San Buenaventura de Bagnoregio, cardenal franciscano y Doctor de la Iglesia (II)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle del Santo en una obra de Bruno Mastroianni.

Festividad
Aunque San Buenaventura había muerto el tercer domingo de julio, el Papa Sixto V designó el segundo domingo como el día de la festividad del santo, asignándole el rito propio de los Doctores de la Iglesia. Con posterioridad, el mismo Papa la trasladó al día 14 de dicho mes tanto en la Orden Franciscana como en la diócesis de Bagnoregio. Esta segunda fecha fue probablemente instituida a propuesta de la Iglesia de Lyon en recuerdo al día exacto del reconocimiento real de las reliquias en el año 1490.

Hay que hacer notar que en las bulas de Sixto IV, gracias a los grandes servicios que en vida había prestado el santo a la Iglesia, inscribió su día festivo entre las fiestas del Sagrado Palacio Apostólico, concediendo especiales indulgencias a las iglesias conventuales de Roma, París y Lyon y que un siglo más tarde, Sixto V la había ampliado a indulgencia plenaria en estas mismas iglesias y a la de Bagnoregio prescribiendo además que el 14 de julio de todos los años se celebrase una Capilla Papal en la Iglesia romana de los Doce Santos Apóstoles. Esto se estuvo realizando anualmente hasta el año 1870.

Culto y reliquias
Como comentamos en el primer capítulo, se podría decir que el culto a San Buenaventura se inició en vida por parte del Papa Clemente IV en el año 1265 cuando lo nombró arzobispo de York y, posteriormente, después de su muerte con la suntuosidad de sus funerales a los cuales asistieron el propio Papa y los padres sinodales del Concilio de Lyón.

Aunque por los motivos que ya explicamos su canonización fue más tardía, previamente, la Orden Franciscana lo había inscrito en el catálogo de los beatos de la Orden como lo demuestran varios cronistas del siglo XIV: Arnaldo de Serrano, Bartolomé de Pisa, etc. En el siglo XV aparecen los primeros lienzos en los que es representado con aureola de santidad y una solemne traslación de sus reliquias fue realizada unos treinta años antes de la canonización oficial. Este traslado provocó un fervor tan intenso que por toda Francia se extendió su fama de santidad y de milagros, verificándose de esta manera una primera fase de culto.

Teca-relicario del siglo XVII con una reliquia del Santo.

Como comenté en el primer artículo, el 15 de julio de 1274 fue sepultado en la sacristía de la antigua iglesia de San Francisco en Lyon, permaneciendo allí el cuerpo del santo durante dos siglos, hasta mediados del siglo XV, cuando los franciscanos construyeron una nueva iglesia dedicada también a San Francisco.

Fue en el año 1450, treinta años antes del proceso iniciado en Lyon cuando se realizó el solemne traslado desde la antigua a la nueva iglesia en presencia del arzobispo de Lyon, Charles de Borbón y de numeroso clero y fieles que acompañaron la procesión por las calles de la ciudad. En aquel momento se comprobó que la lengua del santo “estaba fresca, bella y sonrosada” mientras que el resto del cuerpo había quedado reducido a cenizas y huesos. La lengua y el cráneo fueron expuestos ante el pueblo y posteriormente, el superior del convento, Fray Juan Bertheti, extrajo la lengua que se conserva en un relicario de marfil. Se hizo exactamente lo mismo que se había hecho con la lengua de San Antonio de Padua el día 8 de abril del 1263. El hecho de que la lengua se hubiese mantenido incorrupta fue interpretado como un designio divino.
Según las crónicas de la época, ese mismo día se verificaron numerosos milagros tanto en Lyon, como en el resto de Francia e Italia, por lo que siguió creciendo el fervor hacia el santo.

Cercana a esta fecha en la que se observó “este hecho milagroso”, el bolandista Sollier resaltó algunas discordancias entre los antiguos cronistas y las propias fuentes. De acuerdo con el padre B. Marinangeli, (La canonizzazione di San Bonaventura e il Processo di Lione, 1916) y con Petrangeli Papini (Vicende dei resti mortali di San Bonaventura, 1958), la fecha en la que ocurrió el mencionado hecho fue alrededor del 1450 y posiblemente, el 14 de marzo del 1451, que era el primer domingo de Cuaresma, como es lógico, un día festivo. Hay quienes afirman que este primer traslado fue desde la sacristía hasta el interior de la antigua iglesia, mientras que otros dicen que fue el traslado desde la iglesia antigua a la nueva. Fuera en un momento o en otro, en una circunstancia o en otra, el hecho fue que la lengua se encontró incorrupta. El franciscano Bartolomé de Pisa lo describe así: “Huius corpus dum de sacristía esset positum in sepulchro novo, ubi nunc iacet, corpora redacto in cinere, lengua inventa est sana et integra, ac si nunquam fuiste sepulta. Quod fratres videntes, eam in pyxide eburnea ponentes, in sepulchro eius recondiderunt”.

Brazo-relicario del Santo, venerado en su ciudad natal, Bagnoregio (Italia).

Algunos testimonios del proceso de Lyon dicen también que parte de la cabeza estaba incorrupta (cabellos, labios, boca, nariz, lengua…). Lo afirman De Martinis, Mariano da Firenze, Ariosti, Marcos de Lisboa, Tossignano y otros y de este hecho se hizo eco un texto del propio Breviario Franciscano en la festividad del 14 de marzo, aunque sin embargo existen dudas fundadas sobre la certeza de esto.

A este primer traslado del 1451 le siguieron dos solemnes reconocimientos del cuerpo, aunque estos, después de la canonización. La primera de ellas fue el tercer domingo de Cuaresma del año 1490, estando presente el rey Carlos VIII de Francia, algunos príncipes y nobles, cinco obispos franceses, el propio cardenal de Lyon y el Padre General de la Orden. El otro reconocimiento de los restos se hizo en los primeros meses del año 1494, en una fecha imprecisa, también en presencia del mismo rey que estaba a punto de entrar en guerra con el reino de Nápoles y quiso de esta manera conseguir la protección del santo, que por cierto, de nada le valió.

Como era normal, aprovechando cualquier traslado o reconocimiento de los restos, se extrajeron reliquias: parte de la mandíbula, algunas costillas, un húmero, el antebrazo derecho, varias vértebras… que fueron distribuidas entre algunas ciudades e iglesias francesas e italianas. El antebrazo se conserva en su ciudad natal dentro de un precioso relicario; la mandíbula fue llevada a la capilla real de Fontainebleau donde estuvo hasta 1662 siendo posteriormente trasladada al convento franciscano de París. Parte del cráneo se conserva en un bellísimo busto-relicario en la iglesia de San Francisco de Lyon, etc.

Pero los hugonotes quemaron su cuerpo junto a su iglesia en el año 1562, echando posteriormente todas las cenizas al río Ródano. Se pudo salvar el relicario de la lengua pero actualmente se desconoce donde se encuentra. En el año 1793, durante la Revolución Francesa, pudo salvarse la mandíbula del convento de París que ahora se conserva en Lyon. Se ha perdido el cuerpo de San Buenaventura, pero permanece su espiritualidad, su obra.

Monumento dedicado al Santo en su ciudad natal, Bagnoregio (Italia).

Las reliquias que llegaron a Italia se salvaron: el antebrazo en Bagnoregio, un dedo en la iglesia romana de los Doce Santos Apóstoles, una esquirla de un hueso de un brazo en una iglesia capuchina romana, un pequeño hueso en la basílica de San Francisco en Assisi y otras reliquias en Nápoles, Ferrara, Carpi, Padova, etc. En España, se conservan la de tu pueblo y otra en el convento sevillano de San Buenaventura.

Tampoco tuvo suerte la casa natal del santo que estaba situada en la ladera derecha de Civita, Bagnoregio y que a causa de unos terremotos y por la progresiva erosión de las aguas vertiente abajo, quedaron solo las ruinas. Lo poco que quedaba fue convertido en iglesia por el cardenal Lorenzo Pucci. Según una tradición local, cercana a las ruinas del antiguo convento donde fue educado existe la llamada “gruta de San Buenaventura”, una oquedad angosta adonde se escondía de pequeño para hacer oración.

El culto al santo se desarrolló muchísimo después de la canonización. En su nombre, se construyeron muchas iglesias y capillas, se realizaron numerosas esculturas y fue pintado por casi la totalidad de los pintores más famosos. Sería interminable enumerar estas iglesias y hacer un elenco de las obras de arte realizadas en su honor.
Es el santo patrono de la ciudad de Lyon y el copatrono de su ciudad natal. También es patrono de los teólogos católicos, de los porteros y de los tejedores (!!!).

Antonio Barrero

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14 pensamientos en “San Buenaventura de Bagnoregio, cardenal franciscano y Doctor de la Iglesia (II)

  1. Muchas gracias Antonio por esta nueva entrega de este santo fascinante. Siguiendo con mis cuñas, diré que la localidad alicantina de Onil tuvo un convento de Franciscanos alcantarinos dedicado a San Buenaventura a finales del S.XVII y que fue desamortizado.Posteriormente el edificio fue ocupado por una orden de monjas justinianas y así sigue en la actualidad, gozando estas del cariño de la población. San Buenaventura es también patrón de la localidad de Pedreguer. Os adjunto un nuevo gozo y resalto la peculiaridad de la iconografía de su grabado http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2012/09/gozos-al-serafico-doctor-san.html

  2. Yo por eso siempre he dicho que las reliquias nunca deben de estar en un solo sitio porque después suceden estas cosas, o cuestiones climáticas, bélicas y desaparecen las reliquias.

    Pero bien dices, tenemos lo mejor de él “Su espiritualidad, su obra”. Y sobre todo que ruega por nosotros.

    • Mañana hablamos de sus escritos y espiritualidad.
      Y en cuanto a las reliquias, yo no estoy de acuerdo en trocear a un santo como si fuera una pieza que partimos y repartimos. Mi preferencia es que los cuerpos se conserven completos y si por desgracia se pierden, pues siempre nos queda el ejemplo de su vida. Mira por ejemplo el caso de santa Teresa: un pié por aquí, una mano por allá, el corazón por acá, un brazo por acullá…, me parece una barbaridad.

  3. Yo, en cambio, sí que creo que las reliquias deberían estar todas juntas en un lugar; quiero decir, que los cuerpos de los Santos nunca deberían haberse desmembrado. Pero eso es muy difícil de conseguir cuando la tradición y la devoción han suscitado precisamente lo contrario; y, después de todo, Emmanuel tiene razón al decir que eso es precisamente lo que evita que desaparezcan cuando hay convulsiones sociales y políticas que centran su ataque en estos objetos de culto.

    Por ejemplo, me estoy acordando de todos los cuerpos de mártires de las catacumbas quemados y destruidos en la Guerra Civil Española. Al ser cuerpos enteros, se destruyeron enteros y no nos queda casi nada…

    • Totalmente de acuerdo contigo en que deberían conservarse completos aunque se corran riesgos y se que la tradición ha hecho muchas veces lo contrario. Aun así, me decanto porque se conserven completos. ¿Dile a los salesianos que se repartan el cuerpo de Don Bosco, a ver qué te dicen?

  4. Desgraciadamente siempre en las revueltas del pasado y de la actualidad hemos perdido gran parte del patrimonio eclesiástico, pero perder casi la totalidad del cuerpo de un Santo tan venerado y querido como San Buenaventura es una verdadera pena.
    Para nada sabía en nuestro país teníamos reliquias de El, ¿ me la podrías pasar si la tienes fotografiada Antonio?, mas que nada por curiosidad.
    Refiriéndome a los pintores que lo han inmortalizado, yo personalmente creo que Francisco de Zurbaran fue uno de los pintores españoles que mejor lo pinto y dio a conocer, gracias a sus numerosas obras dedicadas a El.

    • David,
      Tendría que mirar mis archivos porque son tantos miles de fotos las que tengo, que de cabeza….. Solo te diré que tengo fotos de sepulcros, urnas, etc. de más de catorce mil santos y beatos distintos.
      En lo que dices sobre Zurbarán: completamente de acuerdo contigo.

  5. Antonio ya me habias hecho pensar que apenas existiria alguna diminitu reliquia ex-corpore del santo,pero veo que se conservan algunas partes mas.
    A saber donde habra ido a parar el relicario con la lengua del santo,quiza en poder de algun rico anticuario.
    Antonio que pone o indican las siglas o iniciales en la parte de abajo de la teca-relicario?

  6. Vaya pues que recorrido el de las reliquias de este Santo, eh escuchado a muchos que piensan también que sería mejor no desmembrar los cuerpos de los santos, creo que es algo debatible a mi personalmente no me parece del todo, luego se llega a excesos como en el caso del cuerpo de San Francisco Javier y de algunos otros santos, es una lástima eso si que la mayor parte de las reliquias de San Buenaventura se hayan perdido.

    • Ese riesgo hay que correrlo, André. ¿Cuantas obras de arte y también sepulcros de santos, se están perdiendo actualmente en la guerra de Siria? Porque no nos olvidemos que allí hay algunos santos sepultados como los santos mártires de Amatoura, los beatos mártires de Damasco, San jacobo de Nisibe y otros.

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