San Pedro Poveda, sacerdote mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía más conocida del Santo, utilizada para estampas devocionales.

Fotografía más conocida del Santo, utilizada para estampas devocionales.

Pedro José Luís Francisco Javier Poveda Castroverde, ése era su nombre completo, nació en Linares (Jaén) el día 3 de diciembre de 1874. Sus primeros años los pasó en Linares, centro minero e industrial, uno de los mayores productores de plomo de Europa. Desde muy joven decidió hacerse sacerdote, por lo que con catorce años de edad, en 1889, ingresó en el seminario de Jaén, donde realizó tanto estudios eclesiásticos como seculares, diplomándose en el año 1892. Fue allí donde se enteró de la labor realizada por el padre Manjón en Granada, lo que le ayudó a inclinarse hacia la educación de los niños más desfavorecidos.

En el año 1894 obtuvo una beca para estudiar en el seminario de la diócesis de Guadix-Baza y fue allí donde se ordenó de sacerdote el día 7 de abril del año 1897. Se le confiaron diversos cargos, como el de secretario de la diócesis y confesor del seminario. Toda esta labor la compaginaba con los estudios, consiguiendo en el año 1900 el grado de bachiller y la licenciatura en teología. En el año 1902 comenzó su labor apostólica en las casas-cuevas típicas de aquella ciudad andaluza, viviendo incluso en una de ellas. Viendo que la gente sufría carencias y que incluso vivían en la indigencia, dedicó toda su labor apostólica a los habitantes del lugar, ayudándoles tanto material como espiritualmente; y convencido de la importancia de la educación de los niños, fundó las Escuelas del Sagrado Corazón, aplicando los métodos de la Nueva Escuela, adaptándose a la gente, dando incluso clases por las tardes a los adultos, emulando lo que realizaba el padre Manjón en las Escuelas del Ave María de Granada. En Guadix realizó una intensa actividad de promoción social e intelectual entre los más pobres.

En el año 1906, fue nombrado canónigo de la Basílica de Santa María de Covadonga. Tuvo que animar la vida espiritual del santuario y, al mismo tiempo, mediante lecturas, reflexiones, conversaciones y largas horas de oración, fue captando con una intuición muy particular el problema social, planteándolo en términos pedagógicos. Allí comenzó el proyecto de preparar profesores cristianos laicos que ayudasen a los sacerdotes en las tareas evangelizadoras y a publicar diversas obras sobre la problemática educativa y la formación del profesorado. Era consciente de la realidad de la España de la época, de los problemas de la sociedad civil y de la propia iglesia y trató de ofrecer programas de actuación a todos cuantos estuvieran interesados como él. Con esa intención, en el año 1911, escribió y publicó sus primeros folletos “Ensayo de proyectos pedagógicos para la fundación de una Institución Católica de Enseñanza”, del que se hicieron tres ediciones consecutivas; “Simulacro pedagógico” y “El diario de una fundación” en el año 1912, y “Alrededor de un proyecto”, en el 1913. A lo largo de su vida escribiría muchas otras obras, que aconsejo consultar en la web que pongo en la bibliografía.

El Santo fotografiado con los niños pobres de Guadix, año 1902.

El Santo fotografiado con los niños pobres de Guadix, año 1902.

El año 1911, abrió en Gijón una Academia Pedagógica para maestros y, preocupado por la promoción de la mujer, abrió una Academia Femenina para estudiantes de Magisterio. Proyectaba coordinar a los educadores católicos, de modo particular a los que enseñaban en los colegios públicos, dotándolos de medios complementarios de formación humana, cristiana y profesional. Cuando el mundo científico y secularizado de la época buscaba nuevos modos de entender al hombre y a la sociedad, Pedro lanzó su propuesta con un programa basado en el binomio fe-ciencia, estando sus proyectos impregnados de valores profundamente cristianos y humanos, en sintonía con los tiempos y con amplias perspectivas de futuro.

En el año 1913 fue nombrado canónigo de la catedral de Jaén y en esta ciudad vivió hasta el año 1921, escribiendo durante estos años importantes textos de espiritualidad. Allí consiguió el título de maestro, fue profesor del seminario, miembro de la Junta de Beneficencia, de la Asociación de impresores y de la Sociedad de los Amigos del País; director espiritual del Centro Catequístico de los Obreros y decano de la Academia de Estudios de Jaén. En Jaén recibió la ayuda inestimable de Josefa Segovia Morón, que era una joven estudiante de la Escuela Superior de Magisterio y junto con ella, en el año 1911, fundó la Institución Teresiana, trabajando con profesores y maestros, tomando el peso de la misión de los seglares en la Iglesia. Esta Institución fue reconocida tanto a nivel eclesiástico como civil.

El Santo fotografiado junto a Josefa Segovia y otras compañeras que marcharon a América.

El Santo fotografiado junto a Josefa Segovia y otras compañeras que marcharon a América.

En el año 1921 fue nombrado Capellán Real, por lo que tuvo que trasladarse a Madrid, trabajando activamente en la Comisión Nacional contra el Analfabetismo, dedicada a ayudar a los mendigos y a los enfermos que vagabundeaban por las calles de Madrid; asimismo, colaboró con María de Echarri, que era una periodista fundadora de los sindicatos femeninos católicos. Trabajó por conseguir la aprobación pontificia de la Institución Teresiana, cosa que consiguió del Papa Pío XI en el año 1924 como Pía Unión Primaria, una obra muy compleja, formada por hombres y mujeres especialmente del mundo de la enseñanza y de la cultura, que trabajaban para conseguir transformar humana y socialmente la sociedad, según el espíritu evangélico. La primera directora general de esta Institución sería Josefa Segovia Morón.

Atento al mundo universitario, creó residencias de estudiantes y la Liga Femenina de Orientación y Cultura (Estudiantes Católicas y Juventudes Femeninas Universitarias). Colaboró activamente con quienes sentían la inquietud por los problemas sociales de su tiempo. En el 1927 participó en la fundación de la Academia del Divino Maestro; dos años más tarde aceptó ser uno de los miembros fundadores de la F.A.E. y en el 1934 le ofrecieron formar parte de la Facultad de Pedagogía de una Universidad Católica que proyectaba construirse en Madrid.

El Santo fotografiado durante su estancia en Madrid.

El Santo fotografiado durante su estancia en Madrid.

Participó en la Acción Católica, organizando a los jóvenes obreros y estudiantes y, estando convencido de la importancia que tienen los distintos agentes educativos, especialmente la familia, fue consejero de la Asociación Nacional de Padres de Familia. Toda su actividad estaba orientada a favor de la educación y de los pobres, los cuales eran el objetivo final de toda su labor apostólica. Es por eso, por lo que el año 1930 ingresó en la Hermandad del Refugio de Madrid para servir a los pobres y a los niños huérfanos y abandonados.

La figura de Pedro Poveda era la de un hombre sencillo y su grandeza se basa en la coherencia de su vida, en la claridad de sus ideas y en su absoluta entrega a Dios y a los hermanos. Fue un hombre que lo daba todo sin esperar recompensa alguna, condescendiente y comprensivo con los demás, fiel hijo de la Iglesia a la que amaba con ternura y servía con discreción, poniendo en evidencia la importante función y misión de los seglares en la Iglesia. Vivió completamente entregado a los demás, pero al mismo tiempo, era profundamente espiritual experimentando intensamente su condición de sacerdote. Por esto mismo, diciendo “soy sacerdote de Cristo”, con sesenta y un años de edad, murió fusilado en la mañana del día 28 de julio de 1936.

Fue muy conocido y respetado en su tiempo y el testimonio de sus obras y el recuerdo de su persona han perdurado después de su muerte. En el año 1974, en diversos lugares del mundo se conmemoró el centenario de su nacimiento. La UNESCO incluyó su nombre en un calendario de celebraciones, como humanista y pedagogo, considerándolo “una de las personalidades más ilustres en el campo de la educación, de la ciencia y de la cultura, que ha influido profundamente en el desarrollo de la sociedad humana y de la cultura mundial”.

El proceso informativo de su Causa de beatificación se inició en la archidiócesis de Madrid el día 21 de abril del 1955 y concluyó el día 1 de marzo de 1958. Sus escritos fueron aprobados el 20 de julio de 1960 y el 15 de marzo de 1980, la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos dictaminó la introducción de la Causa. El proceso apostólico fue abierto en la diócesis de Madrid el día 14 de febrero de 1981 y concluido el 15 de abril de 1983, siendo presentado en la Santa Sede el día 2 de mayo del mismo año y declarado su validez el 2 de marzo de 1984.

Sepulcro del Santo, bajo el altar. Centro Santa Maria de los Negrales,  Institución Teresiana, Madrid (España).

Sepulcro del Santo, bajo el altar. Centro Santa Maria de los Negrales, Institución Teresiana, Madrid (España).

El 21 de diciembre de 1992 fue reconocido el martirio y junto con Victoria Díez, miembro mártir de la Institución Teresiana, fue beatificado en Roma por el papa San Juan Pablo II, el día 10 de octubre de 1993. El mismo Papa lo canonizó en Madrid el día 4 de mayo del año 2003, junto con los beatos españoles José María Rubio Peralta, Genoveva Torres Morales, Ángela de la Cruz Guerrero González y María de las Maravillas de Jesús Pidal y Chico de Guzmán. Sus reliquias son veneradas en el Centro Santa María de los Negrales, perteneciente a la Institución Teresiana, a cuarenta kilómetros de Madrid. Su festividad se celebra en el día de hoy.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– GONZÁLEZ, E., “Bibliotheca sanctorum”, App. I, Città N. Editrice, Roma, 1987

Enlace consultado (15/05/2013):
http://www.pedropoveda.org/

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

23 pensamientos en “San Pedro Poveda, sacerdote mártir

  1. Lo he dicho una vez y lo dire muchas veces, España es tierra de Santos.
    Es impresionante la Cantidad de españoles canonizados por la Iglesia, algunos famosos en todos los ricones del mundo catolico, como son Santa Teresa de Jesus, San Ignacio de Loyola, San Isidro, y la lista sigue..
    y Otros como San Pedro Poveda que aunque no son tan conocidos, dejan un tesoro invaluable para la Iglesia.

    • Bueno, Jhonatam, San Pedro Poveda quizás sea para muchos un desconocido, pero en los ambientes universitarios y de la enseñanza en general, si que era y es muy popular.
      Su labor fue tan destacable que, como he dicho en el artículo, la UNESCO incluyó su nombre, como pedagogo y humanista, en un calendario de celebraciones. Es de los pocos mártires españoles del siglo pasado que ya ha sido canonizado.

  2. Hace algún tiempo qu había escuchado sobre San Pedro Poveda y posteriormente cuando visite la Catedral de la Almudena y vi la capilla a él dedicada me llamó más la atención pero no habia encontrado información suficiente sobre él, por lo que me congratula leer este artículo, una duda Antonio en si ¿porque lo fusilaron, como lo atraparon? y otra cosa ¿en que consiste que fuera Capellán Real?.

    • Desde el año 1921 era capellán real, lo que suponía que su nombramiento lo había realizado el rey y desde entonces fue un sacerdote muy conocido en Madrid gracias a su labor apostólica entre los enseñantes y por su entrega a los más desfavorecidos. Por eso, cuando el general Franco se alzó en armas contra el legítimo gobierno de la República, muchos exaltados se dedicaron a buscar a sacerdotes y religiosos, ya que parte de la jerarquía eclesiástica había actuado contra la República y desde el principio apoyaba la sublevación fascista de Franco.
      El padre Poveda, “sin comerlo ni beberlo”, por su condición de sacerdote que jamás ocultó, fue expresamente buscado y cuando al cabo de diez días dieron con su paradero, fue apresado allí en Madrid y fusilado en las tapias del cementerio de la Almudena tal día como hoy en el año 1936.

      Hace más de cuarenta años, un sacerdote me contaba que a él le pasó lo mismo: lo detuvieron y le preguntaron que si era cura. El respondió que él era “presbítero” y entonces le dijeron, “pues por eso te vas a salvar, porque si llegas a ser cura, te fusilamos”. Con este ejemplo que te pongo se ve claramente la ignorancia y el fanatismo que animaron a determinados grupos de uno y otro bando.

  3. Pues yo no conocía a este Santo fuera de las estampas que de él he recibido y enviado, por ser el fundador de la institución Teresiana a la cual perteneció la Beata Victoria Díez, mártir; y eso que he estudiado en la universidad, tengo ya dos másteres relacionados con el profesorado y la didáctica y estoy elaborando mi tesina sobre este tema. En el campo de la educación cristiana será muy conocido, pero lo que es el campo de la educación pública y laica, que es la que yo defiendo… pues jamás había oído hablar de él, para ser sincera. De todos modos su pensamiento me parece positivo y limpio, y si la UNESCO le ha dado su reconocimiento, no cabe duda de que fue una figura relevante en la educación. Quizá eso le haya hecho destacar más que el martirio, pues la mayoría de mártires de la guerra siguen simplemente beatificados, los canonizados son bien pocos.

    • Pues yo, siendo también sincero como tu, y defendiendo a ultranzas también la enseñanza pública, y habiendo estudiado siempre en ella, aun en la universidad, si que lo he conocido. Por supuesto que tiene que ser más conocido en la enseñanza privada y religiosa, pero dada su categoría humana, al menos por estas tierras, es más conocido que por las tuyas.

  4. Gracias Antonio, San Pedro Poveda es santo muy apreciado por mi, desde hace tiempo lo conozco y sigo noticias relacionadas con El en unos boletines.
    Para mi su labor en las cuevas de Guadix y su apostolado entre los trabajadores de Asturias fue pionero, hizo ver a la gente sencilla otra forma diferente de evangelizar y llevar a Dios a los hogares por medio de la cultura y la formación.
    Si no me equivoco fue el primer mártir de la Guerra Civil Española en ser beatificado y canonizado.

    Siguiendo el hilo de lo que comenta Jhonatan, España es una tierra que a dado y sigue dando grandes Sant@s, prueba de ello fue el día al que haces referencia en el articulo, el 4 de Mayo de 2003 esta inscrito con letras de oro en nuestra historia por la canonización de estos 5 grandes sant@s.

    • David,
      El primer mártir canonizado de la Guerra Civil (1936-1939) fue San Jaime Hilario, hermano de La Salle, que fue canonizado el 21 de noviembre del 1999 y cuya festividad, precisamente, también se celebra hoy.
      Ya hemos escrito sobre él en el blog.

      • gracias Antonio por la aclaración, pensaba que era San Pedro Poveda por la coincidencia de la fecha de celebración.

  5. Muchas gracias Antonio. He leído que el Padre Poveda fue el único sacerdote diocesano canonizado mártir, de nuestra persecución religiosa. El sacerdote
    Pedro Poveda había hecho voto de martirio y diez años después le sería aceptado. ¿Sabes qué es esto del voto de martirio?

    • Cuando en algún momento, según las circunstancias adversas que se viva en un determinado lugar, una persona promete dar su vida por la fe en cuanto se le presente la ocasión, se dice que ha hecho voto de martirio.
      Es verdad que San Pedro Poveda había hecho voto de martirio. En una estampa de la Virgen escribió: “El día 2 de febrero del año 1926, después de hechos los juramentos de defender con mi vida los misterios de la Asunción en cuerpo y alma y de la Mediación universal, pido a la Santísima Virgen la gracia de ser mártir por estos dogmas. Pedro Poveda”.
      Y de hecho, murió mártir. Cuatro milicianos lo apresaron el 27 de julio de 1936 en su casa de la calle Alameda de Madrid y aunque él se identificó desde el primer momento para que solo lo detuvieran a él, su hermano Carlos se empeñó en acompañarlo. Lo llevaron a unas dependencias policiales y cuando echaron a su hermano, le dijo: “Se ve que Dios, además de fundador, me quiere mártir” y le dio su pluma y su cartera.
      Como he dicho en otro comentario, lo mataron en el cementerio de la Almudena de Madrid. Había hecho voto de martirio y murió mártir.

  6. San Pedro Poveda fue todo un “Padre y Pastor”.

    Es clara su vocación al servicio de pobres y necesitados. Sacando cuentas veo que murió alrededor de los 62 años y me extraña el hecho de que “no fue nombrado obispo” y lo digo con justa razón, un hombre de caridad y al servicio, también fue letrado y con mucha fama en diversos ambientes en España. A veces me pregunto ¿En qué se fijan para nombrar obispos?

    De este santo había oído hablar hace cuno 15 años y me sorprendió la vida y me alegra que este canonizado. Creo que en Jaen deberían de tener parte de sus reliquias pues era originario de ahí y ahí se le inculcó la fe, una fe que maduró y dio frutos.

    Que bueno que la UNESCO le reconozca y que pena de que no se conozca de todo en España a un hombre que lo dio no solo todo por Cristo sino también por España, educándola.

    Antonio cuando hablas en uno de los comentarios sobre Franco que se levantó en armas contra el gobierno legítimo de la República, lo que ocasionó en parte la persecución al clero que veía de mala gana a la República, bien se puede dar el hecho de que más de algún beato o santo de tantísimos mártires del siglo pasado haya muerto mas bien por cuestiones políticas que por la fe.

    • Emmanuel
      ¿Por qué San Pedro Poveda no fue nombrado obispo? Es sencillo: porque Roma no lo quiso. ¿Qué criterios se utilizan para la elección de obispos? En ese tema, prefiero no entrar pues seguro que se originaría una polémica.

      Yo estoy plenamente convencido de que entre casi los mil beatos mártires de la Guerra Civil española, más de una veintena murieron no por “odio a la fe”, sino por otras circunstancias políticas y/o personales. Podría poner ejemplos, pero prefiero no hacerlo para no herir susceptibilidades. Roma tenía muchísimo interés en “llenar el saco de los beatos” y en algún caso no ha sido lo suficientemente cuidadosa a la hora de beatificar y que conste, que no solo es opinión mía, sino que incluso en alguna que otra “positio” he leído la opinión de los expertos que proponían más prudencia. ¡Allá Roma!

      De muchos de estos beatos ya hemos escrito en este blog y, si Dios quiere, lo seguiremos haciendo y tu sabes que más de un artículo ha sido mío y lo seguirá siendo. Ahora, una cosa te garantizo: de los que yo tengo dudas, no escribiré jamás.

  7. Toño:

    Conocí a Pedro Poveda precisamente cuando fue beatificado, así que es un personaje que me resulta muy familiar. De su biografía me llamó siempre la atención cuando se dedicó a los pobres que vivían en las cuevas. Sin tocar el tema de una vivienda digna que hace falta para muchas personas en muchas partes del mundo, es de admirarse que él supo hacer comunidad con sus feligreses y que convivía en su hábitat como uno más. Eso es ser pastor. Recuerdo en este tenor a un párroco de Guadalajara, Don Antonio Sahagún, que llegó a ser Obispo residencial y luego auxiliar de esta Diócesis, que le decía a su gente: “dile a tu mamá ( o tu esposa) que le eche más agua a los frijoles, hoy voy a comer a tu casa”. Si los pastores convivieran más con su rebaño, tal vez otro sería el panorama de la Iglesia.
    Por otro lado, su carisma de fundador y de educador lo entiendo perfectamente. Cómo bien sabes, trabajo en la Secretaría de Educación de Jalisco y dado que hago mi apostolado en un Oratorio Salesiano, sin ser docente, entiendo bien el ritmo educativo y compagino con su obra. La Educación laica en este país no es mala, pero deja mucho que desear, la Educación con valores religiosos no está al alcance de todos. Y la ignorancia es un caldo de cultivo que conviene a muchos intereses. Es lógico que por esta razón haya intervenido también en la cuestión social, más que nada por los difíciles tiempos que se vivía en España por esos años. Era para mi desconocido que la UNESCO haya reconocido su trabajo, como se dice aquí en México, “hasta que la Revolución le hizo justicia”.
    En esta ciudad en el céntrico templo de Nuestra Señora del Carmen, hay una imagencita de Nuestra Señora de Covadonga. Cada vez que la miro, me recuerda su apostolado su santuario de Asturias.
    Han comentado anteriormente que no lo hicieron Obispo. ¿Es que acaso estuvo nominado, se propuso su nombre, se le dijo y renunció o son puras conjeturas? Yo pienso que Dios lo quiso en el lugar que le conocemos y que finalmente ese destino era suyo porque esa era su vocación. Lo que si me parece un galardón bien merecido es su martirio. Más allá de que Dios se lo da a quien quiere, es conocido que muchas veces es un premio a los méritos de la persona y en este caso, está por demás justificado.
    Has dado referencias más exactas sobre las circunstancias de su martirio, yo solo tenía entendido que hallaron su cuerpo tirado fuera del cementerio con las huellas del fusilamiento. Has llenado una laguna.
    Por último, cuando lo canonizaron no dejó de sorprenderme, pues aunque no soy un erudito en el conocimiento de los mártires de la Guerra Civil de España, estoy al tanto de los vaivenes de las causas y la manera como se han manejado para no abrir heridas. Luego de los mártires de Turón y de de San Jaime Hilario, pensaba que iba a pasar mucho tiempo para que hubiera otra canonización.
    En fin, muchas gracias por haber escrito este artículo.

    • Solo dos cositas:
      Yo no se si en algún momento de su vida, fue propuesto para obispo, pero desde luego que visto el episcopado que teníamos entonces y el que aun hoy, en parte, tenemos, seguro que se lo merecía muchísimo más y hubiera ejercido mejor su ministerio pastoral que otros lo hicieron entonces o lo hacen ahora.

      Y sobre su martirio es verdad que en el artículo he puesto poco y parece que voy dando la información a cuenta gotas. Su cuerpo no fue encontrado fuera del cementerio. Lo fusilaron en las paredes del cementerio, pero su cuerpo no fue encontrado fuera del cementerio, sino que fue encontrado por dos teresianas, a la mañana siguiente, al lado de la capilla del cementerio de la Almudena. ¿Quién lo trasladó desde las tapias exteriores y lo puso al lado de la capilla? No se sabe.

  8. Por fin pude darme tiempo suficiente para leerlo como se merece una investigación, amigo. Prefiero centrarme en el aspecto de la enseñanza que centró, fue el corazón, del ministerio del santo mártir. Educar al pueblo, a las personas, para que puedan proveerse más adelante a sí mismas y a su vez compartir ese conocimiento y hacerlo más grande, es responsabilidad de todos. Hay modos de enseñar, y el método de enseñanza de Padre Pedro me recordó al estilo de San Juan Bosco y de María Montesori, con el enfoque en las personas, siguiéndolas, acompañándolas más que cualquier otra técnica de repaso o memorización. Durante tanto tiempo la educación fue privilegio de unos cuántos, y gracias a esas personas que rompieron el molde, se les dio al pueblo, como regalo de parte de un Prometeo, salvando la comparación. Y con la educación, las personas pueden leer la Biblia y conocer el Evangelio de salvación, cambian sus vidas -muchas veces- y quieren el progreso y la justicia. Educarse es salvarse.

    Me pareció que no te centraste mucho en su martirio, que debió ser terrible tomando en cuenta que los rojos -republicanos- se ensañaban con los sospechosos de favorecer a la monarquía y los religiosos, como ya nos han contado en varios artículos y como sucedió, casi paralelamente, en México con la guerra cristera, y en ambos sucesos históricos hay más implicaciones políticas que religiosas.

    Felicitaciones por una nueva aportación.

    Aclárame algo, ¿bajo qué contexto bélico ocurrió su final?

    • Alejandro, una pequeña corrección: no equipares “rojos” con “republicanos”. No es lo mismo, aunque Franco y los fascistas los metan todos en el mismo saco. Rojo es sinónimo de comunista, pero había republicanos no comunistas.

      • Gracias por la aclaración, la próxima vez verificaré mis fuentes. Como justificación, desconozco mucho de la historia de España, de ahí mi error.

          • Alejandro,
            El contexto bélico fue el siguiente: en España, democráticamente, estaba instaurada la República, el pueblo había elegido a un gobierno republicano y quienes estaban a favor de la monarquía – que había sido expulsada de España – , principalmente los oligarcas y la jerarquía eclesiástica (casi siempre ligada al poder de la derecha), ponían todos los palos posibles en las ruedas para que el gobierno republicano fracasara. Bien es verdad que también desde el gobierno se cometieron algunos errores.
            Se fue creando un ambiente antirepublicano por un lado y anticlerical por el otro. En ese contexto hubo algunos abusos como quemas de iglesias por un lado y chivatazos por el otro. Entonces, un general fascista (FRANCO ERA UN FASCISTA), se levantó contra el gobierno legítimo de la República y la mayor parte de la jerarquía eclesiástica, inmediatamente, se alió con los sublevados. A partir de ahí, pasó lo que pasó: una guerra civil entre hermanos y en ambos lados hubo desalmados que se ensañaron con víctimas inocentes: por un lado los religiosos y por otro lado los sencillos hombres del pueblo que democráticamente se habían pronunciado a favor de la Répública y en contra del alzamiento. En ese contexto, fue fusilado San Pedro, que por supuesto, era una víctima inocente.
            Pero han pasado más de setenta años y mientras a unos se les suben a los altares, a los otros se les tienen completamente abandonados y ni siquiera se restablece su memoria. Mártires eclesiásticos, para arriba y mártires “no eclesiásticos”, sumidos en el olvido. Una tremenda injusticia, en la que mucha culpa sigue teniendo la actual jerarquía eclesiástica española que estará que chirría con los mensajes que está dando el Santo Padre.
            Esto es “grosso modo” y visto desde el punto de vista de un hombre creyente pero de izquierdas (yo), que soy geólogo y no historiador.

  9. Yo tengo la suerte de ser paisana suya, la suerte de que mi padre fuera amigo de su hermano y lo conociera a él personalmente y tambien la suerte de que este gran santo obrara un milagro en mi hijo.

    Somos muy devotos de él.

    Saludos

    • Silvina,
      San Pedro Poveda fue un admirador de Santa Teresa, de su obra y de su espiritualidad y por eso, durante su estancia en Covadonda seleccionó y recopiló una serie de textos de la santa a los que él llamó “Avisos espirituales de Santa Teresa de Jesús”, los cuales dedicó a las primeras profesoras de las academias que él había fundado en Linares y en Oviedo. Esta recopilación incluso la llegó a publicar en Madrid en el año 1929 y esta espiritualidad teresiana quiso infundirla en su Instituto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA

*