El ejército de Santos benedictinos

La Gloria de San Benito que decora la entrada de la Basílica de Monte Cassino. Fresco  de Pietro Annigoni.

La Gloria de San Benito que decora la entrada de la Basílica de Monte Cassino. Fresco  de Pietro Annigoni.

En este artículo se abordará el tema de los quince siglos de santidad benedictina. Gracias a Dios se cuenta con suficientes referencias bibliográficas en las abadías, lo cual permite tener una lista de aquellos hijos de San Benito que se han distinguido por la heroicidad de las virtudes cristianas y son recordados como ciudadanos del cielo. Gracias a los monjes y oblatos seculares que me enviaron alguna información para completar este artículo.

Primeramente hay que aclarar que no existe una Orden de San Benito propiamente dicha; los monasterios son independientes y solo estrechan lazos de unión por la vivencia de la Santa Regla y la afiliación a confederaciones a las que pertenecen. Si se habla aquí de Orden será por costumbre nominal; las iniciales O.S.B. (Orden de San Benito) fueron impuestas a los monjes únicamente para distinguirse ya que San Benito en ningún momento pretendió fundar una orden, él dio la Santa Regla [1] para el gobierno de monasterios autosuficientes.

Entre los hijos de San Benito se encuentran las ramas tradicionales como la orden de Citeaux (cisterciences), Camaldoli, Vallombrosa, Monte Oliveto, Monte Vergine, De Fiore, Pulsano, La Trapa, los Celestinos y los Humiliati. Ademas de las congregaciones ya extintas de Cava y Cluny y las Órdenes militares de caballería Alcántara, Templarios, Montesia, Cantavra y de San Esteban [2].

Una pléyade de santos
El 13 de noviembre de cada año los benedictinos conmemoran a todos “sus” Santos, sean canonizados o no. Si digo “sus” es en el sentido de aquellos que vivieron la espiritualidad benedictina según su estado ya que los santos no son exclusivos de nadie, están en el cielo y comparten la bienaventuranza de Dios sin distinción de hábito.

San Benito con San Mauro y San Plácido. En una serie de frescos que adornan Sacro Specco en Subiaco, Italia.

San Benito con San Mauro y San Plácido. En una serie de frescos que adornan Sacro Specco en Subiaco, Italia.

En el siglo XIX con la renovación monástica, impulsada en Europa después de la Revolución Francesa, se calculó en más de 55,000 los santos benedictinos [3]. Esto haría de los hijos de San Benito la familia religiosa con más santos reconocidos aunque muchos de ellos son desconocidos fuera de sus propias regiones o monasterios.

El exorbitante número mencionado tiene un justificante si se toma en cuenta que los benedictinos tienen presencia en la historia de la Iglesia desde el siglo VI. Parte de estos santos solo reciben veneración de manera local o dentro de una abadía por lo que no están inscritos en el antiguo martirologio romano. El reconocimiento de santidad no siempre está sancionado oficialmente por la Santa Sede romana sino que la anuencia para veneración se ha dado por autorización del obispo (una canonización diocesana o abacial si es que le queremos poner algún nombre), o por la “vox populi, vox Dei” que proclamó la santidad de la persona después de su muerte.

Hay muestras de culto inmemorial que recientemente ha sido sancionado por Roma con la canonización pública: El Santo Padre Benedicto XVI eleva a los altares a San Bernardo Tolomeo en 2009 y en 2012 a Santa Hildegarda, quien meses después sería declarada Doctora de la Iglesia, pero el culto a estos benedictinos ya era común desde hace siglos en los monasterios benedictinos. El papa únicamente legitima y extiende el culto de manera oficial de santos locales; antes así lo hizo San Juan Pablo II con Santa Eduviges de Polonia o León XIII en 1900 con Santa Rita de Cascia.

La presentación de San Mauro y San Plácido a San Benito, por  Velazco.

La presentación de San Mauro y San Plácido a San Benito, por  Velazco.

El revisionismo del “martirologio” benedictino
No existe como tal un martirologio de monjes en el sentido de libro litúrgico que mencione la gesta de los santos del día. Lo que si hay son listas independientes y regionales que dan testimonio del culto local de diversos santos así como intentos de catalogación. Los revisionistas y los estudiosos de la hagiografía no han objetado la historicidad del número de santos benedictinos que suele llevarse hasta 55,500 y 60,000; solo algunos de estos santos fueron puestos en duda o se aclaró las circunstancias en torno a su vida ya que muchos de ellos estaban envueltos en fabulas y leyendas; en todo caso dentro de narraciones con fines didácticos, pero sin una base histórica sustentable.

Entre las revisiones está San Plácido al que siempre se le consideró el protomártir benedictino. Se relacionó a San Plácido, discípulo de San Benito, con otro Plácido que fue martirizado en Italia por los piratas. Durante siglos la conmemoración de San Plácido fue la de “confesor” hasta que los monjes sicilianos del siglo XII le aplicaron una “Passio” que lo identifica como mártir lo que terminó en la representación del monje con la palma del martirio y un cuchillo con el que fue degollado. Luego de la aclaración histórica los benedictinos respondieron con la remoción de la fiesta de “San Placido y Compañeros mártires” del 6 de octubre y trasladaron la conmemoración del santo junto con San Mauro para el 15 de enero como confesor, no como mártir. El calendario Romano siguió conservando la fiesta de octubre ya que los martirios al parecer si sucedieron.

A cada quien su santo… benedictino
Con San Benito de Nursia divino comienza una nueva faceta en el monaquismo occidental [4] y bajo su paternidad la Iglesia se ha enriquecido con santos de toda índole y condición. La vida monástica hace santos pero no “famosos” [5], la vida monástica hace santos para el cielo; de allí que los más preciosos tesoros de los monasterios no están en los relicarios de las capillas sino en los cementerios, pero sobre todo la santidad se forja en la fidelidad a la regla y en el silencioso seguimiento de Cristo desde la celda y en el “Ora et labora” que tan famoso se ha hecho como resumen de la espiritualidad monástica benedictina [6]. No quiero decir que no hay santos benedictinos populares, sobre esto menciono que actualmente la devoción a San Benito va en aumento, al menos en México, y con ello ha llegado una mezcla de superstición en torno a la medalla y al patrocinio del santo, en franca oposición a la verdadera devoción y piedad cristiana.

De entre los santos que tienen el honor de ser llamados hijos de San Benito hay hombres y mujeres de toda edad y condición: Ricos, pobres, clérigos, hermanos, monjas, obispos, cardenales, papas, seglares, viudas, vírgenes, matrimonios, familias enteras, gobernantes, príncipes, soldados, pecadores arrepentidos, doctores, mártires… la gracia está en cualquier estado de vida si se es fiel y se busca la santidad; san Benito propone la Santa Regla que fue, es y será inspiración para vivir el Evangelio y santificarse. Un papa dijo confirmando esta verdad: “Dadme un monje que durante su vida haya vivido la Regla y yo inmediatamente le canonizo sin necesidad de milagro”, y esto es verdad, pues vivir la Regla es un verdadero milagro de la gracia.

El ultimo coloquio entre los hermanos gemelos San Benito y Santa Escolástica.  Monasterio de Sacro Speco, Subiaco (Italia).

El ultimo coloquio entre los hermanos gemelos San Benito y Santa Escolástica. Monasterio de Sacro Speco, Subiaco (Italia).

Entre estos santos benedictinos encontramos a miembros de la realeza europea: Emperadores, reyes, duques, condes, príncipes… Muchos nobles fueron educados dentro de las abadías y luego fueron gobernantes santos. San Enrique II Emperador del Sacro Imperio Romano es considerado el modelo de Oblato Benedictino, alguien que sin ser monje vive la Santa Regla en la vida secular. Es el celestial patrón de todos los oblatos junto con Santa Francisca Romana. La realeza, el poder temporal y las riquezas no son obstáculo para el llamado a ser santos. Jesús en el Evangelio nos dice que para los ricos es difícil entrar al reino de los cielos, pero no imposible. El apego a los bienes temporales es lo que aleja de Dios, la indiferencia hacia ellos marca la diferencia.

Un gran número de reinas y princesas optaron por los claustros, no a la fuerza sino por convicción. Mujeres fuertes que después de la viudez consagraron su vida al servicio de Dios con humildad y arrastraron con su ejemplo a otras. Las hay también quienes rehusando el santo matrimonio optaron por desposarse con Cristo bajo los votos monásticos. Son muchas las abadesas y religiosas que dan testimonio de esto, algunas no dudaron en arremangarse la cogulla monástica1 y solucionar los delicados problemas del estado con su influencia y santidad, también su decisiva intervención resolvieron pugnas y evitaron guerras intestinas.

Entre los monjes también hay mártires, principalmente en las antiguas tierras de Europa. Ejemplo de ello es San Bonifacio, apóstol de Alemania. Las persecuciones contra la fe siempre han manifiestan su odio con más furia hacia los focos de oración, cuando estas suceden los monasterios son los primeros en ofrecer su. La reforma protestante, especialmente en Inglaterra, y la Revolución Francesa confirman esta verdad. Entre las conmemoraciones martiriales estan los 2,000 mártires de Calatrava, venerados en España y de culto reconocido. Aparte la memoria por otros hermanos de diversas persecuciones se hace presente en toda la orden como los mártires de Marmoutiers, los mártires de Mount Tabor, los mártires San Vicente, los benedictinos mártires de la guerra civil española y los trapenses de Africa entre otros.

Los monasterios han sido centros de reforma eclesial en tiempos de crisis. Los mismos monasterios se relajan cuando la Iglesia entra en alguna irregularidad, por llamar de algún modo a esas tensiones históricas, tal vez necesarias, para que la Iglesia tome nuevos bríos. No cabe duda de que sea dentro de los muros monásticos donde se inician las reformas de la Iglesia, son las semillas de fidelidad que germinan en toda la Iglesia. El mejor ejemplo lo tenemos con la reforma de Cluny, una autentica renovación en tiempo de escandalosa relajación. Por más de cien años los abades que gobernaron Cluny fueron santos y están canonizados oficialmente: Berno, Odo, Mayol, Odilón, Hugo…

San Beda Venerable traduciendo a  San Juan, por James Doyle Penrose.

San Beda Venerable traduciendo a  San Juan, por James Doyle Penrose.

En la cátedra de Pedro
Son muchos los hijos de San Benito se han sentado en el trono de San Pedro y algunos de ellos están en los altares o en proceso de beatificación. Solo menciono a algunos de los santos y beatos papas benedictinos. El primero fue San Gregorio Magno (540-604), de entre los más destacados están San León IV (¿ – 855), Gregorio VII o Hildebrando de Cluny (1073-1085), Beato Víctor III o de Montecassino (1087), San Celestino V o Pietro de Murrhone (1294) papa por unos meses ya que renuncio, Beato Urbano V (1362-1370) abad de San Víctor, de Marsella. Un papa benedictino que está en proceso de beatificación es Pio VII o Barnaba Chiaramonti (1800-1823) el cual fue elegido papa en el conclave secreto de Venecia y sufrió persecuciones por parte de Napoleón Bonaparte. El último de los papa benedictinos, aunque no está en lista de beatificación, fue Gregorio XVI elegido papa sin ser obispo ya que era cardenal Abad de San Gregorio en Roma. Su predecesor el Beato Pío IX, sin ser benedictino, fue el impulsor de la renovación monástica europea posterior a la Revolución Francesa y a las revueltas que le sucedieron, de cierta forma este gran papa es considerado por los monjes como padre y protector debido a su decisivo apoyo para evitar la extinción del monaquismo occidental.

La luz de los doctores
La Iglesia propone a una serie de santos como doctores, lo que implica que la doctrina y enseñanzas de sus escritos son luz cierta para la vida cristiana; el doctorado es un reconocimiento como maestro seguro de la fe. La iglesia católica pone tres condiciones para el doctorado: una doctrina eminente en sus escritos, la insigne vida de santidad y la declaración formal de la misma Iglesia. Solo 35 santos gozan del doctorado. De entre ellos 6 son benedictinos:

San Gregorio Magno. Uno de los 4 grandes doctores latinos junto con San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo.
San Anselmo de Canterbury. Proclamado doctor por Clemente XI en 1720.
San Pedro Damián, cardenal obispo de Ostia. Proclamado doctor por León XII en 1828.
San Bernardo de Claraval. Proclamado doctor por Pío VIII en 1830. Llamado Doctor melifluo.
San Beda el Venerable. Proclamado doctor por León XIII en 1899. Llamado Doctor admirable.
Santa Hildegarda de Bingen. Proclamada doctora por Benedicto XVI en 2012. Es la cuarta mujer que ostenta este título después de Santa Teresa de Ávila, Santa Catalina de Siena y Santa Teresa de Lisieux.

Cuerpo del Papa San Gregorio VII en Salerno. El monje Hildebrando de Cluny una vez elevado al papado emprendió una reforma profunda de la Iglesia. Murió en Salerno, exiliado de Roma. La frase grabada delante de su sepulcro es la que pronunció antes de morir: «He amado la justicia y odiado la iniquidad; por ello muero en el destierro».

Cuerpo del Papa San Gregorio VII en Salerno. El monje Hildebrando de Cluny una vez elevado al papado emprendió una reforma profunda de la Iglesia. Murió en Salerno, exiliado de Roma. La frase grabada delante de su sepulcro es la que pronunció antes de morir: «He amado la justicia y odiado la iniquidad; por ello muero en el destierro».

Santos de ayer y de hoy
Nuestros tiempos también tienen ejemplos de santidad inspirados en el ideal benedictino, actualmente han sido relativamente pocas las declaraciones oficiales de la Iglesia para beatificaciones y canonizaciones monásticas si se toma en cuenta los récords insuperables de Juan Pablo II. Aun así tenemos en el repertorio de los siglos XIX y XX a no pocos distinguidos hijos de San Benito de entre los que mencionó solo unos cuantos de los que ya fueron beatificados, canonizados o aun están en proceso.

Comencemos mencionando a Dom Prospero Gueranguer de la Abadía de Solems, fue el instrumento providencial que revivió la vida monástica y litúrgica de la Francia post revolucionaria. Dom Jean Baptist Muard, otro de los restauradores de la vida monástica, su causa de fue introducida con grandes esperanzas; según información proporcionada por la abadía postuladora, la causa está estancada por falta de recursos. De los nuevos monjes que están en los altares encontramos a la Beata Fortunata Viti, una hermana lega benedictina con experiencias místicas, iletrada que aconsejaba a los sabios de su tiempo. El Beato Marie Joseph Cassant joven trapense que tuvo problemas para alcanzar el sacerdocio, una vez ordenado únicamente vivió un año a su sacerdocio. El Beato Cardenal Ildefonso Schuster, abad y luego Arzobispo de Milán, liturgista y hombre de paz. También el Beato Plácido Riccardi de la Abadía de San Pablo en Roma que es de los más destacados nuevos santos en el moderno santoral monástico sus virtudes fueron reconocidas en vida incluso por el papa. Beato Dom Columba Marmion, destacado maestro espiritual del siglo XX, cuya vida se encuentra expresada en sus abundantes obras, lectura obligada para la formación del alma y la meditación según la espiritualidad monástica. El Beato Charles de Foucald, después de su conversión vivió con los trapenses y posteriormente como sacerdote ermitaño hasta su martirio en el desierto del Sahara. En proceso de canonización esta Dorothy Day, seglar norteamericana, oblata benedictina, prominente activista católica en el siglo XX muerta en 1980 así como Thomas Merton, trapense de la Abadía de Getsemaní en Kentucky. El último de los santos canonizados ha sido el hermano San Rafael Arnaiz Barón, monje de la Abadía de San Isidoro de Dueñas en Palencia (España); su testimonio es prueba de que la vida monástica y la alegría de la juventud no están en caminos opuestos. La enfermedad que le impido estar completamente entre los muros de la Abadía y que finalmente le condujo a la muerte no fue obstáculo para ser santo, sus escritos son hoy un referente de espiritualidad monástica contemporanea.

Santa Francisca Romana, estatua en la Basílica de San Pedro. En la iconografía de la santa suele aparecer su Ángel de la guarda con quien tenía  frecuentes coloquios.

Santa Francisca Romana, estatua en la Basílica de San Pedro. En la iconografía de la santa suele aparecer su Ángel de la guarda con quien tenía  frecuentes coloquios.

Conclusión
Es imposible para mí, espero que para otros no, hacer un recuento de siglos de santidad benedictina; personalmente es interesante el estudio de la transversalidad de los benedictinos con otras órdenes y tradiciones cristianas tanto orientales como de occidente; de esto se puede hablar muchísimo y profundizar hondo. Bastará recordar que Santo Tomás de Aquino estaba destinado para ser abad de Monte Cassino, lugar donde recibió su educación temprana, pero Dios le quería como luz fuera del claustro. Por designios de la Providencia el Doctor Angélico muere en otra casa benedictina: La Abadía cisterciense de Fossanova. Los monjes tienen un aprecio enorme por este santo no olvidando que antes de ser dominico fue oblato benedictino.

La tradición oriental, en especial la ortodoxa, aprecia el monaquismo benedictino y reconoce a los santos anteriores al “gran cisma”. San Gregorio es llamado “el dialoguista” y San Benito se encuentra entre los grandes santos de la Iglesia. Pocos saben que los ortodoxos veneran a los santos de occidente en especial a los monjes y confesores de la fe que son en muchas ocasiones desconocidos en la tradición latina.

La mina de hijos de San Benito es muy vasta y lo que de ella podemos sacar es impensable en un breve escrito. Creo que visitar un monasterio o abadía de observancia regular puede dar un panorama más amplio de lo que es la heroicidad de las virtudes cristianas bajo la Santa Regla, no tanto a nivel cognoscitivo sino vivencial. Pero no hay que olvidar que no todo es miel y color de rosa. En algunos lugares de Europa las abadías están cerrando una tras otra debido a la escasez de vocaciones. Solo en los monasterios de observancia puede verse una notable alza en peticiones de ingreso y permanencia. Un joven Prior de un monasterio con aumento de vocaciones mostro un ejemplar de la Santa Regla a unos viejos abades que le preguntaron cuál era el secreto para el florecimiento de su nueva fundación frente a la decadencia de las antiguas abadías. Esto dice más que las palabras.

Para terminar presento un elenco de cerca de 1,200 hijos de san Benito en los altares, lo que es poco frente al número total de santos reconocidos por la orden. La palabra venerable o beato no siempre corresponde al actual sentido en relación a los santos. Ejemplo es que para algunos monasterios a un santo le tienen por beato o viceversa (p. ej. San Orlando de Vallumbrosa o la beata Gisela a veces mencionada como venerable). Algunos de los santos mencionados no fueron benedictinos pero se les reconoce como benefactores o de especial referencia con la Orden, como San Oliver Plunket y Santa Teresa de Lisieux (la cual tuvo formación benedictina en su infancia).

San Alberico de Citeaux recibe la cogulla monástica de la Santísima Virgen.

San Alberico de Citeaux recibe la cogulla monástica de la Santísima Virgen.

Los nombres que aparecen en negritas son de los más conocidos o destacados dentro y fuera de la Orden.
A
Abades de Cluny: Beato Berno, Santos Odo, Mayol, Odilón y Hugo
San Abbo de Fleury
San Abel
San Abundo
San Acario
San Adalardo
San Adalberón de Wurzburgo
San Adalbero de Ellwangen.
San Adalberto de Magdeburgo
San Adalberto de Praga
San Adalgiso
San Adalrico
San Adamnan de Coldingham
San Adamnan de lotia
San Adegrino
San Adelberto Oberaltaicb
San Adelberto de Echternach
San Adelelm de Burgos
San Adelelm de Engelberg
San Adeleno
San Adelfio
San Adjuto
San Ado
San Adolfo
San Adrián
San Agatón, papa
San Agilolfo
San Agilo
San Agnello
San Agofredo
San Aicardo
San Aidan
San Aigulpbo
San Ailred de Rievaulx
San Aiman
San Aimo
San Alarico
San Alberico de Citeaux
San Albero
San Alberto de Crespín
San Alberto de Sestri
San Albuino
San Alcmundo

San Odilón Abad de Cluny absorto en oración.

San Odilón Abad de Cluny absorto en oración.

San Aldalberto, obispo y mártir
San Aldemar
San Aldhelm
San Aldo
San Aldrich
San Alferio
San Alfrico
San Alfwoldo
San Altfriedo
San Altigiano
San Alto
San Alvitus
San Amadeo
San Amando de Lerins
San Amando de Mastricht
San Amato de Nusco
San Amato de Remiremont
San Amato de Sion
San Ambrosio
San Amico
San Amnicado
San Amor
San Amulwino
San Anastasio de Colocza
San Anastasio de Córdova
San Anastasio de San Miguel
San Andrés de Elnon
San Angilberto
San Ansbaid
San Ansberto
San Anschar
San Ansegisus
San Anselin de Lerins
San Anselmo de Canterbury, obispo y doctor de la Iglesia
San Anselmo de Lucca
San Anselmo de Nonantula
San Ansfried
San Ansteus
San Ansuerus
San Antimo
San Antonino
San Antonio de Monte Cassino
San Antonio de Roma
San Apolinar de Monte Cassino
San Appian
San Ardagnus
San Ardo Smaragdus
San Argimiro
San Arnulfo
San Arnulfo de Gap
San Arnulfo de Soissons
San Arnulph de Metz
San Asker
San Atilano de Zamora
San Attalo
San Atto
San Audomar
San Aureliano
San Auremundo
San Aymard de Cluny
San Azo

Lienzo anónimo de Santa Aldegunda, abadesa, en su iglesia de Villenoy, Francia.

Lienzo anónimo de Santa Aldegunda, abadesa, en su iglesia de Villenoy, Francia.

Santa Acca
Santa Ada
Santa Adela
Santa Adelaida de Bellich
Santa Adelaida de Burgundy, emperatriz
Santa Adelgundis de Maubeuge
Santa Adelgundis Drongen
Santa Adeloga
Santa Adelsindis
Santa Agilberta
Santa Aldetrudis
Santa Aldetrudis de Maubeuge
Santa Amalberga de Maubeuge
Santa Amalberga de Muensterbilsen
Santa Angadrema
Santa Anstrudis
Santa Antonia de Orleans
Santa Aseelina
Santa Attala
Santa Aunofledis
Santa Aurea de Cuteclara
Santa Aurea de Milán
Santa Aurea de Paris
Santa Austreberta

Beato Abbo de Auxerre
Beata Aleidis de Villich
Beata Adelviva
Beata Alda
Beata Aleidis de Cambre
Beato Adán
Beato Alacrino
Beato Alan
Beato Albertin
Beato Alberto de Bologna
Beato Alberto de Monte Alceto
Beato Alberto de Pontida
Beato Alberto de Schoenberg
Beato Alcuino
Beato Alejandro de Citeaux
Beato Alejandro de Foigny
Beato Alfege
Beato Amaswind
Beato Ambrosio Barlow
Beato Ambrosio Chevreux
Beato Andrés de Clairvaux
Beato Andrés de Strumis
Beato Ángel al Aquapagana
Beato Ángel de Masatio
Beato Ángel of Monte Cassino
Beato Ángelo Senesius
Beato Anselmo de Hemmenrode
Beato Ansologus
Beato Ansuin
Beato Antonio de Winglic
Beato Arduin
Beato Armando de Rance
Beato Arnaldo de Catani
Beato Arno

Vitral de Santa Aleth y San Tescelín ofreciendo a su hijo San Bernardo. Abadia de Mariawald, Alemania. S. XVI

Vitral de Santa Aleth y San Tescelín ofreciendo a su hijo San Bernardo. Abadia de Mariawald, Alemania. S. XVI

Venerable Angelrannus
Venerable Adelgar
Venerable Adelhardo
Venerable Adelwin
Venerable Adeodata
Venerable Agibodo
Venerable Agrino
Venerable Alawico
Venerable Alban
Venerable Alberico
Venerable Aldulfo
Venerable Aligerno
Venerable Anno de Micy
Venerable Anno de Worms
Venerable Ansoaldis
Venerable Apolinar de Monte Cassino

B
San Baronto
San Baboleno de San Mauro
San Babolenus de Malmedy
San Bainus
San Balterio
San Bardo
San Barnardo
San Bartolomé de Durham
San Bartolomé de Marmoutier
San Bartolomé de Poblete
San Bavo Alowinus
San Beda Venerable, Doctor.
San Bellendio
San Bellerio
NUESTRO SANTO PADRE BENITO, padre de los monjes, patrón de toda Europa
San Benigno de Moyenmoutier
San Benito de Albenga.
San Benito Biscop
San Benito Camaldulense
San Benito de Aniane
San Benito de Braunau
San Benito de Chiusa
San Benito de Poitiers
San Benito Kantwerk
San Benito Sentino
San Benno de Meissen
San Benno de Metz
San Berardo
San Berchario
San Berengario
San Bernardo cardenal
San Bernardo de Clairvaux, abad y doctor de la Iglesia
San Bernardo de Poplet
San Bernardo de Tiron
San Bernardo de Val de Iglesias
San Bernardo de Vich

San Bernardo Tolomeo. Fresco del s. XV de, en Monte Oliveto, Italia. Benedicto XVI sanciono su culto canonizándolo el 21 de febrero de 2009.

San Bernardo Tolomeo. Fresco del s. XV de, en Monte Oliveto, Italia. Benedicto XVI sanciono su culto canonizándolo el 21 de febrero de 2009.

San Bernardo Tolomeo
San Bernwardo
San Bertario
San Bertilo
San Bertin
San Bertoldo de Steyergarsten
San Bertrand
San Bertulfo de Bobbie
San Bertulfo de Renty
San Betto
San Beuno
San Blaitmaico
San Blidulfo
San Bobino
San Bodo Leudinus
San Bogumilo
San Boisilo
San Bonfilio
San Bonifacio IV, papa
San Bonifacio de Lausanne
San Bonifacio de Villers

San Bonifacio, Apóstol de Alemania
San Bonifacio, Apóstol de Rusia
San Bonitus
San Bononio
San Boso
San Botulfo
San Botwino
San Bova
San Brithwaldo
San Brithwoldo
San Brituno
San Bruno de Segni
San Bundlino
San Burkardo
Sant Bertram
Santa Balda
Santa Basilissa
Santa Bathilda
Santa Begga
Santa Benedieta
Santa Berlinda de Meerbeke prima de San Amando
Santa Berta de Blangy
Santa Bertila
Santa Bertila
Santa Bilhildisia
Santa Blithildis
Beata Beatriz de Este
Beata Benincasa
Beata Berno
Beata Berta de Cauriglia
Beata Briolaya
Beato Badilo
Beato Balderico de Montefaucon
Beato Balderico de Salzburgo
Beato Baldwino
Beato Balsamus
Beato Balto
Beato Baudachario
Beato Benigno de Vallombrosa
Beato Benito de Capua
Beato Benito de San Lorenzo
Beato Beringer
Beato Bernard de Tarouca
Beato Bernardo de Clairvaux
Beato Bernardo de Maurienne
Beato Bernardo de Sauve-Majeure
Beato Bernario
Beato Bernoldo
Beato Bertoldo de Loccum
Beato Blitmundus
Beato Bruno de Ottobeuren
Beato Bruno de Scheyern
Venerable Beatriz de Nazareth
Venerable Benno de Hamburg
Venerable Bernardo de Marmoutier
Venerable Bernardo de Toledo
Venerable Berneredo
Venerable Bruno de Hirschau
Venerable Bruno de Paris
Venerable Bruno de Verden
Venerable Burkardo

Ilustración del Sacramentario de Fulda, S. XI con dos escenas  de la vida de San Bonifacio. Bautizando y siendo martirizado.

Ilustración del Sacramentario de Fulda, S. XI con dos escenas  de la vida de San Bonifacio. Bautizando y siendo martirizado.

C
San Cadroe
San Caedmon
San Carlos monje
San Celestino V, papa
San Ceolfrido
San Ceolwulfo
San Chagnoaldo
San Christian de Braunau
San Cincuino
San Cirano
San Claro de Seligenstadt
San Claro de Viena
San Claudio
San Clinio
San Columba
San Columbano

San Columbino
San Condedo
San Condelue
San Congan Abad
San Cono
San Constantino monje
San Convoyon
San Corbiniano
San Cristobal monje
San Cumiano
San Cutberto
Santa Cecilia de Remiremont
Santa Cecilia de Susteren
Santa Clodesindis
Santa Constabilisa
Santa Cunegunda, emperatriz, esposa de San Enrique II
Santa Cutburga
Santa Celidonia
Beata Catalina de Milán
Beata Clotsendis
Beato Candido Furlong
Beato Carlmann
Beato Cassiano Spiss.
Beato Claudio
Beato Columba Marmion, Abad
Beato Compagni de Padua
Beato Conhojarn
Beato Conrado de Clairvaux
Beato Conrado de Engelberg
Beato Conrado de Mondsee
Beato Cristian de Chartres
Venerable Christian de Colonia
Venerable Christian de Wuerzburgo
Venerable Conrado de Heisterbach

Dorothy Day, Obl. OSB. Periodista y activista católica norteamericana del siglo XX. La imagen corresponde a una serie de tapices en St. Sthepen the Deacon Parish en El Paso, Texas. La aureola es incorrecta en esta imagen porque no está formalmente beatificada.

Dorothy Day, Obl. OSB. Periodista y activista católica norteamericana del siglo XX. La imagen corresponde a una serie de tapices en St. Sthepen the Deacon Parish en El Paso, Texas. La aureola es incorrecta en esta imagen porque no está formalmente beatificada.

D
San David
San David de Wales
San Deocaro
San Deodato
San Desiderio (Didier) de Longret
San Desiderius (Didier) de Pistoya
San Deusdedit abad de Monte Cassino
San Diey
San Disibod
San Dodo de Lobbe
San Domiciano
San Donato de Besancon
San Donato de Sicilia, discípulo de San Benito, mártir en Sicilia.
San Druthmaro
San Dulcardo
San Dunstano
Santa Digna
Santa Doda
Santo Domingo de Silos
Santo Domingo de Sora
Santo Domingo Loricatus
Beato Daniel de Murano
Venerable Daniel de Cambron
Venerable Daniel de Hemmenrode
Venerable Daniel de Schoenau
Venerable Desiderius (Didier) de la Cour
Venerable Dida
Venerable Diemudis
Venerable Dionysius I’Argentier
Venerable Domingo de Vernagolli
Venerable Durando

E
San Eadberto
San Ebbo
San Eberardo de Ebersheimmuenster
San Eberardo de Salzburgo
San Eberardo de Schaffhausen
San Ebremundo
San Ebrulfo
San Egbert de Iona
San Egelnoto
San Egidio
San Egwin
San Eleuterio
San Elfege (Alfege) de Canterbury
San Elfege de Winchester
San Elías de Córdova
San Elías de Sainte-Foi
San Eloquio
San Elzeario
San Emiliano
San Emiliano de Saligny
San Emiliano de san Millan
San Emmerio
San Eneco
San Engelmundo
San Erardo
San Eremberto
San Erick
San Erkenbodo
San Ermenfrido
San Ermin
San Erminoldo
San Esteban de Rieti
San Esteban de Verdun

San Esteban Harding y San Vaast presentan los modelos de sus iglesias a Nuestra Señora.

San Esteban Harding y San Vaast presentan los modelos de sus iglesias a Nuestra Señora.

San Esteban Harding
San Esteban Sanctius
San Esterwin
San Ethelwaldo
San Ethelwoldo de Lindisfarne
San Ethelwoldo de Winchester
San Etto
San Eudo
San Euquerio de Orleans
San Euquerio de Lerins
San Eustasio
Santa Eanswida
Santa Earkongota
Santa Ebba, la anciana
Santa Ebba, la joven
Santa Edburga
Santa Edelburga
Santa Ediltrudis
Santa Edith
Santa Eduviges, tía de Santa Isabel de Hungría
Santa Ehrentrudis
Santa Elfeda (Elfleda) princesa y abadesa
Santa Elfleda de Ramsey
Santa Elfleda de Strenshall

Santa Epifanía de Pavía, Hermana del rey Rachis
San Erconwaldo
Santa Ermenburga
Santa Ermenilda (Hermengilda) viuda, hija de Santa Sexburga y el rey Erconberto de Kent
NUESTRA MADRE SANTA ESCOLÁSTICA, Hermana gemela de San Benito
Santa Ethelburga de Barking
Santa Ethelburga de Lyming
Santa Etheldrita
Santa Eugenia
Santa Eusebia de Hamay
Santa Eusebia de Marsella
Beata Eufemia
Beato Eberardo de Einsiedeln
Beato Elias de Cologne
Beato Engelberto de Zulpich
Beato Enrique de Pontida
Beato Enrique de Witskeld
Beato Esteban de Palermo
Beato Esteban IV, papa
Beato Eugenio de Toledo
Beato Eugenio III, Papa
Beato Eusebio de Monte San Victor
Venerable Eberardo de Villers
Venerable Egbert de Trier
Venerable Egbert de Villers
Venerable Egelrodo
Venerable Egil
Venerable Egino
Venerable Egwardo
Venerable Eigil
Venerable Elfget
Venerable Ellinger
Venerable Emmo
Venerable Engelberto de Admont
Venerable Erizzo
Venerable Erluin
Venerable Ernesto de Neresheim
Venerable Eusebio de Venecia
Venerable Evrardo
Venerable Ezzo
Venerable Enrique de Ochsenhausen
Venerable Enrique de Heisterbach
Venerable Enrique de Hemmenrode
Venerable Enrique de Villers
Venerable Enrique Luebeek

Santa Francisca Romana anuncia el fin de la plaga. Pintura de Nicolás Poussin.

Santa Francisca Romana anuncia el fin de la plaga. Pintura de Nicolás Poussin.

F
San Famiano
San Fausto de Monte Cassino
San Fausto de Siracusa
San Félix de Córdova
San Félix de Fritzlar
San Fibitio
San Filiberto
San Fintano
San Firmano
San Fitweten
San Florberto de Mont Blandin
San Forannan
San Fredegando
San Frodoberto.
San Froilan
San Froilan, obispo de León
San Frongentio
San Fructuoso
San Fulgencio

San Fulrado
San Furseo
Santa Fandila
Santa Fara
Santa Franca
Santa Francisca Romana, patrona de los oblatos junto con San Enrique.
Santa Frideswida
Beato Federico de San Vaast
Beato Félix de Chieti
Beato Félix de Fleury
Beato Ferdinand (Fernando)
Beato Floro
Beato Fortis
Beato Frowin
Beato Fulco
Venerable Falco
Venerable Félix O’Dullany
Venerable Fingenio, Abad de San Félix en Metz
Venerable Florbert de Corbie
Venerable Francisco Leuthner
Venerable Francisco Levorot
Venerable Frederic de Hirschau
Venerable Frodoin
Venerable Fulcardo

G
San Galgano
San Gall
San Gaudencio
San Gebizo
San Genesio de Besue
San Genesio de Lyons
San Gennadio
San Geraldo
San Gerardo de Besue
San Gerardo de Braga
San Gerardo de Brogne
San Gerardo de Macon
San Gerardo Sagredo
San Geremar
San German de Granfel
San German Taloire
San Geroldo
San Gervino
San Gerwaldo
San Ginguriano
San Girard
San Gislemar
San Gisleno de Zell
San Goderico
San Godhardo
San Godo
San Godofredo Amiens
San Goslino
San Gregorio de Ostia
San Gregorio de Terracina
San Gregorio de Utrecht

Éxtasis de San Gregorio I Magno, por Peter Paul Rubens.

Éxtasis de San Gregorio I Magno, por Peter Paul Rubens.

San Gregorio I Magno, primer papa benedictino
San Gregorio II, papa
San Gregorio VII, papa
San Grimbaldo
San Guarino
San Guentero de Niederaltaich
San Guiberto
San Guido de Casauria
San Guido de Pomposa
San Guitmar
San Gumberto
San Gurloesio
San Gutlaco
Santa Gertrudis de Hamay
Santa Gertrudis de Nivelles
Santa Gertrudis la Grande
Beata Gundrada
Beato Garino
Beato Gerardo de Clairvaux
Beato Gerwino
Beato Goberto
Beato Godofredo de Villers
Beato Godofredo de Corvey
Beato Godofredo de Langres
Beato Godofredo Pacomio

Beato Gordiano, senador romano, padre de San Gregorio Magno
Beato Gregorio de Einsiedeln
Beato Gregorio de Nonantula
Beato Guillermo de Maniaco
Beato Guillermo de Hirschau
Beato Gundekar
Beato Guntardo
Beato Gwerwich de Waldsassen
Venerable Galdric
Venerable Gerard de Fontenelle
Venerable Gerardo de Cluny
Venerable Gerbert de Fontenelle
Venerable Gilberto el grande
Venerable Gisela
Venerable Gisla
Venerable Goderano
Venerable Godofredo de Winchester
Venerable Gómez
Venerable Goswin
Venerable Gradulfo
Venerable Guicardo
San Guillermo de Bourges
San Guillermo de Dijon
San Guillermo de Valgellon
San Guillermo Monte Vergine
Venerable Guinizo
Venerable Gundulfo
Venerable Gunfrido
Venerable Guntaro
Venerable Guntildia
Venerable Gunzelin

Precursora de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Vidriera contemporánea en Dalton, EEUU.

Precursora de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Vidriera contemporánea en Dalton, EEUU.

H
San Habentio
San Hadulfo
San Haimon.
San Hathebrando
San Hedwig
San Heldrado
San Helladio
San Herberto de Rennes
San Herberto de Wearmotith
San Hermelando
San Hilario
San Hildegrim
San Hildeman
San Hildulfo
San Honorato
San Hugberto
San Hugo de Cluny
San Hugo de Anzy-le-duc
San Hugo de Auxerre
San Hugo de Bonnevaux
San Hugo de Grenoble
San Hugo de Marchiennes
San Hugo de Rúen

San Hunfrido
Santa Haberilla
Santa Hadelina
Santa Hadeloga
Santa Harlindisia
Santa Hedda de Dorchester
Santa Hercantrudis
Santa Hereswida
Santa Hilda
Santa Hildegarda de Bingen, Abadesa y Doctora de la Iglesia
Santa Hildegunda
Santa Hildelita
Santa Hildemarca
Santa Hiltrudis de Bingen
Santa Hiltrudis de Liessics
Santa Humbelina, Hermana de San Bernardo
Santa Humilitas
Santa Huna
Santa Hunegundis
Beata Hazeka
Beata Heluisa
Beata Hunechildia
Beato Hartmano
Beato Harveo
Beato Hatto
Beato Herman de Colonia
Beato Hugo de Tennebach
Venerable Halinardo
Venerable Hartwich.
Venerable Haymo
Venerable Hedda de Medehamstede
Venerable Helinwardo
Venerable Henry de Marcy, cardenal
Venerable Hereswitha
Venerable Herluin
Venerable Herman Contractus
Venerable Herman de Marienberg
Venerable Herman de Niederaltaich
Venerable Herman de Villers
Venerable Herveus, discipulo de san Bernardo
Venerable Higbaldo
Venerable Hildeberto
Venerable Hildeburg
Venerable Himmana
Venerable Hincmar
Venerable Hogerus
Venerable Homodeus
Venerable Hucbaldo
Venerable Hugo Faringdon
Venerable Hugo Lantenas
Venerable Hugo Norwold
Venerable Hugo, abad en Roma
Venerable Humberto

anta Hildegarda instruyendo a las monjas de su Abadía. Es la 4ª doctora de la Iglesia y la 6ª. de origen benedictino.

anta Hildegarda instruyendo a las monjas de su Abadía. Es la 4ª doctora de la Iglesia y la 6ª. de origen benedictino.

I
San Ildefonso
San Isaac de Braunau
San Isaac de Córdoba
San Isidoro
San Istmido
San Istmo
San Itamar
Santa Ina
Santa Inés, emperatriz
Santa Isabel de Schonau
Santa Isabel Rose
Santa lrmina
Beata Ida de Nivelle
Beata Ilduara
Beata Inés de Venosa
Beata Irmengarda
Beata Irmina de Opfalzel, hermana de Santa Adela
Beata Itta
Beato Idesbaldo
Beato Ildefonso Schuster, obispo y Cardenal
Venerable Ida de Louvaina
Venerable Isabel de Spalbeke
Venerable Isembard
Venerable Iso

J
San Jeremías
San Jodoco
San Jonato
San Jorge de Vabres
San Juan de Beverley
San Juan de Gubbio
San Juan de Monte Marano
San Juan de Moyenmoutier
San Juan de Roma
San Juan Apulus
San Juan de Braunau
San Juan de Matera
San Juan de Mecklenburg
San Juan de Meda
San Juan de Parma
San Juan de Polonia
San Juan de San Malo
San Juan de Valencia
San Juan Francardus
San Juan Gualberto
San Junian
San Justo
Santa Juana de Lestonnac
Santa Juliana
Santa Jutta
Beata Joanna M. Bonomo
Beata Judith
Beata Juetta de Huy
Beata Juliana de Venecia
Beata Justina
Beato Jaime de Certaldo
Beato Jaime de Parano
Beato Jerónimo de Praga
Beato Joaquín de Fiore
Beato Joel de Pulsano
Beato Jordán
Beato Jordan Forzate
Beato Joscio
Beato Juan Beach
Beato Juan de Aune
Beato Juan de Gorze
Beato Juan de Monte Vergine
Beato Juan de Montfort
Beato Juan de Montmirail
Beato Juan de Surdis
Beato Juan Eustaquio
Beato Juan Rainuzzi
Beato Juan Zurita
Venerable Jacobina de Blemur
Venerable Jaime de Graffl
Venerable Jaime de Herculano
Venerable Jaime Gerius
Venerable Jarento
Venerable Jaspardo de Winek
Venerable Jerónimo Arminius
Venerable Jerónimo de Corsica
Venerable Joaquín de Maria-Zell
Venerable José de San German
Venerable Juan de Chianones
Venerable Juan de la Barriere
Venerable Juan Dederoth
Venerable Juan I de Monte Cassino
Venerable Juan III de Monte Cassino
Venerable Juan Roberts

Beato Ildefonso Schuster, OSB. Abad de San Pablo Extramuros en Roma y luego Cardenal Arzobispo de Milán durante la II Guerra Mundial.

Beato Ildefonso Schuster, OSB. Abad de San Pablo Extramuros en Roma y luego Cardenal Arzobispo de Milán durante la II Guerra Mundial.

K
Santa Kyneburga
Santa Kynedrida
Santa Kyneswida

L
San Lamberto de Lyons
San Lamberto de Maastricht
San Lamberto de san Gislen
San Lamberto de Venecia
San Landelin
San Landrico
San Landulfo
San Lauteno
San Leandro
San León de Nonantula
San Leodegardo, Obispo de Atún y mártir
San León de Cava
San Leon IV, papa
San Leotadio
San Leovigildo
San Leutfrido
San Libencio
San Lidano
San Lohemelo
San Lomer
San Lorenzo de Canterbury
San Ludger
San Ludolfo
San Ludwin
San Lullus
Santa Landrada
Santa Limbania
Santa Lioba
Santa Lutgarda
Beato Lanfranco
Beato Leopardo
Beato Lorenzo
Beato Lorenzo de Fanello
Venerable Lanzo
Venerable Lethwin
Venerable Leutberta
Venerable Louis de Blois
Venerable Luis de Estrada

M
San Macallan
San Magnus
San Malaquías obispo
San Malco
San Marcardo de Hildesheim
San Marciano
San Marcuarto de Pruem
San Mariano
San Marino de Griesstetten
San Marino de San Savin
San Marnoco
San Marquelm
San Martin de Braga
San Martin de Corbie
San Martin de Valparaíso, discípulo de san Bernardo
San Martin de Vertou
San Mateo de Braunau
San Maurilio
San Mauro de Cesena
San Mauro de Glanfeuil
San Mauro de Pecs
San Mauroncio de Breuil
San Mauroncio de Glonne
San Maximiano
San Mayol de Cluny
San Mederico
San Meinrad de Einsiedeln
San Melito
San Menelo
San Merulo
San Moderannus
San Modesto
San Morando
San Mumbolo
San Mummolen
San Mummolo

Milagro de la Beata Mafalda, abadesa de Arousa. En la pintura pueden verse los atributos iconográficos a sus pies: cetro y corona. Al fondo, sobre la puerta del monasterio en llamas, aparece el escudo de Portugal.

Milagro de la Beata Mafalda, abadesa de Arousa. En la pintura pueden verse los atributos iconográficos a sus pies: cetro y corona. Al fondo, sobre la puerta del monasterio en llamas, aparece el escudo de Portugal.

Santa Mactefledia
Santa Madelberta
Santa Madelgisila
Santa Margarita de Inglaterra
Santa María de Córdoba
Santa Matilde de Helfta
Santa Matilde de Spanheim
Santa Merwina.
Santa Milburga, Hermana mayor de S. Mildred
Santa Mildgytha
Santa Mildred
Santa Modesta
Beata Magdalena del Santísimo Sacramento
Beata Mafalda

Beata Margarita de Amelia
Beata Margarita de Rupertsberg
Beata Margarita de Valdeduc
Beata Maria Adeodata, beatificada en 2001
Beata Matildia
Beato Macario
Beato Mateo, cardenal
Beato Mauricio
Beato Megingoz
Beato Meginhard
Beato Meinrad de Sassovivo
Beato Melior
Beato Merbodo
Beato Murcherad
Venerable Manegold
Venerable Mansueto
Venerable Marcuardo de San Blasien
Venerable Margarita de Faenza
Venerable Margarita de Val de Grace
Venerable Maria de Azevedo
Venerable Maria de Carrizo
Venerable Martin, cardinal
Venerable Mauro Herbst
Venerable Mazelino

N
San Neot
San Nidgar
San Nonnoso
San Notingo
Santa Notburga
Beato Nicolás de Vaucelles
Beato Notker Balbulus
Venerable Notker Labeo

O
San Odilo
San Odilón de Cluny
San Odo de Cluny

San Odo de Tulle
San Odo el bueno
San Oliver Plunket, Obispo y Mártir
San Onneno
San Osvaldo
San Othmar
Santa Odilia
Santa Offa
Santa Opportuna
Santa Ositha
Beato Oderisio
Beato Odo de Cambrai
Beato Olberto
Beato Orlando de Vallumbrosa
Venerable Oderisio Pierio

Las beatas cistercienses: Teresa, Sancha y Mafalda. Muy veneradas en Portugal.

Las beatas cistercienses: Teresa, Sancha y Mafalda. Muy veneradas en Portugal.

P
San Pablo de Córdoba
San Pablo de Verdun
San Paduino
San Paldo
San Palladius
San Pardulfo
San Parisius
San Pascasio Radbert
San Pascual I, papa
San Paterno de Abdinghofen
San Paterno de Bray-sur-Seine
San Paulino de York
San Pedro de Canterbury
San Pedro Anagni
San Pedro Damián, Cardenal y Doctor de la Iglesia
San Pedro de Cava
San Pedro de Córdoba
San Pedro de Osma
San Pedro de Tarentaise
San Pedro Urseolus
San Petronax
San Pirminio
San Placido de Pretula
San Placido y compañeros protomartires benedictinos. Entre los compañeros estaba su hermana santa Flavia y los monjes Eutiquio, Victorino, Donato, Firmato y Fausto. Su fiesta es celebrada el 5 de octubre. Los revisionistas pusieron en duda que San Placido discípulo de San Benito fuera el mismo que el mártir aquí mencionado. Los benedictinos trasladaron su fiesta junto con San Mauro al 15 de enero, celebrándolo como confesor.
San Poncio de Avignon
San Poppo
San Poreario
San Preyecto
San Procopio
Santa Pomposa
Beata Paula
Beato Pedro de San Juley
Beato Pedro de Subiaco
Beato Pedro Aldobrandini
Beato Pedro Chateauneuf
Beato Pedro de Caprario
Beato Pedro de Montepiano
Beato Pedro de Portugal
Beato Peregrino
Beato Poncio de Puy-en-Velais
Beato Probo
Venerable Pablo de Monte Cassino
Venerable Paul de Moll

R
San Rábano Mauro
San Radbodo
San Ramiro
San Ramualdo Abad
San Randoaldo
San Raymundo de Fitero
San Raynaldo de Nocera
San Raynardo
San Raynerio
San Remaclo
San Remberto
San Renovato
San Ricario
San Ricmiro
San Rigoberto
San Ritberto
San Roberto Aurillac
San Roberto de Citeaux
San Roberto de Molesme
San Roberto de Newminster
San Roberto de Sicilia
San Rodingo
San Rodio
San Rodulfus
San Román Abad, quien introdujo en la vida eremítica a Nuestro Padre San Benito y le proveyó del sustento por tres años en Subiaco.
San Romarico
San Romualdo Abad
San Rudolfo de Taloire
San Ruperto de Salzburgo

Icono de la Madre de Dios del Signo con los fundadores de Citeaux los Santos Roberto de Moles, Alberico y Esteban Harding.

Icono de la Madre de Dios del Signo con los fundadores de Citeaux los Santos Roberto de Moles, Alberico y Esteban Harding.

Santa Relindisa, experta en bordado y pintura
Santa Rudesinda
Santa Ricarda, emperatriz
Santa Rietrudis
Beata Raquilda
Beata Riquilda
Beato Rasso
Beato Raynald de Foigny
Beato Ricardo de Altwoerth
Beato Ricardo de San Vannes, apodado Gratia Dei
Beato Ricardo Whiting, ultimo abad de Glastonbury , Inglaterra.
Beato Roberto de Clairvaux
Beato Roberto de Mataplatia
Beato Roberto de Soleto
Beato Roderico
Beato Rodolfo
Beato Rodolfo de Camaldoli
Beato Rodulfo
Beato Rogelio de Elan
Beato Rufino
Beato Ruperto de Ottobeuren
Beato Ruperto de Tegernsee
Beato Rustico
Venerable Regimberto
Venerable Remigio
Venerable Ricardo, abad de Fountains en Yorkshire
Venerable Riquerio de Monte Cassino
Venerable Romualdo de Fabriano

S
San Sabas
San Sabiniano de Carmeri
San Sabiniano de Córdova
San Sebbi
San Serenico
San Servus Dei
San Severin
San Siagrio
San Sidonio
San Sigberto
San Sigfrido
San Silvano
San Silvestre Gozzolini
Santa Silvia, madre de San Gregorio Magno
San Simeon de Cava
San Simeon de Policastro
San Simon de Crespy
San Simperto
San Simplicio
San Sisebuto
San Siviard
San Sola
San Specioso
San Spinolo
San Suitbert el joven
San Suitberto.
San Sulpicio Pio
San Switin

Cuerpo del Beato Plácido Riccardi, OSB en San Pablo Extramuros.  Beatificado por Pio XII en 1954.

Cuerpo del Beato Plácido Riccardi, OSB en San Pablo Extramuros.  Beatificado por Pio XII en 1954.

Santa Salaberga
Santa Sennorina
Santa Sethrida
Santa Severa
Santa Sexburgis
Santa Sicaria
Santa Sigirada
Santa Sperandea
Beata Salome
Beata Sancia
Beata Sandra
Beata Santuccia
Beata Sibylla de Gagis
Beata Sigolena
Beato Salvius
Beato Sigo
Beato Silvestre de Florencia
Beato Simon de Aune
Beato Sperandeo
Venerable Savinus
Venerable Serafina Caietana
Venerable Sigred
Venerable Simon de Caziae

U
San Ulrico de Augsburgo
San Ulrico de Breisgau
San Ultano
San Ursicino
San Ursmaro
Beato UIrico de Kaisersheim
Beato Urbano II, papa
Beato Urbano V, papa

Beato Utto, primer abad de Metten en Bavaria

V
San Valerio
San Verdino
San Veremundo de Meda
San Vicelino
San Vicente de Lerins
San Vicente de Leon
San Vicente de Soignies
San Victoriano
San Villano
San Vimio
San Virgilio
San Virilo, abad en San Salvador en Leira, Navarra
San Vital de Salzburgo
San Vital de Savigny
San Vulgiso
Santa Ventila
Santa Vivina
Beato Victor III, papa
Venerable Venerio
Venerable Victor
Venerable Vulrick

Santa Walburga Abadesa. Tabla del maestro de Messkirch.

Santa Walburga Abadesa. Tabla del maestro de Messkirch.

W
San Walabonso
San Walafrido
San Walarico
San Waldeberto
San Walten
San Walter de Pontoise
San Wandregisilo
San Wicterpo
San Wigberto
San Wilfrido
San Willeado
San Willibaldo
San Willibrordo, obispo
San Wimo
San Winefrido
San Winewaldo
San Winnebaldo
San Winoc
San Wistremundo
San Witgar
San Wolbodo
San Wolfelm
San Wolfgang
San Worardo
San Wulfero
San Wulframo
San Wulmar
San Wulsin
San Wulstan
San Wunibaldo
Santa Walburga, abadesa de Eichstaett, Bavaria
Santa Waldetrudis
Santa Wendelin
Santa Wereburga
Santa Wiborada
Santa Wiganda
Santa Wilfetrudis
Santa Wilgis
Santa Wiltrudis
Santa Wulfhildis de Barking
Beata Wulfhildis de Wessobrunn
Beato Walter de Bierbeke
Beato Wando
Beato Wifredo
Beato Witmer
Venerable Walter de Cluny
Venerable Walter de Mondsee
Venerable Werner
Venerable Wibaldo
Venerable Wilden
Venerable Witburga
Venerable Witmar
Venerable Wolberto

Y
San Ysarnus

Z
San Zacarías, papa
San Zimio
San Zósimo

Frontal de plata que cubre el altar de la Basílica de Monte Cassino, San Benito rodeado de sus hijos. Escultor Antonio Selva.

Frontal de plata que cubre el altar de la Basílica de Monte Cassino, San Benito rodeado de sus hijos. Escultor Antonio Selva.

Et alibi aliorum plurimorum sanctorum Martyrum et Confessorum atque sanctarum Virginum.
Y en otra parte muchos otros santos mártires y confesores, así como también santas vírgenes.

Poncho


[1] Se llamará Santa Regla al código monástico escrito por San Benito bajo el cual se rigen los benedictinos y todas las ramas que han salido de ellos.
[2] Una parte de estas congregaciones ya están extintas, han dado paso a institutos de fundaciones recientes agremiadas a la Orden por la Santa Regla.
[3] A inicios del s. XIV los benedictinos habían dado no menos de 24 papas y más de 1.500 santos canonizados oficialmente más los de culto inmemorial. Se había inscrito entre sus miembros a 20 emperadores, 10 emperatrices, 47 reyes y 50 reinas.
[4] A pesar de que a San Benito se le llame el Padre del monaquismo occidental, lo cierto es que mucho antes que él ya estaba establecida la vida monástica con la influencia de la regla de San Basilio y San Columbano.
[5] Entendiendo esta palabra como santos populares, “milagreros” e incluso foco de superstición como el caso de San Judas en México y San Expedito en Sudamérica.
[6] La frase “Ora et Labora” que tan famosa se ha hecho en relación a los benedictinos no se encuentra literalmente en la Santa Regla como máxima, es más bien el resumen de la misma legislación monástica.
[7] La cogulla es el hábito monástico por antonomasia. Una amplia túnica con mangas largas y anchas que los monjes usan en el coro.

Bibliografia:
Hoffmann O.S.B., Alexius. A Benedictine Martyrology . St. John’s Abbey Collegeville, Minnesota, 1922
Johnson, Lucie. The Benedictine Handbook. Ampleforth Abbey, Yorkshire, 2003.
Knowles O.S.B., David. The Benedictines. Downside Abbey, 1930.
Kulzer, Linda – Bondi, Roberta. Benedict in the World: Portraits of Monastic Oblates. Liturgical Press, 2002.
Strittmatter, Denis. Manual for Benedictine Oblates. St. Vincent Archabbey, 2011.
St. John’s Abbey. Manual for Oblates., St. John’s Abbey press, Collegeville 1955.

Referencias web:
Consultadas el 1º de diciembre de 2012.

http://mb-soft.com/believe/tsom/benedic.htm

http://www.beneditinos.org.br

http://www.idahomonks.org

http://www.osb.com

http://www.osb.org

http://www.rctv.net

13 pensamientos en “El ejército de Santos benedictinos

  1. Muchísimas gracias, Poncho, por atreverte a escribir sobre los santos de la gran familia benedictina.
    Has dado diversas pinceladas a fin de que nos situemos en este complejísimo tema, que sería necesario desarrollarlo más, especialmente escribiendo sobre algunos de ellos; quizás sobre los más notables o famosos. A mi me gustaría que lo hicieras y estoy completamente convencido de que serán buenísimos artículos, ya que tengo la impresión de que conoces bien a esta antiquísima Orden y a su santoral.

  2. Muchas gracias Poncho. Menudo artículo que se asemeja en mucho a una verdadera enciclopedia benedictina. A pesar de ya han aparecido en otros artículos personajes notables de esta orden, tu artículo clarifica que el número de santos que ha dado es ingente. Si recoges el reto lanzado por Antonio seguiremos disfrutando de tus aportaciones.

  3. Poncho me quito el sombrero ante semejante articulo que has realizado,relacionado sobre la santidad benedictina,ya se a que articulo acudir cada vez que tenga dudas sobre algun santo o beato de la orden.
    ¡Muchisimas gracias!

  4. Gracias Antonio. Ciertamente tengo copia de algunos antiguos “santorales” benedictinos donde se comprueba que son miles los que hay. Lastima que no aparecieron los pie de pagina en el texto. Quien vive en Europa seguramente se dará cuenta de que la lista que dí de cerca de 1200 personas es escueta.
    Bueno, es solo un resumen de una realidad poco conocida. Gracias al blog por permitir contribuir.

  5. Muy buen trabajo, a la par de tantos hechos por los monjes benedictinos que resguardaron la cultura en las bibliotecas de sus monasterios. En lo particular le tengo mucho afecto a san Benito. En ete trabajo veo la fecunda paternidad espiritual que ha dado a la Iglesia.
    Qué Dios te bendiga.

  6. Excelente trabajo Poncho, vaya que haz hecho un trabajo como el que hacían los mismísimos benedictinos por la información que haz aportado. Desconocía que hubiera tantos hijos de San Benito en el cielo (y debe de haber miles más) pero algo si es seguro: que como muchos amigos de Dios de otras órdenes son muy poco conocidos aún en su propia familia religiosa, un casi similar se da con los mercedarios y los agustinos que poseen un gran elenco de santos y beatos que son desconocidos aún por los mismos religiosos. Pero para eso están espacios como este, para despejar dudas y sobretodo para hablar de la verdad pues “todo aquel que escucha la verdad escucha mi voz”. Nuevamente felicidades y que Dios te bendiga!!

  7. A mí me gustaría más adelante dedicar un artículo a los Santos Plácido, Flavia, Eutiquio y Victorino como grupo de mártires. Parece que, como tú bien dices, se confunde al Plácido benedictino con el Plácido mártir y aparentemente no tienen nada que ver, además de suponer un cuestionamiento de la existencia de Flavia y sus hermanos menores. Espero que dé para un interesante artículo.

    Gracias, Poncho. Te animo también especialmente a profundizar en estos temas más adelante, por artículos individualizados; ya que las listas de nombres, aunque están bien para catalogar, no dan mucho más de sí.

    • La idea es presentar al menos a los exponentes de santidad Benedictina en posteriores artículos. La lista es parca en comparación con el número “oficial” de santos de la “Orden”.

    • Ana y esos Plácidos martires tiene tela de donde cortar, porque aqui en México en Celaya se venera un corposanto de nombre Plácido el cual dicen que es uno de esos Plácidos del martirologio.

  8. Que alegría!

    Me es de mucha alegría ver que hay sitios web que se dedican a la gran familia benedictina, realmente debemos descubrir más sobre esta orden y de los frutos que a través del tiempo ha dado, en América tenemos muy poca noción aunque no desconocida de la espiritualidad de San Benito, ya que a sus hijos debemos la cristianización de Europa y por lo tanto los frutos que después se darían respecto a las futuras ordenes conventuales.

    Aquí en Guatemala tenemos 4 monasterios benedictinos 3 de la Congregación Suizo-Americana, y 1 de la Congregación de Santa María de Monte Oliveto que es el más cercano a la capital.

    Así como se reconoce la obra dominica, franciscana, mercedaria, jesuita así sucesivamente de la misma forma debemos reconocer la fecunda obra de la gran familia benedictina.

    Saludos!

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