San Lázaro de Betania, discípulo de Cristo

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Cristo resucita a Lázaro. Fresco gótico de Giotto di Bondone (1267-337). Capilla de la familia Scrovegni, Padua (Italia).

Hoy empezamos un dúo de artículos sobre los santos hermanos Lázaro, Marta y María de Betania, amigos y discípulos de Cristo; y vamos a iniciarlo con el más conocido.

San Lázaro de Betania es uno de los personajes predilectos del Cuarto Evangelio, tanto por su amistad con Cristo, como por su origen y por la devoción que siempre le han profesado los fieles cristianos, pues ya en el siglo IV fue incorporado a la liturgia jerosolimitana de la Semana Santa, y asimismo, fue admitido en los calendarios de todas las demás iglesias cristianas.

El nombre de Lázaro era muy corriente en los tiempos de Cristo: La’zar es la forma abreviada de Ele’azar, que significa “Dios ha ayudado”. El único evangelista que nos habla de él es San Juan y nos lo presenta como hermano de Marta y María. En su evangelio (Juan 11, 1-44) nos narra de forma pormenorizada el milagro de su resurrección, recordando asimismo el banquete que los tres hermanos ofrecieron a Jesús en Betania, seis días antes de la Pascua y en el cual Lázaro estaba sentado a la mesa y María ungió a Cristo los pies con un perfume (Juan, 12, 1-11).

Aunque algunos autores, como Renan y Loisy, lo han pretendido identificar con el pobre Lázaro de la parábola del rico epulón (Lucas, 16, 19-31), no tiene nada que ver, pues mientras que San Lázaro de Betania es un personaje real, el otro es un personaje de una parábola, o sea, que puede ser ficticio.

Presunto sepulcro de San Lázaro en Betania (Israel).

El milagro de la resurrección de Lázaro es uno de los pasajes más sobresalientes del evangelio de San Juan; y de la historicidad de este hecho no existe la más mínima sospecha, sino que es un acontecimiento profético de lo que días más tarde ocurriría en la mañana de Pascua: la Resurrección de Cristo, el momento más importante de toda la historia de la humanidad.

El mismo evangelista nos lo presenta como “amigo de Cristo” y en realidad fue resucitado porque era amigo de Cristo y porque así, como amigo, se lo pidieron desconsoladamente sus hermanas. Jesús, cuando se encuentra ante la tumba de su amigo, llora por su muerte, lo siente íntimamente, aunque es verdad que también sabía que aquello ocurría para que Él pudiera demostrar su poder como Dios. Y repito lo dicho al principio, es por esa amistad por lo que San Lázaro ha sido siempre venerado.

Lo que dice San Juan en su evangelio es lo único real y cierto que sabemos sobre la vida de Lázaro; el resto se nos ha transmitido mediante leyendas. Aunque recibía culto, durante los seis primeros siglos de cristianismo no se sabía nada sobre su vida después de su resurrección. La leyenda de su episcopado y de su martirio en Chipre era absolutamente desconocida y San Epifanio de Salamina y Teodosio el Peregrino en el 530, llegan a decirlo expresamente: “Nada se sabe de su segunda muerte”.

Pero en el año 774, en una homilía de Juan de Eubea, ya se menciona esta leyenda acerca de su segunda muerte. En ella se dice que después de Pentecostés, él se marchó a Chipre para predicar el evangelio y que San Pedro lo había consagrado como primer obispo de Kition (la actual Lárnaca, en Chipre), muriendo martirizado dieciocho años después de haber sido resucitado por Cristo y siendo sepultado en el sepulcro que aparece en una de las fotos de este artículo. Esta leyenda es confirmada en parte cuando en el año 900, el emperador León VI el Filósofo hizo llevar a Constantinopla las presuntas reliquias del santo, que se encontraban en Kition junto con las de Santa María Magdalena.

Primitivo sepulcro del Santo en Larnaca, Chipre.

Este acontecimiento es registrado en el “Sinaxario Constantinopolitano” los días 17 de octubre (traslado de Chipre a Constantinopla) y el 4 de mayo (deposición en el monasterio constantinopolitano de San Lázaro). Esta leyenda chipriota no estaba circunscrita sólo a la isla de Chipre, pues por ejemplo, de ella también hablan Honorio de Autun y Gregorio Bar Ebreo. Estas reliquias de San Lázaro que se encontraban en Constantinopla fueron llevadas por los cruzados a Occidente en el año 1204. En Lárnaca (Chipre) se conserva el cráneo.

Existe asimismo otra leyenda que lo hace obispo de Marsella martirizado en tiempos de Nerón; según ésta después de Pentecostés, los tres hermanos se embarcaron y llegaron a las costas francesas, concretamente a Saintes-Maries-de-la-Mer. Allí quedaron las dos hermanas y él se marchó a Marsella para evangelizarla, llegando a ser el primer obispo de aquella ciudad. Relacionados con esta leyenda están los lugares franceses donde de manera especial recibe culto: la Abadía de San Víctor de Marsella, la Catedral de Autun y la Abadía de la Trinidad de Vêndome. Esta leyenda, sin embargo no tiene ninguna consistencia histórica.

Pero dejando las leyendas de su vida, tratemos el tema de su culto empezando por el que se le empezó a tributar en la propia Tierra Santa. Sabemos que Lázaro era originario y vivía en Betania. Beth-Aniah (“casa del dolor”) es la misma localidad Beth-Ananiah mencionada en el libro de Nehemías. Aquel poblado hebreo fue sustituido en los primeros siglos del cristianismo por una villa cristiana que estaba situada en la pendiente del Monte de los Olivos a unos tres kilómetros al este de Jerusalén y a trescientos metros del llamado “Lazarium” del que habla la monja Eteria, o sea, el Lazarion bizantino, que ya era un primer testimonio de culto rendido al amigo de Jesús en su tierra natal.

Reliquias del Santo expuestas a su veneración en Larnaca, Chipre: huesos (izqda.) y cráneo (dcha.)

Tenemos conocimiento de estos lugares primitivos de Betania a través de los diarios de viaje de los peregrinos a Tierra Santa. El “Itinerario” de Burdeos, ya en el año 333 nos habla de que allí permanecía la tumba de Lázaro. San Jerónimo y la monja Eteria, entre los años 386 al 415, nos facilitan otros datos diciendo que allí existían dos santuarios: uno sobre la casa de los tres hermanos y el otro sobre la tumba de Lázaro. En la Edad Media, junto a la tumba fue construido un monasterio en tiempos del emperador Carlomagno. En el siglo XII el rey de Jerusalén estableció a las monjas benedictinas en dicho monasterio y desde el siglo XVII han sido los franciscanos quienes han cuidado de él.

Como dije antes, desde el siglo IV, Lázaro era recordado en Jerusalén durante la Liturgia de las Palmas. Eteria lo especifica: “En la vigilia de las Palmas, los fieles de Jerusalén iban en peregrinación a Betania cantando himnos y antífonas y llegados a la tumba, leían el pasaje evangélico de su resurrección. Posteriormente, en el “Lazarium”, un sacerdote anunciaba la Pascua recordando el pasaje evangélico del banquete en Betania”. A este oficio se le denominaba “Sábado de Lázaro”, que posteriormente fue incorporado como liturgia en la vigilia del Domingo de Ramos. En el siglo VI, el peregrino Teodosio nos dice que, por razones de comodidad, esta liturgia fue transferida al propio Domingo de Ramos. Actualmente, las Iglesias Orientales mantienen el Sábado de Lázaro el sábado inmediato anterior al Domingo de Ramos.

Los peregrinos que visitaban Jerusalén llevaron esta costumbre del “Sábado de Lázaro” a sus lugares de origen. En Oriente, la mención más antigua que tenemos acerca de esta liturgia nos la encontramos en una homilía de Tito de Bostra (364-378), pero otros muchos autores y Padres de la Iglesia nos hablan también de ella. En el siglo V, lo hacen San Juan Crisóstomo, San Anfiloquio de Iconio, San Basilio de Seleucia y San Hesiquio de Jerusalén. Con posterioridad también la mencionan San Andrés de Creta, San Leoncio de Arabisos, San Teodoro Studita, San José de Tesalónica y otros muchos. De entre todas las conocidas – y son muchas – todas hacen referencia al “Sábado de Lázaro” y sólo dos lo hacen al “Domingo de Lázaro”.

Urna con las reliquias del Santo veneradas en su catedral de Autun, Francia.

A partir del siglo VI, esta ceremonia se incluye en los libros litúrgicos orientales y no sólo en los bizantinos, sino también en los de otros ritos, como por ejemplo, en dos leccionarios siríacos, un evangeliario copto y finalmente, en el “Sinaxario Constantinopolitano”. Pero como dije antes, en Oriente, a San Lázaro se le conmemoraba también el 4 de mayo y el 17 de octubre e incluso los coptos celebraban su segunda muerte el día 22 de mayo.

En Occidente, la primitiva tradición del día de Lázaro previo a la Semana Santa fue sustituida por la introducción de los “escrutinios” en la liturgia de Cuaresma, pero existen algunas homilías de los Santos Padres favorables a la tradición antigua; por ejemplo, según San Agustín, en África, el texto evangélico de la resurrección de Lázaro (perícopa evangélica), figuraba en el Oficio de Maitines y en la Misa del Domingo de Ramos y San Cromacio de Aquileya, San Máximo de Turín y San Pedro Crisólogo utilizaban esta perícopa varias veces durante la Cuaresma.

En los libros mozárabes, el “Domingo de Lázaro” se celebraba en el “Domingo de Pasión”; así consta en el “Liber mozarabicus sacramentorum”, en el “Oracional visigótico”, etc. El misal del cardenal Cisneros lo fijó en el tercer domingo de Cuaresma. En el rito ambrosiano, los domingos de Cuaresma tienen el nombre de la lectura evangélica del día, y al domingo anterior al de Ramos se le llama “Domingo de Lázaro”. En los libros litúrgicos del rito galicano, en la liturgia del Domingo de Ramos se contienen algunas alusiones a la resurrección de Lázaro, como por ejemplo, puede leerse en el “Missale gallicanum vetus”. En la actual liturgia romana, la resurrección de Lázaro es conmemorada el viernes de la cuarta semana de Cuaresma; y el banquete de Betania, el Lunes Santo. El “Domingo o Sábado de Lázaro” como tal, ha desaparecido completamente en el rito romano.

Vista exterior de la tumba de San Lázaro en Betania, Israel.

En lo referente a las fechas fijas en que era conmemorado, en Occidente, los martirologios antiguos no contienen ninguna indicación. Es Adón quien incluye la fecha del 17 de diciembre en su martirologio y de él pasó al de Usuardo y posteriormente, al Martirologio Romano. En algunos lugares concretos también lo conmemoran otros días, como por ejemplo el 5 de diciembre en Tournai (Francia), el 16 de diciembre en Toulouse y Verdún (Francia) e incluso tres veces al año como sucede en Autun (Francia). Es Francia el país donde es más venerado el santo amigo de Cristo.

En la Edad Media, a los hospitales que atendían a los enfermos de lepra se les puso el nombre genérico de “lazaretos”, denominación que se mantiene en algunos lugares. Asimismo, las Órdenes hospitalarias lo reivindican como patrono como consecuencia de la confusión entre San Lázaro de Betania y el Lázaro del que habla San Lucas en su evangelio.

En medicina se denomina “Síndrome de Lázaro” al retorno espontáneo de la circulación sanguínea tras varios esfuerzos fallidos de resucitación.

Antonio Barrero


O Sapiéntia,
Quae ex ore Altíssimi prodiísti,
Attíngens a fine usque al finem,
Fórtiter suaviterque dispónens ómnia:
Veni
Ad docéndum nos viam prudéntiae.
O Sabiduría,
Que brotaste de los labios del Altísimo,
Abarcando del uno al otro confín,
Y ordenándolo todo con firmeza y suavidad,
Ven
Y muéstranos el camino de la salvación.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

26 pensamientos en “San Lázaro de Betania, discípulo de Cristo

  1. Antonio hace tiempo que esperaba un artículo sobre este santo, la cuestión de los dos Lázaros creo que seia bueno que hicieran un articulo aparte yo realmente eh leido muchos puntos a favor y en contra tanto iconografiamente como liturgicamente, por lo general aqui en México aunque no es un santo muy popular pero la representnación más famosa de San Lázaro es la del hombre con vendas y perros a los lados. Hace algún tiempo leí un estudio iconografico de una historiadore del arte de España sobre una escultura de San Lazaro del siglo XVI me parece con loas perros y ella decía que realmente esta icnografía salía de que San Lázaro en la cabez llevana cono bendajes en recuerdo de que estuvo sepultado y que debido a esto los leprosos en la época medieval le tomaron por patron porque ellos igual iban bendados como el, y que de estos leproso que le tomaron por patron se tomaron los demás elementos como la campanilla o tablilla, las muletas y los mismos perros. Por otro lado una iglesia cismatica de Estados Unidos que en Miami tiene un Santuario al “Bienaventura Lázaro de los perros” dice que los dos Lázaros son dos santos diferentes que uno es el que resucito Cristo y otro el de los perros y que el de los perros de la parabola si existe aunque “nunca fue canonizado” y por eso le dicen Bienaventurado solamente. Por otro lado también eh leido que no solo hay dos Lázaros sino tres, el que resucito Cristo, el obispo Lázaro y el Lázaro de los perros de la parabola. También eh leido quien opina que el Lázaro amigo de Cristo y el obispo son el mismo pero confundidos con el de la para bola, Me gustaria saber que opinas al respecto. Cabe decir que lo que narras sobre este santo sin duda alguna de la dos leyendas la que suena más razonable y creible es la de Chipre, a pesar de que la más famosa y más narrada es la de Marsella y hasta hoy yo era la única que había escuchado. Muchas gracias.

    • André, pese a que haya estudios que pretendan decir lo contrario, ese “San” Lázaro que aparece de mendigo leproso, medio vendado y con perros a su alrededor, no existe. Es un personaje ficticio de la parábola del pobre Lázaro y el rico Epulón, que Jesús menciona en uno de los Evangelios.

      No tiene absolutamente nada que ver con San Lázaro de Betania, que es el único Santo bíblico de este nombre. Sólo comparten el nombre y ya está; pero no tienen nada que ver uno con el otro y el que es leproso sólo es una creación de Jesús, un personaje que él ideó para su parábola. El culto de este falso Lázaro no es más que una superstición y además, de las bien absurdas. ¡¡Es como si veneráramos al hijo pródigo!!

      • André, Ana Maria,
        Perdonadme, pero no he podido contactar antes.
        Lázaro el de la parábola del rico epulón es un personaje de ficción, no es un personaje real y muchísimo menos, es San Lázaro de Betania, el amigo de Cristo. Eso es rotundamente así según todos los estudiosos de este tema y por mucha iconografía que haya en sentido contrario, es simplemente una leyenda falsa.

        Si San Lázaro de Betania fue obispo o no lo fue, es solo tradición, no es historia y así lo expongo en el artículo; puede admitirse o no, y no pasa absolutamente nada.
        Otra cosa es que sí hay dos santos obispos con ese nombre que vivieron en el siglo V: uno, obispo de Milán y el otro, obispo de Aix, en las Galias. Pero estos dos santos no tienen nada que ver con el San Lázaro del que escribimos hoy.

  2. Muchas gracias Antonio. Yo a lo mío. Existió una antigua ermita dedicada a San Lázaro de Betania que era el resto de un antiguo hospital que existió en la Calle Sagunto de Valencia para atender desde principios del S.XV a los enfermos de lepra. Este hospital fue una excepción a la unificación que se produjo de centros hospitalarios en la ciudad en el año 1512 en el Hospital General. Estos gozos recogen la leyenda, desmentida porAntonio, calificando a San Lázaro como Obispo de Marsella.
    http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2011/08/gozos-san-lazaro-obispo-de-marsella.html

    • Si estaba dedicada al cuidado de los enfermos de lepra, realmente y aunque se les confunda, no estaría dedicada a Lázaro de Betania, sino al Lázaro de la parábola de Jesús, de quien ni siquiera se puede afirmar que fuese leproso porque la parábola sólo dice que “los perros le lamían las llagas”. Si hubiese sido leproso ni le hubieran dejado estar en la calle, por cierto, porque este tipo de enfermos vivían fuera de la ciudad, arrinconados en los cementerios.

      Y esto se puede hacer extensivo a todos los lazaretos -que por algo se llaman así- medievales y modernos. ¡Cuánto daño ha hecho la tonta confusión entre el Lázaro real y el ficticio! Y espera que mañana tenemos otra de las buenas.

      • Tienes toda la razón, Ana Maria:
        Lepra, en griego es “λέπρα” y el texto evangélico de San Lucas dice expresamente:
        Ἄνθρωπος δέ τις ἦν πλούσιος, καὶ ἐνεδιδύσκετο πορφύραν καὶ βύσσον εὐφραινόμενος καθ’ ἡμέραν λαμπρῶς. πτωχὸς δέ τις ὀνόματι Λάζαρος ἐβέβλητο πρὸς τὸν πυλῶνα αὐτοῦ εἱλκωμένος…., luego se ve que esa palabra no aparece. Era un mendigo que tenía unas llagas que eran lamidas por unos perros.

  3. Gracias Antonio por el articulo.
    Sinceramente no me imaginaba que el San Lazaro acompañado de los dos perros fuese el de la Parabola de Jesucristo,y ahora me extraño mas que no tratara de averiguar de su vida,¿No existe ningun otro Lazaro en el martirologio que se pueda identificar con el Lazaro leproso y acompañado de perros?

    • Te aconsejo que releas el artículo de Damiano publicado el 12 de julio del año pasado sobre “Los santos y la lepra”.
      Es verdad que Damiano, en su elenco, menciona a San Lázaro el mendigo, pero se sabe a ciencia cierta que es un santo ficticio, porque el personaje de la parábola también lo era. Fíjate el ejemplo tan bueno que ha puesto Ana Maria haciendo referencia al “hijo pródigo”: era una parábola en la que Jesús nos propone un modo de actuar pero en la que no se está refiriendo a un personaje en concreto, “de carne y hueso”, vamos.

  4. Como bien dices Antonio y Ana María. Uno es ficticio mientras el otro (de quien se habla en el artículo es un personaje histórico) si bien no se consta de que haya sido obipo. Menos de sus reliquias ¿verdad Antonio?

    • Aparte de pequeños restos en otros lugares, las reliquias de San Lázaro están en Chipre y en Francia.
      La autenticidad de las reliquias chipriotas, prácticamente, nadie la pone en duda, pero otro cantar es el tema de las reliquias francesas. Se podría escribir otro artículo sobre la rivalidad entre los santuarios dedicados a San Lázaro tanto en la Provenza francesa como en la región de Bourgogne y cómo llegaron hasta allí estas presuntas reliquias. Solo te diré que cráneos hay más de uno!!!

    • Pues yo, que presumo de saber de reliquias, esa no la conozco.

      Te cuento una batallita: quizás por “aquello de los huesos”, cuando estudiaba Ciencias Geológicas, dos de mis asignaturas favoritas fueron la Paleontología y la Micropaleontología. De esta última, tuve que hacer un trabajo muy exhaustivo en 5º de carrera y dicho esto, a lo que voy; ¿sabes cuando celebrábamos nuestra fiesta quienes estudiábamos paleontología? Pues el 2 de noviembre, Día de los Difuntos: la “Tanatocenosis Dei” como le decíamos.

  5. y ahora me surgio una dudisima

    coy iniciando un proceso en mi comunidad elegimos a lazaro como nuestro patron lo elegimos por esa historia tan hermosa de ser amigo de jesus yo me eh puesto en la tarea de estudiar quien es lazaro para poderlo dar a conoser y evangelizar atravez de el eh estado leyendo muchos documentos en especial en este sus comentarios de todos me han dejado con muchas dudas ya que donde vivo si busco algo de lazaro me muestran imagenes donde sale con los perros y leyendo veo que entonces el no es??? o como?

    llevo muy poco tiempo en la religion y quiero aprender alguien me puede explicar?

    • Sobre San Lázaro se sabe lo que resumidamente se dice en este artículo; todo lo demás son patrañas que no merecen ningún crédito y en las que yo no voy a entrar.
      Así que mi consejo es que no le des vueltas a la cabeza y cíñete solamente a esto.

  6. Deberían de reconsiderar eso de que el Lázaro de la “parábola” no existe. La Arquidiócesis Católica Romana del la Habana,Cuba ya permite la devoción a ese San Lázaro mendigo, el de los perros en la Iglesia de San Lázaro en el pueblo del Rincón. Fue suprimida por el obsipo de La Habana a principios del siglo XX porque los santeros identificaban a ese Lázaro con el dios yoruba, Babalú- Aye. En esa iglesia siempre se había venerado a San Lazaro de Betania (el obispo) cuya imágen está en el altar mayor y al otro Lázaro, el mendigo que estaba en otro altar lateral.

    En Hialeah, Florida, EEUU, la Arquidiócesis de Miami también ya permite la devoción a San Lázaro mendigo en la Parroquia Católica Romana de San Lázaro obispo en Hialeah, Florida. Es más, tuvieron que encargar una imágen a Espana del mendigo Lázaro con sus perros para ponerla en dicha iglesia. Esto se debe a la devoción que el pueblo cubano le tiene al Lázaro mendigo con sus perros. Hay que ver que esa tal llamada “parábola” es la única donde Jesucristo nombra a uno de los protagonistas por su nombre, ‘Lazaro.’ En las ciudades de Miami y Hialeah han habido por decadas varias iglesias cismáticas propagando la devoción al Lázaro mendigo, y ahora la iglesia católica romana quiere reclamar a su fieles cubanos y a los de otras nacionalidades permitiendo la devoción a San Lázaro mendigo.

    En la Iglesia de San Lázaro en Palencia, Espana, hay un retablo que tiene como principal figura al Lázaro de las llagas y los perros. Esa iglesia tuvo mucho que ver con los Caballeros Hospitalarios de San Lázaro de Jerusalén. Ellos eran devotos de ese Lázaro mendigo durante la época medieval.

    • Amigo Manuel,
      Ante todo, gracias por tu comentario.
      En el artículo yo no afirmo rotundamente que el pobre Lázaro de la parábola sea un personaje ficticio; digo que puede ser ficticio: de alguna forma, dejo la “puerta entreabierta”.
      De todos modos, si miras el Martirologio Romano, este Lázaro no figura como santo. Los santos que llevan este nombre son: San Lázaro el recluso, San Lázaro mártir, San Lázaro obispo de Aix, San Lázaro de Betania, San Lázaro monje de Constantinopla, San Lázaro el Galesiota, San Lázaro obispo de Milán, San Lázaro mártir en Persia, otro San Lázaro mártir en Persia, San Lázaro diácono mártir de Trieste y San Lázaro monje en Ferentillo.
      Un cordial saludo,

    • Manuel Pérez, me parece que tu comentario llego muy oportuno a la mesa redonda como solemos decir algunos cubanos, estaba leyendo el artículo y también leí los comentarios, y la pregunta que me estaba haciendo era como de forma tan categórica pueden asegurar en un comentario de dos líneas que no existe un personaje de parábolas solo porque no se conoce su historia en el evangelio o porque no existe registro escrito sobre este, o cualquier otra evidencia de carácter material que asegure su propia existencia. El artículo o el estudio arriba me parece estupendo porque deja claro que no hay evidencia de que este Zan Lázaro el de las muletas quiero decir por lo menos en El evangelio no existe nada más que en una parábola, hasta ahí estamos claros. Pero después asegurar su no existencia como santo, como ente espiritual, es pasar por alto aspectos fundamentales de la religión, la sabiduría popular y también las muchas otras historias que en otras culturas existen sobre este santo. También cabe mencionar que nada se sabe acerca del dios supremo, el creador, el omnipotente por así decirlo y sin embargo se cree en él y todo el evangelio se escribió con todos sus personajes gracias a este. En mi opinión podemos publicar artículos y estudios, pero para las personas que son de cierto modo especialistas en algún tema determinado y mas en este tan controversial como es el de los santos y la religiones, un simple comentario puede cambiar la vida de muchas personas como la de esta señora que pregunta por el santo de su devoción y de la devoción de las personas de su pueblo y Antonio le responde que son puras patrañas, que simplemente no existe.
      Manuel te repito que tu comentario me parece muy abierto y excelente no porque soy cubano, ni tampoco porque soy religioso, sino como profesional me parece muy bien de tu parte.

      • Janoy,
        ¿Tu has leido bien mi contestación a la pregunta de Manuel Pérez? Yo no afirmo rotundamente que el pobre Lázaro de la parábola sea un personaje ficticio. Lo que digo es que puede serlo y en eso me reafirmo.
        Y no, no es posible, enviar el artículo a nadie. Está en este blog para que sea leido y si deseas que alguien lo lea, remítele el link del blog.
        Saludos.

  7. Hola,
    Enhorabuena por este artículo tan completo y tan interesante. Me gustaria saber de donde o en que lugar a podido consultar las referencias que hace al Sinaxario Cosntantopolitano, la Homilía de Juan de Eubea, el itinerario de Burdeos y por último la Otia Imperalia. Estoy realizando el Trabajo de Fin de Grado sobre la Resurrección de Lázaro y necesitaría consultar todas las fuentes para poder introducir las referencias y poder trabajar de paso mas sobre ellas.
    Un saludo. Gracias de Antemano.

  8. El lazaro que menciona Lucas 16-20…. es un personaje ficticio que utilizo la biblia para desprestigiar al Discipulo que Jesus amaba.: Juan 11:5 (Y amaba Jesús a Marta, y a su hermana, y a Lázaro). y quien fue que escribio el 4to evangelio, mal llamado evangelio de Juan:
    21 Así que cuando Pedro vio a éste, dice a Jesús: Señor, ¿y éste, qué?.
    22 Le dice Jesús: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú.
    23 Salió entonces este dicho entre los hermanos, que aquel discípulo no había de morir. Mas Jesús no le dijo, No morirá; sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga ¿qué a ti?
    24 Este es aquel discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió estas cosas; y sabemos que su testimonio es verdadero.

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