Nuestra Señora de Guadalupe: reina de México y emperatriz de América (VI)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle del ayate de San Juan Diego, donde se pueden distinguir más de cerca algunos detalles en la parte superior de la imagen mariana.

Detalle del ayate de San Juan Diego, donde se pueden distinguir más de cerca algunos detalles en la parte superior de la imagen mariana.

Los símbolos en la imagen
Entre los casos más particulares de estudio sobre la Virgen de Guadalupe y que los estudiosos guadalupanos aparicionistas más realce le dan, es a los simbolismos en la imagen guadalupana. Como bien sabemos es un prototipo iconográfico de la Inmaculada o la Virgen apocalíptica, pero la imagen mexicana para los estudiosos está llena de ciertos símbolos que sólo eran perceptibles para los indígenas, cosa que propiciaría la masiva conversión ante el culto a la Virgen del Tepeyac.

Sin duda, algunos de los significados que se han atribuido a la iconografía guadalupana, tienen su apoyo en diversos códices y documentos de la época o en tradiciones prehispánicas, pero del mismo modo existen otros significados y descubrimientos, que no puedo ni me atrevo a decir hasta qué punto son ciertos o si son sólo mera invención de algún autor o mala interpretación. Dejando ya esto en claro, pasaré a describir los simbolismos que para los conocedores del tema se pueden leer en el ayate de San Juan Diego.

Primeramente debo decir que la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe de México mide 105 centímetros de ancho por 168 centímetros de largo y representa a una joven entre 18 y 20 años de edad. La prenda en la que la imagen esta estampada es un “ayate” hecho a base de fibra del maguey por ser Juan Diego un macehual, que es decir, una persona del pueblo [1]. Esta prenda, que era como un tipo de capa, se usaba para protegerse de las inclemencias del clima y para cargar objetos de un lugar a otro con mayor facilidad. Todo esto ha hecho que quienes estudian al respecto queden admirados ante la preservación del ayate, puesto que la fibra del maguey contiene una sustancia llamada lignina, la cual tiene la característica de oxidarse fácilmente con la humedad, aún con la ambiental y el escaso ocho por ciento de humedad que contiene esta fibra, la hace factible a una fácil pulverización o resquebrajamiento.

Entre los símbolos que contiene la imagen se encuentran:
La Luna: como bien se sabe este astro siempre acompaña iconográficamente a la Virgen, recordando el Apocalipsis de San Juan sobre la mujer con la luna bajo sus pies. Los que estudian el tema además han concluido que en el caso de la Virgen de Guadalupe, es que luna en náhuatl se dice metzli, y para decir “parada en el centro de la luna” se dice “Metz-xic-co” curiosamente la misma raíz del nombre México, por lo que se ha concluido que la luna, aparte del simbolismo apocalíptico, significa que Nuestra Señora está en el centro de México. Se dice que en una ocasión se trató de platear la luna, pero el artista encargado, al intentar hacerlo, vio como la luna se oscurecía cada vez más, por lo cual solamente se ha procedido a retocarle el color negro a partir de entonces.

Pájaro mexicano llamado tzinitzcan, que posee las plumas del color de las del ángel que está a los pies de la Virgen.

Pájaro mexicano llamado tzinitzcan, que posee las plumas del color de las del ángel que está a los pies de la Virgen.

El ángel: Por la forma en que está acomodado el ángel, se piensa que es en posición de que acaba de volar, así como también lo demuestran sus alas recogidas. Las alas se han dicho que son como de águila, pero debido al colorido se ha comprobado que se tratan de alas del pájaro mexicano conocido como tzinitzcan, ave la cual según narra el “Nican mopohua” fue uno de los que escuchó cantar Juan Diego durante la aparición. En el broche del ángel se puede apreciar con un poco de trabajo la abreviatura Ju. Dgo, haciendo referencia al nombre del vidente Juan Diego.

El manto: El color del manto de la Virgen es un azul verdoso. Según las antiguas tradiciones este color era reservado únicamente para las madres de los tlatoanis o jefes indígenas; por lo mismo con este color de manto, la Virgen simboliza que es la madre de un gran jefe.

Las estrellas: El manto de la Virgen tiene 46 estrellas, que simbolizan la constelación del cielo del 12 de diciembre de 1531, fecha de la aparición.

La túnica: En color ocre, que va del rosa pálido, casi blanco; a sombras oscuras del mismo color. Este color recuerda el cielo al momento del amanecer, hora en que la Virgen se apareció a San Juan Diego.

Adornos en la túnica: Son diversidad de flores y entre ellas se ha logrado distinguir, magnolias, jazmines y girasoles, así como hojas de la flor de Nochebuena o de Pascua, que es de origen mexicano. En su conjunto estas flores simbolizan un lenguaje divino.

La flor de cuatro pétalos: llamada por los aztecas “nahui ollin”, es la forma estilizada de un jazmín. Es la única en toda la imagen y se encuentra ubicada en el vientre de María señalando el lugar donde se encuentra gestándose el Niño Jesús. Para los aztecas esta flor simbolizaba los cuatro movimientos del sol que observaron los astrónomos o los cuatro rumbos del universo; por lo tanto simbolizaría que la Virgen es la madre del niño sol.

Las flores en forma de cascabel: Existen algunas flores en la imagen que tienen cierto parecido a un cascabel, haciendo recuerdo de las danzas indígenas. Estos simbolizan, por la asociación de palabras “noxocoyol”, mi cascabel de pie con “noxocoyou”, mi hijo menor. Recordando con esto que María se refería a Juan Diego como “mi hijo el menor”.

El cinto: Aunque a simple vista parece de color negro se ha logrado distinguir por antiguas crónicas que en verdad es de color morado lo que simboliza que la Virgen está encinta.

La zapatilla negra: simboliza a los españoles, quienes trajeron este tipo de calzado.

Anónimo del siglo XVIII, donde se aprecia la antigua apariencia de la imagen, antes de que los devotos le quitaran hilos de la parte superior y donde se aprecia la corona de rayos que tenía la imagen.

Anónimo del siglo XVIII, donde se aprecia la antigua apariencia de la imagen, antes de que los devotos le quitaran hilos de la parte superior y donde se aprecia la corona de rayos que tenía la imagen.

El broche del cuello: Es un broche dorado de forma ovalada que tiene una pequeña cruz negra, simbolizando que viene en nombre de Cristo.

Anillos y aretes: Tal parece que aunque no a simple vista, a la Virgen debido a los claroscuros de la imagen, se le forman como sobras de anillos en sus dedos y aretes en sus orejas. En mi muy personal opinión pienso que, posiblemente, sea la sombra que dejaron los accesorios que quizás en alguna ocasión algún devoto en agradecimiento mandó a pintarle o a ponerle en metal a la imagen. Como bien se sabe, es común esta práctica entre los devotos de algunos cuadros y posiblemente después, estos fueron retirados pero quedaría la marca; vuelvo a repetir que esto es solo una hipótesis mía.

El cabello suelto: Ente los aztecas significaba una mujer glorificada con un hijo en el vientre.

Las manos: En actitud de oración; tal parece que han sido retocadas; otros autores por su parte dicen que es posible que las manos hayan sido recortadas para lograr asemejarlas con las manos indígenas.

Los rayos de sol: Nos recuerdan que María es la mujer vestida de Sol. Aunque no se ha encontrado nada que lo avale, es bastante popular la idea de que en algún momento se decidió dorar los rayos de sol, los cuales posiblemente, antes no eran en este color. Del mismo modo se agregó el cintillo dorado en la imagen. Representan además que María viene en nombre de tonatiuh, el sol, en nombre de Cristo.

La corona: Debido a antiguas crónicas, se ha llegado a la conclusión de que anteriormente, la imagen de la Virgen tenía una corona natural formada con los mismos rayos de sol. Tal parece que debido a que los fieles devotos querían reliquias de la imagen y se le fueron quitando fibras de la parte superior hasta el grado de desaparecer la corona; también se piensa que quizás la corona haya sido un añadido posterior y que con el tiempo se fue desvaneciendo, por lo cual actualmente es casi imperceptible.

Imagen donde se muestran algunas constelaciones que se han identificado en el manto de la imagen guadalupana.

Imagen donde se muestran algunas constelaciones que se han identificado en el manto de la imagen guadalupana.

La imagen Guadalupana, a lo largo de la historia, parece que ha tenido varios añadidos y retoques, siendo el más reciente el que ocurrió en 1982.

Entre los símbolos y significados de la imagen existen muchos más y se puede profundizar aun más en estos mismos, pero para no alargar tanto el artículo, he decidido sólo enfocarme en estos que son los más visibles y los más usuales. Repito nuevamente, que no puedo asegurar hasta qué grado todos estos simbolismos sean ciertos, con excepción de los que se basan en alguna tradición histórica indígena. Los otros pueden ser solo asociaciones de palabras o quizás querer ver más de lo que hay, pero de todos modos estos son los simbolismos y significados que la mayoría de estudiosos aceptan sobre el acontecimiento guadalupano.

André Efrén

BIBLIOGRAFÍA
– Rojas Sánchez, Mario, “Guadalupe: símbolo y evangelización”, México, s/Ed, s/e, 2001.
– Zarebska, Carla, “Guadalupe”, México, Debolsillo, primera edición, 2005.

CONSULTADO EN LÍNEA
Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe: http://www.virgendeguadalupe.mx/


[1] Los nobles indígenas, en cambio, utilizaban ayates hechos a base de algodón.

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