María Santísima, Reina de todos los santos (X)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Tabla gótica de la Virgen de la Misericordia (1485), ahuyentando a los demonios y protegiendo a la familia real Trastámara y a las religiosas cistercienses. Monasterio de Las Huelgas de Burgos, España.

En el último artículo sobre Maria Santísima, Reina de todos los santos, publicado el pasado 28 de junio, escribiendo sobre el culto tributado a Nuestra Señora en Occidente durante la Edad Media, terminamos recordando la oración “Memorare” atribuida erróneamente a San Bernardo. Hoy, seguiremos relatando el culto a María durante la Edad Media, basándonos igualmente en los trabajos del profesor Roschini.

En la Edad Media aparecieron las llamadas “representaciones sacras” que de alguna forma eran representaciones dramáticas relacionadas con la liturgia. Ya a principios del siglo IX, en la catedral francesa de Rouen, en la mañana de Pascua, tres canónigos vestidos de mujer representaban la escena de las tres Marías. Este fue el germen de un cierto teatro mariano que floreció en toda Francia entre los siglos X y XII: por ejemplo, “el juego de Adán y Eva” a finales del siglo XII, “los milagros de Nuestra Señora” en el siglo XIII o el “Milagro de Teófilo”, que narra la vida de un clérigo que había vendido su alma al diablo y que gracias a María pudo salvarse y que es cantado en el 1260 por el trovador Rutebeuf. A principios del siglo XIII empiezan a aparecer las representaciones de los llamados “Misterios” en Italia, Francia, Alemania, Hungría e incluso en Inglaterra. En España, la representación del famoso “Misteri d’Elx” (Misterio de Elche) es de origen más tardío, del siglo XVII.

A partir del siglo XIII el trabajo de las Órdenes religiosas fue importantísimo para la extensión del culto a María: los franciscanos (1209), dominicos (1216), mercedarios (1218), carmelitas (1226), servitas (1233) y agustinos (1256) llevaban y llevan en sus reglas y constituciones todo un programa de vida basado en la espiritualidad mariana, por lo que llegaron a constituirse en una especie de alabanza permanente a la que consideraban su Madre y Señora. Este trabajo continuo de frailes y monjes contribuyó de manera muy considerable en la extensión del culto a María por todos los lugares de Europa.

Aparición de la Virgen a Santiago Zebedeo en Zaragoza (Virgen del Pilar). Tabla gótica flamenca.

Y es también por aquellas fechas cuando empiezan a aparecer los primeros santuarios marianos: Einsiedeln (Suiza) y Altötting (Alemania) en el siglo IX – de este último hablamos en el artículo sobre San Conrado de Parzham –, Walsingham (Inglaterra) y Oropa (Italia) en el siglo XI, Mariazell (Austria) en el siglo XII y muchísimos otros cuya relación alargaría en demasía esta redacción. Sin embargo, no me quiero olvidar del santuario de El Pilar en Zaragoza (España) que tiene sus orígenes a finales del siglo XIII y que desde el primer momento se constituyó como meta de numerosísimas peregrinaciones marianas.

También a principios del siglo XIII comenzaron a aparecer las llamadas “Confraternidades marianas” en París, Asís, Roma, Florencia… queriendo destacar la “Sociedad de la Bienaventurada Virgen María”, fundada por San Felipe Benizi en el año 1264 y al que dedicaremos un artículo en otra ocasión.

Los teólogos y en particular, los grandes escolásticos del siglo XIII contribuyeron a profundizar en el papel desempeñado por la Madre de Dios en la economía de la salvación del hombre y a ellos se debe el llamado culto especial de “hiperdulía” (ύπέρ δουλoυσ) aunque el término como tal fue mencionado por primera vez en la “Constitución Dogmática Lumen Gentium” del Concilio Vaticano II. Santo Tomás de Aquino, San Buenaventura, San Alberto Magno y otros incidieron en este tema situándolo por debajo del culto de “latría”, tributado a Dios y el de “dulía”, tributado a los santos.

En el siglo IX comienzan lo que podríamos denominar “predicaciones marianas” propiamente dichas, que no dejaban de ser discursos sobre la Virgen tendentes a ponerla como modelo a imitar y a quién tributar culto: Aimón de Alberstadt (853), Rábano Mauro (856), San Pascasio Radberto (865), San Fulberto de Chartres, San Odilón de Cluny… San Bernardo de Claraval, San Antonio de Padua, San Buenaventura (que le dedicó veintisiete discursos), Santo Tomás de Aquino, el Beato Jacobo de Vorágine (autor de la Leyenda Aurea) y muchísimos otros.

Relicario con la “Santa Camisa”, presunta túnica usada por la Virgen María. Catedral de Chartres, Francia.

En el siglo XIV, los Siervos de María (servitas) comenzaron a dedicar a María un día a la semana, el sábado; ese día se realizaban cultos marianos especiales que empezaban o finalizaban con pláticas en honor de la Madre de Dios. Aunque ellos no fueran de esa Orden hay que hacer mención especial de San Vicente Ferrer, San Bernardino de Siena, San Jacobo de la Marca, San Antonino Pierozzi, San Lorenzo Justiniano y muchos otros.

¡Y cómo no!, empezó a florecer el culto a las reliquias marianas, para mí todas ellas de dudosa autenticidad. Hay más de setenta localidades que presumen tener reliquias de la leche de Nuestra Señora, de sus cabellos, ¡de una carta!, de los vestidos, de las mangas de un vestido, del cinturón, del anillo de boda… en fin, ¿para qué seguir con esta retahíla? Deliberadamente no quiero detallar localidades porque no quiero herir susceptibilidades, ya que personalmente considero falsas todas estas reliquias.

Y aparecieron los “ex votos”, ¿quién no los ha visto en todos los santuarios marianos? En primer lugar aparecieron en Italia y se ponían (y ponen) en las paredes y lugares adyacentes de los santuarios en señal de agradecimiento por una gracia obtenida o por obtener. Era una forma muy elocuente, que perduraba en el tiempo y que mostraba el agradecimiento de una persona o un pueblo hacia la Madre de Dios. Existen dos libros muy interesantes sobre este tema, uno de Ciarrocchi R. Mori: “Le tavolette votive italiane”, publicado en Udine en el 1960 y otro de D. Montagna: “Ricerche sulle raffigurazioni votive”, publicado en 1963.

Aunque para otros artículos tengamos que dejar otros temas, llegado a este punto hay que tratar, aunque sea de manera breve el tema de la “literatura mariana”. El primer poema mariano conocido se atribuye a la princesa sajona Hrotsvitha, dramaturga y poeta del siglo IX, que vivió y trabajó en la abadía de Gandersheim, en la Baja Sajonia. Sus obras fueron publicadas por Barack, en Nuremberg en el año 1858.

Miniatura del manuscrito de las “Cantigas de Santa María”, donde aparece el rey Alfonso X el Sabio con un grupo de músicos frente a Nuestra Señora.

Son también importantes los escritos marianos de San Pedro Damián, Hildeberto obispo de Tours, Guiberto de Nogent, Adán de San Víctor, Oglesio de Locedio – que escribió “De laudibus Beatae Virginis Mariae” – etc. De los más de tres mil himnos escritos en latín durante la Edad Media, gran parte están dedicados a Nuestra Señora, destacando los de Tomás de Kempis, Battista Mantovano, el trinitario Gaguin y la famosa “Lauda dei Servi della Vergine” del siglo XIII.

En Italia, Guittone d’Arezzo decía que “en ninguna lengua se puede hablar de María sin tener forzosamente que alabarla” y de manera similar se expresaban alabándola el Beato Iacopone de Todi, Giacomino de Verona, Dante Alighieri, Francisco Petrarca, Lorenzo el Magnífico, el Beato Juan Dominici y muchísimos otros. En Francia no se quedaron a la zaga y los trovadores franceses rendían público homenaje a María cantándola como la única señora y abogada por antonomasia de los pecadores.

También en España surge en los siglos XII y XIII, el “Cantar del Mío Cid” (que ensalza el nombre de María), las “Cantigas a Santa María” de Alfonso X el Sabio y los poemas de Gonzalo de Berceo; posteriormente, el famoso Juan Ruiz que cantaba “Quiero servirte, flor de las flores, que mis cantos sean siempre de alabanza y nunca dejar de servirte, mejor entre las mejores”, Pero López de Ayala, Pérez de Guzmán, etc. A partir del siglo XV aparecen los primeros poetas dramáticos, compositores de muchos “autos”, similares de los “misterios” italianos y franceses, siendo muy notable la presencia de María en multitud de ellos.

Virgen con Niño, tabla gótica de Hans Memling. Museo Diocesano de la catedral de Burgos, España.

En la literatura alemana destaquemos el “Marienlob” del siglo IX, “Marienleben”, del siglo XII o el “Marienlieder” de la misma época. El más grande poeta medieval inglés, Chaucer (1340-1400) escribe alabando a la “Estrella del mar, astro entre los astros, cuyos claros rayos sirven de guía a los marineros”. Podríamos seguir poniendo ejemplos de Polonia, Holanda y otros países europeos, pero tampoco se trata de cansar.

En el próximo artículo continuaremos relatando la multitud de manifestaciones marianas devocionales, culturales y artísticas de todo tipo, así como el desarrollo de su liturgia en ese mismo período de tiempo.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

13 pensamientos en “María Santísima, Reina de todos los santos (X)

  1. Saludos.

    Te felicito por esta serie de artículos dedicados a la Virgen María y la historia de su culto, siguiendo las “pistas” que se entreven en los evangelios y su posterior desarrollo conforme el avance de las épocas, incluyendo las catacumbas y las persecusiones. Siempre me ha llamado la atención el culto tan ferviente que le rinden nuestros hermanos ortodoxos y ni si diga el que se le brinda en Latinoamérica en su advocación de Guadalupe y en las muchas otras según la idiosincrasia popular; aunque a mi criterio a veces se incurren en excesos y el pueblo -espero equivocarme- rinde más culto a una criatura que al Creador -lo sé y entiendo la diferencia entre latría e hiperdulía, pero en la manifestación devota colectiva parece desaparecer y obviarse al fruto de su vientre-. María, a mi criterio, cubre el lugar que tuvo la diosa madre -sin serlo-, y es digna de todo respeto por el nacimiento de Jesús, aunque hasta ahí. Creo que su culto ha sido también la idealización de su persona y el casi desconocimiento de lo que informan los evangelios de su posible incomprensión de la misión de su Hijo. Más no digo porque ya no viene al caso.

    Seguiré con atención esta serie.

    • Amigo Alejandro,
      Me alegro que te guste esta serie de artículos sobre la Santísima Virgen, que como ves, va por el décimo y aun faltan por publicar casi otros tantos.
      Precisamente en el próximo, se trata de que algunos de estos excesos, en parte, promovieron el movimiento de la Reforma a principios de la Edad Moderna.
      Gracias por tu comentario

  2. Como siempre, excelente y estupendo este episodio de la serie dedicada a la Virgen María. ¡Ojalá saliera sin falta todos los meses!

    En este caso, el contenido del artículo sí que me es muy familiar porque las obras marianas literarias forman parte del currículum de Lengua y Literatura en la Enseñanza Secundaria Obligatoria. Vamos, que los de mi generación y posteriores que no recuerden las Cantigas, el Berceo y demás, mal van.

    También mencionas autos muy familiares para mí al ser valenciana, como el Misteri d’Elx, y faltaría mencionar el célebre Cant de la Sibil.la, del cual hablé en las Navidades del año pasado y aunque no es de temática propiamente mariana sino apocalíptica, la Virgen aparece invocada en él.

    Sobre las “reliquias” marianas tampoco me manifiesto, es que me parece que no vale la pena enredrarse en ello. En Navidades hablaré concretamente del tema de la leche, ya retomaremos el asunto entonces.

    ¡Gracias!

    • Llevas razón cuando dices que este grupo de artículos deberían salir correlativos cada mes, pero por falta de espacio, el equipo de dirección lo va poniendo conforme “puede” y hay espacio. Tengo entendido que el próximo no sale hasta enero.

      Ha sido un fallo mío el no haber hecho mención del Cant de la Sibil.la, sobre el cual realizaste un bellisimo artículo el año pasado. A quienes lean este comentario, si no han leido el artículo de este Cant, le recomiendo que lo haga. Si no recuerdo mal, salió el día de Navidad.
      Y otra cosa, y comprendo que siento cierto morbo: estoy deseando leer el artículo de la Virgen de la Leche, porque ¡anda que afirmar que pueda existir leche de la Santisima Virgen…., trae cola!

  3. Gracias Antonio por este nuevo articulo sobre Maria Santisima,(que se ha hecho de rogar).
    Muy interesante todo el tema relacionado a la literatura mariana,de la cual debo confesar que desconozco gran parte.
    A mi si que me gustaria que me indicaras algunos lugares donde se encuentren reliquias de La Virgen Maria.
    La de la carta la desconocia,donde se halla la reliquia?

    • En este tema, Abel, no te puedo ayudar mucho porque tu sabes que yo entiendo algo sobre los enterramientos y los cuerpos de los santos, pero Nuestra Señora fue llevada al cielo y de su cuerpo, gracias a Dios, no tenemos nada.
      ¿Además, de una pobre mujer de pueblo quién se iba a acordar para guardar sus pertenencias? Por eso considero que no existe ninguna reliquia auténtica de la Virgen y nunca me he preocupado de anotar ni sitios, ni captar fotos, ni nada de nada.

        • De verdad, Abel. No tengo esa información porque nunca me he preocupado de ir anotando las localidades donde se conservan supuestas reliquias de la Virgen. No es que no quiera dártela; es que no la tengo porque no me he preocupado de tenerla. Pero recordarás que en uno de los últimos artículos de Mitrut, este habló de un cinturon de la Virgen que se conserva en el Monte Athos. Te aseguro que conforme vaya consiguiendo información, te la enviaré. La cogeré no porque a mi me interese, sino porque se que te interesa a ti.

          Creo que tienes experiencia personal conmigo de sobras para saber que toda la información que tengo está siempre a tu disposición.
          Quizás no supe explicarme bien en la contestación que di a tu comentario. No te enfades y no seas chiquillo “que ya eres mayorcito”.

          • Tu ya sabes que estaba medio-en-broma diciendote que no comentaria ningun articulo tuyo,faltaria mas. 😉

  4. Muy enriquecedores estos artículos. ¿Que sería del arte, de la música, de la cultura sin la inspiración de Nuestra Señora? Hay tanto que decir y profundizar… bien decia San Bernardo: De Maria numquam satis¡ Y creo que es necesario seguir escarbando en esta mina de tesoros que es María Santísima. Este artículo en especial lo considero muy bueno en el sentido de que aborda muchos temas, algunos polemicos. Ahora que estoy dando unos cursos de mariología han salido a relucir como el de las presuntas reliquias de la Madre de Dios, un artículo en el que estoy investigando para el curso. Hace poco en Rusia fue meta de peregrinación la visita del relicario de una parte del cito de la Virgen. El occidente tambien se gloria de poseer alguna pertenencia a la Madre de Dios aunque la gran mayoría son dudosas y no se han podido comprobar. Felicidades, como siempre.

  5. Ese presunto cinto o cinturón de la Virgen que ha estado de peregrinación por Rusia y otros paises ortodoxos, es el que se conserva en el monasterio atonita de Vatopedi, del cual nos habló Mitrut en el artículo del día 1 de octubre pasado. Si no has leido ese artículo, te aconsejo que lo hagas.
    Yo me reitero en mi posición: excepticismo total en cuanto a la autenticidad de las reliquias de la Virgen, tanto las existentes en Oriente como en Occidente y, por supuesto, respeto a quienes las creen auténticas y las veneran como prendas pertenecientes a la Madre de Dios.

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