San Nicolás Velimirovic, obispo de Žiča y Ohrid

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía coloreada del Santo, revestido de su atuendo episcopal.

Hoy quiero escribir sobre un gran santo contemporáneo nuestro, pues vivió el siglo pasado. Es un santo serbio que ha dejado huella, no sólo entre nuestros hermanos ortodoxos, sino entre todos los cristianos. Con este humilde artículo quiero honrar su memoria aunque hoy no sea el día de su festividad. Me estoy refiriendo a San Nicolás Velimirovic.

Nació el día 23 de diciembre de 1880 (en algunos escritos he leído que había nacido el 5 de enero siguiente), en la localidad de Lelic que está situada en las laderas del Monte Povlen, al oeste de Serbia. Sus padres, Dragomir y Catalina, eran unos simples granjeros, aunque muy piadosos, especialmente su madre. Al ser bautizado se le impuso el nombre de Nicolás.

Fue educado en un monasterio al que fue llevado por su padre a fin de que allí aprendiera a leer y escribir y a adquirir los conocimientos básicos para que de mayor, pudiera colaborar en el sostenimiento de la familia. El niño, desde el primer día, mostró un especial interés por aprender todo aquello que se le enseñaba y como era buen estudiante, su profesor, Miguel Stuparevic lo recomendó para que continuara sus estudios en la Escuela de Gramática de Valjevo, ciudad cercana a su pueblo natal y allí aprovechó el tiempo, estudiando mientras estaba alojado en una casa de la ciudad.

Cuando terminó sus estudios intentó ingresar en la academia militar pero fue rechazado después de pasar por un tribunal médico que no lo consideró físicamente apto. Entonces intentó ingresar en el seminario de San Sabas en Belgrado, cosa que consiguió aunque con alguna dificultad porque no tenía buen oído para el canto. Todos sabemos lo importante que es el canto litúrgico en las ceremonias bizantinas.

En el seminario destacó como buen estudiante: trabajador, tenaz, sistemático, que no solo memorizaba lo que leía, sino que sabía argumentar lo que aprendía; y leyó de todo: a Shakespeare, a Goethe, Victor Hugo, Voltaire, Karls Marx, Dostoievski, etc. Estudió especialmente las obras de Njegosu, que era un pensador serbio que ya había conocido cuando estaba en la Escuela de Valjevo.

Fotografía del Santo con el atuendo de sacerdote ortodoxo.

En Belgrado vivía en un lugar muy húmedo y estas circunstancias, así como su mala alimentación, hicieron que cogiera una tuberculosis que le duró toda la vida. Completados sus estudios en el seminario en el año 1905, donde colaboró en la edición del “Heraldo Cristiano”, estuvo algún tiempo en la localidad de Leskovice donde familiarizó con los vecinos, donde trabajó en la parroquia y donde conoció al padre Sabas Popovic.

Posteriormente, con autorización eclesiástica y ayuda estatal, estudió en la antigua Facultad católica de Teología de Berna (Suiza), donde, en 1908, con veintiocho años de edad se doctoró, continuando sus estudios y publicando su tesis: “La fe en la resurrección de Cristo como dogma fundamental en la Iglesia Apostólica”, en Alemania en el año 1910. Estuvo un año en Oxford (Gran Bretaña), preparando un doctorado en filosofía, defendiendo su tesis sobre la “Filosofía de Berkeley” en Ginebra en el año 1909; o sea, se doctoró en filosofía y en teología.

De regreso a Serbia en el año 1909, se le convalidaron sus estudios; estuvo algún tiempo en Rusia a fin de conocer la ortodoxia rusa, enfermó de disentería por lo que tuvo que ser hospitalizado durante seis semanas y el 20 de diciembre ingresó en un monasterio siendo ordenado de sacerdote el mismo día de su ingreso. Por aquellos tiempos escribió su primera obra: “La religión de Njegosu”. Un año más tarde, en 1910, fue nombrado archimandrita y seguidamente, profesor auxiliar en el seminario de Belgrado.

Como profesor en el seminario de San Sabas enseñó filosofía, lógica, psicología y lenguas, pero como no era capaz de dedicarse sólo a la enseñanza, empezó a escribir sobre teología y filosofía y a publicar artículos sobre Niegosu, Nietzsche y Dostoievski. Predicaba en Belgrado y otras iglesias de Serbia y dio conferencias en la Universidad Kolarac. En el año 1912 fue invitado por el diario “Prosveta” de Sarajevo y allí se reunió con importantes personalidades serbias a quienes expuso su pensamiento acerca de los problemas entre serbios y bosnios. Tuvo problemas para regresar a Belgrado a causa de las autoridades austríacas, que tampoco le permitieron visitar Zagreb.

Icono ortodoxo serbio del Santo revestido de su atuendo episcopal.

En el año 1912 estalló la guerra de los Balcanes; vinieron los años negros de la guerra que duró hasta 1918, unificando a diferentes pueblos y etnias que conformarían la futura Yugoslavia. Nicolás no permaneció inactivo, participó en la vida de la Iglesia comentando críticamente el comportamiento de algunos clérigos, llegando incluso a enemistarse con el editor del “Heraldo Cristiano” a causa de la visión que este tenía sobre cómo debía actuar la Iglesia Serbia en estas circunstancias.

En el mes de abril del año 1915, durante la Primera Guerra Mundial, fue enviado por el gobierno y por la iglesia como delegado ante Gran Bretaña y Estados Unidos. Allí se dedicó a colaborar mediante conferencias y reuniones, a fin de conseguir reunificar a los serbios con el resto de eslavos que vivían fuera de Serbia. En el mes de agosto realizó una gran reunión de personas en Chicago – ortodoxos, católicos latinos, católicos griegos e incluso protestantes – a fin de concienciarlos para que todos los cristianos juntos, trabajaran en la consecución de la liberación y unificación del pueblo serbio. Esto le dio pie para conseguir a nivel personal, muy buenos amigos dentro de todas las confesiones cristianas.

En el mes de marzo del año 1919, debido a su carisma, entrega y conocimientos, el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Serbia lo nombró obispo de Žiča, siendo consagrado en el año 1919 y un año más tarde fue destinado al arzobispado de Ohrid, en Macedonia. Sin abandonar jamás su actividad pastoral e incluso su labor literaria y de investigación teológica, siguió trabajando a favor de la causa de la Iglesia Serbia, visitando Atenas, Constantinopla, el Monte Athos, participando en conferencias de paz, en reuniones ecuménicas entre las iglesias, trabajando con comunidades juveniles e incluso, en 1935 reconstruyendo en Bitola (Macedonia), un cementerio donde sepultar a los soldados alemanes muertos en combate.

En 1930 participó de manera muy activa en una conferencia organizada por las iglesias ortodoxas en el monasterio de Vatopedi en el Monte Athos, se implicó en la restauración del monasterio serbio de Hilandar, participaba en todo aquello que pudiera afianzar la unificación de la Iglesia Autocéfala Serbia dentro de los nuevos estados surgidos en los Balcanes, aunque no siempre consiguió ser comprendido ni apoyado. Se empeñó en mantener buenas relaciones con los pueblos eslavos y helénicos y con todas las iglesias cristianas existentes en la región balcánica.

El Santo, fotografiado en Estados Unidos.

En el año 1937 se quejó ante el ministerio del interior por la actuación policial ocurrida en el mes de julio en una manifestación pacífica organizada frente a la catedral ortodoxa de Belgrado, así como por la detención y procesamiento de muchos sacerdotes y seglares inocentes que estaban en contra de las actuaciones del régimen comunista en Yugoslavia.

En el año 1941, fue arrestado por los nazis en el monasterio de Žiča, compartiendo el mismo destino que su pueblo. Este monasterio fue también saqueado y clausurado, siendo trasladado el obispo Nicolás a una prisión en el monasterio de Ljubostinja, cercano a la localidad de Pancevo. El motivo fue que ante el fusilamiento en masa de parte de la población, increpó a las fuerzas de ocupación alemanas diciendo: “¿Ésta es la justicia alemana, que dispara a centenares de serbios inocentes, como consecuencia de que un soldado alemán ha caído abatido? Aun los turcos, siempre han sido más justos que vosotros”. También fue detenido el Patriarca Gabriel Dozic y juntos estuvieron arrestados hasta finales del año 1944.

El 14 de septiembre de 1944, el obispo Nicolás y el patriarca Gabriel fueron confinados en el campo de concentración de Dachau, donde los mantuvieron junto a los oficiales arrestados de alto rango y miembros del clero y, aunque tenían un estatus especial, en alguna ocasión fue torturado. En Dachau estuvieron hasta finales de diciembre, cuando fueron liberados. Mientras el patriarca volvía a su sede, él estuvo en Austria y posteriormente, en el año 1946, obligado por el régimen comunista de Yugoslavia, tuvo que emigrar a Estados Unidos.

En América continuó con su trabajo apostólico afianzando las comunidades ortodoxas serbias tanto en Estados Unidos como en Canadá. Fue profesor en varios seminarios y monasterios y siguió con su actividad literaria y de investigación teológica, escribiendo tanto en inglés como en serbio. Obras suyas son: “La tierra de nunca jamás”, “La mies del Señor”, “Maravillas”, “El filántropo” y otras. Desde América, como podía, hacia llegar ayuda económica y material a las comunidades serbias que permanecían en Yugoslavia.

Fotografía del Santo recién fallecido, de cuerpo presenta en su funeral.

Enseñó en el seminario de San Sabas en Libertyville (Illinois), en el Seminario Teológico de San Vladimiro en Nueva York y en el monasterio de la Santísima Trinidad y San Ticón, en Jordanville, South Canaan, Pennsylvania, donde fue rector y donde murió el 18 de marzo del año 1956, siendo sepultado nueve días más tarde en presencia de un gran número de ortodoxos, católicos y protestantes venidos de todo el país. El 12 de mayo de 1991, sus restos fueron trasladados desde Estados Unidos hasta Lelic (Serbia), siendo sepultado en una pequeña iglesia.

Fue acusado de antisemita por haber escrito en una de sus obras que “Cristo había sido crucificado por los judíos”, pero esta afirmación suya, no sólo aparece en el Nuevo Testamento sino que ha sido mantenida por toda la Iglesia durante veinte siglos.

El 19 de mayo del año 2003, el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Serbia, por unanimidad, decidió que el obispo Nicolás Velimirovic de Ohrid y Žiča, fuera incluido en el catálogo de los santos. La canonización oficial se realizó cinco días más tarde en la catedral de San Sabas en Belgrado. Es conocido como el “Nuevo Crisóstomo porque de él dijo San Juan Maximovitch, arzobispo de Sanghai y San Francisco: “Es un gran santo y es el Crisóstomo de nuestros días, importantísimo para la ortodoxia de nuestro tiempo, pudiendo compararse con el metropolita Antonio Jrapovitski; ambos son maestros universales de la Iglesia Ortodoxa”.

Vista del sepulcro del Santo en la iglesia de Lelic, Serbia.

Sobre los escritos de San Nicolás Velimirovic se podría escribir mucho más, pero yo sólo quiero hacer hincapié en un texto suyo que me ha llamado poderosamente la atención. “¿Qué podemos hacer para vencer la enemistad de nuestros enemigos?: Renunciar a todo excepto a la fe, muchísima humildad y muchísima oración”.

Y una oración, “Señor, bendice a mis enemigos”, que dice así:
“Señor, bendice a mis enemigos, a los que yo también bendigo y que no los maldigan. Los enemigos, más que los amigos, son los que me han llevado a tus brazos. Los amigos me han atado a esta tierra, pero los enemigos me han liberado de ella y han derribado todas mis aspiraciones en este mundo. Los enemigos son los que han conseguido que yo sea un extraño en este mundo y me acerque a ti. Así, como un animal perseguido busca mayor refugio que un animal que no lo es, yo me he encontrado más seguro en tu santuario, instalado debajo de tu tabernáculo, en el que ni amigos ni enemigos pueden matar el alma. Bendice a mis enemigos, Señor. Ellos, más que yo, han confesado mis pecados ante el mundo… cada vez que yo me creía sabio, ellos me han llamado necio. Me he hecho más fuerte cuando se han burlado de mí y cuando he querido sobresalir, ellos me han empujado a un segundo plano. Pensaba que iba a dormir en paz, pero ellos me despertaban de ese sueño… bendice, señor a mis enemigos. Bendícelos para que mí huida hacia ti no tenga retorno, para que las esperanzas puestas en los hombres, se desvanezcan como telarañas, para que la serenidad absoluta reine en mi alma y así, pueda llegar a la tumba sin la arrogancia y la ira; para que pueda reunir todo mi tesoro en el cielo y para que, de una vez me pueda ver liberado del auto-engaño. Los enemigos me han enseñado a saber que una persona no tiene enemigos en este mundo, excepto a sí mismo. Uno odia a sus enemigos solo cuando no se da cuenta de que no son enemigos, sino amigos crueles. Es difícil para mí el saber quienes me han hecho más daño, si mis amigos o mis enemigos; por lo tanto, Señor, bendice a mis amigos y a mis enemigos.

Vista de los restos del Santo, recubiertos de su atuendo episcopal, expuestos a veneración en la iglesia de Lelic, Serbia.

“Señor Jesucristo, que nos mandaste amar a nuestros enemigos, a los que nos difaman y calumnian y que oremos por ellos y los perdonemos; te rogamos nos concedas orar por nuestros enemigos como tu mismo lo hiciste en la Cruz. Concédenos a los cristianos, espíritu de mansedumbre y que podamos perdonar de todo corazón a quienes nos lesionan”.

Troparion (himno) del Santo:
“Oh lengua de oro y predicador que proclamas a Cristo Resucitado, guía eterno del pueblo serbio cargado con su cruz, arpa del Espíritu Santo y santo muy querido por los monjes que se regocijan en ti. Orgullo de los sacerdotes, profesor del arrepentimiento, maestro de todos los pueblos y guía de los cristianos que rezan a Dios. Nicolás santo, profesor en los Estados Unidos y orgullo del pueblo serbio, junto con los demás santos ruega al Único Amante de la humanidad para que nos conceda la paz y la alegría en su reino celestial”.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

20 pensamientos en “San Nicolás Velimirovic, obispo de Žiča y Ohrid

  1. Todos sabemos que Su Santidad Shenouha III, Papa de Alejandría y Patriarca Copto de la Sede de San Marcos, murió en el pasado mes de marzo. La elección del nuevo Papa ha sido muy laboriosa, ha durado meses, porque en ella ha participado toda la Iglesia Copta eligiendo una terna definitiva de tres candidatos.
    Después de tres días de ayuno oficial solicitando la ayuda divina, ayer domingo, en una ceremonia solemne en la catedral patriarcal de El Cairo y siguiendo una costumbre ancestral, un niño copto menor de edad (Bishoy Girgis), con los ojos vendados y elegido al azar entre más de quinientos niños que se habían presentado como voluntarios, a la vista de todos los presentes, ha metido la mano en una urna de cristal donde previamente se habían metido tres papeletas blancas con los nombres de los tres candidatos: dos obispos y un monje.
    Ha salido elegido el obispo Tawadros Theodor El Anba Bishoi, nacido el día 4 de noviembre del año 1952 en la ciudad egipcia de Mansura, monje desde el 31 de julio de 1988 y consagrado como obispo auxiliar de el-Behera, el 15 de junio de 1997. Antes de entrar en el monasterio, se licenció en Farmacia por la Universidad de Alejandría.
    Ha tomado el nombre de Tawadros II y será el 118 sucesor de San Marcos en la Sede de Alejandría. Tomará posesión el próximo día 18. ¡Ha sido elegido Papa en el día de su cumpleaños!
    Desde este blog queremos felicitar a todos nuestros hermanos ortodoxos coptos y ponernos a disposición de ellos.

  2. Me uno a la Iglesia Copta por la elección del nuevo Papa.
    Felicidades a la Iglesia Copta por la elección de Su Santidad Tawadros II

    Antonio

    Vaya que San Nicolás V. Tuvo toda una odisea en su vida. Un hombre estudioso, de oración, preso, obispo, diplomático, ecuménico. Ha sido un santo ortodoxo que me ha llamado mucho la atención, sobre todo por ayudar a los serbios que por cierto como ha sufrido ese pueblo.

    Que San Nicolas V. ruegue por el pueblo Serbio.

    • Han sufrido los serbios, claro que si, pero no nos olvidemos de los bosnios, de los croatas, etc. En las guerras de los Balcanes han sufrido todos los pueblos que siendo distintos, por la fuerza, tuvieron que unirse en una sola nación creada artificialmente: la antigua Yugoslavia.
      Muerto el mariscal Tito, cada uno quiso conseguir nuevamente la independencia y otra vez vinieron las guerras, entre pueblos con costumbres, lenguas y hasta religiones distintas, algunos de ellos enemistados desde siglos y que por ____ tuvieron que formar una sola nación.

      San Nicolás fue todo un ejemplo de tolerancia y de hecho, hizo amistad con personas de todas las etnias y religiones de aquellas tierras.

      • Tiene ud mucha razon,pero x hablar de Balcanes deberia de atrasarse a la invasion Turca y la inquisicion. Los Bosnios y Croatas descienden de los Serbios los Croatas fueron convertidos en catolicismo x Vaticano mientras Bosnios aceptaron Islam bajo la invasion Turca..Serbios nunca se plegaron, aunque por violaciones y las leyes Turcas que primer hijo tenia que hacerte un Turco perdimos la raza de Eslavos y hoy tenemos mas sangre Turca que los mismos Bosnios pero nunca renunciamos a nuestra fe Ortodoxa..El hecho de que Croatas y Bosnios cambiaron de religion creara los conflictos para siempre, ya que a los Croatas les calientan la cabeza los Catolicos y a los Bosnios los Turcos..Pero nosotros somos EL MISMO PUEBLO, HERMANOS..Este es el motivo x el que Serbia siempre esta bajo la mira de todos y sufre perdidas porque nosotros nunca renunciamos a nuestros hermanos y siempre tendemos a aceptarlos y unirnos a ellos .Y una cosa mas, Yugoslavia, la primera la formo el rey Serbio Aleksandar Karadjordjevic. Primero era reino de Serbios, Croatas y Eslovenos para llamarlo despues Yugoslavia y se formo porque imperio Austrougaro estaba a punto de apropiarse de Croazia, asi entrando en reino Serbio se salvaron y recuperaron su teritorio..Saludos..

  3. Dear Antonio,
    an Egyptian friend from here told me everything, the whole way to elect the new patriarch. This is interesting how they let the choice of God in electing. Only here and in Serbia it is so.
    In Serbia where you have taken us in, today. St Nicolas Velimirovic is a saint with a big importance in the actual eastern spirituality. My spiritual father is a “fan” of him and reads his sermons always when he prepares for the sunday preaching. Yesterday it was the Sunday of the Rich man and the poor Lazarus and he decided to read a sermon of St. Nicholas entirely. It is about the fact that all of us are the sheep on the field of the Lord and all the richness and other things we fight for, are in fact the grass God gave to us to feed. So, everything is grass. We, the sheep, try to make borders, catalogize each other as different races, nations, confessions, rich and poor, noblemen and bastards, but in fact we are all the sheeps on the field God gave us all. Such a peace in his sermon! such an intelligence. Indeed, a Chrisostomos of Serbia.

    • Verdaderamente, Mitrut, el proceso de elección del patriarca copto es muy democrático, desde la elección de los dos mil compromisarios mediante votaciones en todos los monasterios, iglesias, organizaciones seglares, sociales y asistenciales, etc… y después la elección de candidatos por parte de estos compromisarios, reducción del número de candidatos mediante votaciones secretas, etc. hasta llegar, después de un largo camino de votaciones y reuniones, siempre con voto secreto, a la elección de los tres últimos candidatos del que escoge uno la inocente mano de un niño con los ojos vendados. Todo un proceso largo, participativo de toda la iglesia, de clérigos y seglares que no ponen como condición que el elegido sea obispo – de hecho uno de los candidatos era un simple monje – seguro que asistido por el Espíritu Santo y que es todo un ejemplo de participación para otras muchas iglesias, como por ejemplo, la Católica.

      Y en cuanto a San Nicolás Velimirovic, es curioso que tu padre espiritual, para preparar las homilías de los domingos, se base más en los sermones y escritos de un santo serbio que de un santo rumano. Ya tiene que tenerle devoción y aprecio. Y, desde luego que es un ejemplo, entre otras cosas porque era un santo muy ecuménico, adelantado en su tiempo, cosa que ahora se echa de menos en algunas iglesias, especialmente en las eslavas.

  4. Dios mío, qué maravilla de hombre. Gracias sean dadas a Dios que de vez en cuando nos manda auténticos Santos y personas que, como he dicho más de una vez, son vidas que se nos han regalado.

    Seguramente uno de los conflictos más graves y más difíciles de resolver que se han visto a lo largo de toda la Historia de Occidente ha sido el conflicto de los Balcanes, y este obispo se empeñó en hacer algo por el pueblo cristiano en medio de esta vorágine de odios y despropósitos. Probó las hieles de la persecución comunista pero también el horror de los campos de concentración nazis; leía literatura cristiana pero también a Marx… además de valiente debió ser un sabio de esos que pocos hay, hubiese sido un regalo conocerlo y hablar con él.

    Y sobretodo entendió muy bien las palabras de Cristo en cuanto a la mansedumbre de corazón, el trabajo por la paz y el perdón de los enemigos. No me cabe duda que está en la gloria y que el Padre debió haberlo recibido con los brazos abiertos por el mucho bien que hizo en la tierra. Gracias, Antonio, por dárnoslo a conocer.

    Y por supuesto felicitar a nuestros hermanos coptos por la justa y sabia elección del nuevo Papa, que por cierto, es licenciado en Farmacia, como mi novio.

    • Conocí la vida de San Nicolás desde que sus restos fueron trasladados de Estados Unidos a Serbia. Al igual que el padre espiritual de Mitrut, yo también he leido algunos de sus escritos y es toda una maravilla su abierto pensamiento. Realmente, fue un hombre adelantado a su tiempo, fiel a su pueblo y religión, pero amante y comprensivo con los demás pueblos circundantes y con las otras religiones cristianas distintas a la suya.
      Fue, asimismo un hombre cultísimo, doctorado por dos veces y que no tenía empacho en estudiar con católicos como en leer doctrinas que, recordemos, estaban prohibidas, si no excomulgadas.
      Todo un ejemplo de santidad, de amor y entrega a los demás y de ecumenismo, cosa que se llevaba poco por aquellos tiempos.

      San Nicolás Velimirovic, ruega por nosotros y por la unidad de las Iglesias cristianas.

      • Gracias Antonio. Gran arrojo y valor el demostrado por este santo ante las tropas nazis cuando estaban masacrando poco a poco a su pueblo. Grandes excepcionescomo esta a unole reconcilian con una de las etapas más negras de nuestra historia europea. Y siendo que parte de nuestra Iglesia no fue lo suficientemente beligerante con el orden diabólico nazi, aquí tenemos un ejemplo de cordura, sabiduría y valor, que cuando confluyen los tres elementos en un personaje le convierten en alguien “peligroso y molesto”…

        • Pero fíjate hasta donde llegó su grandeza: se enfrentó a las fuerzas nazis y consecuentemente fue deportado, pero ese enfrentamiento con los males militares fue compatible en él con la construcción de un cementerio para dar cristiana sepultura a los soldados alemanes y que no se pudrieran por las cunetas: valentía y amor, bien compaginadas. Fue un gran hombre, un gran santo.

  5. Hablando que nuestro santo estudiaba con católicos. Hace unos meses platicando con un obispo ortodoxo en Costa Rica me decía que ellos no estudiaban la teología de Santo Tomás de Aquino; bien sea porque ya es un santo posterior a la separación en el 1054 o bien sea por ignorancia de los escritos de este santo. No se cual de las dos opciones sea o bien sea algún otro motivo. Pero lo más extraño es que tampoco estudian a San Agustin a pesar de que también ellos lo reconocen como santo.

    ¿Es tan necesario el querer estudiar solo cosas de la cultura propia de cada pueblo? Es decir, sigue habiendo una especie de “cortina de hierro” para nuestros hermanos Ortodoxos respecto a los escritos de los santos latinos y viceversa?

    ¿A caso, San Nicolás V. no rompió algo de estos esquemas y vivió fraternalmente hasta con Protestantes?

    • Tanto en las Iglesias Ortodoxas como en la Católica, hay ultras que no quieren ni oir algo que le recuerde a la otra y menos aun, tener contacto con su doctrina o centros donde se impartan, pero hay excepciones verdaderamente notables: San Nicolás Velimirovic es una, pero es que el otro día, Mitrut nos puso un ejemplo también notable en San Demetrio de Rostov. Te aconsejo que releas su artículo.

      Entre nosotros también ha habido casos interesantes, de alguno de los cuales hemos hablado como San Buenaventura, San Leopoldo Mandic, etc.
      Gracias al Beato Juan XXIII, algunos sectores de la Iglesia Católica también están rompiendo esquemas y consideran como hermanos al resto de los cristianos de otras confesiones. A veces somos muy generosos con todos los hombres en general, pero quisquillosos con los cristianos que no son católicos. ¡Es demencial!

  6. Antonio muy bueno el articulo sobre este excelente hombre,que sin duda merece su santidad.
    Lo que me ha sorprendido es el hecho de que estuviera enfermo de tuberculosis de por vida.
    Pensaba que en aquella epoca o se recuperaban o fallecian,pero ser un mal cronico lo desconocia.
    Antonio cuando dices que ayudo a la construccion de un cementerio para soldados alemanes creo que te referirias a los de la primera guerra mundial,me equivoco?

    • Bueno, quizás no lo he explicado suficientemente bien: En 1935, “reconstruyó” en Bitola el cementerio de los soldados alemanes caidos en la Primera Guerra Mundial. En ese año, aun no había estallado la Segunda Guerra Mundial, que también le cogió de lleno.
      Pero como le digo a Salvador, supo enfrentarse a los militares alemanes de la Segunda Guerra Mundial y enterrar a sus muertos de la Primera.

      En cuanto al tema de cómo pudo vivir toda una vida estando tuberculoso, no te sabría contestar porque yo de medicina…. Quizás lo más socorrido sería decirte que fue con la ayuda de Dios, pero me mucho me temo que eso no despeja tus dudas.

  7. Vaya que impresionante la vida de este santo, en especial cuando fue apresado por los nazis, tuvo una vida donde hizo y le paso de todo, realmente fue lleno de experiencias y de sabiduría es muy admirable. También creo que la forma de elegir al Papa de Alejandría es más concisa que la de usamos en occidente que sólo los cardenales pueden elegir y sólo entre ellos sale el Papa.

    • Sobre San Nicolás, realmente fue un hombre admirable y lleno de experiencias y sabiduria, como tu muy bien dices.

      En lo referente a la elección del Papa copto es desde luego mucho más democrática y participativa que la elección de un Papa romano. La actuación de los coptos se parece infinitamente más a la forma de actuar de la Iglesia primitiva, en la que, por ejemplo, los obispos los elegía el pueblo por aclamación: véase el caso de San Ambrosio.

  8. Antonio, ya he leído tu gran articulo de San Nicolas Velimirovic, yo no conozco mucho a la Iglesia Ortodoxa pero veo en este santo un gran personaje de su tiempo: diplomatico, doctor, culto, humilde, son algunas de sus muchas cualidades de Santo, pero destaco su gran labor como pacifista en el terrible conflicto de la guerra de los Balcanes y su oposición total a la invasión nazi.
    Aunque estuviera apresado y exiliado admiro su gran labor de unificar la iglesia ortodoxa fuera de su país, la oración que escribio sobre los enemigos me ha dejado sin palabras ( ), y el hecho de la construcción del cementerio cristiano también.
    Estoy en total acuerdo contigo en que fue un adelantado en su tiempo dentro la iglesia ( si me permites la comparación, veo una semejanza en muchos aspectos con el Cardenal Tarancón).
    Gracias una vez mas por dar a conocer a estos Santos Hermanos Ortodoxos.

    • Si que fue un hombre santo, sabio, conciliador, trabajador,…, y sobre todo adelantado a su tiempo en cuanto al ecumenismo. No tuvo empacho en ver al resto de los cristianos, aunque fueran de otras confesiones, como hermanos en una fe que, aunque con algunos diferencias, ven en Jesús a nuestro Dios y Salvador.

      Has nombrado al Cardenal Tarancón, un gran hombre al que tuve el honor de conocer y que fue una pieza fundamental en la transición española de la dictadura a la democracia. Por ser también un hombre adelantado en su tiempo, no fue bien visto por parte de la propia jerarquía eclesiástica, pero se ha granjeado el respeto y cariño de muchos españoles, católicos o no, y espero que algún día sepamos valorar su trabajo de “aggiornamento” de la Iglesia española.

  9. Me parece edificante la zaga de este hombre. Nada me asombra el hecho de llamarlo antisemita con gran escándalo y rasgaduras de vestidos. Recuerdo que lo mismo han dicho de S. Maximiliano Kolbe y de un siervo de Dios al que le aprobaron el milagro y ya estaba todo listo para la beatificación pero por sus comentarios bíblicos e históricos le congelaron el proceso. Al menos para este varón ortodoxo no hubo interferencia del “stablishment” para su glorificación.

    • Bueno, hubo una intensa campaña de desprestigio contra él a cuenta de que “era antisemita”, cosa absolutamente falsa. Como he dicho en el artículo el solo se limitó a manifestar lo que todos los clérigos de todas las confesiones cristianas mantenían en la época: la culpabilidad de los judíos en la muerte de Cristo.
      Nosotros también lo hemos hecho y si no, recordemos que antes de la última reforma litúrgica, en el Oficio del Viernes Santo había una oración especial por “los pérfidos judíos”. ¿Nos acordamos? Era la época en la que también tachábamos de cismáticos a nuestros hermanos ortodoxos.

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