María Santísima, Reina de todos los santos (XII)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

"Madonna del Miracolo", óleo de Domenico Bartolini (1813-1887) que conmemora la conversión de Alfonso Ratisbone ante una aparición de la Inmaculada. Basílica de San Andrea delle Fratte, Roma (Italia). Fotografía: K. Drake, 2006.

“Madonna del Miracolo”, óleo de Domenico Bartolini (1813-1887) que conmemora la conversión de Alfonso Ratisbone ante una aparición de la Inmaculada. Basílica de San Andrea delle Fratte, Roma (Italia). Fotografía: K. Drake, 2006.

En el artículo anterior, publicado el pasado 24 de enero, nos quedamos en lo que había supuesto el culto a la Santísima Virgen en Occidente durante la Edad Moderna y prometimos seguir informando sobre este mismo culto mariano, pero ya en la Edad Contemporánea, o sea, desde el siglo XIX al XXI. Pues hagamos eso, basándonos siempre en las mismas fuentes.

Después de la demolición de la Reforma y de las actitudes audaces del jansenismo, se inició en la Iglesia en el siglo XIX – particularmente con motivo de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción en el año 1854 – una vigorosa recuperación del culto mariano, recuperación que conduciría a la “Edad de María”, como así ha sido llamado el tiempo transcurrido durante los pontificados de Pío XII y de San Juan XXIII. Efectivamente, existe en todas partes, en todos los ámbitos y bajo todas las formas, lo que podríamos llamar un florecimiento primaveral del culto a María. Pero desmenucemos un poquito este tema para explicarlo.

La actividad mariana de los Papas es el primero de varios factores que nos han conducido a esta “Edad de María”. Pío VII, en el año 1814, extendía a toda la Iglesia la festividad de los “Siete Dolores de María Santísima”, que ya era celebrada por los Siervos de María. El Beato Pío IX, en el 1854, publicaba, como ya hemos dicho, la famosa encíclica “Ineffabilis Deus”, definiendo el dogma de la Inmaculada Concepción. León XIII, promovía notablemente la devoción al Rosario escribiendo sobre este tema doce cartas, entre los años 1883 al 1901. San Pío X, en el año 1904, ordenaba celebrar solemnes fiestas con ocasión del quincuagésimo aniversario de la definición dogmática de la Inmaculada publicando el día 2 de febrero de ese año la encíclica “Ad diem illum”. También extendía a toda la Iglesia la festividad de la aparición de la Inmaculada a Santa Bernardette Soubirous en Lourdes, el día 11 de febrero.

Benedicto XV, en el año 1921 instituía la festividad de “María Medianera de todas las gracias”, con misa y oficio propios para las diócesis de Bélgica y para todas aquellas otras diócesis y familias religiosas que lo habían solicitado a Roma. Asimismo, constituía tres comisiones – una romana, una belga y otra española – para estudiar a fondo la cuestión de la posible definición dogmática de esa mediación universal de María. El Papa Pío XI, en el año 1931, promovía la solemne celebración del décimo quinto centenario del Concilio de Éfeso (431), publicando el día 25 de diciembre la encíclica “Lux veritatis”, por la que se extendía a toda la Iglesia la fiesta litúrgica de la “Divina Maternidad de María”. Asimismo, el 29 de diciembre del 1934 publicaba la encíclica “Ingravescentibus malis” sobre el Santo Rosario.

"Inmaculado Corazón de María", óleo de Charles Bosseron Chambers (1882-1964).

“Inmaculado Corazón de María”, óleo de Charles Bosseron Chambers (1882-1964).

El venerable Papa Pío XII, el 31 de octubre de 1942, consagraba solemnemente toda la Iglesia y todo el género humano al Corazón de María y, recordando esta solemne consagración, dos años más tarde, extendía a toda la Iglesia la fiesta litúrgica del “Inmaculado Corazón de María”. Este mismo Papa, el 1 de noviembre de 1950, en la clausura del Año Santo, definía como dogma de fe la Asunción de María Santísima en cuerpo y alma a los Cielos, publicando la Constitución Apostólica “Munificentissimus Deus”. Al año siguiente, publicaba la encíclica “Ingruentium malorum” sobre el rezo del rosario en el seno de la familia. En el 1954, con ocasión del primer centenario de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción, convocaba por primera vez en la historia de toda la Iglesia un “Año Mariano”, y en la clausura del mismo, el día 31 de mayo, instituía la festividad litúrgica de “María Santísima Reina”, mediante la encíclica “Ad coeli Reginam”.

El Papa San Juan XXIII no dejó pasar ni una sola ocasión para promover el culto a María. Existe un texto buenísimo, escrito por Gabriel M. Roschini – en cuya obra me baso al realizar estos artículos – cuyo título es: “La Madonna nella vita en el magistero di Giovanni XXIII”, publicado en “Marianum”, XXV, en el año 1963. Este papa escogió la festividad de la Divina Maternidad de María para inaugurar el Concilio Vaticano II y ya antes de esa fecha, concretamente el 26 de septiembre de 1959, publicó la encíclica “Grata recordatio” sobre el rosario, escribiendo sus famosas reflexiones sobre los misterios de la Santísima Virgen: la Anunciación, la visita a su prima Isabel, el nacimiento de Cristo, la presentación de Jesús en el templo, la asunción de María al cielo, la coronación de María como Reina de los ángeles y de los santos…

El Beato Papa Pablo VI, que clausuró el Concilio Vaticano II el 21 de noviembre de 1964, proclamaba solemnemente a María Santísima, como “Madre de toda la Iglesia”, siendo importantísima también su Exhortación Apostólica “Marialis Cultus” sobre la recta ordenación y desarrollo del culto a la Santísima Virgen María. Recordemos asimismo sus encíclicas “Mense maio”, publicada el 29 de abril de 1965, en la cual invitaba a rezar a María durante el mes de mayo y la “Christi Matri”, del 15 de septiembre del año siguiente, en la que ordenaba súplicas a la Santísima Virgen durante el mes de octubre. A fin de no alargar en demasía este apartado y sabiendo que existe abundante documentación al alcance de todos, omito las referencias a los pontificados posteriores.

"Nuestra Señora, Reina de Todos los Santos". Mosaico contemporáneo  en la iglesia de San José, Springer, Nuevo México (EEUU).

“Nuestra Señora, Reina de Todos los Santos”. Mosaico contemporáneo en la iglesia de San José, Springer, Nuevo México (EEUU).

Las famosas apariciones marianas en diversos lugares del mundo han sido otro factor importante que nos han conducido a lo que hemos llamado el florecimiento de la “Edad de María”. Recordemos algunas de ellas:

La aparición de la Virgen a Santa Catalina Labouré en París entre los años 1830 y 1836; la aparición de la Virgen Dolorosa en La Salette en el año 1846; la aparición de la Inmaculada a Santa Bernardita Soubirous en Lourdes en el año 1858; la de la Virgen de Knock en Irlanda a un grupo de vecinos en el año 1879; la aparición a los tres pastorcitos en Fátima en el año 1917, la aparición a los cinco niños de Beauraing en Bélgica en el año 1932 y algunas otras más. Los santuarios erigidos en los lugares de las apariciones, especialmente los de Lourdes y Fátima; son metas de imponentes y continuas peregrinaciones provenientes de todas las partes del mundo, y esta devoción se ve muchas veces recompensada con la realización de milagrosas curaciones.

Otro factor importante son las nuevas prácticas de culto mariano, como por ejemplo la práctica piadosa del “mes de mayo o mes de las flores”, que aunque iniciada en el siglo XVIII, se universalizó durante el siglo XIX, difundiéndose en infinidad de parroquias de varias naciones europeas y americanas. En el siglo XIX, gracias a San Vicente Pallotti y al Beato Luís Maria Monti, se difundió la piadosa práctica del llamado “tributo cotidiano” a María Inmaculada, que es una especie de rezo acompañado de salmos e himnos.

La práctica del “primer sábado de cada mes como reparación mariana”, tuvo su origen en Rovigo (Italia) en el año 1889, siendo obra de la Sierva de Dios María Dolores Inglese y de las Siervas de María Reparadoras. Afín a ésta, está la “Pía Práctica Expiatoria Mariana”, que intenta consagrar un día del mes de mayo a la reparación de las blasfemias contra María. Esta iniciativa surgió en Venecia en el año 1932 por obra de Luigi Picchini, y fue confiada a la Orden Franciscana, estando muy difundida en casi todas las diócesis italianas y en algunas naciones europeas.

Terminemos hablando de las Sociedades Mariológicas y dejemos para el siguiente artículo la enumeración de otros factores que han conducido a la llamada “Edad de María”.

"Virgen Coronada", lienzo de Jean-Auguste Dominique Ingres (1859). Colección privada.

“Virgen Coronada”, lienzo de Jean-Auguste Dominique Ingres (1859). Colección privada.

Estas Sociedades Mariológicas han surgido en varias naciones a lo largo del siglo XX. En Bélgica, en el año 1931 y gracias al canónigo G. Bittremieux, surgió la “Sociedad Mariológica Flamenca”; en Francia, cuatro años más tarde, se fundó la “Sociedad francesa de estudios marianos”. En España, en el 1941 nacía la “Sociedad Mariológica Española”; en Portugal, tres años más tarde, la “Academia Mariana Portuguesa”. En Canadá, en el 1948, iniciaba su andadura la “Sociedad Canadiense de estudios marianos”; en los Estados Unidos, la “Sociedad Mariológica de América”. En México, en el año 1954, la “Sociedad Mariológica Mexicana”, en Polonia, la homónima polaca y así, muchas otras.

Todas ellas publicaron y publican numerosos estudios sobre los dogmas marianos, trabajando de forma indirecta en el incremento del culto a María, el cual, para ser verdadero, debe emanar de los dogmas y no de supercherías, que muchas veces florecen al amparo de determinados intereses político-religioso-económicos, en vez de un verdadero culto a María. Ejemplo de estos últimos, tenemos a miles, algunos muy famosos incluso en España, donde se explotan a incautos con el beneplácito de algún jerarca que es mejor no nombrar.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

41 pensamientos en “María Santísima, Reina de todos los santos (XII)

  1. Gran artículo Toño, vaya que es grande la devoción de los papas a María Santísima. Tocas un punto muy controvertido en la mariologia moderna y es la formulación del que sería el quinto dogma mariano: la mediación universal de María. Se que durante el pontificado de Juan Pablo II se realizaron consultas y estudios teológicos a fondo sobre este tema, pero hasta ahora no ha habido consulta a obispos para definir el dogma como tal. Se que este tema da para otro artículo, solo quise comentarlo como parte de un debate interesante que suscita incluso controversia en diversos círculos teológicos. Por lo demás es muy hermoso todo lo que los papas aportaron a la Iglesia sobre nuestra madre María. Enhorabuena por esta publicación.

    • Los dogmas pendientes son la Corredención y la Mediación Universal, que muchos los ponen en uno solo, haciendo énfasis en la Co Redención. Hoy vemos una decadencia en la verdadera devoción mariana, desde mi punto de vista. Lo digo por lo siguiente:

      1. La devoción mariana en muchos aspectos se ha vuelto supersticiosa o cómoda. Convirtiendo a Nuestra Señora en una pastilla que resuelve y cura todos los males, eliminando la esencia de su devoción que va mas allá de los milagros.

      2. La devoción escrupulosa, en especial dentro del clero, donde se lleva al otro extremo a la Santísima Virgen relegandola y viendo toda clase de afecto y culto mariano como mariolatría o rival del culto al Hijo.

      3. Devoción costumbrista o por tradición: Ir a procesiones, a la misa de la Virgen y demás actos de culto por tradición y no por convicción.

      Recuerdo lo que un padre consciente de estos problemas nos decía resumiendo en una frase la ignorancia y superstición generalizada en México: `Así que primero San Juditas, luego la Virgencita de Guadalupe y luego Dios´.

      Esta herida lacerante pocos la han querido tocar y la piensan opacar con las manifestaciones multitudinarias de fe o el hecho de la popularidad de los santuarios. La realidad es que ya desde hace años deberían haberse tomado medidas para una correcta evangelización de un pueblo que quiere vivir una fe adulta con una formación de cuna.

      • En mi opinión, no hacen falta más dogmas marianos. Con los dos primeros hubiera sido más que suficientes: Madre de Dios y Siempre Virgen. Los otros dos dogmas, que por supuesto yo no niego, lo que han venido es a contribuir a poner más trabas en la unión de los cristianos. Los ortodoxos creen sobradamente que Maria está en cuerpo y alma en el cielo y que fue limpia de toda culpa – la discrepancia está en cuando lo fue – y sin embargo, no necesitan esos dogmas para venerar a la Madre de Dios mucho más que lo hacemos nosotros. No hacen falta más dogmas; quizás algunos no hubiese sido imprescindible declararlos.

        Y en parte estoy de acuerdo con Poncho. La devoción en Occidente a Maria está muy llena de supercherías. Está claro que primero nos debemos a Dios, a quién tenemos que adorar en cuerpo y alma y a Maria la veneramos, por lo que es: la Madre de Dios y, por detrás, a todos los demás santos. Ya el título del artículo lo dice: Reina de todos los santos.

  2. Impresionante, no conocia mucho sobre la devocion a la Santisima Virgen que han tenido nuestros pontifices, pero ahora ya me es muy claro.
    por otro punto, me gustaria resaltar lo hermoso que seria que el Santo Padre concediera una fecha en el calendario catolico para celebrar el dogma de la virginidad perpetua de nuestra Madre ( que de los cuatro dogmas Marianos declarados por la iglesia es el unico que no tiene una solemnidad fija en el calendario).
    Muchas Gracias.

    • Respeto tu punto de vista, pero yo no pondría más fiestas fijas. Venerar a Maria todos los dias, como ya se hace en la anáfora de la Santa Misa. ¡Qué más veneración que mencionarla en la oración más sagrada de la liturgia!

  3. Gracias Antonio, por otro precioso artículo de esta imprescindible serie. Coincido con lo expuesto por Poncho respecto a las creencias y prácticas inadecuadas del culto mariano, pero también digo que muchas de ellas vienen inculcadas por una deficiente catequesis y por un desinterés del clero y del laicado catequista por cambiar esto. En España el peso del folclore en el culto a María y, sin tener que renunciar a la belleza de tradiciones que son patrimonio cultural, es necesaria una mejor catequesis especialmente para el culto de María y de los Santos. Hay demasiada ignorancia y desvíos aquí.

    • ¿Y tu crees que a quienes deberían tener el máximo interés en esa catequesis, realmente les interesa? ¿No es mejor que el pueblo viva pendiente de la pandereta y del folklore? Yo, como soy tan mal pensado y vivo tan cerca de donde se da uno de esos episodios más famosos en el mundo.

      Yo venero muchísimo a la Santísima Virgen del Rocio, pero no se me ocurre visitar las marismas en el día de Pentecostés. Voy cualquier día normal del año.

      • Estimado Antonio, favor de publicar una foto donde brinca la barandilla al llegar el Simpecao a Nuestra Señora del Rocío. Emocionante estas muestras de cariño.

          • Gracias. Creo que independientemente de la cuestion catequetica deben conservarse tardiciones sanas y de folclore como el lunes de pentecostes en Almonte.

      • Totalmente de acuerdo contigo Antonio, como dice la canción el rocío es durante todo el año y no se puede querer a la Virgen solo durante una semana o solo durante un fin de semana.
        La devoción a la Virgen del Rocío es mucho mas, es la tradición y la devoción de un pueblo que la a querido siempre.
        Y por culpa de muchos “listillos” se a dado a la romería una imagen de juerga y diversión, que no se corresponde con el sentir del pueblo rociero.

        • Tu imagínate que en una aldea de unos tres mil habitantes, se meten de golpe mucho más de un millón de personas durante un fin de semana, llegados a través de más de cien hermandades de toda España y de algunos países europeos, e incluso desde Australia.
          Es verdad que la devoción a la Virgen se siente, se palpa y de hecho el santuario siempre está completamente lleno, pero el vino corre y los abusos en las comidas, las carreras de caballo y el agotamiento de los animales hasta la extenuación, los carteristas……, en fin, un jaleo que a mi, sinceramente, no me gusta y por eso yo no voy aunque vivo a menos de media hora de camino.

          A la Virgen voy a verla varias veces al año, pero por Pentecostés…. ¡ni hablar! Ahora, eso si: respeto a los que van aunque desapruebe los excesos.

      • Muchas gracias Antonio. Lo que pienso en relación a la asistencia de determinados personajes al Rocío es que en realidad lo que buscan es “estar de fiesta” y su perfil nos muestra claramente que igual se apuntarían a la romería a la Virgen que a un partido de fútbol, que a un botellón con tal de pasear las botellas de fino y bailar lo que el cuerpo les pida… macabra perversión de lo que implica su culto.

        • Por desgracias, ejemplos los hay por miles. Nada más hay que escuchar, leer o ver los medios de comunicación.

          • En eso llevan mucha razón la devoción a María se ha dirigido en otro camino al que debería estar, una vez una señora ya mayor me dijo que “Todas las santas son advocaciones de la Virgen y los santos advocaciones de Cristo”, como podemos ver esto es casi una herejía pero se comprende por la ignorancia y se nota la falta de catequización y descuido de los sacerdotes por explicar las verdades de la fé a los fieles lo que muchas veces termina en que se vayan a otras religiones.

  4. Amigo Antonio, te felicito por esta síntesis de actualización de las etapas del culto hacia la Virgen María dentro de la iglesia. Sin embargo, pocos son los fieles que en verdad conocen las circunstancias de la vida de María de Nazareth (siglo I: Israel ocupado por las fuerzas romanas, pobreza, analfabetismo, explotación, misoginia, etc.) y cuando piensan en ella la imaginan como esa extática mujer vestida de sol descrita en el Apocalipsis de Juan. Lo dije antes y lo sostengo actualmente: la iglesia ha dirigido un culto a una figura idealizada que poco o nada tiene en común con la verdadera mujer -que debió ser una chiquilla de poco más de 12 años, según la normal legal de aquél entonces- que dio a luz a quien es nuestra salvación, y las pocas pistas que quedaron en los evangelios indican que tuvo tantas dudas como certeza de la misión de su hijo, que quizá se proyectó en este mensaje: “los peores enemigos pueden ser los de tu propia casa”, refiriéndose claramente a la poca o nula comprensión por parte de María, su hermano -sí, no primo- Santiago y el resto de su familia directa.

    Sobre los dogmas, con todo respeto para los creyentes, los pongo en duda, en especial el de la Asunción, pues no existe testimonio bíblico y lo más tardío al respecto es una liturgia del siglo IV dedicada al tránsito de María en Jerusalén, y las leyendas. Y es muy curioso que éste dogma y aquellos hayan sido proclamados en épocas donde las personas y las instituciones corrieron peligro de desaparecer. Respeto la devoción a sus imágenes, no soy un iconoclasta, aunque debo señalar que los fieles son con frecuencia ignorantes, creen que tal o cual advocación les conseguirá x o y favor, que la advocación de este santuario lo conseguirá más rápido, etc. Y hasta la misma iglesia lo ha dicho: María no tiene poder alguno para hacer milagros, pues es una humana. Puede interceder -¿?-, pero eso lo ignoran u obvian los creyentes. Sólo Dios puede hacer milagros. Continuando con los dogmas, me parece más que exagerado que se pretenda proclamarla Corredentora y medianera universal. Hay un único intercesor, Jesús nuestro salvador, y esto sí lo dice claramente la escritura -sin definiciones dogmáticas que se hacen piedra con el transcurso de los siglos-.

    • Alejandro,
      Muchas de las cosas que dices, puedo suscribirlas al completo. Si lees el artículo del 25 de marzo del 2011: http://www.preguntasantoral.es/2011/03/la-anunciacion/ y algún otro más, escrito y publicado en este blog, verás que defendemos que Maria fue una muchacha de su época, con sus aciertos y sus dudas y que con el tiempo y conforme crecía su Hijo, fue tomando conciencia de cual sería su papel en la historia de la salvación y lo que le supondría las palabras de Simeón cuando presentó al Niño en el Templo al cumplirse la cuarentena.

      Maria es intercesora ante Cristo, porque aunque en las Bodas de Caná , Él dice a madre que la falta de vino no es problema de ellos, sin embargo María, que lo conocía muy bien, insiste y dice a los criados: “Haced lo que Él os diga” y ¡vaya si lo hizo! Ese primer milagro de Cristo se lo debemos a su Madre y ¡cuantos otros….!

      Maria jamás podrá quitarle su puesto a Cristo, pero además, es que eso jamás se le pasaría a ella por la cabeza. Eso se nos ocurre solo a nosotros, que muchas veces nos ocupamos de lo accesorio y no nos vamos al meollo de las cuestiones.

      Maria es la Madre de los hombres – “Hijo, ahí tienes a tu Madre” – y es la Madre de la Iglesia. Como tal tiene su lugar junto a su Hijo, echándonos, como madre, una mano pero diciéndonos al mismo tiempo y continuamente, que el importante y trascendente es Él y que todo lo demás, es secundario.

  5. De acuerdo, sin embargo, ¿esto lo saben la mayoría de los fieles? Yo mismo lo pongo en duda, ¿por qué? O desconocimiento sin culpa, o a consciencia prefieren vivir ignorantes para que su fantasía no se vea dañada por la realidad y la responsabilidad que implica tener una relación personal con Dios y el compromiso que implica investigar y cuestionar lo que otros dicen o afirman sólo porque vieron u oyeron campanas. Y continuando la disertación, por más que leo los evangelios, no me queda claro cuál pudo ser el papel de María más allá de darle la vida, cuidarlo, amarlo y estar con él hasta hasta que un día decidió salir al mundo, lo que ya es más que mucho -lo hace cualquier ser humano que se tome en serio su paternidad- en eso que llaman plan de salvación. No creo que María sea más especial que cualquier otro hijo de Dios por muchas virtudes que le cuelguen. La prefiero más humana, más real -morena pero hermosa-, más mujer y menos un icono muy bonito pero plástico. Y su respuesta ante la devoción de los fieles, según amparada en las palabras a Juan en la cruz, sería la que dio a los esclavos en las bodas de Caná: “Yo soy la esclava del Señor. Hagan lo que mi Hijo ordene”. Yo insisto, el culto a ella sin duda la horrorizaría, pues ninguna criatura puede estar antes que Dios -lo digo poniéndome en la mentalidad de un judío del siglo I y en la actualidad-. Y esa la última vez que ella habla, al menos en el cuarto evangelio.

    • Cada fiel, Alejandro, piensa lo que quiere o lo que le han enseñado a pensar. No nos “comamos el coco” con eso, sino que pongamos nuestro granito de arena para dar a conocer lo que creemos que es correcto – que siempre será subjetivo – y cada cual asumirá lo que quiera asumir.
      Dices que María fue una madre normal con su Hijo; pues ya eso no es poco como tu mismo dices, porque para tener conciencia de lo que es una madre, hay que ser una madre. Solo ellas lo saben y Maria, tuvo que aguantar muchísimas incomprensiones y hasta propias dudas que le vendrían a la cabeza: ¡Y por qué yo! ¿No querría haber sido una muchacha normal? Pero Dios se fijó en ella y le complicó la vida, para bien y para mal.

      Y si toda la existencia de Cristo: vida, doctrina, martirio, resurrección…. Es lo que venimos a llamar “historia de la salvación”, la actuación de Maria, en todo eso, tuvo muchísima trascendencia, muchísima importancia. Si no hubiera existido Maria, ¿habría existido Cristo? Que conste que no hablo del Verbo, sino de Cristo; pues probablemente, no. ¿Pudo haber tenido Dios otros planes? Pues claro que si, pero tuvo el que tuvo y ahí, Maria, jugó, juega y jugará siempre un papel esencial; no el trascendental en si mismo – que ese solo corresponde a Cristo – , pero si un papel fundamental. ¿Ella lo quiso, lo buscó? Solo aceptó la voluntad de Dios, que no es poco.

    • Querido Alejandro, con muchísimo cariño te lo digo: llevo mucho tiempo observando con interés tus opiniones y también serás consciente de que a menudo estoy de acuerdo contigo. Aquí también, como Antonio, coincido en muchas cosas contigo.

      Sin embargo me llama la atención en general tu forma de pensar -por llamarlo de alguna manera- y creo, corrígeme si me equivoco, que tus ideas sobre la fe están más cercanas al protestantismo que al catolicismo. Una confesión que es tan legítima como la otra, al igual que son legítimas tus ideas. Mi pregunta, sincera y afectuosa, es: ya que en tus ideas te has posicionado fuera del catolicismo, ¿te has planteado alguna vez abrazar el protestantismo?

      • Antonio, en ese sentido concuerdo contigo y conviene recalcarlo: el papel de María fue darle vida humana al Verbo, o sea, que naciera Jesús, ser su protectora, primera maestra, etc. y tener a José como padre en todos los sentidos. Y por supuesto que no dudo que ella se sintiera abrumada por el peso de tamaño encargo de parte de Dios, si sabemos que le dijo al ángel cómo sería eso posible -lo que ya dice mucho, no era una mujer dócil ni tonta-, y reconoció la gloria de Dios que obró y obra maravillas. Bienaventurada sí, pero nada más. Sólo Jesús, únicamente, es digno de culto, honor y alabanza.

        Y Ana María, pues qué te diré. Me gusta (o gustaría) tener la postura “neutral” de Erasmo de Rotterdam en cuanto a iglesias, sin embargo, ideológicamente estoy en sintonía con el protestantismo y con eso me basta, pero tampoco pienso en “convertirme”. Como dijo Bernardino Ochinno: ni católico, ni seguidor de Lutero, sólo quiero ser seguidor de Jesús. Y muchas gracias, es alentador contar con tu acuerdo 🙂

        • Bueno, pero también es cierto que Lutero no quería que los adeptos a la Reforma se llamasen luteranos, él dijo que debían llamarse cristianos y nada más. Lo digo a cuenta de Occhino. 🙂

          • Antonio muchismas garcias por este nuevo articulo sobre todo lo relacionado con La Santisima Virgen.

          • ¿Abrazar el protestantismo?,¡que barbaridad Ana Maria!
            Solo falta que animes a ello….
            ¡Ala,vengan faroles!

          • Barbaridad??? Barbaridad ninguna,Abel. Por qué me dices eso??? Los protestantes son tan cristianos como nosotrosy si Alejandro no se siente en consonancia con la fe católica, lo lógico y honrado es buscar la confesión con la que uno se identifique.Además,yo no le he animadoa nada, sólo le he hecho una pregunta. Qué problema hay en ello?

  6. Toño:

    Decir más está de sobra: Toño locuta, causa finita. Jaja.
    Opino que la devoción mariana, como lo refieres, se ha desarrolla de una manera nueva y con muchas fuerzas para bien de la Iglesia y de muchas almas. Acorde a este espíritu y conforme al Concilio Vaticano II, los creyentes católicos debemos imitar más los ejemplos de María de Nazareth en vez de entretenernos más en ensalzar sus privilegios. Nos quedamos mucho en exclamar: Monstra te esse Matre cuando deberíamos practicar un monstra te esse filio.
    Ciertamente la devoción a la Virgen Santísima está llena de vicio y errores, sin embargo, no todo es para rechazarse. Se ha opinado que tal vez la responsabilidad sea de los pastores, pero yo creo que también es responsabilidad de los laicos que somo agentes de pastoral. La Iglesia no solo la forman los clérigos, la integran los bautizados. Muchos de estos podemos hacer un trabajo pequeño y callado, a veces insignificante, pero Dios puede hacer germinar esta semilla y hacer que produzca el 15, 20, 40, 80 o 100%.
    Claro este, impulsados por los pastores, a los cuales debemos impulsar o exigir que sean buenos pastores. Tal vez divague, pero en mi experiencia, no es imposible.

    • Humberto,
      Ese latinajo es del siglo XIII, ¿por tan viejo me tienes? jajaja.
      Estoy de acuerdo contigo en que el Concilio puso ante nuestros ojos, entre otras muchas cosas, a una Maria Madre, que es el papel que mejor le corresponde: es la Madre de Dios y Madre nuestra.
      La expresión – otro latinajo – ” Monstra te esse Matrem”, significa realmente “Muestrate que eres Madre” y yo no estoy por quitársela, porque ella, Madre, nos muestra siempre a su Hijo. Incluso en la iconografía, casi siempre lo lleva encima.

      • Sobre el Concilio recomiendo que lean el extraordinario libro ´El Rin desemboca en el Tíber´. En especial el capítulo acerca de la Sma. Virgen y como el capítulo termino por convertirse en apendice.

        Heroica y atrevida la acción de Pablo VI al reconocerla como Madre de la Iglesia.

      • Este último latinajo lo puse por una anécdota que leí. En ella, se refiere que un monje era muy devoto de Nuestra Señora y cada vez que veía una imagen suya le decía. “Monstra te esse matrem” y así infinidad de veces; ese piadoso monje no llevaba una vida digna de su estado religioso. Hasta que en una ocasión la imagen volteó hacia él y le dijo: “Monstrate esse filio”. A lo que me refiero es que nos quedamos mucho en la albanza, pero no tomamos en serio el compromiso de santificarnos como ella. Tal vez no seamos concebidos en pecado original, peo si podemos obedecer los 10 Mandamientos. A lo mejos no somos asuntos al cielo, pero si podemos llevar a Cristo a quien lo necesita como ella lo hizo con su prima Isabel. Tal vez no temgamos una perpetua virginidad, pero si podemos orar y reflexionar sobre lo que Dios quiere de nosotros. Tal vez no nos salud un ángel, pero podemos mantener la serenidad como ella al pie de la Cruz cuando tengasmo dificultades. NI le desmereceremo ssus prerrogativas y sí le daremos mayor honra.
        Saludos.

  7. Todos sabemos el grave sufrimiento del pueblo sirio que lucha por librarse de la dictadura que lo oprime. Hoy, mientras realizaban una labor humanitaria entre los más afectados por este desastre bélico, han sido secuestrados los metropolitas de Alepo, Mar Gregorios Ibrahim (de la Iglesia Siria Ortodoxa) y Pablo Yazigi (de la Iglesia greco-ortodoxa de Antioquia), siendo asesinado el conductor que conducía el coche.
    Quiera Dios y la Santísima Virgen que finalice cuanto antes esta guerra en Siria, que tantas vidas inocentes se está llevando por delante y que estos dos prelados ortodoxos sean pronto liberados.

    • Que Dios esté con ellos en esos momentos de terrible angustia y desesperación. Papá, no los desampares. ¿Cuántos mártires más son necesarios? Dios no puede querer la muerte de sus hijos, cristianos o musulmanes.

    • Que Dios y la Virgen Santísima quieran que pronto sean liberados de las manos de aquellos que quieran la Guerra y el odio entre hermanos.

  8. Al megalomartir San Jorge, en ese día de su fiesta, le encomendamos estos pastores, para que no puedan ser dañados.

  9. Antonio, cada día aprendo mas con estos artículos relacionados con la Virgen María.
    Como sabes yo estoy muy interesado en los Papas y en lo que estos hicieron en sus pontificados, me alegra haber conocido todo lo que hizo a favor del culto al rezo del rosario el Papa Leon XIII cosa que desconocía, y en general todos los pontífices han aportado su granito de arena para que la devoción a la Virgen sea la que justamente se merece, recordemos que el Beato Juan Pablo II añadió los misterios luminosos.
    Aunque si que es cierto que en algunas partes del mundo se venera a la Virgen a bombo y platillo, y se olvidan de Dios que esta en primer lugar.

  10. Según las ultimas informaciones que he consultado esta noche, ya han sido liberados sanos y salvos los dos metropolitas.
    A las 2:00 hora local de Siria.
    i A Dios gracias!

  11. Como siempre ha sido un artículo muy interesante no se si será ya el último de la serie o faltaran más pero siempre se aprenden cosas nuevas con esta serie. gracias.

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