San Jacinto Castañeda, fraile misionero dominico y mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Imagen del Santo en su capilla de la Colegiata de Xàtiva, Valencia (España).

Imagen del Santo en su capilla de la Colegiata de Xàtiva, Valencia (España).

San Jacinto Castañeda es uno de los pocos mártires valencianos anteriores a la Guerra Civil Española, pues nació el 13 de enero de 1743 en Xàtiva y fue bautizado en la Colegiata setabense con los nombres de Félix, Tomás, Joaquín y Tadeo. Fueron sus padres José Castañeda, escribano real y público; y su madre Josefa María Puchasóns. Los dos eran profundos cristianos y de gran piedad. Tras ingresar en la orden de los Dominicos, acudió a la Universidad en Orihuela para estudiar Filosofía y Teología. El nombre que adoptó fue el de Jacinto por la gran veneración que sentía por San Jacinto de Polonia, también santo dominico. Ya en 1761 se recibió la petición por parte de la Provincia del Rosario de Filipinas de jóvenes valientes con vocación misionera y dispuestos a entregar sus vidas por el Evangelio en la otra parte del mundo. De inmediato dos jóvenes y un sacerdote también joven adelantaron su aspiración misionera: Fray Jacinto Castañeda, Fray Domingo Caro y el Padre José Ruiz.

En la capital filipina finalizó sus estudios, fue ordenado sacerdote el 2 de junio de 1765 y lo destinaron a las misiones de China. En Macao estudió el idioma mandarín y, poco después, inició su tarea evangelizadora, socorriendo a los pobres y a los enfermos en un país hostil y que perseguía a los cristianos. Pero sucedió que un 17 de Julio de 1769 el Padre Jacinto acudió a administrar los sacramentos a un cristiano que se encontraba muy enfermo. Cuando llegaron a tierra después de la travesía nocturna en barco, se encontraron con un grupo de mandarines armados que les esperaban ya que les había denunciado un cristiano renegado. El P. Jacinto y el P. Lavilla que le acompañaba fueron llevados a la cárcel y él mismo lo explicaba de esta manera:

“El día 18 de julio del año 1769, yendo a administrar a un enfermo, fui preso por un apóstata y otros infieles, quienes dando aviso a los mandarines civil y militar de la villa de Fogan, vinieron éstos la noche siguiente con gran tropa de satélites y echándome cadena al cuello y esposas en las manos, me llevaron así preso a la cárcel de Fogan. Venía en aquella ocasión conmigo el P. Lavilla y así le ocurrió la misma ventura. Fuimos catorce veces presentados a varios Tribunales y fueron diez los mandarines que entendieron nuestra causa. Todas sus preguntas se reducían a “¿Cómo os llamáis?” “¿Qué edad tenéis?” “¿A qué habéis venido a este reino?” “¿En qué casa habéis estado?” Y otras cosas impertinentes. Dimos con un virrey y mandarines muy benignos y mansos. Nunca blasfemaron contra la ley de Dios delante de nosotros, aunque sí delante de los cristianos que prendieron. De éstos, por miedo, muchos pisaron la Santa Cruz y dijeron con la boca que no serían más cristianos.

Bautizo del Santo. Cerámica tradicional valenciana en su casa natal de Xàtiva, Valencia (España).

Bautizo del Santo. Cerámica tradicional valenciana en su casa natal de Xàtiva, Valencia (España).

A nosotros nos quisieron imponer varios crímenes impuros, mas no pudieron probar nada, ni haber uno siquiera que atestiguase aún falsamente. Y por último, por un consentimiento de votos, pronunció el Virrey la sentencia de destierro perpetuo contra mí y el P. La Villa, con pena de vida si volvíamos a entrar en aquel reino, y a los cristianos, nuestros caseros, cuarenta azotes y dos meses de canga. Con esta sentencia, salimos de la cárcel el día 3 de octubre del mismo año y a principios de diciembre llegamos a Macao. Y así ocurrió todo. El Señor ayudó mucho. Sea bendita su divina Majestad por todo”.

El 9 de febrero de 1770, Jacinto y Lavilla embarcaron rumbo a Vietnam, llegando el 22 del mismo mes. Tras tres años de misión el P. Castañeda cayó gravemente enfermo pero, a pesar de ello, no cesó de trabajar incansable y de moverse trabajando por su comunidad. Y sucedió que un fatídico 11 de julio de 1773 fue a administrar los sacramentos a un enfermo a un lugar conocido como Ke-hoy. Los catequistas que estaban con él trataron de impedir que fuera viendo el desastroso estado del joven misionero. A pesar de ello, el Padre Jacinto tomó los santos óleos y marchó con cuatro compañeros que le acompañaban. Pudo entonces llegar a la aldea, consolar al enfermo y al día siguiente volver en barca.

Pero no iban solos, pues se dieron cuenta de que eran seguidos por lo que parecían soldados. Fray Jacinto arrojó entonces a las aguas los santos óleos y, ya en la orilla, el Padre Jacinto cayó al suelo varias veces, pues la fiebre le devoraba. El joven catequista Luís lo cargó sobre su espalda. Llegaron a una aldea, pero allí fue apresado junto a su compañero Vicente Lê Quang Liêm o Vicente de la Paz, mientras al resto se les amenazó de muerte si seguían al grupo. Tras esto, los metieron en una jaula de castigo donde necesariamente tenían que estar agachados y allí pasaron tres meses.

El 4 de Noviembre el tribunal pronunció la sentencia para los padres dominicos enjaulados: “Nosotros, por lo tanto, obedeciendo las órdenes del Rey leyendo el folio de cargos y encontramos que han sido traídos dos hombres, el uno de ellos Jacinto, europeo del reino de España, que se llama Padre Jacinto Castañeda y el otro Vicente que se dice Padre Liem. Ambos de manera clara y evidente son maestros de la Ley; también fueron aprehendidas imágenes pintadas y los libros de la Religión. Nosotros leemos el Edicto en el cual se ordena: “Que quien sea Maestro, atendiendo a su oficio y ministerio han de ser juzgados y condenados a morir decapitados “. Sabido esto, un cristiano, como pudo, se acercó a dar la noticia al P. Castañeda y el mismo catequista cuenta cuál fue su respuesta: «El Señor me concede hoy una gran alegría».

Detalle del martirio del Santo. Óleo de autor desconocido, capilla del Santo en la catedral de Valencia, España.

Detalle del martirio del Santo. Óleo de autor desconocido, capilla del Santo en la catedral de Valencia, España.

Murió decapitado finalmente el 7 de noviembre de 1773, en Tunkin, actual Vietnam, cuando contaba tan sólo con treinta años de edad y después de haber permanecido encerrado en una jaula durante tres meses. Sus restos, que se veneraban en Filipinas, desaparecieron durante un bombardeo en la Segunda Guerra Mundial, aunque se conservan algunas reliquias suyas extraídas para su beatificación en 1906 por el papa San Pío X. En el año 1988 fue canonizado por el papa San Juan Pablo II. Su casa natalicia ha sido habilitada como museo dedicado al santo de Xàtiva.

Mucho menos se sabe de su compañero de suplicio, Vicente Lê Quang Liêm o Vicente de la Paz, pero sí que nació en 1732 cerca de Hanoi, en Vietnam, y es el primer dominico mártir nacido en el propio lugar. Fue ordenado sacerdote en 1759 y formaba parte de la misión vietnamita junto al P. Jacinto Castañeda, con quien padeció el martirio y con quién también fue canonizado.

Salvador Raga Navarro

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

12 pensamientos en “San Jacinto Castañeda, fraile misionero dominico y mártir

  1. Salvador

    ¿Es decir que sus compañeros no murieron mártires? es que no lo veo claro en el artículo.

    Creo que es la primera vez que leo que reliquias de santos desaparecieron en una guerra mundial. No creo que sea el único caso ha de haber decenas de casos.

    Nunca había leído de este santo, solo conocía a San Jacinto de Polonia a quien conocí en la Orden de los Predicadores.

  2. Salvador, siempre es emocionante leer la vida de los mártires y mucho más aleccionador es la forma como enfrentaron las adversidades, las penalidades y la muerte. En el caso de este mártir, al cual ya conocía por lo menos de nombre desede 1988, me conmueve las afrentas que sufrió por el Evangelio. Las persecusiones en Corea, en Vietnam y en China, de donde proceden los grupos de mártires canonizados más grandes del pontificado el Beato Juan Pablo II y que nuestro biografiado pertenece al segundo grupo, nos muestran verdaderos heroes al mismo tenor o tal vez más aun que los primeros mártires del cristiansismo. La Iglesia perseguida ha tenido no solo a Nerón y Diocleciano en Roma, en Asia y en otras partes y tiempos, Bendito sea Dios que muchos de los perseguidos y sacrificados son hombres y mujeres han podido permanecer fieles a pesar de su sangre derramada y nos alientan con su ejemplo para que nosotros permanezcamos fieles en la fe.
    Gracias al internet y a mucha biobliografía que ha actualizado la hagiografía con seriedad, pude conocer con detalle los nombres de estos testigos, su vida y las circunstacias de su martirio. Entre ellos destaca de manera importante San Jacinto Castañeda. Hoy he conocido por tu trabajo el destino final de sus reliquias. Siemper se prende algo. Muchas gracias.

    • Muchas gracias Humberto. El conocimiento que tenemos de mártires que sufrieron sus suplicios en tierras geográficamente más distantes de las nuestras es menor pero no menos terrible. Por ello desde este blog realizamos nuestro homenaje tanto a unos como a otros.

  3. Gracias, Salvador, por este artículo sobre San Jacinto Castañeda, uno de los muchos santos mártires españoles en tierras asiáticas de misión como Japón, Vietnam y China y de los cuales aun no hemos escrito en este blog. Es verdad que ya hemos escrito sobre los Santos mártires coreanos, pero entre ellos no había ningún español.
    Yo tenía planeado escribir sobre ellos, sobre todo sobre los franciscanos y dominicos, pero no uno a uno, sino sobre el grupo de mártires de cada país y eso haremos a partir de septiembre, pues no hay hueco antes. Tu ya “has abierto brecha” y seguiremos en este trabajo. Gracias, Salvador.

  4. Claro Antonio. Ya ves que en mi seguimiento sobre las huellas notables de religiosos valencianos San JAcinto Castañeda no podía faltar ya que tenemso tan pocos… sobre todo aquellos que sufrieron su martirio antes de nuestra contienda civil. A pesar de ser poco conocido, San JAcinto Castañeda sigue conservando en su Xátiva natal muchos elementos que lo relacionan con su vida.

  5. San Jacinto Castañeda es un viejo conocido -o debería serlo- de los cristianos valencianos. Estoy ligada entrañablemente a la ciudad de Xàtiva no sólo por la relativa cercanía a mi pueblo natal, sino porque he tenido y tengo varios amigos oriundos de allí, la he visitado frecuentemente -incluyendo el castillo, la ermita de Sant Feliu y algún seminario de Historia del Arte- y mi madre trabajó por 15 años como enfermera allí, de suerte que he tenido mis consultas e intervenciones quirúrgicas en su hospital. Aunque en verano, especialmente en agosto, mejor que ni te acerques. Lo de “socarrà” no le viene bien sólo por las tropelías del Borbón.

    Con todo, la primera vez real que lo conocí fue al ver el lienzo de su martirio en la catedral de Valencia, que he visitado bastantes veces. Recordar que, aparte de este mártir, se ha escrito en este blog sobre el martirio de otra vecina de Xàtiva, la Beata Maria Climent Mateu.

  6. Vaya pues yo no habia escuchado de este santo aunque si de San Vicente Liem me parecio muy interesante pues poco es lo que se sabe de estos mártires de oriente, además que las imágenes con las que ilustras son muy bellas.

  7. Desconocía por completo la existencia de este mártir valenciano y su historia, la próxima vez que visite su ciudad natal pondré interés en visitar su museo.

  8. Siempre que he tenido oportunidad me he interesado por conocer las vidas de los mártires de los países asiáticos, me llama mucho la atención que mucho de ellos se preparan para una muerte segura en estos países donde aun hoy la Fe católica es perseguida, amén del trayecto tan largo donde muchas veces las embarcaciones naufragaban.
    Sin lugar a dudas eran y son valientes y enamorados de Dios que su principal objetivo era llevar el evangelio a estos pueblos, aunque pasaran penurias tan espantosas como la de la jaula y al final sufrieran el mártirio.
    San Jacinto Castañeda y compañeros , rogad por nosotros y por tantos Misioneros que aun hoy dejan sus casas, familias, vidas; para cumplir tu voluntad.

  9. despues de mucho investigar pude descubrir que hay mas de una mujer martir en vietnan , sus nombres son : siervas de dios ANÊ SOẠN , ANNA TRỊ , religiosas amantes de la cruz , MAđALêNA HUỲNH THỊ LỰU , Anê DẦn y MAI Văn NAm , laicas

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