Santa Jacoba: historia, devoción y folklore

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Imagen de Santa Jacoba entronizada en su santuario.

Imagen de Santa Jacoba entronizada en su santuario.

La piedad popular en México se vive con una mezcla de tradiciones autóctonas y sentimientos de fe cristiana que raramente se encuentran amalgamados de forma tan peculiar en otra parte del mundo. Quiero exponer ahora un fenómeno religioso poco conocido, me refiero a la devoción a “Santa Jacoba” que representa un caso único a nivel nacional, sin paragón en la cristiandad posiblemente, debido al nombre con que se conoce a esta advocación de la Inmaculada Concepción. Con los datos no tenemos elementos suficientes para hacer una valoración del desarrollo del culto, que es antiquísimo, pero se hará el intento en base a los testimonios locales y a posibles hipótesis que puedan dar una solución en torno a la confusión de nombres y fiestas.

En el pintoresco poblado de Ajacuba, Hidalgo, en el centro de la República Mexicana cada 25 de julio es celebrada con gran fervor la fiesta de Santa Jacoba, con manifestaciones de tradición propia del lugar; son numerosos los habitantes que se llaman Jacoba, Jacobo o Jacob en honor a esta advocación cuya devoción es muy sentida en los alrededores.

Axocopan, como se llamaba en un principio, era un pueblo que se funda con tres culturas: chichimeca, tolteca y mixteca, teniendo como centro el cerro del Ponzha (que significa lugar donde hay leña); aquí es donde se tiene el lugar sagrado del Teotlalpan o camino de los dioses, donde se encontraba el lugar de los siete Templos. Las ruinas de estos adoratorios idolátricos aún se pueden apreciar cerca del cerro.

Para 1548 y 1571 se nombra Santa María Ajacuba aunque en 1522 Jerónimo López y Valeriano de la Cruz la llamaron Axocopanque y al irla transcribiendo la identificaban como: Axacuba o Xacuba, reiterando que los escribanos españoles lo fueron modificando a su arbitrio como Axocopan y Santa María Jacuba, nombre que influye en la devoción mariana.

Evangelizaron el lugar los frailes Agustinos como consta en las distintas ermitas que construían donde se concentraban grupos numerosos de indígenas que estaban dispersos en toda la comarca del valle de Ajacuba. Los actuales edificios religiosos son del siglo XIX y XX.

Vista de la ermita y atrio de Santa Jacoba en Ajacuba, México.

Vista de la ermita y atrio de Santa Jacoba en Ajacuba, México.

Entre las imágenes que llegaron poco después de la llegada de los agustinos a la comunidad se encuentra el Señor de Maravillas, que está colocado en el altar mayor de la Iglesia del Arenal, Hgo. También una talla de un crucifijo llamado el Cristo de Santa Teresa, venerado anualmente en octubre, Santiago Apóstol (llamado Señor Santiaguito) y la imagen de la Santísima Virgen en su advocación de la Inmaculada Concepción, a quien actualmente se le llama Santa Jacoba y que es venerada cada 25 de Julio. El hecho de que se honre a la Santísima Virgen en el día de la fiesta del Apóstol Santiago al parecer se debe a que en ese día se conmemora la llegada de Don Antonio de Valeriano a tierra ajacubense.

La imagen mariana fue llevada al templo de la Virgen de Guadalupe, (el templo recibió el título de Parroquia hasta 1987) a inicios del siglo XX ya que antes esta imagen estaba colocada en el altar de la Hacienda “el Tenguedo”, después de la Revolución Mexicana, y es venerada como patrona del pueblo, junto con la Guadalupana y el Cristo de Santa Teresa como los principales patrones de la región.

A raíz del Concilio pastoral Vaticano II, no dogmático, la imagen es retirada del culto público y guardada en la sacristía para ser expuesta solamente una vez al año con motivo de la fiesta del 25 de Julio; los fieles protestan y al poco tiempo se levanta un templo en el actual barrio de Santa Jacoba donde es entronizada la antigua imagen.

Cabe destacar que después de que la Imagen fue guardada y luego regresada al culto público, hace aproximadamente 30 años, la Virgen Inmaculada era llevada en procesión a las faldas del cerro Ponzha donde se construyó el actual templo en su honor. Durante el tiempo de la construcción del Templo en su honor la imagen fue resguardada en la casa de una persona devota, la señora Socorro Ramírez. En esos años la fiesta se llevaba a cabo debajo de un árbol que aún se encuentra en la plaza principal de la colonia Santa Jacoba.

Una vez construido el templo la imagen mariana es entronizada solemnemente por el P. Rubén Medrano. Dice la leyenda que en la base del actual templo, el cual tiene una nave de 30 metros, se encuentra la base de una pirámide precolombina en donde se hacían ceremonias de índole pagana y posiblemente sacrificios humanos.

Antigua fotografía donde se aprecian ruinas precolombinas cerca de la ermita de Santa Jacoba.

Antigua fotografía donde se aprecian ruinas precolombinas cerca de la ermita de Santa Jacoba.

Desde entonces el culto se ha arraigado nuevamente entre la feligresía aunque en el lugar donde se encuentra la iglesia es una zona donde la tecnología y los servicios han tardado en llegar, (a pesar de ser la cabecera municipal); ante estas carencias las personas acuden a venerar a Santa Jacoba y a responderle como hijos devotos. Como se ha dicho arriba, son muchos los pobladores del lugar y de otras regiones que en acción de gracias por los favores recibidos bautizan a sus hijos con el nombre de la advocación, las flores y las veladoras abundan delante de la taumaturga imagen en especial durante la fiesta patronal de julio y en el rezo de la novena preparatoria a la solemnidad. El día de la solemnidad hay fiesta en torno a la imagen con muestras de devoción filial en especial las danzas, los arreglos florales y las “mandas” o promesas que hacen los peregrinos en acción de gracias por los beneficios recibidos.

La devoción por esta imagen mariana es muy antigua, arraigada en la población local y entre los pueblos vecinos. Lamentablemente muchos desconocen los pormenores de la advocación y llegan a decir que la imagen representa a una santa italiana o griega, otros la confunden con Santa María Magdalena o alguna de las santas mujeres; los más informados quisieron darle los atributos de Santa María Salomé (madre de los apóstoles Santiago y Juan) la cual es conocida en Italia como Santa María Jacoba por la referencia a su hijo Santiago el Mayor.

El reto pastoral en referencia a esta devoción es principalmente erradicar la ignorancia. Las sectas evangélicas de origen norteamericano pululan entre los pueblos sencillos y, poco a poco, destruyen no solo las tradiciones de origen católico, sino también arrasan con el folklor y la algarabía propia de los pueblos. A esto debe añadirse que entre los pobladores hay mucha rebeldía y fanatismo para ver más allá de la simple imagen, pero lo que más importa, como nos lo mencionan miembros de la catequesis local, es lograr que todos puedan leer en la imagen de Santa Jacoba a la Santísima Virgen María, la misma Madre de Dios. Para esto se propugna que se retome el nombre original de Santa María Jacoba.

Cerro Ponzha, centro de idolatría, en sus cercanías los misioneros evangelizaron y sentaron la devoción a la Inmaculada como Santa Jacoba.

Cerro Ponzha, centro de idolatría, en sus cercanías los misioneros evangelizaron y sentaron la devoción a la Inmaculada como Santa Jacoba.

¿Qué problemas se plantean para el que quiera investigar más ahondo? Surge primeramente la cuestión alrededor de las circunstancias en las que se desarrolla la devoción local, primeramente porque el 25 de Julio es fiesta de Santiago Apóstol, Sanctus Iacobus. Pero el culto se tiene en referencia a una “santa”, no al apóstol, por lo que existe la duda de cómo pudo haber una trasposición de nombres y de fiesta. Primeramente porque el día de la celebración corresponde a una fiesta tradicional en honor a Santiago, es decir Iacobus, pero la imagen venerada es femenina. La respuesta que se da, al menos en teoría, es porque según la tradición fue en un 25 de Julio que llegó a Ajacuba Don Antonio de Valeriano uno de los principales forjadores de la región.

Poncho

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

5 pensamientos en “Santa Jacoba: historia, devoción y folklore

  1. Aquí lo que ocurre es que falta documentación e información adecuada que ayude a controlar las “fantasías” desbocadas de los fieles. Ocurre lo mismo con esos lugares donde tienen un mártir de las catacumbas, y en lugar de ofrecer información válida y fundamentada sobre a quién pertenecen esas reliquias, de dónde proceden, cómo llegaron allí y por qué están allí; se difunden cuentos estúpidos sobre niñas comulgantas asesinadas por papá (caso de Santa Inocencia en Guadalajara); bellas durmientes hechizadas (Santa Victoria en Cádiz) y tonterías varias, a veces alentadas por el propio clero o párroco del lugar. Y eso cuando no se los confunde tontamente con el mártir equivalente del calendario.

    Pues aquí ocurre lo mismo: es claramente la imagen de una Inmaculada Concepción -catastróficamente estropeada por los repintes mal hechos, lamento decir-; por lo que para evitar confusiones tontas con otras Santas, debería dejarse de llamarla “Santa Jacoba” y llamársela la Virgen de Ajacuba o la Inmaculada de Ajacuba y ya está. Más catequesis, más paneles informativos bien hechos, y menos cuentos de camino; que en conjunto, la situación da pena, por no decir risa.

    • Jajajaja… Ana María estoy de acuerdo con tu comentario!, pero con todos los respetos del mundo, me ha hecho mucha gracia esos ejemplos que pones de mártires de las catacumbas, en verdad… jajaa

      • Pues es cierto, Allan. No me lo he inventado yo. Lo de la comulganta se puede leer nada menos que en la página turística y cultural de Guadalajara y lo de la bella durmiente se lo tuve que corregir a una bloguera que la había visitado y que aún se molestó con mi intervención. Algunos se pirran más por una chorrada que por un caramelo.

  2. Poncho:
    Gracias por hacernos conocer esta curiosa advocación, que no conocía.
    Has puesto un caso donde por muchas causas se ha hecho un verdadero enredo y pues que puede causar entre confusión, admiración y yo diría que hasta pena.
    Me limito a preguntarte como es que se guardo la imagen y luego se volvió al culto. ¿Quién y por qué lo decidió? ¿ Y cómo es que luego de tanto tiempo el la gente la recordaba?
    Por lo que he leído de iconografía mariana, muchas imágenes muy veneradas se han perdido por el tiempo, desgastadas por su efecto, otras, fueron repuestas por otras más nuevas y “decentes” y hay algunas que lamentablemente perdieron devoción y su culto languidece o está totalmente desaparecedido.
    En este tipo de problemas, el reto es difícil, se muy bien la carencia de pastores en esta para dar una buena formación catequética y dar un seguimiento a los fieles. Aquí es donde los bautizados debemos darnos a la tarea de ser evangelizadores, misioneros, educadores en la fe, y no dejar que sea un trabajo y luego una carga para los sacerdotes. Es un solo pensamiento, se lo difícil que resulta y resultará.
    Me queda por último una duda: refieres que el Concilio Vaticano II no es dogmático. Por lo que yo se, entre sus documentos si hay constituciones dogmáticas. Salvo que tu hayas querido expresar otra idea.
    Recibe un cordial saludo.

  3. Muchas gracias Poncho desconocía a esta advocación, por lo general en Hidalgo e smás famoso es el Señor de las Maravillas que mencionas, este caso bastante perticular y curioso como dices, pero sabes yo no se porque la gente tiene ese mal de confundir a las advocaciones de la Virgen con Santas o viceversa, te comento un caso, hace un año a una señora conocida mía de nombre Aracelli le regale un cuadro de Nuestra Señora de Aracelli y se lo dije tal cual que era la Virgen de Aracelly, bueno pues en dos ocasiones vi que se lo mostro a familiares sutyos y amigos y les decia “miren Santa Aracelli” y no es la primera ocasión que escucho entre los fieles ese tipo de cosas, también una vez en una misa pusieron a una mujer “a dar el sermon!!” porque el padre no podía hablar muy bien y como era 13 de diciembre fiesta de Santa Lucía, esta mujer dijo “hoy celebramos a Nuestra Señora en su advocación de Santa Lucía”, así qe bueno como puedes ver estos errores son comunes y desgraciadamente no se hace por corregirlos, yo cuando puedo lo hago pero muchas evces la gente no hace caso, si no lo dice el sacerdote a veces es igual a nada.

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