Manche Masemola, mártir anglicana en Sudáfrica

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Escultura de Manche Masemola en la galería de mártires del siglo XX. Abadía de Westminster, Reino Unido.

Escultura de Manche Masemola en la galería de mártires del siglo XX. Abadía de Westminster, Reino Unido.

Hace un tiempo, nuestro amigo y compañero Antonio introdujo el primer artículo dedicado a honrar a unos mártires anglicanos, en Melanesia; hoy lo hará esta servidora presentando a una mártir africana, conversa por misioneros anglicanos, que ha pasado a ser relativamente conocida desde que su estatua fue colocada en galería de mártires del siglo XX en la abadía de Westminster (Reino Unido), como honra a su memoria.

Nació en torno al año 1913 en Sekhukhuneland, en el Transvaal -provincia de Lmpompo- (Sudáfrica) y creció en la tierra improductiva y estéril a la cual habían sido arrojados los africanos por los colonizadores, después que ellos se quedaron con sus granjas y pastos. Hija de la tribu de los pedi, vivía en el hogar con sus padres, dos hermanos mayores, una hermana llamada Mabule y una prima llamada Lucía, trabajando en casa y permaneciendo analfabeta. Vivía en el pueblo de Ga-Marishane, y en 1919, un monje anglicano, fray Augustine Moeka, perteneciente a la Comunidad de la Resurrección, estableció una misión en aquel lugar, de modo que Manche y su prima, Lucía, acudían a los servicios litúrgicos. Fue Lucía la primera en oír las predicaciones del monje, que estaba allí con el consentimiento del jefe de la tribu, y enseguida se le unió Manche. Pronto empezaron a acudir a catequesis dos veces por semana, y su interés y entusiasmo por la religión cristiana aumentó.

Esto, sin embargo, disgustó profundamente a los padres de Manche, que temieron que su hija les abandonara o que se negara a casarse con el hombre que ellos escogieran para ella; pues era costumbre entre los pedi que los matrimonios fuesen concertados y fuente de ingresos para las familias que en ello se implicaban. Además, existía desde hacía tiempo una atmósfera tensa entre los pedi que querían mantener su religión tradicional animista, una pequeña minoría cristiana pedi, y los misioneros ingleses y alemanes; era el panorama de una difícil coexistencia bajo la predicación y la instrucción de los misioneros, donde los más perseguidos eran quienes decidían abrazar el cristianismo, como fue el caso de Mache y de su prima Lucía.

Para hacerla desistir de su interés por la fe cristiana, sus padres la golpeaban constantemente, hasta tal punto que Manche confesó en una ocasión a su prima, y en otra, al propio Moeka, que estaba segura de que moriría a manos de sus propios padres. “La madre de Manche nos decía que nos obligaría a abandonar la iglesia, afirmaría posteriormente Lucía, pegaba a Manche cada vez que la veía regresar de la iglesia”. Todo fue de mal en peor. En la misión, le dieron a la muchacha ropas “europeas” para que pudiera asistir a las clases de preparación para el bautismo. La madre llegó a esconder, e incluso a quemar, las ropas de su hija para que no pudiese acudir -pues los pedi solían ir semidesnudos a causa del clima y esto no era visto con buenos ojos en la misión-. Pero eso no arredró a Manche, que hasta llegó a escaparse desnuda para esconderse de su madre, y por supuesto, siguió acudiendo a la catequesis a pesar de golpes, palizas e incluso azotes, haciendo solemne voto de no cejar en su empeño por ser cristiana. “Seré bautizada, afirmó con decisión, incluso si tengo que hacerlo con mi propia sangre”. Sus palabras resultarían proféticas.

Mural de Manche Masemola en la Cyrene Mission de Bulawayo (Zimbawe).

Mural de Manche Masemola en la Cyrene Mission de Bulawayo (Zimbawe).

El 4 de febrero de 1928, los padres de Manche se la llevaron a un lugar aislado y allí la sometieron, en contra de su voluntad, a un ritual tradicional, siguiendo el consejo del sangoma -el brujo-sacerdote de la tribu- de que los misioneros la habían embrujado y era necesario purgar el mal. Parece ser querían administrarle un bebedizo que presuntamente la exorcizaría, a lo cual ella se opuso, a pesar de las amenazas de sus padres, que la golpeaban y seguirían golpeándola entretanto no bebiese aquello. Al final, la obligaron a beber a base de palizas y, poco después, Manche moría, bien a consecuencia de aquel brebaje, bien porque la habían destrozado a golpes de machete mientras intentaban que lo consumiese. No había cumplido los 15 años de edad todavía, y la enterraron cerca de una roca de granito en una colina cercana. Su hermana menor, Mabule, enfermó pronto y también murió, en el hospital Jane Furse de la misión, siendo enterrada con Manche. El padre plantó algunos árboles de la especie Euphorbia para señalar las tumbas.

Desde muy pronto, aquella niña que había muerto víctima del abuso paterno empezó a ser considerada una mártir, como lo prueba el hecho de que pequeños grupos de cristianos empezaron a visitar la tumba en 1935; las visitas se repitieron en 1941 y en 1949. En 1969, la madre de Manche, que durante 40 años había negado sistemáticamente haber asesinado a su hija, se bautizó como cristiana anglicana, y en 1975 la Iglesia de la provincia de Sudáfrica añadió el nombre de Manche Masemola a la lista de cristianos heroicos dignos de conmemoración, declarándola mártir de la fe. Desde entonces, cada año, especialmente el primer fin de semana de agosto, grandes grupos de cientos de peregrinos visitan la tumba de esta iletrada pero fervorosa mártir, que previó su propia muerte a manos de sus padres en forma de bautismo de sangre.

Como decía al principio del artículo, Manche Masemola es una de los mártires escogidos para la galería de mártires del siglo XX de la abadía de Westminster. La escultura de la mártir africana, cuya imagen encabeza este artículo, ha sido colocada entre la de San Maximiliano María Kolbe y la del arzobispo Janani Luwum de Uganda, entre otros escogidos como Martin Luther King, Dietrich Bonhoeffer y Óscar Romero. El reverendo Anthony Harvey, subdeán de la abadía, escribió al respecto: “Durante éste, el más violento de todos los siglos, miles de hombres y de mujeres han pagado sus convicciones con su vida. Éstos que aquí están representados nos han dejado su testimonio del coste último de ser testimonio de Cristo y de su importancia perdurable”.

Meldelen

Enlaces consultados (27/08/2013):
http://www.dacb.org/stories/southafrica/masemola_manche.html
http://www.desktop-documentaries.com/baptised-in-blood-saint-manche-masemola-documentary-idea.html
http://www.westminster-abbey.org/our-history/people/manche-masemola

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

13 pensamientos en “Manche Masemola, mártir anglicana en Sudáfrica

  1. Muchas gracias por transmitirnos la historia de Manche Masemola. Una duda: ¿los anglicanos consideran el martirio de no bautizados como bautizo de sangre o algo similar?
    Cambiando abruptamente de tema, quisiera compartir algo con los colaboradores y lectores del blog.
    Hoy 3 de octubre, a las 9:00 a.m., en la ciudad de Jalpa de Méndez, Tabasco, México, se realizaron los trabajos de exhumación de los restos mortales del Pbro. Víctor García García (O.F.S.), con la intención de trasladarlos a una cripta en el presbiterio de la parroquia.
    Después de vivir hasta la ancianidad en la más absoluta pobreza evangélica, completamente entregado a su ministerio, Don Víctor García pasó de este mundo en mayo de 2003 y fue sepultado en el cementerio municipal, en medio del cariño de cientos de fieles. Hoy, al abrir su tumba, se la encontró con agua estancada y marcas de que se mantiene la mayor parte del año inundada. El féretro de madera se encontraba en aparente buen estado, aunque lleno de agua; al ser extraído se fue deshaciendo. Al abrirlo, grande fue la sorpresa de encontrar su cuerpo COMPLETAMENTE INCORRUPTO: parte del rostro (al parecer la mandíbula se dislocó en el forcejeo por sacar el féretro), manos, extremidades y tórax; aún el vientre.
    Después de un par de horas de desconcierto, en las cuales pensaron desde “limpiar”los huesos (entiéndase rasparlos) hasta incinerarlos, y no sabiendo qué hacer con el cuerpo, el párroco indicó que fuese colocado en otro féretro y volviese a ser sepultado, con prisas. Lamentablemente la torpe manipulación cobró la factura a la integridad de los restos que además se encontraban húmedos: se dañaron las manos y probablemente el resto del rostro.
    Aproximadamente a medio día se rezó un responso y volvió a sellarse la tumba.
    Habiendo viajado desde el DF para estar presente en el traslado de los restos, fui testigo del hecho, junto con varios parroquianos; además de que hubieron fotos (le enviaré algunas a Antonio) y video. Veamos que ocurre ahora, pero ya hay quienes ven en esto una señal de Dios; esta tarde hubo un rosario en el curato en sufragio del padre, al final del cual muchos se acercaron a tocar su foto y orar.
    Ustedes saquen sus conclusiones.
    Saludos a todos.

    • Moisés,
      Si el Padre Victor es santo, lo demostraría a lo largo de su prolongada vida y tu mismo lo das a entender cuando dices que vivió en la más absoluta pobreza evangélica. Si se tiene por santo, encomendémonos a él y pidámosle al Señor que de signos que muestren su santidad a fin de abrir el proceso canónico, si la autoridad eclesiástica lo estima oportuno. Pero el hecho de la incorrupción por si misma, no demuestra nada. A pocos creo yo más santos que a Francisco de Asís y su cuerpo no está incorrupto.

    • Gracias, Moisés. Sobre lo que preguntas, rotundamente no puedo afirmarlo, ya que no conozco a fondo la espiritualidad anglicana, pero todo me hace pensar que sí, que ellos sí tienen ese concepto de “bautismo de sangre”. Primera y principal, porque Manche lo dijo con sus propias palabras, y ella estaba siendo catequizada por anglicanos. Segundo, porque los anglicanos se consideran a ellos mismos católicos , aunque no romanos, y ya que compartimos esos rasgos con ellos, seguro que ése también. Y tercero, porque el concepto de bautismo de sangre procede de los orígenes del cristianismo y no creo que lo hayan rechazado, máxime viendo en sus iglesias imágenes de santos niños mártires de la Antigüedad como Inés, Pancracio y por qué no, tantos otros como quizás Emerenciana, a la que la tradición le atribuye el bautismo de sangre.

    • don Moisés no sabía respecto a nada de esto, aunque yo vivo en Villahermosa y tengo una gran amiga en Jalpa, lo que si le puedo asegurar es que aunque el padre sea realmente Santo dudo mucho que la diócesis lleve su causa, pues aun la del mártir Gabriel García del que yo hable hace algunos años en este blog han dicho que a nadie le interesa llevarla ni invertir su tiempo ni dinero en ella, así que a menos que los franciscanos se dieran a la tarea de llevar la causa esta muy difícil, pero bueno gracias por enterarme de estas cosas que pasan aquí tan cerca de mi.

  2. Muchísimas gracias, Ana Maria, por mostrarnos este gran ejemplo de santidad juvenil. Si el Espíritu Santo no hubiese morado en el corazón de Manche, seguro que no hubiera tenido esa decidida actitud para hacerse cristiana, ni podido soportar los tormentos a los que fue sometida.
    A mi entender, seguro que fue bautizada y además, doblemente. Por el bautismo de deseo y por el bautismo de sangre. Es una verdadera mártir que está gozando de la presencia de Dios.
    Manche Masemola, ruega por nosotros.

    • Gracias, Antonio. Coincido contigo: algo especial debió tener esta niña pedi africana cuando ansió tanto ser cristiana y recibir el bautismo a pesar de constantes palizas, humillaciones y maltratos por parte de aquellos que le habían dado la vida y deberían haberla protegido. Sin ser mujer todavía, mostró una constancia y fe dignas de un adulto; y siendo todavía catecúmena, mostró la fuerza interior que no encontramos en muchos cristianos “viejos”. Por eso ha merecido estar en efigie entre gigantes de la fe como el padre Kolbe y Luther King, sin importar las diferencias de confesiones, sino mirando que todos somos cristianos.

  3. Un poco tarde, pero no importa. Ante esta niña-mujer mi opinión es la misma que he dicho para otras vidas: cristianos somos todos los que profesamos la fe en Cristo Jesús sin importar la denominación. Y quien da su vida por Él y su Evangelio, es testigo fiel sin importar etnia, país de origen, sexo ni iglesia.

    Creo haber leído hace un tiempo de Manche en wikipedia y la reiteración de la inocencia de su madre en el homicidio. No sé, tengo mis dudas al respecto. Quizás se bautizó para limpiar su conciencia, aunque no creo que su hija le guardara rencor. Sin duda murió perdonando a sus asesinos, que creían honrar a sus dioses.

    Una cosa con la que no estoy de acuerdo en el europeizar o americanizar a los catecúmenos. Claro, el cristianismo trae consigo mejoras en la vida social y cultural, aunque debe respetar la vestimenta porque dice de la cultura de origen. Por eso tampoco estoy de acuerdo con imponer un nombre “cristiano”, en realidad europeo, al converso. No deja de ser él y para Dios el nombre no importa. Va para católicos y protestantes por igual.

    La galería de estatuas en la Abadía de Westminster me trajo a la memoria la del Vaticano, aunque la primera es más ecuménica que la segunda, a mi criterio.

    ¡Síguenos presentando a testigos de la fe de todas las iglesias!

    • Desde luego que la madre de Manche tuvo responsabilidad en la muerte de su hija, otra cosa es que se considerara culpable, cosa que dudo ya que negaba ser una asesina.

      Tampoco veo con buenos ojos la europeización de los no europeos, pero así se hacían las cosas en la época y aunque ya no es así, no creo que ningún misionero acepte tener una chica desnuda en la misión, por muy autóctono que eso sea. Hasta el escultor de Westminster le ha añadido un lienzo para envolver y cubrir el torso a Manche, cuando en realidad ella iría más bien como vemos en el segundo mural.

  4. El deseo de Dios es que todos los seres humanos se salven. Y el principal medio lograrlo es siendo miembro de la Iglesia fundada por Cristo y que subsiste en la Iglesia Católica. Pero, que sucede con los que no lo han hecho sencillamente porque no la conocen. Dice el Padre San Ireneo que el seminis Verbi habita en todos los corazones de buena voluntad y que buscan ser íntegros con la vida. Esta es la Ley Natural.
    Ahora bien, un cristiano, que no es católico pero que ama a Cristo y da su vida por él, ¿ no es digno de admiración y respeto como lo es el de esta joven africana? Claro que sí, por que Cristo ha dicho: “El que pierda su vida por causa mía la salvará”. Si se salvan personas que no conocen a Cristo, cuanto y más quien ha dado su existencia por Él.
    No podemos restringir el cielo a cristianos sinceros y ejemplares como es
    la vida de Manche. Al contrario, su vida es un reproche a nosotros porque no hemos buscado a Cristo sinceramente en la búsqueda de la unidad plena.
    Quiera Dios que el testimonio de esta joven sea para nosotros un ejemplo que nos anime a vivir de verdad nuestras fe, a que las distintas confesiones cristianas busquemos más lo que no une que lo que nos separa.
    Saludos.

    • Gracias, Humberto. Comparto punto por punto lo que dices salvo que yo sí creo que la salvación puede alcanzarse fuera de la Iglesia Católica, se conozca o no se conozca. Todos somos hijos de Dios y Él no nos repudiará por el simple hecho de que no todos le concibamos de la misma manera.

  5. Vaya pues me sorprenden siempre estas vidas y martirios de africanos sobre todo porque por lo que eh visto en historia de este Continente a veces las diversas culturas y grupos pueden llegar a ser muy crueles cuando se trata de alguien que se aleja de sus costumbres o tradiciones, del mismo modo me sorprende ver lo tan ecuménica que es esa sala de mártires, pero me quede con una duda ¿la iglesia anglicana le da alguna celebración litúrgica en su honor o algo similar a la santidad?

    • Creo que alguna conmemoración debe haber cuando existe una lista de mártires de la fe entre los anglicanos, pero no sé si es una celebración litúrgica, un culto o un simple acto de memoria, y no sé si lo hay específico para Manche o en conjunto con otros mártires. Desde luego, peregrinaciones a su tumba hubo y está representada con halo de Santa en la misión de Zimbabue y como mártir en Westminster. Nada más puedo decirte ya que conozco mal el mundo anglicano.

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