Santa Devota, virgen y mártir de Córcega

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle de la Santa en un retablo gótico de Ludovico Brea. Catedral de Montecarlo, Mónaco.

Detalle de la Santa en un retablo gótico de Ludovico Brea. Catedral de Montecarlo, Mónaco.

Hoy hablaremos de una mártir relativamente poco conocida, Devota de Córcega, cuyo curioso nombre y todavía más curiosa historia tienen una explicación hagiográfica ya muy conocida por los lectores de este blog: el desdoblamiento, o cuando de una sola figura -una Santa en este caso- se extraen dos. Pero no adelantemos acontecimientos y vamos a ver con calma la passio de esta Santa, oriunda aparentemente de la isla de Córcega, pero queridísima y veneradísima en el Principado de Mónaco, de donde es patrona y donde se conservan sus reliquias.

Passio de Santa Devota
Según nos dice la leyenda, Devota nació en la isla de Córcega, en Quercia, entre Mariana y Lucciana. Hija de un oficial romano, tuvo por nodriza a una mujer cristiana, que la convirtió al cristianismo. Cuando llegó a la edad núbil, se retiró a una cueva apartada, en el monte, donde en la oscuridad cultivaba su fe, rezando y alimentándose con hierbas. Así pasó unos pocos años, entregada a la vida ermitaña, en los cuales ella se mantuvo completamente apartada del mundo.

Sin embargo, cierto día oyó de boca de un peregrino que un gobernador romano, de sobrenombre Bárbaro, desembarcaba en Córsica con la orden de apresar a los cristianos que corrompían a las gentes contra la autoridad del Imperio, pues eran los tiempos de los emperadores Diocleciano y Maximiano. Entonces, Devota reflexionó y llegó a la conclusión de que seguir viviendo como anacoreta le traería problemas, pues difundida su fama de santa en la región, no tardaría en llamar la atención al pretor. Así que, retirándose de la cueva que había sido su hogar tanto tiempo, marchó a la ciudad de Mariana y se puso bajo la protección de un noble senador llamado Eutiquio, y entró a servir en su casa como costurera.

Este senador era un hombre afable y benigno. Sabiendo que su esclava era cristiana, no viendo nada en ella que fuera acusable, decidió ocultarla y protegerla. Cuando la doncella tenía ratos libres, continuaba con la vida de oración y mortificación que había llevado en la gruta, pero esta vez dentro de su pequeña celda. Eutiquio estaba estupefacto de ver a aquella mujer postrada de rodillas, que no probaba bocado en toda la semana y tan sólo comía un poco al fin de ésta. Preocupado por su salud, pues era de complexión débil y extremadamente delgada, le pedía que comiera, a lo que ella, sonriendo, respondía que alimentaba su alma con diversas delicias de índole espiritual.

La Santa ante el tribunal de Bárbaro, echándole en cara el asesinato de su amo. Sello del Principado de Mónaco.

La Santa ante el tribunal de Bárbaro, echándole en cara el asesinato de su amo. Sello del Principado de Mónaco.

A pesar de todo, la santidad de Devota llegó a oídos del gobernador Bárbaro de boca de los nobles que visitaban la casa de Eutiquio y habían visto a la esclava. El pretor mandó llamarlo a su presencia y le hizo saber que era delito ocultar a un cristiano y que debía entregársela para ser juzgada. El senador la defendió diciendo que era una buena persona y que jamás la había oído oponerse a los dioses, y que por tanto no la entregaría. Cuando Bárbaro insistió, Eutiquio hizo valer su posición senatorial para desafiar al gobernador y abiertamente oponerse a sus intenciones. De modo que Bárbaro, no tolerando aquel insulto, se las arregló para hacer envenenar a Eutiquio sin que se descubriera el culpable, y así quitó de en medio al senador. Muerto éste, Devota quedaba a merced de su enemigo, que se apoderó de ella y la mandó llamar a su tribunal. Allí trató de convencerla para que sacrificase a los dioses, pero fue inútil, pues no sólo se negó sino que además, lo injurió como asesino, por haber ejecutado a su amo. Entonces, dio orden de que la atormentasen y ejecutasen.

Varios soldados ataron de pies y manos a Devota y la condujeron al exterior de la ciudad. Una gran multitud se congregó alrededor de la escena, y vieron comenzaron a arrojar piedras sobre la mujer [1], que, postrada en medio de ellos, rezaba en voz alta, suplicando al Señor. La apedrearon con violencia, hasta que, con el cuerpo y la cabeza ensangrentada, Devota se desplomó y quedó tendida en el suelo, inmóvil. Uno de los verdugos se acercó para confirmar su muerte, pero al tocarla, afirmó que aún vivía. La gente quedó admirada por la increíble resistencia de aquella doncella de apariencia tan frágil.

El cadáver de la Santa trasladado en barca. Vidriera decimonónica en la iglesia de San Carlos, Mónaco.

El cadáver de la Santa trasladado en barca. Vidriera decimonónica en la iglesia de San Carlos, Mónaco.

Entonces Bárbaro mandó que la tendieran en el potro. Apenas ella recobró la conciencia, empezaron a tirar de sus brazos y piernas, mientras gemía y suplicaba a Dios que la sacara de aquel trance. La multitud, conmovida, suplicaba que se la dejara morir en paz, pero Bárbaro, impasible, ignoró las súplicas. Cuando se le rompieron todos los huesos, Devota soltó un grito y torció la cabeza. Se dice que en aquel momento surgió una blanca paloma de su boca que emprendió el vuelo, al parecer, se trataba de su alma. La paloma habló, proclamando que Jesús la había escogido como patrona de la isla (!!). Era el 27 de enero del año 303. Dos ermitaños que habían presenciado el martirio recogieron su cuerpo y embarcaron hacia África para darle una digna sepultura, pero, viéndose peligrar por una tormenta, decidieron llevar la barca con el cadáver a la actual Mónaco, donde una comunidad de cristianos lo recogió y lo enterró con devoción. En ocasiones, el relato del tormento y muerte de Devota se invierte: primero es destrozada en el potro y luego es rematada a pedradas, lo cual sería más lógico.

Otro caso de desdoblamiento: similitudes y diferencias
Esta passio es posterior al siglo IX (concretamente, el relato procede de un manuscrito medieval del s.X: Paris, BNF ms latin 5248), por lo que es notablemente tardía respecto al tiempo que pretende ilustras (s.IV), lo que resta considerable credibilidad a la misma. Pero, además -y los que recuerden el artículo dedicado a Santa Julia de Córcega lo habrán notado ya- dicha passio no es más que un amplio resumen de la passio de esta célebre mártir corsa, Julia. Esta tesis es defendida por el hagiógrafo Lanzoni y me inclino a compartirla por la gran cantidad de similitudes que encontramos entre una historia y otra: ambas, esclavas de un hombre bueno que es liquidado por el magistrado para poder tener acceso a la esclava; ambas, torturadas y martirizadas en Córcega, ambas, colocadas tras su muerte en una barca y llevadas lejos de la isla: ambas, hacia África, de donde era oriunda la misma Julia; pero ambas desviadas por una tormenta y llevadas, una a Mónaco, la otra a Brescia. Las pequeñas diferencias de origen -una africana, la otra corsa- y de martirio -una, crucificada, la otra, descoyuntada en el potro- no parecen ser suficientes para lograr ser significativas. Las similitudes, en cambio, son notablemente sospechosas.

Por esto, tanto Lanzoni como Girolami (Histoire de la Corse, I, Bastia, 1906, pp. 45-102) concuerdan en que se puede afirmar, aunque no con una absoluta certeza, que Santa Devota no es más que un desdoblamiento de Santa Julia, a la cual le daban el apelativo de “virgo Deo devota” y de ahí pudiera venirle el nombre. Es decir, que sólo habría existido una Santa -Julia de Córcega- y que, a fuerza de llamarla “Deo devota”, acabaran tomando por nombre lo que en realidad era sólo un adjetivo, y de ahí, crear una nueva Santa con el nombre de Devota. De ahí a la redacción de una fantástica passio, basándose en lo poco que se sabía de Santa Julia -que recordemos, tampoco merece crédito histórico- y ampliándola con detalles totalmente inventados, se crearía una segunda Santa a partir de donde sólo hubo una, la primera: Julia.

Vista del relicario de la Santa. Catedral de Montecarlo, Mónaco. Fotografía: José Mª Ramón Ferrís.

Vista del relicario de la Santa. Catedral de Montecarlo, Mónaco. Fotografía: José Mª Ramón Ferrís.

Culto y veneración
Aún así, hasta día de hoy ambas Santas han sido claramente diferenciadas en el culto y en la veneración; hasta tal punto de que en la misma Córcega se las venera como dos Santas distintas, como dos mujeres por separado: el 27 de enero celebran a Santa Devota, y el 27 de julio, a Santa Julia. Los días 26 y 27 de enero, en efecto, el principado de Mónaco celebra a Santa Devota, considerándola mujer corsa martirizada por Roma en el siglo IV, lo que coincidiría con lo que se sabía o creía acerca de Santa Julia. La historia de la Santa conducida póstumamente a Mónaco se ancla en la tradición monegasca; aunque hay que decir que ella no fue declarada patrona de Mónaco hasta el año 1820. Desde el año 1841, se prende fuego a la barca sagrada en la que viajó el cadáver de la Santa, y se abandona a la deriva en el mar, como un ritual funerario a la que es para ellos, y a causa del traslado de su cadáver en barca, patrona de los navegantes; como Santa Julia lo es también en Livorno, la misma Córcega, y Brescia [2]. También es la Santa protectora de la Casa Grimaldi, los príncipes de Mónaco.

Ya en el siglo XVI Santa Devota fue invocada contra los genoveses y los pisanos, de suerte que el hecho de que Mónaco lograra conservar su independencia fuera atribuido a la intercesión de la Santa. Algunas de sus reliquias fueron trasladadas a Córcega en el siglo XVII, de suerte que entre 1721 y 1751 se pidió al Vaticano que se la reconociera como patrona de la isla, cosa que fue denegada por la escasez de certeza que presentaba la existencia de la Santa. Sin embargo, en 1820 el primer obispo de la diócesis de Córcega proclamó a ambas Santas -Devota y Julia- como patronas de la isla.

El culto de Santa Devota fue oficialmente confirmado en 1894 por el obispo de Ajaccio, y el Martirologio Romano conserva su memoria el 27 de enero de esta manera: “En Mariana, en la isla de Córcega, memoria de Santa Devota, virgen y mártir”.

Santas Devota (de pie) y Julia (de rodillas, sosteniendo la cruz de su martirio), patronas de Córcega y que, según los hagiógrafos, sería una única Santa. Lienzo de la abadía de Flavigny, Francia.

Santas Devota (de pie) y Julia (de rodillas, sosteniendo la cruz de su martirio), patronas de Córcega y que, según los hagiógrafos, sería una única Santa. Lienzo de la abadía de Flavigny, Francia.

Iconografía y reliquias
Como buen desdoblamiento, Santa Devota comparte prácticamente toda la iconografía que es propia de Santa Julia, salvo un detalle: la cruz del martirio de ésta última. Por lo demás, aparece, como Julia, representada como una joven doncella romana portando la palma del martirio y con la paloma que surgió de su boca en el instante de la muerte [3]. También, enfrentándose al tribunal de Bárbaro y siendo torturada en el potro hasta la muerte; pero la escena que es más representada es la de su traslado, ya muerta, en barca. Esta escena ha dado gran cantidad de representaciones artísticas (vidrieras, pinturas, estampas, esculturas) incluida una tirada de sellos y de medallas monegascas exclusivas, para conmemorar el aniversario del culto a la patrona.

Esta que os escribe ha tenido la suerte de poder visitar Mónaco y venerar las reliquias de la patrona en la catedral de Montecarlo. Dichas reliquias fue traída por los benedictinos de Saint-Pons, en una capilla originaria a San Martín que, hoy en día, está dedicada a Santa Devota; y son las mismas que en las festividades del Principado, llegan por barco y son el centro de las celebraciones en honor a la patrona.

Pero al final, ¿son dos o es una?
Resulta difícil decidirse si al final, existen dos Santas, una llamada Julia y otra Devota, o si simplemente existe una, Julia, y Devota es su desdoblamiento. Ésta, como decía, es la tesis que defienden los hagiógrafos, teniendo en cuenta que la passio de Devota es una copia ampliada de la passio de Julia. Es decir, que a efectos de passio, claramente Devota es desdoblamiento de Julia. ¿Pero lo son en cuanto a personas?

Recordemos que si hablamos de passio, ya hemos hablado en este blog de casos en los que la passio de una Santa se copia casi idéntica para la de otra: Santa Marina-Margarita de Antioquía y Santa Regina de Alesia; Santa Taciana y Santa Martina de Roma, entre otros casos. Ello no significaría necesariamente que la Santa para la cual se ha copiado esa passio no exista históricamente, sólo pone en duda la autenticidad del texto, que no de la persona.

¿Existe, pues, Santa Devota, a pesar de no ser válida su passio, que está tomada claramente de la de Santa Julia? Si existe, muy bien, si no, entonces no es que sea una Santa inexistente… es que es Santa Julia de Córcega, cuya existencia histórica nadie pone en duda.

Vídeo de la fiesta de Santa Devota en Mónaco

Meldelen

Bibliografía:
– VVAA, Bibliotheca Sanctorum (Enciclopedia dei Santi), Ed. Cità Nuova, Roma.


[1] Pusieron especial cuidado en apedrearla también en la boca, de modo que su martirio fue similar en ello al de Santa Apolonia, imaginamos que para castigar su insolencia al acusar al gobernador en público de la muerte de su amo.
[2] Recordemos que en este blog se ha hablado también de otras santas mártires patronas de los navegantes: Fermina de Amelia, Áurea de Ostia, Matrona de Tesalónica, e incluso Lucía de Siracusa. La conclusión es que cada pueblo escoge a su santo patrón para protegerles en el mar.
[3] Episodio que también aparece en la vida de Santas como Eulalia y Reparata.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

11 pensamientos en “Santa Devota, virgen y mártir de Córcega

  1. Muchas gracias, Ana Maria, por este nuevo y preparadísimo artículo sobre Santa Devota.
    Yo me identifico con los hagiógrafos que mantienen la posición de que estamos ante un caso de desdoblamiento de un santo, ya que los argumentos que apoyan esta tesis son más poderosos que los contrarios.
    ¿Cómo es posible que de una mártir de los primeros años del siglo IV (año 303) no se escribiese absolutamente nada hasta pasados casi seiscientos años? ¿Cómo se enteró este autor de la “passio” de la existencia de esta mártir, cómo vivió y cómo murió? Yo creo que el caso es tan burdo, que hay motivos más que suficientes como para quitarla del Martirologio por mucho que pongan el grito en el cielo tanto los corsos como los monegascos.

    • Pobre Devota, la has dejado “lista para capitular”, jajaja. Bueno, yo también creo que estamos ante un caso de desdoblamiento, la passio es casi toda copiada de la de Santa Julia, y la de ésta última ya vimos en su día que hay que tomarla muy con pinzas porque la mártir era africana, no corsa. Y todo esto entiéndase que no será plato de buen gusto para corsos y monegascos, sobre todo para los segundos, que, o se quedan sin patrona, o deben ir acostumbrandose a llamarla por su verdadero nombre: Julia.

  2. Muchas gracias, Ana María, por ampliar una vez más nuestra cultura hagiográfica. Nunca había escuchado hablar de esta santa, es más, ¡ni sabía que la Casa Grimaldi tenía santo patrón! O mejor dicho, Mónaco en general. Cómo tú misma dices, el nombre es curioso por más que sea una palabra romana, podría ser más bien un adjetivo calificativo al modo de Agnes, por poner un ejemplo. Me llama la atención el cuadro donde la santa de hoy está de pie y ante esta Santa Julia con su cruz, de rodillas, como si la primera tuviera precedencia sobre la segunda, de la que, hasta donde recuerdo por leer en este blog 😉 se conservan sus restos. Si se analizaran con los de Devota, quizás resolveríamos nuestras dudas. Leyendo la passio se nota que el escritor que copió las de Águeda, Lucía, etc. No sé qué estaban pensando los redactores, que no nos daríamos cuenta, supongo.

    • Los redactores de las passio no tenían ninguna pretensión rigurosa, histórica o científica, simplemente porque esas aspiraciones no existían en la época, como no fuera la aspiración de edificar espiritualmente. Por tanto, estos textos tienen una función exclusivamente devota y no creo que pensaran que algún día serían “mirados con lupa”, es más, si hubiesen conocido esta actitud crítica y analítica, la habrían tachado de impiedad o hubieran invocado al rayo divino o la Santa Inquisición (y, a juzgar por algunas reacciones que he visto y sigo viendo en este blog y en muchas otras partes, todavía hay gente que piensa así).

      La passio que se ha copiado en este caso ha sido la de Santa Julia, como digo en el artículo. Y observando el lienzo de Flavigny, a mí también se me quedó “la mosca detrás de la oreja” viendo a Julia de rodillas ante Devota, cuando lo usual es que los Santos que son contemporáneos sean pintados juntos al mismo nivel. En cualquier caso, es absurdo pues sabemos que es al revés: Julia es la mártir africana de la que se tienen noticias históricas, aunque escasas, y Devota es su desdoblamiento (y sí, también es protectora personal de la Casa Grimaldi, como Santa Petronila lo era de los Delfines de Francia).

      Yo también propondría el cotejamiento de las reliquias de Julia con las de Devota, pero a ver quién es el guapo que se lanza a ello: ¿corso? ¿monegasco? Va a ser que no.

  3. Pero yo me pregunto ¿Qué se gana o quien gana desdoblando santos? ¿A quién se lo ocurre semejante cosa? inventar santos, o confundirlos con otros, ya son varios los artículos que se han publicado donde se confunden a diversos santos, o bien se pone en duda la existencia de mas de uno.

    O en su defecto cada quien quería tener un santo en su tierra y se cometieron estos abusos hacia los fieles.

    • ¿Qué gana uno que desdobla un Santo? Pues… ¡otro Santo! 😀

      Antonio lo explicaría mejor que yo, de hecho él usa la frase “Si el pueblo de al lado tiene un Santo, el mío, ¿por qué no lo ha de tener?” para referirse al afán de creación de Santos de la nada o a partir de otros Santos para que, al final, cada cual tenga su patrón, haya existido o no.

      La mayoría de las veces no es intencionado sino que es fruto de tradiciones cuyos orígenes se olvidan: así, nacen auténticos bulos de santoral como Santa Wilgefortis, las nueve hermanas de Santa Quiteria, Santa Mariña de Augas Santas, las vírgenes mártires de Aquileya y otros muchos casos de desdoblamiento que si empiezo a citar, no paro. Algunos se toman el que les hagan ver esta realidad como si estuvieras mentándole a la madre; pero otros tienen más madurez intelectual y admiten que el devenir de la historia y el poco rigor de algunas tradiciones han hecho lo que han hecho. Y que conste que los fieles son los primeros en querer mantener estos bulos, a costa de vivir con la venda en los ojos, que admitir que su Santo es desdoblado, no significa que se queden sin Santo, sino que han de acudir al Santo original. Pero bueno… no hay más ciego que el que no quiere ver.

  4. Hace ya años que supe de la existencia de esta santa y de su patronazgo sobre Mónaco y la Casa Grimaldi, y fue precisamente por medio de una famosa revista de color rosa donde seguido hablan de la Duquesa de Alba. Pues bien, en ese articulo, vi la foto del relicario que recuerdo no era trasparente sino cerrado y que iba en la barca que mencionas.
    He leído poco sobre ella, datos generales, hoy me has dado a conocer la Passio con mayor detalle. Desconocía esta polémica sobre el desdoblamiento de Julia y Devota. Yo opino que será hasta el día del Juicio Final cuando muchas cosas salgan a la luz.
    Saudos.

    • Pero mientras viene el Juicio, iremos haciendo algo nosotros que por eso tenemos a tan buenos y dedicados hagiógrafos que nos han dejado un excelente legado en análisis y visión crítica sobre las vidas de Santos, que para algo nos dio Dios la inteligencia y no hay que dejarle todos los trapos sucios a Él, ¿no crees, amigo?

      Ya somos dos, querido Humberto, los que conocimos a Santa Devota a través de esa basura de prensa -con perdón a las personas que se dedican a ello- que son las revistas de salsa rosa. En mi caso fue cuando era niña, un día, que me obligaban a estar quieta en la peluquería mientras me cortaban el pelo y me pusieron una de esas horrendas revistas en las manos. Allí estaba el típico artículo de cotilleo andando a vueltas con los Grimaldi y allí leí que celebraran con devoción a su patrona, Santa Devota, con el ritual de la barca incendiada.

      Años después, ya adulta, tan sólo hace unos pocos años, cuando estuve delante de su relicario en Mónaco, sentí algo especial ante aquel hueso, incluso murmuré: “¿Te acuerdas de mí? Aquí estoy”. Sentimentalismos de una que aunque vaya de pitagorín, le acaba saliendo la ñoñería por algún descosido. Y que conste que este sentimiento no se altera por mucho que ella sea Julia y no Devota, o mejor dicho, porque ella sea “Julia, Deo devota”.

  5. Muchas gracias Ana María. Pues disculpadme que salga del tema hagiográfico pues el conocimiento que tenía de esta santa es que a la curva siguiente a la meta, una de las más míticas, del Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco se le llama de Santa Devota ¡¡¡¡ En este caso has ampliado magníficamente su historia y probable desdoblamiento.

    • Querido Salvador, yo de Fórmula 1 no sé ni papa, pero si recuerdo bien lo que se me explicó cuando estuve allí, una de las curvas del famoso circuito de Montecarlo coincidía con la zona donde está la iglesia dedicada a la Santa. Así que es muy probable que la curva se llame así por la ubicación próxima a la iglesia. Pero ignoraba que le hubiesen puesto ese nombre, gracias, pues, por el dato.

  6. Muchas gracias Ana por este articulo que hace tiempo esperaba pues desde que escuche el nombre de esta Santa estaba con la duda de ¿Quién era realmente? porque no hay mucha información sobre ella, ahora ya estoy más informado sobre quien fue y los debates que hay sobre su existencia, por demás interesantes pero si desgraciadamente no es la primera vez que vemos un caso como este de desdoblamiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA

*