Santa Muhrail (Muhrati), niña mártir egipcia

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono copto de la Santa, con la síntesis de su biografía.

Icono copto de la Santa, con la síntesis de su biografía.

Hoy quiero escribir sobre una Santa niña mártir muy poco conocida fuera de su ámbito de culto, la Iglesia Copta. Al igual que Santa Damiana, se trata de una mártir de la Antigüedad, que murió en tiempos de Diocleciano, pero que por circunstancias de culto y avatares de la Historia, no ha pasado de ser conocida fuera del reducido ámbito de los cristianos coptos. Además, teniendo en cuenta que se sabe realmente poco de ella -debido a que su culto se extinguió en el siglo XIII debido a la islamización de Egipto, y no ha sido recuperado hasta el siglo XX-, voy a tener que explayarme en detalles sobre su vida y martirio más de lo que quisiera, siendo cierto que en otras ocasiones resumo estos apartados para centrarme más en datos históricos; pero es que, en este caso, es necesario no habiendo muchos datos históricos sobre ella. Además, ha sido un artículo realmente difícil de hacer, pues la información que hay sobre ella en inglés es escasísima y no da más que para unas pocas líneas; si se quiere saber más, es necesario recurrir a fuentes en árabe. Así pues, se ha tenido que traducir del árabe para poder escribir sobre esta Santa -además de visionar una película sobre su vida-; por lo cual agradezco de antemano a nuestro amigo y compañero Antonio Barrero.

Las diferentes versiones de su nombre
Pese a ser una perfecta desconocida para la mayoría de cristianos no coptos, de esta Santa se habla en numerosos textos coptos, pudiéndose decir que su nombre significa “el poder de Dios”. Algunos manuscritos, como el 18 del monasterio de los Santos Cosme y Damián, la llaman Mehrati, que significa “la paz de Dios”. Sin embargo, es muy importante destacar que no se la conoce tanto por este nombre como por su variante Muhrail, que es árabe: en la época en que ella vivió y fue martirizada (s.IV), Egipto no era todavía un país de cultura árabe, es más, era una provincia romana y la mayor parte de la población seguía siendo egipcia; salvo las clases nobles que, o bien estaban ya romanizadas, o conservaban su cultura griega procedente de la época de la helenización. Por lo tanto, es probable que el nombre de la Santa, el original, fuese más parecido a Mehrati o Muhrati, porque este nombre sí tiene pronunciación y reminiscencias del antiguo egipcio; lo que nos haría suponer, por tanto, que era una cristiana de cultura y lengua egipcias. Sin embargo, durante la arabización de Egipto y de la cultura cristiana copta, el nombre de la Santa ha sufrido diversas adaptaciones, hasta convertirse en Muhrail, la variante más conocida, que es la que yo emplearé para el presente artículo. Sin embargo, al ser el árabe un idioma consonántico que además emplea otro alfabeto, lo cierto es que puede transcribirse su nombre de muchas maneras: Muhrail, Mohrail, Mohrael, Mehraual… en fin, diferentes versiones de un mismo nombre, y todas ellas correctas.

Otra versión del icono de la Santa, sin el fondo con las pirámides y el templo cristiano.

Otra versión del icono de la Santa, sin el fondo con las pirámides y el templo cristiano.

La Santa que responde a todos estos nombres fue una niña de doce años de edad, muy compasiva, que a principios del siglo IV, en tiempos del emperador Diocleciano, fue mártir junto con su hermano, el conocido mártir Ibahor Aseraaqos (también llamado Abahor o Abahur El-Seriakosi). Su familia provenía de Siria y había vivido en Qalubia y su padre, llamado Juan, era un sacerdote de una de las iglesias de Tamouh (Tamuh, Tammooh) en la diócesis de Menfis. Aquí nacieron y se criaron los dos hermanos, aunque ella fue sepultada en Taher, donde su cuerpo permaneció hasta el sigloXI. Según el manuscrito número 42 del monasterio de Santa Paula, el lugar donde fue sepultada existió hasta principios del siglo XIV.

La niña que hacía milagros
Así pues, la niña mártir Muhrail nació en la provincia egipcia de Tamuh, al sur del actual El Cairo, en la orilla occidental del Nilo. Sus padres eran temerosos de Dios, como decía, sacerdote su padre, Juan, y casta su madre, Hilaria. Este matrimonio permaneció mucho tiempo sin tener hijos, hasta que en la ancianidad, tras orar con fervor a la Virgen: “Señor mío Jesucristo, oye mis oraciones y danos descendencia, ya sea de varón o de mujer; esto será un regalo para tus siervos”, les fue revelado que debían acudir a visitar el obispo de Manf, Abba Ibsada. Después que Hilaria visitó a este obispo, él le dijo: “Jesús escucha a quienes le piden” y profetizó que daría a luz dos hijos que serían ciudadanos de la nueva Jerusalén. Y en efecto, al poco tiempo, en el año 291, les nació una niña a la que llamaron Muhrail, porque había traído la paz de Dios a sus corazones, y tres años después, les nació un niño, al que dieron el nombre de Abahur, como a su abuelo paterno.

Se dice que a los doce años Muhrail ya estaba llena del Espíritu Santo, de modo que predicaba e instruía a niños de su misma edad y menores en la fe. Consagró su virginidad a Cristo, ayunaba severamente y enseñaba los Salmos a su hermano, de nueve años de edad, y a sus vecinos.

Un día, la Virgen María, acompañada de los ángeles Miguel y Gabriel -aunque según otras versiones, quien la acompañaba era su prima Santa Isabel-, se le apareció al sacerdote Juan y le dijo: “Padre Juan, vengo para llevar a tu hija a una boda que se celebrará en Jerusalén, donde no pasará ni hambre, ni sed, ni fatigas ni desnudez y donde encontrará la alegría y el descanso de todos los santos”. Juan contestó: “¿Cómo voy a hacer esto enviando a mi hija a una tierra extraña, a una ciudad que no es su ciudad natal? ¿Cómo nos vamos a separar de ella?”. La Virgen le respondió: “El Señor, Dios todopoderoso, te devolverá el cuerpo muerto de tu hija lleno del Espíritu Santo”. Juan contestó: “Cúmplase la voluntad de Dios”. Mientras el sacerdote Juan y la Virgen María estaban hablando, la casa se llenó de un fragante olor. La Virgen le dijo a Muhrail: “Ven, que te llevaré al Paraíso y Jesús te coronará junto a él en el cielo” [1]. Desde que supo que la Virgen María la invitaba a las bodas celestiales con su Hijo en la nueva Jerusalén; Muhrail rara vez abandonaba su habitación, siempre en oración. Sólo se alimentaba de pan, sal y agua durante la noche, ayunando durante el día, pero lo hacía sabiendo que ése era el deseo de Jesús.

Vista del mismo icono, con detalle del barco lleno de cristianos perseguidos.

Vista del mismo icono, con detalle del barco lleno de cristianos perseguidos.

También realizaba milagros. En una ocasión en que fue a recoger agua al río con su cántaro, acompañada de su hermano pequeño, se encontró con un grupo de mujeres que lloraban desconsoladamente, y la niña les preguntó cuál era la razón de su dolor. Una le dijo que su hija llevaba 6 días de parto, sin poder dar a luz, y estaba ya moribunda. Después de que Muhrail suplicara al Señor por ella y la ungiera con agua del río recogida en su jarro, la mujer pudo dar a luz felizmente y sus familiares se convirtieron a la fe. Pero cuando quisieron besar sus manos y reconocerla como obradora del milagro, la niña se escabulló y regresó a casa, olvidándose el jarro, que luego fue hallado y le devolvieron, reconociéndola por ello. Abahur contó el milagro a sus padres. Del mismo modo, la madre de la mujer favorecida corrió la voz y pronto toda la comunidad cristiana local sabía el milagro que la niña había obrado, aunque ella lo negaba y decía que había sido el poder y la voluntad de Dios que la mujer pudiese salvarse.

Otros milagros realizó la pequeña Santa; como curar al hijo de un vecino, un niño pequeño llamado Jorge, que se había caído del tejado y se había dañado el brazo y roto la pierna. La fractura era grave y la herida se infectó, por lo que parecía seguro que el médico debía amputarle la pierna al niño. La Santa visitó al pequeño a medianoche; y después de orar por él, la pierna quedó sana. El niño exclamó: “El Señor ha enviado un ángel que me ha curado”, y todos entraron a regocijarse con él. A partir de ese momento, todos acudían a ella para pedirle que rezara por sus familiares heridos o enfermos; aunque ella siempre respondía que sus oraciones no valían nada y que era Dios, por la intercesión de la Virgen y de los Santos, quien realizaba esos milagros. Tampoco permitía que nadie se inclinase ante ella, reprendiéndoles y diciendo que sólo debían inclinarse ante Dios.

En otra ocasión, una amiga suya, de su misma edad, después de dar a luz a un niño, se le infectó el seno y no podía darle de mamar. Estando cada vez más enferma, llamaron a Mohrail para que orara por ella y, efectivamente, después de la oración, la niña quedó sana. Nuevamente intentaron echarse a sus pies y besar sus manos, pero ella se les escapó de nuevo, horrorizada, porque tenía terror a la vanagloria.

Escena de la película copta dedicada a la Santa, en el que la mártir, portando el jarro, se une voluntariamente al barco de cristianos capturados.

Escena de la película copta dedicada a la Santa, en el que la mártir, portando el jarro, se une voluntariamente al barco de cristianos capturados.

Martirio de la Santa
Una noche, se le apareció la Virgen María y le indicó que, al amanecer, debía tomar su jarro y dirigirse a llenarlo a la ribera del río [2], como solía hacer; diciendo que se encontraría con Ella, su prima Santa Isabel seis vírgenes más. Pero al cumplir las indicaciones, lo que encontró en la ribera del río fue un barco repleto de cristianos prisioneros que iban a presencia del gobernador Quintiliano (Kilkianos), gobernador de Ansana desde hacía dos meses. Entre ellos -una gran muchedumbre de hombres y mujeres- vio al obispo y a algunos sacerdotes atados de pies y manos con cadenas, que eran conducidos al lugar donde serían martirizados. En ese momento, vio la visión prometida de la Virgen, su prima Santa Isabel y las seis vírgenes sobre el barco, y se sintió impulsada a unirse a ellos. Cuando el guardia la vio dando de beber a los prisioneros en cubierta, quiso echarla de allí, pero ella dijo que por sus muchos pecados debía acompañarles, y que quería ser atada y tratada como ellos. Luego, entregó su jarro a unas mujeres que había allí y les dio recado de que anunciasen a sus padres que se había marchado para unirse a Jesucristo. Luego, fue atada y colocada junto a los demás prisioneros. Al llegar a Alejandría, fueron arrojados todos a una celda, donde pasaron la noche, aunque se les dio de comer y de beber.

A la mañana siguiente, fueron llevados todos a presencia del gobernador. Cuando éste vio a Muhrail entre ellos, confesando el nombre de Jesucristo, reprendió al oficial por haberla traído, porque juzgaba indigno que se supiese que las autoridades romanas iban matando niñas por ahí. Pero Muhrail, con coraje, le gritó: “Maldito seas tú y los infieles que adoráis a vuestros ídolos”. El gobernador se extrañó al ver que una niña se atrevía a hablarle así, pero lleno de ira ordenó darle un severo castigo: mandó que la azotaran y quemaran; y que después la tiraran en una celda para dejarla morir. A los otros cristianos, luego de ver que se resistían a sacrificar a los dioses y persistían en confesar a Jesucristo, mandó decapitarlos inmediatamente. Pero estando Muhrail en la celda, agonizante por las graves heridas recibidas en la tortura, oró al Señor por sus hermanos y obtuvo a cambio la curación completa de sus heridas, además de la promesa de recibir la corona del martirio en pocos días.

Otra escena de la película sobre la Santa: Muhrail en prisión, después de sufrir tortura.

Otra escena de la película sobre la Santa: Muhrail en prisión, después de sufrir tortura.

Nuevamente, tras un interrogatorio infructuoso, la amarraron con correas a una rueda y la hicieron girar sobre una plancha de púas (otras versiones describen que fue torturada con un instrumento “similar a una prensa de exprimir caña de azúcar”, por lo que sufriría aplastamiento). Después, la sentaron sobre una silla metálica que colocaron sobre una hoguera, para que se calentara progresivamente hasta el rojo vivo. Todo lo sufrió Muhrail con gran resignación, hasta que fue metida en un ataúd lleno de serpientes venenosas, amordazada, y se dio orden de que la arrojaran al río [3]. Pero los soldados que llevaban el ataúd en un barco no llegaron a cumplir la orden de arrojar el ataúd al río, pues unos cantos alegres que surgían del mismo los turbaron, a pesar de que ellos mismos la habían amordazado y colocado entre las serpientes. Al anochecer, la voz de la niña se extinguió y una luz brillante salió del ataúd, al tiempo que una voz celestial llamaba a Muhrail a la gloria eterna: “Conforme te lo prometió mi Madre, ven conmigo a la casa de mi Padre”. Como en ese momento estaban a la altura de Tamuh, su pueblo, los asustados soldados la desembarcaron allí.

Culto y veneración de la Santa
Al abrir el ataúd, no encontraron rastro de las serpientes, y la niña, muerta, estaba sin amordazar y desatada, con las manos sobre el pecho, desprendiendo una luz sobrenatural. Asustados por la luz, huyeron y pidieron auxilio a los aldeanos, llegando sus padres junto a la tumba abierta. Los soldados le pidieron que enterrara él a su hija, para que el gobernador no supiera que no había sido arrojada al río y los castigara. Todos los aldeanos asistieron a los funerales de la Santa. Pero, como tuvieran miedo de que el gobernador descubriera que el cuerpo estaba allí, lo sepultaron en un lugar sagrado y pusieron a un hombre a guardarlo, aunque no debía impedir las visitas de los fieles. Pero el hombre no era honrado, sino que cobraba una moneda por entrar a ver la tumba de la Santa, por lo que aquellos que eran pobres y no podían pagar, se quedaban sin verla. A quienes querían pasar la noche, les cobraba el doble, y dejaba sin entrar a todo el que no pagase, ya fuese ciego, cojo o paralítico.

Otra versión del mismo icono. Fuente: www.st-Takla.org

Otra versión del mismo icono. Fuente: www.st-Takla.org

En una ocasión, estaba acompañando a dos peregrinas a la barca cuando dos peregrinos nuevos llegaron al santuario y encontraron la puerta cerrada, pero ésta se les abrió milagrosamente y entraron a rezar. Cuando el guarda retornó y vio que habían entrado sin pagar, alzó su bastón para pegarles, y entonces se quedó paralizado. Se oyó la voz de la Santa, diciendo que había tenido ya demasiada paciencia con él, y que ahora estaba recibiendo castigo por su codicia. Entonces todos los pobres e impedidos que no podían pagar entraron a venerar el sepulcro de la Santa. El paralítico salió andando, el ciego salió con vista… en fin, lo típico. Después que el padre de la Santa le suplicó que tuviese piedad del guarda paralizado, éste recobró la movilidad y pidió perdón por su codicia, devolviendo todo el dinero que había robado a los pobres.

Padeció el martirio Santa Muhrail el 14 de Tuba, en el vigésimo año del reinado de Diocleciano, el vigésimo año del Calendario de los Mártires, lo que coincide con el 22 de enero de 304. Su hermano, Abahur El-Seriakosi, fue martirizado unos meses después, el 12 de Abib (julio) del mismo año.

Algunos datos históricos
Son bien pocos, ya que la mayoría de información disponible sobre la Santa es la historia que arriba he descrito, pero son rotundos y sorprendentes. Esta biografía fue escrita a finales del siglo IV por el obispo Felipe de Menfis y en ella confirma que la niña Muhrail fue contemporánea de su antecesor Abba Ibsada, el mismo que al nacer la niña predijo su martirio. Este mismo obispo Felipe erigió la primera iglesia en honor a la Santa en el lugar donde estaba sepultada. Sin embargo, en la actualidad las reliquias de la Santa están desaparecidas.

Estos datos son muy interesantes, ya que, si el relato que hemos leído podría parecernos muy fantasioso por la abundancia del elemento milagroso, lo cierto es que fue escrito en tiempos de la Santa, pues lo escribió el sucesor del obispo que la vio nacer; lo escribió el mismo que levantó la primera iglesia en su honor. Ello confirma que estamos ante una mártir histórica, auténtica, cuya historia quizá haya sido muy adornada por la mano del autor, pero que no cabe pensar en modo alguno que sea una invención del mismo.

Otra variante del conocido icono de la Santa.

Otra variante del conocido icono de la Santa.

La Iglesia Ortodoxa Copta celebra a la Santa tanto en la fecha de su martirio, ya mencionada, como en la fecha de consagración de la iglesia dedicada a ella, el 22 de Mesra (28 de agosto). Desde el 18 de agosto de 1996 existe una capilla dedicada a la Santa en el monasterio de los Santos Cosme y Damián -que mencionábamos al principio del artículo- de Manyal Sihet (Giza), donde se conservan los manuscritos que hacen referencia a ella y que precisamente está ubicado en el lugar donde ella nació.

El 30 de enero de 1998, el papa Shenouda III de Alejandría confirmó el culto a la mártir y autorizó que se celebraran conmemoraciones en su honor; así como que se ordenaran nuevas religiosas que portaran el nombre de la Santa. Últimamente, el culto a la mártir ha vuelto a renacer con fuerza, a pesar de la ausencia de reliquias, publicándose muchos libros sobre ella y recibiendo su nombre muchas niñas recién nacidas en Egipto.

Patronazgo e iconografía
Debido a anécdotas que hemos podido leer en su historia, a Santa Muhrail se la invoca por parte de las mujeres que son estériles y por aquellas que pueden tener un parto difícil. Es por tanto, patrona de las embarazadas, de las madres y de las mujeres que quieren ser madres.

Su iconografía es muy limitada, pero muy bien definida: se la representa como una joven niña, de pie, sonriente, siendo coronada por un ángel; con una cruz copta, símbolo de su fe cristiana, en su mano derecha; y su famosa jarra, con la que obraba milagros, en la izquierda. Detrás, se ve el mar frente a Alejandría (o el río Nilo) y las pirámides, alusión a su tierra natal, Egipto. Tras ella, se ve el barco con los cristianos prisioneros a los cuales voluntariamente se unió, siendo azotados por un soldado. Pisándola con sus pies, vemos una masa de escorpiones y serpientes, símbolo de su triunfo sobre estas alimañas. Junto a ella se ve a su hermano pequeño, Abahur, también mártir.

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Dejo la película que he visualizado para documentarme sobre la vida de la Santa. Al igual que el resto de producciones cinematográficas coptas, es de bajo presupuesto y está en árabe, pero hay subtítulos en inglés que se pueden seguir. De todos modos, al haber descrito ya la historia de la Santa, aunque no se entienda árabe ni inglés se puede seguir la historia, aunque lenta, es bastante fiel y clara.

Meldelen

Enlaces consultados (6/09/2013):
http://www.arabchurch.com/forums/showthread.php?t=151210
http://www.mohrail.com/Mohrail%20Info.htm
http://www.geocities.ws/saintmohrael/
http://stmina.hamilton.on.coptorthodox.ca/synexarian/Martyrs/StMohrail.htm
http://en.wikipedia.org/wiki/Saint_Mohrael


[1] Otra versión de la historia dice que la Virgen se la llevó inmediatamente, en aquel momento, a Alejandría, donde realizaría todos los milagros y sería martirizada. La versión que seguimos, sin embargo, la mantiene en Tamuh hasta el momento de partir hacia el martirio.
[2] En la versión en que la niña ya se encuentra en Alejandría, lo que debe hacer es ir a llenarlo de agua de mar.
[3] En la versión “alejandrina” ya mencionada, se da orden de arrojarla al mar.

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16 pensamientos en “Santa Muhrail (Muhrati), niña mártir egipcia

  1. Ana María

    Si mal no recuerdo tiene la edad aproximada de Santa Maria Goretti, siempre en estos relatos me extraña algo de parte del Buen Dios ¿Por qué sana muchas veces a los mártires para que vuelvan a padecer tormentos y finalmente la muerte? ¿Tiene algún sentido Teológico esto? Porque muchas veces se me viene a la mente un Dios masoquista cuando leo esto, o en su defecto son relatos que no tienen ninguna autenticidad verídica de que pasó semejante cosa y no me refiero específicamente a Santa Muhrail.

    ¿Se sabe que le pasó a sus reliquias o sepultura? ¿Su hermano es venerado como Santo?

    Pues que esta niña obtenga del Señor la paz para Siria y Egipto donde tanta falta hace

    • Santa María Goretti no llegó a cumplir los doce años, al parecer, Santa Muhrail sí los tenía. En cuanto a las sanaciones milagrosas en la cárcel y todo eso, se trata de lo segundo que has dicho: son inventos de las passio, no tienes que darles ningún crédito porque eso es un añadido que es fruto de la piedad del autor. ¿Qué sentido tiene eso? Adoctrinar, convencer. Mostrar a lectores de fe débil que Dios estaba con los mártires, los fortalecía, y si quería, podía sanarlos para confundir y atemorizar a los paganos y para demostrarles que era el verdadero Dios. Que eso sólo incurriera en mayores tormentos y un sufrimiento más prolongado de los mártires era considerado un honor y una gracia en la mentalidad de la época.

      Pero, como bien dices, Dios no es masoquista, ni tampoco los mártires, esto no tiene ningún valor histórico y la prueba es que los paganos eran tremendamente supersticiosos y si hubiesen visto que la niña aparecía de buena mañana en el tribunal sin las señales de la tortura del día anterior, el pánico generado hubiese llegado a los oídos del emperador y hubiese sacudido los cimientos del Imperio. Y eso con cada mártir, se supone. ¿Pasó algo con el Imperio y los cristianos hasta que Constantino decidió jugar sus cartas a favor de ellos? Pues no. Los cristianos siguieron siendo perseguidos, torturados y asesinados hasta la paz de Constantino. En resumen, y con perdón: hay que ser muy ingenuo para creéselo.

      En cuanto a lo demás que preguntas, ya lo he dicho en el artículo: su tumba desapareció en torno al siglo XIII, seguramente arrasada por los musulmanes, y con ella las reliquias. Su hermano es venerado como Santo y como mártir, por eso aparece junto a ella en los iconos. Si sabes inglés, te recomiendo que veas la película, es muy bonita y te ayudará a saber más detalles. Cuando le ponemos rostro, voz y movimiento a los Santos, aunque estén interpretados por actores, se siente algo muy especial: vemos que eran personas como nosotros.

  2. El domingo pasado mataron a cuatro personas e hirieron a más en El Cairo al salir de una boda en una iglesia cristiana copta. Ya se ve que la situación es muy mala pero ¿tenéis referencias de cómo lo vive la gente? ¿y la iglesia copta?

    • Bueno, ése no es el tema del presente artículo, sino la niña mártir Santa Muhrail, que no es sólo de los coptos aunque actualmente sólo la veneren ellos, sino de todos los cristianos, al ser una mártir antigua.

      De todos modos, ya que preguntas y no queriendo mostrarme insolidaria con el sufrimiento de nuestros hermanos coptos, decirte que la Iglesia Copta siempre ha sido una Iglesia minoritaria y muy perseguida, al estar enmarcada en un Estado islámico poco tolerante con otras minorías religiosas, a pesar de que el Corán mandaba la tolerancia con aquellos que eran monoteístas. Siempre han estado perseguidos y siempre han sufrido la violencia e intolerancia de sus vecinos musulmanes, egipcios como ellos, y bien poco ha hecho el gobierno de Egipto hasta la fecha por aligerar su situación. Ayer vi imágenes de los funerales de los asesinados y los grandes lamentos de los asistentes, todos vestidos de luto. ¿Cómo lo viven ellos? Pues creo que esperando siempre que las cosas cambien e imagino que con oraciones, ayunos y cómo no, intentos diplomáticos. No cabe pensar que se hayan “acostumbrado” a siglos y siglos de maltratos (¿quién se acostumbra a ello?); estarán bien hartos. Una Iglesia perseguida y exterminada sufre; pero una Iglesia mal tolerada y azuzada cada dos por tres también sufre, y mucho.

      Quiera Santa Muhrail, que era egipcia y cristiana como ellos, que sufrió persecución como ellos y que murió torturada y asesinada como ellos, rogar al Señor para que de una vez por todas se acabe la violencia y persecución contra los cristianos de Egipto y puedan convivir en paz con los musulmanes y se garanticen los derechos de unos igual que de los otros. No es una utopía, es posible y de eso ya han dado ejemplo algunos países africanos, donde cristianos y musulmanes conviven en paz y hasta se ayudan unos a otros en las misiones.

      Para saber más de la Iglesia Copta, te recomiendo leas este excelente artículo de mi amigo y compañero Antonio: http://www.preguntasantoral.es/2011/08/liturgia-copta-y-san-cirilo-vi/

  3. Muchas gracias, Ana Maria, por este excelente y dificilísimo artículo sobre esta santa niña egipcia y su pequeño hermano. Me consta el trabajo que te ha costado realizarlo y creo que con él, has hecho una buena contribución a la hagiografía escrita en lengua castellana.
    Los santos mártires egipcios de los cuatro primeros siglos son unos grandes desconocidos en nuestro mundo occidental. Ya escribimos sobre los mártires de Akhmin, tu lo haces hoy sobre santa Muhrail y en alguna otra ocasión lo haremos sobre San Apalo Ib Yostos, San Abiscairon al Kelini y otros más. ¡Qué pena que siendo santos de toda la Iglesia Universal, solo reciban culto por parte de la Iglesia Copta!

    ¡Qué duda cabe que la “passio” está adornada con leyendas piadosas! Pero tu lo dejas bien claro: es auténtica porque fue escrita por un obispo contemporáneo, aunque es verdad que añadió milagritos de su propia cosecha. ¡Qué coraje tuvo que tener esta niña y su hermanito para enfrentarse a la autoridad usurpadora y afearle su conducta con sus compatriotas cristianos! Sin dudas que en ella se cumplieron las palabras del Maestro: “Cuando os lleven a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué os defenderéis, o qué diréis,
    porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel mismo momento lo que conviene decir” (Lucas, 12, 11-12). El Espíritu Santo estaba en ella y fue quién le dió ese coraje.

    • Tú sabes, Antonio, que yo me comprometo a hablar de todas las mártires antiguas veneradas por la Iglesia Copta y olvidadas para nosotros los occidentales; como ya hablé de Santa Damiana y como pienso hablar de otras, ¡tarea de titanes!, como bien sabes, porque la mayoría de fuentes sobre éstas están en árabe. Ya tengo algunas programadas, como Santa Rebeca, Santa Sara o Santa Dolagi.

      A la pequeña Muhrail la conocía de hace mucho tiempo pero no tenía más que cinco líneas y algunos iconos sobre ella (los que ves en el artículo); así que imagínate mi cara cuando encontré esta bonita película que describe tan detalladamente las tradiciones en torno a su vida y martirio, ¡fue como un regalo! Y además, gracias al texto traducido que amablemente me facilitaste, pude contrastarlo y ver que la película estaba bien documentada y era fiel a las tradiciones.

      ¡Y qué duda cabe de que fue valiente e inspirada! Una niña de doce años torturada y martirizada no es cosa de risa. No tiene nada que envidiar a otros niños mártires de idéntica edad: Inés, Eulalia, Pancracio, Tarsicio…

  4. Ana:
    Pues primero que nada, un reconocimiento al tu trabajo y al de Toño por traer a la luz pública la existencia de estos mártires egipcios. Realmente para mi es una novedad el conocerlos. De no ser algunas listas en de algunos pocos grupos, mi conocimiento por estos mártires como la santa que ahora presentas, serían unos soberanos desconocidos.
    Dime por favor a qué se debe la razón de que siendo santos de la iglesia primitiva, históricos, como lo es este caso, no esten registrados en nuestros martirologios, santorales y calendarios. Es muy cierto lo que refiere Toño de que son santos de la Iglesia Universal.
    En cuanto lo que refieres a la passio, me llama la atención que los nombres de los padres de esta santa sean occidentales o de origen latino, sin embargo, el nombre de la santa, sea con raices egipcias. ¿Acaso los nombres de los papás sean una interpolación?
    Por otro lado, ¿cómo fue que casi se pierde su nombre a causa de la invasión musulmana y sale a flote hasta el S.XX? Quiero entender que se recordaba algo sobre ella y fue que hasta el Papa Shenouda luego de una investigación historica crítica autorizó su culto.
    Que bueno por nuestros hermanos coptos que tienen un patrimonio de santos que están recuperando y que a la vez son puntos de enlace con la Iglesia Católica.
    A ella encomiendo las tareas ecuménicas que hacen nuestros pastores y también le pido que consiga la paz y la unidad para el nombre pueblo egipcio, tan cargado de dificultades en lso últimos meses.
    Saludos.

    • Gracias, Humberto. Bueno, cuando hablamos de un Santo que no está ni en el Martirologio ni en el calendario occidental, sueles preguntarme por qué no está. La respuesta sigue siendo la misma: no está porque ni el Martirologio ni los calendarios son recopilatorios exhaustivos de todos los Santos habidos y por haber, ni lo serán nunca. Es imposible abarcarlos a todos. Hace mucho que dejé de guiarme sólo por martirologios y calendarios, porque no dan abasto, no son suficientes. Y además no son rigurosos porque incluyen Santos inventados o desdoblamientos más que comprobados; y se olvidan de muchos históricos.

      En este caso, como en el de Santa Damiana, son Santos antiguos en un país islamizado desde la Edad Media y cuando se hacen estos martirologios y calendarios occidentales se recuerda antes a los santos de la universitas christiana europea que a los orientales o africanos. Y que la tumba de Santa Mohrail fuese arrasada en el siglo XIII no ha ayudado tampoco mucho a eso. Además, es muy propio de los occidentales -católicos y protestantes, especialmente- el vivir la vida mirándonos el ombligo y pensando que somos los únicos cristianos del mundo. Así que todo eso juega en contra.

      En cuanto a los nombres de los padres, ni son occidentales ni son latinos: Juan es un nombre hebreo e Hilaria es griego. Si la familia procedía de Siria, estos nombres son bastante normales; primero, por la zona geográfica, porque tanto Siria como Egipto habían sido helenizados desde tiempos de Alejandro Magno; segundo, porque la cultura cristiana perpetuaba los nombres relevantes para la fe (Juan era el nombre del Precursor y también el del apóstol querido de Jesús). Era perfectamente posible que se llamasen Juan e Hilaria; y que al nacerles la niña, le pusieran un nombre egipcio porque vivían en Egipto. Lo mismo con el pequeño Abahur (Ibahor). Es lo que creo. Técnicamente no encuentro motivos para cuestionar la autenticidad de estos nombres, ni tienen por qué ser una interpolación considerando que quien escribió la historia era el sucesor de la persona que conoció a la niña y a sus padres. Pero no está nada mal tu pregunta porque, por ejemplo, los milagros atribuidos a la niña sí son claramente una interpolación del autor.

      Hay muchos Santos cuyo culto ha decaído y han permanecido en la oscuridad durante mucho tiempo, para luego, sufrir un “revival” en tiempos posteriores: caso de San José, San Judas Tadeo, San Expedito… lo que comentas acerca de la investigación de Shenouda III me parece plausible: la Santita habría sido casi olvidada, luego, se recuperarían los papiros que hablaban sobre ella, o permanecería el recuerdo de su nombre, y finalmente se habría investigado sobre ella y “re-autorizado” su culto.

      • Me parece buen punto el que indicas que los ocidentales nos hemos sentido el ombligo del mundo. Mas las razones que indicas me aclaran más el panorama.
        Ahora bien, ¿cómo lograr que esos nombres, que esos santos sean venerados y conocidos también por nosotros los latinos? Se hizo un nuevo martirologio pero como dices, usando el criterio umbilical, pues quedo corto y alejado.
        Cuando te he preguntado sobre martirologios y calendarios, lo he hecho paa respaldar un trabajo que tengo y atiempo haciendo, creo que serìa oportuno agregar a estos santos en mis listados.
        Al respecto, ¿ha de haber bastantes nombres coptos por referir verdad? Y en el caso de los ortodoxos, ¿ellos si los veneran a estos mártires de origen copto? ¿o se contagiaron de nuestro mal umbilical?
        Gracias por tu información.

        • Pues yo creo que en este blog estamos haciendo un buen trabajo a la hora de dar a conocer esos Santos que no vienen en calendarios y martirologios occidentales. Lo que soy yo, pienso escribir muchos artículos aún que un día pienso recopilar en un libro.

          Los coptos no son tan egocéntricos como nosotros, la prueba es que veneran Santos lejanos a su tierra y que nosotros conocemos bien: Bárbara, Marina, Jorge, Hripsime, Fotina, Mercurio, etc. Luego el fallo es nuestro. Y de los ortodoxos no tanto, que ellos sí conocen y veneran a muchos, si no a todos, y hasta han aceptado a todos los santos occidentales antes del cisma.

  5. Gracias Ana María por este gran trabajo de investigación, te ha quedado un artículo muy bonito y facil de leer.
    De sobra sabes que para mi estos santos/as de la antigüedad son unos desconocidos, por esta razón me resulta muy interesantes conocerlos. Una vez te animo a que sigas escribiendo sobre ellos aunque sea una labor titanica.
    Desde muy pequeña Santa Muhrail también desempeño una labor como catequista enseñando el evangelio a los más pequeños, pienso que también podría ser propuesta como patrona de las mujeres catequistas.
    Su iconografía me parece muy bonita, ya que hace referencia a su tierra natal y a sus milagros mas conocidos, así es difícil de confundirla, en otros iconos de otros santos por su escasa iconografía es muy fácil confundirte con identidad del Santo/a.
    i Santa Muhrail ruega por la Paz definitiva en tu tierra , Egipto!

    • Amén, David, amén. Qué bonito tu comentario, en verdad has sido el único en remarcar que Muhrail era una apóstol (o catequista, como tú dices) y que enseñaba a rezar y cantar salmos a los niños más pequeños. Yo no sé si esto es añadido por el autor o no, pero creo que es plausible porque a los doce años las niñas suelen tener madurez suficiente para cuidar de niños menores y enseñarles cosas. En ese sentido, Muhrail debía ser como la hermana mayor de todos y eso se ve en la película, donde las escenas más bonitas son aquellas en las que está sentada, rodeada de niños e instruyéndolos en la fe.

  6. Ana cada vez me sorprendes más con la cantidad de mártires que conoces tan extrañas y ajenas a occidente, y es un gusto ver que las promuevas, como bien dicen es una pena que siendo Santos de la Iglesia Universal solo se les conozca en el ámbito copto y vaya que es una mártir del tamaño de Inés, Lucía o Cecilia. Sus iconos me han parecido muy pintorescos con el detalle de las pirámides detrás de ella, muchas gracias Ana

  7. Muy bueno este fantastico y dificil relato por sus traducciones en Arábe! Una pregunta:¿Qué significa iglesia copta? Tengo 12 años y nunca antes había escuchado esa expresion. Si podrias contestarla me harias un gran favor! Desde ya muchas gracias.

  8. Que extraordinario texto! Debe haber sido muy dificil esta traducción;me encanta esto de hacer conocidos a tantos Santos que no deberian ser dejados en el olvido.Tengo una pregunta:¿qué significa iglesia copta? Tengo 12 años y nunca habia escuchado esta expresion. Si pudieras contestarlo te lo agradeceria! Desde ya muchas gracias!

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