Santos Bretanión y Teótimo, obispos de Tomis

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Fresco ortodoxo de San Bretanión en su atuendo de obispo.

Fresco ortodoxo de San Bretanión en su atuendo de obispo.

Como Eusebio de Cesarea señala en su Historia Eclesiástica (3,1), el cristianismo se difundió en Escitia Menor, a través de la predicación del apóstol Andrés. Esta tradición viene de Orígenes (Comentario sobre Génesis 24,9, PG 12, 92). En cualquier caso, no se mencionan los inicios de la vida cristiana en esta provincia, ya que sólo se conocen las Actas Martiriales de los Santos Epícteto y Astión (muertos en 290) y, junto con su martirio, también se sabe que catorce días después de su muerte, Evangélico, primer obispo de Tomis, entró en Halmyris para bautizar a los padres de San Astión. No hay más información acerca de este obispo. De todos modos, una inscripción descubierta en 1974 en Constanta (la ciudad moderna construida sobre las ruinas de Tomis) confirma la existencia de un obispo llamado Tito o Philus durante la persecución de Licinio (308-324), quien podría haber muerto martirizado y que se conmemora el 3 de enero. Otro obispo llamado Gordiano podría haber muerto también durante la persecución de Licinio, alrededor del 324, junto con los Santos Macrobio, Helias, Zótico, Luciano y Valeriano, que se conmemoran el 13 de septiembre. En el Martirologio Romano, Gordiano (nombrado aquí como obispo) se conmemora junto con Macrobio y Valeriano 15 de septiembre. También hay un anónimo obispo escita que participó en el primer Sínodo Ecuménico de Nicea (325), como lo indica Eusebio (Vida de Constantino III, 7). Algo más de información se tiene sobre los siguientes obispos de Tomis: Bretanión y Teótimo.

San Bretanión
San Bretanión de Tomis, también conocido como Brettanio, Bretanio o Vetranion es el cuarto obispo conocido de la ciudad, situada en la costa del Mar Negro (Evángelico parece ser el primero, 295-300), y desde los tiempos antiguos se celebra el 25 de enero (Acta Sanctorum januarii, tom III, París 1873, p. 235). Era originario de Capadocia, donde había nacido en una familia cristiana. No se sabe cómo llegó a ser obispo de Tomis, pero él ya estaba en su ministerio en el 369, cuando Valente (364-378) lo conoció personalmente durante su camino a Noviodunum, donde el emperador cerró un armisticio con los godos. Valente se detuvo en Tomis y visitó la catedral de la ciudad, que era la capital de Escitia Menor, momento en el que se reunió con el obispo y trató de imponerle las creencias arrianas.

Icono ortodoxo rumano del Santo en su atuendo episcopal.

Icono ortodoxo rumano del Santo en su atuendo episcopal.

El historiador Sozomenos (Historia Eclesiástica 6,21, Migne, PG 67, 1343-1345) habla de este episodio: “Se dice que… los escitas estaban adheridos con firmeza a su fe. Hay en este país un gran número de ciudades, pueblos y fortalezas. La metrópolis se llama Tomi, es una ciudad grande y populosa y se encuentra en la orilla del mar a la izquierda, con una salida al mar, llamado el Euxino. De acuerdo con una antigua costumbre que aún prevalece, todas las iglesias de todo el país estaban bajo la potestad de un obispo. Vetranio gobernó sobre estas iglesias en la época en que el emperador visitó Tomi. Valente se dirigió a la iglesia y se esforzó, según su costumbre, en ganar al obispo para la herejía de Arrio, pero este último opuso valientemente sus argumentos y después de una valiente defensa de la doctrina de Nicea, abandonó al emperador y se marchó a otra iglesia, a donde fue seguido por el pueblo. Casi toda la ciudad se había congregado para ver al emperador, por lo que esperaban que el resultado de esta entrevista con el obispo sería extraordinario. Valente se sintió extremadamente ofendido por haber sido dejado solo en la iglesia con sus asistentes y resentido, condenó a Vetranio al destierro. Sin embargo, no mucho tiempo después, se acordó de él ya que, según creo, detuvo una insurrección, porque los escitas se sintieron ofendidos por la ausencia de su obispo. Sabía muy bien que los escitas eran un pueblo valiente, y que su país, por su situación geográfica, poseía muchas ventajas naturales que eran necesarias al Imperio Romano, ya que sirve como una barrera para protegerse de los bárbaros. Así que la intención del gobernante fue abiertamente frustrada por Vetranio. Los propios escitas testifican que él era bueno en todos los aspectos y eminente por la virtud de su vida”. Teodoreto de Ciro cuenta lo mismo en su Historia Eclesiástica (IV, 35).

El obispo podría ser el autor de una carta conocida como Acta Martirial de San Sabas de Buzau (Savas el Godo) escrita en abril de 372; San Sabas murió como mártir a manos de los godos en el año 372, en una región situada al norte del Danubio. San Basilio de Cesarea preguntó a Iunius Sorano, el jefe de Escitia Menor, por las reliquias del Santo, que probablemente permanecieron por un tiempo en Tomis en su camino hacia Capadocia. De todos modos hay algunas voces que niegan la posible paternidad tomitana de este texto, porque estaría escrito “por la voluntad de un presbiterio”, que sería un compañero situado en los territorios del norte: en toda Escitia había sólo un obispo, como cita a continuación. Además, existe una hipótesis que afirma que Bretanión sería el receptor de las cartas de agradecimiento de San Basilio (no. 164 y 165) por el transporte de estas reliquias, pero las evidencias (mencionadas por Ascolios de Salónica) son contrarias a esta hipótesis.

San Bretanión murió probablemente el 25 de enero, que es cuando se conmemora y tuvo como sucesor al obispo Geroncio, también conocido como Terencio o Terennius, que participó en el Segundo Concilio Ecuménico de Constantinopla (381). Los synaxarios bizantinos no mencionan a este santo, pero si lo hace el Martirologio Romano, que lo conmemora el día 25 de enero. Actualmente se celebra en la Iglesia Ortodoxa Rumana en esta fecha y hay un monasterio dedicado a él en la aldea “23 de agosto” cerca de Constanţa.

Icono ortodoxo rumano del Santo en su atuendo episcopal.

Icono ortodoxo rumano del Santo en su atuendo episcopal.

San Teótimo
Otro obispo de Tomis conmemorado como santo es Teótimo, que ejerció su ministerio en la segunda mitad del siglo IV e inicios del V, siendo contemporáneo de algunos de los Grandes Padres, como San Juan Crisóstomo, San Gregorio de Nisa y San Gregorio Nacianceno. No hay información acerca de su nacimiento y el lugar en el que obtuvo su formación teológica, pero como contemporáneo de personas como San Juan Casiano y San Germán, podría haber convivido con ellos en las cuevas-monasterios de los montes Casianos. Como obispo de Tomis fue elegido alrededor de 380-395, años después de la muerte de su predecesor, Geroncio, aunque este hecho es también una hipótesis.

Existen algunos detalles acerca de él en la obra de algunos escritores contemporáneos de la iglesia. San Jerónimo es el primero que lo menciona en su “De viris Illustribus”, capítulo 131, y en el 392 que lleva el título de “Scythiae Tomorum episcopus”. Él dice que: “Teótimo, obispo de Tomis, en Escitia, escribió un pequeño tratado en forma de diálogo, en el viejo estilo de la elocuencia; he oído que también ha escrito otras obras”. Entre los escritores de habla griega, el historiador Sozomenos lo llamó “Teótimo el escita” lo que demuestra que era de esa localidad. Más tarde, en el siglo XIV, Nicéforo Calixto, lo menciona como “hombre del pueblo escita y bárbaro” (Hist. Eccl. XII, 45, Migne PG 146, col. 908).

Descripción: el historiador de la Iglesia Sozomenos hace un retrato de una gran sensibilidad moral y belleza literaria, narrando el trabajo de misionero llevado a cabo por Teótimo entre los bárbaros hunos. He aquí lo que escribió: “La iglesia de Tomi, y de hecho todas las iglesias de Escitia, han estado durante este período, bajo el gobierno de Teótimo, un escita. Había sido educado en la práctica de la filosofía, y sus virtudes se habían ganado la admiración de los bárbaros hunos que habitaban en las riberas del Istro, los cuales le llamaban el dios de los romanos, porque tenían conocimientos de los textos divinas escritos por él. Se dice que un día, al viajar hacia el país de los bárbaros, se dio cuenta de que algunos de ellos avanzaban hacia Tomi. Sus acompañantes estallaron en lamentaciones, y dando la ciudad por perdida, se bajaron de sus caballos y oraron. La consecuencia fue que los bárbaros pasaron de largo sin verlos, ni a sus acompañantes ni a los caballos de los que se habían desmontado. Cada vez que estas tribus, con sus frecuentes incursiones predatorias devastaban Escitia, él trataba de someter su ferocidad con buena disposición, presentándose con comida y con regalos. Por lo que uno de los bárbaros, llegó a la conclusión de que era un hombre rico, y determinó llevárselo como prisionero; él se inclinó, como era su costumbre cuando parlamentaba con sus enemigos; el hombre levantó su mano derecha para tirar de una cuerda, a la que sujetó firmemente al obispo, porque tenía la intención de llevárselo a su país, pero en el intento, su mano quedó extendida en el aire, y el bárbaro no fue liberado de sus terribles ataduras hasta que sus compañeros imploraron a Teótimo para que intercediera ante Dios en su nombre. Se dice que Teótimo siempre mantuvo el pelo largo (Kometes) que llevaba desde que se dedicó a la práctica de la filosofía. Era muy templado, no tenía las horas indicadas para sus festines, pero comía y bebía cuando se veía obligado a hacerlo por los gritos del hambre y de la sed. Me parece que es un filósofo que cede a las demandas de estos apetitos solo por la necesidad, y no desde el amor a la gratificación sensual”. (Sozomenos, Hist. Eccl. 7,26, in Migne, PG 67, 1497-1500).

Icono ortodoxo rumano del Santo en su atuendo episcopal.

Icono ortodoxo rumano del Santo en su atuendo episcopal.

Esta descripción nos hace comprender el celo misionero y el don de milagros que tenía Teótimo, pero también las duras circunstancias de su misión en Tomis. San Teótimo tenía y practicaba la “filosofía monástica” y le encantaba el “ascetismo”, que en la cultura griega estaba asociado con la filosofía. Por otro lado, el término que designa el pelo largo “Kometes” nos recuerda el “comati”, título con el cual fueron designados los nobles dacios locales. Otro escritor cristiano, Sócrates, dijo sobre San Teótimo que era “un obispo famoso por su piedad y rectitud de vida” (Sócrates, Hist. Eccl. 6,12, Migne, PG 67,701).

Durante este período se conocen algunos monasterios y ermitas de Escitia Menor, famosos por su ascetismo en los siglos V y VI y que fueron conocidos en todo el imperio como los famosos “monjes escitas” que estaban repartidos tanto en las regiones situadas entre el Danubio y los Cárpatos, como en Jerusalén, Constantinopla, Roma y África. Las ruinas de sus basílicas pueden verse hasta el día de hoy; son grandes y muy bien decoradas con mosaicos. Esto demuestra indirectamente que en estos siglos existía un impresionante número de creyentes en las regiones escitas.

Arcadio, emperador del Imperio Romano de Oriente había oído hablar de Teótimo, debido a su amistad con san Juan Crisóstomo. El arzobispo de Constantinopla en el año 399 envió unos monjes misioneros “a los escitas nómadas del Istro”, probablemente solicitados por Teótimo (Teodoreto de Ciro, Hist. Eccl. 5, 31). Estos nómadas, de hecho pudieran ser los hunos y no se cree que la misión no fuese exitosa, porque San Jerónimo menciona que “los hunos aprenden el salterio y la frialdad de Escitia se calienta por el calor de la fe” (San Jerónimo, Carta 107).

En el año 399 o en el 400, Teótimo participó en un sínodo local de Constantinopla, convocado por San Juan Crisóstomo contra el obispo Antonino de Éfeso, que fue condenado por herejía (Paladio de Helenópolis, Vida de san Juan Crisóstomo, en Migne, PG 47, 179). Fue muy apreciado entre los otros obispos y esto lo confirma el hecho de que Teótimo se menciona como el primero en la lista de quienes firmaron los documentos del Concilio.

Unos años más tarde surgió una división entre los teólogos acerca de la ortodoxia religiosa de los escritos de Orígenes, que murió como un mártir (en el 254). Renombrados teólogos y obispos como Teófilo de Alejandría y Epifanio de Salamina, afirmaron que la obra de Orígenes contenía enseñanzas heréticas y que, como tal, debía ser condenado. Epifanio fue a Constantinopla, tratando de convencer a Juan Crisóstomo para que firmara la condena de Orígenes, pero Juan se negó. En medio de estas discusiones, Teótimo llegó a Constantinopla y participó en el Sínodo de la Encina, cerca de Calcedonia, en el año 403, donde San Juan Crisóstomo, fue acusado de apoyar a los monjes origenistas. Sozomenos lo escribe así: “Teótimo, obispo de Escitia, se opuso firmemente a las actuaciones de Epifanio, y le dijo que no era justo que insultara la memoria de quien durante mucho tiempo había sido contado entre los muertos; ni era blasfemia atacar la conclusión a las que los antiguos habían llegado sobre el tema, dejando a un lado sus decisiones”. (Sozomenos, Hist. Eccl. 8,14 in Migne, PG 67,334, cf. Socrates, Hist. Eccl. 6,12, Migne PG 67,701). De estas palabras podemos deducir que Teótimo disfrutó de un gran prestigio entre los teólogos, pues Sócrates reproduce sólo su opinión sobre la obra de Orígenes. Por otra parte, esta historia termina su relato sobre Teótimo con las palabras: “un obispo famoso por su piedad y rectitud de vida” antes citadas (Sócrates, Hist Eccl 6,12, Migne, PG 67.701.).

Iglesia dedicada a San Teótimo en Murfatlar, Rumanía. Fuente: geografilia.blogspot.com

Iglesia dedicada a San Teótimo en Murfatlar, Rumanía. Fuente: geografilia.blogspot.com

San Jerónimo menciona los trabajos escritos por Teótimo, pero que actualmente no se conservan. De todos modos hay algunas pequeñas frases atribuidas a Teótimo en un escrito de San Juan de Damasco (749) con el título “Los santos paralelos” (Ta hiera parallela/Sacra parallela): “El que peca de pensamiento, por la solidez misma del pensamiento, comete el pecado completamente, mientras que las obras de la carne se pueden romper a través de muchos obstáculos” (Juan de Damasco, Santos paralelos, 2,9 in Migne, PG 96, 241 A); “Lo malo no es sufrir con dureza, sino que para sufrir hay que estar de acuerdo con la justicia” (ibid, 520B); “Recordando la verdad acerca de Dios lo hacemos para recordar la vida y olvidando, lo es para morirse” (ibid, 520B). El santo murió probablemente en los primeros años del siglo V, después del Sínodo de la Encina celebrado en julio del 403, donde su amigo, San Juan Crisóstomo fue condenado y depuesto de su sede.

Según el Acta Sanctorum (tom II / XI, p. 753, París, 1866), San Teótimo se conmemora el 20 de abril por “su santidad y sus milagros”. Probablemente, la fecha de la conmemoración es el día en el que podría haber muerto. Hay un monasterio dedicado a San Teótimo en Murfatlar, cerca de Constanta (Rumania). De los Santos Bretanión y Teótimo no existen reliquias en ningún sitio.

El troparion (himno) de ambos santos es el tropario utilizado para los jerarcas:
“¡La verdad de las cosas revelaste a tu rebaño como regla de fe, un modelo de mansedumbre y maestro de abstinencia porque has alcanzado las alturas a través de la humildad y la riqueza, a través de la pobreza. O jerarca Bretanión (* Teótimo) padre nuestro, ruega a Cristo Dios para que sean salvadas nuestras almas!”

Mitrut Popoiu

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6 pensamientos en “Santos Bretanión y Teótimo, obispos de Tomis

  1. Mitrut muchas gracias por este articulo donde nos das a conocer a estos dos santos obispos.
    Siempre me han fascinado el tipo de construccion de las iglesias del este,muy bucolicas y como de cuentos de hadas.

    • i can say the same for the gothic in the West… I was always fascinated by the western dimensions of the churches… So now, being in Germany, I cannot stop visiting these monuments, and I still don’t finish with that. In Romania the small churches are rather usual. Even the diocesan cathedrals are sometimes smaller than a simple parish church from the west…

  2. La etimología del nombre de San Bretanión me llama mucho la atención (y me salió un pareado). Suena a bretón (britanus), pero la verdad es que dudo mucho que sea ésa la raíz auténtica del nombre, porque Britania queda al otro extremo del imperio y él procedía de Capadocia. ¿Sabes cuál es el significado del nombre?

    Teótimo (“temeroso de Dios”) sí que es más común. Hay varios Santos de este nombre, creo.

    • I really cannot say that he would have been a breton or something like that… simply there are no informations about that. A name can be sometimes just a name, but of course, the hypothesis remains opened

  3. Muchas gracias, Mitrut, por este nuevo artículo sobre otros dos santos escitios. Está claro que aquella región facilitó a la Iglesia importantes modelos de santidad y tu nos los estás dando a conocer poco a poco.
    La verdad es que alguna información ya tenía porque en el año 2006, el arzobispo de Tomis (Constanta), Mons. Teodosie Macedon Petrescu me facilitó un buen libro sobre su diócesis y alguna información venía sobre su santoral, sobre todo de los santos Epícteto y Astión. Sobre estos dos santos obispos, tu nos aportas mucha más información, por lo que te quedo muy agradecido.

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