Beato Pedro de Castelnau, ¿martirio o asesinato?

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Martirio del Beato. Miniatura francesa del siglo XIV.

Martirio del Beato. Miniatura francesa del siglo XIV.

Su fecha de nacimiento nos es desconocida, aunque sabemos que en el año 1203 era un monje converso de la abadía cisterciense de Fontfroide, cuando el Papa Inocencio III lo designó con plenos poderes para que combatiera – inútilmente – contra los cátaros, junto con su legado en el Languedoc francés, Raul Ranier. Estos poderes incluso iban en detrimento de las jurisdicciones de los obispos, algunos de los cuales se opusieron – como los de Tolosa, Béziers y Viviers – los cuales fueron suspendidos de sus funciones episcopales.

Predicaron junto con Santo Domingo de Guzmán y con el obispo Diego de Huesca, pero Pedro realizó una campaña política tan violenta contra Ramón VI, conde de Tolosa y marqués de la Provenza, que fue asesinado por un vasallo de este conde, siendo este el detonante del comienzo de la Cruzada Albigense, que, como sabemos, fue una enorme campaña militar iniciada por el Papa para perseguir y eliminar a los cátaros en Occitania.

Pero la muerte de Pedro de Castelnau, ¿fue realmente un martirio o un simple asesinato? Vamos a intentar analizar los hechos y que cada cual, saque sus conclusiones.

Mientras Santo Domingo de Guzmán rezaba y predicaba intentando convertir a los cátaros y fundaba conventos para expandir su Orden, Pedro de Castelnau, como hemos dicho antes, se dedicaba a luchar violentamente contra Ramón VI, al que incluso le tendió una trampa. En el año 1207, se fue a la Provenza e impuso sus condiciones a los vasallos del conde, prometiéndoles la paz si se alzaban en armas contra su señor, para lo cual organizó una especie de Liga para combatir la herejía. Cuando todo esto estaba tramado, invitó al conde a adherirse a esta Liga.

Era una jugada maestra ya que si el conde aceptaba, se encontraría en medio de unos vasallos fieles a Pedro que combatían contra otros vasallos que no le eran fieles y si rehusaba, parecería a ojos de todos que el conde estaba en connivencia con los cátaros. Ramón VI, aunque vacilante, rehusó y es por esto por lo que Pedro de Castelnau lo excomulgó en el año 1207, liberando asimismo a sus vasallos del juramento de fidelidad hacia el conde. La excomunión fue confirmada por el Papa Inocencio III, el cual, en una carta fechada el 20 de mayo de ese año lo amenaza incluso en estos términos: “El ilustre rey de Aragón y casi todos los grandes señores, tus vecinos, han jurado la paz para obedecer a los alegados apostólicos, y tú solamente la rechazas buscando tu lucro en la guerra, como un cuervo que se mantiene de carroña. Como no podemos dejar impune esta gran injuria hecha a la Iglesia y a Dios, haremos que te tomen los señoríos que tienes en feudo de la Iglesia, y si este castigo no hace que te arrepientas, mandaremos a todos los príncipes vecinos que te ataquen como enemigo de Jesucristo y perseguidor de la Iglesia y les daremos permiso para que el país no se vea nunca más infectado de herejía por culpa de tu gobierno”.

Los cátaros son expulsados de Carcassonne en el año 1209.

Los cátaros son expulsados de Carcassonne en el año 1209. Miniatura medieval.

El conde sabía que Inocencio III no amenazaba en vano, pero aun así, recibió a Pedro de Castelnau cuando este se presentó en Tolosa para hacerle saber las órdenes del Papa. Lo escuchó, pero se negó a cumplirlas. El Papa pasó al ataque, escribiendo el 17 de noviembre al rey de Francia: “Es necesario que los sectarios sean estrellados por la virtud de su poder y que las desdichas de la guerra los devuelvan a la verdad”. Y no contento con esto, el Papa envió una carta a todos los señores feudales franceses ofreciéndoles las tierras del conde Ramón VI y las mismas indulgencias que tenían los cruzados, si se aliaban y luchaban contra él.

El conde deseaba que le levantaran la excomunión y para ello, convocó a Pedro y al obispo de Conserans en la frontera de la Provenza a fin de intentar llegar a un acuerdo. Ante la intransigencia de Pedro de Castelnau, el conde argüía su buena fe prometiendo cumplir lo que se le pidiera, pero puesto de nuevo entre la espada y la pared, acabó negándose a obedecerle. Pedro y el obispo no le levantaron la excomunión y se fueron, no sin antes advertirle: “Sepa, conde, que a cualquier parte donde vayáis, por tierra o por mar, no os perderé de vista”.

Los legados papales – Pedro y el obispo –, al marchar y antes de atravesar el río Ródano, pasaron la noche en un hostal y allí se encontraron con unos soldados leales al conde. Cuando a la mañana siguiente se preparaba para cruzar el río, Pedro se ensalzó en una discusión con uno de los soldados, se pelearon y el soldado, blandiendo su lanza, hirió a Pedro en el pecho. Al herir al legado del Papa, el soldado huyó al galope hacia Belcaire, mientras que Pedro murió después de recibir la comunión. Era el 15 de enero de 1208.

Aunque el conde Ramón VI estaba ajeno a lo ocurrido a orillas del Ródano, las sospechas se ciñeron sobre él y todos lo creyeron culpable, aunque este crimen a quien más perjudicaba era al propio conde, ya que daba un pretexto legítimo a todo tipo de violencias contra él. El Papa fue el primero que lo culpabilizó, dando la categoría de martirio a la muerte de Pedro, sobre todo después de recibir en Roma a los obispos de Tolosa y Coserans, que echaron aún más leña al fuego.

Tumba del Beato en la antigua abadía de San Gil.

Tumba del Beato en la antigua abadía de San Gil.

Pedro de Vaux de Cernay, monje cisterciense de la abadía de Yvelines, dice en su “Historia albigensis” que “como las predicaciones se habían demostrado ineficaces y no sirvieron para nada, estos obispos fueron corriendo a suplicar al señor Papa, para que cuidara de su Iglesia, que estaba a punto de zozobrar en la provincia de Narbona”. Inocencio III, no se preocupó mucho por aclarar el asesinato de Pedro y si para él y quienes lo seguían, Pedro de Castelnau era un representante de Dios y del Papa, había que vengar su muerte de manera inmediata. Entonces se consideraba que la Iglesia Católica y el Papa tenían plena potestad sobre toda la cristiandad y que la soberanía de la Iglesia estaba aun por encima de las soberanías de los reyes y emperadores cristianos.

Envió al cardenal Galon a la corte del rey francés, llevando consigo una carta dirigida tanto al rey como a todos los obispos franceses, exigiendo venganza por la muerte de Pedro: había que exterminar a los herejes y a quienes los apoyaban, empezando por el conde de Tolosa, a quién se definió como tirano y enemigo de la fe. Decía el Papa en su carta: “Otorguen una indulgencia plenaria a todos los que emprendan la revancha de la sangre de aquel justo encima de los herejes, que buscan quitarnos la vida del cuerpo al mismo tiempo que la del alma”. Y, como dije anteriormente, este asesinato puso en marcha la Cruzada Albigense contra los cátaros.

Aunque actualmente no aparece en ningún libro hagiográfico que se precie, Pedro de Castelnau fue beatificado por el Papa, quien designó su conmemoración el día 15 de enero, fecha de su muerte. En mi modesto entender y en el de muchos hagiógrafos, no estamos ante un acto martirial, sino ante un asesinato por motivos políticos, originado principalmente por la intransigencia y la vehemencia del mismo Pedro.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– VENTURA SUBIRATS, J., “Pedro el Católico y Simón de Montfort”, AEDOS, 1960.

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20 pensamientos en “Beato Pedro de Castelnau, ¿martirio o asesinato?

  1. Hoy será beatificado en la catedral de Santa Lucia del Mela (Messina, en Italia), el venerable Antonio Franco, obispo del siglo XVII.

  2. Concuerdo contigo Antonio

    Fue asesinado Pedro y aunque mis palabras sean algo duras, recibió lo que cosechó. Siempre se ha dicho “Nunca amenaces a nadie, no sea que se te precipite el ofendido y acabe contigo antes” no fue ni siquiera buen estratega y aunque el Conde no tubo nada que ver, le fue en feria con tantos principados que lo rodeaban fieles al papa.

    Pobre de los cátaros cuántos crímenes se cometieron contra ellos, se dice que había pueblos cátaros donde al ver que venían los ejércitos por ellos se lanzaban al precipicio para morir, no se en qué pueblos sucedió esto pero si mal no recuerdo lo leí en la historia de la Iglesia.

    En definitiva murió por su lengua, fue un acto político de beato no tiene nada, es alguien que junto al papa Inocencio III avergüenzan la Iglesia, de cristianos sus actos ni un pelo.

    Además llamar o invocar a la justicia por el asesinato de alguien como Pedro y sentirse enviados de Dios wow!!!!! que atrevimiento.

    Una duda Antonio. Tu como franciscano que eres, ¿Es verdad que Doña Pica madre de San Francisco de Asis era cátara?

    • Emmanuel,
      Hay un refrán que dice que “quién mal anda, mal acaba” y otro, “quién siembra vientos, recoge tempestades? ¿No le pasaría esto a este presunto beato?

      Pero has tocado un tema que me interesa más: ¿Era cátara la madre de nuestro padre San Francisco?
      La madre de San Francisco, que se llamaba Juana, era de origen francés y esto tiene su justificación en que su padre, Pedro Bernardone, por sus negocios, visitaba Francia frecuentemente. El propio nombre de Francisco, es sinónimo de francés y el santo conocía perfectamente esa lengua, la cual usaba, como hacían los juglares de la época, para cantar las alabanzas de Dios.
      Su madre Juana era francesa y esto queda aun más reafirmado por el sobrenombre que tu mismo has usado: “Pica”, sobrenombre que se encuentra en los documentos públicos de Asís y que no sería otra cosa que un gentilicio de quienes provenían de la región francesa de Picardía. Recordemos que esa región era famosa en el siglo XII por su industria y comercio de telas y que el padre de Francisco era comerciante. El códice de la Leyenda de los Tres Compañeros lo cita: “matrem vero honestissimam, nomine Picam”.

      Los primeros biógrafos de San Francisco nos dan el nombre del padre, pero silencian completamente el nombre de la madre. Este sólo vuelve a aparecer en una fuente del siglo XIV, en la Leyenda del Anónimo de Bruselas, que dice que Pedro Bernardone tuvo una esposa de nombre Juana, “habuit uxorem nomine Johanam”.

      Las fuentes franciscanas no hablan mucho de la madre de San Francisco y el mismo santo, tampoco lo hace, aunque nadie pone en duda el amor mutuo entre San Francisco y sus padres, Pedro Bernardone y Juana. Los biógrafos de San Francisco dicen que su madre Juana era “una mujer honesta, de una profunda fe, de un ferviente amor a Dios, de una gran caridad con el prójimo y de una pureza, mansedumbre y generosidad a toda prueba”. Todo esto, se lo transmitió ella a él desde muy niño. ¿Estas virtudes nos dan a entender que ella, que era de origen francés, podría ser cátara? Yo creo que es querer rizar el rizo. ¿Su madre era cátara y su padre era papista? ¿San Francisco era una mezcla de ambos, pues heredó de su padre el coraje y el gusto por la aventura y los viajes y de su madre heredó la nobleza, la sensibilidad y la compasión hacia los necesitados? A mi entender, esto no tiene consistencia.

  3. Personalmente no veo ningun rastro de Santidad en la vida de este hombre, ni siquiera podria llamar a su muerte un martirio.
    Ahora veo que lo de las beatificaciones apresuradas no solo son de este siglo.

    • Para mi, tampoco es un mártir por mucho que ese título se lo diera el interesado Inocencio III; murió por razones políticas y no por odio a la fe.
      ¿Cuantos gazapos de estos no se nos habrán colado en estas multitudinarias beatificaciones tan promovidas en los dos últimos pontificados? Seguro que más de uno y más de dos.

  4. Estimado Toño, tengo que ceñirme a los hechos y en honor a la verdad manifestar que este acto fue un asesinato por motivos políticos, no un martirio. No hubo fe qué defender con una confesión ni soportando torturas, sino un enfrentamiento degenerado entre un Papa ebrio y ansioso de poder y un grupo que le echaba en cara su corrupción y aunque vivía al margen de la iglesia oficial, eran cristianos y seres humanos. Jesús mandó ir por el mundo predicando la buena nueva, no mando ir por el mundo cercenando cabezas en su nombre ni otorgando indulgencias para participar en una guerra a todas luces criminal y genocida. Inocencio III pretendió y logró consolidar su poder por encima de los poderes seculares y más allá aún, llegando su jurisdicción a las almas, donde sólo Dios manda. La predicación de Santo Domingo fracasó porque la jerarquía eclesial y secular quería resultados rápidos e inmediatos, pero ellos no estaban dispuestos ipso facto a luchar contra la corrupción que imperaba en todas las esferas y enmendarse; y Domingo prefería ir lento pero seguro, como dando indirectas también a la iglesia sobre sus métodos incorrectos e incongruentes para predicar -vivir y hablar- el Evangelio.

    Estoy de acuerdo con Emmanuel, Pedro se provocó su propio fin. Y también concuerdo con Jhonatan, las beatificaciones y canonizaciones exprés por razones nada evangélicas y sí por política, ambición y reforzamiento de autoridad no son de hoy. Ninguno de estos actos se inspira en el Espíritu de Dios.

    Una observación, amigo. La primera imagen ¿qué no corresponde al atentado contra el Papa León III por los partidarios de una familia rival a la suya?

    • Yo estoy muy de acuerdo con el análisis que tu haces y contrapongo el proceder de Santo Domingo con el de Pedro de Castelnou. Al primero le interesaba el evangelio y el mensaje de Cristo, mientras que al segundo solo le interesaba extender el mal hacer del obispo de Roma. Por eso, para mi ni es beato ni es mártir y me parece perfecto que no aparezca por los libros de hagiografía.
      ¡Y si no recuerdo mal, ese fue el Papa que empezó a auto-otorgarse el título de Vicario de Cristo! Ironías de la vida y vergüenza para parte de la Iglesia de la Edad Media.

      Y con respecto a lo que dices de la primera foto, puedes que lleves razón ya que yo no soy un experto en arte, pero con ese epígrafe la he encontrado.

  5. Yo, por la carrera y las lecturas complementarias a ella, estoy más acostumbrada a este tipo de “personajillos” y, lo que es peor, a verlos en los altares, aunque he de admitir que este caso en concreto, aunque no me sorprende, no lo conocía.

    Y qué puedo decir que no hayan dicho ya mis compañeros? A mí este tipo de personas, inquisidores, perseguidores, fariseos, ávidos de codicia y de sangre, justificadores de cualquier atrocidad en nombre de Dios, me merecen la misma opinión, lleven halo de santidad o no, estén en un altar o estampa o no. Ya lo he dicho otras veces, para qué repetirme. “El que a hierro mata, a hierro muere”, y no estoy diciendo que me parezca bien que lo mataran. Sólo que no merece su beatificación.

  6. Recuerdo que en Historia de la Iglesia mi maestro decía “Siempre ha sido de suma importancia para la Iglesia el hecho de predicar el Evangelio, en todos los tiempos siempre ha sido de mucha importancia, más sin embargo no siempre en la historia fue la actividad primordial de la Iglesia, porque hay muchos momentos en que lo más importante fue buscar el poder y dominio temporal” Creo que es este tiempo, el tiempo de Pedro de Castelnau uno de estos momentos. El tiempo de San Francisco y Santo Domingo donde inician una forma diferente de Evangelizar, pero como bien dice Alejandro “la jerarquía quería resultados rápidos, inmediatos”.

    Creo que en la Reforma Protestante muchos de los príncipes y gente noble que abrazó el protestantismo han de haber dicho “Hasta que nos separamos de los ancianos corruptos, asesinos y demás de Roma”. Eran tan maquiavélicos la jerarquía como los mismos nobles.

    Definitivamente quitémosle el título de Beato y Mártir que nada le queda, que aunque oficialmente no se lo podemos quitar, no se los atribuyamos.

  7. Muchas gracias Antonio. Redundando en lo dicho hasta ahora no hay ni un sólo elemento de la muerte de Pedro de Castelnau que me dé que pensar que nos encontramso ante un mártir. Más bien al contrario me parece un personaje oscuro, intrigante y que anduvo con compañías que no hacen difícil pensar que su desenlace fue previsible.

    • Valiente personaje nuestro Pedro y peor aun quién por detrás le mandaba. Vaya manera de entender el evangelio y de querer extender el mensaje de Cristo. Este “buen hombre” – por decirle algo bonito – tiene de mártir lo que yo de astronauta.

  8. Interesante artículo Antonio, a decir verdad no conocía esta historia ni tampoco al ” Beato”.
    Coincido con los demás compañeros , de Beato mas bien tiene poco, es muy cuestionable no ya su beatitud sino también su labor de “diplomático” , pues a mi parecer no logro resolver nada. También es muy cuestionable la persona de Inocencio III, que como podemos ver no se movía por los intereses de un Papa, sino más bien parecía un rey ambicioso.
    Muy interesante también lo que comentáis acerca de la Madre de San Francisco de Asís.

    • Inocencio III debió ser un pájaro de mucho cuidado. ¿Sabes que fue elegido Papa con solo 37 años de edad y que procedía de familia noble?
      Los historiadores dicen que tenía grandes dotes como diplomático y que en su forma de vivir era muy austero, pero la verdad es que todo esto se echa por tierra, solo leyendo sus cartas dirigidas al rey y a los nobles franceses en este conflicto.
      Como era doctor en teología y jurista, y además, los humos subidos a la cabeza, tenía plenamente asumido que él estaba por encima de toda la cristiandad, que todos estaban sometidos a él y por eso se hizo llamar Vicario de Cristo. Pues los historiadores lo encumbrarán, pero para mi modesto entender fue un pájaro de cuenta sentado en el solio de San Pedro. Y claro, de tal palo, tal astilla: de tal Inocencio, tal Pedro.

  9. Toño:

    He querido participar has al último para prender más la lumbre a esta discusión.
    Has de saber que yo desde niño siempre supe que San Antonio de Padua fue el santo canonizado más rápido: poco más o menos del año después de su muerte. Desde niño he tenido el interés por conocer vida de los santos y en una ocasión leí en una fuente bien identificada, que dice que fue canonizado a los 57 días de su martirio. O sea, el más express de la historia.
    Con el tiempo buscando aquí y buscando allá, encontré información sobre él. Algunas fuentes le dan el grado de beato y otra de santo. Últimamente en un año cristiano muy respetable publicado por EDIBESA. Me fui a comparar tu versión con la del libro, y aunque coinciden datos, nombres y fechas, la cosa no encaja, o sea como se dice, la historia la escriben los vencedores.
    Para acabarla de componer, tengo a la mano el oficio propio del santoral de los cistercienses, donde se le da el grado de santo. Y en este caso, la liturgia tiene un sentido casi dogmatico. ¿Qué tal la cereza del pastel?
    Sé que el culto de un beato puede ser abolido por decisión episcopal, pero en este caso, ¿cuál es el panorama? Algo similar sucede con Santo Cominguito de Val, San Cristobalito de la Guardia, San Guillermo de Norwidch, el Beato Rodolfito y San o Beato Simón de Trento, cuyo culto tengo entendido que si fue abolido. (1) Se podrá hacer algo semejante en este caso? Creo que no, porque hay cosas más importantes que arreglar por el momento en nuestra casa, la Iglesia Católica.
    No quiero ser indulgente ni tampoco parecer cómplice, pero sinceramente opino que vivimos otros tiempos con mejores métodos y conocimientos, por lo que no debemos juzgar con nuestros parámetros a los que vivieron otros tiempos. Gracias a Dios contamos con esta experiencia para no cometer esos errores, que nos deben ayudar a evitar los mismos vicios, errores y favoritismos. Si así se nos va el camello cuando colamos el mosquito!
    Esto sirva de experiencia para evitar sonrojarnos cuando enfrentemos casos tan penosos como estos.
    En fin, también me uno a la opinión de que su muerte tiene más razones políticas y de venganza que de martirtio.
    (1) Hay temas publicados sobre estos niños? De todos o solamente alguno? A ver si alguien de ustedes, más ducho en la materia, (entiéndase tú Don Antonio Barrero) puede platicarnos algo al respecto.
    Saludos.

    • En tu honor, Humberto, voy a romper una lanza en su favor. Se cuenta que cuando él se percató de las dificultades que entrañaban su misión, solicitó al Papa que le permitiera retirarse a la soledad de Fontfroide y que el Papa le dijo que “nanai” porque la acción era más importante que la contemplación.
      Vamos a suponer que eso es verdad. Si lo es, ¿por qué se tomó tan a pecho la misión encomendada y fue tan astuto, violento e intransigente? ¿No quería dedicarse a la contemplación? Pues parece que se aplicó la ley del péndulo: de un bandazo a otro!!!

      Y con respecto a “esas historias ” de los niños martirizados por los “perfidos judíos” sobre todo en la Edad Media y durante la Semana Santa, si quieres, escribiremos sobre ellos, pero ya que digo de antemano que en esas historietas, yo no creo. Por cierto, ya Mitrut escribió sobre uno de ellos: San Gabriel Zabłudowski de Białystok.

  10. Mucho se puede decir de este beato, empezando porque sus actitudes y formas de actuar para nada son de alguien que merezca un halo de santidad, pero llendo al punto creo que desde la perspectiva de los cristianos en ese momento si se podría ver su muetre como “un martirio” algo forzado claro esta, porque aunque es claro que todo fue por una discusión política porque el soldado era partidario del Conde, se nos vamos a esto se supone que el Conde apoyaba a los cátaros que es una herejia, entonces pues el soldado se consideraria a la vez partidario de esto y por ende un hereje y al haber asesinado a este delegado del Papa, partidario de la Iglesia Romano, pues se puede decir que un hereje asesinó a alguien fiel a la Iglesia y por ende se tomaría como un martirio, lógicamente todo esto sin profundizar en las verdaderas causas y motivos que por lo visto es lo que hizo el Papa y que lo llevó a beatificarlo como un “martir contra la herejia cátara” y como digo viendolo así si puede ser un martirio, pero pues a como sabemos que sucedieron las cosas no fue más que un asesinato.

    • Yo no creo que fuera martirio. El menos interesado en la muerte de Pedro era el conde porque sabía que se las tendría que ver directamente con el iracundo Papa. De hecho, intentó más de una vez llegar a acuerdos con él, pero eran tan leoninas las condiciones que imponía Pedro que era normal que el conde no las aceptara.
      Yo creo que fue asesinado en una simple discusión entre el vehemente Pedro y un soldado tan vehemente como él, lo que pasa es que al Papa le interesó y mucho, declarar quer aquello era un martirio. Fueron intereses terrenales papales y no odium fidei. Así al menos, lo veo yo.

  11. I confess I am not very familiar with all the context of the fight between the Cathars and Albigenses and the Papacy. But as in the middle ages the Cathars and Albigenses were seen as heretics and representatives of the Evil, the opinion from our times, that they were simply martyrs I see as unaccurate. The binom black-white is surely false.
    Shall be all the inquisitors bad by their essence? Isn’t this accusation in the same wrong as the inquisition’s accusations – at their times – that all the not loyal believers are heretics? If the words of Pierre at his death, “”May God forgive you as I do.” are real, I would rather believe that he was a real Christian – at least in the latest minute> exactly as the robber on the cross. In this case, even if not martyr, isn’t he a saint by forgiving his killers?

    • Mitrut,
      No seré yo quién se atreva a decir que Pedro de Castelnou no goza de la presencia de Dios, pero de ahí a que sea realmente un mártir, va un trecho muy largo. Que yo sepa murió recibiendo previamente la Sagrada Comunión, pero no se si de sus labios salieron palabras de perdón hacia su asesino. Puede que si, pero yo no lo he leído en ningún sitio.

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