Basílica menor de San Pietro in Vincoli

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Vista del interior de la iglesia.

Basilica menor de San Pietro in Vincoli
Piazza San Pietro in Vincoli 4/A
Roma

La iglesia romana de San Pietro in Vincoli, llamada también “San Pedro ad vincula” tiene sus orígenes muy antiguos, pero su aspecto actual data de finales del siglo XV. La Basílica fue construida en el siglo V por la emperatriz Eudoxia, esposa del emperador Valentiniano III, sobre las ruinas de una villa imperial y de ahí viene el que este sagrado edificio sea conocido también como Basílica Eudoxiana.

La emperatriz construyó la iglesia para conservar las cadenas de San Pedro, que había recibido del obispo Juvenal de Jerusalén, las cuales aun se conservan en un relicario bajo el altar mayor. Según unas antiguas leyendas, las cadenas en origen eran dos: una proveniente de la prisión de Jerusalén y la otra, de la cárcel de Roma, pero en una ceremonia celebrada por el Papa San León I, las dos cadenas se soldaron milagrosamente entre si formando una sola. Como relatan los Hechos de los Apóstoles, San Pedro fue encarcelado en Jerusalén donde fue liberado por un ángel y según la tradición, también fue encarcelado durante nueve meses en la Cárcel Mamertina de Roma, de la que salió para ser crucificado.

La iglesia está situada en la plaza que lleva su nombre y se caracteriza por tener una fachada afectada por un pórtico incorporado en el año 1475 y que es obra de Baccio Pontelli, que consta de cinco arcos sostenidos por pilares octogonales de piedra. El claustro fue construido por Giuliano da Sangallo entre los años 1493 al 1503.

Vista del altar mayor.

El interior ha sido modificado por diversas renovaciones que alteraron su aspecto original, entre ellas la restauración llevada a cabo por el Papa Adriano I (772-795) y las reconstrucciones realizadas por Sixto IV (1471-1484) y Julio II (1503-1513). Está formado por una planta de dos naves con tres ábsides divididos por una maravillosa columnata doble de estilo dórico. En la nave principal existen unos frescos de Juan Bautista Parodi mostrando el famoso “milagro de las cadenas”.

Este tipo de columnas es muy poco frecuente en la arquitectura romana, por lo que es una tarea difícil de determinar de qué monumento preexistente derivan. En las inmediaciones del transepto derecho se puede admirar el mausoleo del Papa Julio II, que es una obra maestra de la belleza y expresividad de Miguel Ángel. El monumento está dominado por la figura sedente de Moisés, terminada en el año 1515 y que aunque en un principio era una escultura más del monumento, al final se convirtió en el núcleo central del mismo.

En esta basílica se conservan dos magníficas pinturas de Guercino, representando a Santa Augustina y Santa Margarita, una “Depositio” de Pomarancio, un fresco de Domenichino representando la “Liberación de San Pedro” y el sepulcro del cardenal Girolamo Agucchi. En esta basílica están también sepultados el pintor Antonio Pollaiuolo y el miniaturista Julio Clovio.

Las cadenas de San Pedro y la unión entre Oriente y Occidente
En la festividad de los Santos apóstoles Pedro y Pablo, patronos de Roma, se propone como lectura la perícopa de la prisión y milagrosa liberacióm del príncipe de los apóstoles: “Mientras Pedro estaba custodiadoen la cárcel, la iglesia oraba incesantemente a Dios por él. En aquella noche, cuando Herodes lo iba a sacar para hacerlo comparecer delante del pueblo, Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas y los guardias, delante de la puerta, custodiaban la cárcel. Y he aquí que se presentó un ángel del Señor y una luz resplandeció en la celda y tocando a Pedro en el costado, le despertó diciendo: Levántate rápido. Y las cadenas se le cayeron de las manos. El ángel le dijo: Cíñete y átate las sandalias. Y así lo hizo. Y el ángel le dijo: Envuélvete en tu manto y sígueme. Pedro salió y lo seguía, pero no sabía que era realidad lo que estaba sucediendo gracias al ángel, sino que pensaba que era una visión. Habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que conduce a la ciudad, la cual se abrió por sí misma y saliendo, pasaron a la calle y luego el ángel se apartó de él. Entonces, Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado a su ángel y me ha librado de la mano de Herodes y de todo aquello que el pueblo judío esperaba” (Hechos, 12, 5-11).

Vista de la urna que contiene las cadenas de San Pedro, expuestas a su veneración. Basílica de San Pietro In Vincola, Roma (Italia).

Vista de la urna que contiene las cadenas de San Pedro, expuestas a su veneración. Basílica de San Pietro In Vincola, Roma (Italia).

Según la tradición, estas cadenas que tuvieron prisionero al primer Papa de la Iglesia, fueron conservadas por los cristianos de Jerusalén. Siglos después, fueron donadas por el patriarca Juvenal a la emperatriz Aelia Eudoxia, que fue en peregrinación a Tierra Santa desde la ciudad imperial de Constantinopla, donde ella residía. Su hija, Licinia Eudoxia, esposa del emperador Valentiniano III, recibió las cadenas de su madre y se apresuró a dárselas a San León Magno. El santo Papa acercó estas cadenas procedentes de Jerusalén a las utilizadas para amarrar a San Pedro en la cárcel Mamertina. Apenas de tocaron las dos cadenas, se fusionaron convirtiéndose en una sola. Para recordar perpetuamente la realización de este milagro ocurrido en el año 442, se iniciaron los trabajos de construcción de esta basílica, llamada “San Pietro in Vincoli” (en latín, “vincula” significa “cadena”), que descansa sobre una preexistente “domus ecclesiae” del siglo III.

Las dos “cadenas” de Pedro, convertida en una sola cadena inextricable, se conservan y son visibles actualmente bajo el altar de la Basílica. Al proceder una de ellas de Jerusalén y la otra, de Roma, simbolizan la unión de Oriente y Occidente en una sola Iglesia, bajo el primado de Pedro.

Felice Stasio

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9 pensamientos en “Basílica menor de San Pietro in Vincoli

  1. Felice

    De arte si que no hablo porque no se nada de el en comparación con Ana María y otros miembros del blog, pero eso si, la Iglesia se ve hermosa. Y respecto a las cadenas de san Pedro si que nunca había oído hablar de ellas solo las de san Pablo.

  2. ¿Existen unas cadenas de San Pablo? Creo que no, Enmanuel, aunque me someto a la corrección de algún experto. Que yo tenga entendido, sólo existen las de San Pedro, eso si creyeras que son auténticas, claro.

    Estas cadenas, aparte de las referencias neotestamentarias que aporta Felice, son también mencionadas en la passio de Santa Balbina y la de Santa Teodora, como ya comenté: la primera las recuperaría para traérselas al papa Alejandro, prisionero, y la segunda las guardaría a buen recaudo cuando la primera fue llevada al martirio, antes de que ella lo fuera también. Por eso, las cadenas de San Pedro son atributo iconográfico de estas dos mártires.

    Recuerdo también que en esta basílica se conserva el cráneo de la mártir romana Santa Emerenciana. Y no me resisto a mostrar la Santa Margarita pintada por Il Guercino que se puede admirar en este iglesia y de la cual hace mención Felice:

    http://www.atlantedellarteitaliana.it/immagine/00013/8002OP95AU12953.jpg

    Hermoso el violento foco de luz que recae sobre la Santa. No es su mejor lienzo, pero la calidad del pintor se aprecia. Por cierto, una corrección: no es “Santa Augustina”, sino San Agustín, el lienzo que hace pareja a éste. Debe ser un error de traducción.

    • ¡Ah! ¿En esta iglesia se encuentra esta famosísima pintura de Santa Margarita? ¡Qué lástima que no la vi! gracias por la info, hermana.

  3. Ana Maria,
    Aunque a “bote pronto” no me acuerdo en qué sitio están – tendría que verlo detenidamente en mis archivos – también se conservan las presuntas cadenas con las que fue amarrado San Pablo.

    A mi lo que no me cuadra (o sea, no me lo creo), es que las cadenas de San Pedro en Jerusalén y las cadenas de Roma, se juntaran en una sola pieza durante una ceremonia litúrgica oficiada por San León Magno. Además, supongo que científicamente eso se podría comprobar si es verdad o es leyenda piadosa.

    Gracias, Felice, por este nuevo artículo sobre una de las basílicas de Roma.

    • Arrea, pues entonces pido disculpas a Enmanuel. En serio que jamás había oído hablar de unas cadenas de San Pablo. En cualquier caso, no le daría excesiva importancia a un objeto que casi seguro que es falso. Las cadenas, como las cruces, se usaban y reutilizaban con miles de prisioneros… qué justo que fueran a rescatarse precisamente las de Pedro y Pablo.

      • Ana María yo supe de las cadenas de San Pablo porque tengo entendido que parte de las supuestas cadenas hace poco se le entregó una parte de dichas cadenas a la Iglesia Ortodoxa. ¿Cuál Iglesia? no lo se, no se si Chipre o Constantinopla.

        Ana María es un blog en el que nos enriquecemos mucho sobre nuestra Iglesia, yo en lo personal he aprendido mucho de ti , de Antonio y de los demás. Aqui el que menos conoce las cosas soy yo.

  4. Gracias por este interesante articulo Felice.
    No recordaba el hecho sobrenatural y milagroso de la union de las dos cadenas en las que estuvo sujeto San Pedro hasta que lo he leido en tu articulo,entonces he recordado que lo he leido en un par de sitios.

  5. ¡Me encanta esta serie! espero tenerla a mano en mi siguiente viaje a Roma, se me pasó ver tantas maravillas…ojalá que Felice nos siga regalando con éstos ilustrativos artículos.

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