Historia de la tradición del nacimiento o Belén

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Belén napolitano del s.XVII.

¡Vamos pastores al Belén!

Sin duda alguna, una de las tradiciones navideñas más entrañables es poner el nacimiento o Belén con las diversas figuras que lo conforman, pero ¿cuáles son los orígenes de esta hermosa tradición?; podemos rastrear sus antecedentes hasta la época paleocristiana en las catacumbas de Priscila donde existe una pintura de la Virgen con el niño en brazos que parece ser del siglo II.

Pero no es sino ya entrada la época medieval en el siglo XIII que a San Francisco de Asís se le ocurre la idea y pide la autorización de S.S. Honorio III para escenificar el nacimiento de Nuestro Señor con “figuras vivas”, es decir con personas y animales, y tal representación la llevó a cabo por primera ocasión en 1223 en la aldea de Greccio, Italia. Llegado San Francisco al convento le dijo a su amigo Messer Giovanni Vellita: “Deseo celebrar contigo la fiesta de Nochebuena de una manera insólita. En la cueva que hay en el monte, cerca de este convento, coloca un pesebre lleno de heno y pon también allí un asno y un buey, como estaban en Belén, porque quiero festejar con toda solemnidad la venida del Hijo de Dios a la tierra y ver, con mis propios ojos, qué pobre y miserable quiso ser por amor a nosotros”. Posteriormente celebraron la Eucaristía de Navidad en aquella cueva donde por primera vez se elaboró un “Nacimiento o Belén” y esto le ganó a San Francisco ser proclamado en 1986 por el papa San Juan Pablo II, como patrón universal del “Belenismo”.

Durante los primeros siglos el Belén quedó restringido a los conventos, los franciscanos se encargaron de difundir esta tradición llevándola en el siglo XIV a España, y durante el siglo XV es cuando en Nápoles se elabora el primer nacimiento de barro.

“El Belén del Príncipe” mandado a hacer por Carlos III es uno de los más famosos de España.

En España uno de los Belenes más antiguos es sin duda “El Belén de Jesús” de Palma de Mallorca elaborado hacia 1480 por la familia Alamanno quienes realizaron varios Belenes en Nápoles que en aquel entonces pertenecía a la Corona de Aragón. Este nacimiento es quizás uno de los más antiguos de Europa y posiblemente del mundo. Pero hablando de España uno de los Belenes más famosos y de más tradición es sin duda “el Belén del Príncipe”, el cual fue mandado a hacer a Nápoles por el rey Carlos III, para ser colocado en el Palacio del Buen Retiro como obsequio para su hijo el futuro Carlos IV hacía 1760, y es con este Belén que la tradición alcanza su auge en la península Ibérica. El rey queriendo seguir la tradición de montar el Belén en el palacio como se hacía en Nápoles, encarga a escultores como el valenciano José Esteve Bonet y posteriormente a José Ginés, la confección de imágenes que completaran el conjunto.

Los nobles de la Corte Real deciden seguir el ejemplo del rey y comienzan a mandar a elaborar belenes napolitanos para exponerlos en sus casas y palacios, para posteriormente popularizarse entre el pueblo, siendo en esta etapa que las imágenes comienza a ser elaboradas por manos de artesanos que, aunque de menor calidad, son de más fácil acceso económico y es lo que hace que gane popularidad. Sin duda durante el siglo XVIII español destacará Francisco Salzillo en lo que se refiere a la tradición belenista; en este mismo siglo comienzan a tomar popularidad las imágenes de candelero para ser vestidas con ropas y telas que eran elaborados por jovencitas o por las monjas.

Los antiguos belenes napolitanos y españoles estaban más llenos de simbolismo que los actuales, teniendo las figuras de diferentes tamaños según su importancia y divididos en los planos terrestre y celeste, y elementos como animales de todo tipo, el ermitaño, el demonio, Adán y Eva; todo esto tratando de transmitir una serie de ideas sobre la redención a través del nacimiento y muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Esto también propiciaba que el belén recibiera ofrendas, cantos, danzas y representaciones. Gran parte de esto en la actualidad española se ha olvidado, pero curiosamente en los territorios de lo que fueron los virreinatos de América estas tradiciones pasaron y aun se conservan intactas (sobre esto se puede consultar al artículo de la Navidad en México I).

Nacimiento barroco guatemalteco del templo de la Merced de la antigua ciudad de Guatemala.

Durante el siglo XVI y con la llegada de los españoles a América y de los misioneros al Nuevo Mundo, llega también la tradición belenista. En Tlajomulco, Jalisco en la Nueva España, se realiza a instancias de los franciscanos la primera representación de la Navidad, con personajes vivos como lo hiciera siglos atrás el mismo San Francisco. Es también en este siglo en que los franciscanos llegados a Taxco, Guerrero comienzan a utilizar la flor de cuetlaxóchitl (“flor que se marchita” o “flor de la pureza”) actualmente conocida como flor de Nochebuena o de Pascua (Poinsettia en los países de habla inglesa) para adornar los Nacimientos o Belenes colocados en sus templos.

Durante el siglo XVII novohispano se tiene registro de nacimientos hechos en barro por manos indígenas, basados estos en las piezas que veían traídas de España y en las ropas de los españoles. Ante su total desconocimiento del tipo de ropa usada en los primeros siglos, y es por eso por lo que se pueden ver virreyes y arzobispos representados en esta piezas. También comenzaron a elaborarse nacimientos barrocos en madera policromada y estofada o en marfil traídos en la nao de China; durante este periodo comenzaran a destacar en especial los nacimientos policromados y estofados, tallados en madera de cedro traídos de Guatemala. Las familias de mayores recursos mandaban a traer las figuras del misterio desde la Audiencia de los Confines (Guatemala) la cual pertenecía al virreinato de la Nueva España; muchas de las imágenes de esta época se conservan en museos y algunas aun en templos, como el del Templo de la Merced de la antigua ciudad de Guatemala. Durante este periodo destacaran también en la Nueva España la elaboración de nacimientos en cera, los cuales fueron muy alabados y en muchas ocasiones llevados a otros países, destacando en ello especialmente el poblano José de Borja.

En los conventos de monjas era común que cada una de las religiosas al profesar se le obsequiara una imagen del Niño Jesús, por lo cual en épocas decembrinas, en cada celda se elaboraba un nacimiento o belén, y en cada uno, aparte de la natividad del Señor, representaban diversos pasajes bíblicos. Durante la época navideña las monjas enviaban a las casas de sus benefactores imágenes de José y María para pedir posada y limosnas para el sostenimiento del convento.

Misterio peruano en su urna para ser mejor conservado.

Con la llegada de los jesuitas a la Nueva España y su auge por crear una identidad particular a los nacidos en estas tierras, los nacimientos entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, comienzan a llenarse de personajes populares, la tortillera, el aguador, el indio, sin faltar elementos mexicanos como el guajolote o pavo, los nopales, etc.

En otra latitud de América, en el Perú, también la tradición belenista causoó gran auge en especial con las imágenes elaboradas por la escuela cusqueña, a base de maguey o madera y algunas con pelo natural y ojos de vidrio, destacando principalmente la imagen del “Niño Manuelito” como es conocido el Niño Jesús en Perú. Era costumbre que el misterio Jesús, José y María fueran de mayor tamaño que todas las demás piezas y se encontraban figuras en tamaños dispares. Muchas veces la imagen del niño Jesús era tan grande como las imágenes de sus padres, queriendo dar a entender con esto que Cristo es el importante en el nacimiento.

Del mismo modo como sucedía en los conventos de monjas en Perú, era popular que en los belenes se agregaran imágenes de pasajes bíblicos; famoso y de particular importancia es actualmente el nacimiento montado en el Santuario del Señor de los Milagros de Lima, por la cantidad de pasajes de historia sagrada que representa.

Las imágenes de los reyes magos se acostumbraba tener en un grupo montados en sus animales, los cuales se iban moviendo acercándose al pesebre; por eso, desde el momento en que se planeaba la construcción del belén, se planeaba cual sería la ruta que seguirían los magos, y al llegar al pesebre el 6 de enero los reyes en sus animales eran retirados y se ponían otros en actitud de adoración ante Jesús Niño.

En Perú también son destacables en la tradición belenista los nacimientos en forma de retablos en pequeñas cajas o cajas de gran tamaño, teniendo como centro la Natividad y los demás espacios llenos de escenas costumbristas, o de pastores, animales y reyes magos que acuden al pesebre.

Posteriormente al ser retirado el nacimiento o belén, las imágenes del misterio eran conservados todo el año dentro de hermosas urnas donde se exhibían con sus bellas ropas y joyería. Cabe destacar que todas estas tradiciones en torno al belén son compartidas tanto en Perú, como en México, como en gran parte de la América Latina, donde es común ver a las figuras del misterio como imágenes sagradas más allá de un simple adorno y que son conservadas y veneradas todo el año en altares domésticos.

Nacimiento mexicano del templo franciscano de San Sebastián, León, Guanajuato.

Cabe destacar que la tradición del nacimiento o belén ha calado de manera maravillosa en el mundo cristiano. Muchos países lo cuentan entre sus tradiciones navideñas, a pesar de ser estrictamente una creación italiana y esto se debe a que en cada país el belén ha tomado sus particularidades, con personajes y figuras propias; así pues en España se acostumbra la figura del “caganer o cagón”, el personaje que inclinado está haciendo sus necesidades fisiológicas en un árbol y que a veces es representado con el rostro de personajes celebres. En México, como ya se mencionó no faltan los nopales y los guajalotes o pavos, o la mujer que prepara tortillas, los ermitaños y el demonio; en Perú las llamas, o los personajes vestidos a la usanza andina. También es costumbre poner sobre el pesebre a Dios Padre y el Espíritu Santo.

Las figuras imprescindibles en el belén o nacimiento, son José y María, el Niño Jesús el cual, en los países americanos, es centro de todas las celebraciones navideñas y es vestido de diversas maneras; la mula y el buey basados en Isaías 1,3 “el buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su Señor”, el ángel que recuerda que uno de estos seres celestiales anunciaron a los pastores la llegada del Mesías (como lo menciona San Lucas 2, 8-15), los reyes magos que a través de los siglos han cambiado para simbolizar diferentes cosas, a veces a la Trinidad, en otras ocasiones al mundo conocido, Europa, África y Asia, los cual un rey era blanco, otro moreno y el tercero de tez oscura, o las tres edades del hombre, juventud, madurez y ancianidad.

Al pasar a América, uno de los reyes comenzó a ser representado con rasgos indígenas para simbolizar el Nuevo Mundo; estos tres personajes están basados en el evangelio de San Mateo 2, 1-12, los pastores que fueron anunciados por el mesías y que son recuerdo del Jesús el Buen Pastor y las ovejas como símbolo de que Cristo es el cordero de Dios. En cada sitio la fecha para desmontar el Belén es diferente: en España es a partir del 6 de enero; en México también desde esta fecha, pero en especial el 2 de febrero.

Tradicional Belén o Nacimiento con las piezas más comunes de ver en estas representaciones,
Templo de Porta Coeli, México, D.F.

El Belén o Nacimiento se ha convertido en una de las tradiciones más hermosas de la Navidad. Ojalá que cada uno de los que en esta temporada monten su belén o nacimiento en su casa, le ayude a reflexionar aquello que motivó a San Francisco a iniciar esta tradición: “ver con mis propios ojos que tan pobre y miserable, quiso ser por amor a nosotros”, que el belén no se quede solo en un adorno más del hogar o del templo, que no se convierta tan sólo en un motivo de orgullo por quien hace el mejor, el más grande o quien tiene las mejores piezas. Sea pequeño o grande, que nos ayude a entender el misterio de la Navidad, el amor tan grande que tuvo Cristo por nosotros para hacerse humano y siendo el dueño de todo nacer en un humilde pesebre.

André Efrén

BIBLIOGRAFÍA
– Fernández, José Luis, La Navidad en México orígenes y celebraciones Tomo III, México, Paulinas, sexta reimpresión, 1992.
– Iglesias y Cabrera, Sonia, Navidades mexicanas, México, CONACULTA, primera edición, 2001.
– Romandía de Cantú, Graciela, Nacimientos, belenes y presepios, en Artes de México, el arte tradicional del nacimiento, México número 81, Artes de México, 2006.

CONSULTADO EN LÍNEA
https://sites.google.com/site/elperuysuhistoria/historia-de-los-nacimientos-belenes-del-peru

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

16 pensamientos en “Historia de la tradición del nacimiento o Belén

  1. Gracias, André, por este precioso artículo al que sólo tengo una corrección que hacerle: el famoso “caganer” no es una tradición española, sino catalana. Únicamente aparece en los Belenes catalanes, no es una costumbre a nivel nacional. Yo, de hecho, que soy valenciana, no lo pongo, ni lo he puesto nunca, ni se venden por aquí.

    Poner el Belén el día de la Inmaculada siempre ha sido tradición en mi hogar. Usábamos las figuritas de cuando mi padre era niño, toscas y de mala calidad, hasta que en el cole hice yo uno, pintando y barnizando uno de una sola pieza de dorado (la Virgen con el Niño en el regazo y san José a su lado). Desde entonces usamos ese y aunque no montamos grandes paisajes ni escenarios, lo prefiero pues lo pinté yo.

    No concibo la Navidad sin el Belén, al igual que sin el árbol. Una casa sin ellos estos días se me antoja terriblemente triste.

    Bellísimos los Belenes napolitanos, guatemalteco y peruano, por cierto.

    • Muchas gracias por la corrección Ana la verdad la figura del caganer la conozco solo por la televisión y por más que busque no encontre algo que me aclarara su procedencia exacta ola historia del porque ponerlo en el Belén, asi que te agardezco el que me aclares que es solo de la región catalana. Aqui en México no existe una fecha exacta para poner el Belén algunos desde principios de diciembre lo ponen algunos desde el primero domingo de adviento y algunos el 16 que es cuando inicio la novena de posadas, comparto tu idea una casa en estas fechas sin el árbol ni el Belén realmente es algo triste y desgraciadamente aqui en México existen muchos hogares asó, ya se por problemas economicos, o desinterés por la fecha, porque para muchos la Navidad no tiene ese significado real del nacimiento de Cristo sino el consumista, de regalos, cena etc lo que hace que les pareca perdida de tiempo celebrarlo y poner este tipo de adornos.

    • Ana Maria la figura del “caganer” al menos en gran parte de la provincia de Castellon si se suele poner en los belenes,y esta a la venta en las tiendas dedicadas a ellos.
      No es una figura de mi agrado,pero bueno…

      • Pero eso será “por contagio”, por vuestra cercanía geográfica a Cataluña -la tenéis justo al lado- y así, al igual que os ocurre con la pronunciación de la lengua materna, tomáis algunos aspectos de las tradiciones catalanas.

        El caganer es catalán, siempre lo ha sido, no hay vuelta de hoja. Otra cosa es que se haya puesto “de moda” y se ponga en otras partes de España.

        • Eso que dices es verdad: su origen es catalán, pero cuando yo era pequeño (y te hablo de los años cuarenta, en plena dictadura) ya se ponía también en algunos belenes de Huelva. Posiblemente como una forma de protestar contra el régimen que atenazó a todo lo que oliera a catalán y vasco.

          • Y… ¿ponía alguien al Olentzero? 😉 El otro día me lo encontré colgando de un balcón aquí, en Algemesí, en lugar del típico Papá Noel o los tres mini-Reyes Magos.

          • y ya que esten en el tema una duda ¿de donde sale el famoso caganer? y otra ¿quien es el olentzero, Ana?

          • No sé el por qué del caganer, eso te lo tendría que responder un catalán. Para mí no pasa de ser una broma costumbrista.

            El Olentzero es el sustituto de Papá Noel y los Reyes Magos en el País Vasco. Es un carbonero mitológico, vestido a la usanza de los vascos, que trae regalos a los niños vascos.
            http://es.wikipedia.org/wiki/Olentzero

            Como ves, España es muy rica y diversa no sólo en lenguas sino también en cultura y tradiciones. Por ello es realmente insultante que sólo la castellana sea universal y las otras estén en desventaja. Luego, cuando defiendes esta riqueza, te tildan de nacionalista o separatista.

  2. Muchas gracias André, por este artículo sobre la historia del montaje de los belenes o nacimientos en estos días navideños, tanto en el seno de las familias, como a niveles eclesiásticos e incluso institucionales.
    Por mi tierra es una costumbre que, al igual que los villancicos, también en parte se está perdiendo ya que cada vez son menos los belenes públicos que se montan en iglesias e instituciones a fin de que puedan ser visitados por el público. Es verdad que en algunas casas se siguen instalando pero por desgracia, al menos para mí, cada vez más se ven suplantados por los árboles navideños e incluso por las simples flores de Pascua, costumbres que las siento como importadas, como no “autóctonas”.

    Yo siempre recordaré el instalado en el convento de las Hermanas de la Cruz y en la Diputación de Huelva. Por cierto, tengo que decir que en mi provincia hay uno de los “belenes vivientes” más famosos de España: el de Beas y ese si que es visitado por miles de personas todos los años.

    Pero además de la alegría que proporciona su montaje y el contemplar posteriormente su belleza por pequeño que sea, el mensaje que nos transmite es lo que verdaderamente cuenta y esa es la raíz de la primitiva idea de San Francisco cuando preparó el pesebre en Greccio el día de la Navidad: Dios hecho Niño y viviendo entre nosotros. Recomiendo leer el capítulo XII del Apéndice de las Florecillas de San Francisco.

    • Antonio concuerdo contigo, desgraciadamente es una tradición que se va perdiendo aqui en México pasa a veces lo mismo que en instituciones y demás lugares es sustituido el nacimiento o Belén por el árbol y vaya que mientras los nacimientos estan aqui desde el siglo XVI el árbol apenas desde el siglo XIX se introdujo en México, es mucho mas común ver árboles en lugares publicos como plazas u oficinas que nacimientos, en los templos muchas veces dependen del parroco hay queines lo ponen se ve que porque ya no queda de otra, en algunos templos me ha tocado ver que apesar de tener varias piezas al cambiar de parroco el nuevo solo pone a José y María a raz del piso sin más imaginación, ni musgo, pasto ni nada, y pues bueno en el caso de la flor de Pascua o Nochebuena es mi país es muy popular por ser autoctona, y pues a España fue llevada por Hernán Cortés. Debe ser interesanter y muy bello ver ese Belén del que hablas, saludos.

  3. Sobre el día en que se pone el Nacimiento hay muchas variantes.
    Al comienzo del adviento, 1o. de Enero, 8 de Diciembre por la Purísima. 12 por la virgen de Guadalupe, 16 por inicio de las posadas.
    A nivel liturgico no hay un día exacto para colocar el pesebre en las iglesias, pero si se toma en cuenta estrictamente el tiempo de Adviento y según las tradiciones litúrgicas mas estrictas, el día correcto para decorar las iglesias de manera festiva es el día 24, o sea para la misa de Vísperas (que no es la misma que la de gallo, la única junto con Pascua que se permite a media noche).
    Para quitar el nacimiento la mayoría de las personas opta por los días posteriores al 6 de Enero, pero liturgicamente lo correcto sería después de Epifanía como lo hacen en algunos monasterios e Iglesias, en especial en USA y Francia.
    En gustos se rompen géneros y la Navidad es muestra de ello. Una solemnidad secularizada hasta el desprecio y el olvido de la razón principal de la temporada.

  4. Ha sido muy interesante tu articulo sobre los origenes de los Belenes Andre.
    No sabia que en buena parte de los paises latinos se colocaran figuras de mayor tamaño segun su importancia,principalmente San Jose,La Virgen y el Niño Jesus.

    • Así es Abel, y como puedes observar en las fotos se identifica aun en los del periodo barroco como los guatemaltecos la Sagrada Familia es de mayor tamaño que los reyes magos o los pastores y en las demás fotos de belenes mexicanos también se aprecia, en mi casa que también es de ustedes sucede lo mismo yo el misterio de José, María, Jesús y el ángel son de mucho mayor tamaño comparado con todas las demás piezas del Belén, representando precisamente que ellos son los importantes en el nacimiento

  5. Yo pongo el nacimiento a partir del 7 de diciembre y lo saco por la Candelaria.
    No así el árbol y Papa Noé que los retiro a partir del dia 7de enero.
    Creo que es lo correcto. Si no es así me gustaría saberlo. Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*