Los Cuatro Santos Mártires Coronados

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Lienzo contemporáneo de los Santos, aportado por el consultante. Iglesia de San Miguel en Llucmajor, Mallorca (España).

Pregunta: La foto del cuadro que os envío es de la iglesia de San Miguel en Llucmajor y aparecen los cuatro santos mártires coronados patronos de los albañiles. Me llamaron tanto la atención que me gustaría que cuando pudierais me hablarais sobre ellos. Gracias. España.

Respuesta: Esta pregunta podría resolverse fácilmente diciendo que se trata de los mártires de Pannonia, o de los de Albano, o de los Cuatro romanos de nombres desconocidos, pero dado que a este blog queremos darle una rigurosidad que lo distinga de otros, tenemos que recurrir a los trabajos del padre franciscano Agostino Amore, Rector Magnífico del Pontificio Ateneo Antoniano de Roma, publicados en la Bibliotheca sanctorum. Aun así, he tenido que echar mano de las tijeras y cortar algo, cosa que en el fondo no me gusta.

De los muchos estudios realizados en el siglo pasado se deduce que estamos hablando de cinco mártires de Pannonia, martirizados en Sirmio en el año 306 por orden del emperador Diocleciano. Desde finales del siglo IV fueron venerados en Roma bajo el apelativo de “Cuatro Coronados” estando su culto localizado en la vía Labicana y en la basílica dedicada a ellos en el Celio (una de las siete colinas romanas).

Pero esto, que es aceptado por todos los hagiógrafos modernos, nos plantea la incongruencia de por qué se habla de cuatro cuando parece que son cinco. Se acepta que el error estuvo en algunas fuentes antiguas, que sin embargo tienen un importante valor histórico y se ha intentado dar un sinnúmero de explicaciones, en las que no voy a entrar a fin de no alargar este tema. La información más antigua se encuentra en el “Sacramentario Leoniano” que dice en un día sin determinar del mes de noviembre: “In natale sanctorum Quattuor Coronatum”, dedicándoles algunas oraciones en las que se invoca su patrocinio. Muy probablemente el texto se está refiriendo a la fiesta de la dedicación de la Basílica en el Celio, que lleva su título y cuyo presbítero, llamado Fortunato, participó en el Sínodo romano del año 595.

Vista del conjunto escultórico de los Santos, obra de Nanni di Bianco (1408-1415). Iglesia de Orsanmichele, Florencia (Italia).

Lo mismo se encuentra en el “Sacramentario Gregoriano” pero señalándolos en el “VI Idus novembris” (8 de noviembre) y también aparece en el “Liber Pontificalis” cuando se relata la biografía del Papa Honorio I (625-638), en la que se dice que este Papa restauró y dedicó “ecclesiam beatorum martyrum Quattuor Coronatorum”. Incluso a finales del siglo VIII, cuando se habla de esta basílica se le llama siempre de los “Cuatro Coronados”, pero sin especificar nunca los nombres de ellos. En el siglo IX, en tiempos del Papa San León IV, se restauró también la basílica y sabiendo que en ella no se encontraban los cuerpos de los mártires, los buscó, encontró y transportó a la misma. Pero el “Liber Pontificalis” no dice donde los encontró y sigue sin nombrarlos por sus nombres, lo que da a entender que en realidad, poco se sabía sobre ellos.

Existe otra serie de documentos posteriores al siglo VII, de procedencia extra romana, o sea, documentos no escritos en Roma, que siempre se refieren a los Cuatro, aunque ya dando sus nombres y que corresponden más o menos exactamente a aquellos mártires a los que se refiere una “passio” del siglo VI que trata de los Cinco mártires de Pannonia, por lo que parece lícito concluir que de alguna forma, todos los demás documentos posteriores dependen directa o indirectamente y en exclusiva de esta “passio”.

En el itinerario “De locis” del siglo VII se llega a leer: “Iuxta viam vero Lavicanam… sancti isti dormiunt… IIII Coronati id est Claudius, Nicostratus, Simpronianus, Castorius et Simplicius”; se habla de Cuatro y, sin embargo, se mencionan por sus nombres a Cinco (!!!). También del siglo VII son los latercolos del Martirologio Jeronimiano que el 8 de noviembre recuerda la festividad de estos Cuatro Coronados, excluyendo a Simplicio y localizando la celebración en la basílica construida sobre el Celio.

Los Santos, hechos prisioneros. A sus pies, los instrumentos de albañilería. Lienzo barroco de Francesco Rustici, s. XVII.

Los mismos nombres y la misma fecha aparecen en el “Sacramentario Gelasiano” del siglo VII, en el “Sacramentario Gregoriano-Adrianeo” y otros, como los martirologios de Beda, Rábano Mauro, Floro, Adón… los cuales nos aportan una tremenda confusión de noticias supuestamente históricas, contaminadas por otras “passios” posteriores; noticias que, finalmente, van a parar al Martirologio Romano que da a los Cuatro Santos Mártires Coronados los nombres de los mártires de Albano – Segundo (o Severo), Severiano, Carpóforo y Victorino – de los que escribiremos en otra ocasión. De toda esta relación de documentos resulta que, aquellas de origen exclusivamente romano, nos hablan de la fiesta de los Cuatro Coronados pero no mencionan los nombres, mientras que las extra romanas mencionan cuatro o cinco nombres tomados de la “passio” del siglo VI mencionada anteriormente. Por tanto, la legitimidad de esta identificación se basa únicamente en el valor histórico atribuido a esta “passio” que ahora explicaremos con más detalle.

Esta “passio”, que algunos autores incluso datan en el siglo IV, dice que cuando Diocleciano fue a Pannonia para extraer mármol para sus construcciones en Roma, se encontró a cuatro importantes marmolistas llamados Claudio, Castorio, Simproniano y Nicóstrato que, clandestinamente, eran cristianos. Que habiendo esculpido una estatua para el emperador, este quiso recompensarlos encargándoles otros trabajos. Entretanto, un compañero de cantera llamado Simplicio, impresionado por su experiencia y empujado por la ayuda que siempre había recibido de los otros cuatro maestros canteros, quiso abrazar la fe en Cristo, siendo bautizado por el obispo Cirilo de Antioquía, que se encontraba allí castigado y encarcelado.

Pero los oficiales de la guardia de Diocleciano se percataron de que estos cinco operarios, antes de empezar a trabajar se santiguaban, hacían la señal de la cruz, y los acusaron de magia. Hubo entonces entre ellos una disputa de carácter religioso que originó que otros muchos canteros y soldados se convirtieran al cristianismo. Entonces, astutamente, el emperador Diocleciano, que siempre los había colmado de honores, les ordenó esculpir una estatua a Esculapio. Esto incitó la envidia de otros canteros que se veían relegados y denunciaron que los cinco no eran magos, sino que eran cristianos y desobedientes. Conducidos ante Diocleciano, los cinco confesaron su fe, renunciando a esculpir la estatua a Esculapio, pues era un dios al que no reconocían. El emperador decidió que la obra la realizaran otros operarios y entregó a los cinco al tribuno Lampadio para que los juzgase: fueron cruelmente flagelados, encerrados vivos dentro de unas cajas de plomo y arrojados a un río el día 8 de noviembre.

Martirio de los Santos. Lienzo barroco de Jacopo Ligozzi, s.XVII.

Sigue relatando la “passio” que cuarenta días más tarde y aprovechando la ausencia del emperador que se había marchado, un cristiano llamado Nicomedes repescó los cuerpos y los escondió en su casa. Once meses más tarde, Diocleciano se marchó a Roma y ordenó edificar un templo a Esculapio junto a las termas de Trajano, ordenando que todos sus soldados ofrecieran sacrificios. Cuatro de ellos, que eran cristianos, se negaron y fueron flagelados hasta la muerte dejando sus cuerpos insepultos. San Sebastián, con la ayuda del Papa San Melquíades, recogieron los cuerpos y los sepultaron en la tercera milla de la vía Labicana; y como habían muerto en el mismo día que los Cinco mártires de Pannonia y sus nombres eran desconocidos, el Papa ordenó que fueran venerados con los nombres de los cuatro canteros mártires Claudio, Nicóstrato, Simproniano y Castorio.

Como puede comprobarse por este relato, el autor de la “passio” no tiene ni la más mínima intención de identificar a estos Cuatro con aquellos Cinco, sino que sólo se limita a señalar que fueron martirizados el mismo día. Ambos grupos de mártires fallecieron el mismo día y sólo se trataba de dar nombres a los Cuatro que habían sido sepultados en la vía Labicana, a los cuales empezaron a denominar como los Cuatro Coronados, pero de los cuales ni se conocían sus nombres ni se sabía nada de ellos. Esta “passio” es la base de la pretendida identificación posterior de los Cuatro Coronados con los “presuntos” Cinco mártires de Pannonia. ¿Y por qué digo “presuntos”? Porque de ellos no existe ningún otro testimonio hagiográfico ni siquiera a nivel local, por lo que pudiera tratarse de una simple invención fantástica del autor de la “passio”.

Para afirmar que los cinco mártires pannonianos fueron venerados en Roma desde finales del siglo IV bajo la denominación de los Cuatro Coronados, los estudiosos modernos han aprovechado un latercolo (en arqueología, un pequeño ladrillo de arcilla) de la “Depositio martyrum”, que sin embargo han tergiversado indebidamente por la mera semejanza de algunos nombres y sobre todo por la interpretación infundada de una indicación geográfica. En este documento, el 9 de noviembre se lee: “Clementis, Semproniani, Claudi, Nicostrati in Comitatum”. A fin de confirmar la identidad de estos cuatro mártires con los de Pannonia se ha llegado a decir que la fecha del 9 de noviembre es simplemente un error, que Clemente es un nombre intruso, que el nombre de Simplicio se ha quitado inexplicablemente y que la frase “in Comitatum” es equivalente a Sirmio. Estas correcciones son demasiadas, aunque se puede aceptar que al ser un calendario romano, debido a las muchas dificultades históricas y hagiográficas, toma como propia que en la vía Labicana existía ya en el siglo IV una localidad que tenía la anotación “in Comitatum” porque pertenecía al emperador y que en ella estaban sepultados aquellos cuatro mártires.

Vista del altar mayor de la Iglesia de los Cuatro Santos Coronados, Roma. Bajo el altar, tras la rejilla, está el sepulcro de los Santos.

De todo esto, se pueden sacar algunas conclusiones:
1.- Que en la zona denominada “in Comitatum” situada en la vía Labicana, a principios del siglo IV estaban sepultados unos mártires a los que habían llamado Clemente, Simproniano, Claudio y Nicostrato.
2.- Por razones que se desconocen, su culto cayó en el olvido mientras que sus nombres fueron utilizados por el autor de la “passio de San Sebastián”, al inicio del siglo V y que a partir de ella, se introdujeron en los martirologios históricos.
3.- Que en la primera mitad del siglo VI la basílica del Celio – hasta entonces llamada “titulus Aemilianae” – fue denominada “titulus Sanctorum Quattuor Coronatum”, quizás por la deposición de reliquias con ocasión de una dedicación realizada un 8 de noviembre, cuyo recuerdo se inscribió en el “Sacramentario Leoniano”.
4.- Que la coincidencia de esta festividad con el “dies natalis” de los cuatro mártires sepultados en la vía Labicana, nos induce a pensar que “posiblemente” las reliquias utilizadas en aquella deposición fueran las de los mártires sepultados “in Comitatum”, pero que al no ser del todo seguro este hecho, se les llamó genéricamente “Cuatro Coronados”.
5.- Que la nueva festividad en el Celio es el origen, en la segunda mitad del siglo VI, de la “passio” escrita por su clérigo perteneciente a esa basílica y que probablemente procedía de Pannonia, el cual sabiendo muy poco sobre estos mártires, escribió esta leyenda hagiográfica, llena de anacronismos y que escribió de manera vaga e incierta todo aquello que hubiera podido comprometerlo seriamente, por lo que identificó a los Cuatro Coronados con cuatro de los “presuntos” cinco mártires de Pannonia.
6.- Lo manifestado en esta “passio” fue posteriormente recogido, adulterado y hasta confundido por las otras fuentes escritas fuera de Roma, que, finalmente, con muy poco discernimiento fue aceptado por estudiosos más contemporáneos que en el siglo pasado llegaron a asimilar a estos Cuatro Santos Coronados con los Cinco mártires de Pannonia, que nunca existieron.

Fresco barroco de los Santos en su iglesia de Roma, Italia.

Como hemos intentado demostrar, el tema es bastante lioso, ha tenido enredados a muchos hagiógrafos y parece que aceptando estas seis conclusiones expuestas anteriormente, el tema se puede explicar mejor.

Los cuerpos de estos Cuatro Santos Mártires se conservan dentro de cuatro antiguos sarcófagos que se encuentran en la cripta de la Iglesia romana dedicada a ellos y sobre la cual, mañana publicaremos un artículo. Desde el siglo XII, la cabeza de uno de los cuatro se venera en la iglesia romana de Santa Maria in Cosmedin.

Y finalmente, David, los falsos mártires de Pannonia eran canteros y de los Cuatro romanos se sabe que eran soldados, ¡luego no se el por qué se dice que los “Cuatro Santos Coronados” son patronos de los albañiles!

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

10 pensamientos en “Los Cuatro Santos Mártires Coronados

  1. Madre mía la de peripecias para llegar a la conclusión de la identidad de lso cuatro canteros. Brillante el hilo argumental y desde luego nuestro consultante puede darse por más que satisfecho con tu erudición. Me ha encantadola hornacina de Orsanmichelle que acoge a los cuatro coronados en una escena que parece mentira que quepa en un espacio así. Muchas gracias.

    • Salvador,
      Este es un tema de los más enrevesados que se encuentran en la hagiografía, porque se trata de santos muy venerados, de los que se conservan sus reliquias, de los que hay mucho escrito pero de esos casos en los que, cuanto más se escribe, más se lía.

      Este tema lo han estudiado multitud de hagiógrafos, entre ellos, ¡cómo no!, los bolandistas, pero el resumen que hace el padre Agostino Amore – que es mucho más completo de lo que aparece en el artículo – es tan minucioso y tan bien argumentado, que por eso he querido basarme en él cuando se nos hizo la pregunta por parte de David.
      Comprendo que es un artículo que, para entenderlo bien, hay que leerlo despacio.
      Feliz Año 2013.

  2. Yo puedo contestar al por qué de su patronazgo sobre los albañiles si eran canteros. Es porque en la Antigüedad no había diferencia entre un oficio y el otro, prácticamente una misma persona ejecutaba las tareas de los dos.

    Esto que he leído me parece un galimatías de cuidado y si he entendido bien, por un lado hay cinco mártires en Panonia y por otro lado cuatro mártires en Albano, se han fundido en un grupo de cuatro, se le dan los nombres de los primeros y arreando. Bonito desastre.

    Y en la iglesia intitulada a los Cuatro, quiénes hay? Y el cráneo de Santa Maria In Cosmedini, de cuál de ellos es? Cuando se habló de esta Basílica en el blog, se llamó a este mártir simplemente Coronado.

    • Ana Maria,
      Galimatías si que es y enredado si que ha tenido a más de uno durante siglos; aquí hemos intentado aclarar algo, pero por eso digo en el comentario anterior que el artículo hay que leerlo “despacito”.

      Gracias por la aclaración sobre el patronazgo de los albañiles en el sentido que dices de que en la antigüedad no se hacían distinciones entre estos dos oficios. Supongo que lo mismo pasaría con otros. ¿Sería lo que ahora llamamos pluriempleo?

      Con respecto a estos tres grupos: los de Pannonia parecen un invento; de los de Albano, hablaremos en otra ocasión y estos Cuatro cuyas reliquias se veneran en la iglesia de su nombre, si que son reales y fueron encontrados en la vía Lavicana por San León IV en el siglo IX y, como eran innominados, les pusieron sin más, los nombres de los otros.

      En cuanto al nombre del santo al que pertenece el cráneo venerado en Santa Maria in Cosmedín, pues eso: Coronato o Coronado porque es de uno de los Cuatro que llevan ese nombre “genérico”.

  3. Antonio,verdaderamente hay que leer despacio el articulo,porque el tema de estos martires es un caos total.
    Menos mal que has puesto en seis puntos tus conclusiones.
    Sabia de estos Santos,pero lo que desconocia era toda la historia que se ha ido acumulando y enrevesand a traves de los siglos,madre mia.

    • Lío si que es, Abel, pero hay en el santoral otros muchos casos de desdoblamientos de santos, vueltos a desdoblar y al final no te aclaras acerca de quién existió y quién no.

      Yo me acuerdo que en quinto de carrera, en la asignatura de “Análisis estructural” me pusieron un trabajo en el que tenía que determinar cuantas fases de plegamiento habían existido en unos estratos paleozoicos. Después de realizar numerosísimas determinaciones de campo y estudiarlas posteriormente en el laboratorio, determinamos que hubo cinco, o sea, un estrato plegado, se volvio a replegar y el replegado se volvió a replegar nuevamente…. y así hasta cinco veces en una étapa de unos cuatrocientos millones de años. Pues con el santoral, a veces pasa casi lo mismo. desdoblamiento y vuelta a desdoblar y copiar y…. ¿Te acuerdas del villancico: beben y beben y vuelven a beber….? Pues eso, ¡todo el día bebiendo…! Perdona la broma.

  4. Pues muchas veces habia leido ese nombre de “los cuatro santos coronados” pero no tenía ni idea porque ese nombre y ya ves que es generido debido a que los nombres reales no se conocen con certeza, me ha parecido muy interesante y de gran provecho el artículo, muchas gracias

  5. Antonio, como sabes yo tenia mucha curiosidad por estos cuatro Santos Coronados, fue una sorpresa para mi ver ese bonito cuadro y a la vez desconocido en la Iglesia de Llucmajor ( que aprovecho para invitar a todos a ver esa preciosa Iglesia y el pueblo).
    Con este articulo dentro del “lio” que sus martirios e identidades han derivado con el tiempo ya me queda mucho mas claro quienes eran y de donde proceden, ( porque yo sinceramente pensaba que procedían de las Islas Baleares), respecto a su patronazgo pienso como Ana María que no habría diferencia entre esos oficios, serán patronos de todo el sector de la construcción.
    gracias Antonio, muy bueno y documentado este articulo sobre estos santos tan desconocidos por lo menos aquí en España.

    • Pues isleños ya ves que no son. Ahí en la catedral de Mallorca los que si están son los Santos Cabrit y Bassa.
      Feliz Año 2013.

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