Santa Fe, mártir de Agen

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Imagen de la Santa venerada en su santuario del Montseny, Barcelona (España).

Pregunta: Su martirio fue similar al de Sn. Lorenzo? Nos podrías decir algo de esta Santa? (México)

Respuesta: Hola. Santa Fe de Agen, virgen y mártir (6 de octubre) es una santa gala de la que bien poco se sabe con certeza. El relato de su martirio es bastante legendario y en algunos puntos se confunde con el de San Caprasio, por lo que ofrece poca veracidad histórica, sobre todo por la presencia en él del controvertido pretor Daciano.

El Martirologio Jeronimiano la recuerda el día 6 de octubre, aunque no indica cuándo murió la Santa. La passio primitiva, hoy perdida, es de un autor desconocido, aunque Floro la asumió en su Martirologio. Los comentarios posteriores a la passio no son anteriores al siglo X y afirman que murió en tiempos del emperador Diocleciano, llegando incluso Adón a precisar el año: 303. La verdad, sin embargo, es que es probable que su martirio ocurriera durante alguna de las persecuciones del siglo III y no del IV, que sería la época de Diocleciano.

Fue veneradísima en la Edad Media, aunque eso ya no es así y se debe en parte a que todo lo que sabemos de ella procede de documentos legendarios. Estrictamente, la leyenda nos cuenta que Fe (Fides en latín, Foy en antiguo francés) era hija de una familia destacada de la ciudad aquitana de Agen, en Francia, y que tenía una hermana mayor, de nombre Alberta, la cual está bastante olvidada en comparación a la célebre Fe. Fueron convertidas en su niñez por el obispo Caprasio, y con la publicación del edicto persecutorio en el año 303, en tiempos de Diocleciano, se llegó hasta Agen el pretor Daciano, que mandó detener a los cristianos de la ciudad y llevarlos a sacrificar. Entre ellos estaba Fe, quien con sólo doce años de edad sostuvo un heroico interrogatorio –apócrifo, por supuesto- con el pretor, condenando la persecución y la religión pagana, y negándose a sacrificar. Es por ello que se mandó encender una hoguera, reducirla a brasas, calentar en ellas una parrilla al rojo vivo y tender sobre ella el cuerpo desnudo de la niña, de modo que su martirio fue muy semejante al atribuido a San Lorenzo.

Al ver este horrendo espectáculo, los otros cristianos protestaron muy vivamente, especialmente Alberta, saliendo en defensa de su hermana menor. Cansado de aquel alboroto, Daciano mandó sacar a Fe de la parrilla, decapitarla, y tras ella murieron por la espada su hermana Alberta, los varones Primo y Feliciano, el obispo Caprasio, y todos los cristianos detenidos con ellos. Cabe decir que Caprasio en un principio, se había ocultado por miedo a la tortura, pero inducido por un milagro -probablemente, el “rocío divino” que se precipitó sobre el cuerpo quemado de la niña y apagó las llamas- se entregó voluntariamente.

Martirio de la Santa, fresco de Franz Ludwig Hermann (1781). Parroquia de Santa Fe y San Marcos, Sölden, Breisgau (Alemania).

La redacción de la leyenda es muy probablemente de época tardoantigua, bastante posterior a los hechos en sí. En el siglo V, el obispo Dulcidio edificó sobre el sepulcro de Santa Fe de Agen una basílica que fue restaurada en el siglo XIII y agrandada en el siglo XV; y que, posteriormente, por cuestiones urbanísticas, fue demolida en el 1892.

Pero el culto a Santa Fe ni siquiera existió de forma destacada hasta el siglo IX, cuando un monje de la abadía de Conques robó de la iglesia de Agen las reliquias de la Santa, que llevó a Conques. Esta abadía, joya del románico francés, estaba enclavada en la ruta del Camino de Santiago, y a partir de las peregrinaciones el culto de Santa Fe floreció y se hizo inmensamente popular, convirtiéndose por tanto, en el centro de irradiación del culto a la Santa: Conques, no Agen, ciudad natal de la Santa, como podría esperarse. Todos los peregrinos camino de Compostela paraban en Conques a venerar las reliquias de la mártir, que se conservan en un relicario dorado que, lejos de representar a la propia mártir, es la figura de un emperador-niño bizantino entronizado, siendo pues una pieza muy particular.

Relicario de la Santa venerado en su abadía de Conques, Francia. La estatua no corresponde a una imagen de la mártir, sino a un emperador-niño bizantino, tratándose pues, de un relicario reutilizado.

Aunque las reliquias de la Santa fueron profanadas y dispersadas por los hugonotes durante las guerras de religión europeas, el culto a Santa Fe ha continuado de forma minoritaria hasta día de hoy, algo ensombrecido por la espectacular belleza de la propia abadía de Conques. En Francia tiene muchas iglesias consagradas (destacamos la abadía de Conches, en Normandía; y la iglesia alsaciana de Sélestat); y en España destaca su santuario en el Montseny, Cataluña. Hay iglesias dedicadas a Santa Fe en Estados Unidos y en Filipinas. Pero es importante hacer notar que todas aquellas ciudades de fundación colonial española que llevan el nombre de Santa Fe, no hacen referencia a esta mártir, sino a la “santa fe” católica, que llevaron los colonos allende el mar.

La Santa aparece como una joven doncella portando una parrilla y una espada, instrumentos de su martirio. Muchas veces se representa su martirio, siendo colocada sobre la reja ardiente. Su nombre, Fe (Fides), induce a confusión con la Fe teologal, como ya he indicado, y también con una de las hijas mártires de Santa Sofía, de quienes ya hablaremos en otra ocasión. También existen algunas otras mártires de nombre Fe, pero se trata de cuerpos santos procedentes de las catacumbas.

Meldelen

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16 pensamientos en “Santa Fe, mártir de Agen

  1. Muy curioso que la mártir sea más venerada en Conques que en Agen. Yo pasé en tren frente a esta población, pero la verdad es que solamente ubico este sitio porque ahí nació un amigo francés muy querido…no me acordé de Santa Fe jeje

    En cuanto al relicario, recuerdo haber citado un texto de Bernardo de Angers en el artículo de “Corposantos: imagen y símbolo” donde habla precisamente sobre él y como había confundido erróneamente su veneración con la idolatría, hermana, ojalá pudieran hacerle un pingpack .)

    • Ya he pedido que lo enlacen, hermana. 🙂 El caso del relicario de Santa Fe es curioso porque no representa a la mártir; a saber quién era ese emperador niño bizantino y a qué estaría destinado en primer lugar. Lo que no sabía es que contenía el cráneo de la mártir; después de las guerras de religión, ha quedado vacío.

      • Si, qué curioso…supongo que nunca lo sabremos.

        Me recuerda el caso del beato Palafox y Mendoza. Sus reliquias llegaron a Puebla en un relicario que parece el Arca de la Alianza y es bastante grande a comparación de su contenido. Cuentan la malas lenguas que tomaron el primero que vieron para colocarlas, eso sí, es un relicario antiguo y es bonito, pero no le quita que me parezca poco apropiado.

  2. El hecho de que San Dulcidio, obispo de Agen edificara en el siglo V una iglesia sobre su sepulcro, nos da garantías de que estamos ante una santa real, pero de las historias que se cuentan sobre su vida y martirio, no me creo ni una, aunque casualmente, alguna pudiera coincidir con la realidad.
    Eso de inventar historias de santos que no lo necesitan, no lo entenderé nunca.
    Por cierto, la urna que guarda los pocos restos que de ella quedan y que supongo no habrás publicado por falta de espacio, es preciosa.
    Gracias, Ana Maria.

    • No tengo tal foto de tal urna, Antonio. Si me la pasas, te lo agradeceré muchísimo.

      Aunque comparativamente la urna que tenga lo que queda de sus reliquias debería ser más importante, es este relicario figurativo lo más emblemático del culto de Santa Fe, junto con la abadía; aunque sea más que nada por el plano artístico.

      Y coincido en que es una Santa real, pero que la passio no vale ni medio, con perdón. Ya comentamos que en el caso de San Lorenzo el suplicio de la parrilla no ha podido documentarse y parece más una ficción devota que la realidad histórica. Estoy convencida de que con Santa Fe pasa tres cuartos de lo mismo.

  3. Ana Maria pensaba que con el nombre de Santa Fe habian bastantes corposantos mas de los que creo, das a entender que no hay tantos como imaginaba.
    ¿Sabes exactamente cuantos hay?
    O los que conozcas. 😉

  4. Gracias Ana MAría. Te me has adelantado pues iba a hacer mención que tengo un amigo procedente de la región de Santa Fe en Argentina cuya principal ciudad es Rosario y que me hacía gracia pues su gentilicio era el de santafesino. Como has dicho, este no hace referencia a la santa y sí al genérico de la Fe.

    • El nombre de la Santa, que es toda una virtud parlante, hace que sea difícil discriminarla de las referencias a la Fe teologal y a los topónimos que a ésta hacen referencia. De ahí que el nombre aquitano de la Santa sea Foy y no Foi, para distinguir a la mártir, Foy, de la virtud, Foi.

  5. Ana muchas gracias por el artículo sobr Santa Fe y tienes razón se presta a mucha confusión su nombre, te iba a preguntar sobre si aun se conservaban reliquias de ella, pero ya Antonio respondio a eso en el comentario, el relicario del emperador niño es muy hermoso aunque la cara del muchachito no era muy agraciada jeje

    • Tiene toda la solemnidad, lujo y majestuosidad del mejor estilo bizantino; cosas que constituyen la belleza de ese estilo, si aprendes a ver esto, descubrirás que no necesita ni el naturalismo ni la expresividad para resultar una pieza bellísima.

  6. Buen Artículo Ana, aunque no entiendo del todo a que corresponde eso del emperador-niño bizantino, ¿podrías explicármelo?

    Aquí en Colombia existen algunas ciudades con el topónimo se Santafé, Bogotá antes se llamaba Santafé de Bogotá, pero eso no evita que muchas veces llamemos a los bogotanos santafereños, diferente al gentilicio que Salvador ya a expuesto aquí 🙂 y que como muy bien dices, hace referencia a la Santa Fe que nos trajeron los españoles.

    • Si observas el relicario, verás que la figura no corresponde a una mujer y mucho menos a una niña, sino que es un varón que está sentado en un trono, aunque pequeño. Por las vestimentas, claramente se trata de un atuendo y diademas imperiales, y el estilo es bizantino. De ahí que se le haya llamado emperador-niño, pero, ¿quién es? ¿Para qué servía en origen ese relicario? ¿Por qué se puso el cráneo de la Santa ahí? No lo sé. Louis Réau, historiador del arte, la describe como una “Majestad de Santa Fe” y la llama “santa reina”, dando por cierto que la imagen representa realmente a la mártir, pero personalmente, no me convence esta interpretación suya.

        • Ojalá lo supiera, Lucho. Niño Jesús no creo que sea porque no se venera a Jesús en su infancia de tan antiguo. Quizá sí que sea un Cristo en majestad al que han vestido como emperador bizantino, eso sería plausible. Lo que no me parece de ningún modo es que represente a la propia Santa. Sería muy raro, no existe ninguna analogía parecida.

  7. En Venezuela, En el Estado Sucre, se encuentra la población de Santa Fe, en la parroquial se encuentra la imagen de Santa Fe de Ágen, que es una imagen de vestir. Aunque actualmente la parroquia se llama de Nuestra Señora del Valle, todos la llaman Santa Fe. Ese pueblo fue fundado en 1515 por el sacerdote dominico Fray Pedro de Córdoba, y allí fueron martirizados dos dominicos en 1519. En este año es Puerta Santa de la Misericordia.

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