Las Iglesias Bizantinas y el Rito Bizantino (I)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Su Santidad Bartlomeos I, Patriarca Ecuménico de Constantinopla.

Su Santidad Bartlomeos I, Patriarca Ecuménico de Constantinopla.

A este importantísimo tema tendremos que dedicarle varios artículos. Ya me hubiera gustado a mí que estos hubieran sido escritos por alguno de nuestros amigos ortodoxos, pero la falta de tiempo por parte de ellos, hace que yo intente cubrir este espacio y escriba sobre él, al igual que he escrito sobre las otras Iglesias y ritos cristianos existentes en Oriente: las de tradición alejandrina, antioquena y armenia.

Mayoritariamente, las Iglesias Bizantinas son ortodoxas, pero también las hay católicas, unidas en comunión con la Sede de Pedro. A estas iglesias se las conocen como “uniatas” y siguen el mismo rito y la misma tradición.

Las Iglesias Bizantinas son las que se separaron de Roma en el luctuoso evento ocurrido el 15 de julio del año 1054, que provocó la excomunión recíproca entre los delegados del Papa León IX (que había muerto tres meses antes) y el Patriarca de Constantinopla, Miguel Cerulario. A este evento lo conocemos con el Gran Cisma y de él ya hemos escrito algo en este blog. Hay que hacer notar, sin embargo, que esa fecha concreta no es el punto exacto de partida de la separación entre la Iglesia romana y la Iglesia bizantina, que estaba ya latente desde hacía algún tiempo.

Su Divina Beatitud Theodoros Nikolaos Horeftakis, Papa y Patriarca de Alejandría y de toda África.

Su Divina Beatitud Theodoros Nikolaos Horeftakis, Papa y Patriarca de Alejandría y de toda África.

Tenemos el testimonio escrito del Patriarca de Antioquía Pedro II, quien en el año 1052 decía que ignoraba el por qué, desde hacía mucho tiempo, el nombre del Papa no era mencionado en la liturgia de Constantinopla. Por su parte, Nicetas Cartofilace, escribiendo en el año 1070, decía que la separación venía desde la época del Patriarca Sergio (1009-1024), aunque manifestaba ignorar cual había sido la causa. La misión del cardenal Humberto de Silva Candida y sus dos acompañantes fue por lo tanto, un intento de reestablecer la unidad, pero llevado de mala manera y por lo tanto condenado desgraciadamente al fracaso.

Como este artículo no pretende entrar en los hechos históricos ocurridos posteriormente en ambas Iglesias, unos a favor de la reunificación, pero otros en contra de la misma, no me centro en ellos a sabiendas de que errores se han cometido por ambas partes y sólo recordaré el encuentro ecuménico entre el Beato Papa Pablo VI y Su Santidad Atenágoras I, Patriarca de Constantinopla, del que tratamos en el artículo publicado el pasado día 12 de abril, encuentro que ha sido el inicio de unas nuevas relaciones fraternas entre ambas Iglesias, apoyadas y promovidas por los sucesores de ambos pontífices.

Con anterioridad, debido a las herejías monofisita y nestoriana, condenadas por los primeros Concilios Ecuménicos, la Iglesia de Cristo ya había sufrido algunas divisiones. De esas Iglesias cristianas y de sus liturgias, ya hemos tratado con anterioridad y no son el objeto de esta nueva serie de artículos. Ahora solamente nos ocuparemos de aquellas de tradición bizantina o constantinopolitana. Estas Iglesias bizantinas, aunque se reconocen mutuamente como hermanas, de hecho, son independientes entre sí, teniendo cierta primacía entre ellas, el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla.

Su Beatitud Youanna X, Patriarca greco-ortodoxo de Antioquía y de todo el Oriente.

Su Beatitud Youanna X, Patriarca greco-ortodoxo de Antioquía y de todo el Oriente.

El rechazo de ciertos sectores de las Iglesias de Alejandría y Antioquía al dogma emanado del Concilio de Calcedonia, originó que en aquellos territorios existiese una doble jerarquía: la fiel al Concilio y la que lo rechazaba. Las que pertenecieron fieles a la ortodoxia, o sea, las fieles a la Iglesia de Bizancio y a su tradición, fueron llamadas “Melquitas”, que significa “partidarias del emperador”, aunque en la actualidad ellos prefieren no ser llamados por ese apelativo, que queda reducido a la Iglesia Católica Melquita de rito bizantino. Las Iglesias bizantinas mantienen en su estructura, los cuatro Patriarcados primitivos: Constantinopla, Alejandría, Antioquía y Jerusalén, existiendo también otros Patriarcados más recientes y otras iglesias autocéfalas.

Patriarcado de Constantinopla
El Patriarcado Ecuménico de Constantinopla merece que le dediquemos un capítulo aparte y eso es lo que haremos en esta nueva serie que ahora se inicia. Sólo decir que el actual Patriarca Ecuménico es Su Santidad Bartlomeos I, que tiene su sede en el “Fanar”, que es un barrio situado en el llamado “Cuerno de Oro” en Estambul (Turquía), antigua Constantinopla. Su cargo es únicamente honorífico ya que, aunque le compete presidir los concilios en los que toma parte, tiene la autoridad exclusiva de reconocer nuevos patriarcados y es el principal portavoz de la Iglesia ortodoxa, pero sin tener jurisdicción en los asuntos internos de los otros patriarcados de la Iglesia bizantina. Ésta es su web oficial.

Patriarcado de Alejandría
Ha sido históricamente el Patriarcado más maltratado, pues desde sus inicios fueron atacados por los árabes al igual que lo fueron sus hermanos coptos (recordemos que también el Patriarcado Copto, aunque tiene su sede en El Cairo, mantiene la titularidad de Alejandría). En los siglos XIII y XIV fueron perseguidos por los mamelucos, quienes llegaron incluso a saquear la ciudad y con posterioridad, los otomanos hicieron lo mismo; sólo en la actualidad gozan de cierta paz, lo que ha propiciado que extienda su evangelización por otras partes de África, llegando a Uganda, Kenia, Tanzania, etc.

Su máximo representante es Su Divina Beatitud Theodoros Nikolaos Horeftakis, Papa y Patriarca de Alejandría y de toda África, que tiene su sede en esa ciudad egipcia. Su lengua oficial es el griego, aunque también utiliza las lenguas vernáculas de aquellos países africanos donde tiene implantación. Ésta es la web del Patriarcado.

Su Beatitud Theophilos III, Patriarca greco-ortodoxo de Jerusalén.

Su Beatitud Theophilos III, Patriarca greco-ortodoxo de Jerusalén.

Patriarcado de Antioquía
De entre los tres antiguos patriarcados “melquitas” (Alejandría, Jerusalén y Antioquía), éste ha sido el que ha sabido defender mejor su identidad propia desde los primeros años de su existencia, no habiéndose helenizado ni a nivel jerárquico ni a nivel del clero. Supo defenderse de las ingerencias de Bizancio, no se enfrentó abiertamente a Roma, aunque a partir de la V Cruzada, las relaciones entre ambas empeoraron. En ese período de tiempo, trasladó su sede a Damasco (Siria), donde actualmente permanece. Ha habido algún intento infructuoso de reunificación con Roma, aunque permanece fiel a Constantinopla. Su territorio abarca Siria, Líbano, Iraq y algunas diócesis en la diáspora norteamericana y australiana. Sus lenguas litúrgicas son el árabe y el inglés; y su cabeza suprema es Su Beatitud Youanna X, Patriarca greco-ortodoxo de Antioquía y de todo el Oriente. Aunque está en construcción, ésta es su página web.

Patriarcado de Jerusalén
Fue el Concilio Ecuménico de Calcedonia en el siglo V el que, por respeto a nuestro Señor, dio el rango de patriarca al obispo de Jerusalén, quien para formar el nuevo patriarcado tuvo que asumir la jurisdicción de dos provincias eclesiásticas y algunas diócesis que pertenecían al Patriarcado de Antioquía. En Jerusalén nunca hubo duplicidad de patriarcas, pues a diferencia de Alejandría y Antioquía, asumió plenamente las tesis calcedonienses, conservando inicialmente el rito antioqueno-jerosolimitano. Cuando Jerusalén fue conquistada por los cruzados, los cristianos pertenecientes a este patriarcado sufrieron todo tipo de vejaciones, tropelías y robos, el Patriarca tuvo que refugiarse en Constantinopla y a su vuelta a Jerusalén había asumido el rito bizantino. Posteriormente se vio sometido al poder de los mamelucos y de los otomanos y en la actualidad tiene en posesión los Santos Lugares que es, en teoría, la razón de su supervivencia, ya que es escaso el número de sus fieles. El clero es totalmente griego, pero la escasa comunidad es árabe.

Su Beatitud Gregorios III Laham, Patriarca Melquita greco-católico.

Su Beatitud Gregorios III Laham, Patriarca Melquita greco-católico.

El Patriarca reside en Jerusalén y en la actualidad es Su Beatitud Theophilos III, Patriarca greco-ortodoxo de Jerusalén. Esta es su web oficial.

Patriarcado Melquita Católico
Es un Patriarcado que se disgregó del Patriarcado ortodoxo de Antioquía en el año 1724, uniéndose definitivamente a la plena comunión con Roma, por lo que tuvo que sufrir la fuerte oposición del gobierno turco. Al principio tuvo problemas con algunos misioneros occidentales que intentaron latinizar a esta Iglesia, crisis que se resolvió definitivamente durante el mandato del Patriarca Maximos III en el siglo XIX. Es el único Patriarcado bizantino plenamente católico. Su liturgia es la bizantina, celebrada en árabe, siendo actualmente su cabeza visible Su Beatitud Gregorios III Laham, Patriarca Melquita greco-católico. Su residencia está en Antelias (Líbano) y su web es ésta.

En el siguiente artículo hablaremos de los Patriarcados bizantinos más recientes y de las otras Iglesias bizantinas autocéfalas. Con posterioridad trataremos sobre el dogma, liturgia, sacramentos, cultos, etc.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

8 pensamientos en “Las Iglesias Bizantinas y el Rito Bizantino (I)

  1. Gracias, Antonio, por un episodio más en esta larga serie de artículos dedicada a conocer con mayor detalle la variedad y riqueza de las Iglesias Orientales y sus distintos ritos. Recuerdo cuando todo esto me lo contabas por correo y adjuntándome fotos, es bueno verlo transformado en artículos a los que todos pueden acceder.

    Es una lástima ver que haya una tan escasa comunidad cristiana en Jerusalén, sería bueno que fuese más floreciente tratándose de Tierra Santa.

  2. Como siempre estos artículos me resultan sumamente interesantes e informativos pues siempre surgen muchas dudas respecto a estas iglesias bizantinas, por lo que quedó muy agradecido de que se publiquen este tipo de artículos. Tengo una duda sobre el Patriarcado de Jerusalem ¿existe tambien un patriarca latino o uno bizantino unido a Roma?, y debido a esto también me surge la duda el famoso San Alberto de Jerusalém ¿es contado entre estos obispos y patriarcas de Jerusalem?

    • En Jerusalén existe también un Patriarcado Latino, cuya web es esta: http://www.lpj.org/ Desde el 21 de junio del año 2008, el patriarca latino de Jerusalén es el palestino Su Beatitud Fouad Twal.
      En Jerusalén no existe un patriarca bizantino unido a Roma.

      Y si, San Alberto Avogadro fue patriarca latino de Jerusalén hasta su muerte en el año 1214.

  3. Gracias, Toño por otro artículo muy ilustrativo de la variedad de las iglesias antiguas en las sedes más representativas del cristianismo. Algo sabía de la no mención del nombre de Papa en la liturgia de Constantinopla previamente al Gran Cisma. Y como León IX estaba ya muerto, la acción del Cardenal deSilva carecía de legalidad y canonicidad, pero su gesto y toda la historia de la gran separación debería contarse en su artículo.

    Respecto a la tentativa de reunificación de Antioquía con Roma, si sucediera, los patriarcados que reconocen el primado de la segunda pasarían a la jurisdicción de la primera y deberían reconocer su primacía. Para mí que los intentos de reunificación con Roma es parte de la estrategia de esta última para convertirse en la iglesia cabeza y líder, la única, no la iglesia madre que debiera ser en comunión con todas, y los patriarcas, uno Ecuménico-¿qué es eso?-, otro su Divina Beatitud -cielos, qué loco- y el de Roma Su Santidad -¡válgame!- no son más ni menos que sus pares. La pentarquía debiera restablecerse en base a la colegialidad y autonomía de las iglesias con sus ritos, costumbres y jurisdicciones bien definidas, sin injerencia en sus asuntos internos ni externos salvo a petición expresa y en caso de gravísima situación, y reconocer también como verdaderas a todas las iglesias cristianas… pero es como soñar.

    El Patriarcado con mayor honor debiera ser el de Jerusalén, por razones obvias.

  4. Dear Antonio, conflicts between Constantinople and Rome existed before and after 1054. It is only the historians who see the 16 July 1054 Act as the schism. In the East, we see that the westerners produced the schism, not the byzantines 😀 but this is the subjectivity of history. My opinion is, that the real schism was produced in 1204 at the 4th “crusade” of venetians in Constantinople. After this moment, all the Greek population started to hate so much everything that had to do with the west, so that some years before the fall of Constantinople there were voices saying that it is better under the islamic turban than under the papal tiara. Unfortunately this attitude has a strong persistance until today, in spite of the act from the 60s signed by the pope and the patriarch…

    • Amigo Mitrut,
      Llevas razón en lo que dices: el 1054 es una fecha simbólica, ya que con anterioridad hubo graves desencuentros y posteriormente, intentos de reconciliación fallidos. Además, pongámonos en la época y podremos comprobar como en unos lugares existían unas relaciones y en otros, no las había. Eran las circunstancias y las personas.
      ¿Quién tuvo la culpa? Yo creo que no se trata de buscar culpables porque responsabilidad la hubo por ambas partes. Es natural y humano, que los latinos culpen a los bizantinos y viceversa y desde luego, inmediatamente después del desencuentro, las célebres Cruzadas hicieron mucho daño, impidiendo la cicatrización de las heridas y abriendo otras nuevas muy dolorosas.
      La rapiña con la que los venecianos y “ad lateres” sometieron a las Iglesias Ortodoxas, especialmente a la griega, jamás se podrá compensar porque por mucho que se restituya el material robado, ¿quién resucita a los miles de monjes y sacerdotes asesinados y restituye los monasterios ortodoxos destruidos?
      Se que esa desconfianza aun persiste y supongo que tendrán que darse muchos encuentros para que se restituya. Por eso es tan importante el ecumenismo, que está calando tanto en la Iglesia Católica como en muchas Iglesias Ortodoxas. Bien es verdad que las eslavas son las más reacias y que incluso existen santos modernos que han luchado activamente contra el ecumenismo (prefiero no mencionar a ninguno). Recordemos, por ejemplo, la reciente rebelión de los monjes del monasterio Esfigmenu, en el Monte Athos.

      Gracias por los otros comentarios, aunque claro está que alguno no lo comparto en absoluto.

      • Muy querido hermano Antonio:
        Quería compartirle la certeza (no la sensación, sino realmente la certeza) que tuve (que tengo) de la Presencia del Espíritu no sólo en este artículo, sino en toda la página web.
        Es lastimoso notar que a lo largo de la historia tantas personas hayan contribuido a la separación de la Iglesia de Cristo; pero también es muy cierto que la verdadera unión está en marcha gracias al mismo Espíritu presente y activo en tantos santos fieles y a que compartimos los mismos sacramentos, la misma Sagrada Escritura, la misma Revelación Divina y que las diferencias en cuanto a ritos, más que “diferencias” son enormes riquezas que agrandan la Gloria de Dios en la diversidad de la liturgia.
        Gracias por ser instrumento de Dios y canal de Su Amor. Que el Espíritu Divino de Amor y Misericordia siga colmándole de Bendiciones.
        ¡Abrazo fraterno!

        • Gracias, querido Sebastián, por estas palabras que nos animan a seguir con este blog.
          Efectivamente, nosotros queremos poner al servicio de la Única Iglesia de Cristo, todo este trabajo que llevamos realizando desde hace cuatro años y por eso, tratamos de dar a conocer a todos los santos de la Iglesia, ya sean católicos, ya sean ortodoxos, porque la Iglesia es Una y Santa, independientemente de que quienes profesamos la fe en Cristo nos empeñemos en separarnos más que en unirnos, como Él quería y quiere.
          También por eso, porque queremos fomentar todo aquello que nos une, porque queremos ser ecuménicos, hemos escritos sobre todos los Ritos practicados por las Santas Iglesias particulares, ya que la diversidad de formas de venerar a Dios, es riqueza que jamás debemos perder, que tenemos que dar a conocer y que tenemos que fomentar.
          Si ojeas detenidamente el blog comprobarás la diversidad de nuestros artículos y cómo siempre, nuestro objetivo es el mismo: adorar a Dios, venerando a todos sus santos, dándolos a conocer para poder imitarlos.
          Te agradecería que nos siguieras y que, en la medida en que lo estimes oportuno, comentes nuestros artículos.
          Un abrazo fraterno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA

*