Imagino que a la Virgen y a las Santas sí que las mirará ahora en la gloria celestial… o quizá siga mirando para abajo como en vida, espero, hacia las almas del Purgatorio. Claro que también hay mujeres entre ellas.

    Sarcasmos aparte, me ha llamado la atención el hecho de la hemorragia post-mortem al desprender los brazos del cuerpo. Dicen que a Santa Bernardette Soubirous intentaron amputarle las manos también – que estaban entrelazadas – para poder cambiarle el hábito y sangró profusamente.

    Yo no sé si esto será verdad, pero cuanto menos es curioso.

    • Discrepo un tanto de ti, Ana Maria.
      Se dice de él que nunca miró “fijamente” a una mujer pero también se dice que es que no miraba fijamente a nadie, que siempre tenía la cabeza gacha y/o tapada, aunque era excesivamente amable con todos, especialmente con los pobres y entre ellos también había mujeres.
      Yo creo que en él, el tema no era la castidad y casi ni siquiera el pudor, sino simplemente la humildad porque al mismo tiempo era muy tierno con todos, con ambos sexos. Vamos, que no era un reprimido, sino simplemente un hombre humilde en exceso y muy, muy comprensivo “con todos” a excepción de los ricos.

      Y con respecto a lo del sangrado, está suficiente y repetidamente documentado.

      • Gracias por la aclaración. No cuestiono lo que dices, pero, ¿por qué entonces hacer hincapié en que no miraba a una mujer fijamente? Siempre que veo alusiones a esto, es a una mujer a la que no se mira… no a un rico, un ladrón o un asesino. Una mujer.

        En fin, seguro que es más culpa de los hagiógrafos que de él mismo. Prefiero quedarme con lo que tú dices, pero visto que se dice lo mismo de Santos como Luis Gonzaga, Gerardo Mayela, y otros muchos que al final está más cerca de la leyenda que de la realidad… no quería dejar de decir lo mucho que me incomoda.

        • Yo te entiendo perfectamente porque pienso exactamente igual que tu: que quién no mira fijamente a una mujer es porque es un reprimido.
          A quién él les “daba caliente” era a los ricos, con quienes era muy exigente y trataba con ellos “lo justito”.

          • Desde luego es muy grande la diferncia entre el Oriente y el Occidente Cristiano. Ninguna mujer ortodoxa se sentiría ofendida si un monje mira al suelo cuando habla con ella, al contrario, lo extraño es que el monje la mirara. lo mismo ocurre con las monjas. De hecho en muchos monasterios masculinos no pueden entrar mujeres y viceversa. Y lo siento pero no es por represión ni nada por el estilo. Nuestros sacerdotes miran muy bien a sus mujeres y tiene hijos con ellas siguiendo la tradición apostólica.

            Más la tradición monástica ha sido y siempre será diferente y está toda la tradición patrística que lo avala. En los momentos de tentación, el enemigo aprovecha esa simple visión, aunque sea de muchos años y lo convierte en un “logismi” fuego que crece en el corazón del monje. Por ello se evita todo lo que se pueda convertir en un logismi, en una tentación, desde el mucho sueño a los platos excesivamente preparados, las conversaciones vanas… Supongo que san Nicolás de Tolentino, por su época, todavía tendría presente está genuina tradición monástica. Un geronta de Athos decía: “Contemplando a la Santísima Madre de Dios vemos en ella a todas las mujeres, madres, esposas, hermanas, conocidas, desconocidas, y pedimos a Dios por ellas”. Hay algo más importante para un creyente o una creyente, que el saber que hay quien día noche intercede por ti ante la más gloriosa de las mujeres que llevó en su seno al Logos increado?

  6. Antonio muchisimas gracias por relatar la vida de este santo que es aunque no de mi devoción si de mi gusto por ser intercesor de las almas, dos cuestiones sobre el porque aparece con el hábito estrellado yo eh escuchado otra versión más de leyenda que dice una que cuando salía por las noches veían su hábito lleno de estrellas que le iluminaban el camino y en otra dicen que una estrella lo iluminaba por las noches cuando no veia. Otra cuestión ¿tu sabes sobre aquella visión de San Nicolás sacando a las almas con el cinturon? si la sabes me gustaria que la narraras puesto que este es de los episodios más representados de él

    • Yo creo, André, que todo esto entra dentro del capítulo de las leyendas. Se dice que en sueños vió un grán número de almas del purgatorio que le rogaban oraciones y misas para salir de él lo antes posible y que él, además de hacerlo, les ofrecía su correa para que se agarrasen y saliesen !!!

      Por otro lado, el padre Joseph Sicardo, agustino, en su “Vida y milagros de San Nicolás de Tolentino”, dice:
      “Hallándose San Nicolás Conventual en el Monasterio de Villazanes, junto a la Ciudad de Pesaro, y retirado en su celda, después de maitines, oyó una gran voz, que por lamentable, y eficaz, parecía salir del corazón dolorido de quien se quejaba atormentado, que le decía: Fray Nicolás, siervo de Dios, óyeme por tu amor infinito. Y el Santo le dijo: ¿Quién eres tú, que a estas horas me llamas? Soy el alma, dijo de Fray Peregrino de Osmo, a quien tu conociste, que por los merecimientos de Cristo me hallo libre de las penas del Infierno; pero atormentado cruelmente de las del Purgatorio, porque aunque merecía las eternas; Dios, por su infinita clemencia, no me condenó a ellas: y para purgar mis culpas, padezco las del Purgatorio; y pues fuimos tan amigos, muestra, por quien Dios es, tu amistad, para que por medio de tus oraciones, penitencias, y sacrificios, salgo yo de tan ardiente abismo.
      Le oyó el Santo compasivo y le dijo: Líbrete, hermano mío muy amado, nuestro Señor Jesucristo, que con su preciosa Sangre nos redimió a todos; pues yo tengo a mi cargo esta semana celebrar la Misa Mayor, por ser Hebdomadario, y habiendo de dar mañana Domingo principio a esta mi obligación, no podré en toda la semana aplicarte alguno de mis Sacrificios.
      Oído esto, Fray Peregrino le replicó diciendo: Padre mío, por tu gran piedad socórreme en necesidad tan grave, porque si tu no me favoreces, a quien podré acudir para mi alivio? A todos consuelas, ninguno sale de tu presencia sin remedio; y yo, siendo tu amigo, he de experimentar nuevo dolor sobre los que padezco acervísimo, viéndome destituido de tus socorros espirituales? Pero para que no me cierres la puerta a mis ruegos, te pido me acompañes, y verás que no te pido para mi solo, sino para otras muchas almas, que padecen las mismas penas, que yo tolero.
      Consintió en ello el Santo, y siguiendo al alma de Fray Peregrino, llegó a un campo yermo, que está a la otra parte del Convento, nombrado Valmanente, y en él vio infinidad de Almas de diversos sexos, y estados, que levantaron á una voz el grito, diciendo : O Padre Fray Nicolás, misericordia. Mira que todas estamos esperando tu socorro porque si te inclinares a ofrecer el Sacrificio de la Misa por nosotras, creemos, que seremos libres de tan activo fuego, que nos abraza por nuestras culpas.
      Con tan lamentable visión, no pudo el Santo dejar de enternecerse, inclinándose su corazón, como piadoso, á favorecer á tanto necesitado como le pedía alivio. Para implorarle de la Divina Clemencia, se ocupó lo restante de la noche en orar, y llorar, pidiendo a Dios con gran fervor, librase aquellas almas de las penas que padecían: y luego que amaneció, puesto de rodillas delante del Prior, le rogó con mucha humildad le concediese licencia para celebrar aquella semana por las Animas del Purgatorio, expresándole la visión, para que no se resistiese a su petición. Entendida la necesidad por el Prelado, encomendó a otro el cargo de las Misas Conventuales, y dio licencia al Santo, para que aplicase las suyas por las Ánimas. Lo hizo San Nicolás con suma devoción, y se empleó toda aquella semana en los ejercicios de orar, ayunar, llorar y disciplinarse, para que tan devotos actos sirviesen de alivio a las Animas, y de disposición para sus Sacrificios fuesen más aceptos a Dios.
      Pasados los ocho días volvió a aparecerse el alma de Fray Peregrino, y muchas de las que la acompañaban en las penas, y resplandecientes, y alegres le dieron las gracias, por hallarse ya libres de las penas del Purgatorio por sus oraciones, y Sacrificios. En cuya memoria se fundaron en la cristiandad muchas cofradías, para alivio de las animas del purgatorio, dedicándolas al Glorioso San Nicolás”.

      • Muchas gracias Antonio por responder a mi duda, es que eh visto representado en varias ocasiones este pasaje de San Nicolás ofreciendole la correa a las almas pero no sabía con exactitud nada sobre este pasaje, muchas gracias.

  7. A Nicolás: ciertamente las costumbres de Oriente y Occidente son muy distintas. Aquí en Occidente es una grosería no mirar a la cara a quien te está hablando -da igual hombre, mujer o niño, joven o anciano- y por tanto es lógico que me ofendiese. Así pues, ese sacerdote evitaba mirarme no por respeto a mí, sino porque era un maleducado y punto. Pero cuando voy a otros lugares intento seguir sus costumbres y te garantizo que no me ofenderé si un monje o sacerdote ortodoxo no me mira a la cara.

    Un ejemplo. Cuando estuve de viaje en Grecia y visité iglesias ortodoxas, veneré iconos sin cubrirme la cabeza con un pañuelo. No vi ninguna mujer que lo hiciese y por tanto a mí no se me ocurrió tampoco hacerlo. Pues bien, cuando algunos rusos y serbios me han visto en las fotos de mi viaje dentro de la iglesia sin velo, me han dicho de todo, enfadadísimos porque fuera sin velo. Y sin embargo, en Grecia no llevaban velo las mujeres dentro del templo. ¿Qué le voy a hacer? Yo soy de seguir eso de “donde fueres, haz lo que vieres”, pero las griegas no se cubren la cabeza en el templo. Si las rusas y las serbias lo hacen, cuando vaya a Rusia o a Serbia ya las imitaré.

    • Desde luego es lo más acertado.

      En Grecia se ha perdido la costumbre de entrar en las iglesias con la cabeza cubierta y esto es algo que deberían de saber tus amigos serbios y rusos. Pero des luego si fueras a Rusia o a Serbia lo deberías hacer.

      Lo principal es saber respetar las distintas costumbres.

  8. Antonio,excelente el articulo sobre San Nicolas de Tolentino.
    Como ya he dicho en otras ocasiones,me parece horrendo que a un cuerpo incorrupto se lo mutile;en este caso arrancandole los dos brazos.
    Una cosa es que se lleven reliquias de un santo o beato del que solo queden huesos de una iglesia a otra (por poner un ejemplo),pero desmembrar un cuerpo incorrupto para mi es un sacrilegio.

    • Yo estoy totalmente de acuerdo contigo, Abel, pero ¡hay tantos casos…..!
      Tu sabes que incluso, “en raptos de locura” hasta se le han quitado miembros a algunos santos estando solo de cuerpo presente.

  9. Me han gustado mucho todos estos comentarios. En una imagen de San Nicolas de Tolentino se le presenta derramando una sustancia de un cáliz a las almas del purgatorio. ¿Alguien me podría decir qué representa esa sustancia? ¿Será el pan mojado en agua q el Santo repartía? Esta imagen está en la iglesia de San Agustín de Caracas. Gracias al que me pueda ilustar.

    • Bueno, la iconografía del Santo es fácil de inferir a partir de las obras de arte que decoran el artículo. Aparece representado como un monje agustino, a menudo junto a las almas del Purgatorio.

  10. Hoy me detengo a buscar la historia de Nicolas sin conocer de su existencia hasta ahora. La razón es que mientras hacia Reiki a una persona enferma de Cancer, se me apareció la visión de un hombre con una bata tipo fraile con capucha sosteniendo una vela entre sus manos. Canalizando la imagen pregunto quien es y me responde Nicolas. Además me indica que debemos ayunar . Fue así como comencé mi búsqueda en internet y coincide con la imagen y justamente como el hacia ayunos. Fue bellísimo recibir su visita.

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