Siervo de Dios Vasco de Quiroga (II)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Medallón barroco del Siervo de Dios en su atuendo episcopal.

Medallón barroco del Siervo de Dios en su atuendo episcopal.

Si en la primera parte hablábamos de Don Vasco de Quiroga como cristiano ejemplar y abogado brillante, en esa segunda parte hablaremos de su papel como obispo y evangelizador. Si bien sabemos que el papel del obispo es, según el código de derecho canónico el de “enseñar, gobernar y santificar al pueblo de Dios” en nuestro personaje se cumplieron perfectamente estas prerrogativas, para entender el por qué se nombró a un seglar como obispo hay que entender el contexto en que se dio esta investidura.

Pacificación del Reino purépecha
Vasco de Quiroga tenía ya 63 años cuando, haciéndose acompañar solamente por un secretario, un soldado y algunos intérpretes, acomete la empresa de adentrarse en Michoacán, región apenas conocida, para ofrecer la paz y el Evangelio. Una vez en Tzintzuntzan, presentó sus respetos al jefe Pedro Ganca y a sus oficiales, saludándoles en el nombre del Rey de España. En prolongadas conversaciones, Quiroga les hace entender que la Corona deplora profundamente los crímenes hasta entonces cometidos allí, promete dar justo castigo a los culpables, y de nuevo ofrece su amistad. Los indios acogen con sorpresa y agrado aquella embajada tan llena de dignidad y buenos sentimientos.

Se difundió pronto entre los indios la propuesta pacífica y positiva que aquella alta autoridad hispana les hacía, y muchos la acogieron, empezando por el jefe Don Pedro, que de sus cuatro esposas despidió a tres y se casó con una solemnemente en la Iglesia. La personalidad de Don Vasco les resultaba desconcertantemente atractiva. En una ocasión en que algunos indios conversaban con él, y le contaban las vejaciones que habían sufrido en las incursiones de Guzmán, mostrándoles dibujos hechos en lienzos, quedaron conmovidos no sólo al comprobar que Quiroga entendía aquellos pictogramas, sino al ver que se echaba a llorar.

A los indios resentidos, que no se fiaban, sino que preferían seguir su vida nómada, Don Vasco trataba de persuadirles: “Si rehusáis seguir mi consejo -les decía- e insistís en esconderos en los bosques, muy pronto os vais a asemejar a las bestias salvajes que viven con vosotros. El Dios que hizo los bosques, también hizo los hermosos valles con sus resplandecientes lagos. Con un poco de cuidado y cultivo, vuestro suelo puede convertirse en uno de los más fértiles y proveeros de todo el alimento que necesitéis. Esta tierra es vuestra, es vuestra para que la gocéis bajo mi protección”.

Vasco de Quiroga implanta la "Utopía" de Tomás Moro. Mural contemporáneo.

Vasco de Quiroga implanta la “Utopía” de Tomás Moro. Mural contemporáneo.

Con la colaboración que los franciscanos y agustinos prestaron, acudiendo a la llamada de Don Vasco, en tres o cuatro años se logró la pacificación completa de Michoacán y se acabaron los abusos de los conquistadores. Ya entonces, en setiembre de 1533, antes del obligado regreso de Vasco a la capital, fundó el ya mencionado Hospital de Santa Fe de la Laguna. El poblado prosperó, y no sólo proporcionaba instrucción y asistencia a los indios tarascos, sino hasta a los chichimecas mismos, tribus nómadas conocidas por su desnudez y agresividad. Acerca de estos últimos en 1536, que hubo un día en el que se hicieron cristianos en el hospital más de quinientos indígenas. Quiroga prosiguió atendiendo con especial cuidado a la conversión de los chichimecas, aun con posterioridad a su consagración, en 1538, como obispo de Michoacán.

Primer obispo de Michoacán
Asegurada la paz, urgía establecer en Michoacán una diócesis distinta a la de México, y una vez conseguidas las autorizaciones pertinentes del Consejo de Indias, en 1535, por sugerencia del obispo Fray Juan de Zumárraga, se propone a Carlos I como posible obispo a Vasco de Quiroga. No obstante ser un hombre seglar y ya de 68 años -muy viejo para la media de vida de aquella época-, son grandes sus cualidades y también sus méritos en el trato con los indios, concretamente con los de Michoacán.

En 1536 se aprueba en Roma al candidato presentado, y en 1537 llegan a México las Bulas correspondientes de Pablo III. Los frailes de la Nueva España reciben la noticia con alegría, en tanto que no pocos españoles civiles muestran su recelo ante lo que pueda hacer un obispo que asume con tanto valor y eficacia la causa de los indios. En rápida sucesión tras una exhaustiva preparación recibe Don Vasco las órdenes sagradas menores y mayores, y en diciembre de 1538, en la primitiva Catedral de México, es consagrado obispo por Zumárraga. Y poco después parte para su diócesis, que está todavía sin hacer.

Escudo episcopal de Don Vasco, actualmente escudo de la Arquidiócesis de Morelia, México.

Escudo episcopal de Don Vasco, actualmente escudo de la Arquidiócesis de Morelia, México.

Don Vasco de Quiroga adquiere gran trascendencia en la historia nacional por la importancia que concede al ejercicio de las obras de caridad y de misericordia. Se ganó el afecto de los purépechas gracias a sus obras y a las medidas económicas que promovió. Éstas beneficiaron a los purépechas, en el contexto de la conquista del país. Este afecto le hizo acreedor al trato de Tata Vasco en el que se expresa el afecto filial de los purépechas hasta hoy. Entre las primeras medidas tomadas como obispo trasladó la catedral de Tzintzuntzan, ciudad capital del Reino de Michoacán, a Pátzcuaro. Este traslado le atrajo enemigos, pues iba contra los intereses de caciques y colonizadores de la entonces floreciente población, pues Pátzcuaro en esa época era sólo un barrio pesquero de la capital puréopecha.

Quizá la joya de su episcopado fue la fundación del Real y Primitivo Colegio de San Nicolás Obispo en la ciudad Pátzcuaro. Éste fue el primero de los seminarios de la Nueva España y el precursor de las casas de estudio diocesanas mandadas a establecer en 1563 por el Concilio de Trento. Es la única de sus creaciones que ha llegado a nuestros días, aunque ya como Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, institución decana de las universidades laicas y autónomas en México. Su misión era por aquellos días formar los sacerdotes que tanto necesitada la floreciente diócesis. Establecido en Santa Fe de la Laguna, en Michoacán, este colegio-seminario también recibió indios. Allí, los hijos de los naturales y los niños educados en el hospital de cuna eran instruidos en la lectura, escritura, canto llano y uso de instrumentos musicales.

Construye en Santa Fe de México, además del Pueblo – hospital, un hospital de cuna. Éste es un lugar donde se alimentaba, educaba y bautizaba a los niños, especialmente a los huérfanos y abandonados. Es el precursor, en México, del actual kindergarten o jardín de niños. Inauguró un colegio de niñas en Pátzcuaro: tenía por objeto recoger a hijas de españoles y de indios. Se les enseña la doctrina y los oficios propios de la mujer. Propició el desarrollo de las artesanías, los oficios, las industrias locales y la agricultura en los pueblos de la ribera de Pátzcuaro, los cuales se convierten en centro de producción y comercialización. Mandó a construir la primera plaza principal de Pátzcuaro para la comercialización de los diferentes productos artesanales a través de los llamados “tianguis”.

Inició la construcción de la Catedral que no se puede terminar de acuerdo con su plan previsto. Sería una catedral inmensa, de cinco naves que recuerda una mano abierta, dedicada al Salvador del mundo, de la cual sólo se terminó una en vida del obispo. Actualmente, es la Basílica de María Inmaculada de la Salud en Pátzcuaro. Cabe decir que esta imagen, mandada hacer por el mismo Quiroga, es quizá el gran legado de este obispo, pues desde su entronización en el Hospital de Santa Marta, ha sido considerada Patrona de Pátzcuaro y del obispado.

Antiguo colegio-seminario de San Nicolás en Pátzcuaro, México.

Antiguo colegio-seminario de San Nicolás en Pátzcuaro, México.

Algunos escritos de Don Vasco de Quiroga
Manual de adultos (algunos autores dudan de su autoría. Silvio Zavala Paz lo considera el primer impreso en América) Era una instruciión catequética para catecúmenos adultos, en algunos pueblos se siguió usando para doctina hasta bien entrado el siglo XX.

Reglas y ordenanzas de los Hospitales de Santa Fe.

Debellandis indis. Obra de antecedentes jurídicos referida a la defensa de los naturales. Esta obra fue presentada al Rey mismo por Don Vasco a manera de defensa del Obispo hacia los derechos de los indígenas.

Información en derecho. Su escrito más importante y trascendental. De este escrito extraigo algunos pequeños fragmentos que hablan de esa delicadeza y afecto que Don Vasco tenía por los indígenas: «Solamente tengo amor y afecto para con la nación indígena. Los mexicanos que vienen en mi compañía pueden testificar de esto y deciros cómo miles de personas viven en felices en poblaciones que yo he edificado para ellos. Lo que hice en Santa Fe, deseo hacerlo aquí también. Pero necesito vuestra cooperación. Vuestra práctica de tomar varias esposas debe desaparecer. Debéis aprender a vivir felices con una sola mujer que os sea fiel, de la misma manera que vosotros le seáis fieles a ella. Debéis también renunciar a vuestros ídolos y adorar al único verdadero Dios. Esas informes masas que vosotros habéis fabricado con vuestras propias manos no pueden protegeros. No pueden protegerse ni a sí mismas. Traédmelas, de manera que yo pueda destruirlas y al mismo tiempo libertaros de las cadenas con que el demonio, príncipe de la mentira, os tiene atados».

Proyecto de la catedral de Michoacán, ideado por el Siervo de Dios, que finalmente no se realizó.

Proyecto de la catedral de Michoacán, ideado por el Siervo de Dios, que finalmente no se realizó.

Durante su tarea sufrió la enemistad de algunos colonos españoles, que abandonaron Pátzcuaro para fundar una ciudad rival con el apoyo del virrey Antonio de Mendoza. El nuevo asentamiento recibió el nombre de “Ciudad de Michoacán” (1541), antes de ser nombrado sucesivamente como Guayangareo, después Valladolid y finalmente, consumada la independencia de México en el siglo XIX, Morelia, nombre que recibió la ciudad, hoy capital del estado de Michoacán, en honor al Héroe de la guerra de independencia José María Morelos y Pavón. También al final de sus días enfrentó un pleito legal con el Arzobispo de México en relación a la propiedad del Hospital de Santa Fe de México, razón por la cual su el proceso diocesano demoró más de lo esperado al haber pocos documentos al respecto.

Quiroga falleció el 14 de marzo de 1565 en Uruapan. Sus restos se encuentran actualmente en un mausoleo, dentro de la Basílica de Nuestra Señora de la Salud, en Pátzcuaro.

Son innumerables las calles, escuelas, asociaciones, gremios, sociedades y lugares que llevan su nombre en Michoacán. Es el caso en particular del municipio y cabecera municipal de Quiroga (Michoacán), anteriormente Cocupao. Existe un monumento en su memoria erigido en Madrigal de las Altas Torres con motivo del Quinto Centenario de su nacimiento, escultura que recibe anualmente una ofrenda floral para celebrar el hermanamiento de dicha villa con el municipio de Pátzcuaro. En la ciudad de Irapuato (Guanajuato), año con año en el mes de febrero se otorga la presea “Vasco de Quiroga” a personas destacadas de la ciudad.

El Colegio Mayor Sacerdotal Vasco de Quiroga, de Madrid, sito en la calle Prieto Castro 2, antigua calle las Moreras, está formado por siete edificios y un jardín. Fue construido sobre terrenos cedidos durante cincuenta años por el Ministerio de Educación Nacional en 1958. Por ello ha sido devuelto a la Universidad Complutense de Madrid recientemente.

Mausoleo del Siervo de Dios. Basílica de María Inmaculada de la Salud, Pátzcuaro, Michoacán (México).

Mausoleo del Siervo de Dios. Basílica de María Inmaculada de la Salud, Pátzcuaro, Michoacán (México).

Camino a los altares
El Siervo de Dios fue un testimonio ejemplar en la transmisión e inculturación de la fe en el Nuevo Mundo. Pudiendo tener los cargos que hubiera deseado en la corona española, eligió por inspiración divina la predicación entre los indígenas y ejerció con ellos la caridad cristiana, poco antes que la Virgen de Guadalupe se apareciera a Juan Diego. Según palabras de nuestro Arzobispo y sucesor de Don Vasco, Don Alberto Suárez Inda, merece ser beatificado “fundamentalmente por la heroicidad de las virtudes, la gran actualidad de su acción pastoral, su estrategia -diríamos- para transmitir el evangelio, sin obligar sino con los lazos del amor. Supo fascinar a aquel pueblo con su palabra y ejemplo.” Hasta la fecha todos los Arzobispos utilizan en las grandes solemnidades el báculo pastoral de plata y ébano que perteneció al primer obispo y el día de la toma de posesión episcopal saludan al pueblo utilizando su sombrero, estas reliquias se guardan siempre en la sala de cabildos de la Catedral de Morelia y sólo pueden ser admirados por tradición en contadas ocasiones.

Su causa de canonización fue introducida por la Arquidiócesis de Morelia en conjunto con las demás diócesis michoacanas (Zamora, Tacámbaro y Ciudad Lázaro Cárdenas) recientemente, en noviembre de 1997. Hubo varios obispos y arzobispos que trataron de introducir la causa anteriormente pero sin éxito. Las razones de este retraso de cuatro siglos y medio fueron entre otras la escases de documentación de la época (debido al expolio al que fue sometida la Iglesia mexicana desde el s. XIX), el mencionado pleito con Zumárraga y las protestas de numerosos grupos civiles de corte masónico que consideraban que al canonizarlo se perdería la esencia de su labor social (!!!).

Actualmente ha concluido la fase diocesana de la misma tras restaurar y recuperar cerca de 20 mil folios y más de cinco volúmenes de información sobre el Siervo de Dios y a mediados del presente año se iniciará la fase romana de la causa. Confío que pronto podremos ver canonizado a Don Vasco de Quiroga pues es innegable la fama de santidad de este Obispo como lo es su sentido humano y profundamente cristiano que le vale el cariño y veneración que desde hace siglos le tenemos los michoacanos y que reconoce la historia del continente.

Daniel

Bibliografía
– CALLENS, Paul L.Biografía de Tata Vasco, un gran reformador del siglo XVI.
– CASTAÑEDA DELGADO, Paulino (1974). Don Vasco de Quiroga y su “Información en Derecho”. José Porrúa Turanzas, S.A. Librería-Editorial.
– MARTÍN HERNÁNDEZ, Francisco (2004). Don Vasco de Quiroga, protector de los indios. Universidad Pontificia de Salamanca. Servicio de Publicaciones.
– ROBLES DIOSDADO, Juan (2003). Vasco de Quiroga, laico misionero: México s. XVI. Editorial Santos.
– VELAYOS ZURDO, Oscar (1992). Vasco de Quiroga: olvido y glorificación. Institución Gran Duque de Alba.
Vidas ejemplares. Vasco de Quiroga, el abogado que se hizo Obispo. Ed. Trillas, 1964.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

16 pensamientos en “Siervo de Dios Vasco de Quiroga (II)

  1. Gracias, Daniel. Bueno, ya sé que es de perogrullo comentarlo, pero no comparto la visión de Vasco de Quiroga respecto a los ídolos indígenas, en concreto eso de que se los trajeran para destruirlos. Puede que algunos sí fueran “masas informes” pero como hemos visto ampliamente en el arte precolombino, muchas son piezas bellísimas y de gran valor cultural. Me lamento sólo de pensar cuántas obras de arte se habrán destruido a lo largo de la Historia por la intolerancia del ser humano. Pero claro, esto es una reflexión del siglo XXI y Vasco de Quiroga era hijo de su tiempo; aunque esperaba que el humanismo renacentista le hubiese influido más en este aspecto; pues los humanistas eran creyentes, sí, pero eso no les llevaba a destruir el patrimonio cultural, más bien lo contrario.

    • Gracias Anita!!, bueno tu misma lo dices Don Vasco era hijo de su tiempo, hay que tomar en cuenta que para un católico del siglo XVI cualquier cosa que fuese en contra del Papa y la doctrina era herejía, si no basta leer a Santa Teresa y las varias veces que nombra a Lutero como hereje, ciertamente que la destrucción de ídolos actualmente es consierado como crimen contra el patrimonio de la humanidad pero en su tiempo no era descabellado. Y aún así en pleno siglo XXI hemos sido testigos de barbaries iconoclastas como las cometidas por los talibanes contra estatuas de Buda. Lo que rescato de este episodio un tanto oscuro de su vida es su gran fe en la doctrina de la Iglesia 🙂

      • Todos los dioses de los gentiles son demonios, Salmo 95. 5
        Santa teresa nombra a Lutero como hereje, porque lo era. Si nuestros padres españoles destruyeron parte, no todo, de los ídolos era no por fanatismo sinopor la convicción de que Nuestro Señor Jesucristo es el único Dios verdadero. Posteriormente los indigenas, una vez convertidos, llevaron ellos mismos los ídolillos, a ser destruidos. Vasco de Quiroga era intolernte en los principios porque creía, tolerante en la caridad porque amaba. No se destruyo la cultura indigena se mezclo con la europea para crear un mestizaje único en los reinos de ultramar. Totalmente diferente a las colonias inglesas y de otros países, allí sí se destruyó cultura y folclore. Lamentablemente la Leyenda Negra promovida por el nada piadoso de Bartolomé de las Casas hizó que el odio a España fuera ley.

        • Está claro que una cosa es el sincretismo y otra cosa, el genocidio cultural, pero lo destruido, destruido está y no se va a poder recuperar. Si interpretáramos todos los cristianos literalmente ese verso de la Biblia que citas al principio, no sólo deberíamos destruir todo el patrimonio cultural no cristiano, sino también toda la imaginería cristiana, Vírgenes y Santos incluidos. Y tanto una cosa como la otra me parecen una absoluta aberración con tan sólo pensarlo.

          • Bueno Ana, es que destruir idolos en esa época ahora si que “estaba de moda” entre los misioneros, era lo más común en especial los domingos uno de los “eventos” de concurrencias en las plazas era la quema de idolos y codices, desgraciadamente por eso es que gran parte de la información de culturas como Purepechas, Mayas, Aztecas, etc se perdio, pero también por suerte posteriormente los misioneros se dieron cuenta del error que habian hecho y se encargaron muchos de ellos de tratar de recuperar aquella inmformación y plasmarlos en varios escritos. Y Poncho no quieras endilgarle a Bartolome de las Casas el “odio a España” si se tuvo un odio encarnizado a España durante esos siglos fue porque bien ganado lo tuvieron, no vinieron a “hermanarse” con nosotors al contrario destruyeron ciudades, mataron gente, se impusieron a la fuerza, veian a los indios como gente que no razonaba, se llevaron todas las riquezas que pudieron y por si fuera poco el mismo Virrey decia que nacimos “para escuchar y obedecer”, si todo eso no era suficiente para que los indios y los criollos tuvieran odio a los españoles pues no se que más. Que no todo lo que hizo España fue malo es cierto, pero no fue miel sobre hojuelas tampoco.

          • Totalmente de acuerdo contigo, André, especialmente en lo último que expones. Y que conste que soy española.

  2. Gracias, Daniel, por estos dos artículos sobre un Venerable Siervo de Dios que no conocía en absoluto. He preferido esperar al segundo artículo para pronunciarme, pero pensándolo mejor, más que entrar a destacar algo de su vida, que desde luego estuvo plena de trabajo y gracia, prefiero pronunciarme sobre algo interesante que mencionas al principio del primero de los artículos: el incorporar tradiciones y ritos autóctonos a la liturgia romana. Eso es lo que se llama inculturación y una muestra más que destacada del siglo XX, es el llamado rito zaireño.
    Yo soy partidario de que el pueblo participe a tope en la Sagrada Liturgia; esta es el recuerdo de los misterios de Cristo, que incluso se hace presente físicamente en el altar aunque bajo la apariencia de pan y vino. Que el pueblo participe activamente es lo ideal y que, al igual que tenemos unos ritos frutos de las costumbres de los fieles a lo largo de los siglos, en los momentos actuales, los fieles puedan seguir influyendo en él.
    En lo esencial no puede haber cambios, pero ¿por qué la liturgia celebrada en España en los tiempos de la conquista tenía que ser exactamente igual a la celebrada en las nuevas tierras, donde los indígenas podían hacer sus aportaciones? Ya lo sufrimos en nuestras carnes cuando la intransigencia romana llegó a suprimir nuestro rito visigodo (mozárabe). Menos mal que en parte se ha reconocido el error y aunque sea con cuentagotas, el rito se celebra de nuevo.
    La liturgia tiene que ser viva; es verdad que no puede perder su esencia, ni su dignidad, ni su espiritualidad, pero tiene que hacer posible que el pueblo participe en ella aun incorporándole ceremonias, que siempre tendrán que ser dignas, pero que reflejen la idiosincrasia de cada pueblo.

    • Gracias Toño! Bueno la inculturación de la liturgia es un tema controvertido y a la vez delicado por que (como todo en la Iglesia) puede prestarse a abusos y desvirtuaciones. La inculturación a la que hizo eco Don Vasco se manifiesta plenamente en la noche de muertos y las fiestas patronales de los pueblos indígenas donde se presentan las ofrendas eucarísticas con danzas y trajes típicos, las procesiones, especialmente la de Corpus, las ofrendas que se presentan al obispo y muchas manifestaciones más. En efecto, es parte del quehacer evangelizador observar la cultura de los pueblos para poder transmitir la fe, después de todo es lo que se ha hecho a lo largo de 20 siglos de catolicismo y se seguirá haciendo, después de todo desde Juan Pablo II se habla ya de una Nueva Evangelización y ¿como se logra esta nueva cristianización de los pueblos? por medio de la inculturación de la fe. Antes era un sacrilegio el uso de otros instrumentos fuera del órgano para los cantos en la eucaristía, ahora hay verdaderas orquestas que bellamente acompañan las celebraciones, para un ejemplo la fabulosa orquesta que acompañó las celebraciones de la JMJ de Madrid o aquí en Michoacán las bandas de viento, los músicos purépechas que alaban a Dios en su lengua y con sus instrumentos propios. Es algo bueno que la liturgia se adapte a cada pueblo y a su cosmogonía, mientras no se desvirtúe su finalidad que es alabar a Dios y siga el magisterio de la Iglesia no debe de censurarse de ninguna manera.

      • La liturgia no se adapta a los pueblos es un error de principios. Lo que hizo Vasco de Quiroga en nada se opone a la fe cristiana. En cambio los abusos que se introdujeron en México bajo la bandera de inculturación terminaron por eliminar tanto la esencia de la liturgia cristiana como la debida catequesis de los pueblos. La música sacra tanto en latín como en vernácula siempre han sido permitidos. Lamentablemente el querer inovar todo terminó por desacralizar todo. En Michoacán, concretamente en Morelia, el sr. Arzobispo Suarez Inda conoce bien lasnecesidades pastorales y así como alienta las manifestaciones de fe popular también ha delegado una Iglesia exclusiva para el culto antiguo que celebró Vasco de Quiroga. En Mexico aun no se supera el postconcilio al retomar una verdadera identidad cristiana sin quebrar la unidad con toda la Iglesia.

        • Yo no se que abusos se han podido cometer en México y si se han cometido, lo lamento, pero claro que la liturgia tiene que adaptarse a los pueblos, tiene que ser accesible al pueblo de Dios ¿cómo que no? ¿Está hecho el sábado para el hombre o el hombre para el sábado?
          Está claro que en la liturgia hay una parte esencial que es intocable: la predicación de la Palabra, el ofrecimiento de las especies, consagración dentro de la anáfora y la distribución de la Eucaristía, pero esos misterios sagrados tienen que ser accesibles al pueblo y este tiene que manifestarse tal cual es, en su alabanza a Dios, meta final del Sacrificio Eucarístico. Pero ¿queremos que el pueblo participe o queremos volver a ceremonias tridentinas que no las entienden ni los mismos que las celebran?
          Que en los monasterios se guarden y practiquen estos sagrados cultos, lo veo tan normal como que el pueblo se exprese libre aunque dignamente, dentro del Santo Sacrificio.
          Quedémonos inmóviles y veremos si el pueblo conecta con nosotros.

          • Esta bien lo que comentas, pero el problema es que acá terminaron por dejar a Dios por el sábado, convirtiendose la liturgia en circo, maroma y teatro.

  3. Daniel gracias por presentarnos la vida de este gran, enorme personaje de la historia mexicana que sin duda no ha tenido comparación, la labor que hizo es maravillosa, ojalá y que don Vasco desde el cielo ruegue por su querido Michoacán que tanto necesita de él ahora que se ve en la oscuridad de la inseguridad, el bandalismo y narcotrafico.
    Una cosa los antiaparicionistas guadalupanos curiosamente una de las tesis que manejan es que don Vasco fue uno de los que idearon “el acontecimiento” Guadalupano, sinceramente no tengo idea en que se basaran para decirlo. Y ojalá pronto veamos en los altares este gran obispo mexicano que ya mucho se a tardado la Iglesia en reconocerle el papel que hizo y su santidad, curioso es también que su imagen ha tenido tal trascedencia que el mismo Diego Rivera artista y conocido socialista le admiraba. También el recuerdo de don Vasco llevo al venerable Gregorio López a pasar sus últimos años haciendo penitencia en el hospital-pueblo de Santa Fe de los Altos.

    • Falso que se llevaron todo lo que quisieron. Tomaron el quinto real que era una minima parte de lo que se sacaba de la mineria, a saber como el 10% y ya entrado el siglo XVIII bajo al 7%, soy mexicano y estoy orgulloso de mis raíces españolas y mestizas. El odio a España es un mito que se nos hizó tragar. Ya que cuando llegó Don Hernán Cortés no existía nación mexicana. Como en todo factor humano no es miel sobre hojuelas, pero fue mejor que viniera España a que viniera Portugal, Holanda o Inglaterra. Nuestros padres españoles nada objetaron en unirse a nuestros antepasados indigenas y formar una nueva raza, esta es la hermandad. A proposito recomiendo leer la magnifica obra ´Nacimiento, grandeza, decadencia y ruina de la Nación Mejicana´ donde se exponen los mitos oficialistas anti ibéricos y se demuestra la verdad de la vida durante la conquista y el virreynato.

      • Mira Poncho, quizas los porcentajes no parezcan mucho pero después de trescientos años si que lo fue, además yo no dije que se llevaron todo lo que quisiero, sino lo que pudieron, recuerda que torturaron a varios para que les dijeran donde estaba el “tesoro de Moctezuma”, que fundieron cuando oro se encontraron en templos indígenas para llevarselo, además de la terrible diferencia social que había, que no el mismo Abad y Queipo quien fue posteriormente sucesor de don Vasco y famoso por excomulgar a Hidalgo se quejo ante el rey por los abusos a los indios, sumale que si eres criollo, mestizo o indio no podias aspirar a un buen empleo, solo si eras peninsular. Yo nunca eh dicho que no este orgulloso de mis raices españolas y mestizas o que odie a España, es más al contrario mi sueño siempre fue conocer España por que de ellos nos vino tanta cultura, porque como dije no todo fue malo pero tampoco puedo negar lo malo que hicieron aqui. Que los españoles no objetaron en venir a crear una nueva raza, claroo que podia objetar’? si les encantaban las mujeres indigenas, muchos hasta tenían familias en América y familias en España. Y si realmente no habia ese odio como dices, entonces Morelos en los Sentimientos de la Nación no tendria porque estipular que no se tenga ninguna clase de relación con España.

      • Los españoles quizá no se entregaron al genocidio sistemático con los índigenas como los futuros norteamericanos; pero también dejaron mucho que desear como colonizadores; sobre todo al principio. Y es que la colonización en sí misma es detestable. Aparte, lo que diferencia a los españoles es que se dedicaron mucho al mestizaje (eufemismo de violación y concubinato) por una relajada moral al encontrarse lejos de la patria, la esposa, la familia y su control moral; mientras que los colonizadores ingleses, aparte de traerse sus esposas y familias con ellos, cosa que no hicieron los primeros españoles, estaban imbuidos por su puritanismo cultural, de ahí que no se dio el mestizaje sino el genocidio.

        Volviendo a los españoles. Las minas de Potosí, en Perú, fueron explotadas hasta ser totalmente agotadas y toda esa plata se malgastó en las guerras imperialistas de los Austria; para encima luego generar inflación y crisis. Hubo buenas gestiones, sí, pero también mucho saqueo y abusos. En cuando a Hernán Cortés, no era más que un matarife al igual que Pizarro y Valdivia, que se pusieron morados de masacrar indios. ¿Qué se podía esperar de nobles de baja casta, sin preparación adecuada para la misión que se les encomendaba y únicamente movidos por la codicia y los deseos de “trepar”, o sea, de conseguir un título mayor? Aparte, Cortés ya se había puesto las barbas bien ensangrentadas en la toma de Granada. Sus mismas acciones allí y luego en México generaron el rechazo y desprecio de no pocos nobles cultivados, por la forma en que se comportó.

        Ya André puso el ejemplo de Moctezuma, pero también podemos poner el de Atahualpa, igualmente torturado por codicia y asesinado en incumplimiento de un acuerdo, ¡qué deshonor!

        No soy partidaria de una leyenda negra española (¡más siendo yo misma española!), pero tampoco de un nacionalismo hispanófilo patriota y exaltado ni de agraviar a ingleses y holandeses, quienes fueron intencionadamente excluidos del reparto colonial, para hacer parecer mejores a los españoles. Todo es producto de las circunstancias y del contexto, y hacer lecturas interesadas de estos procesos tan complejos, a las alturas del siglo en que estamos, me parece, cuanto menos, algo reprobable.

        • Totalmente de acuerdo contigo Ana y pues creo que nada más podemos pedir tenemos las dos caras de la moneda, tu como historiadora española y yo como historiador mexicano damos los dos puntos de vista y concordamos magnificamente.

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