San Irodión del monasterio Lainici

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía del Santo en su atuendo de abad ortodoxo.

Fotografía del Santo en su atuendo de abad ortodoxo.

San Irodión es uno de los nuevos santos canonizados en Rumanía, un monje que vivió en el siglo XVIII, siendo abad de un monasterio en las montañas, cerca de la frontera entre las provincias de Oltenia y Transilvania.

Un documento descubierto en el Archivo Nacional (N º 335 de 1872), refiriéndose a todos los monjes del condado de Gorj, dice que el monje Irodión Ionescu nació en Bucarest en el año 1821, el año de la revolución contra los turcos, cuando el dominio de los nobles griegos del barrio constantinopolitano de El Fanar había finalizado. El mismo archivo ofrece algunas otras informaciones: que fue tonsurado como monje en el monasterio de Cernica, cerca de Bucarest en el año 1846, o sea, con veinticinco años de edad y que con cincuenta y un años de edad, en el 1872, era el abad del monasterio de Lainici. Dice también que tenía un aspecto agradable, el pelo castaño y los ojos verdes.

A principios del siglo XIX, el abad de Cernica era San Calínico, y después de haber sido ordenado como obispo de Râmnic en el año 1850, se llevó al joven Irodión con él y lo envió en el 1851 a la ermita construida en Lainici – un paso hecho por el río Jiu a través de los Cárpatos – sirviendo allí como diácono desde el verano del año 1853. El 15 de junio 1854 un decreto que se guarda en el archivo de la Diócesis Râmnic Nuevo Severin, dice que el obispo lo ordenó de sacerdote y abad de Lainici – donde estuvo treinta y tres años – después de la renuncia del ex abad, el hieromonje Cirilo, del que da una cita en el documento siguiente.

Irodión no aguantó demasiado como abad a causa de las protestas de quienes no aceptaban su fuerte ascetismo, y renunció el 30 de junio de 1855, designándose al oikonomos Doroteo (responsable administrativo), el día 2 de julio. Resistió sólo un año y solicitó la renuncia, aunque siguió un año más, siendo reelegido abad, por voluntad de los monjes y de los donantes laicos de la ermita, según sugiere un escrito de San Calínico en una página del Triodion, el 29 de marzo de 1857. Otra solicitud presentada por otro abad llamado Lucas en agosto de 1859, sugiere que de alguna manera la inestabilidad dentro de la comunidad continuó en los años siguientes.

El Patriarca Daniel y el metropolita Ireneo presentado al pueblo el icono del Santo durante la ceremonia de canonización.

El Patriarca Daniel y el metropolita Ireneo presentado al pueblo el icono del Santo durante la ceremonia de canonización.

Probablemente Irodión renunció una vez más y Lucas estaba pidiendo esta vez de nuevo la reelección de Irodión. En cualquier caso, después de 1859, al menos durante los próximos cuatro años, la tranquilidad volvió a Lainici. Irodión ayudó en la construcción de otra ermita, en Locurele, procediendo en 1861 a la venta de algunos de los objetos de culto, a fin de que los monjes tuviesen todo lo necesario. Nombrado por un tiempo como Eclesiarca de la catedral de Craiova, Irodión dejó una vez más su ermita, siendo reemplazado entre el 8 de junio de 1863 y el 25 de mayo de 1865 por el hieromonje Hilarión.

En el 1865 Irodión fue abad nuevamente y volvió a intentar organizar a la comunidad. Las turbulencias persistieron, por lo que en noviembre de 1869 solicitó nuevamente la renuncia y el traslado a otro monasterio. Los años siguiente la convivencia en la ermita fue muy difícil debido a la falta de organización, y también por una ley dada por el Príncipe Alexandru Ioan Cuza (1859 – 1866), que establecía la secularización de las propiedades de la Iglesia, muy grandes en aquel momento – aproximadamente una cuarta parte de la superficie total del país -, pero de las cuales gran parte de ellas eran administrada por los monjes de los monasterios del Monte Athos, de Palestina y del Sinaí.

Por quinta vez, en 1873, Irodión era nombrado abad de Lainici, ya que no había nadie para tratar de salvar el monasterio. Allí permaneció hasta su muerte, ocurrida en el año 1900. En ese tiempo, la vida espiritual y el número de monjes fue en aumento, pasando de quince a treinta. El obispo Calínico, cada vez que iba al monasterio, solía llamarle “la estrella de la mañana de Lainici”.

Vista de los huesos del Santo tras el reconocimiento de reliquias.

Vista de los huesos del Santo tras el reconocimiento de reliquias.

En 1877, el nuevo príncipe Carol I (1866-1878, y rey entre 1878-1914) aliado con el zar Alejandro II de Rusia (1855-1881) declaró la guerra contra los turcos. Durante esta guerra (en Rumanía conocida como la Guerra de la Independencia) Irodión y doce de sus monjes ayudaron como enfermeros en el campo de batalla. En 1889, el obispo Genadio de Râmnic lo designó también como abad de la ermita Locurele.

Tradicionalmente, los monjes del abad Irodión celebraban diariamente la santa liturgia y la Eucaristía y este tenía el don espiritual de la previsión y de leer el pensamiento de la gente a las que conoció. También hizo exorcismos y profetizó el futuro. Asimismo, conoció su final, profetizando que la ermita sería abandonado pasados algunos años.

El abad Irodión murió en el año 1900 siendo enterrado cerca del altar de la iglesia. En 1916, durante la guerra, los alemanes ocuparon la ermita y transformaron la iglesia en un establo para los caballos. Sólo en el 1929 el abad Visarion Toia logró restaurar allí la vida monástica. Siete años más tarde, el hieromonje Julian Drăghicioiu abrió la tumba y encontró el cuerpo del santo tal cual estaba cuando fue sepultado, por lo que decidió enterrarlo de nuevo.

Más tarde, en 1929 Visarion Toia abrió la tumba nuevamente, pero lo enterró en un lugar profundo que fue descubierto sólo después de que toda la comunidad del monasterio, encabezada por el archimandrita Joachim Parvulescu ayunara y orara durante una semana; también el metropolitana Ireneo de Oltenia oró con el mismo objetivo. Finalmente sus reliquias fueron descubiertas el 10 de abril del 2009. Sus reliquias tenían el acostumbrado color marrón-anaranjado de los cuerpos santos y difundía el típico olor del incienso.

Vista de la urna abierta que contiene las reliquias del Santo. Monasterio de Lainici, Rumanía.

Vista de la urna abierta que contiene las reliquias del Santo. Monasterio de Lainici, Rumanía.

El 29 de octubre de 2010, el Sínodo celebrado en Bucarest decidió la canonización de San Irodión de Lainici, que fue durante un tiempo el confesor San Calínico de Cernica. San Irodión es conmemorado el 3 de mayo y sus reliquias se conservan en la iglesia de su monasterio.

Troparion (himno) del Santo
“¡Estrella nuestra de la Mañana (en rumano Luceafărul) de Oltenia, ahora tus discípulos te alaban con un culto misterioso como a un padre elegido, porque San Irodión, tú eras previsor, sanaste a todos (el pueblo) de sus enfermedades y has demostrado en tu vida, la divina espiritualidad de un padre!”

Mitrut Popoiu

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

4 pensamientos en “San Irodión del monasterio Lainici

  1. Gracias, Dumitru, por este artículo sobre San Irodión.
    Me ha llamado poderosamente la atención el hecho de que los benefactores de un monasterio participasen en la elección del abad del mismo y que esa no fuera misión en exclusiva de los monjes.
    También es llamativo cómo en las Iglesias Ortodoxas, las ceremonias de canonización no tienen la pomposidad que le damos en la Iglesia Católica. Son más sencillas, más cercanas al pueblo hasta el punto de realizarlas en monasterios o ciudades al aire libre.

    • En la elección del abad, al menos en occidente, durante un tiempo tambien influyeron los benefactores y protectores de monasterios, claro que esto llego al abuso. La regla de San Benito, en occidente, no prevee esta injerencia salvo indirectamente cuando menciona que si se ha elegido alguien indigno el obispo local debe intervenir asi como otros abades.

  2. Lo que dice Antonio acerca de las ceremonias de canonización lo comparto plenamente. Me encanta esa fotografía de los jerarcas sonrientes presentando al pueblo el icono del nuevo Santo. Son imágenes que no tienen precio. En comparación, las ceremonias de canonización en la Iglesia Católica se me antojan solemnes y monótonas; y eso que en muchas otras cosas considero que los ortodoxos, en cuanto a liturgia y ceremonias, también son muy solemnes.

  3. my dears,
    both in the East and West there are good things and bad things. if you see the good things, that means you have a good eye and that is very very important. may that St. Irodion – and many other Saints which enrich the Church every day – protect you and discover you the beauty of the Kingdom which came and still not yet.
    The canonization in the East has its type of solemnity, – I cannot compare with the western type, because I haven’t seen something like that until now – but there is important that ceremony happen in a place related with the saint – so it’s normal and so happened with st. Irodion who didn’t excell in a special domain, but in his life per ensemble.

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