Martyrium: ahorcamiento

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Ejecución de los mártires de Gorkum, Holanda. Grabado español de 1580. Fuente: Bridgeman Art Library, colección privada.

Ejecución de los mártires de Gorkum, Holanda. Grabado español de 1580. Fuente: Bridgeman Art Library, colección privada.

El ahorcamiento o colgamiento es un método de ejecución en el cual una persona es suspendida estando ligada por el cuello a un soporte con suficiente altura para que los pies no alcancen el suelo y con suficiente resistencia como para soportar el peso del colgado. Este soporte puede ser un poste con plataforma llamado horca -de ahí el nombre- u otros soportes más rudimentarios, como árboles o postes de otro tipo. La sencillez del proceso hace que también sea empleado como método de suicidio; y de hecho, el ahorcamiento es muy antiguo: la primera vez que se documenta es en torno al 1300 a.C.

La muerte se produce bien por asfixia, bien por fractura de las vértebras cervicales, pero eso depende del contexto y circunstancias en que se dé el ahorcamiento. Judicialmente se distinguen cuatro maneras de efectuar un ahorcamiento:

Caída corta: el condenado es colocado en la parte trasera de un vehículo de tracción (caballo, carro, automóvil) con la soga al cuello, y es arrastrado por el suelo. Aunque este tipo de muerte, lenta y dolorosa, está más bien relacionada con el arrastre en sí -al cual ya le dedicamos un artículo; el estrangulamiento tiene mucho que ver también.

Otros métodos de caída corta son la ascensión mediante escalera o taburete hasta la soga, que luego eran retirados de una patada. La muerte por asfixia es, como he dicho, muy lenta. Hasta 1850, éste fue el método más usado.

Colgamiento por suspensión: aunque parezca una redundancia y, de hecho, es en casi todo similar a la caída corta, la diferencia aquí es que la horca es móvil, de modo que la soga puede ser elevada, es decir, el condenado es izado, suspendido hacia arriba una vez ya tiene la soga alrededor del cuello. Este sistema de ahorcamiento sigue vigente hoy en día, por ejemplo, en países como Irán. La muerte, por asfixia, es igualmente lenta.

Los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales, católicos. La horca identifica a los que murieron ahorcados. Lienzo de Daphne Pollen.

Los Cuarenta Mártires de Inglaterra y Gales, católicos. La horca identifica a los que murieron ahorcados. Lienzo de Daphne Pollen.

Caída estándar: el condenado, al perder apoyo en los pies, cae desde una altura de 1’2 y 1’8 metros. Fue introducida a partir del siglo XIX especialmente en países anglosajones por influencia del sistema judicial inglés. Supone una mejoría -si es que se la puede llamar así- respecto a los métodos antiguos porque la caída era lo suficientemente larga y brusca como romper el cuello al condenado, provocando parálisis e inconsciencia. En resumen, una muerte bastante rápida e indolora.

Caída larga: supone el definitivo avance del sistema, introducido por William Marwood en 1872. Idéntico a la caída estándar, salvo en que esta vez se realizaba un cálculo acerca de cuál era la altura adecuada para dejar caer al condenado y, por tanto, la longitud necesaria para la soga, en función de su peso y altura; de modo que se “personalizaba” la ejecución para garantizar la rotura del cuello inmediata.

Como se ve, la evolución del ahorcamiento ha intentado, a lo largo de la Historia, reducir el tiempo de muerte y el sufrimiento del condenado, que en cualquier caso es un espectáculo considerablemente desagradable. La muerte se produce, como decíamos, por rotura del cuello o, en el peor de los casos, por asfixia, lo que confería a los ahorcados el tinte azul-negro del rostro y la lengua, debido a la acumulación de sangre venosa en la cabeza.

Cabe añadir que, en ocasiones, el ahorcamiento no se completaba, como es el caso de los condenados por alta traición en la Inglaterra medieval y moderna, quienes la ley dictaba que debían ser hanged, drawn and quartered (arrastrados, colgados y descuartizados), por lo que el ahorcamiento sólo era un paso del suplicio y eran descolgados antes de su asfixia completa. Pero este método era sólo aplicado a los varones.

Conjunto escultórico en memoria al martirio del Beato Christopher Robinson, sacerdote. Iglesia de Ntra. Sra. y San José, Warwick, Carlisle (Inglaterra).

Conjunto escultórico en memoria al martirio del Beato Christopher Robinson, sacerdote. Iglesia de Ntra. Sra. y San José, Warwick, Carlisle (Inglaterra).

La cantidad de personas ejecutadas por ahorcamiento es innombrable. También tenemos gran cantidad de mártires en ese aspecto. Agradezco de antemano a los compañeros Antonio Barrero y Damiano Grenci, quienes me han ayudado a redactar esta lista. Dicha lista, sin embargo, no está completa, como podréis ver; así que, como siempre, recibiré con gusto nuevas aportaciones para ir completándola:

Mártires de la Antigüedad:
San Leucio (año 251)

Mártires católicos:

Mártires mexicanos:
San Tranquilino Ubiarco Robles
San José María Robles Hurtado
San Rodrigo Aguilar

Mártires irlandeses e ingleses:
San Ambrose Edward Barlow, benedictino
San Edmund Arrowsmith, SJ
San Edmund Campion, SJ
Santos Edmund Gennings sacerdote y Swithun Wells
San Cuthbert Mayne (también arrastrado y descuartizado)
San David Henry Lewis, SJ
San Philip Evans (también arrastrado y descuartizado)
San John Houghton, Robert Lawrence, Augustin Webster y Richard Reynolds, sacerdotes cartujos
San John Ogilvie, SJ
San John Plessington, sacerdote
San John Stone, sacerdote agustino
San William Southerne, sacerdote
San Robert Southwell, SJ
San Henry Mowse, SJ
San Henry Walposle, SJ (también arrastrado y descuartizado)

Santa Anne Line
Santa Margaret Ward

Martirio de San John Ogilvie, jesuita. Ejemplo de ahorcamiento y evisceración.

Martirio de San John Ogilvie, jesuita. Ejemplo de ahorcamiento y evisceración.

Beatos Connor O’Devany y Patrick O’Lougham
Beatos James Bell y John Finch
Beatos John Amias y Robert Dalby, sacerdotes
Beatos William Dean y siete compañeros mártires
Beatos Martin de San Félix (John Woodcock), OFM; Edward Bamber y Thomas Withaker, sacerdotes
Beatos Sebastian Newdigate, Umfred Middlemore y William Exmew, sacerdotes cartujos
Beatos Thomas Green y Walter Pierson, cartujos
Beato Alexander Rawlins, sacerdote (también arrastrado y descuartizado)
Beato Charles Meehan, sacerdote OFM

Beato Christopher Robinson, sacerdote
Beato David Gunston, caballero de Malta
Beato Dermot O’Hurley, obispo
Beato Dominic Collins, SJ
Beato Edward Coleman (también arrastrado y descuartizado)
Beato Edward Osbaldeston, sacerdote
Beato Edward Waterson, sacerdote
Beato Pablo de Santa María Magdalena (Henry Heath), sacerdote OFM
Beato Everard Hanse, sacerdote (también arrastrado y descuartizado)
Beato Francis Page, SJ
Beato George Gervase, sacerdote benedictino
Beato John Felton (también arrastrado y descuartizado)
Beato John Haile, sacerdote
Beato John Ingram, sacerdote
Beato John Kearney, sacerdote
Beato William Horn, cartujo
Beato Richard Herst
Beato Robert Watkinson, sacerdote
Beato Thomas Felton, OM
Beato Thomas Holland, SJ
Beato Thomas Plumtree, sacerdote
Beato Thomas Pormort, sacerdote
Beato Thomas Reding, cartujo

Santos Mártires de Gorkum (Holanda)

Beatos José Pawlowski y Casimiro Grelewski, sacerdotes polacos

San Pedro Armengol, mercedario (salvado por la Virgen)
San Augusto Chapdelaine, MEP
San Noé Mawaggali
San Cristiano, siervo de los benedictinos polacos
Santos Antonio, Juan y Eustaquio, nobles lituanos
San Koloman Peregrino (aunque no se considera mártir)
Beatos Agatángelo (Francisco Nourry) y Casiano de Nantes (Gundisalvo), sacerdotes capuchinos
Beato Nicolás Gross

Martirio de San Gregorio V, patriarca de Constantinopla.

Martirio de San Gregorio V, patriarca de Constantinopla.

Mártires Ortodoxos:
San Gabriel, patriarca de Serbia
San Gregorio V, patriarca de Constantinopla
San Cirilo II Kontaris, patriarca de Constantinopla
San Párteno III, patriarca de Constantinopla
San Gabriel II, patriarca de Constantinopla
San Cirilo VI, patriarca de Constantinopla
San Cosme de Etolia, monje griego
San Efrén de Nea Makri, monje griego (colgado de los pies, no estrictamente ahorcamiento)
San Jorge de Ioannina, griego
San Juan de Valaquia, rumano
San Polidoro de Chipre, griego

Mártires Protestantes:
Isabel Alison y Marion Harvie, presbiterianas escocesas
Dietrich Bonhoeffer, teólogo luterano anti-nazismo. Los anglicanos lo consideran Santo y lo celebran el día 9 de abril.

Meldelen

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12 pensamientos en “Martyrium: ahorcamiento

  1. Hoy será beatificado en Palermo (Italia), el sacerdote diocesano italiano José (Pino) Puglisi, asesinado por la mafia siciliana el 15 de septiembre de 1993.
    Presidirá la ceremonia el cardenal Salvatore De Giorgi

    Muchas gracias, Ana Maria, por este artículo de la serie Martyrium, en el que describes una nueva forma de dar la vida por Cristo.
    Es verdad que la horca sigue siendo un instrumento de suplicio en muchos países del mundo que mantienen en vigor la pena de muerte y que esta manera de morir se aplica a personas que hayan podido cometer algún delito o que, sin haberlos cometidos, solo por ser diferentes son sometidos a este suplicio por parte de regímenes integristas o totalitarios. Eso es de todo punto intolerable y desde aquí repudio esa forma de matar, siempre injusta, como todas.
    Pero se que tu nos la has presentado como una forma de martirizar a personas por el mero hecho de confesar su fe en Cristo, ya que ese es el objetivo de esta serie de artículos. Solo me queda añadir que los santos y beatos que adquirieron la corona de la inmortalizar pasando por este suplicio, intercedan para que de una vez por todas, esta forma de matar desaparezca de nuestro mundo.

    • Yo también deseo que esta forma de ejecución desaparezca y sea abolida -en realidad, deseo la abolición completa de la pena de muerte y cualquier método de tortura y ejecución, pero por concretar más-. Todavía recuerdo el horror y el impacto que sentí al ver a Saddam Hussein con la soga al cuello, y eso que no era un inocente angelito. Su ejecución me pareció brutal y la visualización de la misma en los medios de comunicación, obscena. Y es que todavía soy de las que creen en la justicia y en las penas de prisión y reparación por las faltas cometidas, por salvajes que sean.

      • Ese vídeo de la ejecución de Saddam Hussein debería ser clasificado como película snuff por lo morboso y polémico de su conservación y distribución, como si no hubiese sido suficiente verlo en toda su “gloria” y posterior decadencia antes de morir tan patéticamente. Y pensar que sigue siendo una forma legal de ejecución en Irak e Irán, y si no mal recuerdo, en Japón. Y cuando el linchamiento no es con fuego, los desdichados acaban colgados de los faroles o postes de luz de la plaza más cercana. Una ejecución por ahorcamiento que me rompió el corazón fue la de dos chicos iraníes por el “delito” de ser homosexuales. Ojalá que algún día veamos desaparecer del mundo todas las formas de tortura, dejen o no una huella visible, en el cuerpo o en la mente.

        • Pero no basta con desearlo. La tortura y la crueldad no desaparecerán como por arte de magia, ni debemos esperar que Dios haga milagros en este aspecto. Somos nosotros quien debemos erradicarlo; y se empieza educando en la tolerancia, en el respeto, en la empatía, la compasión y el afecto. Si no se cumple con eso, por más que se prohíban penas y se cambien legislaciones, no servirá de nada. El cambio debe empezar en el interior de uno mismo.

    • Antonio!
      Oggi ero a Palermo 🙂

      Ecco, secondo me la perte più bella dell’omelia:
      Più guardiamo il volto di don Pino Puglisi, svelato solennemente durante il Rito di Beatificazione, più sentiamo che il suo sorriso ci unisce tutti. Sorride ancora don Pino, e questo sorriso ci trasmette adesso anche la gioia soprannaturale della comunione gloriosa con Dio e con tutti i santi: finalmente possiamo invocarlo Beato! …. La sua azione mirò allora a rendere presente un altro padre: il “Padre nostro”. Di “nostro” – egli intendeva dire – non ci può essere una “cosa” che si impone a tutti attraverso un “padrino” onnipresente. Di “nostro” c’è piuttosto Dio “Padre” che ama tutti, che ama dentro e fuori la chiesa: riconoscersi suoi figli non ha costi, conseguenze, pericoli. …In odio a questa fede compiuta nella carità, che si faceva missione nel territorio, la mafia tanto devota a parole uccise don Pino. Oggi rendiamo grazie al Signore perché il suo martirio conferma la verità della Parola di Dio: “Se uno dice: ‘Io amo Dio’ e odia suo fratello, è un bugiardo”. La verità è che i mafiosi, che spesso pure si dicono e si mostrano credenti, muovono meccanismi di sopraffazione e di ingiustizia, di rancore e di odio, di violenza e di morte. …Ogni azione assassina dei mafiosi ne rivela la vera essenza, che nulla ha che vedere con il Vangelo di Cristo, che è vita e pace, amore e giustizia. … Il suo martirio non ammonisce solo chi impasta religiosità esteriore e accondiscendenza al male, ma ci interpella tutti, come comunità ecclesiale, a vincere ogni forma di male nel mondo con questa professione di fede, saldamente fondata sulla Parola e compiuta nella carità. Ci chiama alla missione perché la nostra fede vincerà il mondo solo se verrà testimoniata, secondo il binomio che, in Puglisi, sintetizzò insieme evangelizzazione e promozione umana. … I sorrisi di questa Chiesa possano intrecciarsi con il tuo, o Beato martire Giuseppe, e siano segno visibile di quella santità bella che Dio Padre ha preparato per tutti i suoi figli, e di quel futuro di speranza che questa nostra terra continua a desiderare e fortemente si impegna a costruire.
      Beato martire Giuseppe Puglisi, prega per noi! (Card. Paolo Romeo)

  2. En verdad que los seres humanos al momento de torturar matar y somos muy ingeniosos, Dios perdone tanta crueldad!!!

  3. Gracias Ana MAría. No sé si ha sido frecuente el caso de que se produjera la rotura de la cuerda en el momento del ahorcamiento ya que este hecho se nos presenta en nuestra memoria cinematográfica. Sus consecuencias obviamente son doblemente duras ya que se añade a los desgarros propios del primer intento seguramente un segundo ahorcamiento.

    • Bueno, yo en una peli de brujas vi que se rompía la soga cuando trataban de ahorcar a una pobre mujer y esto asustaba tanto a la gente, que huían dejándola tranquila. Pero en la vida real las cosas no son tan afortunadas. No sé si se ha dado la rotura de la soga alguna vez, pero me parecería extraño porque se trataba de un nudo estrangulante y una soga muy gruesa. Antes se puede romper la horca en sí, creo.

  4. Hola, aqui les dejo el nombre de otro mártir mexicano que fue asesinado por el Ahorcamiento: San Rodrigo Aguilar.

  5. Lo que si es que pueden hablar sobre los santos patriarcas de Constantinopla?, San Gregorio V, San Gabriel II, y otros que murueron de esta manera?, aqui en mi país como tal la horca, no se, pero a los ladrones, los colgaban de faroles o árboles, no dudo que a lo mártires los ahorcaban en árboles, en Irak, EUA y otros países todavía es pena capital, y mi mas profundo dolor por el martirio de estos homosexuales, pero ahora miles de Cristianos estan siendo masacrados por su fe

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