Martyrium: desollamiento

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Grabado de 1679 en un libro de viajes sobre Asia donde se narra la triste historia de una esclava polaca que, al intentar huir del harén de su amo persa, fue desollada y su piel exhibida ante el resto de esclavas para disuadir de otro intento de fuga.

Horrible y contundente, el desollamiento o despellejamiento consiste en desprender la piel del cuerpo, sin la cual no podemos vivir, para que al rato sobrevenga la muerte por hemorragia y asepsis. Esta horrenda y dolorosa forma de muerte –en tanto que mártires cristianos- se ha hecho muy conocida a través de la iconografía de San Bartolomé, apóstol a quien se atribuye esta forma de tormento y muerte (pero que no todas las versiones aceptan).

El desollamiento podía aplicarse por partes (cabeza, manos, pies) o de forma completa: en la Edad Media bastaba con hacer un gran corte en forma de T en la espalda e ir tirando de los bordes del corte para sacar la piel entera, aunque ello ya dependía de la habilidad del verdugo para hacerlo de una sola pieza y causando la menor hemorragia posible. Semejante pena era aplicada por delitos de traición, lesa majestad, o por robar en monasterios e iglesias (la piel arrancada era expuesta en público para escarmiento de todos). Probablemente en la Antigüedad semejante atrocidad no difirió demasiado de esto.

Tenemos apenas dos casos mencionados en cuanto a desollamiento completo, el de Santa Fotina, quien fue despellejada y arrojada a un pozo para dejarla morir, y el de Santa Julita, que lo fue antes de ser decapitada. Despellejamiento por partes, especialmente el cráneo, incluiría a todas las santas que mencioné en el artículo de los cabellos arrancados, porque también es desollamiento. Ejemplos claros: Santa Gliceria de Heraclea, Santa Helicónide (28 de mayo).

Desollamiento del rostro y cabeza de la Santa. Grabado de Antonio Tempesta (1609) para "Historia delle sante vergini romane". Pitts Theology Library, Emory University, Atlanta, EEUU.

Desollamiento del rostro y cabeza de la Santa. Grabado de Antonio Tempesta (1609) para “Historia delle sante vergini romane”. Pitts Theology Library, Emory University, Atlanta, EEUU.

Esto se realizaba a cuchillo, pero no solamente: existían otros instrumentos que provocaban el desprendimiento de la piel (y de la carne también) que no tenían un efecto completo: los garfios de hierro, las úngulas, las garras de gato, los rastrillos, pinzas de hierro, o a veces simplemente trozos de cerámica rota, tejas o vidrios. Se aplicaban sobre el cuerpo arañándolo y se llevaban por delante piel, trozos de carne y hasta vísceras si se aplicaban sobre el estómago, además de provocar tremendas hemorragias. Fueron atormentadas de este modo las santas: Martina, Cándida de Cartago, Eulalia de Mérida, Teódota, Fausta de Cízico, Irene de Tesalónica, Hermíone, Sebastiana, Zoe de Atalia, su esposo Hesperio y sus hijos Ciríaco y Teódulo; Victoria de Córdoba, Parasceve de Iconio, Marta de Astorga, Águeda, Prisca, Dorotea, Marina (Margarita) de Antioquía, Aquilina de Persia, Arquelaide, Cristina de Bolsena, Regina de Alesia, María la Esclava, Rebeca, Teodosia de Tiro, Marcionila, Constanza, Faustina, Bárbara, Oliva de Palermo y muchísimas otras.

San Blas también lo fue, por ello se le representa con un peine, lo que le ha valido el patronato sobre los cardadores de lana. La passio menciona a siete mujeres que, por asistirlo en la cárcel, sufrieron el mismo martirio que él. Igualmente, San Andrés Bobola sufrió el desollamiento de sus manos.

Detalle del martirio de las siete mujeres de Sebaste en un retablo gótico dedicado a San Blas, obra de Martín de Soria. Iglesia de Luesia, Zaragoza (España).

Los ortodoxos tienen gran veneración a una virgen búlgara, Santa Zlata de Maglene (más conocida por ellos como la Neomártir Crisa), quien, secuestrada por un grupo de jóvenes turcos y habiendo rechazado insistentemente casarse con el cabecilla de ellos (lo que hubiera implicado su forzosa conversión al Islam), fue colgada de un árbol y le fueron arrancando la piel a tiras hasta desollarla por completo.

Meldelen

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11 pensamientos en “Martyrium: desollamiento

  1. Conforme nos escribes sobre los diferentes tipos de martirio Ana María, no logro entender aun el comportamiento del hombre hacia su semejante. Diversas formas de morir que causaban si duda tormento, miedo y sufrimiento.

    Para mi los mártires siempre han sido un gran ejemplo de vida de fe. Con su vida dieron testimonio de su fe. Se han mantenido de pie a pesar del miedo.

    Que todos los mártires oren por la humanidad.

    • La crueldad humana es algo que todavía me resulta difícil de entender, pero así hemos sido, así somos y, Dios no lo quiera, pero parece que así seguiremos siendo; a menos que nos vayamos poniendo serios y queramos de una vez por todas erradicar la violencia…

  2. Cada vez que escribes sobre esta serie se me pone la “carne de gallina” porque si crueles son algunos tormentos, otros no se quedan a la zaga y este es uno de ellos. Debió ser un martirio terrible, de los que te hacen sufrir tanto en tanto tiempo que sería insoportable y de los que si a uno se lo hicieran, estaría pidiendo a gritos que lo fusilaran con un tiro en la nuca.

    Estas cosas parece ser que ya no se hacen, pero si existen muchos bestias llamados civilizados que lo siguen practicando con algunos animales para beneficiarse de su piel y canallamente lo hacen estando el animal vivo porque así la piel es de mejor calidad. A esos bárbaros se lo hacía yo aunque fuera solo en el dedo de una mano.

    • Pues con sólo el dedo de una mano ya aullarían de dolor, créeme. Ni siquiera yo me siento capaz de desearle eso a alguien, aunque sea uno de esos bestias que desollan a los animales vivos o matan las crías de foca a golpes de barra.

      De todos modos, no quiero hacer de abogada del diablo pero sí plantear una reflexión: sí, el mundo está surtido de bestias que hacen bestialidades por dinero, pero ¿quién es más responsable, el bruto que desolla al animal o el bruto que, al frente de una multinacional, le paga para que haga eso y le traiga las pieles para hacer buenas prendas y venderlas a los ricos del mundo? Ahí lo dejo.

      • Yo creo que la economía es el substrato de toda actividad humana y no solo de la política. La economía es la que hace que parte de la humanidad muera de hambre mientras otros se forran, la que organiza las guerras para dar trabajo a sus empresas de fabricación de armas o para esquilmar las riquezas naturales, la que hace que nos estemos cargando el planeta y haciendo que se extingan algunas especies animales y vegetales,….., en fin, la que está detrás de todo. Y por supuestos, a esos canallas que están detrás de los negocios de peletería, también les desollaba un dedito de su manita.

        • A lo que tú llamas economía yo lo llamo capitalismo a secas… jajaja 🙂

          La economía forma parte de la vida humana y no podemos prescindir de ella, lo que hay que cambiar es la forma en que la manejamos, generando tantas desigualdades. Pero mientras el poder lo sigan teniendo las multinacionales… en fin, no nos desviemos más del tema.

  3. Muchas gracias Ana María por esta nueva entrega sobre la creatividad humana a la hora de causar dolor. Al menos los animales van directo al grano sin más rodeos si es que lo que desean es la muerte de su presa. Iconográficamente siempre me llamó la atención el uso de esos instrumentos también llamados raederas que iban hciendo surcos en la dermis del martirizado y que nuestro mártir Vicente también “sufrió en sus carnes”.

  4. La manera mas terrible de imaginar como seria ese tormento es recordar cuando por el frio u otra causa se te hacen esos pequeñitos”pelastres” en el borde de las uñas y tratas de quitartelo con cuidado,para no hacerte sangre…¡es muy doloroso!.

    Gracias por el articulo Ana Maria,deseo que para el futuro nos hables de algunas de las santas que mencionas que aun no tiene publicado articulo como Rebeca,Aquilina de Persia etc etc.

    • Pues fíjate, con esos pelastres de los que hablas sólo te estás quitando la capita más externa del pellejo… imagínate lo que será sacar la capa entera de la piel.

      Mi idea es ir hablando de todas las Santas que quedan en el tintero, pero, poco a poco…

  5. Creo que podrían agregar en la lista a San Teodor de Vrsac, obispo ctistiano ortodoxo y hieromártir serbio aquien los turcos otomanos le colgaron en un arbol cabeza abajo y le desollaron completamente

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