Santa Teresa de Jesús de los Andes, carmelita descalza

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Foto original retocada de la Santa, en su hábito de carmelita descalza.

Foto original retocada de la Santa, en su hábito de carmelita descalza.

Es la primera santa chilena y la primera carmelita descalza americana canonizada. Muchas veces creemos que la vida consagrada es inalcanzable para personas comunes como nosotros o que los frailes, monjes y monjas son seres de otro mundo que no viven en la realidad, pero con el ejemplo de esta joven carmelita chilena se dejan de lado estos conceptos y vemos que su llamada a la vida consagrada ocurrió en el contexto de una juventud normal, de una familia común pero amorosa y en un ambiente latinoamericano franco, abierto y festivo. Les dejo a continuación la vida de esta chica que ha sido propuesta por el Papa emérito Benedicto XVI como Intercesora de la Jornada Mundial de la Juventud de Rio de Janeiro 2013 junto con otra joven carmelita, Santa Teresita del Niño Jesús. Les dejo sin más con la vida de una de las llamadas Siete Teresas del Carmelo [1] y de antemano me disculpo si el artículo es algo, extenso, pero vale la pena leer toda su vida por ser encantadora y sencilla como lo debió ser la misma Teresita.

Nacimiento y primeros años
Juana Enriqueta de los Sagrados Corazones Fernández Solar nace en Santiago de Chile, en la residencia de su abuelo materno, calle Las Rosas, 1352. Hija de Don Miguel Fernández Jaraquemada y de Doña Lucía Solar Armstrong de Fernández. Su familia pertenecía a la aristocracia chilena; su abuelo materno, Don Eulogio, tenía en Chacabuco, a unos sesenta kilómetros al norte de Santiago, una hacienda muy grande en la que reunía frecuentemente a su familia, grandes terratenientes pero que eran sencillos y muy unidos. Chacabuco es un hito en la historia nacional de Chile por ser el lugar donde los ejércitos insurgentes lucharon por su independencia bajo el mando del general Simón Bolívar y obtuvieron la victoria por intercesión de Nuestra Señora del Monte Carmelo, hoy patrona de Chile. Fueron en total seis hermanos: Lucita, Miguel, Luis (Lucho), Juana (fallecida pocas horas después de su nacimiento; Juanita recibió su nombre), Rebeca e Ignacio. Juanita estaba particularmente unida a su hermano Lucho a de Rebeca, su inseparable hermana menor.

El 15 de julio de ese año fue bautizada en la parroquia de Santa Ana por el Padre Baldomero Grossi. Sus padrinos fueron sus tíos Salvador Ruiz-Tagle García Huidobro y Rosa Fernández de Ruiz-Tagle (hermana de don Miguel). La familia veraneaba constantemente en la Hacienda de Chacabuco, descansando largas temporadas hasta 1917. Muy temprano, Juanita se sintió atraída por las cosas de Dios. Le gustaba acompañar a Ofelia (la mucama que cuidaba de ella) a la iglesia. Un día, estando en Chacabuco, tomó la mano de un sacerdote amigo de la familia y le dijo: “Padrecito, ¡vayamos al cielo!”. Después de salir de la casa, el sacerdote le preguntó: “Entonces, Juanita, ¿por dónde se va al cielo?”. Juanita contestó: “Por allí”, designando con su dedo la cordillera de Los Andes. El sacerdote le dijo: “Después de haber escalado estas montañas muy altas, todavía estará muy lejos el cielo. No, Juanita, éste no es el camino del cielo: Jesús en el sagrario, éste es el camino real para llegar al cielo.”

Fotografía de la Santa el día de su primera comunión.

Fotografía de la Santa el día de su primera comunión.

Sin embargo, Juanita no tuvo un carácter fácil. Era vanidosa, no le gustaba obedecer, tenía rabias frecuentemente y lloraba por nada, a decir de ella misma “era muy sensible y regalona (consentida)”. Con el auxilio de la gracia de Dios, especialmente de la Eucaristía, Juanita conseguiría progresivamente vencer sus defectos y dominarse. En 1906, un terremoto sacudió la ciudad de Santiago. Juanita acompañaba a sus padres a auxiliar a los damnificados y tanto le impresionó la tragedia que escribió en su Diario que “fue en esta época que Jesús principió a tomar mi corazón”.

En 1907, el abuelo de Juanita murió santamente. Su madre recibió en heredad una parte de la hacienda de Chacabuco. Don Miguel, el padre de Juanita, manejaba los negocios de la hacienda. En el mismo año, Juanita entró como externa en Santiago en el colegio de las Hermanas del Sagrado Corazón, fundadas por Santa Magdalena Sofía Barat. Fue su hermano Lucho el que enseñó a Juanita la oración del rosario. Ambos prometieron recitarlo cada día, promesa que Juanita cumplió hasta el fin de su vida (una sola vez, ella confesó, lo olvidó cuando era muy pequeña). “Nuestro Señor, desde aquí, se puede decir, me tomó de la mano con la Santísima Virgen.”

Juanita tuvo muy pronto un deseo grande de hacer su primera comunión. Preguntaba a menudo cuando podría hacerla, pero le decían que ella era demasiado pequeña. Juanita pedía entonces le enseñaran a hacer comuniones de deseo. Finalmente, recibió el permiso de hacer su primera comunión y quiso prepararse con la confesión, la oración y la ofrenda a Jesús de numerosos pequeños sacrificios. “Un año me preparé. Durante este tiempo la Virgen me ayudó a limpiar mi corazón de toda imperfección”. Hizo su primera comunión en Santiago, el 11 de septiembre de 1910, día que la marcó profundamente por toda su vida, (ella lo cuenta en su Diario). Ella tratará de comulgar cada día, en la medida de lo posible, aún siendo una costumbre poco frecuente en ese entonces.

Su adolescencia y llamada de Cristo
En 1914, Juanita leyó por la primera vez “Historia de un alma” de Sor Teresa de Lisieux (todavía no beatificada en la época). Tenía una salud débil y estba regularmente enferma. En 1914, sufrió una apendicitis que exigió una operación, cosa muy delicada y peligrosa en la época. Fue en este tiempo que Juanita oyó el llamamiento de Cristo que la invitaba a darse totalmente a Él y a hacerse carmelita. Durante el año 1915, Juanita entró en el internado del colegio del Sagrado Corazón con su hermana Rebeca. Sufrió por tener que dejar a su familia a la que amaba mucho, tanto que decía en sus cartas “no hubiera considerado dejarlos ni siquiera por un hombre”. Sin embargo, entiende que el Señor la preparaba así a la grande separación cuando entrará en el Carmelo. Apreciaría el ambiente del colegio que le permitiría vivir una vida cristiana fervorosa.

Fotografía de la Santa a los 16 años de edad.

Fotografía de la Santa a los 16 años de edad.

Inició su Diario, principal referencia junto con sus cartas de su vida y pensamiento. Nutría y desarrollaba su vida espiritual con la oración, la misa cotidiana y el sacrificio. No era una alumna excepcional, pero se dedicaba seriamente a sus estudios, incluso en las materias que no le gustaban (como la física y la química), por amor a Jesús y a sus padres. Le gustaba ayudar a las alumnas pobres y menos dotadas. Muy temprano, Juanita manifestó un amor muy grande para con los pobres.

Fue en este año 1915 cuando encontró en la calle un niño vestido de harapos, que tenía hambre y tiritaba de frío. Lo acogió en la casa de su familia, le dio para comer y le preguntó donde vivía. El niño vivía en un tugurio en los suburbios de Santiago. Juanita visitó la familia y hasta su entrada en el Carmelo cuidó personalmente del niño que llamó Juanito: le hacía comer en su casa, pidió para él vestidos a sus hermanos e hizo una rifa con su reloj para lograr dinero y así comprarle zapatos. Cuidó de su educación humana y cristiana aún desde el claustro, pidiendo a su familia matricularlo con los Salesianos. El 8 de diciembre de 1915, Juanita hizo voto privado de castidad con el permiso de su confesor, tomando la resolución de no tener otro esposo que Jesucristo. Este voto lo renovaría varias veces.

Juanita pasaba las vacaciones en Chacabuco, donde realizaba un verdadero apostolado para las familias de los inquilinos de la hacienda: reunía a la gente para las misiones, daba el catecismo a los niños, creó un coro y consagraba las casas de los inquilinos al Sagrado Corazón: tenía un don para transmitir las verdades de la fe.

En 1917, después de una mala gestión de los negocios por el padre, la hacienda de Chacabuco fue vendida y la familia de Juanita tuvo que adoptar una vida un poco más sencilla. Juanita, que vio en este acontecimiento una invitación de la Providencia a desprenderse de los bienes del mundo, consolaba a los suyos, que se lamentaban de la pérdida de la hacienda. En junio de 1917, Juanita recibió la medalla de Hija de María, conservando durante toda su vida un vínculo fuerte con María a la que entregaba todo. Leía los escritos espirituales de la ahora Beata Isabel de la Trinidad (que entonces era apenas candidata a la santidad) con la que descubrió una afinidad espiritual. Se esforzaba para vivir constantemente en la presencia de Dios. Decía a su hermano Lucho, que estudiando en Santiago había perdido la fe: “¿Qué quieres, Lucho? Cristo, este loco de amor, me ha vuelto loca, me ha contagiado de su chifladura”. En septiembre de 1917, tomó contacto por primera vez con la priora del Carmelo de Los Andes porque tenía la convicción interior de que Dios la llamaba a este monasterio, reconocido por ser muy austero.

Fotografía de la Santa en su noviciado. Es la última foto que se le hizo viva.

Fotografía de la Santa en su noviciado. Es la última foto que se le hizo viva.

En agosto de 1918, Juanita dejó el colegio para volver a la casa de sus padres y sustituir a su hermana Lucita, que se casaba, en las tareas del hogar. Se dedicó cada día y aceptaba cualquier sacrificio para la felicidad de los suyos. “No creía que la vida del hogar fuera una vida de sacrificio… me ha servido de preparación para mi vida religiosa”. Su hermano Lucho dijo que Juanita era “la joya de la casa”. Juanita escribe en su Diario: “Me esmeraré en labrar la felicidad de los demás… Mi resolución es sacrificarme por todos.” Al mismo tiempo que tiene una vida espiritual intensa, Juanita vive como una joven de su tiempo: le gusta estar con su familia y encontrar a sus amigas; le gusta el deporte, (particularmente la equitación, la natación, y el tenis, que descubre con pasión), diciendo ella misma: “No hay nada que me guste más que el caballo. Todas las tardes montaba en uno y envidiaba con toda el alma a los chiquillos que se iban todo el día a la Cordillera”. Gozaba de la belleza del mar y de las montañas durante las vacaciones.

Lo humano y lo sobrenatural formaban en ella una síntesis armoniosa y unificada. Tenía una contemplación muy profunda del misterio de Dios en la oración y, al mismo tiempo, era muy natural y comunicativa con los demás. Aunque sufría por causa de su debilitada salud y de las purificaciones de la gracia de Dios en su corazón, estaba siempre muy alegre y le gustaban mucho las bromas.

Carmelita descalza
En enero de 1919, visitó por primera vez el Carmelo de Los Andes. Allí recibió la confirmación de que Dios la llamaba a este lugar. En 25 de marzo de 1919, escribía una carta magnífica a su padre para pedirle permiso para entrar en el Carmelo. Le decía que desde su niñez buscó la felicidad, pero comprendió que sólo Dios podía hacerla plena y definitivamente feliz. Deseaba pertenecer totalmente a Dios en una vida consagrada a la oración y a la penitencia. Conmovido, su padre lloró y le da su permiso. A partir de este momento, Juanita experimentó en su corazón la mayor alegría y el mayor sufrimiento: alegría de poder consagrase totalmente a Cristo, que la atraía con tanta fuerza, y sufrimiento por dejar a los suyos tan amados, que iban a sufrir mucho por causa de la separación. Entró en el Carmelo de Los Andes el 7 de mayo de 1919 y recibió el nombre de sor Teresa de Jesús.

La cruz y el amor en sus últimos años de vida
Entrada en el Carmelo de Los Andes, Teresita inicia su postulantado de carmelita, primera etapa de su vida religiosa. Tenía una alegría muy profunda en su corazón por haberse dado totalmente a Dios y haber renunciado a lo que tenía más apego (su familia) para seguir a Cristo. Desde el principio, se esforzaba por cumplir la Regla con perfección, fidelidad y mucho amor. Se ofrecía para los trabajos más humildes y desagradables. Para ella, la vida de la carmelita consiste en tres cosas: “Amar, sufrir y rezar por la conversión de los pecadores, la santificación de los sacerdotes y de la Iglesia”.

Capilla ardiente de la Santa, que falleció apenas un año después de su ingreso en el Carmelo.

Capilla ardiente de la Santa, que falleció apenas un año después de su ingreso en el Carmelo.

Con el permiso de su priora, que comprendía que la postulante era un alma excepcional, Teresita tuvo una actividad epistolar intensa. Sus cartas irradian el amor de Cristo y la alegría de pertenecer totalmente a Él. Algunas de sus amigas, conmovidas por su testimonio, entrarán en la vida religiosa. Escribe Teresita a una amiga: “Una carmelita lo sacrifica todo, aún el gozo puro de estrechar contra su pecho los seres que le son más queridos sobre la tierra, ya que las rejas no le permiten abrazar a su familia. Pero, ¿crees por eso que reina la tristeza en nuestro conventito? No te imaginas mi sorpresa sobre esto; pues creía que eran alegres, pero esto no es nada para lo que son, pues en las recreaciones somos como chiquillas de colegio. Existe una unión y confianza tan grandes, que somos todas como si perteneciéramos a la misma familia”.

El 8 de septiembre de 1919, Teresa fue aceptada a la toma de hábito. Recibió el hábito del Carmelo el 14 de octubre de 1919 en presencia de su familia y de numerosas amigas venidas desde Santiago. Todos perciben su inmensa alegría. Teresa recibía del Señor gracias preciosas de unión, pero no estaba exenta de pruebas. Sufría tentaciones y sequedades interiores. Tenía una relación privilegiada con su priora, pero la hermana pedagoga (o maestra de novicias), la hace sufrir mucho por sus constantes correcciones.

En los primeros días de marzo de 1920, después de una revelación en un momento de oración, Teresa declaró al confesor de la comunidad que sólo le quedaba un mes de vida. Le solicitó permiso para hacer penitencias extraordinarias. El confesor no creyó sus palabras y le pidió que sólo se contentara con observar fielmente la Regla del Carmelo. A pesar de la enfermedad ya latente que iba a conducirla a la muerte, Teresa participó en todos los ejercicios de la Cuaresma, incluso los ayunos rigorosos.

El 2 de abril de 1920, Viernes Santo, Teresa empezó su Vía Crucis siguiendo a Cristo. Pasó largas horas en oración ese día y aunque encendida por la fiebre, no dijo nada a nadie, pues por esos días la madre priora estaba también muy enferma de una fuerte infección en la garganta. La hermana enfermera se dio cuenta de que por la noche tenía mucha fiebre y la obligó a descansar. Pasaban los días y la fiebre empeoraba produciéndole delirios, desmayos y fuertes dolores en todo el cuerpo. La comunidad se turnaba para atenderla, pero todo cuidado parecía agravar su situación.

Tumba de la Santa en la cripta del Santuario en Auco, Los Andes (Chile).

Tumba de la Santa en la cripta del Santuario en Auco, Los Andes (Chile).

Varios médicos la examinaron, pero sin conseguir que la fiebre disminuyese. Finalmente llamaron a su familia para que trajera un médico de Santiago y éste diagnosticó un tifus avanzado y septicemia. El 7 de abril, Teresa hizo su profesión religiosa “in articulo mortis”. Según las constituciones, una novicia en peligro de muerte puede pronunciar sus votos; sin embargo, si no muere, tiene que volver al noviciado. Después de mucho sufrimiento físico y espiritual, Teresita entregó su alma a Dios el 12 de abril de 1920 a las siete y cuarto de la tarde. “Para una carmelita la muerte no tiene nada de espantable. Va a vivir la vida verdadera. Va a caer en brazos del que amó aquí en la tierra sobre todas las cosas. Se va a sumergir eternamente en el amor”, había escrito Teresa meses antes.

Camino a la santidad y frutos de sus sacrificios
Las exequias fueron celebradas el 14 de abril. La capilla del convento fue invadida por muchas personas que, a pesar de no haber conocido a Teresa, venían, decían ellas, para venerar a la santita que murió. La fama de santidad de Teresa, fue entonces inmediata y crecería los años siguientes. Muy pronto vinieron al convento de Los Andes personas que decían haber recibido gracias de Dios por la intercesión de Teresa. El 23 de noviembre de ese mismo año, Rebeca, hermana menor de Teresa, entró en el Carmelo de Los Andes, convencida de que Dios la llamaba a tomar el lugar dejado por su hermana tomando el nombre de Teresa del Divino Amor. Siguió con valor los pasos de Teresita y murió con fama de santidad en 1942.

El 20 de marzo de 1947 se inició el proceso diocesano en orden a la beatificación de Teresa. Terminó el 4 de marzo de 1971. En 1976 la Santa Sede decidió que se enriqueciera el proceso diocesano mediante el proceso llamado “cognitionis” sobre testimonios de la comunidad de Los Andes y de su propia familia. En 1986, el 22 de marzo el papa San Juan Pablo II firmó el decreto de aprobación de la heroicidad de las virtudes de la Venerable Teresa de Los Andes.

El 3 de abril de 1987 el mismo Papa procedió a beatificar a Sor Teresa de Los Andes, en el Parque O’Higgins de Santiago de Chile. Desgraciadamente la ceremonia se vio deslucida por una manifestación popular en contra de la dictadura de Augusto Pinochet, por lo cual la ceremonia tuvo que hacerse con mucha celeridad y ante la molestia del mismo Papa por desacralizar la misa.

Tumba de la Santa en la cripta del Santuario en Auco, Los Andes (Chile).

Tumba de la Santa en la cripta del Santuario en Auco, Los Andes (Chile).

Ese mismo año se trasladaron las Carmelitas Descalzas de Los Andes al nuevo monasterio de Auco acompañadas de miles de peregrinos, llevando los restos de Teresita a la pequeña capilla, transitoriamente, mientras se construía el Santuario de Auco (Rinconada de Los Andes) dedicado recientemente y que ahora es Santuario Nacional, donde descansan sus restos en la cripta.

Finamente el 21 de marzo de 1993 Teresa de Los Andes fue canonizada en la Basílica de San Pedro en Roma, por el Papa Juan Pablo II. Su fiesta se celebra, en la Orden y en Chile, el día de su nacimiento, por ser su dies natalis [2] una fecha que generalmente cae en tiempo pascual.

Vemos en la vida de Teresita una vida vivida a plenitud a pesar de su brevedad. Vemos a una niña que amaba a su familia, que gozaba del campo y se divertía, pero que podía entregarse de lleno al servicio de los pobres y a la contemplación por medio del apostolado en el colegio, en las vacaciones y con sus familiares y amigos. Hay una miniserie encantadora de la televisión chilena sobre su vida de la cual les dejo el enlace, pues vale la pena por el modo en que recrearon aquella época y la personalidad de Juanita aunque tenga ciertas inexactitudes en cuanto a la liturgia carmelitana.

Santuario de Santa Teresa de los Andes en Auco, los Andes (Chile).

Santuario de Santa Teresa de los Andes en Auco, los Andes (Chile).

Les dejo, ya para terminar, este pensamiento de Teresita que nos habla de su calidad espiritual y de su vida interior, que han propiciado que esta santita sea un gran modelo para la juventud seglar y de los jóvenes consagrados, no sólo de su país sino en toda Latinoamérica: “Dios es el único bien que nos puede satisfacer, el único ideal que nos puede enamorar enteramente. Lo encuentro todo en Él. Me gozo hasta en lo más íntimo de verlo tan hermoso, de sentirme unida siempre a Él, ya que es inmenso y está en todas partes. Nadie puede separarme. Su esencia divina es mi vida. Dios en cada momento me sostiene, me alimenta. Todo cuanto veo me habla de su poderío infinito y de su amor. Uniéndome a su Ser Divino me santifico, me perfecciono, me divinizo”.

Daniel

Bibliografía:
– GIL DE MURO, Eduardo T. Teresa de Los Andes. La sainte au cœur de feu, colección Témoins de Vie, Editions du Carmel, Toulouse, 2003.
– GONZÁLEZ, Fr. Luis Jorge OCD. Santidad del Carmelo Teresiano. Ediciones Carmelitanas, México, 1998.
– PURROY Remón, Fr. Marino ODC. Así pensaba Teresa de los Andes. Ediciones Carmelitanas, México, 2000.


[1] Hay hasta ahora siete descalzas que con el nombre de Teresa han sido elevadas a los altares: Santa Teresa de Jesús de Ávila, Santa Teresa Margarita Redi, Santa Teresita de Lisieux, Santa Teresa Benedicta (Edith Stein) y las Beatas Teresa de San Agustín (mártir de Compiègne), Teresa del Niño Jesús (mártir de la persecución religiosa en España) y nuestra biografiada.
[2] Se llama dies natalis a la fecha en que muere una persona a la que se ha iniciado un proceso de canonización, por ser el día en que el Siervo de Dios nace a la vida eterna.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

16 pensamientos en “Santa Teresa de Jesús de los Andes, carmelita descalza

  1. Santa teresita de los Andes es otra de las muchas flores Hermosas que han florecido en el Monte Carmelo, pero estas flores son de Belleza Inmortal y de aroma Celestial, confieso que me estremeci al ver la pelicula que se hizo en chile hace algunos años, y ahora se complementa con este Articulo tan bello sobre la florecita de los Andes, y un dato interesante, Santa Teresa de los Andes y la Beata Laura Vicuña fueron bautizadas en la misma iglesia!!!.
    muy bello definitivamente,si alguien, por caridad, pudiera facilitarme algun video sobre la Canonizacion de Teresita de los Andes lo agradeceria bastante, Saludos desde Colombia.

    • Saludos desde México! Acaba de pasar la Fiesta de la Madre de los colombianos, así que te mando abrazos fraternos. Que bueno que te haya gustado el artículo en la antevíspera de su fiesta. Desconocía que Laura Vicuña (a quien como ex alumno salesiano admienro mucho) hubiera sido bautizada en el mismo templo, por algo Dios hace las cosas. Tengo entendido que en el Santuario de Auco venden los DVDs de la ceremonia o bien contactando con ellos por e-mail podrías conseguirlos. Gracias por comentar.

  2. Yo conocí a esta Santa precisamente a través de esa miniserie que mencionáis. Rara vez mis intereses van más allá de las santas mártires, pero esta vez he de decir que la vida de esta joven muchacha me cautivó. Y he de decir que la miniserie está muy bien hecha, me permitió aprender mucho sobre la vida dentro de un convento carmelita -de la que ignoraba casi todo- y además, dedico un aplauso a todos los actores, especialmente a la pequeña actriz que interpretó a la Santa, cuyo trabajo en general es serio y admirable. ¡Si todos se tomaran tan en serio su interpretación!… por desgracia no suelo quedar satisfecha cuando veo películas de Santos, donde se peca mucho de ñoñería, de sosez, de sobreactuación, en general, de falta de seriedad y de talento. Pero éste fue un muy buen trabajo y me encantó conocerlo. Pueden estar bien orgullosos los chilenos.

    • Y vaya que si está bien hecha la película por la recreación de época y de la vida conventual, aunque con ciertos errores en cuanto a la liturgia de la época, pero las actuaciones son magistrales y más considerando que la actriz que encarnó a Teresa, Paulina Urrutia, es agnóstica, lo cual contribuye a alabar su interpretación. Otra serie que contempla de forma magistral e históricamente apegada a la realidad la vida de las carmelitas es la serie Teresa de Jesús de Josefina Molina, actuada por la Señora Concha Velasco. Como tu dices esta serie no cae en sentimentalismos ni ñoñerías sino se apega a un guión históricamente correcto y que retrata muy vivazmente la psicología de los personajes. Vaya que si deben estar orgullosos nuestros hermanos de Chile pues nos han regalado una gran santa, no solo al Carmelo, sino a toda América.

    • Tienes razón John, corrijo mi error pues el que comandó la Batalla de Chacbauco fue el general O´Higgins, aunque los ejércitos libertadores tanto de Chile como de Argentina y Colombia tenían inspiración en Bolívar. Saludos y gracias por la observación.

  3. Daniel:

    Has presentado un trabajo de excelente calidad sobre esta santa latinoamericana y carmelita descalza además.

    La Orden del Carmelo a lo largo de su historia ha sido muy fecunda en la generación de santos, lo cual la hace realmente preclara y gracias al Espíritu Santo se ha producido este brote en nuestra América.

    La vida de esta santa, tan sencilla y breve además, no es sino la confirmación de que quien quiere ser santo, puede ser santo. Mucha veces se piensa que la santidad solo la alcanzan quienes viven mucho tiempo, Santa Teresa de los Andes confirma que en la edad juvenil se puede alcanzar esta meta.

    Se fiel a la vocación y entregarse con alegría al Señor es el mensaje que yo percibo de esta santa carmelita. Que las JMJ puedan obtener por su intercesión un éxito espiritual profundo y radical entre los jóvenes quer participen en ellas.

    Saludos.

    • Gracias Humberto. La verdad es que los que apiramos al Carmelo, y en general toda la Iglesia estamos llamados a vivir la santidad en cualquier estado de vida. Juanita conoció su vocación desde muy pequeña y se fue santificando conforme pasaban los años en todos los aspectos de su vida. Vivió tan bien su estado laical que cuando llegó al convento decían las monas que había entrado santa. Se que en las JMJ se han dado muchos llamados a la vida consagrada, en la época de Juanita no existían estos eventos, pero se nos propone no solo a los jóvenes y carmelitas como ejemplo, sino a todos los que deseamos la unión con Dios mediante la alegría, cumplir nuestros deberes diarios y viviendo la vida sacramental y de oración. Ojalá que su ejemplo siga alentando la vida de la Iglesia en América Latina y más en los jóvenes ya

  4. Muchas gracias por este articulo Daniel, a esta gran Santa Carmelita la conocí gracias a las estampas que llegaron a mis manos.
    Veo en Ella una gran santidad y he conocido aspectos de su vida y de su joven vocación que antes no conocía.
    La capilla donde esta su sepulcro me parece muy bonita y todo lo relacionado con los incidentes de su beatificación y por ello las molestias me parecen muy curiosas.

  5. Santa Teresita de los Andes es una gran santa americana, aunque conocía poco de su vida y me agrada leer este artículo por lo mismo, pero resulveme una duda ¿cuando es su festividad? porque dices en el artículo que es el día de su nacimiento, pero curiosamente tu no mencionas que día nació, solo el día en que la bautizaron, y pues así ya entiendo más porque en algunos calendarios la mencionan el abril y otros en julio, siempre me confundía eso, muchas gracias.

    • Metiendo la cuchara y aprovechando que ese día no pude comentar, con el permiso de Daniel, quiero decirte que su festividad es el 13 de julio.
      A mi también me impactó en su día la vida de Santa Teresa de los Andes, cómo siendo tan joven, tuvo las ideas tan claras y vivió como las otras Teresas la espiritualidad del Carmelo. Está claro que Dios nos pone modelos de santidad en todos los tiempos y lugares, a mujeres y hombres, de distintas edades, nacionalidades, razas y culturas, cada una con sus vivencias, pero que todas tienen en común su deseo de seguir a Cristo, perfeccionando sus vidas y conformándose lo más posible a Él.
      Gracias, Daniel.

  6. Reverenda Madre.
    Soy una ex monja carmelita que esta en el mundo desde hace 10 años.
    He estado 20 año muy feliz, pero tuve que salir por enfermedad, una depresión.
    En el monasterio, de Córdoba, España, he leído mucho las obras completas de Santa Teresa de los Andes. Fué mi libro de cabecera, y lo tenía muy subrrallado del bien que me hacía. Pero cuando me tuve que ir del convento no me dejaron que me lo llevara y ha sido una gran falta, una gran pena del bien que me hacía.
    Yo quisiera, por caridad, si me pueden mandar las obras completas. Estoy económicamente muy mal y no las puedo comprar. Por favor, si pudiera yo misma la compraba, pero no puedo, acudo a su generosidad. Y, no es mucho pedir, Rva Madre, unas estampas y reliquias, para encomendarme a la Sata a salir de esta depresión que me anula la vida. No quiero cansarla más, también tengo una astrosis de caballo ( muy grande ) que me impide andar si no es con muletas. Actualmente estoy en espera de la operación de las dos rodillas.
    Le pongo a continuación mi dirección.
    María Teresa Olivares Rodriguez
    Calle/ Centro Popular Instructivo, número 1, B-F
    41100 CORIA DEL RÍO
    SEVILLA ( ESPAÑA)

  7. Soy fiel devote de Santa Teresita yquisiera saber como puedo obtener mas informacion y alguna estampita de Sor Teresita vivo en USA yo les envoi el dinero de lo que cuesta mandarla mi nombre Mauricio Moraga [datos eliminados por razones de seguridad]
    mi correo electronico es [editado por razones de seguridad] lo que puedan mandarme mil gracias inmediatante mando su costo

    • Estimado Mauricio, jamás des tu datos de forma pública por Internet, si es que quieres evitar problemas de seguridad.
      Nosotros no enviamos ningún tipo de contenido ni material relacionado con nuestro blog, tampoco objetos devocionales, y mucho menos aceptamos dinero a cambio. Si quieres ayudarnos, por favor, hay una donación al blog a través de PayPal.
      Cordiales saludos.

  8. Creo ser un fiel devoto de “Sor Teresita de los Andes”, desde hace mucho tiempo, pero reconozco que he sido muy ingrato, y no he cumplido, pero me siento hoy en día muy aferrado a ella y he prometido que cada vez que viaje a Chile iré a verla, y hoy cada día encuentro unos minutos para hablar con ella, y sé que me escucha, quisiera poder compartir algo que he escrito para ella y que la he hecho mi oración diaria.:
    ” Sor Teresita de los Andes, sé que no soy digno de tu amistad, sé que no debiera de pronunciar ni tu Santo Nombre; Pero he llagado hasta ti, así, como cuando partí.Arrepentido y avergonzado pero con una Fé ciega en ser escuchado. Teresita ayudame a luchar contra el Mal, Dame fuerza y salud para seguir, No me quites mi trabajo, Ayudame a ser mejor, Ayúdame ante Jesús que arrepentido de todo el mal causado ,,Prometo ser mejor…Amén..
    En lo personal hoy me siento espiritualmente mejor y con más entusiasmo tengo el amor de toda mi familia y de mis hijas, y creo que Sor teresita me esta ayudando diariamente. y les prometo que este contacto me devuelve la vida diariamente… Quería compartirlo con ustedes… gracias.

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