Las reliquias de San Benito y Santa Escolástica

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Cripta de Montecassino, en arte de Beurón, donde se encuentran las urnas con las reliquias italianas de San Benito y Santa Escolástica.

Cripta de Montecassino, en arte de Beurón, donde se encuentran las urnas con las reliquias italianas de San Benito y Santa Escolástica.

San Benito y Santa Escolástica, juntos en vida y en muerte
Sobre las reliquias de San Benito de Nursia hay una discusión multisecular por su posesión entre las Abadías benedictinas de Montecasino en Italia y Fleury en Francia. De igual manera, paralelamente a las reliquias de San Benito, los restos de Santa Escolástica son reclamados por Le Mans en Francia y la misma abadía de Montecasino. El presente artículo no pretende crear controversia o emitir un juicio sobre la validez de estas reliquias, únicamente se quiere presentar los hechos como se han dado en base a los diversos testimonios y también a los huecos que en ellos hay. Los textos sobre las reliquias del Patriarca de los monjes y su hermana son vastos, la controversia aún no termina y solo hasta que se retomen los estudios que a mediados del siglo XX se hicieron sobre los restos que se presumen pertenecen a los dos santos se podrá dar un resultado con rígor científico; el lector podrá aquí confrontar un resumen de esta controversia.

La cuestión de la validez de reliquias antiguas, o al menos una aproximación a su autenticidad, solo ha sido posible en tiempos modernos gracias a los aportes de ciencias médicas, forenses, arqueología y otras ramas afines dependiendo el caso a ser estudiado. Es de desear que gran parte de las reliquias veneradas en la cristiandad puedan pasar por un examen crítico si es que en ellas hay un atisbo de duda. Los estudios realizados a los relicarios de San Lucas en Padua y San Nicolás de Myra en Bari confirmaron las tradiciones de la veracidad de las reliquias; ambos santos son muchos siglos anteriores a San Benito.

San Gregorio Magno, en el 2º libro de los Diálogos, narra la vida de San Benito en base a sus milagros y da las primeras pistas sobre las reliquias que aquí tratamos. Tres días después de un último coloquio fraterno, San Benito vio el alma de su hermana Santa Escolástica volar al cielo en forma de paloma blanca. Inmediatamente llamó a los monjes para que trasladaran el cuerpo de la santa a Montecasino y fuera depositado en el mismo sepulcro que se había preparado para el mismo. Así sucedió que ni siquiera la tumba pudo separar los cuerpos de aquellos cuyo espíritu había sido siempre una sola cosa en el Señor (Dial. 2, 33). La santa al parecer falleció el 10 de febrero del año 547.

El tránsito de San Benito, grupo escultórico en el claustro de la Abadía de Montecasino.

El tránsito de San Benito, grupo escultórico en el claustro de la Abadía de Montecasino.

Siguiendo la narración gregoriana, San Benito murió poco después. La fecha del transitus Sancti Benedicti es fijada el 21 de marzo de 547 y no parece ser arbitraria, sino sustentada en una tradición antigua, ya que ordinariamente este día coincide con la Cuaresma y si fuera inventada se habría buscado un día fuera del rigor cuaresmal para celebrar una solemnidad. El patriarca murió de pie, después de haber recibido la Eucaristía, sostenido por sus hijos espirituales. Fue sepultado en el oratorio de San Juan Bautista junto a su hermana Escolástica. San Gregorio indica que en su tiempo el cuerpo del santo aún permanecía en Montecasino: Aquí… resplandece por sus milagros hasta el día de hoy (Dial 2, 38).

Es todo lo que sabemos por parte de San Gregorio. La Abadía de Montecasino fue destruida por los lombardos en el 584 y los monjes huyeron a Roma. Más de un siglo después los religiosos regresaron para reconstruir la casa madre, pero es casi seguro de que un pequeño grupo de benedictinos se estableciera en los alrededores del cenobio, tal vez no permanentemente pero si constante.

Tres hipótesis
Aquí es donde empieza la disputa; tres han sido las teorías sobre la posesión de las reliquias:
1) Hay un rapto total de las reliquias en el siglo VII por parte de los monjes franceses de Fleury debido a la destrucción de Montecasino. San Benito permaneció en Fleury y el cuerpo de Santa Escolástica fue llevada a Le Mans, hoy custodiado en la villa de Juvigny.
2) La permanencia de los sepulcros y de las reliquias de los santos en Montecasino a pesar de las diversas destrucciones del monasterio. Solo fueron cedidas algunas pocas reliquias a diversas abadías benedictinas. El cuerpo no salió de Montecasino.
3) Se acepta la tesis del robo de los cuerpos de los santos y una restitución parcial de las reliquias a su antiguo sepulcro; en los dos monasterios se conservan reliquias verdaderas. También se puede aceptar que los franceses no se llevaron los cuerpos completos.

La urna con las reliquias de San Benito conservadas en Fleury y el relicario de Santa Escolástica de Le Mans, ambas en Francia.

La urna con las reliquias de San Benito conservadas en Fleury y el relicario de Santa Escolástica de Le Mans, ambas en Francia.

La tercera hipótesis ha sido descartada desde hace tiempo, en especial por los exámenes hechos a las reliquias conservadas en las Abadías de Fleury y Montecassino y las adjudicadas a Santa Escolástica veneradas en Juvigny. No pertenecen a dos cuerpos sino a cuatro. Entre los que no conocen la tradición de las dos tesis se postula que ningún cuerpo es verdadero, que muy probablemente los sepulcros fueron profanados o los santos no existieron. Esta opinión no es aceptada por estudios serios que comprueban la historicidad del Patriarca y el hecho de que hay solidas pruebas en las tesis de las reliquias que, seriamente, no pueden echarse por la borda.

La hipótesis de Fleury
Quien investiga sobre las reliquias de San Benito inmediatamente encuentra a Fleury y no a Montecasino como la Abadía poseedora de las reliquias. Textos antiguos, leyendas, conmemoraciones litúrgicas y devoción benedictina tienen base en la teoría floriacense; en internet la mayoría de las referencias da por hecho que el cuerpo de San Benito está en Fleury. Esta hipótesis tiene muchas variantes en cuanto a las fechas, los hechos y los “milagros” ocurridos durante la sustracción de los restos. Estas reliquias se encuentran en la cripta de la Abadía románica, en el pilar central, con la sobriedad propia del medioevo monástico.

Se cuenta que el Abad de Fleury, Múmmolo, envió al monje Aigulfo para sustraer las reliquias de San Benito en Italia, el Obispo de Le Mans envió también un grupo a Montecassino para traer el cuerpo de Santa Escolástica. Las fechas varían:lLa tradicional de Fleury data la traslación cerca del año 660, Mabillon menciona el año 653, Munding el 672 y el grupo Stilting, Chamard y otros la retrasan al 703. La intervención divina ayudó a la comitiva a encontrar las reliquias entre los escombros de lo que fue el oratorio de San Juan Bautista. Los cuerpos fueron llevados a Fleury y de allí, según una de las variantes, el cuerpo de Santa Escolástica se trasladó a Le Mans. Otro de los testimonios mencionan que Santa Escolástica llego a Le Mans a finales del siglo VIII, pues hay testimonios de que a mediados de este siglo los dos cuerpos se encontraban en Fleury.

Urna con las reliquias francesas de San Benito, en la Abadía de Saint-Benoit-Sur-Loire, Fleury.

Urna con las reliquias francesas de San Benito, en la Abadía de Saint-Benoit-Sur-Loire, Fleury.

Los historiadores, a pesar de dudar de varios puntos flacos en la tesis francesa, consideran cierto una traslación a Francia. La fecha de la traslación al parecer fue el 4 de diciembre, ya que en diversos calendarios conmemoraban en ese día la adventio corporis Sancti Benedicti abbatis. Pero con el tiempo esta conmemoración dio paso a la fiesta del 11 de Julio, la Traslatio Sancti Benedicti, festividad que se extendió a toda la familia benedictina y que luego fue llamada la Solemnidad de San Benito Abad. El papa Beato Pablo VI eligió este día para celebrar a San Benito como patrón de Europa independientemente del origen de la festividad como conmemoración de la traslación de las reliquias. Por tanto se puede decir que hay argumentos litúrgicos e históricos que comprueban una traslación y la veneración de supuestas reliquias de San Benito al menos poco antes de los años 800. Esto no comprueba la veracidad de las reliquias, incluso con la extensión de la fiesta del 11 de Julio a casi todos los monasterios, ya que durante el medioevo hay diversas festividades locales de supuestos traslados y conmemoraciones de santos que ni siquiera existieron. Fleury tiene muchos puntos flacos en especial por que las historias de las traslatio tienen inconsistencia en cuestión de hechos, “milagros” (que copia de los Diálogos gregorianos), el tiempo de que ocurrió el hecho y separación de las reliquias de los dos santos hermanos.

Sobre Santa Escolástica se sabe que Riquilda, esposa de Carlos el Calvo, fundó un monasterio en Juvigny en 874. Con cierta violencia logra que la iglesia de Le Mans cediera a la fundación benedictina una parte de las reliquias allí conservadas. Según la tradición desde entonces, y a pesar de la destrucción del monasterio, lo que se creen son los restos de Santa Escolástica reposan en la iglesia de Juvigny-sur-Loison. El 8 de Junio se conmemora esta traslación.

La Abadía de Fleury fue fundada hacia el año 650 y estaba dedicada a San Pedro; fue siglos después que tomó el nombre de Abadía de San Benito y el mismo Fleury cambió de nombre: Saint-Benôit-sur-Loire. Los testimonios de las reliquias en esta abadía son constantes y precisos a partir del siglo X. Incluso Santa Juana de Arco visitó este lugar de devoción, una placa conmemora esta visita. Durante la Revolución Francesa y posteriores conflictos en Francia las reliquias se han escondido y tales movimientos están documentados. En el siglo XIX, cuando la Abadía se encontraba casi abandonada los monjes de La-Pierre-que-vire, inspirados por su fundador Dom Jean Baptiste Muard, quisieron establecerse en este monasterio no sólo por la historia milenaria de esta Abadía sino por la posesión del cuerpo de San Benito. Esto prueba que aún en tiempos modernos Fleury estuvo relacionado con San Benito y sus reliquias.

Ana de Austria y sus hijos rezando ante los Santos Benito y Escolástica. Lienzo de Philippe de Champagne en el retablo de las reliquias de Santa Escolástica, Juvigny-sur-Loison (Francia).

Ana de Austria y sus hijos rezando ante los Santos Benito y Escolástica. Lienzo de Philippe de Champagne en el retablo de las reliquias de Santa Escolástica, Juvigny-sur-Loison (Francia).

Desde 1952 la Abadia de Fleury , bajo el Abad Dom Maliano Desplanques, impulsó un estudio de las reliquias conservadas en la cripta. Una comisión pluridisciplinar se dedicó a responder a las preguntas en base al cuerpo que tenían como de San Benito. En 1953 se compararon los huesos de Fleury con aquellos que se conservaban en otras Iglesias y se tenían como del santo. En 1979, año jubilar benedictino, los resultados se publicaron.

El estudio dio como resultado encontrarse frente a un esqueleto incompleto, de un hombre de alrededor de 75 años y vegetariano. Se confrontaron asímismo las reliquias atribuidas a Santa Escolástica conservadas en Juvigny-sur-Loison, pertenecientes a una persona de sexo femenino. Se descubrió que existe en el lote de huesos de Juvigny, huesos pertenecientes al de Fleury y viceversa, por lo que se dedujo que hubo un tiempo en que los cuerpos estuvieron mezclados entre sí.

No se precisó la época en que vivieron los personajes pero si la posibilidad de que a fines del siglo VII ya se tuvieran como reliquias. Por miedo a la pérdida de una parte de los huesos, no se hizo la prueba del Carbono 14 porque implicaba una combustión y pérdida de los restos. Los resultados de las reliquias no se oponían al relato de la traslación. Desde el punto de vista histórico las reliquias si pudieron pertenecer a una persona del siglo VI, como lo es San Benito.
Aquí no termina la controversia. Montecasino también reclama la posesión del cuerpo e hizo igualmente un estudio de las reliquias recobradas después del bombardeo de la Abadia Madre.

Sepulcro barroco de San Benito y Santa Escolástica, en la parte posterior del altar de la Basilica de Montecasino.

Sepulcro barroco de San Benito y Santa Escolástica, en la parte posterior del altar de la Basilica de Montecasino.

La tesis de Montecasino
Son pocas las referencias sobre la permanencia de las reliquias de San Benito en Montecasino, la mayoría apuntan a Fleury. La hipótesis dice que después de la destrucción de Montecasino por los lombardos los monjes se refugiaron en Roma; la casa madre resurge más de un siglo después de su destrucción. Se presume que hubo monjes en las cercanías de las ruinas del monasterio pero no de manera constante; no hay una certeza que avale una profanaron de las tumbas de los monjes con la destrucción de los lombardos. Hacia el 717 el Monasterio fue restaurado por Petronax noble de Brescia; desde entonces hay una tradición continua de la presencia de las reliquias de San Benito y por ende las de Santa Escolástica, pero no una autentificación debido a que se encontraban sepultadas por lo que a través de los siglos hay testimonios de hallazgo del sepulcro, olvido y recuperación.

Una carta del año 750 atribuida al Papa San Zacarías I avala la tradición de Fleury y en ella se pide a los monjes franceses restituyan el cuerpo de San Benito a los italianos. Hoy este testimonio no se tiene como prueba por varias incongruencias históricas pues contemporáneamente a los hechos no hay otros testimonios que apoyen la tesis de Fleury. Pedro Diácono, de Montecasino, a pesar de testificar una presencia de las reliquias de Patriarca en Italia, da crédito a la historia de Fleury y a una restitución parcial de reliquias de Francia. Sin duda la fama de la posesión de reliquias en Francia trascendió fronteras y Pedro Diacono se hace eco de esta historia.

Cerca del año 758 los monjes italianos cedieron reliquias de san Benito, un brazo, para el monasterio de Bresia. Aun así queda el hueco entre los años 740 y 758 fecha en que posiblemente, según la tesis de Fleury, se hizo una restitución parcial de las reliquias pero estas no corresponden con las francesas.

Imagen yacente de San Benito en las criptas de Montecasino y fotografía de las reliquias italianas tras su reconocimiento en los años 50´s.

Imagen yacente de San Benito en las criptas de Montecasino y fotografía de las reliquias italianas tras su reconocimiento en los años 50´s.

Los estudios a las reliquias casinenses han sido los más criticados y esto no es en defensa de la teoría de Fleury, la cual es descartada por la mayoría de los críticos. Estos estudios se hicieron después de la destrucción de la Abadía.

La tesis casinense tiene puntos a favor pero también huecos que han sido señalados con agudeza por los críticos, en especial por la falta de documentación o mención de la presencia de los restos por mucho tiempo a pesar de los testimonios de Pedro Diácono, el celo de Abad Didier de Montecasino (futuro Papa Beato Víctor III) por encontrar el sepulcro en 1066 y los hallazgos hechos en los Siglos XV y XVI. Lo que si es cierto es que no hay evidencia histórica de una restitución de reliquias desde Francia según lo pedía la supuesta carta del Papa San Zacarías.

Despues de la “inventio” del Abad Didier, siglos después sucedieron otros hallazgos. En 1487 se menciona el sepulcro de San Benito, sin mencionar a Santa Escolástica salvo los relicarios conservados en el tesoro; se supone que al mencionar el sepulcro de San Benito indirectamente se le adjudica el mismo a Santa Escolástica.

En 1545 durante la remodelación de la Basílica de forma inesperada hubo otra inventio. En el examen a las reliquias se mencionan los dos cráneos de los santos que fueron besados por una concurrencia, los monjes presenciaron en las reliquias el fenómeno de la “sacra mana” (líquido que sale del sepulcro de los santos). Esto ocurrió entre el 12 y 15 de marzo, días antes de la fiesta del tránsito de San Benito. El sepulcro fue cerrado de nuevo.

En 1637 el Abad Caffarelli Simplicio hizo cambios nuevos en la iglesia y no se tocaron, nos dicen, los huesos del santo patriarca por temor al castigo del cielo. Las reliquias de San Carlomán, San Simplicio y San Constantino fueron llevados a la sacristía; se encontraron delante de los de San Benito.

En 1659 bajo el Abad Della Noce se habla de nuevo de las reliquias para explicar que se había roto accidentalmente uno de los cráneos. Las reliquias de los dos hermanos se encuentran en un mismo lugar bajo una loza de mármol dentro de una urna. Estas fueron las reliquias que se desenterraron en 1950 y que se remontan al menos, históricamente, al Abad Didier. Lo cierto es que el culto a San Benito en Montecasino ya es mencionado en siglo VII como lo demuestran las fiestas litúrgicas y la dedicación de un altar a San Benito el 3 de junio en el oratorio de San Juan Bautista. Los cráneos no aparecieron, ni siquiera fragmentados, en la inventio de 1950.

Imagen yaciente de Santa Escolástica en las criptas de Montecasino y fotografía de las reliquias italianas tras su reconocimiento en los años 50´s.

Imagen yaciente de Santa Escolástica en las criptas de Montecasino y fotografía de las reliquias italianas tras su reconocimiento en los años 50´s.

Durante la 2ª. Guerra Mundial, la Abadía de Montecasino fue reducida a escombros por los aliados, ante la protesta del Papa y muchos países, pues este lugar era considerado la cuna de Europa. Con anterioridad los monjes trasladaron la biblioteca, obras de arte, reliquias y personas encubiertas a la ciudad de Roma. El abad fue el último en salir, aseguraba a los aliados que el monasterio estaba vacío. El sepulcro de San Benito no se tocó pues, según la tradición, había permanecido allí y por tanto esta vez no sería la excepción; el 15 de febrero de 1944 Montecasino fue destruido innecesariamente por cuarta ocasión.

Un grupo de monjes, acabada la guerra, construyeron un pequeño edificio cerca de las ruinas del monasterio. Sobre lo que fue la basílica barroca se erige una capilla de ladrillo en lo que había sido el altar que resguardaba el sepulcro del santo fundador. El 1º de Agosto de 1950 el obispo – abad de Montecasino Dom Ildefonso Rea OSB comenzó las excavaciones debajo del altar. Se descubrió la placa de Giovanni Antonio Caraffa de 1482, bajo la cual encontraron una urna de alabastro en la cual el Abad Angelo della Noce había colocado las reliquias en 1659. La urna fue llevada a los edificios improvisados de la comunidad monástica.

Abierta la urna se encontró una inscripción que identificaba los huesos y cenizas de San Benito y Santa Escolástica. Una comisión médica trabajó en la selección de huesos y su estudio. Se les dio un tratamiento a fin de asegurar su conservación.

Las reliquias fueron devueltas al sepulcro el 1 de diciembre 1955 bajo el altar mayor de la basílica aun en restauración. Europa exigió la restauración completa de la abadía destruida por los aliados.

El examen científico menciona que no se puede afirmar que las reliquias conservadas en Francia pertenezcan a los mismos cuerpos, ya que en Montecassino hay dos esqueletos, incompletos, uno femenino y otro masculino pero diferentes a los de Fleury. La comparación con la reliquia, un brazo, atribuida a San Benito y conservada en Brescia desde la época de Petronax, concordó con el esqueleto masculino. Estas reliquias por tanto eran veneradas como de San Benito antes del siglo XI cuando el Abad Didier, futuro Papa Beato Víctor III, hizo uno de los hallazgos en la basílica.

Lienzo de los Santos, obra de José Ximénez Donoso. Antiguo convento de la Encarnación de Corella, España.

Lienzo de los Santos, obra de José Ximénez Donoso. Antiguo convento de la Encarnación de Corella, España.

Situación actual de las reliquias
Actualmente las dos Abadías se disputan la gloria de tener el cuerpo de San Benito. A raíz de los estudios hechos a los restos de ambos relicarios se disiparon algunas dudas; el debate aún está abierto. En internet y en la bibliografía medieval, litúrgica e histórica se da por hecho la traslación de las reliquias a Fleury; en la actualidad y debido a los estudios más recientes, la tesis francesa no tiene mucho apoyo.

En cambio las reliquias de Montecasino se tienen por auténticas desde los años posteriores a la guerra y al hecho de que se conservaran ilesas después del bombardeo de la Abadía, cosa que muchos consideran un milagro. Pío XII en Fulgens Radiator (1947) tenía por cierto que las reliquias auténticas se encontraban en Montecasino: casi nada quedó intacto (hablando de la destrucción del monasterio), excepto el sagrado sepulcro donde piadosísimamente se conservan los restos del Santo Patriarca. En ocasión de la restitución de las reliquias de los dos santos al sepulcro, un gran concurso de abades de todo el mundo estuvo presente en la ceremonia y desde entonces la tesis casinense es la más defendida.

El Beato Pablo VI, al dedicar la Basílica de Montecasino en 1964, Juan Pablo II en 1979 y Benedicto XVI en el 2009 veneraron el sepulcro con las reliquias, dando por hecho que allí estaban San Benito y Santa Escolástica.

Montecasino, en su página web, alega la posesión de las reliquias y desmiente la tesis de Fleury. La Abadía Francesa, en su web, hace eco de la tradición y de los estudios científicos del siglo XX, pero no menciona Montecasino. Las reliquias de Santa Escolástica llevadas a Le Mans hoy se encuentran en la diminuta villa de Juvigny, donde anualmente es centro de devoción, pero no hay mucha información fuera del examen que se les practicó por la Abadía de Fleury. Es un culto local.

Los hijos de San Benito tienen algo más que inciertas reliquias del Padre fundador: la Santa Regla. En ella su espíritu y virtudes florecen y se trasmiten a través de los siglos. La gloria de los benedictinos no se ostenta en los relicarios de Montecasino o Fleury sino en la fidelidad al espíritu de su fundador, en el “Ora et labora” que lleva a la santidad con la sencillez del día a día. Si en el futuro se determinan cuáles son las reliquias verdaderas de San Benito y Santa Escolástica, o se desmienten las dos teorías, no cambiaría en nada el legado del Patrón de Europa, que supera en mucho a la posesión o no de sus huesos.

S.S. Benedicto XVI en Montecasino

Poncho

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

18 pensamientos en “Las reliquias de San Benito y Santa Escolástica

  1. Es interesante Poncho la manera en que la ciencia y la religión se encuentran para dar validez a la fe de la gente. No sería el primer caso de reliquias estudiadas científicamente ni seguramente el último, lo que es más fuerte es el hecho de a quienes perteneen las susodichas reliquias, los hermanos santos Benito y Escolástica. Si mal no recuerdo, son varias las ocasiones en que la arqueología y la ciencia forense han desmentido o corroborado la autenticidad de los restos de un santo lo cual ha hecho en la mayoría de los casos que se acreciente su culto o mine o se suprima; me llama la atención que la pobre Santa Escolástica en Francia sea solamente un culto local pues la Orden Benedictina le tiene enorme devoción. A mi humilde parecer sería bueno estudiar científicamente muchas de las presuntas reliquias de santos, no para extinguir una devoción, sino solo para esclarecer su origen, aunque como ya se ha comentado otras veces en este blog, más de la mitad de relicarios del mundo resultarían ser falsos, y depende de la reliquia venerada, por que con eso de que hay hasta reliquiar del prepucio de la circuncisión del Niño Jesús!!!. La importancia de estas reliquias se da como tu dices en que pertenecen al Patrono de Europa, un santo que últimamente y por desgracia, al menos en varias regiones se está poniendo “de moda” (hasta en el culto hay modas!!, recordemos la, para mi, absurda devoción de los listones que le cuelgan a San Charbel) por su protección contra el demonio y los peligros del alma. Felicidades por tu artículo, como siempre tan completo y bien documentado. Que San Benito, Santa Escolástica y sus hijos santos te bendigan 🙂

    • Bueno, Daniel, Ya en este blog hemos publicado algún caso de estudios científicos para comprobar la veracidad o no de algunas reliquias. Son muchos los estudios que se están haciendo, pero a las más importantes, parece que nadie se atreve a “meterles el diente”; ejemplo: las siete u ocho cabezas del Bautista que andan danzando por ahí y todas recibiendo culto.
      Si quiere saber de reliquias raras, te podría contar cientos de historias y algunas de ellas, vistas por mis propios ojos, como por ejemplo, un precioso relicario con ¡un homoplato de Abrahám! ¡Casi nada!

      En lo referente al artículo de hoy, te doy las gracias, amigo Poncho, porque es un magnífico artículo sobre un problema muy controvertido principalmente en el mismo seno de la Orden Benedictina. Yo, que creo que el tema está ya suficientemente claro, tengo el presentimiento de que jamás se aceptará “por unanimidad de la Orden” el veredicto de la ciencia y siempre habrá quienes se mantengan en que las suyas, las de su monasterio, son las auténticas.
      Lo que si creo es que son más falsas que “el rey Miguel de Castilla”, los cientos de reliquias pequeñas que andan pululando por medio mundo.
      Gracias de nuevo, amigo Poncho.

      • Aunque lo benedictinos se han destacado por tener en los tesoros de sus monasterios y abadías una gran diversidad de reliquias, generalmente de sus propios santos, la verdad es que el hecho de las reliquias de san Benito no ha sido retomado aunque la controversia esta planteada. Los monasterios siguen venerando las reliquias de San Benito, en especial cuando un oblato secular es admitido a la familia monástica, sin importar el origen francés o italiano. Personalmente me inclino por Montecasino, ya que tiene muchas posibilidades de validez. Colo lo dije, los benedictinos tienen algo mas que las reliquias, tienen el espíritu del santo y la Regla.

  2. Felicidades por este artículo, me ha perecido muy documentado y sin partido, tomando unicamente lo que existe para los investigadores. Personalmente me inclino por la tesis de Montecasino como lo han hecho los papas actuales. Creo que los estudios que se hicieron son antiguos, aunque solo tengan 60 años. La tecnologia podría ayudar a revisar las reliquias.
    He disfrutado este etudio ya que le tengo devoción a San Benito. Ojala se escriban otros articulos en la misma linea de investigación.

  3. Espectacular este Ariculo, muy interesante, pero aun me quedo la duda, en donde estan las reliquias de San Benito y Santa Escolastica? . mientras tanto, tendremos que seguir averiguando. Saludos.

    • Creo que el artículo es claro: Hasta que se hagan averiguaciones con la tecnología de punta se sabrá. O incluso hasta el día del juicio.

  4. Buen artículo, muy completo y documentado. Personalmente me inclino también por la tesis de Montecasino, por el hecho de que los esqueletos aparecen relativamente completos y se les ha hecho estudio. Pero realmente no gano ni pierdo nada con esto, tanto me daría que fueran las de Francia. Lo único es que eso plantearía un problema, porque creo que lo “adecuado” sería que ambos reposaran en la abadía madre y no creo que se quisieran devolver las reliquias.

    Por otra parte, ya se han dedicado tres o cuatro artículos a San Benito en ese blog, ¿para cuándo uno sobre Santa Escolástica? Pienso que algo habrá que decir de ella, ya que se le tiene tanta veneración; y espero que sea algo más que el cuento de la lluvia, las visitas del hermano y la paloma que vuela al cielo. Cuando he leído sobre ella, siempre se dice esto y nada más; y sinceramente, me choca.

  5. Poncho, muy interesante el tema que has expuesto y que me da pauta para tomar un aopinión personal sobre la autenticidad de las reliquias. Desde hace tiempo conozco esta controversia y estaba al tanto de las tesis que hoy has presentado, sin embargo, has desarrollado el tema de tal manera para poder dilucidar mejor el sunto.
    En lo particular pienso que es más probable la tesis casinense, por lo que tu expones y las razones que directa o indirectamente puedan surgir. Aunque considero que es más importante el legado espiritual que nos ha dejado este gran santo, tampoco creo que sea para menosapreciar el asunto de sus reliquias. Por muchos motivos es de desear. por lo que conlleva, que haya una certeza sobre las reliquias que se venran en muchas pertes del mundo.
    Muchas gracias por este artículo, que Nuestro Padre San Benito y Nuestra Santa Madre Escolástica te bendigan y protejan.

    • Aunque en la actualidad gran parte de los monasterios benedictinos viven en relax, hoy hay un fuerte impulso de renovación ad intra, en especial en el aspecto liturgico al retomar el bello ritual monástico en vez de la Liturgia de las Horas.

  6. Ha sido muy interesantismo este articulo Antonio,me ha gustado muchisimo.
    Solo quiero apuntar un pequeño detalle,no fueron los monjes de Montecassino quienes llevaron a salvo las obras de arte:pinturas libros y demas a Roma,sino un teniente vienes catolico y un capitan protestante de las divisiones panzer alemanas.
    Entre lo salvado 1.400 codices y cuadors de Leonardo Da Vinci,Tiziano y rafael.

    • Regresé, baje del rancho, jeje… Cierto como tu dices que fueron los militares quienes salvaron el patrimonio cultural casinense, entre los que se encuentran numerosos relicarios, códices, etc. Pero esto con la venia del Abad y la comunidad que fue con ellos. Tengo fotos de época: Ver a los monjes cargando cajas, cuadros, reliquias, libros … fue todo un acontecimiento.

  7. Poncho, te doy mi enhorabuena por este interesante articulo de investigación y historia, detallas unos hechos respecto al saqueo y traslados de ambos cuerpos, que personalmente tenía curiosidad por conocerlos, al ser muy confusos en otras fuentes.
    Montecasino sera donde se encuentren la mayor parte de las reliquias, pero independientemente de eso, yo también pienso que es mayor el legado que dejo en la orden que fundo que el autentico lugar donde descansan sus restos.
    iSan Benito ruega por la nueva evangelización en Europa!

    • Sobre la leyenda de la traslatio hay elementos muy fuertes para creer que si ocurrió. No solo por las fuentes liturgicas, la fiesta del 11 de julio se llamaba fiesta de la traslación, sino por otros elementos históricos, lo que es falso son las leyendas que alrededor de la narración primitiva se crearon. Desde el S. XIX con la renovación monástica la mayoría apoya la tesis casinense. Los papas desde San Pío X y ahora con Benedicto XVI explicita o implicitamente se refieren al sepulcro del santo y de su hermana en Montecasino.

  8. soy debota de SAN BENITO Y SANTA ESCOLATICA .SIGO UNA MISION ,FORMAR HOGARES CON AUTOSUSTENTACION Y EDUCACION CRISTIANA .CON VALORES CRISTIANOS ,COMO LO HACIA SAN BENITO GRACIAS POR LA AYUDA SAN BENITO HAZ QUE TENGA EXITO ESTA MISION QUE LA REALIZARE CON MUCHO AMOR

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