Beato Devasahayam Pillai, seglar hindú mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Pintura contemporánea del Beato, venerada en la iglesia de San Miguel de Puliyoorkurichi, India.

El pasado día 2 de diciembre del 2012 fue beatificado en la India el mártir Devasahayam Pillai. Aquel día lo recordamos en un comentario pero hoy queremos dedicarle este artículo ya que ayer se celebró su festividad.

Nació en el año 1712 en el caserío Nattalam de Vilavancode Talud en el actual distrito de Kanyakumari. Su padre era el brahmán Vasudevan Namputhiri y su madre, Devaki Amma, perteneciente a la casta Nair. Le pusieron el nombre de Nilam (o Nilakandan) y según la tradición, el niño fue identificado como de la casta de la madre, que era una casta alta, aunque por debajo de la casta de los brahmanes. Su familia estaba muy arraigada en la fe hindú y su padre era el brahmán del templo de Shiva en Nattalam.

Por ser una casta altamente beligerante, la mayoría de los soldados del rey de Travancore eran de la casta Nair, por lo que Nilam tenía un puesto en la corte real. Fue entrenado en el uso de las armas de guerra y estudió los idiomas tamil, malayalam y sánscrito, aprendió el tiro con arco y el arte marcial llamado “varmasastra”, pero existen indicios de que en esta etapa de su vida tuvo algún contacto con la religión católica.

Durante su etapa de soldado, destacaba entre sus compañeros por la madurez de su juicio y por su firmeza, por lo que llegó a ser oficial en el templo Nilakandaswamy en Padmanabhapuram y como oficial de palacio trabajaba en la tesorería real. Este trabajo lo llevó más tarde al fuerte Udayagiri y mientras se modernizaba su fortaleza, el fue quién pagaba los salarios a los trabajadores.

Era activo, enérgico y comprometido con cuanto hacía, entusiasta, ingenioso y con una inclinación natural hacia el bien, por lo que consecuentemente, era muy querido por sus superiores y por el propio rey. Era muy fiel a sus deberes como hindú, que como he dicho, era la fe de sus padres. Observaba fielmente las prácticas religiosas y participaba en el culto. Adoraba a Patra Kali, a Shiva y a Anandavalli, fue un gran benefactor del templo de Nattalam y todos los años contribuía al festival del templo.

Se casó con Bhargaviammal Nilakandan, perteneciente a una rica familia de terratenientes, de su misma casta, aunque muy tradicional y esta no fue la única proposición que tuvo de matrimonio, porque como era muy buena persona, muchos padres se acercaron para ofrecerle la mano de su hija.

Vista exterior de la iglesia de San Miguel de Puliyoorkurichi (India), uno de los templos donde se rinde culto al Beato Devasahayam. Fotografía: Jenil.

En el año 1741 los holandeses atacaron Travancore pues tenían el plan estratégico de tener una colonia en la India. Inicialmente tuvieron éxito en Colanchel, pero les duró poco, porque Travancore resistió y venció a los holandeses. El rey de Travancore tomó como rehén a Eustaquio De Lannoy y a los soldados europeos se les brindó la posibilidad de unirse al ejército del rey de Travancore, ya que este quería modernizar su ejército y los europeos conocían bien el arte de la guerra. De esta manera pretendía además conquistar los territorios de los reyes vecinos y Eustaquio De Lannoy le valía para sus fines. En todo esto, Nilakandan (nuestro beato) jugó un papel importante pues al ser un hombre justo, se opuso a los abusos y a los incidentes violentos que en todo conflicto aparecen y esto le llevó a trabar una fuerte amistad con De Lannoy, que llegó a ser comandante de la guardia de palacio, por lo que a través de él tuvo conocimientos acerca de la religión cristiana.

Posiblemente también, algunos de los que lo adiestraron en el arte marcial “varmasastra” eran católicos y entre estos y De Lannoy se enseñaron lo más elemental del cristianismo y, como él era una persona muy bien educada comenzó a leer libros cristianos escritos en tamil y en malayalán (el malayalam es la lengua litúrgica del Rito Siro-Malabar).

En el año 1744 pasó lo que vulgarmente llamamos “una mala racha”, las cosas le iban mal y perdía todos sus bienes. Un día, De Lannoy lo encontró muy triste y como amigo suyo que era le preguntó por la causa de aquella melancolía; él le contó sus problemas y le dijo que tenía la convicción de que los dioses estaban enojados con él a pesar de que cumplía rigurosamente con sus deberes religiosos. Incluso le llegó a manifestar que, aunque no tenía enemigos, creía que algunas personas estaban realizando contra él magia negra. Nilankandan Pillai estaba acosado por muchas dudas y temores.

Portada de un libro contemporáneo sobre la vida del Beato. La ilustración es la imagen más conocida del mismo, utilizada para estampas.

Este desahogo con su amigo holandés fue providencial porque De Lannoy era un hombre profundamente creyente; hacía gala a su nombre, ya que, como San Eustaquio, era un hombre valiente, inteligente, sincero y honrado. Se dedicó a instruirlo en la fe de Cristo y le narró la historia del Justo Job, que aunque perdió todos sus bienes y familia tuvo siempre una confianza incondicional en Dios. La palabra de Dios fue surtiendo efecto en su corazón y evolucionaba en él “de la misma manera que evoluciona una perla dentro de una ostra”. Nilakandan decidió bautizarse por lo que Eustaquio De Lannoy escribió al jesuita Juan Bautista Buttari, que estaba a cargo de la misión de Neman y que residía en Vadakkankulam. La razón por la que el holandés envió a su amigo Nilakandan a la misión jesuita de Vadakkankulam era que ésta estaba fuera del reino de Travancore donde estaba prohibido convertirse al cristianismo aunque se respetaba a los cristianos pescadores que vivían a lo largo de la costa, los malabares. Sabían que era una misión arriesgada que estaba penada con pena de prisión e incluso con la muerte, si el converso era un noble de la corte.

Fue bautizado el 14 de mayo de 1745, tomando el nombre de Devasahayam (Lázaro) y aquello le supuso una enorme alegría, se dedicó a la lectura de libros de religión y se esforzó por cumplir con los deberes de un buen cristiano por lo que frecuentemente iba andando a una iglesia que estaba a unas seis leguas de su casa a fin de poder recibir la Comunión.

Devasahayam estaba dispuesto a compartir su fe con otros por lo que se dedicó a enseñar la fe cristiana a otros conciudadanos suyos. A la primera que convenció fue a su propia esposa; ella en un principio se resistía porque sabía que los cristianos eran considerados la casta más baja de la sociedad, pero finalmente la convenció. ¿Cómo podían convivir dos esposos que se amaban tiernamente, adorando uno al Dios verdadero y la otra a dioses falsos? Este era su principal argumento y, pese a la oposición obstinada de su suegra, consiguió que se bautizara en Vadakkankulam recibiendo el nombre de Gnanapoo (Teresa). También logró convertir a algunos soldados, los cuales, al igual que él y su esposa, perdieron la nobleza de su tribu.

Vista de la tumba del Beato Devasahayam al pie del altar mayor de la catedral de Kottar, India.

Pero que un cristiano como Devasahayam tuviera funciones importantes en el palacio del rey era considerado como una monstruosidad por parte de los brahmanes. El había dejado de asistir a los rituales celebrados en el templo anexo al palacio y frecuentaba las iglesias católicas y como consideraba que todos los hombres eran iguales, se codeaba con las personas pertenecientes a las castas más bajas, comía y bebía con ellas y participaba en sus reuniones. Y aun más, fortalecido por el Espíritu Santo, se dedicaba a argumentar contra las supersticiones e injusticias perpetradas por los brahmanes y por la clase dominante. Hablaba claramente sobre su nueva fe, lo que le ocasionó acaloradas discusiones con los sacerdotes y maestros brahmanes. Ellos, esto no lo podían consentir, sobre todo porque se trataba de un oficial de palacio del que se esperaba que defendiera la religión oficial del rey y de su reino.

Devasahayam se negó a aceptar la “prasadam” o comida sagrada del templo, se enfrentó a unos sacerdotes que habían sido convocados por sus familiares para llevar a cabo una “pooja” (adoración) en su casa de Nattalam y envalentonado por su nueva fe, desafiaba a los brahmanes de palacio. Un día fue provocado por el secretario de la corte real y como consecuencia de esto lo encarcelaron el 23 de febrero de 1749 en una pequeña habitación de “cinco palmos de alto y un codo de largo”, algo parecido a un horno. Al día siguiente, el rey lo condenó a muerte y al escuchar la sentencia se sintió inmensamente feliz por obtener la gracia del martirio. Fue llevado ceremoniosamente al lugar de la ejecución, pero antes de ser ajusticiado, el rey revocó su orden pues algunos agoreros le comunicaron que si ejecutaba a Devasahayam, caerían sobre el reino grandes calamidades. El, al comprobar que había sido revocada la pena de muerte, quedó entristecido porque le habían robado la gloria de morir mártir por Cristo. Todos quedaron perplejos porque lo veían alegre cuando iba a la ejecución y triste cuando se había salvado de ella.

Entonces se dedicaron a torturarlo mentalmente con la intención de abatirlo y avergonzarlo. Llamaban gente vil y sucia a los cristianos a sabiendas de que él sufría con esos insultos hacia sus hermanos en la fe. Para avergonzarlo, durante dieciséis días lo hicieron desfilar a pie por las calles de la ciudad, adornado con una guirnalda de eruku, desnudo, con un taparrabo y acompañado de batir de tambores. A lo largo del desfile se burlaban de él y al terminar el desfile lo encerraban nuevamente. Algunas veces lo pasearon montado en un búfalo, sentado de espaldas y con las manos atadas por detrás; esta era un trato vergonzoso usado en el sur de la India contra las personas que iban a ser castigadas. Lo golpearon en público con palos de tamarindo y con espinas a fin de rasgarle las carnes sobre las que luego echaban unos polvos y lo exponían durante horas al sol. Todo lo soportó con paciencia y alegría. Pero una de las cosas que más lo hizo sufrir fue que su esposa abjurase de su fe, aunque muy pronto ella se arrepintió y volvió al redil de la Iglesia.

Placa conmemorativa en sánscrito e inglés en el lugar donde fue martirizado el Beato, el 14 de enero de 1752.

Desde que fue arrestado y durante los tres años que duraron sus torturas, estaba recluido en una habitación tan pequeña que era como un horno. Era inimaginable vivir en esa celda a la que regresaba después de haberle sido conmutadas por dos veces la pena de muerte y después de que lo pasearan a pie o montado en un búfalo. En ocasiones fue paseado durante meses, en esas condiciones vergonzantes, por todas las ciudades del reino. Una vez fue encerrado en una prisión que estaba llena de hormigas kadierumbu, que son unas hormigas que pican y en alguna otra ocasión fue encerrado en una jaula junto con los monos.

Al mismo tiempo, a los cristianos les pusieron unos impuestos especiales y como algunos se negaban a pagarlos, lo acusaron de estar instigando para que se desobedecieran las órdenes del rey, por lo cual fue condenado de nuevo a muerte. El, al conocer la noticia se hinchó de gozo, pero se decepcionó a ver que la condena fue nuevamente revocada. La última prisión en la que estuvo fue la cárcel de Aralvaimozhy, a la que lo llevaron para que los cristianos no lo localizaran y donde se acostumbraba a ejecutar a los presos en secreto. El rey dio una orden expresa para que Devasahayam pasara por completo desapercibido. Pero no lo consiguió y la noticia se corrió por los pueblos de alrededor, por lo que empezaron a llegar cristianos a la cárcel, venidos desde Periathazhai, Koothankuzhy, Manapad, Vadakkankulam, Thovalai, etc. La cárcel se convirtió en una especie de feria en vez de un lugar solitario. Allí fue a visitarlo también su esposa, se consolaron entre lágrimas y el le aconsejó que abandonara Travancore y se fuera a vivir a Vadakkankulam.

El primer ministro y el secretario real que eran quienes habían exigido el encarcelamiento de Devasahayam, se sintieron decepcionados y preocupados porque comprobaban que el cristianismo se extendía y por lo tanto, planearon matarlo. Le dijeron al rey que su orden no se estaba cumpliendo, que el preso era muy conocido y que predicaba el cristianismo, por lo que decidieron cambiar al jefe de la guardia de la prisión poniendo en su lugar a uno mucho más hostil con los cristianos, al que ordenaron que lo ejecutara en secreto, cosa que hicieron disparándole cinco veces el día 14 de enero del año 1752. Su cuerpo fue arrojado cerca de las estribaciones de Kattadimalai. Antes de ser ejecutado, había estado durante tres años sufriendo todo tipo de torturas, pero en medio de ellas, siempre estaba en permanente oración, no comía lo poco que le daban ni los viernes ni los sábados y se las arreglaba como podía para hacerle llegar algunas cartas a unos sacerdotes misioneros. En tres ocasiones, fue visitado clandestinamente por un sacerdote que lo confesaba y le traía la Comunión.

Jerarquía aspergiendo con agua bendita la tumba del Beato. Catedral de Kottar, India.

Cuando los cristianos se enteraron de su muerte, inmediatamente lo consideraron un mártir de Cristo. Consiguieron que le entregaran sus restos mortales, se le hizo un entierro cristiano y pusieron su tumba dentro de una iglesia. Poco después de su muerte, los lugares que estuvieron relacionados con él se convirtieron en metas de peregrinaciones. En su memoria se construyeron iglesias en Kattadimalai, Puliyoorkurichy y Kuzhimaikadu, a los que acudían los cristianos de Kerala, tanto los de rito latino como los de rito siro-malabar y siro-malankar para venerarlo. Actualmente está sepultado cerca del altar en la catedral de San Francisco Javier, en Kottar (India).

Del martirio se dio pronto conocimiento al Vaticano y ya en el año 1780, monseñor Kariattil Ouseph Malpan solicitó a la Santa Sede su beatificación. Aquello quedó en el olvido, pero en el año 1984 un grupo de seglares hindúes tomaron la iniciativa y promovieron nuevamente la Causa. La Conferencia de obispos de la India, tras examinar toda la información existente, recomendó su beatificación en el año 2004, pese a la oposición de algunas personalidades hindúes que manifestaban que en la India, jamás se había asesinado a una persona por convertirse al cristianismo.

El 28 de junio del año pasado, el Papa Benedicto XVI firmó un decreto por el que se reconocía el martirio, siendo beatificado el pasado 2 de diciembre en una solemne ceremonia realizada por el cardenal Angelo Amato en la diócesis de Kottar (India).

Fuente de información: Documentos de la Causa de beatificación.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

21 pensamientos en “Beato Devasahayam Pillai, seglar hindú mártir

  1. De nuevo gracias Antonio por los excelentes artículos. Al beato aquí mencionado ya se le daba culto en la India, pues recuerdo a un conocido que tenia su imagen junto con las del Sagrado Corazón, Nuestra Señora y Santo Tomás.
    La acción del Espíritu Santo es simplemente inexplicable. Al leer esta narración del martirio veo la gran semejanza con las actas de los mártires de la Iglesia primitiva; el ser testigo de Cristo no se reserva a una tiempo determinado o a un lugar especifico, la vida de este mártir lo confirma.

    • Yo estoy completamente de acuerdo contigo en este tema. El Espíritu Santo nos está dando permanentemente estos ejemplos de entereza y de fidelidad al mensaje de Cristo, que no es cuestión ni de épocas, ni de lugares, ni de lenguas o razas.
      Yo me pongo en su lugar y contexto histórico y lo veo como un cristiano valiente de los pies a la cabeza, que procediendo de donde procedía y trabajando donde trabajaba, pudiendo vivir como un “maharajá”, optó por la fidelidad a su fe, pasara lo que le pasara.

  2. Hace tiempo leí en alguna parte que los conversos viven su fe con más intensidad y autenticidad que quienes son cristianos de toda la vida; desde la cuna. Los primeros tienden a interpretarla y vivirla de forma más literal e intransigente, a veces con un punto de fanatismo, y los segundos se amoldan a una rutina diaria, sencilla y plácida, consistente en la repetición mecánica de unos ritos que no siempre significan para ellos lo que deberían significar.

    Creo que esto es muy cierto y el Beato Devasahayam me sirve como ejemplo, el cual, de no haber sido converso, quizá no hubiese tenido fuerzas ni convicción para soportar tan largo martirio. Debió ser durísimo ser cristiano en un entorno de mayoría hindú y musulmana; ser humillado públicamente, torturado y maltratado, y esperar el momento de la muerte tratado como un animal.

    Además, hay que observar la actitud de las autoridades, que no querían un mártir sino un apóstata, de ahí que lo mandaran a la muerte, lo trajeran de vuelta, lo volvieran a mandar… y así un largo proceso de tira y afloja, de arre y so, con tal de desgastar la voluntad del mártir y así lograr su apostasía. La muerte sólo viene en el último extremo, cuando ya no hay nada que hacer con él. Igual que en la Antigüedad romana.

    Yo, que soy aficionada a buscar las producciones cinematográficas dedicadas a los Santos porque a veces nos ofrecen visiones interesantes, he visto que hay una película dedicada a este Beato en Youtube. Sería interesante verla aunque por desgracia está en lengua nativa; no se entiende nada, pero a veces las imágenes hablan por sí mismas.

    http://www.youtube.com/watch?v=aeol8YLtcVE&feature=share&list=PL73832C7C8495CCAA

    • Eso que dices, Ana Maria, es completamente cierto. Quién se convierte a una fe por convencimiento, es lógico que la viva más intensamente que quienes la tienen por costumbre, como tú dices, que le viene desde la cuna. Y aun es más difícil vivirla tan intensa y valientemente, cuando el ambiente te es tan hostil como le fue al beato Devasahayam Pillai.

      Hace unos años, cuando supe que esta Causa estaba cogiendo impulso, me puse en contacto con la postulación general y con la diócesis y me facilitaron abundante bibliografía en inglés, así como esas y otras fotos de su tumba. La historia es muchísimo más larga y dolorosa y para hacer el artículo he tenido que omitir muchísimos detalles que confirman los fuertes pilares en los que se fundamentaban las vivencias de este gran hombre. A la Iglesia de la India de rito latino le venía muy bien tener este ejemplo. La Iglesia Malabar tiene varios beatos y una santa, pero la latina, solo a la Madre Teresa y ella, ya sabemos que, aunque hindú de pura cepa y ciudadana de todo el mundo, era de origen albanés.

      La vida completa del Beato está en estos cuatro vídeos.
      http://www.youtube.com/watch?v=aeol8YLtcVE
      http://www.youtube.com/watch?v=Nwsfo5LY_y8
      http://www.youtube.com/watch?v=tqFdSMWMqI8
      http://www.youtube.com/watch?v=1OosZEpMgdk

  3. Wow! fantastic article, Antonio! what a life! three years of torture until martyrdom! that is – I could say – indian type of patience. A great saint for the Church!
    I know some things about another preacher – though he was anglican, namely Sadhu Sundar Singh from northern India. He is not sanctified, but his life really deserves our attention. In fact, he is a christian in hindu style, so he accepted Christ, but in cultural indian way and this is interesting not only for us as Christians, but also as researches of the religious phenomenon.
    http://en.wikipedia.org/wiki/Sadhu_Sundar_Singh

    • Gracias por el apunte, Mitrut. Yo estoy interesada en todas las mártires cristianas y eso incluye, para mí, a las protestantes. Tengo varias reseñadas aunque es difícil hallar información sobre ellas, ya que no reciben culto en el protestantismo. Las daría a conocer, pero no estoy muy segura de que fuesen bien recibidas en este espacio.

      • Muchisimas gracias, Mitrut, por este testimonio de vida que nos pones a nuestra consideración: Sadhu Sundar Singh. No lo conocía, pero sin duda que debió ser un gran confesor de la fe y un ejemplo a seguir. Para mi es igual que sea católico, anglicano u ortodoxo: es un fiel seguidor de Cristo y eso es lo que realmente importa.

        Y en cuanto a lo que comentas, Ana Maria, a mi me parece muy interesante que si tienes testimonios de mártires protestantes, se publiquen sus vidas en este blog. Yo precisamente tengo preparado un artículo sobre un grupo de mártires anglicanos que publicaremos dentro de unos meses.

        • No estoy yo muy segura, siempre es duro conocer a aquellos opositores a la fe católica que murieron martirizados por jerarquía civil y religiosa católica; muchos no son capaces de enfrentarse a los propios demonios. De todos modos, lo consideraré.

  4. Muchas gracias Antonio. Supongo que tanta condena de muerte conmutada posteriormente es una forma de tortura más que pretende que acabes renunciando públicamente a tu fe y que no sepas qué va a suceder finalmente contigo. Otro trance sibilino en la escala del horror.

    • Independientemente de que el rey fuera más o menos superticioso y se creyera lo de que si lo mataba ocurrírian grandes desgracias en su reino, la realidad es que ese ordenar y suspender varias veces la pena de muerte, no dejaba de ser una forma más de tortura. Lo que pasa es que era a la inversa, pues lo torturaba psicológicamente, cuando la pena era conmutada.
      Gracias, Salvador.

  5. Antonio has realizado un magnifico articulo presentandonos la vida de este nuevo Beato.
    Al igual que Ponchoal leer su vida me han recordado las actas de los martires de los primeros siglos del cristianismo.
    La catedral de San Francisco Javier,donde se encuentra su cuerpo del beato,no es donde se haya tambien el cuerpo del titular de la Catedral,me equivoco?
    La portada del libro contemporaneo que narra la vida del santo,llam muchisimo la atencion por lo sencilla que es y bonita que es la ilustracion.

    • No, Abel. El cuerpo de San Francisco Javier está en la Iglesia del Bon Gesu en Goa; quiero recordar que ese dato lo hemos publicado ya en algún artículo anterior.

      Dices que te ha llamado mucho la atención la ilustración del libro sobre el beato. Si ves los vídeos que he reseñado anteriormente, sobre todo el último, verás que la caracterización es perfecta.

  6. Antonio, para mi este articulo ha sido muy interesante, me ha gustado mucho conocer la vida de este Beato Devasahayam porque no conocía en profundidad a ningún Beato de la India, como bien dices todos conocemos a la Beata Madre Teresa pero sabemos que no es natal de este país.
    Veo en su conversión una gran influencia de su amigo Eustaquio De Lannoy, quizás sin el no hubiera conocido a la Fe de Cristo.
    Su situación fue muy difícil por estar también visto dentro de la corte real y del hinduismo, pero su valentía y Fe a la hora de convertirse y bautizarse son dignas de toda admiración. Leyendo las graves torturas y vejaciones que sufría, me remontaba a las torturas de la Inquisición donde imponían el sanbenito y paseaban a los acusados con el único fin de ser vejados, insultados etc.
    Por otra parte Antonio, ¿sabes si el nombre de Lázaro lo tomo por algo en especial ?

    • El por qué cambió su nombre hindú por el de Lázaro quiero suponer que porque San Lázaro fue amigo de Cristo y él también quería serlo, pero a ciencia cierta no puedo confirmártelo.
      De todos modos, no se le conoce por ese nombre, sino por su traducción al malayalam, o sea, Devasahayam, que significa “ayuda de Dios”.

  7. Antonio muchas gracias por este hermoso artículo realment es una vida sumamente interesante y admirable siempre me gusta conocer las vida de estos santos y beatos del oriente siempre se aprende mucho de aquellas culturas tan alejadas de nosotros y además que bellos los templos católicos hindus tanto el dedicado al beato como el altar de la catedral de San Francisco Javier, una duda Antonio en el caso de las iglesias de diferentes ritos en la India en el caso de santos y beatos como Devasahayam, Francisco Javier, la madre Teresa o la madre Alfonsa que vimos hace unos días, son celebradas por igual en todos los ritos que hay en la India? o solo son celebrados por los ritos a los que pertenecieron?

  8. En teoría, todas las iglesias católicas celebran a todos los santos y beatos católicos y eso ocurre, por supuesto con el caso de Santo Tomás apóstol, la Madre Teresa, San Francisco Javier o Santa Anfonsa y en un país como la India, donde en general los cristianos son minorías, sucede aun más, pero por lo que yo se, los beatos malabares (malankares no hay ni uno y latino, este es el primero), son más venerados en su rito que en los otros ritos, a excepción de que en la localidad donde se encuentre sepultado uno de ellos, sea venerado por todos.

  9. Pues para mi fue un extraordinario hindú antes de convertirse al cristianismo. Un hombre derecho y justo, trabajador y religiosos; que si bien escuchó hablar de Cristo y el Evangelio “lo aceptó” y decidió seguir a Cristo. Padeció por causa de su fe y ahora intercede por nosotros.

    • Está claro que siempre fue un hombre íntegro: cuando profesaba su antigua religión cumplia fielmente con sus obligaciones y cuando conoció a Cristo, no solo profesó su fe sino que incluso derramó su sangre en su defensa.

  10. Very valid information and fine discussion! I am sure that the Life and Martyrdom of Devasahayam will inspire many to live and meaningful life in this globalized individualistic and God-denying cultural atmosphere that is fast spreading!,

    • Muchísimas gracias por su valoración. Yo también estoy de acuerdo en que el beato Devasahayam servirá de ejemplo a muchos cristianos de todo el mundo, pués gracias a esa globalización – que también tiene su parte buena -, su testimonio llegará a todas partes,

  11. hola,
    muchisimas gracias por la informacion sobre Devahasayam. vivo en nueva delhi y hace pocos meses pusieron una estatua del beato martir en los jardines de la nunciatura apostolica. le pedi a Devahasayam que interceda por mi y lo ha hecho. estoy inmensamente agradecida con Devahasayam y con uds. ahora solo falta hacer un peregrinaje a su tumba y rogar por su canonizacion.

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