Santas y Beatas de nombre Celina

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santa Celina, madre de San Remigio, educando a su hijo. Medallón cosido a hilo por una costurera francesa.

Pregunta: Mi hija tiene ocho años y quiere saber si tiene santo y cuando se festeja. Ella se llama Celina. Gracias por su atención desde México.

Respuesta:
Pues existen varias santas y beatas con ese nombre por lo que vamos a decir algo sobre cada una de ellas y luego tú escoges cual será la protectora de tu pequeña hija.

Santa Celina, madre de San Remigio
Muy escasas y legendarias son las noticias que tenemos de Santa Celina, conocida principalmente por ser la madre de San Remigio, obispo de Reims. Ocurre con ella algo parecido a lo ocurrido con Santa Silvia, que es más conocida por ser la madre de San Gregorio Magno que por ella misma.

Según un relato del pseudo-Fortunato, Celina era de familia noble y se había casado siendo joven con Emilio, conde de Laón, aunque no tuvieron descendencia. Siendo ya muy anciana, dio a luz milagrosamente a San Remigio, hecho que le había sido profetizado tres veces por un eremita ciego llamado Montano, que vivía en el bosque de La Fere: “El Señor, desde el cielo se ha dignado mirar a la tierra a fin de que todas las naciones del mundo publiquen las maravillas de su poder y por eso, serás la madre de un hijo al que llamarás Remigio y al que le voy a entregar el cuidado de mi pueblo”. Nueve meses más tarde, Remigio nació en Laón e inmediatamente después, Celina, visitó nuevamente a Montano, haciendo que recuperara la vista untándole sus ojos sin luz con unas gotas de su leche.

En el siglo IX, el obispo Incmaro de Reims, amplió estos escasos datos añadiendo que fue el propio Montano quién le dijo a Celina: “Cuando nazca tu hijo, frótame los ojos con tu leche para que reciban la luz”, por lo que, cuando Remigio fue destetado ella devolvió la vista a Montano. Este obispo – Incmaro – se atrevió aun más: llegó a afirmar que San Remigio, aunque fue concebido con la culpa del pecado original, fue liberado del pecado por el Espíritu Santo antes de dar su madre a luz, o sea, ¡algo parecido a lo ocurrido con San Juan Bautista y que es relatado por San Lucas cuando María visitó a su prima Isabel!

Santa Celina, acompañada de Santa Genoveva, huye de su prometido y se refugia en el baptisterio. Grabado del s.XIX cortesía de William H. Helfand. Pitts Theology Library, Atlanta (EEUU).

La muerte de la santa posiblemente ocurrió en el año 458, siendo sepultada donde había vivido, probablemente en Lavergny, cerca de Laon. Sus reliquias fueron destruidas durante la Revolución Francesa. Pasado algún tiempo después de su muerte, empezó a ser venerada en Laon y en Reims, donde ella había nacido, siendo inscrita en el Martirologio Romano el día 21 de octubre.

Santa Celina, virgen de Meaux
Nació en Meaux, en el seno de una familia noble y desde muy joven, a pesar del mal ambiente que la rodeaba, decidió consagrarse a Dios. La ocasión para abrazar la vida religiosa se le presentó cuando se encontró con Santa Genoveva que estaba de paso por su ciudad. Su prometido, furioso, intentó oponerse pero ellas se refugiaron en el baptisterio de la catedral, cuyas puertas se abrieron milagrosamente para que entraran y del mismo modo se cerraron cuando ellas estaban dentro.

Celina vistió el hábito de las vírgenes y se consagró por completo a hacer obras de caridad. No existe ningún documento de la época que nos permita verificar la autenticidad de estos episodios biográficos, que fueron primeramente recogidos por Usuardo y posteriormente por Fulcanio de Meaux en el siglo XI. La muerte de santa Celina ocurrió alrededor del año 480 y fue sepultada cerca de su ciudad. Sobre su sepultura fue construido un priorato benedictino que perduró hasta el siglo XVIII. Sus reliquias fueron escondidas durante la Revolución Francesa a fin de que no se perdieran y actualmente se encuentran en la catedral de Meaux.

Su festividad también se celebra el 21 de octubre y la coincidencia de esta fecha es debida a la imprecisión de las fuentes que confundieron a la una con la otra.

Fotografía de la Beata Celina Borzecka.

Beata Celina Chludzinska Borzecka
Se llamaba Celina Chludzinska, nació en Antowil, cerca de Orsza (Polonia), el 29 de octubre del año 1833 y era hija de un rico terrateniente polaco; desde muy pequeña deseó fervientemente dedicarse a Dios. Pero con veinte años de edad, por expreso deseo de sus padres y siguiendo el consejo expreso de su obispo, tuvo que casarse con José Borzecki, aunque aun así, ella continuó llevando una vida de oración y sacrificio como si fuera religiosa. Fue una esposa ejemplar y madre de cuatro hijos.

En el 1863 trataron de arrestarla a causa de una ayuda que había prestado a unos insurgentes contra el régimen zarista. Al sufrir su esposo una parálisis que terminaría llevándolo a la muerte, ella, en 1869 tuvo que marcharse a Viena donde se dedicaría por completo al cuidado de su marido paralizado y a la educación de sus hijas más pequeñas. Su esposo murió en 1874, dejando viuda a Celina en compañía de dos niñas: Celina y Eduvigis.

En el año 1875 ella y su hija Eduvigis fueron a Roma buscando el que se manifestara en ellas cual era la voluntad de Dios, recibiendo consejo del siervo de Dios Pedro Semenenko, quién les dio a conocer la espiritualidad resurreccionista, confirmándolas en su deseo de abrazar la vida religiosa. Desde 1882, como estaban convencidas de que el mundo necesitaba de un mensaje de esperanza, quisieron contribuir con su granito de arena y así, ella y su hija fundaron la Congregación de las Hermanas de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, con la intención de ayudar a descubrir a los hombres el hecho de que Jesús vive y está siempre con nosotros, o sea, la espiritualidad del Misterio Pascual. Era una Congregación que, oficialmente fue aprobada el 6 de enero de 1891, que tenía el doble carácter contemplativo-activo y cuya finalidad apostólica era la educación cristiana de las niñas y la atención a los enfermos.

Fotografía de la Beata Celina Borzecka en su juventud.

Ese mismo año, a instancias del cardenal Dunajewski, se marchó a Polonia a fin de abrir un noviciado en la ciudad de Kety. Cinco años más tarde inició su actividad religiosa entre los católicos de Bulgaria y en el año 1900 abrió casas en Varsovia y en Czestochowa, donde las hermanas, durante algún tiempo, tuvieron que esconder su identidad religiosa. Ese mismo año, envió a varias religiosas a los Estados Unidos a fin de ejercer su actividad educativa entre la población emigrante polaca, organizando asociaciones de seglares que en unión de su Instituto desarrollaran el apostolado ampliando su radio de acción.

En el año 1902 inició la construcción de la casa-madre en Roma y habiendo muerto su hija Eduvigis cuatro años más tarde en el noviciado de Kety, ella intensificó su actividad apostólica visitando sus casas de Europa y América y convocando el primer capítulo general de la Congregación en el año 1911, en el que fue elegida como superiora general con carácter vitalicio.

Escribió “Memorias por mis hijas”, publicada en la revista “Gloria Resurrectionis” desde los años 1954 al 1963. Escribió también “Las cartas de Bulgaria”, que fueron publicadas en la misma revista. La Madre Celina murió en Cracovia el 26 de octubre del 1913. El proceso de beatificación se inició en el año 1944 siendo declarada venerable el 11 de febrero de 1982 y beatificada el 27 de octubre del año 2007 en la Basílica Romana de San Juan de Letrán. En el decreto en el que se reconocían sus virtudes heroicas se dice que “La Sierva de Dios Celina Chludzinska Borzecka es un ejemplo admirable que merece la atención de todos los fieles, a que en todos los estados de la vida: virgen, madre de familia, viuda y religiosa, siempre se esforzó en conseguir la perfección cristiana”.

El milagro que la llevó hasta los altares fue la curación milagrosa de su tataranieto Andrew Mercherzynski-Wiktor, que había sufrido un traumatismo craneal mortal de necesidad. El milagro se consiguió después de que en toda la Congregación se hiciera una novena solicitando dicha curación.

Fotografía de la Beata María Celina de la Presentación.

Beata María Celina de la Presentación
Su nombre era Juana Germana Castang y había nacido el 23 de mayo del año 1878 en la localidad de la Aquitania francesa de Nojals-et-Clotte, en el seno de una familia numerosa, que aunque tenía algunas propiedades, debido a unos malos negocios, vinieron a vivir muy pobremente, siendo la quinta hija de un total de doce hermanos. Con cuatro años de edad y muy desnutrida, se contagió de poliomielitis que le dejó paralizada su pierna izquierda y que la condenó permanentemente a una cojera; aun así, ella no solo recibió su primera educación en casa de sus padres, sino que ayudaba cuidando de sus hermanos y hermanas más pequeños, sobre todo después de la muerte de su madre y de la entrada de su hermana mayor, Lucía en el Instituto que las Hermanas de San José tenían en su pueblo y donde, posteriormente ella misma estudiaría, destacando por su piedad y su devoción a la Eucaristía.

Debido a la pobreza de su familia, recibió el apoyo de una organización caritativa en un albergue de Burdeos regentado por las Hermanas de Nazareth, donde la prepararon para recibir la Primera Comunión y el sacramento de la Confirmación y donde comenzó un verdadero trabajo de perfección interior acompañado por los sufrimientos que le provocaban su pierna enferma y por su frustrado intento de entrar en la Congregación donde estaba su hermana y ser rechazada debido a su discapacidad.

Con las Hermanas de Nazareth permaneció cinco años hasta que el 12 de junio de 1896, gracias a la ayuda de un amigo y a que la madre superiora vio en aquella muchachita frágil de salud, tanta modestia y humildad que la admitió en su convento de monjas clarisas de Talence, cerca de Burdeos. El día 21 de noviembre siguiente vistió el hábito de la Segunda Orden de San Francisco tomando el nombre de María Celina de la Presentación.

Vista del sepulcro de la Beata en Nojals-et-Clotte, Francia.

En el noviciado, poco a poco su salud fue empeorando sobreviniéndole una tuberculosis ósea que aunque le producía terribles dolores, ella soportaba pacientemente sin abandonar nunca el rigor de las normas del convento y con la alegría de considerarse privilegiada por tener que soportar aquella cruz. Viéndola en tan mal estado, fue llamado un médico para que la atendiese, pero este prácticamente la dio por desahuciada por lo que en el lecho de muerte, la superiora le permitió realizar sus votos religiosos, muriendo santamente el día 30 de mayo de 1897 con solo diecinueve años de edad. Fue sepultada en la clausura del convento.

Su causa de beatificación fue introducida en Roma el 18 de junio de 1930. Fue declarada venerable por el Papa Pío XII, el 22 de enero de 1957. En diciembre del año 2006, el Papa Benedicto XVI emitió un decreto reconociendo la validez de ocho curaciones milagrosas atribuidas a su intercesión y decidiendo que fuera beatificada en la catedral de Burdeos, el 16 de septiembre del año 2007.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

19 pensamientos en “Santas y Beatas de nombre Celina

  1. Impresionante, no Sabia que habia Santas llamadas Celina.
    Pero me entro la curiosidad, me acorde de Celine Martin (Sor Genoveva de la Santa Faz) y de las demas hermanas Martin, y supe que quieren o ya iniciaron un Proceso unificado de las Hermanas Martin, se que ellas fueron tambien Santas Mujeres instruidas en el amor a Jesus y a la Virgen Maria, Pero se imaginan, Una Familia Entera en los Altares!!! eso si seria Historico. Aunque desde mi punto de vista no creo que La Santa Sede de luz verde para este proyecto.

    • Bueno, Jhonatan, no sería la primera vez. Existen familias enteras en el Antiguo y Nuevo Testamento que constan como Santos. Y también la familia de San Isidoro de Sevilla entera es venerada como Santa. Y me estoy acordando de Santa Gúdula, Amelberga, Reineldis… creo que son un cúmulo de madres, hijas y hermanas, todas en los altares.

      Gracias, Antonio, por este artículo sobre las santidad de nombre Celina. De Celina Borzecka he distribuido muchísimas estampas y también alguna de Celina Castang. Aunque alguna Celina va quedando en España, es un nombre bastante poco popular, en comparación a los países de habla francófona.

    • Bueno, Humberto, en principio solo tenemos canonizada a Santa Teresa y beatificados a sus padres. El tiempo dirá si prospera la Causa de algunas de sus hermanas y queda “santificada oficialmente” el resto de la familia. Pero si lees un artículo escrito por Damiano y publicado el día 11 de marzo del 2011, verás a toda una pléyade de santos y beatos emparentados entre si.
      También tengo que decirte que contestando a una pregunta que se nos hizo hace unos meses sobre la familia de San Basilio el Grande – que tiene a ocho miembros canonizados – hay un artículo hecho que creo está programado para el mes de junio.

  2. Gracias Antonio por presentarnos a estas virtudes de nombre Celina.
    Me ha llamado especialmente la atencion la ultima de la que has hablado;Beata Maria Celina de la Presentacion,que murio con solo 19 años y que la Superiora permitio que realizara los votos antes de fallecer.
    Respondiendo a Jonathan,tenemos a un grupo de cuatro hermanas y madre martires que han sido beatificadas,y de las que nuestra compañera Ana Maria ya publico un articulo sobre ellas.

    • Exactamente, la madre y cuatro hijas, todas mártires del año 1936: las Beatas Ferragud, que están sepultadas en la ciudad de Algemesí, en la provincia de Valencia.

      • ¡Claro! Si entre los mártires hay familias enteras en los altares… en fin, que no es un fenómeno tan raro, pero sí bastante sospechoso, al menos en los que no hayan sido martirizados juntos.

      • Gracias Antonio. Si la santidad ya es de por sí algo excepcional y milagroso, el hecho de que varios miembros de una misma familia sean acreedores de este carisma me parece en algunos casos sospechoso y habríamos de estudiar caso por caso para darnos cuenta de que otros intereses pueden haber habido para que a veces se haya producido. Respecto las varias Celinas que comentas ya ha dicho Ana MAría que , al contrario que en España, En Francia es bastante comun el encontrarnos con el nombre de Celinne.

        • Salvador,
          Dejando aparte a los mártires, tienes que tener en cuenta que muchísimos santos emparentados entre si, pertenecen a los primeros siglos o a la Edad Media. Sobre los de los primeros siglos no tengo nada que objetar porque tu sabes que principalmente era el pueblo quien reconocía espontáneamente la santidad de una persona. En los casos de la Edad Media la cosa ya si que cambia, porque es principalmente la época de las leyendas y si a alguien se le ocurría dar por santa a toda una familia, pues la cosa se transmitía de martirologio en martirologio sin más.

          • Otro de familia Santa es Santo Domingo de Guzmán, su madre le Beata Juana de Aza y su hermano que ahora no recuerdo su nombre.

  3. Gracias Antonio por esta serie de Celinas , yo en particular nunca había oído este nombre ni tampoco conocía a estas santa y beatas.
    Sobre todo me ha gustado conocer a la Beata Maria Celina de la Presentación.

    i Feliz día de San Blas a todos!

    • David,
      Supongo que leerías en su día el artículo que escribimos sobre San Blás, del que me he acordado porque llevo unos días con faringitis.
      Por otro lado, si te soy sincero, yo tampoco conozco a nadie que se llame Celina.

          • Pues yo si conozco a varias personas que se llaman Celina. No es un nombre muy popular, sobre todo en los último años, pero si es usual. Una de estas personas me decía que se llamaba así en porque así se llamaba la hermana de Santa Teresita.

          • Pues,aunque estos comentarios fueron hace años.. Yo me llamo Celina, todo sdicen que mi nombre es raro..

  4. Gracias por este nuevo artículo de Santos de nombre Celina de las cuales no conocía a ninguna ni conozco a nadie con ese nombre, una duda Antonio la congregación de le beata Celina Chludzinska sera la misma de las Misioneras de la Resurrección del Señor? es que esa congregación existe en mi ciudad y se dedican a atender a personas que se han intentado suicidar y a rehabilitarlos, pero no se si seran las mismas.

    • André,
      El hermano de Santo Domingo es el Beato Mané, su madre, como tu bien dices es la Beata Juana de Aza, su padre es el Venerable Félix y otro hermano es el Venerable Antonio.

      La Beata Celina Chludzinska es, como digo en el artículo, la fundadora de las Hermanas de la Resurrección. El Instituto de las Misioneras de la Resurrección fue fundado por Sor Elvira Petrozzi en el año 1983.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA

*