Santas Marta y María de Betania, discípulas de Cristo

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“Cristo en casa de Marta y María”, óleo de Jan Vermeer van Delft. Galería Nacional de Escocia, Edimburgo (Reino Unido).

Pregunta: Hola, disculpen. Me intriga la vida de Santa Marta de Betania. ¿Qué significan el dragón, el libro y el incienso? Gracias.

Respuesta: Aprovechando tu pregunta, ayer escribimos sobre su hermano Lázaro y hoy vamos a hacerlo sobre las dos hermanas, Marta y María.
Lo que sabemos sobre ellas son los datos que aportan los Evangelios. Aparece en dos Evangelios: el de Lucas y el de Juan. En el Evangelio de San Lucas aparece Marta junto con su hermana María recibiendo a Jesús en su casa; y mientras María permanece sentada a sus pies escuchándole, Marta, para atenderlo bien, se ocupaba de todas las cuestiones de la casa y le “reprocha” a María que no la ayude: “Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Ella tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose pues, dijo: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile que me ayude”. Jesús le respondió: “Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada” (Lucas, 10, 38-42).

La segunda vez aparecen en la muerte y resurrección de Lázaro. Cuando Jesús se acerca a Betania, Marta es la primera que le sale al encuentro: “Cuando Marta supo que había venido Jesús, le salió al encuentro, mientras María permanecía en casa. Dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aun ahora yo sé que cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá”. Le dice Jesús: “Tu Hermano resucitará”. Le respondió Marta: “Ya sé que resucitará en la resurrección, el último día”. Jesús le respondió: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?” Ella le dice: “Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo”. Dicho esto, fue a llamar a su hermana María y le dijo al oído: “El Maestro está ahí y te llama”. Ella en cuanto lo oyó se levantó rápidamente y se fue donde Él estaba. Jesús todavía no había llegado al pueblo, sino que seguía en el lugar donde Marta lo había encontrado. Los judíos que estaban con María consolándola, al ver que se levantaba rápidamente y salía, la siguieron pensando que iba al sepulcro para llorar allí. Cuando María llegó donde estaba Jesús, cayó a sus pies y le dijo: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto”. (Juan, 11, 20-31).

“Lazarus”, lienzo del pintor danés Carl Heinrich Bloch.

También en este Cuarto Evangelio son mencionadas en el banquete que le dan los tres hermanos seis días antes de la Pascua: “Seis días antes de la Pascua, Jesús se fue a Betania donde estaba Lázaro a quien había resucitado de entre los muertos. Le dieron allí una cena. Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos y la casa se llenó del olor del perfume”. (Juan, 12, 1-3).

Los Padres de la Iglesia y todos los autores eclesiásticos nos han presentado a las dos hermanas como modelos de vida entregada: Marta, activa y María, contemplativa. Esta distinción es consecuencia de la psicología típica de la persona y tiene reflejo en la vida cristiana. Ya Aristóteles, siguiendo el funcionamiento de la psicología humana, dividió la vida en activa y contemplativa, diciendo que la primera se encargaba de los negocios y la segunda, del ocio. Santo Tomás de Aquino, hablando del servicio a la Iglesia, siguió esta misma división de vida activa y vida contemplativa, aunque siempre remarcando que ambas estaban al servicio de la Iglesia. El concilio Vaticano II (SC2), lo resume diciendo “entregada a la acción y dada a la contemplación”. Y aunque existen ejemplos de santos activos y de santos contemplativos, no perdamos de vista que tenemos multitud de ejemplos de santos que “ejercían los dos oficios” que quedan resumidos en el célebre “Ora et labora” de San Benito de Norcia.

Al igual que su hermano Lázaro, las dos hermanas Marta y María pronto recibieron culto. Aunque algunos pasajes evangélicos pueden dar lugar a confusión, en Oriente distinguieron desde el primer momento quién era María de Betania y quién era María de Magdala, que eran dos personas distintas, la primera de ellas, hermana de Lázaro y Marta.

María unge los pies de Cristo con perfume. Vidriera de Meyes Studios, Munich (1899).

En los Sinaxarios bizantinos las dos hermanas son conmemoradas el 4 y el 6 de junio y a las dos se les da el título de “mirróforas” (portadoras de aromas). Aunque sin fundamento histórico alguno, se dice que esos dos días corresponden a los días de sus muertes.

En Occidente, los días conmemorativos son distintos. El Martirologio Jeronimiano dice el día 19 de enero: “El catorce de las calendas de febrero, en Jerusalén, el nacimiento de Marta y María hermanas de Lázaro”. Este mismo elogio pasó de este martirologio a los otros de Usuardo, Beda, Adón y Floro, pero cambiando las fechas. Asimismo se las menciona en el “Sacramentario Gelasiano” del siglo VIII y en el “Sacramentario Gregoriano” del siglo IX. Estas fechas – que prefiero no mencionar porque son varias – no tienen ningún valor histórico, porque claramente confunden a estas dos hermanas con los mártires persas Mario y Marta; e incluso a María se la llegó a venerar el 29 de julio, confundiéndola con María Magdalena.

Como dijimos ayer, a los tres hermanos se les empezó muy pronto a venerar en Betania, donde existían dos basílicas: una sobre la tumba de Lázaro y la otra sobra la casa donde habitaban los tres. No voy a repetir todo lo escrito ayer.

En la Provenza francesa, desde los tiempos merovingios, siempre se les ha rendido culto a estas dos hermanas. Sobre todo el nombre de Marta (María siempre ha sido más común) ya era muy usado en el siglo VII. Se lee, por ejemplo en una inscripción datada el 25 de septiembre de un año impreciso del siglo VI, era también el nombre de una señora que vivía en Argencia en el año 824; el políptico de Vualdado que era usado en la abadía de San Víctor de Marsella en el año 813 cita a cinco mujeres con ese mismo nombre y muchos otros casos más en Lambesc, Seillans, Orgon, Salernes, etc.

Detalle del sepulcro de Santa Marta en Tarascon, Francia.

El hagiógrafo Mantener ha pretendido demostrar que los santos que aparecen en las leyendas provenzales, entre ellos Marta, proceden de Alverne y que sus cultos fue introducido en la región por el noble Bonnet, pero esta hipótesis no está suficientemente fundada y no es aceptada, sobre todo que una tal Marta de Provenza formara parte de un grupo de mártires persas del siglo IV.
En Tarascón hay una famosa iglesia dedicada a Santa Marta de Betania, existiendo ya allí un culto muy floreciente desde principios del siglo IX. Se pretendía y pretende que allí se encontraban sus reliquias, pues la invención de las mismas se hizo en el año 1187.

He dicho anteriormente que en Oriente desde un principio se distinguió a Santa María de Betania como una santa distinta a María Magdalena. La primera está muy bien identificada en el Cuarto evangelio, aunque hay algunos que intentan confundirla con la que aparece en Lucas, 7, 36-50; y la segunda aparece en varios capítulos de todos los evangelios y es desde luego la primera a la que se le aparece Cristo Resucitado (Juan, 20, 1-10). Los padres griegos desde luego siempre tuvieron claro que eran tres personas diferentes, pero San Gregorio Magno – del que ya hemos escrito – dice que sólo había una persona de nombre María, que las tres eran sólo una. Ésta es una controversia que aparece en algunos autores latinos, entre ellos San Bernardo; y la controversia duró hasta el siglo XVI, pero una nueva revisión exegética crítica del Nuevo Testamento realizada en nuestros días, define claramente que se trata de tres personas distintas: dos que se pueden identificar: María de Betania y María de Magdala, mientras que la tercera, llamada también María, no se sabe quién es.

Vista del relicario con el cráneo de Santa Marta en Tarascon, Francia. Fotografía: Dominique Pipet.

Sobre Marta el tema es muchísimo más claro. Existen dos relatos sobre su vida, una atribuida a Marcela y Sintica y la otra que se encuentra en el “Speculum historiale” de Vicente de Beauvais y que se copia en la “Leyenda Aurea” del Beato Jacobo de Varazze. Ambas dicen que estuvo en Provenza y que en su sepultura intervino el obispo San Frontón de Perigueux. Según el catálogo de los bolandistas, la primera de ellas está escrita en una veintena de documentos hagiográficos datados entre los siglos XII y XV, difundidos en Avignon, Trier, Utrecht, Arlés e incluso en España, pero esta difusión es mínima si la comparamos con la otra. Es verdad que en estas “vitas” se copian relatos de la “vita” de Santa María Magdalena, por lo que es necesario estudiarlas a fondo, aun sabiendo que son sólo leyendas, para establecer con precisión de donde se originaron.

Y llegados a este punto quiero tocar lo que preguntas sobre la relación de Santa Marta con el dragón, el incienso y el libro.

De Santa Marta se dice que estuvo sepultada en Tarascon y que allí se conservan sus principales reliquias, como su cabeza y la “tarasca” (o dragón) es una criatura mitológica que se dice habitaba en Tarascón, de donde le viene el nombre, y que aparece en la “vita” legendaria de Santa Marta. Se dice que era un dragón que tenía seis patas muy cortas y que era parecido a un oso con un caparazón de tortuga en la espalda y con una gran cola terminada en un aguijón. Nadie podía dominarla y Santa Marta la domesticó hablándole. Como verás esto es un “cuento chino”, que a mí como geólogo me sugiere que quizás en aquella época encontraron los huesos de un dinosaurio y lo asimilaron a esta bestia.

Vista del sepulcro de Santa Marta en Tarascon, Francia.

El incienso y Santa Marta están relacionados porque, sobre todo en Oriente, se dice que era una de las mujeres “mirróforas”, o portadoras de mirra (ya lo he dicho antes) y el libro representa su labor evangelizadora después de Pentecostés, pues en la primera etapa de su vida estaba siempre muy atareada con las labores cotidianas, como narra San Juan.

Antonio Barrero


O Adonái,
Et Dux domus Israel,
Qui Móysi in igne flamea rubi apparuisti,
Et ei in Sina légem dedisti:
Veni
Ad rediméndum nos in bráchio exténto.
Oh Adonai,
Pastor de la casa de Israel,
Que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente,
Y en el Sinaí le diste tu Ley,
Ven
A librarnos con el poder de tu brazo

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37 pensamientos en “Santas Marta y María de Betania, discípulas de Cristo

  1. Muy interesante este Articulo!!! sobre todo por las reliquias de Santa Marta que no sabia que existian. Aqui en Colombia desde hace unos 5 0 6 años hasta el presente la devocion a esta Santa ha crecido bastante, ( tanto en las parroquias como en los consultorios esotericos y de adivinacion), la gente incluso llega a confuldirla con la Virgen Maria, En Colombia la imagen con el Dragon, el libro, el incienso y el estandarte es mas conocida que otras, y casi no se hace relacion entre ”Santa Marta” y le Hermana de Maria en el Evangelio pues la gente recurre a ella por milagros y casi nunca se interesan por la vida de esta Santa que tanto tiene que enseñarnos.

    • Muchas gracias, Jhonatan por tu comentario.
      Referente a las reliquias, ¿qué quieres que te diga? Para ser elegante, lo dejaremos en “presuntas” y esperemos que no se enfaden nuestros vecinos los franceses. Ellos dicen que son los restos de santa Marta y yo, en mi fuero interno, no me creo la autenticidad de la mayor parte de las reliquias de los primeros siglos, ni de las franceses, ni de las españolas, ni….., de ningunas.
      Santos cuyas historias se desconocen, que no se sabe ni cuando, ni como, ni donde murieron y que, pasados los siglos, “milagrosamente se aparece en sueños” y dice aquí estoy yo; el mercadeo (ventas puras y duras) de reliquias por grandes sumas de dinero: una especie de simonía, por cuya causa hasta se exhumaban cadáveres para venderlos por lo que no eran; los robos de reliquias que después aparecían simultáneamente en más de una localidad, etc. ¡Fíjate que ni siquiera el Vaticano facilita “auténticas” a la mayoría de las reliquias de santos anteriores al siglo V! Y digo yo, que por algo será.

      Por otro lado, se que en algunos países de América, a estas hermanas se les tiene mucha, y a veces, “rara” devoción, pero fíjate hasta donde puede llegar la ignorancia que, como tu mismo das a entender, ni se las identifica como hermanas. ¿Quién debería catequizar al pueblo llano haciéndoles saber el trasfondo de las cosas? ¿Quién debería hacerles diferenciar lo que es devoción de lo que es superstición? ¿Por qué no se hace? ¿Conviene que el pueblo viva en la ignorancia? Da la impresión de que a muchos, si que les conviene.
      Si desde este pequeño y pobre espacio de la red podemos ayudar un poquito a aclarar algunas de estas cosas, yo, al menos, me doy por satisfecho y bendigo a Dios por permitírnoslo.

  2. Muy interesante como siempre Antonio, por cierto en lo referente a la Tarasca, lo que son las variantes lingüísticas, me sorprende mucho Que así se llame una criatura mitológica pues aquí en Michoacán nuestros indígenas purepechas son conocidos como tarascos, no por monstruosos sino por que en su lengua tarasco significa yerno o compadre según la circunstancia. La confusión de los conquistadores al escuchar a los indios llamarse así motivó a que este nombre se relacionase con esta etnia y que los evangelizadores los relacionaran con cultos satánicos. De hecho Santa Marta siempre ha estado presente en nuestra diócesis, desde ser patrona del primer hospital que erigió Don Vasco de Quiroga hasta ser titular de varias parroquias y cofradías. Deberíamos de aprender de ella y de su santa hermana su generosidad y diligencia además de su caridad para con los peregrinos, más en estos tiempos donde parece que el egoísmo puede más que las obras de misericordia.

    • Gracias, Daniel, por esa información que nos facilitas sobre los indígenas purepechas, de los que incluso, ignoraba su existencia.

      Yo se que entre los conquistadores y los evangelizadores hubo de todo, pero “creyendo como muchos creían que ellos estaban en posesión exclusiva de la verdad y que sus actos eran designios de Dios”, ¿cómo no iban a ser hijos de Satanás quienes fueran diferentes a ellos? ¡Dios bendito, cuantas cosas buenas hicimos en vuestra tierra pero, también, cuantas barbaridades!
      Yo, cuando salgo de casa y veo a lo lejos el convento franciscano de Santa Maria de la Rábida y pienso que de allí salió la primera cruz que llegó a América, siento una alegría muy especial; digamos que fuimos “como el portal de Belén” americano. Llevamos a Cristo a una tierra que nos era desconocida.

  3. A efectos prácticos y dejando aparte el valor espiritual del pasaje del Evangelio; yo creo que lo más importante es aprender -de una vez ya- a diferenciar a María de Betania de María Magdalena. Es una vergüenza que a estas alturas del siglo XXI los católicos -con la única excepción de los filipinos, todo hay que decirlo- sigan creyendo que María de Betania y María Magdalena son la misma persona, y además haciendo de esta última una prostituta arrepentida, lo que ya es el colmo.

    Está claro que todo se lo debemos a la confusión realizada por el papa San Gregorio, que sería muy Magno pero aquí estuvo claramente errado, y claro, de aquellos polvos vienen estos lodos. Mirad cómo nuestros hermanos ortodoxos jamás las han confundido, María de Betania por un lado, y María Magdalena por el otro. Hasta vienen mezcladas las dos en una enciclopedia de Santos que consulté de los años 60. Y si los filipinos no reproducen esta estupidez tan católica, no sé a qué bendita suerte se deberá, pero definitivamente las distinguen porque hasta tienen diferentes figuras procesionales para ellas, cada una con su nombre bien identificada.

    Con Santa Marta también ocurren algunos errores graves, como ha sido el mezclarla con cultos egoístas y supersticiosos en base a la absurda leyenda de la Tarasca, que estaba bien para la Edad Media, pero que a estas alturas ya me parece pueril tomársela en serio. Y encima haberla llamado durante años “virgen” cuando sabemos que la cultura hebrea no permitía a las mujeres quedarse solteras. El hecho de que el Evangelio no mencione a los maridos de las dos hermanas no significa que no los tuvieran -o al menos no los tendrían en ese momento, por ello vivían con su hermano-.

    En fin, para entender realmente quiénes fueron Marta y María, hay que ceñirse al Evangelio y dejarse de tonterías y mezclas; porque mantener a estas alturas los errores cometidos en el pasado, es un poco ridículo ya en el presente…

    • Ana Maria: amén, amén, amén.
      Creo sinceramente que todos cuantos trabajamos en este blog estamos poniendo nuestro montoncito de arena para aclarar algunas cosas que otros debieron aclarar hace mucho tiempo. Sirvan para ello estos artículos y muchos otros más de este blog y no solo sobre estas santas, sino sobre otros muchísimos santos.

      Yo, que soy más viejo que tu y que llevo muchos años con estos “trajines”, te aseguro que cada vez que leo un artículo tuyo sobre una santa o beata mártir, siempre salgo con algún punto mucho más claro que cuando empecé a leer el artículo. Si te digo que después de leer más de un artículo tuyo he tenido que corregir algunas de las anotaciones de mis ficheros, ¿te lo crees? Pues Dios sabe que es verdad.
      Puede parecer pedante, pero creo que entre todos estamos haciendo algo bueno.

      • Quieres sacarme los colores 🙂 pero la verdad es que, como decía Isaac Newton, “Si he logrado ver más lejos, es porque me he subido a hombros de gigantes”; y como tal debo admitir que lo que sé ha sido gracias a la bibliografía y a las aportaciones de amigos, contactos y compañeros que han querido facilitarme los datos que, por supuesto, eran ignorados por mí.

        El llevar adelante un blog y publicar síntesis de estos datos es ya, por supuesto, mérito nuestro, pero no quiero dejar de agradecer a todos aquellos que lo han hecho posible y tú, mi amigo, estás entre ellos como cualquier otro.

  4. Muchas gracias Antonio. Nada menos que tres grandes devociones que yo sepa tuvo Santa MArta en la Comunidad Valenciana. Por un lado, es la gran patrona de Villajoyosa ya que este pueblo se acogió en el año 1538 para evitar el desembarco de unas flotas berberiscas en las costas del lugar y por eso tiene una flamante capilla decorada con frescos alusivos. También tuvo una ermita en el desparecido Monasterio de la Murta de Alzira que fue erigida de nuevo en el S.XVIII y que, como la anterior, quedó en el abandono y la ruina. Este edificio se hallaba a unso doscientos metros del cenobio principal. También destaca la veneración que la santa tuvo en la Iglesia de Santa Ursula de Valencia. Adjunto sus tres gozos:
    http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2011/03/gozos-la-gloriosa-santa-marta-patrona.html
    http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2012/07/gozos-la-gloriosa-santa-marta-virgen.html
    http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2012/08/gozos-la-gloriosa-virgen-santa-marta.html

    • Muchísimas gracias, mi querido amigo, por esta información y por los gozos.
      He estado en tu tierra más de una vez – la primera vez en 1967 – pero con las informaciones que nos aportas en tus comentarios, me parece que conozco más de ella que cuando estuve visitándola.
      Y otra cosa: ¡No te cojo en un renuncio ni aunque te eche el lazo!, jaja.

  5. Antonio gracias de nuevo por el artículo me llamo la atención las fotos de las supuestas sepulturas de Santa Marta realmente nunca lo había visto, y entonces una duda ¿existen en algun sitio supuestas reliquias de Santa María de Betania?, porque digo si los ortodoxos desde siempre la han venerado algo tendran de ella siendo o no autentico. Por otro lado aqui en México Santa Martha siempre ha tenido culto y veneración, aunque como bien dicen a veces se confunde con el esoterismo, algunos adoradores de la santa Muerte la asimilian como imagen de esta, y es común escuchar a la gente decir que Santa Martha “es una santa celosa” y que lo que te da te lo quita, o que si eres devoto o devota suya te vas a quedar soltero y solo y que si la vas a venerar tiene que ser solo a ella porque se enoja si ve que veneras a otro santo aparte de ella, o que sirve para “dominar” a los hombres. Y asi un monton de supercheria y tonterias más que dice la gente lo que sinceramente lo unico que ha logrado es menguar la devoción de la santa. Aqui en mi ciudad Villahermosa en la catedral por años hubo una escultura muy bonita de Santa Martha pero desde que cambiaron de parroco, este la desaparecio y por más que le han preguntado por ella se niega a decir que hizo con la imagen de Santa Martha, a saber si la vendio o la regalo… Curiosamente también hay que destacar que aqui en México Santa Martha es “patrona” de una de la carceles femeniles más famosas de la ciudad de México, la carcel de Santa Martha Acatitla.

    • ¿Sabes lo que hacía yo con ese párroco, André? Lo mandaba de vuelta al seminario, a repasar un poco la humildad y el desprendimiento, que al fin y al cabo, ni la catedral ni lo que en ella hay son suyos.

      Por aquí también hay mucho curita ladrón que se cree que su ministerio sacerdotal le autoriza a hacer y deshacer como le da la gana respecto al patrimonio religioso y las costumbres del lugar donde es asignado. No cito ejemplos para no mortificar a nadie; pero el asunto me parece de una gravedad que no roza, sino que toca ya plenamente el delito patrimonial.

      • La verdad, André, es que independientemente de que haya sido el sepulcro real de la santa o que solo lo sea por tradición, es un sepulcro excepcional del que tengo muy buenas fotos. Para mi es digno de conservar al igual que el precioso relicario del cráneo.

        Aqui es a Santa Rita la que se le dice “lo que se da no se quita”; Santa Marta “pasa más desapercibida.

  6. Antonio me ha resultado muy ameno e interesante el articulo,como el de ayer.
    La foto del relicario de Santa Marta en Tarascon es bellisimo.
    Por otra parte debo decirte que nadie esta en posesion de la verdad absoluta,y si los franceses dicen tener las reliquias,pues no pasa nada,tampoco hay que ponerse duro con el tema.

    • Se que tienes parte de razón pero ¿no te parece extraño que santos muy antiguos, contemporáneos de Cristo, embarcaran y llegaran a las costas mediterráneas de Francia? Y no estamos hablando solo de estos tres hermanos, sino de San Andrés, Santa Maria Magdalena, Santa Maria Jacoba, Santa Maria Salomé… Al menos no me negarás que raro si que es.

      • Raro, raro, es que Alejandro Magno llegara a la India, que San Pedro y San Pablo llegaran a Roma, y que algunos por el estilo dieran tantas vueltas como dieron. Muy raro, pero lo hicieron, con más paciencia que el justo Job -valga el término- y más constancia que una tortuga.
        Que lo hicieran los Santos mencionados, incluidas las hermanas de Betania, no es sólo raro, es prácticamente increíble. Es que estamos hablando de cruzar toda la cuenca mediterránea como quien dice irse a Madrid.

        Las distancias en la época eran infinitamente más grandes de lo que son ahora, que coges un avión y en poco rato te plantas en otro país, cuando por aquel entonces eso te llevaba meses o años. Si a eso le sumas que los pasajes en barco eran carísimos, que la mitad del año no se navegaba por culpa del temporal -mare clausum-; que los viajes podían durar meses y meses aun haciendo escalas y que eran tremendamente incómodos, piensa entonces cuán difícil es esa afirmación tan alegre de “hoy me subo a un barco y me voy hacia Marsella”.

        No, hoy me subo un barco y, dentro de cuatro o cinco meses, a lo mejor estoy en Marsella, a lo mejor me han asaltado los piratas y me han vendido como esclava, a lo mejor hemos naufragado y estoy durmiendo con los peces, a lo mejor se me ha acabado el dinero que tenía para pagarle al capitán y me he quedado en Chipre o en Egina trabajando para ganar más, a lo mejor me han tirado por la borda porque han decidido que llevar a una mujer a bordo es de mal fario, a lo mejor me he muerto de hambre y de sed porque un temporal nos alejó de la costa, y a lo mejor mil otras cosas más que, por buen gusto, mejor no digo.

        Así que no aceptemos tan candorosa y alegremente algunos detalles sin pensarlos y meditarlos concienzudamente. La inmensa mayoría de reliquias consideradas auténticas que tenemos de santos de Oriente, llegaron en manos de Cruzados y de venecianos, dándole gusto al arte de robar. Es decir, que los que creemos que llegaron en barquito, quizá sí que llegaron en barquito, pero sus huesitos, no ellos solos por su propio pie.

        Y ya seguir dándole vueltas a la madeja no sólo es inútil sino pecar de ingenuidad y candor. Y los primeros que saben esto, son los franceses. Otra cosa es que no quieran admitirlo.

          • Buenooooooooooooo,del tema de distancias y viajes no hablemos o hablemos con una amplia mira de horizontes.
            Que aqui sabemos perfectamente los viajes que se hacian siglos antes de Jesucristo,asi que no se porque pensais que fuera una Odisea ir a Francia,desde las tierras del Crsitianismo.
            Vamos,como en la Odisea de Homero ,que la entrada al inframundo estaba por el sur de España,jajaja.

  7. Por Dios!!!

    Qué comentarios han surgido Antonio.

    Yo apoyo a Ana María respecto de aquello de regresar al curita de nuevo al seminario jejeje 🙂 Además siempre había tenido curiosidad del por qué tantas reliquias de los discípulos del Señor se encontraban en Francia.

    Mi madre llevó en vida el nombre de Martha, la gente en mi pueblo le decían que hacía honor a su nombre argumentando que se afanaba en atender enfermos y darle de comer a loquitos y pobres en la calle. Y si bien, parece ser que le dejaba la carga su hermana a Martha (de acuerdo al pasaje bíblico), mi madre tomó muy en serio en su vida el “Ora et Labora” y trabajó hasta que pudo resistir su cuerpo en 16 años de un cáncer llamado adenocarcinoma. Atendió con mucho cuidado a todo aquel que llegaba a la puerta de la casa. ¿Habrá visto en ellos al Señor? Quien sabe, pero no solía hablar de eso.

    • Emmanuel,
      Encomiéndate a tu madre, que goza de la presencia de Dios, para que te parezcas en algo a ella. Y una pregunta: ¿el trabajar por los demás no es una oración continua?

  8. Abel, lo que yo he dicho te lo digo con toda la “amplia mira de horizontes” que concede la Licenciatura de Historia a los que estudiamos Arqueología del Mar, Historia Antigua, Provincias Romanas y otras asignaturas de la especialidad Historia Antigua y Arqueología.

    Yo he dedicado años de mi vida al estudio de la Antigüedad y por tanto, no estoy exagerando. Si supieras la cantidad de barcos hundidos que hay en el Mediterráneo de la época romana, y los más que habría de no ser por cierto gusanito que se los come, serías más consciente de la dificultad de navegación de la época, que por algo se hacía de cabotaje y nunca mar adentro. No había medios técnicos para arriesgarse a más que eso. Además de difícil y peligroso -por eso existían las épocas de mare apertum y mare clausum-, era caro.

    Ir a las Galias desde el Oriente SÍ era una odisea, reservada sólo a altos dignatarios y gente pudiente; y desde luego, no estaba al alcance de un puñado de humildes apóstoles de Jesús ni de dos mujeres hebreas que, lógicamente y aunque se convirtieran en apóstoles, no sobrepasarían el ámbito de su tierra natal.

      • Siempre que se puede, se hace, pero es muy difícil ya que la excavación submarina es muy compleja. Si una excavación arqueológica corriente ya es minuciosa, imagínate estar bajo el agua. El arqueólogo, además de arqueólogo, tiene que ser un experto buceador y saber gestionar el problema de la botella de oxígeno, controlar los tiempos que está bajo el agua, despresurizaciones; además los materiales con los que trabaja (tablillas, cuadrícula, cámara de foto y vídeo) tienen que estar adaptadas a un entorno submarino…

        Y a eso súmale que muchas veces estamos hablando de un material extremadamente frágil -me refiero a la madera de los barcos- que se ha mantenido más o menos estable desde su hundimiento -si las corrientes o el gusano xilófago no lo echan a perder- y claro, extraerlo del agua puede provocar su deterioro y destrucción. De ahí que haya que realizar procesos especiales de adaptación y preparación de esos materiales para sacarlos del agua y llevarlos a estudio o al museo. Algunos se mantienen sumergidos siempre, y otros se dejan en el solio marino al existir peligro de destrucción.

        Los pecios son un problema difícil de extracción, las ánforas y vajillas, las monedas y otros materiales, sí que son más fáciles de extraer, pero en general todos necesitan un tratamiento especial si se les extrae del entorno donde se han mantenido durante siglos. Además, es un campo de la arqueología muy expoliado y dañado por cazatesoros sin escrúpulos que más de una vez, han echado a perder totalmente auténticos tesoros ancestrales.

        Te dejo como ejemplo los pecios de Mazarrón, en Murcia (España), aunque nótese que son barcos fenicios, no romanos (por tanto más antiguos):

        http://www.culturamas.es/wp-content/uploads/2010/12/barco_fenicio_02_470x330.jpg

        http://www.menudaeslahistoria.com/wp-content/uploads/2010/10/barco-fenicio-mazarron.bmp

        http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,522,m,3390&r=ReP-28569-DETALLE_REPORTAJESABUELO

        Como puedes ver, es un trabajo duro y difícil de llevar a cabo por el entorno. Definitivamente la Arqueología Subacuática es toda una disciplina para auténticos aventureros, pero de los serios, por favor.

        Antonio, perdona esta clase de arqueología muy rápida.

  9. Sobre los temas de los santos Martha, María y Lázaro, los temas estuvieron muy claros y bien expuestos. A mi en lo particular desde hace tiempo que me ha interesado la hagiografía, leyendo aqui y estudiando allá, supe sobre esta controversia, me ha costado bastante hacerme la idea de que esta es la realidad y no como la platicaban en el catecismo cuando era niño. Una versión muy romántivca pues. La familia de hermanos que son desterrados, etc. Hasta San Gregorio Magno sale raspado cuando se refiere que el fue el que determinó que María de Betania y Santa María Magdalena eran la misma persona. Interasante también el desdoblamento de las reliquias del San Lázaro en Chipre y en Francia.
    La foto del relicario de la cabeza de Santa Marta ya la conocía, de hecho tengo también una del presunto craneo de Santa María Magdalena.
    Coincido en el error que se ha hecho con san Lázaro de fusionarlo con el Lázro de la Parábola. Tengo idea de que en Cuba, donde es muy venerado, en algunas partes, además de representarlo como obispo, tambien lo hacen como el pobre de la Parábola.

  10. Soy Párroco de Santa Marta de Ribarteme, en Galicia (España); he leído con gusto todo lo referente a Santa Marta etc. En mi Parroquia existe la Romería más antigua de Galicia, y el día de su fiesta (29 de Julio) dentro de una Semana( estamos celebrando su novena), tiene lugar la Procesión más rara del mundo a la que acuden millares de peregrinos de todas partes: los fieles se ofrecen a ir dentro de ataúdes llevados por amigos etc durante la procesión y con gran devoción y expectación.
    Gracias por la página vuestra; muchas gracias.
    Saludo afectuoso en el Señor

  11. Padre Alfonso espero tener algun dia el privilefio de visitar su iglesia durante esa festividad, yo con cariño y devocion todos los años le celebro a Santa Marta , yo vivo en Estados Unidos , pero soy de origen Hondureño .

    • Gracias Karen, la invitación está hecha. Hoy día de la Santa nos han visitado miles de romeros; una TV Rusa entre muchas estaba presente. Un saludo afectuoso.
      Muchas fotografías de la Romería en Facebook: “De Arbo a Santa Marta aparroquias”

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