Santa Anne Line, mártir católica inglesa

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle de la imagen de la Santa que se venera en la iglesia de Santa Etheldreda de Londres, Reino Unido.

Detalle de la imagen de la Santa que se venera en la iglesia de Santa Etheldreda de Londres, Reino Unido.

La Santa de quien hablaré hoy, día de su fiesta, forma parte de los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales, que fueron ejecutados por la autoridad político-religiosa del anglicanismo por perseverar en la fe católica. Recordemos que ya vimos un brillante ejemplo de este grupo de mártires con Santa Margaret Clitherow, quien también fue martirizada, anteriormente a nuestra mártir de hoy, por rehusar declarar y considerarse culpable de haber alojado sacerdotes en su hogar. Esto también será la causa de la muerte de nuestra Santa de hoy, aunque naturalmente las circunstancias de su vida y martirio son diferentes.

Anne era la segunda hija de William Heigham de Dunmow y de Anne Allen, quienes eran de modales caballerescos y ardiente fe calvinista. Cuando ella y su hermano William anunciaron su intención de convertirse a la fe católica, ambos fueron expulsados del hogar y desheredados, después que intentó diversas veces, sin éxito, que ambos apostataran.

Anne contraería matrimonio con Roger Line, converso a la fe católica como ella; pero poco después de la boda, en 1586, él fue arrestado por ser visto yendo a misa. Después de un breve confinamiento fue liberado y se le permitió exiliarse a Flandes, donde moriría en 1594. A pesar de ello, nunca se olvidó de su esposa: aunque vivía muy pobremente, percibía una pequeñísima pensión procedente del monarca español y la compartía con Anne, a la que le enviaba la mitad de la misma, a Londres. Sin embargo, al enviudar, Anne quedó en una situación muy precaria, no sólo material sino también física, ya que su salud era muy mala. Pasando tanta necesidad, su único consuelo era apoyarse en la Divina Providencia, con la esperanza de que su situación mejorara.

En el año 1595, el jesuita John Gerard estableció una casa de refugio para sacerdotes católicos en Londres, cuya función era cobijar y atender a los sacerdotes novatos que llegaban a la ciudad o que estaban allí ejerciendo su ministerio. Anne fue convocada para encargarse de la gestión de este hogar y ella aceptó convencida. Gobernó y administró aquel refugio con eficiencia, atendiendo a los sacerdotes en el día a día con el afecto de una madre y la solicitud y entrega de una sirvienta.

Por desgracia, esta rutina no duró mucho, ya que los perseguidores de los católicos descubrieron este hogar en 1597 y lograron encerrar al padre Gerard en la Torre de Londres, aunque posteriormente lograría escapar. Debido a este episodio y a que las autoridades ya habían empezado a sospechar de ella, Anne se vio obligada a trasladarse a otra casa, muy apartada de la ciudad, donde acabaría por ver recrudecida su acusación al tratarse de un vecindario católico: fue delatada por un vecino anglicano.

El día de la Candelaria de 1601 (2 de febrero), el padre Francis Page estaba oficiando la Misa en casa de Anne cuando irrumpió un puñado de soldados. El sacerdote se desvistió rápidamente, se ocultó en un lugar especial que ella le había preparado y, cuando pudo salir, se mezcló con los feligreses, de modo que logró escapar. Pero Anne no tuvo tanta suerte: la evidencia que supuso el altar acabó de propiciar su arresto por los perseguidores que la encerraron en la prisión de Newgate.

Ilustración de la Santa dirigiéndose al público momentos antes de ser ahorcada.

Ilustración de la Santa dirigiéndose al público momentos antes de ser ahorcada.

Fue juzgada el día 26 de febrero por el juez Popham, bajo la imputación de haber dado refugio y asistencia a unos sacerdotes misioneros. Estaba tan débil en aquel momento, que hubo de ser trasladada al tribunal sentada en una silla, y así la dejaron permanecer durante todo el juicio.
Aunque el hecho en sí no se hubiese podido demostrar, debido a la falta de pruebas concretas, ella misma no dudó en admitir que había refugiado a un sacerdote y que, lejos de lamentarlo, lo que lamentaba era “no haber podido socorrer a un millar más”. Fue declarada culpable y condenada a muerte.

Al día siguiente, el 27 de febrero de 1601, fue llevada a las horcas de Tyburn, donde eran ajusticiados todos los reos de muerte, y ahorcada junto con su confesor y amigo, el jesuita Roger Filcock y el benedictino Mark Barkworth. Primero fue testigo de la ejecución de los dos hombres, que fueron cruelmente destripados y luego ahorcados [1]. A ella, por ser mujer, la ley la dispensaba de sufrir el destripamiento, por lo que fue directamente ahorcada.
Después de subir al patíbulo y antes de que el verdugo le cubriera la cabeza con la capucha, tal cual era costumbre con los ahorcados, ella, a voz en grito, se dirigió hacia todos los presentes exclamando las palabras que había pronunciado durante el juicio: “He sido condenada por haber dado hospitalidad a un sacerdote católico, y estoy tan lejos de arrepentirme de haber hecho tal cosa, que lo que más lamento, con todo mi corazón, es no haber podido socorrer a un millar de ellos, y no solamente a uno”.

Anne Line fue beatificada por el papa Pío XI el 15 de diciembre de 1929, y canonizada por el papa Beato Pablo VI el 25 de octubre de 1970. Su fiesta se celebra hoy, día de su martirio, 27 de febrero; aunque el grupo en el cual se la conmemora, los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales, se celebra el 25 de octubre.

Meldelen


[1] Ser colgado, arrastrado y descuartizado era el género de muerte que en Inglaterra estaba reservada a los varones acusados de alta traición: atados a una valla, eran arrastrados por un caballo hasta el lugar de la ejecución, y una vez allí, ahorcados hasta que casi se asfixiaban, luego descolgados, emasculados, destripados y cortados en cuatro pedazos, que eran exhibidos en diferentes lugares del país (por ejemplo, el puente de Londres). Como se consideraba indecente hacer esto con el cuerpo de una mujer, las acusadas de alta traición solían ser quemadas vivas.

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26 pensamientos en “Santa Anne Line, mártir católica inglesa

  1. Muchas gracias, Ana Maria, por presentarnos la vida y martirio de Santa Anne Line. Muy profunda tuvo que ser su fe para, en un ambiente tan hostil e incluso cruel para con los católicos, ella pusiera en riesgo su vida asistiendo a los sacerdotes como si fuera su madre y participando en la Eucaristía.
    Y de coraje, mejor no hablar: “Siento no haber podido atender a un millar de sacerdotes…” Valiente a rabiar, porque no habiendo pruebas fidedignas de su actuación, no lo niega, sino que incluso se enorgullese aun sabiendo lo que le esperaba.
    Este si que es un caso de “mujer fuerte” de las que nos hablan las Escrituras.
    Santa Anne nos de algo de su valentía y de su fe ciega en Cristo.

  2. Ana, cuando pones articulos con personajes como el de hoy, me da mucho gusto, porque queda de manifiesto como Dios se vale de lo débil para confundir a lo que es fuerte. Una mujer como Santa Ana Line, cristiana fervorosa, mujer de misa y comunión, en ese tiempo tan difícil, da un ejemplo a tantos católicos quie no van a misa y no comulgan, o que participando y comulgando incluso, lo hacen mal.
    En nuestros días muchos sacerdotes son atacados y juzgados, pasándolos por la misma navaja a causa de otros que han caido y dieron mal testimonio. Nuestra Iglesia necesita de muchos y santos sacerdotes; nosotros como laicos debemso ser agentes de evangelización, que ayudemos a los sacerdotes en su ministerio, que defiendan al inocente y que sepan perdonar al caido.
    Santa Ana Line fue mujer de casa, no creo que haya conocido mucho de teología, pero tuvo el valor de ser profeta para morir proclamando la verdad.
    Ella, con Santa Margarita Clitherow, son mujeres fuertes, que dan luz y valor para vivir nustra fe.
    Aprovechando el tema, te pido que hables pronto de la Beata Margarita Plantagenet viuda de Pole, otra gran mujer de donde puedes lucirte con estos magnífico temas.
    Por último Ana, te pido me saques de la duda si exixten reliquias de la santa de hoy.
    Gracias.

    • Gracias, Humberto, por tu comentario. Sólo discrepo en una cosa: cuando dices que Dios se vale de “lo débil para confundir lo fuerte”, porque ella débil no era. Ningún mártir es débil.

      Sobre el tema de las reliquias, no he podido encontrar información. Creo que los cuerpos de los ajusticiados en Tyburn eran arrojados en cualquier parte y se perdían. El caso de la mano de Margaret Clitherow es una excepción.

      Y probablemente sí que hable de la Beata Margaret Pole, aunque de momento no lo tengo programado.

  3. Ana desconocía por completo a esta Santa y de una vida tan impactante por la forma en que enfrento su martirio sin titubear. Ese martirio que narras que sufrieron los hombres en verdad que se escucha espantoso.

    • Sí que lo era, pero es que la alta traición estaba considerado uno de los peores crímenes que se podían cometer: suponía un atentado contra el monarca, quien regía el país por gracia divina. Algo muy próximo al sacrilegio o a la herejía, acusaciones también castigadas con penas muy duras.

      Así murieron William Wallace, líder de la rebelión escocesa; Francis Dearham, acusado de haber sido amante de la reina Katherine Howard; muchos mártires de esta época, y también le hubiese tocado a Tomás Moro, Thomas Culpepper, Thomas Cromwell y los Bolena si el rey no les hubiera conmutado la pena por decapitación.

      • Pues de ser así la ponen demasiado adulta en la escultura que sale en el artículo donde hasta con canas se ve y a esa edad no creo que estuviera tan canosa la santa.

        • Bueno, en esa época las personas se deterioraban y envejecían mucho antes que ahora, que vivimos mucho más y mejor en los países occidentales. Y ya hemos visto que Anne Line pasaba necesidad y tenía mala salud, lo que empeora esto. Pero de todos modos ya sabemos que los artistas hacen lo que quieren con las representaciones de los Santos.

    • Que yo sepa, mártires católicas beatificadas y canonizadas son: Margaret Pole, Margaret Clitherow, Anne Line y Margaret Ward. Luego están las protestantes, que son más difíciles de cuantificar porque no reciben culto. El mes que viene hablo de una de ellas, Anne Askew, pero me consta que deben ser muchas, especialmente durante el reinado de María Tudor.

      • Una Mártir Protestante??????? No comprendo Ana María. O bien perteneció a otra rama del protestantismo en vez del Anglicanismo??? O a qué te refieres con protestantes mártires? ¿Acaso defendieron a los católicos y por ende se condenaron por esto?

        • No, al contrario, los mártires protestantes son cristianos de fe luterana y calvinista perseguidos por autoridades anglicanas
          (Enrique VIII) y católicas (María Tudor).

          Ojo, que los anglicanos no son protestantes.

          • Los Anglicanos no son protestantes? Ahi los había incluido 🙁

          • No, no lo son. Aunque no te culpo, los católicos tendemos a meterlos todos en el mismo saco y hay diferencias sustanciales entre una y otras confesiones protestantes. Pero el anglicanismo no es protestantismo: es la Iglesia de Inglaterra, que es católica en casi todos sus ritos y aspectos, salvo en el sometimiento a Roma y otros particularismos. La prueba es que el gobierno anglicano persiguió a muchos protestantes en tiempos de Enrique VIII.

  4. Muchas gracias Ana María. Desde luego la decripción que haces del modo de torturar masculino a los condenados por alta traición pone los pelos de punta pero no los pone menos que las mujeres fuesen quemadas vivas¡¡¡ Lo de despiezarlos como animales y repartir sus trozos por lugares como el Puente de Londres deja sin habla. Debe haber una errata en la fecha de la muerte de Roger Line en Flandes pues supongo que se han bailado dos cifras y podría ser 1594.

    • Así es, ha sido un error estúpido: Roger Line murió en 1594. Ya está corregido.

      Por supuesto, has desvelado la hipocresía que rige siempre estas horrendas situaciones de tormento y muerte: se considera indecente destripar y descuartizar a una mujer; pero no quemarla viva como hicieron con Anne Askew; ni tampoco aplastarla como a una cucaracha, como hicieron con Margaret Clitherow. ¡Viva la moral y la coherencia!

  5. Ana Maria gracias por volver a realizar un articulo sobre una martir inglesa durante el periodo tan terrible que le toco vivir.
    Sobre la forma de ejecutar a los varones he visto en alguna serie (ya se que las libertades que se toman) que a los que ejecutaban por alta traicion primero los ahorcaban,pero no hasta la muerte,sino que los bajaban y ya entonces los destripaban.
    En el articulo lo indicas de otra forma,que seguro es la correcta,pero esta forma de alterar la ejecucion,¿ tambien te suena que se realizara de este modo?

    • No, en el artículo lo he dicho igual: primero eran ahorcados hasta que casi se asfixiaban, y luego eran destripados, emasculados y descuartizados. Así consta en el pie de nota, tal cual lo has dicho tú.

      Supongo que con “alguna serie” te referirás a “Los Tudor” (2007), donde aparece alguna escenita de este estilo -me consta que se reproduce la ejecución de Francis Dearham-. Aunque en general está bastante acertado, ni “Los Tudor” ni “Braveheart” -película en la que también aparece este castigo- son plenamente fieles: suavizan considerablemente la escena o simplemente evitan ciertos enfoques de cámara. Por ejemplo, en ninguno de los dos casos hay una referencia a la emasculación. Se la saltan.

  6. Ana Maria, que buen articulo el de hoy, la verdad que yo no conocía a esta Santa mártir inglesa.
    Se que son pocas las que hay en este país, por eso te animo a que sigas escribiendo de estas mártires si es que hubiera mas, admiro su valentía y ejemplar conducta a la hora de defender y amparar como una madre a los sacerdotes perseguidos.
    Su testimonio lo podríamos comparar con otros muchos de personas laicas que dieron sus vidas por defender a los relegiosos/as en la guerra civil Española.
    Santa Anne Line ruega por nosotros y por los sacerdotes santos!!

    • Como le he dicho a Claudio, son pocas las que están beatificadas o canonizadas, pero no nos tenemos que olvidar de las protestantes, que seguro hay muchísimas más. María Tudor persiguió con saña a los protestantes durante su reinado.

  7. Men encanto el Articulo, no conocia nombres de martires ingleses aparte de Santo Tomas Moro y San Juan Fisher, muy completo e informativo, Muchas Gracias Ana Maria.

    • Pues de mártires ingleses y galeses canonizados y beatificados hay hasta 40, más aparte los protestantes. Lee por favor los dos artículos que el año pasado dediqué a Santa Margaret Clitherow, te interesarán.

    • Saludos, Guiliana, pero no me llame señorita 🙂 Yo supongo que Sta Anne Line habrá realizado milagros intercediendo por nosotros, porque el sólo hecho de estar canonizada es haber reconocido que está en presencia de Dios y todos los Santos son intercesores, por lo que tenerlos, los tendrá, pero no conozco detalles exactos si me lo pregunta. Habría que preguntar en su entorno.

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