De la fiesta de las Palmas a la procesión de las Palmas

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fresco gótico de la entrada de Jesús en Jerusalén, obra de Giotto di Bondone (1305). Capilla de los Scrovegni, Padua (Italia).

Hoy, los cristianos que nos regimos por el calendario gregoriano, celebramos el Domingo de Ramos, conmemorando la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén y lo hacemos de una manera muy especial destacando en esta celebración la procesión de las palmas. Pero no siempre se ha celebrado así y de este tema es del que queremos escribir en este primer día de la Semana Santa. Empezaremos recordando el pasaje evangélico según San Juan y a lo largo de esta primera parte del artículo, comprobaremos el por qué hemos escogido esta perícopa evangélica.

“Al día siguiente, al enterarse la numerosa muchedumbre que había llegado para la fiesta, de que Jesús se dirigía a Jerusalén, tomaron ramas de palmera y salieron a su encuentro gritando: “¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor, el Rey de Israel!” Jesús, habiendo encontrado un borriquillo, se montó en él, según está escrito: “No temas, hija de Sión; mira que viene tu Rey montado en un pollino de asna”. Esto no lo comprendieron sus discípulos de momento; pero cuando Jesús fue glorificado, cayeron en la cuenta de que esto estaba escrito sobre él y que era lo que le habían hecho”. (Juan, 12, 12-16).

El Cuarto Evangelio es el único que narra la entrada de Jesús en Jerusalén inmediatamente después de la cena en Betania con sus amigos Lázaro, María y Marta. Los otros tres evangelistas colocan este evento en un contexto diferente. Para San Juan, Jesús es el ungido de Dios que entra en Jerusalén y lleva aun el olor de aquel perfume con el que María lo ungió el día anterior. Mientras se acercan a la ciudad, Jesús envía a dos de sus discípulos en busca de un borrico sobre el cual ninguno hasta entonces había montado: “Id al pueblo que está enfrente de vosotros, y enseguida encontraréis una asna atada y un pollino con ella; desatadlos y traédmelos. Y si alguien os dice algo, diréis: El Señor los necesita, pero enseguida los devolverá” (Mateo, 21, 2-3). Esta es la única vez que Jesús se llama a sí mismo Señor y este gesto tiene un inmenso valor pues: “Alégrate, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí que tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna” (Zacarías, 9, 9). Jesús es el Rey que cabalga sobre un asno, que es humilde y manso y no cabalga sobre una mula, que era considerada la cabalgadura real.

Jesús entra en Jerusalén montado en el asno. Tabla gótica de Duccio di Buonisegna, s.XIV.

Los judíos que estaban en Jerusalén, al oír que Jesús venía, le salieron al encuentro y con sus vítores y palmas hicieron que su entrada en la ciudad fuera la entrada digna de un rey: “La gente, muy numerosa, extendió sus mantos por el camino; otros cortaban ramas de los árboles y las tendían por el camino” (Mateo, 21, 8). ¡Los mantos tendidos en tierra como si fueran alfombras! Esto nos recuerda los homenajes que se les tributaban a los reyes. Los ramos de olivos y las palmas agitados en señal de alegría, son también signos de un vasallaje real. Y como la Pascua era inminente, pues esa era la razón por la cual la ciudad estaba llena, esta escena popular de alegría tiene una gran importancia étnica, por la diversidad de gentes y espontaneidad de la misma, gente que grita: “Hosanna al Hijo de David (Mateo, 21, 9) añadiendo lo que escribe el salmista: “Bendito el que viene en el nombre del Señor” (Salmo, 118, 26). Recordemos además que para los judíos llevar ramas en las manos era una señal de alegría y que así lo establecía la ley: “El primer día tomaréis frutos de los mejores árboles, ramos de palmeras, ramas de árboles frondosos y sauces de río y os alegraréis en la presencia de Yahvé por espacio de siete días” (Levítico, 23, 40).

La entrada de Jesús en Jerusalén está ligada en cierta manera a la fiesta hebrea de los Tabernáculos o de las Tiendas, fiesta que se celebraba entre septiembre y octubre. El séptimo día de esa fiesta es el llamado día del “Gran Hosanna”. “Hosanna, socórrenos por tu amor, ¡oh Dios nuestro!, hosanna. Sosténnos, ¡oh nuestro Creador!, hosanna. Defiéndenos, ¡oh nuestro Protector!, hosanna. Hosanna rabbah”. Cantando este himno y portando palmas, los peregrinos daban siete vueltas alrededor del altar del templo. El pueblo y Dios se abrazaban: “Su izquierda está bajo mi cabeza y su derecha me abraza” (Cantar de los Cantares, 2, 6). Finalmente, ofrecían setenta víctimas como sacrificio, una por cada nación del mundo entonces conocido. La salvación sería universal.

Para los primeros cristianos, el séptimo día de la fiesta de los Tabernáculos era la Fiesta de las Palmas. Los cristianos de origen hebreo, se vestían de blanco y subían al Monte de los Olivos. Allí, arrancaban ramas a los árboles y hacían coronas que colocaban sobre sus cabezas. Después, acompañando al obispo de la ciudad que iba montado sobre un asno, bajaban hacia el valle del Cedrón y junto a los antiguos olivos de Getsemaní, leían la perícopa evangélica de Lucas de la entrada de Jesús en Jerusalén. Atravesaban el torrente y subían a la ciudad pasando por la piscina probática donde Jesús curó a un paralítico. En este lugar, leían el texto de la entrada de Jesús en Jerusalén según el evangelio de San Marcos y desde allí se dirigían a la basílica construida por Santa Elena en el lugar del sepulcro. Ante la puerta cerrada se cantaba: “Abridme las puertas de la justicia, quiero entrar y dar gracias al Señor. Es esta la puerta del Señor y por ella entran los justos” (Salmo 118, 19-20) y se leía el mismo pasaje evangélico pero según San Mateo.

Peregrinos en Jerusalén durante la procesión del Domingo de Ramos.

Al atardecer, se clausuraba el día del Hosanna haciendo una gran llamarada de antorchas. Esta antigua procesión de las palmas es mencionada a finales del siglo IV por la peregrina Eteria diciendo textualmente que se desarrollaba desde la basílica del Monte de los Olivos hasta la basílica de la Resurrección el séptimo día de la fiesta de los Tabernáculos. Esta fue la primera fiesta de las Palmas para los antiguos cristianos. En ese mismo siglo IV, San Cirilo, obispo de Jerusalén manifestaba que era lo más natural que se aprovechasen las palmas procedentes del valle del Cedrón, pues habían sido esas mismas las que portaban quienes acompañaron en su día a Jesús desde Betania hasta la Ciudad Santa.

Esta ceremonia se estableció en primer lugar en las Iglesias de Oriente. Incluso los monasterios más solitarios de Egipto y Siria estaban habitados ese día, pues el mismo San Eutimio de Alejandría – también en el siglo IV – dice que al principio de la Cuaresma muchos monjes se retiraban al desierto pero volvían al monasterio para participar en la procesión de las palmas. En Occidente, la primera noticia que tenemos de esta celebración aparece en el Sacramentario Gregoriano del siglo VI.

¿Pero cuando y cómo la celebramos hoy? En primer lugar tenemos que decir que no la denominamos fiesta de las Palmas, sino procesión de las Palmas y la realizamos en el día de hoy, día en que comienza la Semana Mayor, antes de la celebración de la Santa Misa. Esta liturgia es una de las más intensas de la Semana Santa que, como hemos dicho, hoy comienza y es para nosotros un día alegre y triste a la vez: alegre, porque aclamamos a nuestro Rey – y por eso los celebrantes se visten de rojo, el color de los reyes – y triste porque recordamos el largo martirio al que se verá sometido en solo unos días y también por eso, continúan la celebración con el mismo color, el color de la sangre y del amor.

Vista de sacerdotes cristianos celebrando el Domingo de Ramos en Jerusalén (Israel), ataviados del color rojo.

Al inicio de la ceremonia, con la lectura del texto evangélico del hecho que se conmemora y con la bendición de las palmas y los ramos de olivos, se inicia una procesión que, normalmente, debiera recorrer el camino que va desde la iglesia o lugar de la bendición de las palmas, al templo donde se celebrará el Sacrificio. Durante el triunfal trayecto se cantarán himnos de alabanza a nuestro Rey y cantos que nos recuerden la perícopa evangélica del día, pero al llegar al templo de destino, cambiaremos la alegría por el dolor, celebrándose una Misa en la que tres diáconos nos recordarán cantando el texto de la Pasión según nos lo relata el evangelista San Mateo. Todos los textos litúrgicos variables de la celebración eucarística nos recordarán lo mismo: estamos en tiempos de Pasión.

Pueri Hebraeorum, portantes ramos olivarum, obviaverunt Domino, clamantes et dicentes: Hosanna in excelsis.

Pueri Hebraeorum, vestimenta prosternebant in via, et clamabant dicentes: Hosanna Filio David, benedictus qui venit in nomine Domini.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

27 pensamientos en “De la fiesta de las Palmas a la procesión de las Palmas

  1. Acá en México aún faltan unas cuantas horas para dar inicio al Domingo de ramos y ya es tradición que a las puertas de los templos estén los vendedores de ramos hechos con hoja de palma lo más flexible posible y adornados con las hierbas tradicionales: manzanilla, romero, tomillo y laurel a las que se les atribuye un significado espiritual, aunque sin duda condimentarán la comida como especias y muy deliciosamente 😀 . ¿Y qué decir que los vendedores que son indígenas elaboran sus ramos a la venta más vistosamente con colores, cruces de palma e imágenes? Cada pueblo autóctono ha dado su toque único a la celebración. Aunque como siempre debo decir que dudo mucho que los judíos de la época gritasen Hossana, al menos no en el sentido de alabanza que se da en el “Hossana en el cielo” de la misa -¿se entiende que es incoherente decir “ayúdanos -el significado real del término- en el cielo”?-. Recuerdo haber leído que antes era una celebración más alegre porque lo importante no era redundar en el sufrimiento de Jesús, sino en que el Hijo de Dios se hizo humano y vivió entre nosotros, contrario a hoy que se mezcla con la tristeza del martirio futuro -es clásica esa reflexión donde Jesús va exteriormente alegre y por dentro aterrado por lo que le espera “por voluntad de Dios”. Al buen entendedor…

    • Bueno, intento explicar en el artículo cómo sucedieron los hechos y como los cristianos lo fueron interpretando desde los primeros siglos. Con qué intención se pronunció la palabra Hosanna, habría que preguntárselo a cada uno de quienes la pronunciaron, pero está claro que era una expresión de alegría. Y, por supuesto: lo del “Hosanna en el cielo” es otro cantar.

      Y que Jesús estaba aterrado por lo que se le venía encima, está más claro que el agua. El era Dios y lo sabía, pero su naturaleza humana iba a sufrir todo el terrible martirio que le infringieron desde la madrugada del martes al miercoles hasta la media tarde del viernes. ¿Por qué si no, sudó sangre en Getsemaní? Por miedo, puro y duro.
      Nosotros, aun sin entender en profundidad lo que decimos, cuando hablamos de Él decimos que era (y es) verdadero Dios y verdadero hombre. Pues eso: hombre de carne y hueso, con todos sus temores y debilidades, excepto el pecado.

      • Eso no lo pongo para nada en duda, Antonio. No es mi intención caer en el monofisismo de sólo la naturaleza divina, faltara más. Sin embargo, yo creo que la cruz y todo eso no formaba parte del plan divino para nuestra salvación, sino que fue consecuencia de la envidia y la malicia de unos cuantos que no quisieron recibir la luz y de quienes temieron la liberación pregonada por Jesús, así como la traición de Judas. Es mi humilde opinión -ya después diré sobre la idea judaizante de la expiación del pecado por el sacrificio-.

        Es curioso, pensé que dirías “los tormentos que sufrió desde la noche del jueves hasta el viernes”, cuando en realidad fue desde el martes según las tradiciones más antiguas y la actual deducción evangélica. Como dato curioso, entonces la Cena debiera celebrarse el martes en la tarde y la oración en Getsemaní fue esa misma noche. Y lo sé porque es fisiológicamente posible sudar sangre, es un síntoma médico que revela un gran estrés ante una situación más allá de cualquier límite.

        • Alejandro,
          Si para Dios no existe ni el pasado ni el futuro, sino que todo es presente, ¿cómo no iba a entrar en sus planes que la salvación nos vendría por la cruz?

          Y en cuanto a cúando empezó la Pasión, si no lo has hecho, te aconsejo que leas este artículo que publicamos hace dos años:
          http://www.preguntasantoral.es/2011/03/05/

          • Gracias, Antonio. Ya lo leí y en particular me atrae el estilo con que escribe Ariel Álvarez sobre estos temas de exégesis bíblica y teología: sencillos y fáciles de entender, incluso para alguien con mínimos conocimientos.

            Cuando digo que la cruz no formó parte del plan divino quiero decir que por un crimen no pudo venirnos la salvación y la muerte de Jesús no es una expiación vicaria, eso es un concepto muy primitivo que nada tiene que ver con la bondad de Dios que NO lleva cuenta de nuestros pecados y no se sorprende de lo que hagamos porque ya lo sabe. Si la cruz es el símbolo de la redención, lo es porque fue el precio que tuvo que pagar Jesús por vivir congruentemente en un mundo de sepulcros blanqueados. La cruz sola no salva, nos salva cumplir la voluntad del Padre, que nada tiene que ver con sacrificios ni ofrendas, sino adhesión a su Hijo.

            He aquí una recomendación para que entiendas lo que quiero decir, aunque mejor lee los 4 artículos.

            http://blogs.periodistadigital.com/jairodelagua.php/2013/03/18/ni-salvados-ni-redimidos-iii

  2. Al iniciar esta Semana Santa, la Celebración del Domingo de Palmas o de Ramos nos llena de muchos pensamientos. Por ejmplo, a mi, me recuerda mi infancia cuando en la Misa el sacerdote de mi templo motivaba unas procesiones de las instalaciones anexas al templo en la que todos batiamos las palmas con un ímpetu semejante al que hubo cuando Cristo entró a Jerusalén. A veces pieno que así debiera ser en todas las celebraciones, un momento para aclamar al Rey, pero ni de una u otra manera sucede. A veces parece que las plamas van más bien caidas y arrastradas.
    Como bien refiers esta celebración tiene un sentido litúrgico muy especial. Antes de la misa. Las rúbricas nos proponen tres maneras de celebrarla: con procesión, entrada solemne o simplemtne la misa sencilla. Aquí en México, pr motivos pastorales ha venido sucediendo que ya no haya una sola bendición de los ramos (que como refiere alejandro, con la mezcla de otras hierbas y plantas que dan un aroma especial a esta fecha, especialmente por el romero y la manzanilla) y que en todas las misas, al terminar, se haga la bendición de rasmo para quienes asistieron a esa misa. A veces pienso que pastoralmente es una buena respuesta, pero de otra manera, demeritan el sentido litúrgico y pedagógico de esta celebración en algunos lugares y en ciertos horarios.

    • Yo si le veo el sentido a la procesión de las Palmas y no por pura tradición, sino por lo que litúrgicamente significa: vamos a vitorear a nuestro rey aun a sabiendas de que su trono será la cruz.
      Cuando El iba montado en el asno, sabía que aquellos vítores eran “pan para hoy y hambre para mañana”, pero aun así, lo quiso y Él no hacía nada que no tuviera un trasfondo de enseñanza. Se monta en un burro para ser aclamado y cinco días más tarde, sube voluntariamente a la cruz. Es verdad que lo suben, pero Él, que pudo evitarlo, no lo hizo. Yo me atrevería a decir que incluso lo provocó, porque la afirmación que hizo ante Caifás, Él sabía de sobras las consecuencias que tendrían. Voluntariamente, derramó su Sangre y dejó que lo vilipendiaran, pero cinco días antes, quiso expresamente que lo aclamara aquel mismo pueblo que después pidió su muerte. ¿Paradoja? Ni hablar. Sentido profundo: por supuesto que si.

  3. Tu lo as dicho Antonio, este un día alegre pero triste a la vez al empezar con esta celebración la Semana de Pasión de nuestro Señor.

    Tengo que decir que esta celebración en muchos sitios de España es muyyy bonita, por ejemplo en Elche de Alicante es muy llamativo el despliegue de palmas adornadas que sacan hoy en la procesión, también en la Región de Murcia hay unas representaciones de la entrada de Jesús en la borriquilla que son dignas de ver.

    Gracias Antonio por este articulo tan completo sobre la fiesta que celebramos hoy y que es antesala de la Semana Santa.

    • Bueno, David, tu conoces la tradición de las procesiones no litúrgicas en mi tierra, en Andalucía. Esta es la procesión de la alegría, de la fiesta de los niños, que con palmas y flores van acompañando al paso procesional del “Señor de la borriquita”.
      Hoy, litúrgicamente, es día de alegría y tristeza, pero en las calles, a mediodía o a mediatarde, es la fiesta de los niños, es la procesión de los niños, es día de alegría infantil.
      Y lo de Elche, qué duda cabe que es puro arte, pero sin olvidar también que es puro negocio y a mi me parece bien, porque de la confección de las bellísimas palmas que allí realizan, viven muchísimas personas. Es un digno y honesto modo de vida. Te aconsejo que releas el artículo que en este día publicamos el año pasado.

      • Cierto Antonio, andaba recordando el artículo que el año pasado publicamos en esta fecha y es invitable que surjan negocios alrededor de las tradiciones devocionales y esta de la Palama de Domingo de Ramos es una de las más importantes. Al menos , existen aún un puñado de artesanos que son capaces de hacer con sus manos aquello que sus ancestros labraban con tanto saber hacer. Ojalá sigan existiendo labores donde la máquiena no convierta a los humanos en un simple accionador de botones en ON y en OFF.

        • Estamos de acuerdo, Salvador. Es un arte que hay que cuidar y potenciar, pero al menos para mi, lo más importante es que gracias a ello, muchas familias comen, aunque haya quienes hagan negocios, que supongo siempre lícitos. Hay que cuidar esa tradición, esa artesanía y esa forma de vida.

  4. Yo recuerdo con cariño las procesiones del Domingo de Ramos que hacíamos los niños de catequesis y los jóvenes de los Juniors. Eso sí que eran procesiones triunfantes y alegres, cantando, tocando las guitarras por las calles y llevando palmas y ramos en alto y con pancartas de colores. Luego crecimos…

    Qué distintas de algunas procesiones de adultos que he visto donde parecen más un cortejo fúnebre con las palmas más por abajo que por arriba, como dice Humberto. Parece que cuando creciéramos ya no tuviésemos derecho a la inocente alegría de cuando niños, teniendo que resignarnos a procesiones solemnes y tristes cuando no toca (todavía). Y no debería ser así. “Si no os hiciereis como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos…”

    • Amén a lo último que has dicho porque es Palabra de Dios.
      Pues en Andalucia, las procesiones del Domingo de Ramos siguen siendo de alegría, especialmente infantil. Es precioso el ver a los padres acompañando a los niños y niñas vestidos de niños judíos o de penitentes, con palmas y canastillas de flores y con el bullicio propio de los niños.

  5. Permitidme una licencia. Todos conoceis mi afición al canto gregoriano, cosa que hago patente siempre que puedo.
    Antiguamente -hoy no tanto – al llegar la procesión de Ramos al templo de destino se encontraba las puertas cerradas. Se daban unos golpes en dichas puertas para que la abrieran y mientras se cantaba el “Gloria laus”. Este es un video de ese canto:
    https://www.youtube.com/watch?v=42fJshdfYJs

  6. En mi tierra se utiliza como dice Alejandro varias hierbas como las que menciona, se usa sobre todo para los enfermos.

    Yo creía que la procesión de las Palmas era una tradición mas tardía digamos del siglo XV pero veo que es más antigua.

    A mi el color Rojo es el color que más me gusta en la liturgia, me hace pensar en la pasión del Señor, en el Espíritu Santo y en los miles y miles de mártires, no solo los cristianos, sino protestantes y aquellos que recibieron el martirio antes de Cristo (aquellos hombres y mujeres justos del Antiguo Testamento).

    • Enmanuel, imagino que habrá sido un lapsus calamii, pero por si acaso: los protestantes también son cristianos. No se contabilizan aparte, como se deduce de tu afirmación: “no sólo los cristianos, sino protestantes…” Los del Antiguo Testamento sí que no son cristianos, sino judíos.

    • ¿Y el blanco? Es el color de la Resurrección y de la vida.
      Si Cristo no hubiera resucitado, los cristianos seríamos las personas más imbéciles de todos los tiempos y de todos los lugares del mundo.

  7. Antonio gracias por este estupendo articulo.
    Antonio se que no eres teologo (pero como si lo fueras),quiero preguntarte una cosa.
    ¿Cuando tuvo Jesucristo la revelacion divina de lo que tenia que acaecer?
    Hace años machacaba a mi antiguo jefe con unas preguntas…,que el pobre me decia que me fuera a un sacerdote,que el no sabia como explicarmelo,jejeje

    • Ese es un tema que trae de cabeza a los teólogos. ¿Cristo tuvo conciencia siempre de que era el Verbo encarnado? Yo pienso que no, que la fue adquiriendo a lo largo de su vida, pero el episodio ocurrido en el Templo cuando tenía doce años, nos deja perplejos: “Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo su padres. Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca. Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.» El les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?» Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón. Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres” (lucas, 2, 42-52).

      Luego con doce años parece que sabía lo que era y lo que tenía que hacer ¿no? Eso es lo que da a entender ese texto, pero ¿suponía tener una conciencia completamente clara acerca de cual era su papel en la historia de la salvación?, porque también dice que fue creciendo en sabiduría, edad y gracia…

      • No habia caido en ese pasaje Antonio.
        Cierto que a esas edad ya debia de haber tenido,llamemosle “una revelacion” para decir lo que dijo con toda claridad y conciencia de quien era su Padre.
        Pues seguramente debio de ir acumulando todo el saber a lo largo de los años que vivio hasta su muerte.
        Tambien comentan que fue en el huerto de los olivos de Getsemani,donde entonces descubrio lo que le iba a suceder concretamente,y de ahi los comentarios que hizo y el sudor de sangre,pero claro,esto no se yo que decirte….

        • No, no, Abel. El lo sabía desde antes y si no, lee los pasajes de Marcos, 10, 33-34; Marcos, 8, 31; Juan, 18, 31 y algunos otros.

          • No,si lo se.
            Si no que en el Getsemani experimento lo que se le venia encima.
            Estamos de acuerdo en todo,me referia a lo que otros comentaban.

  8. Antonio muchas gracias, estos artículos sobre el domingo de ramos que han publicado año con año siempre son sumamente interesantes, siempre se apreden cosas nuevas de como surgio esta tradición que cada año se realiza en los templos y que a mi parecer es una de las más bonitas de todo el año.

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