Santa Matrona de Quíos

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono ortodoxo griego de la Santa en su hábito de monja.

Lo que conocemos de su vida es a través de un panegírico pronunciado por uno de sus compatriotas, el metropolita Nilo de Rodas (BHG, II, p. 102, n. 1220). El documento que contenía este panegírico está incompleto al final por lo que es imposible precisar las fechas exactas.

Santa Matrona, de nacimiento llamada María, nació a finales del siglo XIII en la localidad de Volissos, situada en la parte noroeste de la isla griega de Quíos, localidad nativa también de Santa Marcela de Quíos. Sus padres, León y Ana, eran ricos y devotos y tenían otros seis hijos, siendo Matrona la menor de todos ellos. Desde muy joven mostró una inclinación muy particular hacia la vida monástica y cuando sus padres decidieron casarla, ella no dio su consentimiento y en secreto, se fugó de la casa paterna acompañada por una hermana buscando refugio en unos montes en Katavasis, cercanos a su pueblo. Allí se dedicó a la oración y al ayuno.

Mientras tanto, sus padres comenzaron a buscarla y cuando la encontraron, le pidieron que regresara a casa con ellos, cosa que hizo prometiendo obedecer a sus padres en todo excepto en lo de la aceptación del matrimonio. Al comprobar sus padres que su actitud era inquebrantable, accedieron para que ella orientase su vida conforme quería, dedicándose completamente a Dios y cuando su padre murió, le dieron la mayor parte de su herencia, que ella distribuyó entre las viudas, los huérfanos y los pobres.

Se fue de Volissos y marchó de nuevo a Katavasis donde construyó su primera ermita permaneciendo en ella durante tres años, comiendo frugalmente lo que recogía por el campo o lo que le llevaba una de sus hermanas; pero Dios la inspiró para que se marchara a la ciudad de Quíos, que entonces se llamaba Chora, para que aprendiera en ella cómo podía mejorar su vida ascética y ayudar también a otras personas en este empeño, ya que en aquella ciudad existía en aquel tiempo algunos monasterios femeninos en los que poder encontrar a alguna monja virtuosa que pudiera dirigirla espiritualmente. Cuando llegó a la ciudad, visitó los monasterios allí existentes, pero se quedó en un monasterio pequeño donde habitaba una madre con sus dos hijas; solicitó quedarse a vivir con ellas practicando la modestia, la obediencia y la humildad, siendo admitida y fue entonces cuando cambió su primitivo nombre de María por el de Matrona. A medida que pasaba el tiempo progresaba en la virtud y en su vida espiritual y lo hizo de tal forma, que su fama de santidad se esparció por todo Quíos, haciendo que se acercaran a ella muchos cristianos que deseaban abrazar la vida religiosa. Llegó al culmen de la vida monástica, convirtiéndose en una “stavrophora”, que es un nuevo nombre que simboliza una nueva forma de vida, un nuevo bautismo.

Icono ortodoxo griego de la Santa. Destaca el naturalismo de la imagen, que huye de los cánones bizantinos.

Como la iglesia del pequeño monasterio era aun más pequeña, con la creciente multitud que allí acudía era del todo insuficiente para poder satisfacer las necesidades espirituales de los fieles y por ello, Matrona solicitó a algunos de ellos que le ayudaran a ampliar dicha iglesia. Para ello necesitaban un dinero que no tenían por lo que Matrona decidió recurrir a Volissos en busca de fondos. Obtenido el permiso de la abadesa, fue a su tierra, vendió algunas tierras que aun le quedaban compartidas con sus hermanas y construyó el templo y algunos aseos públicos para los peregrinos. Pero ocurrió algo extraño y fue que cuando los trabajadores comenzaron a cavar los cimientos, encontraron de repente un gran tesoro. Ella, pensando que podía ser un truco del demonio, arrodillada, rogó al Señor que le mostrara cual era el origen de dicho tesoro y a continuación, todos los presentes, pudieron comprobar como estas riquezas se convertían en brasas apagadas. El milagro la fortaleció en su fe y el entusiasmo entre los trabajadores creció aun más que si el tesoro hubiera sido verdadero.

Finalizada la construcción de la iglesia, fue dedicada a San Artemio y a continuación murió la madre abadesa. Las monjas eligieron a Matrona como nueva abadesa (gerontisa), llamándola “Κυρά”, que significa “señora”, que era el equivalente a “reverendo” en un monje. Por eso a Santa Matrona Chiopolitissa, se la llama también actualmente “Αγία Κυρά” (“santa Señora”) o “Αγία Κιουρά”, ya que dichos nombres nos quieren dar a entender como María se convirtió en Matrona, dejando las pasiones de este mundo por el poder de la oración, dejando la muerte cambiándola por la vida, como lo demuestra el siguiente milagro.

En aquellos tiempos, alrededor del año 1306, la isla de Quíos había sido capturada por los catalanes y genoveses, que destruyeron y saquearon lo que encontraban a su paso. Un día invadieron el convento donde estaba la abadesa Matrona y uno de los atacantes, el más inmoral y desvergonzado, intentó violar a una monja. Santa Matrona rogó al Señor para que se evitara tal violación y al instante el violador cayó muerto por un rayo. Entonces ella tuvo compasión de aquel hombre y rogó a Dios para que le devolviera a la vida consiguiendo que el difunto resucitara. Ante esto, los invasores huyeron aterrorizados del monasterio y no se atrevieron a invadirlo de nuevo, por lo cual, las monjas pudieron vivir tranquilas.

Vista del monasterio Xalandrov (Quíos) dedicado a Santa Matrona.

Habiendo cumplido con su objetivo de abadesa, en sueños le fue revelado que moriría siete días más tarde, por lo que reunió a sus monjas para darles sus últimos consejos, como una madre aconseja a sus hijas, les pidió perdón por si en algo les había fallado y recibió la Sagrada Comunión. Murió alrededor del año 1310 aunque existen algunos autores del siglo XIX, que no se han inspirado en la obra mencionada al principio – panegírico del metropolita Nilo de Rodas – cometiendo un error de unos ciento cincuenta años, fijando la fecha de su muerte el 20 de octubre del año 1462, festividad de San Artemio. Esta última fecha ha sido mantenida oficialmente por lo que en ella se celebra su festividad. Fue sepultada en la iglesia del monasterio en el que había pasado la mayor parte de su vida. Inmediatamente después de su muerte se sucedieron los milagros junto a su tumba; muchas personas, de todo tipo y condición, cristianos o no, con todo tipo de problemas acudían a la iglesia del monasterio para ser curados. En Katavasis construyeron también una iglesia en su honor.

San Nicéforo de Quíos (1750-1821) cuenta que junto a su tumba se curaban los paralíticos, los ciegos, cojos, sordos, mudos, los “poseídos” y todos cuanto sufrían alguna enfermedad incurable. Fue famosa la curación de un paralítico de Magnesia por lo que de aquella ciudad comenzaron a llegar multitud de peregrinos, siendo necesario ampliar la iglesia. Durante las excavaciones, un 15 de julio, se encontró el cráneo de la santa que despedía el típico olor a mirra de los santos miroblitas. Esa fecha del 15 de julio se celebra como la de la “invención” de las reliquias.

Hasta el mes de abril del año 1822, en las cercanías del monasterio de Quíos se celebraba una romería a la que acudían cientos de fieles esperando la intervención milagrosa de la santa. En ese monasterio estuvieron San Macario Notarás, arzobispo de Corinto fallecido el 17 de abril de 1805 y San Nicéforo de Quíos – al que hemos mencionado antes – y que murió el 1 de mayo del 1821. Ambos santos contribuyeron a difundir el culto de Santa Matrona incluso editando algunos manuscritos.

Vista del iconostasio del monasterio Xalandrov (Quíos), dedicado a Santa Matrona.

En abril del año 1822 los turcos saquearon e incendiaron el monasterio, destruyendo la iglesia y la tumba de la santa. Un cristiano consiguió recuperar algunas reliquias, entre ellas el cráneo que actualmente se venera en el monasterio Zografou, en el Monte Athos. La mano derecha de la santa se guarda en el monasterio atonita Dionysiou y en el monasterio de San Nicolás de Santorini, se conservan también algunas reliquias.

A sugerencias de la propia santa, al noroeste de la ciudad de Quíos se construyó el monasterio de Santa Matrona Xalandrov. Ella se le presentó en sueños a un señor adinerado de Quíos, el cual quería construir en aquel lugar un chalet para las vacaciones de su familia y prácticar sus deportes favoritos, pero ella le dijo que el chalet debería ser un convento; el no le dio importancia, pero por dos veces se lo dijo en sueños llegando a decirle que si no se construía el monasterio podría poner en peligro a su familia. Este hombre se convenció y ordenó la construcción del mencionado monasterio.

Santa Matrona Chiopolitissa es una santa muy popular en casi todas las islas griegas, especialmente en las del Mar Egeo. En la isla de Samos existe un icono tenido por milagroso, que fue llevado desde la isla de Quíos a finales del siglo XVI; así, se ha establecido un culto a la santa, erigiendo en su honor diversas iglesias en la isla, especialmente la de Ano Vathi, donde se guarda la milagrosa imagen.

En Mitilene se construyó un templo en el año 1845 con un magnífico iconostasio tallado por Palaiochori Vourlioton y lo mismo ocurre en Ikaria, Andros, Leros, Patmos, Hydra, Aegina y en otras islas griegas.

Vista del monasterio Zografou del Monte Athos (Grecia), donde se conservan las reliquias de Santa Matrona de Quíos.

En Lythri, localidad del Asia Menor situada frente a las costas de Quíos, existía un antiguo templo dedicado a la santa donde se guardaba un milagroso icono; este templo está ahora en ruinas después de la catástrofe sufrida por la ciudad y los habitantes de la localidad, en el año 1968, trasladados a Nea Eritrea (suburbio al norte de Atenas), se trajeron consigo el milagroso icono poniéndolo en la iglesia de la Anunciación. En 1991 se construyó una nueva iglesia constituida hoy como parroquia de Santa Matrona, guardándose en ella una pequeña reliquia.

Kontakion de la Santa
Llena de la luz del Espíritu Santo, ¡oh Matrona! consideraste tu celda monástica como si fuera una cámara nupcial y de ella saliste para ir a tu morada radiante en el cielo, clamando: “Por el amor hacia ti, ¡Oh Divino Verbo! soporté todos mis sufrimientos”.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

16 pensamientos en “Santa Matrona de Quíos

  1. El Articulo Excelente, pero algo que me gusto mucho fue el Segundo Icono de la Santa, es tan realista, casi parece como si no fuera ortodoxo, Con luces y Sombras, la expresion de su rostro…..En verdad me Encanto.

    • Pues si que es un icono ortodoxo, Jhonatan.
      Es verdad que este tipo de iconos, a mi entender occidentalizados, son raros en determinadas Iglesias como la griega, pero en otras Iglesias más “europeizadas” si que se ven.
      Ana Maria seguro que tiene mucho más que decirte al ser especialista en arte.
      Gracias por tus elogios.

      • yes, in the late middle ages and modern times it was the use to paint not only in the byzantine style. The same happened in Romania – where beginning with the 1700 and up to the mid 1900 there was quite usual to paint icons in an almost realistic fashion. Anyway, there is quite unusual to say that an icon is orthodox or not. It is just painted in a style or another, and I find the style of the 1700s and 1800s with noting under the typical byzantine.

  2. Sí bueno, como he comentado otras veces, desde el siglo XVIII-XIX hay una corriente naturalista en la representación de los iconos que surgió en la escuela rusa y, lenta y calladamente, se ha ido colando en el resto de escuelas iconógrafas: griega, rumana… sin embargo, como supone una clara trangresión del canon bizantino, hay ramas de la ortodoxia, como los serbios y los rumanos, que ponen el grito en el cielo ante estos iconos-quasi-retratos. A mí me han dicho de todo por un icono que fotografié en Mykonos y que representaba la Santísima Trinidad “a la católica” (anciano, hombre y paloma). Pues bien, qué culpa tengo yo si era un icono griego.

    Gracias por este artículo, Antonio. Creo que esta Santa era la Santa Matrona más conocida y famosa antes de que llegase la célebre Matrona de Moscú. Aún así, hay otra Santa Matrona, la mártir de Tesalónica, de la que hablaré el mes que viene. Y creo que con eso habremos cubierto las Matronas más conocidas (hay algunas otras, mártires también…)

    En cuanto al episodio del violador muerto por un rayo… ¿qué quieres que te diga? Que si me dieran un duro por cada episodio de este tipo que leo en la vida de una Santa…

    • ¿Y la Santa Madrona venerada en Barcelona? ¿Es la mártir de Tesalónica sobre la que vas a escribir? A mi entender, creo que si, pero espero impaciente tu artículo.

      Yo coincido contigo en lo del violador muerto por un rayo. No hay “santo que se precie”, que no tenga un “sanbenito” de estos colgado en su leyenda. Y, oye, ya los duros no existen. Ahora existen los euros, jaja.

      • Sí, Santa Madrona venerada en Barcelona y Santa Matrona, mártir de Tesalónica, son la misma Santa; aunque los devotos y familiarizados de uno y otro culto no suelen ser conscientes de esta conexión. Ya hablaremos de ello.

        Y tienes razón, aunque es justo exigir penas más duras para los violadores, tampoco es preciso recurrir al rayo divino, jajaja. Eso se lo dejamos a Santa Bárbara.

  3. Muchas gracias Antonio por traernos a Santa MAtrona cuyo monasterio que acoge sus reliquias, el de Zografoy, me parece especialmente bello. También me ha encantado la historia de los dos sueños en que se aparecía al hacendado para que en lugar de su chalet construyese su monasterio, jeje

    • Hace muchos años me enviaron desde Grecia un maravilloso libro de fotos sobre los monasterios del Monte Athos. Si te soy sincero, no sabría decirte cual es más maravilloso, porque si por fuera son espectaculares, por dentro son un primor.
      Y en cuanto al tema de los dos sueños….., eso de amenazarle a su familia si el monasterio no se construía como ella quería……¿qué quieres que te diga? Prefiero creer que es un cuento a que fuese verdad.

  4. Antonio gracias por traernos de nuevo un ejemplo de santidad femenina ortodoxa.
    Me ha encantado su vida,y como no, lo que tu sueles llamar “cuentos chinos”,como la aparicion del supuesto tesoro por obra del diablo y que al ella rezar para que Dios le diga su procedencia se convierta en brasas apagadas.
    Lo de la construccion del convento en lugar de un chalet donde la santa parece “amenazar” con que pondra en peligro a toda su familia,ya me parece algo feo..
    No se entiende bien si el que pondra en peligro a la familia es el hombre al que se le aparece en sueños o ella por no querer el cumplirle su deseo.
    Por cierto,¿cuantos monjes deben de caber en el monasterio de la ultima fotografia? Madre mia,seran un ejercito.

    • Abel,
      Como aquella es una zona sísmica, lo mismo lo amenazaba con un terremoto; vete tu a saber, pero tu sabes que para mi es eso: un “cuento chino”.

      Yo no se cuantos monjes habitarán en el Monte Athos y menos aun cuantos en cada monasterio, pero hazte a la idea de que son muchísimos.

  5. dear Antonio, I find very interesting that St. Matrona is even older than some believe. Normally it happens the opposite – some saints prove to be newer as the tradition states. Anyway, a great story about a saint nun which I hever heard about. Thanks a lot !

    • Si, es así. Cuando oímos hablar de Santa Matrona, automáticamente pensamos en Santa Matrona de Moscú, que quizás sea la más famosa, pero han existido otras con el mismo nombre, mucho más antiguas – como es este caso – y que prácticamente solo son conocidas en sus países de orígenes. Por eso, uno de los objetivos de este blog es dar a conocer a santos importantes, antiguos o modernos, pero que en los países de habla hispana son absolutamente desconocidos. Es el caso de esta Santa Matrona.

  6. Que hermosos monasterios, parecen palacios. Que dicha poder entrar a alguno de ellos, ¿cuántos acontecimientos han pasado en esos muros que ni nos imaginamos? el ambiente, el clima, la geografía les da una especie de misticismo.

    El nombre de Matrona no me gusta para nada. Pero la santidad de vida nadie se la quita. Que Santa Matrona ore por nosotros.

    • Yo he visto la península de Athos desde el mar y te puedo decir que quedas maravillado viendo donde se encuentran algunos de los monasterios.
      El libro del que he hecho mención anteriormente, es un libro enorme, en largo, ancho y grueso, con fotos tan grandes como la pantalla del ordenador y “se te caen las lágrimas de envidia” al ver más de una de ellas.

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