Nuestra Señora del Rosario de Talpa

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Vista de la imagen completa y vestida de Nuestra Señora del Rosario de Talpa, México.

Vista de la imagen completa y vestida de Nuestra Señora del Rosario de Talpa, México.

Además de Nuestra Señora de Guadalupe, el pueblo católico mexicano venera a lo largo del país a la Santísima Virgen María en santuarios de verdadero alcance nacional. Tales son los casos de Nuestra Señora de los Remedios en Naucalpan, Estado de México, Nuestra Señora de la Soledad, en Oaxaca, Nuestra Señora del Roble, en Monterrey, Nuevo León, Nuestra Señora de la Luz, en León, Guanajuato, Nuestra Señora de la Salud, en Pátzcuaro, Michoacán. En el occidente del país, en el estado de Jalisco, se hallan los santuarios más celebres, con la suerte de que aunque estén dentro de una misma entidad federativa, cada uno corresponde a diferentes diócesis. En efecto, Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, a la Diócesis de San Juan de los Lagos, Nuestra Señora de Zapopan, a la Arquidiócesis de Guadalajara y Nuestra Señora de Talpa, a la Diócesis de Tepic, cuya sede se encuentra en el vecino estado de Nayarit.

A estas tres últimas advocaciones se les conoce como las “hermanitas” o “primas”; dado que tienen casi el mismo tamaño, se les viste casi igual y tienen su origen y hechura en los talleres de Páztcuaro, Michoacán, donde los misioneros obtenían imágenes que los acompañaban en sus correrías apostólicas, donándolas luego como recuerdo personal a la población o una persona en particular. [1]

Este artículo trata sobre Nuestras Señora del Rosario de Talpa, cuya taumaturga imagen es la meta de muchas peregrinaciones a lo largo del año. A ella acuden miles de personas buscando el consuelo en sus penas, el remedio de sus necesidades y la paz para sus almas.

Talpa
Talpa viene del náhuatl: “Tlalli” (tierra) y “pan” (encima o sobre), por lo que este nombre significa “Sobre la Tierra”. Fue cabecera de un cacicazgo dependiente del tlatoanazgo de Amoxocotlán, hoy Mascota, feudatarios ambos del reino de Xalisco. Hacia 1523, el conquistador de México, Hernán Cortés nombró a su primo Francisco Cortés de San Buenaventura como Alcalde Mayor de Colima, con la consigna de conquistar las provincias al Norte y Oeste de ese lugar, lo cual se logró hacia 1525.

Detalle del rostro de Nuestra Señora del Rosario de Talpa, México.

Detalle del rostro de Nuestra Señora del Rosario de Talpa, México.

Luchas internas entre los conquistadores Cortés de San Buenaventura y Nuño Beltrán de Guzmán, hicieron que este último volviera a conquistar estas regiones, poniendo como sede de esta provincia a Compostela, quedando de esta manera Mascota y Talpa dentro de su jurisdicción.

La conquista espiritual de estos lugares se debió en primer lugar al Br. Don Juan de Villadiego, sacerdote anciano que acompañaba a la tropa de Francisco Cortés, hacia 1524. En 1530 se tiene noticia del paso por estas zonas de Fray Martín de la Coruña, Fray Gerónimo de la Cruz y Fray Juan de Badillo, de la orden franciscana; sin embargo, la verdadera labor correspondió por su trabajo, dedicación y trágico fin, a Fray Francisco Lorenzo, quien evangelizó el valle de Ahuacatlán y fundó el pueblo de Santiago de Tlalpan, dando como patrono al Apóstol Santo Santiago el Mayor. El método evangelizador de este misionero consistía en bautizar a los niños y catequizar y luego bautizar a los adultos. Este bendito religioso fue electo guardián del convento de Etzatlán, Jalisco, a donde se dirigió con otro hermano lego, Fray Francisco de la Anunciación. Ambos fueron sacrificados en la iglesia de Cacalotlán, estando Fray Francisco Lorenzo de rodillas ante el altar. Los mataron a macanazos los indígenas del lugar y de donde luego sus cuerpos fueron llevados al convento de Etzatlán, donde se guardan sus restos como preciosas reliquias. Así, con el martirio, consumó su vida el fundador y evangelizador de Talpa.

Como es costumbre entre los misioneros franciscanos, en cada pueblo fundado y atendido por ellos, se construía un hospital, dedicado siempre a la Limpia Concepción de Nuestra Señora, el de Talpa se ubicaba donde ahora se halla la Parroquia de San José. Los misioneros franciscanos atendieron espiritualmente este pueblo fundado el 25 de Julio de 1551 hasta finales del S. XVI, en que se entregó su administración al Clero secular de la Diócesis de Guadalajara, capital del Reino de la Nueva Galicia.

En el siglo XVII, la zona de Guachinango, a ocho leguas de Talpa, tuvo un florecimiento enorme debido al descubrimiento de minas, las cuales se fueron explotando hasta las proximidades de Talpa, donde hubo minas como las del Bramador, de la Concepción y el Desmoronado, Ostotipac, San Sebastián y La Resurrección, logrando este lugar gran bonanza, llevando por eso el nombre de “Real de Santiago de Talpa”. Este lugar se estableció como Ayuntamiento en 1844 siendo elevado a la categoría de Villa el 18 de Septiembre de 1885 con el apelativo de Allende, en honor del insurgente Don Ignacio Allende.

Mural que representa la redacción de la Auténtica.

Mural que representa la redacción de la Auténtica.

La Auténtica
Muchas versiones, incluso por escrito, han tratado de referir el origen y el culto de Nuestra Señora de Talpa, pero todas ellas carecen de fundamento. Históricamente hay un documento, el cual fue mandado redactar por el sacerdote que entonces era párroco de Guachinango, que fue protagonista del suceso y que relata como sucedió el prodigio que renovó a la imagen. Se llama “La Auténtica” y no es que sea ese el nombre del documento, sino que así se le ha conocido popularmente, como queriendo dar a entender que es la auténtica relación al milagro. Es a esta fuente a la que se ha de acudir para conocer o estudiar el suceso histórico que sucedió en Talpa el 19 de septiembre de 1644.

El documento original fue entregado al Obispo Juan Ruiz Colmenero con motivo de su visita pastoral al lugar en 1649, cinco años luego del prodigio. El prelado dejó en Talpa una copia del documento rubricado. Veintiséis años después, el mismo sacerdote añadió un último párrafo añadiendo nuevas noticias. Se hizo una nueva copia de esta relación en el pueblo de Mascota firmada y rubricada por clérigos y religiosos de la región con fecha del 17 de Septiembre de 1670. En 1721, el señor Cura Jerónimo Fernández de Lara ordenó la nueva redacción del documento con presencia de testigos y notario. En 1732, el 24 de diciembre, el Br. Don Joaquín Eustaquio de Estuñiga y Barrios se dió a la tarea de transcribir el testimonio, en el Libro de Asientos de Casamientos que también firmaron algunos testigos. Ha llegado a nuestros días la copia original que hizo redactar el Sr. Cura interino José Antonio Macías, también rubricado por testigos y fechada el 26 de Abril de 1836.

Este documento concuerda con el original registrado en el libro primero de gobierno de la segunda a la quinta foja. Esta copia cita detalles, testimonios, fechas y copias anteriores y que concuerda con el estampado de una tabla de la sacristía que estaba apolillada y maltratada por el tiempo, que se podía leer pero requería su conservación histórica en algún libro. Este documento lo hizo publicar y conocer el Padre Juan Nepomuceno Ibarra con autorización de la Sagrada Mitra de Guadalajara para que la conocieran los devotos de Nuestra Señora del Rosario de Talpa y firmó una nueva copia con fecha del 7 de Septiembre de 1854. Finalmente el 14 de Octubre de 1930, el Párroco de Talpa, Don Filemón López González, al ver el deterioro del libro 1º de Gobierno de la basílica, escribió personalmente una copia en el libro de Gobierno de la Basílica por entonces en uso, y que se conserva en el archivo parroquial.

El interés del P. Pedro Rubio Félix y de los párrocos posteriores para dejar por escrito la relación del prodigio sucedido es sólido y continuo, en un afán de conservar la memoria de tan importante suceso para que llegara a las generaciones venideras el texto en su integridad.

Mural que representa la renovación milagrosa de la imagen.

Mural que representa la renovación milagrosa de la imagen.

La renovación de la imagen de Nuestra Señora del Rosario
En septiembre de 1644, el párroco de Guachinango, P. Pedro Rubio Félix, adonde pertenecía el poblado de Talpa, visitó el lugar para celebrar la fiesta del Apóstol Santo Santiago y la de Nuestra Señora de la Limpia Concepción. [2] Al ver en el altar de la capilla varias imágenes de Cristo Nuestro Señor, de la Santísima Virgen y de otros Santos en muy mal estado y que no movían a la devoción, porque estaban carcomidas, quebradas y desfiguradas, pidió a los mayordomos que hicieran un hoyo en la sacristía, que las envolvieran en una sábana y que las sepultaran allí. [3]

En esas faenas estaban la Tenanchi [4] María, hija del cantor Francisco, el día 19 de septiembre del mismo año, cuando tomó la imagen de Nuestra Señora del Rosario, una de las figuras más carcomidas y desbaratadas por estar hecha de caña de Michoacán y muy antigua. Entonces salió de la imagen un gran resplandor que la deslumbró e hizo caer a la mujer, otras mujeres que aseaban la capilla, al verla tirada, fueron a levantarla y al preguntarle lo que le había pasado, les dijo: “¿No veis esa Virgen desbaratada que está de otra manera? Echando resplandores de fuego, rodeada de nubes que me hizo así. ¿Qué será esto?”. Las indígenas se acercaron al altar y al mirarla, les sucedió lo que a la Tenanchi, cayendo todas por el suelo; un muchacho fue luego a dar aviso al Alcalde, al Fiscal y a otros naturales del lugar, quienes vinieron de prisa y espantados por tal prodigio, cayeron de rodillas y pusieron a los lados de la imagen dos velas que encendieron.

Enviaron luego al Cantor Francisco Miguel a buscar al Cura de Guachinango, P. Pedr Rubio Félix, quien se dirigió a Talpa acompañado de algunos españoles y un notario para averiguar el caso. Para el día 22 en que llegaron a Talpa, la noticia del portento se había extendido por la comarca, habiendo ido muchos vecinos de Mascota, para ser testigos del hecho. El P. Rubio fue a la capilla a hacer oración y dispuso que se encendieran en el altar unas velas que había portado para la ocasión y se sorprendió porque las velas que se habían encendido a cada lado de la imagen, no se habían consumido. Prendió las velas que llevaba, cantó las Vísperas y al día siguiente celebró una misa. Las velas que llevó y que juntas pesaban 6 libras se consumieron, pero las velas primeras ardían sin derretirse y consumirse todavía. Este se considera el segundo milagro luego de la renovación de la imagen de Nuestra Señora.

Vista completa de la imagen sin los adornos.

Vista completa de una réplica de la imagen sin los adornos.

Para perpetuar el evento, hizo averiguaciones pertinentes entre los naturales y españoles presentes, y al inquirir el origen de la imagen, supo que era de un indígena llamado Diego Felipe, criado de Clemente de Torres, que había descubierto la mina de la Resurrección, y quien la donó a un hermano tuyo, vecino e indio principal de Talpa, encargándole que le tuviera insigne veneración, puesto que por su intercesión se había visto favorecido en sus necesidades. Este hombre la tuvo en su casa hasta poco antes de morir, por algunos años, dejándosela en herencia a su hijo Francisco Miguel que era el Cantor de la capilla y quien decidió donarla a la capilla del hospital donde se carcomió por el tiempo y la polilla. Cabe señalar que este nombre es el padre de la muchacha que iba a sepultar la imagen de la Virgen.

Luego de su renovación, la imagen continuó presentando los mismos rasgos fisonómicos con que fue esculpida, tal como la hacían los artistas indígenas de Pátzcuaro, pero su peso se modificó y de ser liviana y ligera, se hizo pesada, como de madera. En el S. XIX, el capellán de la Basílica Pbro. Don Juan N. Ibarra, con el afán de de hacerla vestirla con ropas de tela, con una imprudente piedad, hizo que se le hicieran unos rebajes de la espalda de la imagen, y la materia desprendida se conserva como reliquias que se guardan en la Basílica. De lo hasta aquí narrado es oportuno declarar que si la extraordinaria renovación es un milagro, corresponde a la Iglesia determinarlo. Pero el hecho histórico ha quedado consignado y analizando los hechos, lugares y cargos, dan una referencia válida.

Cuando el afamado orfebre del occidente de México Don J. Manuel Peregrina hizo el vaso de plata que resguarda la imagen, al examinarla, pudo dar testimonio al P. Luis Enrique Orozco Contreras, gran historiador de las imágenes Marianas de la provincia Eclesiástica de Guadalajara, que observó que la imagen era de madera oscura, maciza y pesada como de Tepehuaje, dando un parecido a el cedro rojo. La transmutación logró que pasara a ser de materia sólida, con un acabado típico de las imágenes elaboradas en Michoacán, habiendo sido en su origen humilde, débil y deleznable. ¡Cosas del poder de Dios!

Fotografía de la imagen original sin los adornos.

Fotografía de la imagen original sin los adornos.

Descripción de la imagen
Mide la pequeña escultura 38 cm. de altura, la Virgen está de pie y es toda de una sola pieza con el Niño Jesús que porta de pie sobre su mano izquierda. Su cuello es erguido y su rostro tiene una altura de 6 cm. de la barbilla a la frente, con facciones de un tanto regordido. Los ojos son pintados, sus labios son cerrados y las pestañas son señaladas con una sombra. Tanto la Madre como el Hijo tienen la piel morena, oscurecida por la pátina del tiempo y con barniz brillante como el de las imágenes elaboradas en Páztcuaro.

Su túnica fue policromada y hoy aparece deslucida, le baja del cuello a los pies y muestra la rodilla derecha muy flexionada. Lleva un manto que le cae desde la nuca y que se confunde con los pliegues de la túnica. Su brazo izquierdo lo tiene recogido con la palma de la mano vuelta hacia arriba y en la que se posa el Niño Jesús completamente desnudo, quien mide 8 cm. de alto, y que tiene la mano derecha levantada con actitud de bendecir. Las cabezas de ambos tienen un pibote incrustado para sostener las coronas. Tanto el rostro de la Madre como del Hijo muestran en su mejilla derecha una pequeña mancha, como un lunar, sobre los que también se han tejido muchas leyendas [5] y que no son sino un defecto de la pasta de caña en su origen o de la primitiva coloración y barniz que le diera su autor y que persistió luego de su renovación.

Nunca han sido restauradas, muestran el estropeo del paso del tiempo y de los rebajes que se le hicieron con afán de vestirlos con ropa de tela. La Virgen se viste con una túnica y se le pone un manto imperial con cauda, llevando sobre las caídas unas guirnaldas de flores que le dan un estilo particular.

La Virgen como el Niño llevan sobre sus cabezas pelucas postizas, sobre las que portan sendas coronas imperiales. Resplandor sólo tiene la imagen de Nuestra Señora. Se posa la imagen en una peana cuadrangular y a cuyos pies se pone la tradicional media luna. Del cuello pende un corazón de oro que le fue colocado el 19 de septiembre de 1915 con motivo del 217 aniversario de su renovación, con una inscripción alusiva de los nombres del Obispo de Tepic y los sacerdotes que por esas fechas trabajaban en Talpa.

Detalle del busto de la imagen sin adornos.

Detalle del busto de una réplica de la imagen sin adornos.

Culto y veneración
A lo largo de estos siglos, la Santísima Virgen María ha recibido en este lugar muchas manifestaciones de cariño y afecto; a cambio, Ella ha dado a sus devotos la paz para sus almas atribuladas, el remedio de sus necesidades y la salud de sus cuerpos. El cariño de los Talpenses promovió que el Obispo de Tepic, Don Manuel Azpeitia y Palomar, pidiera a Roma la Coronación Pontificia, lo que se logró el 12 de mayo de 1923, tras un lucido novenario en que peregrinaron al Santuario las parroquias de esa Diócesis. El día de la Coronación estuvieron varios Obispos presentes, colocando la Corona de la Santísima Virgen el Prelado Diocesano y al Niño Jesús, el Arzobispo de Michoacán, Don Leopoldo Ruiz y Flores.

Estas joyas le fueron robadas a la imagen la noche del 26 de Noviembre de 1942, sin poderse nunca recuperar las alhajas y dar con los culpables. Al año siguiente, el afamado orfebre J. Manuel Peregrina, elaboró otras joyas nuevas para reparar el hurto, las cuales fueron impuestas a la imagen de la Virgen Santísima y el Niño Jesús por el Obispo Diocesano, Don Anastasio Hurtado el 12 de Mayo de 1943 y que son las joyas que porta hasta el día de hoy.

Incontables favores ha derramado la Madre de Dios sobre Talpa y su región: por su intercesión cesó la peste en 1660. En 1731 una tromba cayó en la población, acudiendo el vecindario a la Virgen para implorar su protección, cesando la inundación sin dejar accidentes lamentables. En 1737, Talpa y Mascota se vieron libres de la epidemia del Matlazáhuatl y en 1833 del Cólera Morbus por mediación de María Santísima.

En 1861, durante la guerra de los Tres Años había un guerrillero liberal muy temido, un malvado militar, el General Antonio Rojas, ranchero inculto que con sus tropas cometía todo tipo de crímenes sin cuenta, sembrando a su paso robos, asesinatos de sacerdotes, terror y cosas que la pluma no se atreve a mencionar. Habiendo llegado a las inmediaciones de Talpa, el Capellán del templo y el vecindario acudieron al amparo de la Madre de Dios y el temido militar y su tropa se retiraron inexplicablemente del lugar, dejando en paz a la población y al vecindario.

Vista de la fachada de la Basílica de Talpa, México, donde se venera la sagrada imagen.

Vista de la fachada de la Basílica de Talpa, México, donde se venera la sagrada imagen.

En 1932 sucedió un hecho notable: el 3 de junio de este año hubo un temblor de tierra que sacó de su base la torre norte de la Basílica con la inminente amenaza de desplomarse y averiar el Santuario. La Torre estaba ladeada y fuera de su asiento, parecía estar en el aire. La tarde de ese día salió la venerable imagen en procesión de rogativas para pedir su protección en la localidad. Al día siguiente, una replica del sismo sacudió a Talpa y se acomodó la torre como puede verse hasta hoy. Por estas y otras razones, el Clero y vecindario de Talpa obtuvieron que el Primer Obispo de Tepic, Don Francisco Díaz y Macedo, proclamara a la Virgen del Rosario como Patrona de la Villa el 1 de octubre de 1901.

En 1944, al celebrarse el tercer centenario de su renovación, el Obispo de Tepic, Don Anastasio Hurtado, obtuvo de la Santa Sede que Nuestra Señora del Rosario de Talpa fuera proclamada Celestial y Principal Patrona ante Dios de la diócesis de Tepic. El proyecto original pretendía que la imagen original fuera llevada a Tepic, pero el vecindario se opuso a esto, rectificándose la formula de proclamación en la Catedral el 1 de mayo de ese año y el día 12, en la Basílica de Talpa. Por esta causa, el Obispo Hurtado determino que en todas las iglesias parroquiales de la Diócesis se colocara una réplica de la imagen como se encuentran en la mayoría de las iglesias del Obispado hasta hoy.

Festividades anuales
Las celebraciones en honor de Nuestras Señora del Rosario son varias, la primera y principal, la del 19 de Septiembre, aniversario de la renovación. También viene celebrándose el 2 de febrero, desde el mismo S.XVII, día de la Candelaria, dado que los peregrinos no podían transitar por los caminos anegados por la lluvia en septiembre.

Otra fecha es la del 19 de marzo, fiesta de San José. El 19 de marzo de 1867 fue dedicada la Parroquia de este lugar y al llevar la imagen del Castísimo Patriarca a su iglesia, la imagen de Nuestra Señora se bajó de su altar para acompañarlo en devota procesión. Esta salida dio origen a esta festividad también conmemorativa. Por cierto, en esta parroquia hay reliquias, con sus respectivas auténticas, de fragmentos óseos de Santa Victoria mártir y de San Luis IX, Rey de Francia.

Se festeja también solemnemente el 12 de mayo para conmemorar su Coronación Pontificia, la proclamación del Patronato sobre la Diócesis de Tepic y la erección del Santuario en la Basílica Menor. Una postrera fiesta es la del 7 de Octubre, la titular de la imagen: Nuestra Señora del Rosario.

Vista del altar mayor, en el interior de la Basílica de Talpa, México.

Vista del altar mayor, en el interior de la Basílica de Talpa, México.

La Basílica
Don Juan Ruiz Colmenero, primer Obispo de Guadalajara que visitó Talpa, al ver la pequeña capilla del hospital y lo insuficiente que era para la multitud de peregrinos, ordenó la construcción de un nuevo templo en 1649, colocando él mismo la primera piedra, trasladándose a este lugar la imagen el 19 de Septiembre de 1651. En 1679, otro Obispo de Guadalajara, Don Santiago de León y Garabito, dispuso que se construyera otro templo que se dedicó en Septiembre de 1682. En 1722, Mascota se erigió en Parroquia, dependiendo Talpa, a partir de la fecha, de ese lugar.

En 1755, luego de la visita pastoral del Obispo de Guadalajara, Don Fray Francisco de San Buenaventura Martínez de Tejeda y Diez Velasco OFM, determinó la construcción de un nuevo Santuario que se puso en servicio en el año de 1782 y que es el actual, él cual sufrió cambios del churrigueresco al neoclásico, la construcción de las torres actuales, el nuevo pavimento del presbiterio hecho de cantera, el templete con cúpula al centro del altar mayor que resguarda la bendita imagen y la restauración del atrio. A últimos años, conforme al directorio de los Santuarios Nacionales, se ha adaptado una capilla penitencial para atender a los peregrinos.

Fue agregada a la Basílica de Letrán el 10 de Diciembre de 1861 y erigida como Basílica Menor por breve del Papa Pío XII el 27 de noviembre de 1946. Por esta razón, se reformó el altar mayor y el templete que guarda a la imagen, construyéndose con mármol de Carrara, así como el piso del presbiterio y otras importantes reformas.

Su interior es de cruz latina, de una sola nave y crucero, con bóvedas de media naranja sobre arcos de medio punto y pilastras estriadas, de cantera. El retablo del altar mayor es clásico. En el tímpano parece un marco con la pintura de la Santísima Trinidad y en los intercolumnios de cada cuerpo, las esculturas de San Joaquín y de Santa Ana, padres la Santísima Virgen María, cuya imagen está adentro templete rodeado de cristales.

Vista del Monumento al Peregrino, en el camino del Santuario de Talpa.

Vista del Monumento al Peregrino, en el camino del Santuario de Talpa.

La ruta del peregrino
Desde tiempos pretéritos, con una duración de más de doscientos años, durante las celebraciones ya referidas y aun en cualquier tiempo del año, Talpa es un centro de peregrinaciones multitudinarias realizadas principalmente a pie, en bicicleta u otros medios de transporte. Muchos peregrinos o romeros van a ese lugar principalmente en marzo, con la fiesta de San José y durante la Semana Santa.

Los romeros recurren ordinariamente un trayecto de 117 Km., saliendo de un punto común: el municipio de Ameca, Jalisco. Caminan trayectos sinuosos y planos tanto de día como de noche, haciendo estaciones para dormir, abastecerse de agua y comida. A veces en tramos de carretera, otros por la Sierra Madre Occidental. Este caminar les hace entrar en contacto con la naturaleza, pues se atraviesan cañaverales, maizales, bosques junto con predios ganaderos, ríos y arroyos.

En este camino también tienen contacto con la gastronomía regional, elaborada con bebidas y guisos caseros, como los pajaretes de leche recién ordeñada, que se toma cruda con alcohol, atole blanco de masa, tortillas recién hechas con platillos como, cecina, birria, quesos y otros derivados lácteos como el jocoque.

Es tradicional que muchos de quienes no hacen o no pueden hacer el recorrido a pie, lo hagan desde un punto llamado “La Santa Cruz de Romero”, 5 km. antes de llegar al Santuario, que es el último trayecto del peregrinaje. Hay una organización entre los municipios, por donde atraviesa la ruta se organizan operativos viales, vigilancia de policía, atención de la Cruz Roja, disponiendo puestos de alimentos y bebidas, botes para basura y baños públicos.

En el sexenio del Gobierno Estatal 2006-2013 se desarrolló un proyecto para mejorar la ruta del peregrino, dada su influencia turística. Se construyeron tres miradores, tres ermitas laicas, seis sitios de descanso, dos albergues para hospedaje. Este proyecto no se vio libre del escándalo, pues hubo opositores que alegaban la separación de la Iglesia y el Estado. Los retos a vencer actualmente son, entre otros puntos, la basura generada y el mantenimiento de las obras arquitectónicas y de otra infraestructura que se hallan a lo largo del camino.

Imagen de Nuestra Señora de Talpa revestida de adornos.

Imagen de Nuestra Señora de Talpa revestida de adornos.

Antes de concluir este articulo, hay que referir la trascendencia del peregrino o romero en cualquier parte del mundo donde haya una peregrinación. Ésta representa nuestro caminar de esta vida temporal a la eterna, de este ir a la casa del Padre en el cielo, donde Cristo nos tiene preparadas unas moradas para habitarlas. Pero en Talpa de Allende tal vez sea el único lugar del mundo donde se le ha erigido un monumento al peregrino. Porque gracias a los peregrinos, la economía del lugar tiene progreso y florecimiento. Cerca de la plaza principal, en un lugar cercano se levanta un monumento a este personaje, representado en una familia que peregrinaba con los sacrificios físicos y espirituales de antes: la esposa cargando al hijo y el marido de rodillas, sin camisa y con nopales espinosos en el dorso y el torso, con un paño cubriéndole los ojos.

El peregrino, luego de visitar la Casa de Dios e implorar la intercesión de Nuestra Señora del Rosario para remediar sus penas, dolores y angustias, puede obtener además, de los recuerdos religiosos del lugar, deliciosos dulces como los rollos de ate de guayaba, cueros de dulce de mango, dulces del leche y exquisitas bebidas como el vino de roble, usado como medicina o el rompope, bebida elaborada desde la época virreinal con leche, yema de huevo, azúcar y alcohol.

Humberto

Bibliografía:
– CARRILLO DUEÑAS, Manuel; ESTRADA SING, Cecilio, La Autentica: Relación del Milagro, Colección “Alabemos a María”. Ed. Basílica de Nuestra Señora de Talpa.
– OROZCO CONTRERAS, Luis Enrique Cango, Iconografía Mariana de la Provincia Eclesiástica de Guadalajara, In Cuelum Assumpta, Guadalajara, Jalisco 1982. Ed. del autor.


[1] Bien podría ser este el caso de Nuestra Señora del Rosario de Talpa, que era propiedad particular de un indígena del lugar y que luego fue llevada a la capilla del Hospital. Caso semejante sería el de Nuestra Señora de Santa Anita, en Tlaquepaque, Jalisco, que también era propiedad de una mujer indígena.
[2] Dado que había escasez de sacerdotes por esas fechas, y que uno solo tenía que atender varias poblaciones a la vez, además del ministerio ordinario de cura de almas, también tenía que presidir las fiestas patronales. Por ello, es probable quela visita que hizo a Talpa, haya sido en una fecha entre el 25 de julio y el 8 de diciembre. Como esta última fecha estaba muy apretada en la agenda por ser la Purísima Concepción titular y patrona de varios hospitales y parroquias, lo lógico es que haya sido una fecha intermedia que bien pudo haber sido el 8 de septiembre, fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María y precisamente diez días antes del evento aquí narrado.
[3] En la sacristía de la Parroquia de San José de Talpa, se conserva aún la excavación donde se iba a sepultar la imagen, cubierta ahora por una rejilla. Al frente de la mima, se encuentra un altar con una réplica de la imagen de Nuestra Señora de Talpa.
[4] Los Hospitales de la Limpia Concepción tenían una organización administrativa bien definida. Estaba a cargo de la Cofradía del mismo título. Con cargos jerárquicos como : Prioste, Mayordomo, Primer Diputado, Segundo Diputado, Vaquero, Pastor, Tenanzi (Tenanchi) con los grados de Capitana, Coronera y Despensera y en algunos casos, un escribano. Esta administración creada por los misioneros franciscanos continuó luego de que su responsabilidad pasó al clero diocesano, como se deduce de lo aquí relatado.
[5] La más popular y conocida de ellas es que un incrédulo quemó los rostros con un cigarro encendido y al ver que se hizo una quemadura como la de un persona, se arrepintió y creyó.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

20 pensamientos en “Nuestra Señora del Rosario de Talpa

  1. Cada día es un peregrinar en esta vida, es parte de nuestra evolución.
    Me encanto es de las “hermanitas” o primitas”, la forma tan peculiar de llamar a nuestra gran Señora, hacerla parte de nuestra vida, de nuestra familia.

    • Ana Lilia:
      Qué gusto saber que leiste este artículo.
      Me agrada mucho lo que rescataste. Y pues gracias a que el Verbo se encarnó en el Seno de María de Nazareth, podemos llamar Pader a Dios: Abba, papacito.
      Por eso los seguidores de Cristo somos una familia, que comparte la misma mesa y que tiene un destino común: la Casa de Padre, en el cielo.

  2. Gracias, Humberto, por este precioso artículo sobre esta famosa advocación mariana mexicana. Con ello cerramos el ciclo de las “tres hermanitas” y es cierto que tienen cierto parecido en cuanto a manufactura y origen; aunque yo las veo sustancialmente distintas. Nuevamente reitero que la imagen, restaurada y sin adornos, se vería más linda (a pesar de su tosquedad) y más auténtica, como ya dije en el caso de la Virgen de San Juan de los Lagos y en la Virgen de Zapopan, pero no creo que ningún lugareño esté de acuerdo en esto. Una cosa hay que admitir y es que al menos, al igual que sus otras dos hermanas, esta Virgen está vestida con bastante buen gusto; cosa que no puedo decir de muchas imágenes mexicanas que he visto, sobre todo las de medio y gran tamaño.

    Nuevamente se confirma que el afán por vestir las imágenes que no están concebidas para eso no sólo desvirtúa su auténtica naturaleza, sino que encima es perjudicial para la imagen en sí: rebajes, deterioros… casi me da un pasmo al ver esa imagen repintada, suerte que es una réplica y no la original. Deberían plantearse seriamente la restauración de la imagen, creo yo. Si no quieren perderla…

    • Ana María:

      Pues que gusto me da que se este al tanto de la zaga de las tres imágenes marianas de mi tierra. Aunque te voy a decir, que son las más famosas, pero no las únicas, como son los casos de La virgen de la Defensa de Juanacatlán, en Tapalpa, la del Sagrario de Tamazula, la de Santa Anita, ( je, tu tocaya), la de Tonila, de la diócesis de Colima de nuestro hermano Emmanuel, la del Cabezón y otras dignas de mencionar.

      Pues en lo que dices de las restauraciones y rebajas de las imágenes hay mucho de donde cortar tela, se han hecho verdaderas barbaridades en algunos casos que ya te enterarás cuando se llegue a publicar el artículo. Lo peor del caso, por ignorancia del Señor Cura y manipulación del ratón devoto de sacristía. Lo del Ecce Homo de España es una pálida sombra. Te arrancarías los cabellos de la cabeza o te darías de topes en la pared.

      Nuestra Señora de Zapopan fue restaurada en 1990 y como en 2005 nuestra Señora de San Juan, por el mismo artista. Desconozco si este antecedente haga suscitar alguna inquietud en el obispado de Tepic al respecto. Que sinceramente, no estaría por demás.

      Saludos

      • Bueno, he de confesar que no lloré mucho – más bien lo reí – al Ecce Homo de Borja, porque era una pintura de mala calidad y de escaso valor artístico, con perdón de los familiares del artista. Cuando lo que se destroza es algo que tenía belleza y valor es cuando me arranco los pelos a mechones, como esa bellísima Santa Bárbara colonial de Colombia que han repintado de colores chillones y a lo brocha gorda, en plan Titanlux. Cuando me acuerdo de cómo la han dejado me dan ganas de aullar.

  3. Muchas gracias, Humberto, por este artículo sobre Nuestra Señora del Rosario de Talpa, virgen chiquita como la patrona de mi ciudad que debe tener más o menos la misma estatura y que ya, ese simple detalle, hace que la imagen sea entrañable.
    Comienzas el artículo diciendo que es una imagen taumaturga y tú, mejor que nadie, sabes lo que eso significa. Comprenderás que de estas cosas solo has de creerte la milésima parte de lo que se cuenta y prueba de ello es que de los miles de milagros atribuidos a Lourdes, solo muy poquitos están reconocidos oficialmente. Cada pueblo habla de los milagros de su Virgen, pero el verdadero milagro está en que Dios ha hecho que el sol salga todas las mañanas y se ponga todas las tardes y todo lo que eso significa, que no es poco.
    Y digo esto aun a sabiendas de que tu has relatado en el artículo algunos hechos que se han calificado de milagrosos!!!

    Una última cosa: ¿Sabes si los frailes franciscanos Francisco Lorenzo y Francisco de la Anunciación tienen Causa abierta como mártires?

  4. Toño:

    Me alegra lo que dices de esta imagen de Nuestra Señora tan querida en estas tierras jaliscienses.

    Yo como tú, soy muy riguroso en eso de los milagros. No he hecho sino transcribir lo relatado y lo que se cree como tal. En este caso, y como lo aseveré en el artículo de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos, si lo sucedido en un milagro, toca a la Iglesia dictaminarlo. Y no son palabras mías, sino del P. Luis Enrique Orozco, un historiador que le gusta demoler consejas y tradiciones en aras de una sana religiosidad, aunque no lo conocí personalmente, lo considero como un maestro al leer sus obras, de rigor serio y científico.
    En lo particular, creo que existan los milagros, pero cuando esos van en el sentido bíblico de animar la fe. Un milagro es hecho por Dios para animar la fe, opino que ese es su principal finalidad. Lo que sucedió en este caso ¿es cierto? hay documentos y tradición firme que lo respalda. ¿Es un milagro? podría decirse que es fantasía, que es un añadido para fomentar la economía, que es un interés político, social o religioso, sin embargo, ¿por qué no?
    En América no tuvimos santos y reliquias como en Europa, de las que no me negarás que verdaderamente Dios intervino por intercesión de esos santos en algunas ocasiones. En México, en lo particular, estas venerables imágenes de nuestra Señora que les hemos hecho conocer, ocuparon el lugar que había al no tener ni santos ni reliquias y Dios, que es el único que puede hacer milagros, hizo el resto. Ahora bien, como dices, no todo es milagro, eso no lo discuto, pero, como el caso de la torre que se salió de su base y se volvió a acomodar, sin decirle milagro, creo que tiene la mano de la Providencia a petición de la Omnipotencia Suplicante.
    Valga lo mismo para la protección en inundaciones y epidemias, que es un hecho que también sucede en el caso de Nuestra Señora de Zapopan.
    No sé si en España haya casos de imágenes que se renovaron. Ya expuse el tema de Nuestra Señora del Rayo y aquí mismo en Guadalajara, hay un crucifijo llamado Señor de la Penitencia, con una historia semejante. Pero hasta donde yo se, no hay en México otros casos parecidos. Si los hay y también en Europa, me gustaría conocerlos. Habría que estudiar estos casos a la luz de la psicología, sociología o antropología para desvelar si hay alguna razón. Y pues, si, se el significado y el alcance de la palabra taumaturga. Este apelativo se les da también a las imágenes de Zapopan y San Juan, aunque pienso que los milagros que puedan alcanzar de Dios, hoy por hoy son más del fuero espiritual y de salud y menos aparatosos. Tal vez, en mi humilde opinión, sucedieron entonces esos milagros para que como dice el Evangelio, “creyeran” los que vivimos hoy. Sé bien el número contado de milagros reconocidos en Lourdes y en este sentido, opino como tú y como lo define la Iglesia. Además, aún sin la fama milagrosa, es justo el cariño que se tiene solo por el hecho de ser de nuestra Madre.

    Vieras que a gusto me pongo cuando platico estas cosas contigo.

    Sobre lo que me preguntas de los mártires de Etzatlán, como se conoce a estos misioneros franciscanos, solo te puedo decir que están sepultados en la Parroquia del lugar antes mencionado y que se les tiene mucho cariño en esos rumbos, pero hasta donde estoy enterado, nunca se ha hecho por elevarlos al honor de los altares y en lo personal, no entiendo por qué razón.

    Termino ahora haciéndote una pregunta a consecuencias del informe de que en la parroquia de San José hay reliquias de San Luis IX. ¿Podrías decirme brevemente si existen o se perdieron con la Revolución Francesa?

    Recibe un cordial saludo

    • Humberto,
      Eres como el “correcaminos”, que cuando te embalas…., cualquiera te para, jaja.

      Como sabes, la San Luís IX murió en Túnez. Cuando llevaron sus restos a Francia hicieron alguna parada en Italia y las reliquias fueron divididas entre los dos países. Su cuerpo fue seccionado y metido en vino a fin de separar las carnes de los huesos. Las carnes fueron donadas a Carlos de Anjou que las puso en la abadía de Monreale (Italia) y que en el siglo XIX fueron devueltas a Cartago.
      Los huesos fueron puestos en la basílica de San Dionisio de Paris, de los cuales, algunos se han perdido y otros, no.

  5. Pues de las tres hermanas, la Virgen de Talpa es la que se venera mas en Colima, donde hacen peregrinaciones de entre 7 y 9 días para llegar a dicho santuario.

    Pero soy enemigo cuando “las tres hermanitas” se juntan para ir de peregrinación, puesto que confunde la fe de las personas sencillas sin estudios, alegando en muchas veces “ve y cómprale tres velas a las vírgenes y pónselas a cada una, no vaya a ser que se moleste alguna porque no le pusieron vela”, es algo alarmante esta situación, de la cual en mi diócesis tienen prohibido entrar las tres juntas, solo una por una, y se les va quitando ya poco a poco esta mentalidad equivocada.

    Pero aún así en los pueblos del sur de Jalisco aún no quieren desprenderse de estas tres “hermanitas” juntas, cosa que deberían de prestar atención las diócesis de Tepic, Autlán, Ciudad Guzmán, Guadalajara, San Juan de los Lagos y misma misma Colima.

    Por cierto ya hace varios años se tiene pensado crear la Diócesis de Puerto Vallarta a la cual pertenecería por distancia Talpa y como Talpa es una gran fuente económica para la Diócesis de Tepic, está no quiere soltarla.

    Aún así esto no es el único problema, al infraestructura de las carreteras del sur de Jalisco son de pésimas condiciones que dan vergüenza y causan muchos daños, donde pareciera que Jalisco es solo Guadalajara y el norte de lo que comprende el estado. Ojo a dicho gobierno, que el sur parecen pueblos olvidados en todos los aspectos.

  6. Emmanuel:

    Pues estoy de acuerdo contigo. La reunión de las tres imágenes no es un detalle pastoral que a mi me guste. Y aún he de decirte que ha habido otras reuniones de varias imágenes aunque no tan primas.
    Hace algunos años hobo una exposición en nuestra catedral de varias imágenes de Cristos Crucificados venerados en distintos puntos de la Arquidiócesis como el Señor Grande de Ameca, el Señor Milagroso de Magdalena, el Seño de la Penitencia de Mexicaltzingo y otra más, con motivo de las bodas de oro sacerdotales del Cardenal Juan Sandoval.
    Tal vezs se ese evento ha salido esa puntada, que en un momento dado, con una catequesis adecuada, puede ser útil, pero de ahi a repetirlo periodicamente, puede causar los efectos que dices. Te relato una anécdota sin exposición: una señora me comentaba que su hijo se enfermó y lo encomendó a la Virgen de Talpa, al Santo Niño de Atocha y al Señor de los Milagros de San Juan Nuevo. Algo como esto me comentaba: “mi muchacho se alivió, peo no se gracias a quien, a cada uno le dije: no se se serias tú o alguno de los otros dos, pero de todas maneras, muchas gracias”. Bueno, imagínate lo demás.
    Respecto a la división de diócesis, no creas que también se deba al dinero, que es cierto, tiene alta participación, pero no es todo: muchas voces dicen que Guadalajara debiera ser fragmentada, pero dado el resultado de lo hecho en París, se la piensan. En efecto, la zona metropolitana abarca más del 50% de la población, entonces, qué tanto de feligresía atendería y de que se sostendría otra nueva diócesis.
    Y aunque no sea del santoral sobre lo que dices de las carreteras, no son pésimas, son perjudiciales. Y no solo eso, deberías ver lo bombardeada que esta la ciudad luego de estas recientes lluvias, los baches pululan hasta debajo, de ¡los mismos baches!

    • Deberían de fragmentar antes la Diócesis del Cardenal Norberto Rivera Carrera eso si que es vergüenza ser obispo de millones de cristianos. Me conformo que la fragmenten en 4 partes, ojalá y fueran mas de 10 diócesis.

      Caso contrario Italia a quien el Papa os ha pedido unificar diócesis ya que son demasiadas.

      Yo creo que Colima debería de Ser arquidiócesis en cuanto a antigüedad, es mucho más vieja que Ciudad Guzman, Autlán y Apatzingan. La arquidíócesis de Guadalajara es enorme. Ciertamente se necesitan muchos factores que Colima no tiene como para ser arquidiócesis pero en algún futuro debería de serlo.

      • Te reitero quie la fracción de diocesis no solo es cuestión de dinero o de cantidad de fieles, sino de la efectividad de una pastoral. En París se hizo la diocesis de Versalles y otras más si mal no recuerdo. Los resultados no han sido tan buenos como se esperaban
        Mexio esta dividida si mal no recuerdo en 7 zonas pastorales, con un obispo auxiliar como responsable, se que la sede de la Vicaría, popularmente donde trabaja el respectivo auxiliar, de manera popular, aunque no correcta, se le conce como una catedral.
        Las sedes metropolitanas ( hoy arquidiócesis) se hicieron cuando la Iglesia comenzó, luego de las persecusiones a usar las bases del imperio romano para organizarse administrativamente. teniendo como sede del obipo una metrólpoli, es decir, un agran ciudad, que por sus medios y vías de comunicación, haría más fácil las funciones referentes a la administración eclesiástica. No es solo cuestión de antiguedad como propones.
        Saludos.

  7. Exelente articulo don Humbert:
    Solo que en mi manera de ver la situacion de la vestimenta le quitaria las rositas no lo veo tan esteticamente agradable pero bueno ya cuestion de cada quien en Puebla me parece que tambien se venera una imagen en la Capilla de San Diego de Alcala de la Parroquia de San Sebatian Martir que esta a cargo de la Orden Agustiniana. Por cierto en laPelicula de Camino a Talpa la imagen de la Virgen y el Santuario es sustituido por la de los Remedios de Cholula! ,,,, Saludos

    • HAz dado en el clavo, siempre me pregunté porque diantres se hizo esa pelicula con el nombre Talpa y no se puso el templo y loa imagen que corresponde, siempre tenía la incógnita de donde sería ese templo y ahora me lo has aclarado. Si te digo, de que sabes, sabes.

  8. don Humberto gracias por este artículo, ya algo conocía de Nuestra Señora de Talpa una de las Virgenes Jaliscienses que más me gustan, aunque no la conocía tan a fondo como usted lo explica en este artículo, creo que es un caso más de renovación milagrosa que como sabemos fue constantemente repetido durante la época colonial y parte del siglo XIX, no se puede saber si estas narraciones son ciertas o no, pero lo palpable e importante es la fe que la gente tiene en estas imagenes y como en el caso de Talpa que además ayuda a tener una economía más estable a estos sitios, sobre lo que dice de la mancha como de lágrima me agrada sber el porque de ella, yo igual lei un versión que decía que cuando la imagen se renovó le quedó esa manchita sin renovar como prueba para que creyeran en el milagro, así que como bien manciona ustd varias versiones dan las leyendas a esto. Muchas gracias

  9. Pues a mi me da gusto que hayas leido el articulo don de se da referencia sobre una historia más clara sobre la imagen, su devoción y su historia.
    Como le contaba a Ana María, aunquie tres son las imágenes más sobresalientes, hay imágenes venerables por su antigüedad, su belleza y su devoción. Si Dios quiere, habremos de poner algo al respecto.
    Le refería a Toño sobre el P. Luis Enriquye Orozo, un sacerdote historiador muy notable enmi opinión. El decía en sus obras, que hay que sacar a flote la verdadera historia, dejar de lado las consejas y leyendas que en nombre de la tradición, producen ignorancia, apasionamientos y obsesiones. La fe debe ir de la mano de una historia clara y transparente.
    Recibne un cordial saludo

  10. ante todo muchas gracias por el artículo, mipareja y yo somos devotos de la Virgen de Talpa y cada vez que podemos, vamos a su suantiario, somos del Distrito Federal, estamos sumamente agradecidos con ella por los favores recibidos, seguiremos visitandola cada vez que tengamos oportunidad.

  11. llevamos 7 años llendo al santruario ne nuestra señora del rosario de talpa somos del DF. es muy lindo estar ahi lo mas grande que pueda uno sentir

    gracias

  12. Es muy interesante la cronica, los felicito, eso eleva nuestro aservo como catolicos, el mio mas, pues mi abuelo era esclavo de la virgen de Talpa y recuerdo que cada año haciamos el peregrinaje, en ferrocarril hasta Ameca, en un camion de pasajeros desvensijado, que lastimeramente nos llevaba hasta un sitio X -por ejemplo el cerro de las campanas o el cerro de las comadres- y se calentaba el motor, ahi nos hacian bajarnos y caminar para que el vehiculo pudiera subir esa cuesta polvorienta y ya en la cima lo volviamos a abordar para bajarla, todo era fervor, tradicion, respeto y esperanza por llegar, todo era Alegria cuando finalmente llegabamos al pueblito. Solo deseo aclarar un punto, al principio de la cronica se menciona que la virgen se encuentra en la diocesis de Tepic en Nayarit, creo que hay un error de redacción ahi, en el resto de la cronica se refiere al estado de Jalisco y claro a Talpa de Allende, de cualquier manera, gracias por compartir tan bellas cronicas.

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