Las Coronaciones Marianas Pontificias en México

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Vista de la colosal Inmaculada Concepción venerada en su basílica de Chignahuapan, Puebla (México).

El reconocimiento de un católico hacia María como hijo y súbdito parece derivar de modo natural a los largo de varios siglos, de su atributo primero: la Maternidad Divina. Llamar Señora, Princesa, Reina o Emperatriz, parece natural a un creyente que no puede conceder menor titulo a quien aceptó ser Madre de su Creador y Redentor. La piedad en México le ha cantado muchos años:

Adiós, Reina del cielo,
Madre del Salvador,
Adiós, oh Madre mía,
adiós, adiós, adiós
.

Se reconoce a María en su posición e intervención en el Reino de Cristo. En este Reino se le ha considerado siempre la primera después de Dios, a su lado recibiendo todo de Él y por encima de cualquier otra creatura. Aparece, por tanto, compartiendo los cuidados y solicitudes del Rey por su reino. Como Madre de Dios-Hijo y Esposa de Dios- Espíritu Santo, se le llamo Reina y como Hija de Dios-Padre, Princesa.

Poetas, escritores, santos le dedicaron obras; entre ellos cabe mencionar a San Alfonso María de Ligorio con sus “Glorias de María” o la monja concepcionista, la Venerable María de Jesús de Agreda con su “Mística Ciudad de Dios”; ambos autores acentúan la Realeza de María. Poetas como Dante la llama “Soberana Luz”, o en el siglo XIX el sacerdote mexicano José Manuel Sartorio compone una consagración a la Virgen: “A ti Celestial Princesa, Virgen Sagrada María…”

Los creyentes la llamaron Madre, la reconocieron Virgen, y la coronaron Reina, por tanto, coronar a María fue expresar un concepto cristiano en un lenguaje simbólico universal. Coronas, diademas, cetros, mantos le han sido impuestos en bajorrelieves, oleos, grabados, dibujos y todo tipo de representaciones.

Antigua fotografía de la Coronación Pontificia de la imagen de Nuestra Señora de la Soledad de Oaxaca, México.

Como pionero de la Coronaciones Pontificias Marianas fue, el padre Jerónimo Paolucci fraile capuchino llamado “Apóstol de la Madonna”, (nacido a mitad del siglo XVI), que en el transcurso de su vida se dedicó a realizar notables predicaciones, dando término con la imposición de una corona, a las sagradas imágenes de la Virgen más veneradas en el lugar en que realizaba su labor pastoral. Siguiendo su ejemplo, sus hermanos en la Orden fundaron dentro de ella la “Pía Opera dell Incoronazione”. Con todo esto al pasar el tiempo fue adquiriendo forma, un noble de origen italiano, el Conde Alejandro Sforza Palavicino, fundó al comenzar el siglo XVII una obra que se propuso dar orden y realce en todo el mundo a las Coronaciones de María y guardar memoria en un registro que se abrió en el Centro del catolicismo, la Basílica de San Pedro Vaticano en Roma. Todo “para promover el culto de la Siempre Virgen Madre de Dios; y para alentar la piedad de los fieles con las imágenes de la Santísima Señora”. Para ello legó una parte de su fortuna. El Cabildo de San Pedro debía recibir una solicitud y examinar su procedencia. Tres eran los criterios que debían ser estudiados: la antigüedad en la veneración de la Imagen, su popularidad y la cantidad de milagros atribuidos a su intercesión, aprobados por el obispo del lugar.

Si la solicitud era aceptada, se llevaba un acto solemne en el que todo el público fuera testigo, un acontecimiento semejante al que solo veía en las pinturas. Tal acto solemne se hacia acompañar de procesiones por las calles y fiestas religiosas a las que el pueblo tenía pleno acceso, en las que sus autoridades rendían tributo a la Imagen y el Santuario se veía honrado y singularizado. Un instructivo emitido en Roma durante los primeros años del siglo XVIII por el mencionado Cabildo acentuaba la necesidad de que “este acto celebrado en honor del Príncipe de los Apóstoles corresponde, como es razón, en la pompa y lucimiento a nuestro deseo y principalmente a la dignidad de la Soberana Virgen María”.

Las normas iban al detalle, cuidando lo que debía hacerse antes, durante y después de la coronación. Decían, ”remitimos también el orden o fórmula que se ha de guardar en poner la corona de oro, o coronas en caso de que esté juntamente con la Santísima Virgen la imagen de Jesucristo Señor Nuestro; como asímismo las armas que se han de grabar en una (o en ambas) de Nuestro Reverendísimo Cabildo, y del Conde Alejando Sforza Palavicino, que fue el fundador de esta obra tan piadosa”.

Hacia 1740 se calculaba que cada año, a partir de 1700, se había coronado una imagen de María con las solemnidades previstas. El Cabildo de San Pedro mandaba fabricar la corona, delegaba a un canónigo u obispo para que acudiera a coronar la Imagen, gestionaba del Papa favores especiales –generalmente indulgencias- para el día de la celebración y promovía con las autoridades religiosas del lugar la fundición de medallas, la pintura de lienzos y la impresión de estampas.

Estampa antigua de Nuestra Señora de la Expectación de Zapopan, venerada en su basílica de la homónima ciudad, México.

El ambiente previsto era de gran fiesta. Desde 3 días antes de la fecha señalada debían repicar a vuelo las campanas y se procedía a adornar el Santuario y sus alrededores con gran lucimiento. Se debían cubrir las paredes del templo con telas de seda, escribir en los muros poemas de alabanza a María y colocar los escudos del Papa, el Cardenal Arcipreste de San Pedro y el Canónigo u Obispo delegado. La música cumplía un papel preponderante: coros e instrumentos diversos interpretaban Himnos Marianos. Se cantaba la Misa, y se oraba por los presentes y por el eterno descanso del fundador Alejandro Sforza Palavicino, por intercesión de María “Reina de Misericordia y graciosa Princesa”.

El momento culminante de la coronación debía ser acompañado de clarines, tambores, repique de campanas y salvas de artillería. Por la noche seguían fuegos artificiales y durante los 3 días posteriores se celebraban “misas solemnes, sermones panegíricos, composiciones retóricas, sagrados coloquios y otros conciertos de suaves y armoniosas consonancias”. Se repartían estampas con la Imagen coronada, de las cuales 30 debían hacerse en seda sobre tono amarillo o galón de oro o plata para los canónigos de San Pedro en Roma. Un gran lienzo debía enviarse a Roma para conservarlo en recuerdo del acontecimiento. Los responsables del templo prestaban juramento de que la corona permanecería en la cabeza de la Imagen y, seguramente, todos guardaban en la memoria las palabras rituales de aquella Coronación, esperando que se cumplieran:
Así como por nuestras manos eres coronada en la tierra, así también merezcamos ser coronados de honor y gloria por Cristo en los cielos.

Las Coronaciones Marianas han cambiado a través de los años pero siempre conservando algunas de las 3 normas establecidas desde el principio, agregando algunos otros elementos como: el sentimiento nacional o regional como es el caso de Nuestra Señora de Jasnagóra, (Czwestojowa), en Polonia, o de Guadalupe del Tepeyac en México; otras, por impacto espiritual que tiene hacia los fieles como lo es Fátima en Portugal o Lourdes en Francia. Unas, por su gran tradición y difusión del culto a imágenes originales como Nuestra Señora de Loreto en Ancona, o Nuestra Señora del Refugio en Frascatti ambas en Italia o el Pilar de Zaragoza en España; o por la difusión de los institutos religiosos como la pintura de María Auxiliadora en Turín, Italia. También, se da el caso como acto de reparación a la Virgen, al rescatar sus imágenes del olvido, como sucedió con el icono original de la Virgen del Perpetuo Socorro venerada actualmente en el Templo del Santísimo Redentor y San Alfonso en la Vía Merulana de Roma.

Las primeras imágenes coronadas fueron: Nuestra Sra. de Oropa, “Santa María della febbre”, venerada en una de las Sacristías de San Pedro en la Ciudad Eterna, siguiendo la imagen de Ntra. Sra. de la Nieves “Salus Populi Romani” de la Basílica de Sta. María la Mayor también en Roma.

Imagen de Nuestra Señora de la Raíz o de la Esperanza de Jacona, Michoacán (México).

En México también llegó esa fiebre de amor a María con estos actos. Como precedente tenemos la llegada del italiano Lorenzo Buturini Benaduci, Señor del Castillo de Hom, que vino a México en 1736 quedando maravillado con el prodigio Guadalupano. Familiarizado con la Fundación del legado del Conde Sforza Palavicino, decidió poner en marcha el procedimiento para coronar la Imagen Guadalupana. Buturini solicito el 18 de julio de 1738 la anuencia del Cabildo Vaticano para coronar solemnemente a la Virgen del Tepeyac, el permiso llegó dos años después, la licencia se otorgó por única ocasión de manera extraordinaria. No existía solicitud del arzobispo de México por entonces Juan Antonio Vizarrón y Enguiarreta, ni de la Ciudad de México para comprobar la “antigüedad de la imagen, frecuencia del pueblo y muchedumbre de milagros”, como establecían las normas. El Cabildo Vaticano pidió al Arzobispo que se encargara de subsanar estas faltas y lo delegó para proceder a la coronación. Concedía, por otra parte, el permiso, pero no enviaba la corona, que debería costearse en México y forjarse según las normas establecidas por el Cabildo de San Pedro.

Buturini inició una colecta entre dignatarios eclesiásticos y particulares. Pretextando la imposibilidad de acudir a España por la guerra que ésta libraba con Inglaterra y por los numerosos piratas en el Atlántico, solicitó permiso de coronación a la Real Audiencia de México, la cual concedió de inmediato. Esto irritó al Virrey Conde de Fuenclara ya que a él no se le solicitó la anhelada aprobación, en su calidad de representante del soberano español. Prohibió el acto, mandó a encarcelar a Buturini y decomisó los fondos de la colecta. Buturini salió de Nueva España en 1744 y no regresó más a México, a pesar de que fue rehabilitado y se le otorgó permiso para hacerlo. La Coronación Pontificia de Sta. Maria de Guadalupe quedó en suspenso por más de 147 años.

Esta es una lista con detallitos, no completa, de las imágenes coronadas pontificiamente en México. Al menos, son las más conocidas y veneradas:
Ntra. Señora de la Raíz de Jacona o de la Esperanza, Michoacán. Fue la primera Imagen de la Virgen que fue coronada de modo pontificio en el país y quizás en toda América Latina, ocurrida en febrero de 1886, de ésta se despuntaron las demás.
La Sagrada Imagen Original de la Virgen de Guadalupe en la Ciudad de México, coronada por fin el 12 de Octubre de 1895. En este acto asistieron no solo los prelados mexicanos si no también algunos extranjeros, fue un día de júbilo nacional, contó con la simpatía del Gral. Porfirio Díaz Presidente de la República ya que su esposa Dña. Carmen Romero Rubio fue Presidenta del Patronato de las festividades.
La Virgen de la Salud de Pátzcuaro, Michoacán, fue coronada en 1899 por el Arzobispo de Morelia Dn. José Ignacio Arciaga, acompañado por el Metropolitano de Guadalajara, Dn. José de Jesús Ortiz. Se llego a decir entre los fieles michoacanos que en Morelia estaba el báculo, y en de Pátzcuaro el cetro.
La Madre Santísima de la Luz que quiso estar en la ciudad guanajuatense de León, fue coronada en octubre de 1902. Esta imagen es una de las representaciones marianas más vista en los templos novohispanos del centro y bajío mexicano gracias a la acción pastoral de jesuitas y franciscanos.

Lienzo de la Madre Santísima de la Luz, venerado en su basílica de León, Guanajuato (México).

Nuestra Señora de la Soledad, patrona del estado de Oaxaca, el 18 de enero de 1904. Coronación promovida por el primer arzobispo de la ciudad de la Antequera de Oaxaca, Dn. Eulogio Gillow y Zavala, amigo cercano del Presidente Díaz (Dn. Porfirio era oaxaqueño). La corona fue hecha con las joyas y esmeraldas que donó el prelado y que pertenecieron a su señora madre la Condesa de Selva Nevada.
La Corona y ángeles con la filacteria “MATER INMACULATA, ORA PRO NOBIS”, que fue mandada hacer en Nueva York por el Instituto Pontificio de Artes Cristianas de Benzinger Brothers, se uso para coronar a la Virgen de San Juan de los Lagos, el 15 de agosto de 1904, por el Arzobispo de Guadalajara, Dn. José de Jesús Ortiz.

La imagen de María Santísima de Ocotlán, en el estado de Tlaxcala. Coronada por el Venerable Siervo de Dios Dn. Ramón Ibarra y González primer arzobispo de Puebla y Dn. Eulogio Gillow y Zavala, (Tlaxcala fue elevado a diócesis en la década de los años sesenta), el 18 de enero de 1907. Es patrona actualmente de la Provincia Eclesiástica de Puebla que comprende las Diócesis de Puebla, Tlaxcala, Tehuacán, Chilapa-Chilpalncingo, Guerrero y Huajuapan de León, Oax.
La imagen de María con el nombre de la Ciudad de Guanajuato, patrona del estado del mismo nombre y que se dice fue encontrada en Santa Fe de Granada, España y enviada a estas tierras por el propio Carlos V, fue coronada el 31 de mayo de 1908.
En 1910 año de la Revolución Mexicana, fue coronada la imagen de la Inmaculada Concepción, patrona de la ciudad de Celaya, en el estado de Guanajuato.
La Santísima Virgen de la Expectación de Zapopan en enero de 1921, siendo la única imagen mariana coronada pontificiamente en la Sede Catedralicia y no en su propio Santuario. (La Imagen de la Virgen de San Juan en aquel tiempo su templo no había sido elevado a la categoría catedralicia y dependía de la Arquidiócesis de Guadalajara). La corona se hizo con la donación de la cruz episcopal del Fray José María de Jesús Portugal, Obispo de Aguascalientes.

El Obispo de León, Guanajuato, Dn. Emeterio Valverde, coronó en Irapuato a la patrona de la ciudad: Ntra. Señora de la Soledad. Fue el 30 de abril de 1922.
La Chaparrita de Talpa de la Sierra de Jalisco, la taumaturga imagen de la Virgen Santísima del Rosario fue coronada el 12 de mayo de 1923. Esta imagen es la única Patrona de la Diócesis de Jesús María del Nayar, con sede en Tepic, Nayarit. Junto con las imágenes de la Virgen de Zapopan y San Juan de los Lagos, son los ejes de la devoción mariana en el estado de Jalisco. Un sacerdote tapatío refiriéndose a estas imágenes dijo “María esta en el corazón de Jalisco y Jalisco en el corazón de María”.
Ntra. Sra. de los Dolores de Acatzingo. El 15 de septiembre de 1924 es coronada por el arzobispo de Puebla Dn. Pedro Vera y Zuria. Se cuenta que el párroco de San Juan Acatzingo fundió algunas alhajas y vasos sagrados para que fuera posible la hechura de la corona.
El 16 de Octubre de 1942, en Tlalpujahua, Michoacán se coronó solemnemente a la Virgen del Carmen, imagen pintada en una pared.
El hermano del hoy San Rafael Guizar y Valencia, don Antonio, a la sazón arzobispo de Chihuahua, coronó a la patrona del estado, la Virgen Santísima de la Soledad de Parral. Fue el día 22 de octubre de 1943.

Detalle del rostro de la imagen de Nuestra Señora de Izamal, venerada en la localidad homónima de Yucatán, México.

En Acámbaro, Guanajuato, en 1945 se coronó la Imagen la Virgen del Refugio de autor anónimo, copia de de la que trajo a México el padre jesuita Juan José Guica, que llevaba hacia Zacatecas, durante la incursión de la Compañía de Jesús al norte del país.
En un pueblo de los Altos de Jalisco, Ayotlán, fue coronada su santa Patrona, Ntra. Madre de la Soledad, en 1947.
La Inmaculada Virgen de Izamal, en Yucatán, cuya coronación se efectuó el 22 de agosto de 1949. Se dice que la corona fue obsequio de los Reyes Españoles.
Ntra. Sra. del Rosario de Charcas, San Luis Potosí, su coronación se llevó a cabo el día 20 de agosto de 1951. También en ese mismo año fue coronada por el Obispo de Querétaro Dn. Marciano Tinajero y Estrada, la imagen de María Santísima del Pueblito de la Villa de Corregidora, nombrándola patrona de la ciudad Episcopal y del estado, es también patrona de la Provincia Franciscana de Michoacán.
En 1956 es coronada en la Ciudad del Carmen, Campeche. A la Virgen que le da nombre a la ciudad, el 16 de julio.
En el año de 1964 fueron coronadas las imágenes de la Sma. Virgen del Roble, patrona de la Arquidiócesis de Monterrey, y la Dolorosa de Soriano patrona de la Diócesis de Querétaro.
La Patrona del Puerto de Acapulco, María Santísima de la Soledad se coronó el 8 de diciembre de 1965.
Durante el episcopado de Don Ignacio Márquez y Toriz, en la Arquidiócesis de Puebla de los Ángeles, se coronaron las imágenes de la Virgen del Rosario del Convento de Sto. Domingo, la Inmaculada Concepción obra del Mtro. Manuel Tolsá que se encuentra en la Capilla del Seminario Palafoxiano y Ntra. Señora de la Defensa que preside el Altar de los Reyes de la Catedral Angelopolitana.
Ntra. Sra. de los Remedios de Naucalpan, testigo de la derrota de los españoles en la Noche Triste durante la conquista, y en la época de la Independencia enarbolada como patrona, generala y protectora de los realistas; en 1974 fue coronada por el primer obispo de diócesis (hoy Arquidiócesis), de Tlalnepantla, Estado de México, Fray Felipe de Jesús Cueto.

La Virgen de Santa Anita, “Salud de los enfermos”, también llamada “la Candelaria de Jalisco”, fue coronada por el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, ayudado por los obispos Fray Ramón Godínez, Fray Antonio Pérez Sánchez y Fray Manuel Romero Arvizu de la Orden de San Francisco ya que el santuario de dicha imagen esta custodiada por la mencionada Orden.
La Inmaculada Concepción de Chignahuapan, Puebla. Coronada en 1999 por el entonces Nuncio Apostólico en México Justo Mullor. Esta imagen de María podría ser la de mayor tamaño venerada en todo el mundo.

De estas imágenes, muchas fueron coronadas antes del Conflicto Religioso que atravesó el país. El pueblo católico invoco a Nuestra Señora, Ella, respondiendo a sus clamores, no quiso defenderlos como niños asustadizos sino que suscitó en la Nación corazones valientes que defendieron la Fe, la Unidad con Cristo en la Iglesia y con el Papa.
El Pueblo Cristiano que ve en María una Dulce Soberana, la veneran como fieles vasallos, y la invocan como Madre, que Ella nos bendiga y proteja…

Tacho de Sta. María

Bibliografía:
Felicidad de México. Fausto Zerón- Medina, Editorial Clío. México D.F. 1995.
Historia del culto de María en Iberoamérica y de sus imágenes y santuarios más celebrados. Tomo I y II. Rubén Vargas Ugarte. Tercera edición. Madrid, 1956.

Fuentes Orales:
– Antonio Martínez Verduzco, Miembro de la Guardia de Honor de Ntra. Sra. de Zapopan, Guadalajara Jalisco.
– Jesús Emanuel Gerardo Coss Saldatte, diseñador y restaurador de Arte Sacro, Guadalajara, Jalisco

Otras fuentes:
– Ciclo de Conferencias: “Imágenes Marianas en la Nueva España, Memoria y Permanencia”. 7, 14, 21 y 28 de Julio de 2011. Ponentes: Mtra. Denise Fallena Montaño, Mtra. Mónica Pulido Echeveste, Mtro. Armando Gonzales Morales y Mtra. Bertha Pascasio.
– Biblioteca Franciscana/UDLAP. Convento Franciscano de San Gabriel Arcángel, San Pedro Cholula, Puebla.

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44 pensamientos en “Las Coronaciones Marianas Pontificias en México

  1. Sin negar que la Santísima Virgen es la criatura más excelsa después de Dios y que merece la más alta de las veneraciones, he de decir que no soy muy fan de esos rimbombantes epítetos de “Reina”, “Emperatriz”, “Princesa”, “Señora” y demás apelativos de indudables reminiscencias monárquicas y nobiliares. Quizá, al ser México una república, no tienen para vosotros los tintes negativos que irremediablemente llevan asociados aquí en la Vieja Europa, donde cualquiera que haya buceado en la Historia les encontrará un ligero regusto a opresión y mando. Yo, personalmente, prefiero llamarla Madre, que es más bello, más “auténtico” por decirlo de algún modo y además más justo con la que es madre de todos y que en vida mortal no fue más que una humilde mujer de pueblo. Sólo en ocasiones la llamo Señora, pero definitivamente no me convencen estos apelativos, porque en cierto modo la alejan de mí.

    Por cierto, gracias, Tacho, por este repertorio de coronaciones marianas en México; que si acaso me trae de relieve si será apropiado que se conceda tanto relieve al simple hecho de poner una corona más grande a una imagen de la Virgen. Creo que los católicos pecamos mucho de folclorismo mariano local y de mucho apego a imágenes concretas, olvidándonos de la auténtica veneración a la Virgen como lo que es, yo la primera, vaya. En eso, deberíamos aprender de los ortodoxos.

    Y ya sin venir a cuento agradezco las imágenes marianas que son, en su mayoría, piezas bellísimas, aunque me figuro que debe ser aterrador estar oficiando debajo de esa colosal Inmaculada de Chignahuapan. Anda que, como se caiga, ¡pobre del que le pille abajo!

    • Si Anita:
      Tienes razón, muchas veces no encerramos en una sola imagen y se nos olvida la verdadera devocion a la Madre de Cristo, se cayedo no pocas veces en el fanatismo radical o devociones mal encaminadas y sobre eso ultimamente me ha tocado ver. que Dios nos perdone y que la Iglesia sea prudente.
      Pasando a la Imagen de Chignahuapan personalmente la he ido a ver y aunque es una imagen grandisima se ve agradable solo me hago una pregunta como carambas le pusieron la corona jejejeje…. Saludos

      • El darle titulos reales a María Santísima no son gustos son realidades. En el cielo no hay democracias solo la teocracia, jeje… Aparte los titulos de realeza le corresponden por ser la Madre del Rey de Reyes.

        • Lo siento, Poncho, pero no estoy nada de acuerdo contigo. Decir que en el cielo hay una teocracia es tan paradójico como decir que hay una democracia.

          Es obvio que te has apoyado en las descripciones el Reino y los apelativos que se dan a Dios y a Cristo en las Sagradas Escrituras, pero interpretarlas literalmente nunca ha sido lo adecuado. En ese sentido, lógicamente, Jesús vino y habló de “reinos” y de “reyes” porque estaba hablando a un pueblo de pasado y de gobierno monárquico. Si hubiese venido al mundo en Roma y a predicar a los romanos, hubiese hablado de “república” o de “César”, por supuesto.

          Igualmente, cualquier sistema de gobierno humano, las teocracias, las democracias, las monarquías, las dictaduras… son eso, sistemas de gobierno HUMANOS, los sistemas lo son, sus características lo son y hasta los conceptos para definirlos lo son. Todo es invento humano y de aplicación humana así que… no le veo ningún sentido pensar que en el cielo vaya a ser así. Es como decir que en el cielo nos casaremos, tendremos hijos o iremos a pedir una pizza. El cielo será algo que no tendrá nada que ver con la tierra ni con los sistemas y las relaciones de poder que se han ido construyendo a lo largo de la Historia. Cristo las definió así para que quienes le escuchaban lo entendieran, pero nada más.

  2. CLARO QUE LA CORONACION PONTIFICIA DE LA SMA. VIRGEN DE LA ESPERANZA ES LA PRIMERA EN AMERICA.
    EN LA CENA Q SE OFRECIO EL DIA DE LA CORONACION, RESURGIO, DIGAMOS, LA CORONACION DE LA GUADALUPANA, QUE SERIA LA SEGUNDA CORONADA. Y LA TERCER IMAGEN ES LA DE LA SALUD DE PATZCUARO.
    SOLO POR MENCIONAR, LA HERMOSA CORONA PONTIFICIA FUE ELABORADA POR BRAGO PLATERO PONTIFICIO Y EL VESTIDO ELABORADO Y DISEÑADO POR BRAGO, BORDADOR PONTIFICIO TAMBIEN. VESTIDO Y CORONA SALIERON DEL VATICANO.
    INCLUSO EL MISMO SANTO PADRE LEON XIII TOMO LA CORONA ES SUS MANOS Y LA DECLARO OBRA DE ARTE.

    • Estimado Pepe:
      Claro espero hacer proximamente un articulo dedicado a tu santa patrona, pero hablando de la la cena que dices despues de la coronacion de la Virgen no solo resurgio la idea de la coronacion de la guadalupana si no tambien alli se menciono la posible coronacion de la Zapopana como en el articulo a ella lo comente. Creo que fue el mismo Leon XIII quien le regalo la ropa y le cambio el nombre de la Raiz al de la Esperanza, pero ya en el articulo que publicare de ella dare mas detalles. Saludos.

      • Me ha parecido genial el articulo salvo por algunas razones de escritura, pero los datos son excelentes, en especial por nombrar a la que ES patrona del estado de Chihuahua, Ntra. Sra. de la soloedad del Parral, unica imagen coronada pontificalmente en Chihuahua y de la que pocos saben. Hace años un piadoso scerdote quiso promover a Nuestra Sra de Caldas de Cd. Jimenez para coronación.

        • Un dato mas. Cuando fui a Argentina ostentaban en la Basilica de Lujan que la virgen alli venerada era la primera en ser coronada en toda América. Es cierto y es falso a la vez. Es cierto si se toman en cuenta a las patronas nacionales. Es falso si se toman todas en conjunto, ya que la de Jacona Michoacán fue la primera en toda América.

  3. ¡Un nuevo artículo! Me siento atraído por las investigaciones relacionadas con la devoción a María y el tema de las coronaciones me parece de lo más variopinto que hay. No me cabe la menor duda que esto es una reminiscencia del pasado donde los monarcas justificaban su ascensión al trono con el supuesto derecho concedido por Dios ¿y qué mejor que “entregarle” la corona y el cetro a la Madre de Dios? Cuántas naciones no están consagradas a una advocación mariana coronada con bombo y platillo y en sus aniversarios se les celebra. Aunque en lo personal no estoy de acuerdo con esos excesos devocionales hacia una mujer excepcional, pero infinitamente inferior ante Dios. Ya sólo hace falta que se reconozca como dogma la realeza de María como coexistente a la de Jesús -sin afán de ofender y sí de reflexionar al respecto- y los devotos obvian que María es una sola -los hay guadalupanos, zapopanos, carmelitanos, etc., etc.- y su culto debería ser secundario. Eso sí, Madre es y no lo niego; pero la María de Nazareth del siglo I no tiene relación con la idea que veneramos de ella hoy en día.

    Jamás he visto una coronación tal cual, pero la diócesis a la que pertenece mi domicilio celebró hace 10 años aproximadamente el aniversario de la misma -la patrona es la Virgen de la Inmaculada Concepción de Tampico- con toda la solemnidad de una misa “a la antigua”. Un recuerdo único; aunque a esta imagen no se le dirige ninguna devoción popular.

    Felicidades a su autor y muchas gracias por un nuevo aporte a mi cultura 🙂

    • Mucha razón Alejandro, quien ha nacido pobre, y vivido pobre, y muerto pobre no merece en absoluto que se le den esos actos hiperbólicos, que si coronas, que si joyas, que si mantos, que si cultos, etc.
      Es tan absurdo como querer dar una estilo de vida del primer mundo a un niño del tercer mundo, un absurdo ¿no lo creéis? Cada cual ha de recibir según el estatus en el que ha nacido y vivido, ni más ni menos (ojo, no le rapiñemos lo poco que tienen). Si María no tuvo objetos de gran valor cuando vivió, no es cuestión de empezar a dárselos ahora; es como si un africano subsahariano viene a España después de haber vivido en la pobreza y alguien piensa en darle cosas valiosas, un absurdo y locura empezar a darle lo que nunca ha tenido y habiendo nacido de clase humilde.
      Dejemos la seda, el terciopelo, las piedras preciosas y el oro para los que se lo merecen por su poder, riquezas y estatus y lo han disfrutado, que para la doncella de Nazaret, le bastan y le sobran sus humildes ropas, y a su Hijo, tres cuartas de lo mismo.

      • Xristóforos, no que no las merezca en lo absoluto, sino que no las necesita. No joyas de ese tipo. Dios quiere misericordia, no sacrificio. Y aunque lo sucedido a María es sin precedentes, ella -ima imagino- se horrorizaría del culto dirigido a su persona -pongámonos en la mente de una judía del siglo I donde Yahvé lo es todo- y dudo mucho que lo deseé quien dijo que “sólo Dios es santo”.

        También es cierto, quitemos el ornato y la seda, entre más sencillo, mejor. Saludos y bendiciones, amigo.

        • Yo me identifico con quienes piensan que este tema de las coronaciones marianas es del todo improcedente, aunque por supuesto respeto a quienes piensen lo contrario.
          Maria, que se acostó muchas noches sin comer, ahora se ve coronada de oro y brillantes. ¡Es el colmo de la incongruencia! y lo dice uno que tiene en su provincia a más de una docena de vírgenes coronadas canónicamente, una de ellas, coronada por el mismísimo Papa Juan Pablo II. Si todo ese derroche de dinero se utilizara en obras sociales, seguro que nuestra Madre lo agradecería muchísimo más.
          De todos modos y aunque nos pese, esa es una realidad y yo te quedo agradecido, Tacho, por este artículo que nos aportas y la recopilación de datos que has realizado.

      • Xristoforos, entiendo el trasfondo de lo que quieres decir pero no me convence la comparación con la gente que vive en el Tercer Mundo. Esa gente tiene derecho a una vida mejor y a disfrutar de las comodidades y oportunidades que tenemos los del Primer Mundo, negárselo con la excusa de que ya han nacido miserables, me parece una barbaridad y un fracaso humano. De ser así, la humanidad nunca hubiese progresado y aún seguiríamos entregando parte de la cosecha a un noble con una mano mientras nos pisa la nuca con su pie.

        • Entiendo el punto sociologico que esto conlleva la verdad, aunque ya habia escrito el articulo tuve que modificarlo, se entiende que la Sma. Virgen no necesita de este tipo de actos ella ya goya de la plenitud con Dios en su Reino, y que ella en su vida terrena fue una mujer muy sencilla y pobre. El punto al que quiero llegar con el articulo es la devocion popular muchas veces mal encaminadas son parte del folckor religioso, y aunque hay muchas necesidades pues la gente seguira haciendo lo mismo por mucho que hablemos y comentemos lo contrario. Estoy de acuerdo en los puntos con Xtoforos, Ana y Ale tienen mucha razon creo que Maria Santisima estaria mas contenta que su devocion 100 cristocéntrica y que en lugar de andar gastando en tanta fiesta en su honor se ocupe para ayudar a los más vulnerables. Saludos

          • ¡Excelente! Cada uno de nosotros ha dado su aportación y me encanta ser quien siembre un poco de discordia -jejeje, siempre en buen plan 😉 – Quiero dejar bien en claro que eso del primer mundo y del tercer mundo me parecen sendas barbaridades del sistema neocapitalista que hoy devora al ser humano y hace que nos devoremos entre nosotros. Aunque tampoco estoy de acuerdo con esa idea de “quedarnos como estamos” -al diablo, pobre pero con mucha dignidad-.

            Las coronaciones revisten un aire de antiguo y mucho esplendor, pero externo y frío por mucha devoción que se le impregne, si nuestro corazón no está con nuestros hermanos, Dios no oirá nuestras plegarias por muchos rosarios y coronaciones de la Virgen que hagamos -como dice la canción, seamos verbo y no sustantivo-. Y pobres siempre habrá mientras el mundo sea mundo y mientras estamos aquí hagamos lo posible por ayudarlos.

            En cuanto a enfoque, ni cristocéntrica. El anhelo de Jesús siempre fue Dios Padre y mejor todo a Él, sin miedo y sí con todo nuestro amor.

  4. EL CANONIGO DE GUADALUPE SE ADUEÑO DE EL PARA QUE LE SIRVIERA EN LA CORONACION DE GUADALUPE.
    CORONA DE ORO Y PIEDRAS PRECIOSAS Y VESTIDO BORDADO EN ORO ELABORADOS EN EL VATICANO.
    EL CAMBIO DE NOMBRE FUE DE PIO IX EN 1877, CUANDO EL PARROCO DE JACONA EL SIREVO DE DIOS JOSE ANTOINO PLANCARTE Y LA BASTIDA LE PLATICO EL ORIGEN Y PRODOGIOSO HALLAZGO DE LA IMAGEN Y LA GRAN VENERACION QUE TENIA. LE LLEVO UNA PINTURA DE LA IMAGEN Y FUE CUANDO EL PAPA DECIDE CAMBIAR DE ADVOCACION.

  5. Muy interesante información!!!
    Solo quisiera opinar que si los católicos honramos a si a la Madre de Dios es por el amor que se le tiene y no por eso es fanatismo, les comparto el comentario de un sacerdote: si a nuestra madre la amaos tanto que somos capases de bajarle las estrellas, con cuanta más razón a la Madre de Dios!!!
    nosotros no vemos y veneramos a una María histórica, sino a la que vive y contempla el rostro de Dios y es fiel intercesora nuestra.

    Tacho!!! yo no aspiro a una coronación canónica ni mucho menos pontificia para mi imagen pero si a una coronación litúrgica jejejeje se tu el padrino de la corona!!!!! vale???

    • Jaime, pero es que la María que vive y contempla el rostro de Dios y es fiel intercesora nuestra tampoco va cargada de joyas y coronas. Gracias a Dios, en el cielo no existe la joyería.

      Y permíteme que discrepe de que nosotros no veamos y veneremos a la María histórica, ése es nuestro fallo como católicos. Tenemos que venerar a la María histórica, que es la del Evangelio, la que dijo “mi alma magnifica al Señor” y “haced lo que Él os diga”. En realidad, fuera de lo que es María en las Sagradas Escrituras, todo lo demás es accesorio y viene sobrando.

  6. Tacho, muy buen artículo. Quiero recomendarte que cuando puedas y tengas tiempo, busques aquí en Guadalajara la edición facsimilar de 6 toom s de la Iconografía Mariana de la Provincia Eclesiástica de Guadalajara, del P. Luis Enrique Orozco. Es una obra histórica, con estudio cientifico sobre las principales imagenes marianas de esta Provincia Eclesiástica. Allí el autor da referencia de muchas imagenes de la nuestra Madre Santísima coronadas con autorización pontificia. Entr ellas; Nuestra Señora del Rosario del Rayo en Guadalajara, Nuestra Señora del Rosario de Poncitlán, Jalisco, Nuestra Señora del Carmen del Templo de santa Teresa de Guadalajara recientemente llevada al convento de las madres carmelitas, y otras que están en otras partes del pais y que por espacio no cabrían en esta referencia. He visto esta obra en la Basílica de Zapopan. Te la recomiendo.
    Solo quiero hacerte una corrección con tu permiso: cuando el Cardenal Posadas coronó a nuestra Señora de Santa Anita, el Obispo Ramón Godinez que refieres, no es fraile. El fue obispo auxiliar de Guadalajara y luego secretario de la Conferencia Episcopal de México para luego ser nombrado Obispo de Aguascalientes, donde murió hace pocos años.
    Saludos desde Guadalajara.

    • gracias mi fuente me dice que es fraile pero te agradezco la corrección, llege a ver esos textos de la iconografia Mariaa de la Provincia de Guadalajara, pero por razones de espacio no puedo incluir todas es por eso que especifi no es una lista completa pero al menos las mas conocidad aunque creo que tal vez se me paso incluir tres que son la del Rayo de Guadalajara, la de la Asuncion de la Catedral de Aguascalientes, la Inmaculada de Apaseo el Grande o aun me queda la duda si fue coronada pontificiamente la imagen de la Virgen del Patrocinio de Zacatecas. Pero gracias por tu visita y comentario no seguimos viendo en el proximo articulo.

  7. Me a parecido muy interesante Tacho tu articulo sobre las coronaciones marianas Mexicanas, son bellisímas todas las imagenes de la Virgen, sobre todo la inmaculada concepción de chignahuapan.
    una pregunta ¿ de todos los viajes que realizo Juan Pablo II a Mexico, no corono a ninguna imagen?, lo pregunto desde mi ignorancia porque esos viajes no los seguí.
    gracias Tacho un articulo muy completo.

  8. Un accesorio mas, si pero que nace de la fe y la libertad de cada persona.
    la iglesia al coronar la imagen de Maria, resalta la persona e importancia de la madre de Dios, es un signo de fe y nos enseña a conocerla, amarla e imitarla.
    depende de la percepción de cada persona el ver la corona, cetro, etc. como parte de la iconografía (un adorno mas) o un signo mas trascendente, en la fe.
    en lo particular creo que cuando se da este signo, es un gran momento de evangelización para la gente y claro en una piedad bien orientada, pues cuando se tiene el conocimiento de la mano de la piedad y la fe es mas claro el entender el por que de estos actos, repito ya con conocimiento pues si se habla solo de piedad popular abría que analizar mas afondo…

  9. El título más grande de María para mi es Ser la Madre de Dios. Y para nosotros también es madre.

    Para mi eso es lo más grande de María. En mi tierra se le llama la Virgen o la Madre de Dios; ninguno de los demás títulos, ni Señora, ni Reina ni de ninguna otra forma. Y gracias a Dios ni vestimos ni coronamos vírgenes, eso nos es absurdo.

  10. Muchas Gracias Tacho por todo lo que haces por ilustrar nuestras mentes y hacernos conocer acerca de nuestras tradiciones; ya que nuestras imágenes de la Virgen María que la representan deben hacernos saber que Ella es UNA sola sólo que vestida a la usanza de las distintas regiones del país.

    Más arriba en los comentarios alguien hablaba de incongruencia… Soy Sociólogo, además de trabajar para Dios y la Virgen como artista del bordado en oro; lo que me parece harto incongruente es que alguien quiere hablar de “nos” haciendo referencia a que todos debemos pensar igual a él… no menciono nombres por respeto pero quiero mencionar que todos aquí tenemos una opinión y aunque difieran de otras, cada punto de vista debe ser considerado y respetado.

    Mucho he escuchado que los bienes que usamos para adornar a nuestras imágenes o los recursos que se utilizaron en estas festividades deberían ser aprovechadas en otras cosas de beneficio social… cierto es; pero nuestra pobre mente humana para entender algunas cosas debe ser saciada con elementos que la hagan sentirse en paz.

    Todos tenemos en la mente que Ella pasó por muchas penas y pesares en esta vida, muchas fueron sus alegrías pero también sus responsabilidades… Ella sufrió en la cruz el mismo dolor que su Hijo: el dolor del alma…

    Nosotros como hijos suyos al llamarla Reina, obsequiarle cosas, joyas, vestimentas etc, tratamos de regalarle a la Virgen lo mejor que poseemos o lo mejor que la tierra posee, los valiosos metales, hermosas telas, todo lo mejor para la Madre… quién no ha regalado cosas bonitas a su Mamá simplemente para corresponder con un poco su grande amor???

    Creo que la respuesta es bastante clara… A los 3 años Dios quiso convertir a mi madre en un ángel y si ella estuviera conmigo ahora créanme que diariamente me dedicaría a hacerla feliz con cualquier detalle salido de mi corazón o a través de un detalle material.

    Nada valdrá tanto ni será equitativo al amor que María nos tiene a todos y que de alguna manera nuestra mente humana quiere con algo retribuirle su gran cariño para con nosotros.

    Agradezco Tacho que en tu artículo hayas mencionado a mi Florecita de Jazmín, mi Niña preciosa del Rosario de Talpa…Por Ella Todo!!!

    Bendiciones!!!
    Migue

      • J. Miguel Quintero, aunque no me mencionas, me doy por aludido y solo quiero decirte que tengo la impresión de que lees poco mis comentarios porque si en algo me destaco es en decir siempre que respeto las opiniones de otros aunque no las comparta. No puede ser de otra manera porque todos tenemos derecho a opinar como queramos.
        Te recomiendo leas comentarios mios en otros artículos.
        Un cordial saludo.

  11. Tacho,has realizado un articulo excepcional.
    La grandiosa imagen de la Inmaculada Concepcion que se venera en la basilica de chignahuapan me ha impresionado,no me imagino estar frente a tal imagen y no sentirse uno bien pequeñito…nunca mejor dicho.

    Sobre el tema de las coronaciones pontificias estoy totalmente a favor de ellas,y los nombres mas hermosos que le podamos poner a Maria se quedan cortos,asi que no se por que algunos ponen el grito en el cielo.
    Llamar reina a la Madre de Dios a mi no me hace recordar ni a Doña Urraca de Castilla ni a Maria Antonieta,como si ser reina o emperatriz hubiera sido algo terrible o lo fuera.
    La Madre de Dios se merece la mayor de nuestras veneraciones y yo (perdonadme si a algunos les ofende) la pongo al mismo lado de Dios.
    El la eligio,y en su libre alberdrio pudo decir que “no” (esto ya nos lo relato nuestro compañero Antonio),pero eligio el “hagase en mi segun tu palabra”.
    No creo que seamos quienes para decir lo que pensaria la Maria del primer siglo,Maria,Madre Nuestra,goza ya de una vision y una vida nueva y no podemos tratar aqui de averiguar sus pensamientos como si trataramos de averiguar los pensamientos de Dios para cada caso o cuestion en concreta.

  12. Faltó en esta página la Coronación de la Virgen del Patrocinio de Zacatecas y la Coronación Pontificia de la Virgen de la Soledad de Jerez, Zac., realizada por el Sr. Cardenal Garibi Rivera, Arzobispo de Guadalajara que impuso la corona en nombre del Papa Juan XXIII el 12 de enero de 1961.

  13. LA VIRGEN DEL PATROCINIO FUE CORONADA EL 13 DE SEPTIEMBRE DE 1967 LA CORONA FUE REGALADA POR LOS MINEROS DEL BOTE Y SU EMPRESARIO DN, PASCUAL GARCIA CARDIEL Y EL CETRO POR EL GREMIO DE LOS CARNICEROS ENCABEZADOS POR DON RAUL SAENZ ROMO

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