San Demetrio, metropolita de Rostov

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lienzo ruso del Santo en su atuendo de metropolita.

San Demetrio Tuptalo, metropolita de Rostov, fue un jerarca ruso del siglo XVII, un notable predicador y escritor religioso, profesor de teología y ascética y, además, hacedor de milagros. No sólo es venerado por la Iglesia Rusa, sino por todo el mundo ortodoxo.

Infancia
San Demetrio nació en el año 1651 en Makarovo, a unos cuarenta kilómetros de Kiev, siendo bautizado con el nombre de Daniel. Su padre, Sabas Grigorjevich Tuptalo († 5 de enero de 1703), fue un soldado que en ocasiones faltaba de casa durante largos períodos de tiempo. El niño fue educado de manera muy especial por parte de su madre, Maria Michajlovna († 29 de marzo de 1689), que le dio una educación cristiana. Posteriormente, en el año 1661, la familia se trasladó a Kiev cuando esta ciudad pertenecía a Polonia. Daniel entró en la Academia Ortodoxa de Kiev – creada por el metropolita San Pedro Movilă (Mogyla) algunas décadas antes – y cuyo líder en aquellos momentos era Innokenty Gizela (c. 1600-1683), un predicador muy brillante y gran defensor de la ortodoxia. Gracias a él, Daniel pudo desarrollar durante sus estudios un gran carisma para explicar las Escrituras y se hizo muy sensible con la catequesis de los fieles.

Monje
Con sólo diecisiete años de edad, el 9 de julio de 1668, Daniel entró en el monasterio de San Cirilo y recibió la tonsura monacal cambiando su nombre por el de Demetrio, en honor del mártir de Tesalónica. Además de las tareas habituales del monasterio y siendo siempre obediente, el monje completó sus estudios y comenzó a escribir una obra literaria misionera. Fue ordenado sacerdote el 23 de mayo de 1675 en el monasterio de la Santísima Trinidad en Gustyn, distrito de Prykuly e inmediantamente fue nombrado predicador por parte del arzobispo Lazar Baranov de Chernigov. Durante este período de tiempo peregrinó a diversos lugares sagrados de Bielorrusia y Ucrania que, por entonces, estaban parcialmente en manos de los católicos griegos.

Vista del báculo de metropolita que perteneció al Santo y utilizó durante su ministerio.

Años más tarde, dedicó su ministerio sacerdotal a varias ciudades, como Chernigov (1675) o Slutsk (1677). Un años más tarde, tras viajar a Vilnius, se estableció en Baturyn, en la corte de Hetman Ivan Samoylovych. Sus sermones eran los típicos de aquella época barroca, consistente en metáforas, alegorías, figuras retóricas, preguntas y respuestas sobre todo en temas morales.

A partir de 1680, el hieromonje Demetrio vivió sobre todo en el monasterio de las Lauras de las Grutas de Kiev (Pecerska Lavra) donde escribió muchos sermones, especialmente contra las costumbres locales, el alcoholismo y sobre la forma fácil de vivir la vida. En contra de su voluntad, pronto se convirtió en el líder de varios monasterios y así, en 1681, fue abad del monasterio de la Transfiguración de Maksakov, distrito de Borona y al año siguiente, en el monasterio de San Nicolás de Baturyn. Cada vez que trataba de renunciar, fracasaba. Sus amigos – incluyendo a San Teodosio obispo de Chernigov, que se celebra el 5 de febrero – a duras penas lograban persuadirlo para que permaneciera como abad.

Actividad como escritor
Este período de su vida estuvo dedicado a los escritos teológicos, que se concentraron en un ambicioso proyecto de integración de todas las vidas de los santos rusos en una sola obra, que publicó entre los años 1684 al 1705, con el título de “La vida de los santos”. Sus recursos eran el Menologio griego de San Simeón Metafrastes, los menologios del metropolita Makarij (1482-1563), las colecciones de los Bolandistas, los Anales del cardenal Baronio y “La vida de los santos” de Piotr Skarga, lo que significa que utilizaba tanto fuentes católicas como ortodoxas. Sus obras son muy populares en los países eslavos.

Junto con sus escritos sobre los santos, escribió también sobre “Investigación sobre la falsa fe de los cismáticos” (Rotsysk one cuz brynskoi raskolnitsei), una obra polémica contra los Raskolniks (los viejos creyentes), o sea, los rusos que no aceptaron la reforma litúrgica del Patriarca Nicón en el año 1666. Demetrio ve el origen del error en la incultura popular y no directamente en su fe. También escribió un “Compendio de Catequesis”.
Encontró tiempo para estudiar la historia eclesiástica de la Iglesia Ortodoxa Rusa, y escribió “Crónicas de las Lauras de las Grutas”, “Crónicas de los tsares y patriarcas rusos” y otras obras, especialmente homilías.

Icono ortodoxo ruso del Santo en su atuendo de metropolita, junto a la Theotokos.

Durante veinticinco años, San Demetrio dedicó todos sus esfuerzos a estos menesteres, pero además, todo esto lo compaginaba perfectamente con una vida de oración y de soledad. Él vivía en compañía de los santos y no sólo por sus escritos, sino también unido a ellos en la oración, viviendo sus vidas, sus tormentos y estudiando los detalles más pequeños de todos los documentos relativos a los mismos.

A cambio por su amor a los santos, Dios lo recompensó a menudo con visiones celestes. El 10 de agosto de 1685, vio en sueños a la gran mártir Santa Bárbara a la que él honraba especialmente. Le pidió que intercediera por él ante el Señor, pero ella le reprendió porque oraba como “lo hacen los católicos romanos” cuando meditaban sobre las cinco llagas de Nuestro Señor. De hecho, la influencia de la teología católica y de su espiritualidad era visible en el culto de la Iglesia Rusa. Pero después, Santa Bárbara sonrió y lo consoló.

El 10 de noviembre del mismo año, se le apareció San Orestes, del cual, San Demetrio había escrito su vida aquel mismo día y le dijo: “He sufrido más tormentos por Cristo de los que tú has recordado”. Entonces, le mostró una herida profunda en el lado izquierdo diciéndole: “Esto me lo hicieron con un hierro candente”. Después, extendió su brazo derecho y mostrándole las venas que habían sido cortadas a la altura del codo, le dijo: “Éstas me las cortaron”. Le mostró una lesión similar en el brazo izquierdo y le repitió las mismas palabras. Le mostró las heridas de las rodillas diciéndole: “Éstas han sido cortadas” y finalmente, poniéndose de pie a su derecha le dijo: “Ya ves que he sufrido más tormentos de los que tú has recordado”. San Demetrio le preguntó si él era uno de aquellos cinco santos cuya fiesta se celebra el 13 de diciembre, pero el mártir le respondió: “No soy el Orestes de la iglesia de los cinco santos Mártires, pero sí el que se honra el día de hoy y cuya vida sólo ha sido escrita por ti”.

Monasterio de San Jacob de Rostov (Spaso Jakovlevskij), Rusia, donde el Santo pasó sus últimos días.

Metropolita
En el año 1694, Demetrio fue nombrado abad del monasterio de los santos Pedro y Pablo en Hluchiv; en 1697 del monasterio de San Cirilo de Kiev y en 1699 fue nombrado archimandrita del monasterio de la Transfiguración de Novhorod-Siverskyj. El 23 de marzo del 1701, Demetrio fue consagrado como obispo en Moscú, siendo nombrado metropolita de Siberia y de Tobolsk. Su mala salud y su deseo de tener acceso a los documentos que necesitaba para continuar escribiendo sobre las vidas de los santos, le hizo pedir ser trasladado a otro destino. Fue destinado a la diócesis de Rostov y Yaroslavl en el mes de enero del 1702; allí tuvo una visión en la que le manifestaba que lo que necesitaba era el descanso eterno en el monasterio de San Jacob (Spaso-Yakovlevsky monastyr), en Rostov.

Durante su vida en Rusia se opuso tanto a los “viejos creyentes” como a las políticas eclesiásticas de Pedro el Grande. Hizo asimismo contribuciones muy valiosas a la educación rusa, abriendo escuelas y un pequeño teatro en Rostov, donde podía montar sus propias obras. También era un activo compositor; muchos de sus salmos penitenciales lograron una amplia difusión, no solo en Ucrania, sino también en los Balcanes. Muchos de ellos se han convertido en una parte integral de la canción popular ucraniana a través de los “kobzari” (cantantes ambulantes ciegos).

San Demetrio está acreditado como compositor de la primera ópera rusa de seis horas, los “Misterios de Rostov” (1705). Se trata de un oratorio sobre la vida de los santos rusos, basado en el “Cheti-Minei”, publicado en cuatro volúmenes en los años 1689, 1690, 1700 y 1705. En esta obra se inspiró Boris Godunov en 1825 cuando escribió “Pushkin”.

Sepulcro del Santo en el monasterio de San Jacob de Rostov, Rusia.

Poco antes de su muerte, en 1705, San Demetrio dejó completada su monumental obra, “Las Vidas de los santos”, cuidando al mismo tiempo a su comunidad. Trabajó duramente para purificar la vida religiosa y las costumbres de sus contemporáneos y a pesar de sus frecuentes enfermedades, siguió un estricto canon de vida, nunca dejó su incesante oración; asimismo, estableció un seminario teológico cerca de su casa, donde asumió gran parte de la enseñanza impartida en el mismo.

Su entierro
San Demetrio previó su muerte con tres días de antelación. Se echó al suelo y pidió perdón al clero y a cuantos estaban con él. Después de hacer esto, se encerró en su celda en una ferviente oración. A la mañana siguiente, el 28 de octubre de 1709, fue encontrado muerto mientras oraba arrodillado. Contrariamente a los deseos del santo expresados en su testamento, el clero y el pueblo de Rostov solicitaron al metropolita Stephen Yavorsky de Ryazan sentarlo en el trono patriarcal. Este metropolita había llegado para presidir el funeral y oficiar el entierro en la iglesia catedral de la ciudad. El metropolita Stephen insistió en enterrar el cuerpo de su amigo fallecido junto a San Josafat, que fue el predecesor de San Demetrio. Sin embargo, a pesar de haber transcurrido un mes desde el fallecimiento del santo hasta la llegada del metropolita Stephen, el sepulcro no fue preparado hasta que llegó el metropolita.

Vista del cuerpo del Santo, recubierto de su atuendo de metropolita, en su tumba. Monasterio de San Jacob de Rostov, Rusia.

Debido a que el metropolita Stephen tenía que irse urgentemente después del funeral, se construyó a toda prisa un marco de madera que fue colocado en la tumba, en la que fue enterrado el cuerpo del santo el día 25 de noviembre. Esta circunstancia estaba prevista por la Divina Providencia a fin de que rápidamente fueran descubiertas sus reliquias. El 21 de septiembre de 1752, mientras se estaba restaurando la iglesia catedral del monasterio de la Trinidad, se descubrió el cuerpo incorrupto de San Demetrio. La sepultura estaba afectada por la humedad e incluso el ataúd de roble en el que fue sepultado, pero el cuerpo del santo estaba incorrupto e incluso el omophorion, sacco, mitra y demás ornamentos estaban en buen estado.

Después del descubrimiento de las reliquias, se produjeron numerosos milagros, que fueron comunicados al Santo Sínodo que envió al metropolita Silvestre de Suzdal y al archimandrita Gabriel de Simonov para que fueran a Rostov a examinar las reliquias del Santo e investigar los casos de curaciones milagrosas.

Veneración
La Iglesia Rusa lo reconoció oficialmente como santo el día 22 de abril de 1757. Su festividad se celebra el día de su muerte, el 28 de octubre – ayer – (o el 10 de noviembre según el calendario). También es conmemorado el 21 de septiembre pues ese día se descubrieron sus reliquias en el año 1752. Estas se encuentran actualmente en la iglesia catedral del monasterio de San Jacob en Rostov. Un relicario que contiene la mano derecha de San Demetrio se encuentra en la iglesia de San Miguel, en la villa Polovki, región de Chernigov.

Cirilo I, Patriarca de Moscú y de Toda Rusia, venera las reliquias del Santo en su visita al monasterio de San Jacob de Rostov.

Troparion (himno) del santo
¡Oh amante de la ortodoxia y combatiente del cisma, curador de Rusia y nuevo defensor delante de Dios, pues con tus escritos sanaste las mentes de los necios! ¡Oh bendito Demetrio, arpa del Espíritu, ruega a Cristo Dios para que salve a nuestras almas!

Mitrut Popoiu

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

6 pensamientos en “San Demetrio, metropolita de Rostov

  1. Muchas gracias, Mitrut, por este interesante artículo sobre San Demetrio de Rostov.
    Me ha llamado mucho la atención el hecho de que él recurriera a todas las fuentes hagiográficas, ya fueran ortodoxas o católicas, cuando escribió su obra sobre los santos rusos y eso demuestra que él sabía donde tenía que buscar y cómo debía hacerlo: no tenía prejuicios preconcebidos, valga la redundancia.

    Lo que me deja “anonadado” es que una santa como Bárbara de Nicomedia, le recriminara que rezara como los católicos ya que no creía yo que esta santa fuera tan intransigente, ridícula y fanática. Quizás sea verdad, como algunos hagiógrafos defienden, que Bárbara nunca existió y por eso se presta a posiciones tan anticristianas. Si lo que cuentas de San Demetrio es verdad, para mi, santa Bárbara está de más, me sobra.

    • ¡Pobre Santa Bárbara! No seas tan duro con ella, Antonio. ¿Qué culpa tendrá de que la hayan instrumentalizado para defender el rito ortodoxo en contra del católico?

      Si me dieran un euro por cada leyenda, aparición o pasaje en el que han puesto en boca de la Virgen o de un Santo una barbaridad para defender una causa en contra de otra, yo ya sería millonaria.

      Además no tiene la menor coherencia porque Santa Bárbara, cronológicamente, es anterior al cisma y por tanto a las disensiones entre catolicismo y ortodoxia, por lo que en teoría esos tecnicismos a ella “le resbalan” y además, como mártir de Cristo, está por encima de todo ello.

      También se dice que se apareció a San Estanislao de Kostka estando muy enfermo y le trajo la comunión. ¿Eso no iría en contra de lo sucedido con Demetrio? ¿Darle la comunión a un católico y luego reprenderle a un ortodoxo porque reza como un católico? ¡Venga ya!

      Para mí, este dato es legendario, tradicional y no me lo creo. Santa Bárbara perdone que se la haya instrumentalizado de mala manera, y ruegue por nosotros.

  2. Dear Antonio, dear Meldelen,
    Please not be offended about this fact. The lives of the saints are surely not politically correct. This story was written in the times when a simple dialogue between an Orthodox and a Catholic was quite difficult. So this way to express something like that is not something abnormal or abusive. I had knew from the beginning that this topic will create some reactions, but I decided to keep it, in order to present the story as a whole. I also had no intention to judge if St. Barbara existed or not, or if the vision was a real or an imaginary one. This is the problem of the hagiographer.
    Anyway for the sake of the facts, I think this is quite nice that this problem was brought in discussion, but that doesn’t affect (my opinion) the integrity of the life of a holy man.

  3. Saludos a todos. Leer sobre las vidas de los santos siempre es conocer desde su perspectiva un momento de nuestra historia que difícilmente volverá a repetirse con la misma intensidad con que lo vivieron los protagonistas que hoy veneramos en loa altares y en nuestros corazones. Ortodoxo, copto etíope, católico, etc., santo es quien cumplió la Voluntad de Dios y también es necesario quedarnos con sus enseñanzas espirituales y desechar lo que obviamente fueron sus prejuicios. En cuanto al tema de las visiones, dejo esta realidad subjetiva a criterio de cada quien, aunque dudo mucho que Dios pertenezca a una iglesia o religión en particular; lo mismo sus santos que ahora están en él. Bendiciones a todos.
    Thank you brother Mitrut by this contribution!

  4. Una vida plena la de este santo que nos has presentado Mitrut.
    Sobre la aparicion de Santa Barbara al santo,al que reprendio por orar como los catolicos romanos me ha sorprendido.
    Como comenta mas arriba mi compañera Ana Maria,San Estanislao de Kostka dijo que Santa Barbara a la que el tenia gran devocion porque tambien sufrio la incomprension y maltrato familiar,le visito en una de sus enfermedades para administrarle la comunion,ya que sus allegados se oponian a ello.

  5. Muchas gracias Mitrut. Te has adelantado a la discusión general diciendo que ya intuías que iba a generar polémica el hecho de la “bronca” de Santa Bárbara a San Demetrio. Eso es ponerse la venda antes de la herida, jeje… pero entiendo en todo caso que lo hayas hecho para preservar la integridad del texto aunque esta parte concreta no haya hecho sonreir. Por cierto, el monasterio de San Jacob de Rostov aparece en la foto como un monasterio de “cuento”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*