Santos ángeles custodios

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

"Ángel de la Guarda", lienzo de Bartolomé Esteban Murillo (1665). Capilla homónima en la catedral de Sevilla, España.

“Ángel de la Guarda”, lienzo de Bartolomé Esteban Murillo (1665). Capilla homónima en la catedral de Sevilla, España.

Hoy celebra la Iglesia la festividad de los ángeles custodios y aunque este tema podría haberlo hecho a la limón con alguien más entendido que yo en psicología, me he atrevido a hacerlo sólo tomando como base los trabajos de monseñor Antonio Piolanti, Rector Magnífico de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma.

En primer lugar recordemos que la existencia de los ángeles es un dogma de fe definido en varias ocasiones: Credo Niceno y Credo Constantinopolitano y más explícitamente, en el IV Concilio Lateranense, cuya doctrina es recuperada por el Concilio Vaticano I.

El elemento más característico de la doctrina bíblica sobre los ángeles, está constituido, sin duda alguna, por su estrecha relación con el género humano. Su mismo nombre en griego (άγγελοι), significa “mensajero” e indica perfectamente que ésta es su misión. Pero, en las Sagradas Escrituras, los ángeles no aparecen sólo como simples mensajeros, sino como verdaderos ayudantes del hombre, que acuden a su rescate cuando éste lo necesita. Algo similar a lo que es un socorrista en una playa o en una piscina.

En la Biblia existen numerosas citas: Dios ordena a los ángeles que custodien al hombre justo durante toda su vida: “Porque Él te encomendó a sus ángeles para que te cuiden en todos tus caminos” (Salmo 90, 11); “El ángel del Señor acampa en torno de sus fieles y los libra” (Salmo 33, 8). Mediante la realización de una serie de milagros, el ángel Rafael protege al joven Tobías (leer el Libro de Tobías) e incluso San Pablo nos dice que los ángeles son espíritus al servicio de Dios, enviados para favorecer nuestra salvación: “¿No son todos ellos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?” (Hebreos, 1, 14).

Asimismo, los Santos Padres resaltan en numerosas ocasiones la misión de los ángeles en la ayudar a los hombres. Dice Orígenes: “También está presente en la predicación eclesiástica, que algunos ángeles de Dios utilizan sus poderes para servirle, conduciendo a los hombres hacia su salvación” (“De Principiis”, 1). Esta misma doctrina es apoyada por San Juan Crisóstomo en su comentario a la Epístola a los Hebreos.

Santo Ángel Custodio de la ciudad de Valencia, lienzo de Juan de Juanes. Museo parroquial de la catedral de Valencia, España.

Santo Ángel Custodio de la ciudad de Valencia, lienzo de Juan de Juanes. Museo parroquial de la catedral de Valencia, España.

Aunque el magisterio de la Iglesia no ha declarado como verdad de fe “que Dios se sirva de los ángeles para conseguir la salvación de los hombres”, sin embargo, en numerosas ocasiones, en los textos litúrgicos se hace mención a esta actividad angélica. Como dice Santo Tomás de Aquino en su “Summa Theologica”, la Providencia ha dispuesto que los hombres seamos guiados por seres que no están sometidos a los cambios propios de una realidad inferior, como es la realidad humana. Los ángeles no sólo acuden esporádicamente en ayuda de los hombres, sino que se puede afirmar que cada hombre tiene a su lado un ángel que lo protege; es lo que llamamos un “ángel custodio” o “un ángel de la guarda”. En el evangelio de Mateo tenemos una prueba: “Mirad, no menospreciéis a uno solo de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre” (Mateo, 18, 10). Por eso, la doctrina comúnmente aceptada admite que todos los hombres, aun los que no lleguen a salvarse, tienen un ángel protector.

Algunos Padres de la Iglesia, como San Basilio, sólo asignaban un ángel custodio a quienes permanecían fieles, pero sin embargo, San Juan Crisóstomo hablaba de la protección de los ángeles a favor de todos los hombres: “Toda alma, desde su nacimiento, tiene un ángel que la cuide”. Incluso siglos más tarde, San Bernardo – sobre quien escribimos el pasado mes – en su obra “De Consideratione” nos habla sobre este tema. La doctrina de los Santos Padres se recoge en la liturgia, estando la oración “Ángel de Dios” beneficiada con multitud de indulgencias: “Ángel de Dios, que eres mi custodio, pues la bondad divina me ha encomendado a ti, ilumíname, guárdame, defiéndeme y gobiérname. Amén”.

Según Santo Tomás, no puede descartarse que el hombre reciba de su ángel una comunicación directa. “Un ser superior puede iluminar a un ser inferior presentándole la verdad según su propia actitud, pero el ángel no puede iluminar al hombre de tal modo que su intelecto no pueda percibir lo inteligible de la verdad desnuda, sino solamente un pensamiento representado de manera sensible” (Doctrina que sobre la “Iluminación” da Santo Tomás al Pseudo-Dionisio). Y lo mismo dice refiriéndose a la voluntad: “El ángel no puede cambiar la inclinación de la voluntad humana; esto sólo pertenece a Dios, en cuanto es causa de la voluntad y de su inclinación al objetivo humano. El ángel no tiene acceso a las facultades espirituales del intelecto humano ni a la voluntad del hombre; sólo Dios puede suscitar un pensamiento en nuestro intelecto o cambiar directamente nuestra voluntad”. Esto lo decía Santo Tomás de Aquino, aunque yo no pienso exactamente igual que él, ya que Dios nos ha dotado de un libre albedrío que siempre respeta, como no puede ser de otra manera. La voluntad del hombre siempre permanece libre para consentir o para resistirse a las tentaciones.

"El Ángel Custodio y Santa Justina encomiendan el alma de un niño a la Virgen", lienzo de Gaetano Gandolfi (1792-93). Colección privada.

“El Ángel Custodio y Santa Justina encomiendan el alma de un niño a la Virgen”, lienzo de Gaetano Gandolfi (1792-93). Colección privada.

Con este lenguaje, que hoy nos parece anticuado como he dicho anteriormente, Santo Tomás afirma que los ángeles actúan en nosotros a través de impresiones sobre “los espíritus y los humores”. Llevando este pensamiento a la manera de expresarnos actualmente, diríamos que Santo Tomás afirma que los ángeles “conmueven el sistema nervioso, actuando sobre nuestro cerebro e, indirectamente, provocando ideas en nuestro intelecto”. El proceso cognoscitivo humano se inicia en los sentidos externos para concluir en el intelecto, por lo que nuestro ángel, actuando sobre nosotros, puede dejar de lado la primera etapa y activar nuestros sentimientos internos directamente y, a través de estos, a nuestro intelecto. Está claro que sobre estas ideas tienen mucho que decir quienes han estudiado psicología.

Por tanto, el ángel custodio ha de iniciar en el hombre que está bajo su protección “un buen sentimiento” que sólo la libre voluntad humana podrá proseguir por sí misma, aunque esta realidad no disminuye la influencia de nuestro ángel sobre cada uno de nosotros. El ángel puede neutralizar las influencias peligrosas, ayudarnos a calmar nuestros instintos e incluso a rechazar las insinuaciones maliciosas a las que podamos vernos sometidos.

Las Sagradas Escrituras hablan también de otras tareas llevadas a cabo por los ángeles, como por ejemplo, ofrecer a Dios nuestras plegarias y nuestros sacrificios (Tobías, 12, 12; Apocalipsis, 5, 8 y 8, 3-4), de las que hacemos mención en el Canon de la Misa: “Supplices te rogamus, omnipotens Deus, iube haec perferri per manus sancti Angeli tui in sublime altare tuum, in conspectu divinae maiestatis tuae; ut quotquot ex hac altaris participatione sacrosanctum Filii tui Corpus et Sanguinem sumpserimus, omni benedictione caelesti et gratia repleamur. Per Christum Dominum nostrum. Amen”.

Las Sagradas Escrituras también nos sugieren la idea de que determinados pueblos y naciones tienen sus ángeles protectores: “El Príncipe del reino de Persia me opuso resistencia durante veintiún días, pero Miguel, uno de los primeros Príncipes, ha venido en mi ayuda. Yo lo dejé allí, junto al Príncipe de los reyes de Persia” (Daniel, 10, 13). Los Santos Padres ven en el “Príncipe del reino de los persas”, al ángel tutelar de aquel pueblo.

"Ángel Custodio", lienzo de Pietro da Cortona (1656). Galleria Nazionale d'Arte Antica, Roma (Italia).

“Ángel Custodio”, lienzo de Pietro da Cortona (1656). Galleria Nazionale d’Arte Antica, Roma (Italia).

Es también comúnmente aceptado que, al igual que los hombres y los pueblos, la Iglesia Universal y las iglesias locales tienen sus ángeles protectores. Es posible extender esta vigilancia o tutela especial a otras realidades particulares e incluso a las sociedades civiles y religiosas, en tanto en cuanto existen valores naturales y sobrenaturales que deben ser protegidos por estos seres celestiales.
Quiero terminar este breve artículo con una oración que nos enseñaron desde niño y que, aunque ahora nos parezca una ñoñería, no por eso dejamos de enseñársela a nuestros hijos: Ángel de mi guarda, dulce compañía. No me desampares ni de noche ni de día. Si me desamparas, ¿qué será de mí? Ángel de mi guarda, ruega a Dios por mí.

Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

26 pensamientos en “Santos ángeles custodios

  1. Muy informativo el Articulo, y llega como caido de cielo en estos tiempos donde la gente le coloca nombres a sus angeles de la guarda, como si fueran sus “mascotas”.
    Dios mio, libranos de tanto error.

    • Con tu dosis de humor ácido estoy de acuerdo contigo, Jhonatan. Hay cada tontería pululando por ahí sobre estos seres sobrenaturales que mejor no redundo porque seguro ya las has oído. No dudo que los ángeles tengan nombre, aunque por datos bíblicos sólo conozcamos los tres de los arcángeles, como reza la Escritura: “¿Porqué me preguntas el nombre? Es Admirable”.

      • ¿¿Que la gente le pone nombre a sus ángeles de la guarda?? (!!!!) Yo eso lo vi en cierta película española muy crítica con cierta prelatura de origen también español, pero pensaba que eran desvaríos del director. Veo que no andaba desencaminado… ¡Cosas veredes, Sancho!

        • Jhonatan,
          Me ha hecho gracia tu comentario, porque para mi, mi perrita Tea es como un angelito que me da compañía y que me alegra muchos momentos del día.
          Pero hablando del tema que hoy nos trae, sabemos que los ángeles son seres reales, sobrenaturales, pero reales y si tienen nombre o no no me atrevería a asegurarlo por mucho que por las Sagradas Escrituras sepamos el nombre de algunos. Me parece acertadísimo el comentario que ha hecho Alejandro, sobre el Libro de los Jueces (13, 18).

  2. Toño:
    En estos días el culto a los ángeles se ha cubierto de superstición, esoterismo y magia, por eso es bueno que el artículo que has publicado recuerde a nuestros lectores la doctrina básica sobre estos seres espirituales.
    Creo que los tiempos en que vivimos son propicios para que la Iglesia fomente nuevamente una sana devoción a los Ángeles custodios, y sobre todo, un verdader culto, con valores evangélicos y espirituales. Hace un tiempo había una torpe costumbre de dejar abierta la puerta de tu casa a ciertas horas para que tu Ángel entrara a tu hogar y que se le tuviera el cuidado de poner flores, vasos con agua y alimentos, para que absorvieran las esencias y se alimentaran. Qué buena es tu recomendación de leer el LIbro de Tobías, que nos da una idea clara sobre el mundo angelical.
    No se hasta que cierto punto se resucite la devoción a los Santos Ángeles Custodios Regionales. Recuerdo que cuando era niño le{ia los misales que nos ven{ian de por allá de la Madre Patria y el 1 de octubre se recordaba al Santo Ángel Custodio de España, fecha en que en algunos calendarios de México se recordaba al Santo Ángel Custodio de México. Este pensamiento me vino al ver la pintura que representa al Ángel Guardián de Valencia. Por acá en México supe de un moviemiento que trataba de recuperar el culto al Guardián de México distribuyendo una estampa con una foto de su imagen que se venera en la Catedral Primada.
    Y bien dices, yo he leído algo de angelología y es cierto, personas, ministerios, localidades, y organizaciones humanas tienen su Ängel Tutelar. Incluso, he leido que un Papa tiene dos Ángeles Custodios, el primero que tiene desde su nacimiento y el segundo por su propio ministerio.
    He leido un buen libro sobre los Ángeles y los santos y recuerdo dos casos que me llamaron la atención; Se dice que San Pedro Canisio SJ, al entrar a cada ciuidad, saludaba con una oración al santo Ángel cuistodio local y otro caso, que San Josemaría Escriva, al caminar por la calle, por educación le daba el lado de la acera a su Ängel y cuando entraba a un lugar, siempre hacía que su Ángel guardian entrasra primero.
    Termino agradeciendote esa oración final al Ángel de la Guarda.

    • Humberto,
      Si es cierto que, aunque no sea de las cosas más perentorias que tiene la Iglesia, sería bueno que se planteara el hacer una mejor catequización sobre la realidad de los ángeles como compañeros-protectores nuestros, ya que por lo que veo, supersticiones las hay “a porrillo”, quizás más por vuestras tierras que por estas. El ejemplo que pones de abrirle las puertas y ponerles flores y alimentos, demuestra hasta qué punto las cosas son así, aunque parece que hay costumbres aun más erráticas.

      Me ha hecho gracia lo que dices de que existía la creencia de que los ángeles habían llegado a tu tierra procedentes de la Madre Patria. ¡Pues ya se podían haber quedado aquí unos cuantos porque tal y cómo nos van las cosas, falta nos hacen!, jaja.

      ¿Qué el Papa tiene dos ángeles custodios? Pues Francisco necesita toda una legión, porque con los proyectos que tiene in mente para cambiar algunas cosas en la Iglesia, los demonios con dos patas pululan a miles alrededor suyo y, como puedan, son hasta capaces de acabar con él. Quiera Dios, nuestro Señor, proteger de manera muy especial al Santo Padre, porque la Iglesia y el mundo necesitan perentoriamente de él y de sus proyectos, que estoy seguro, son los proyectos del mismísimo Cristo.

  3. Es un artículo muy completo, amigo Toño. Desde el principio el hombre se ha sentido atraído por las fuerzas de la naturaleza y les ha rendido homenaje. Y el pueblo judío no fue la excepción. Todo fenómeno natural, común o extraordinario, la enfermedad o la abundancia, se le atribuía al Ángel del Señor, esa entidad sin nombre que en realidad es Dios, incluso que tal pueblo fuera exterminado con la plaga o los israelitas triunfaran sobre sus enemigos, hasta que fueron diversificando las funciones de estos para hacerlos portadores de señales y castigos.

    Como bien dices, Tomás de Aquino habló según su época. Hoy hablaríamos del sistema nervioso y de la neurología que está detrás de los procesos cognitivos y conductuales,del pensamiento y los sentimientos, incluso para nuestra época sigue siendo un proceso complejo y asombroso. Concuerdo contigo en que la voluntad del hombre, como don de Dios, Dios mismo la respeta y no dejaría que nadie la violentase sin permiso nuestro. O sea, quiere que seamos responsables de nuestras decisiones y asumamos la responsabilidad de las mismas, sin culparlo a él o al diablo.

    Hace poco leí en un artículo de Xabier Pikaza sobre la fiesta de los tres arcángeles, que los ángeles de las naciones paganas serían, para los judíos, demonios. Sólo los ángeles que protegen a Israel serían verdaderos. Quizás eso explica el enfrentamiento entre el misterioso ser que vio Daniel y Miguel arcángel contra el ángel de Persia. ¿Colega contra colega? Claro que no.

    A veces me pregunto para qué los ángeles. Dios no los necesita para saber de nosotros. Sé de casos de familias muy religiosas que inducen a sus hijos pequeños a la obediencia en el comer, actuar y decir, etc. con estas advertencias: “tu angelito te está viendo y se pone triste si no haces lo que te digo” o “si te paras de la mesa, tu angelito se enojará”… Menudas tonterías. Si los ángeles existen, que no lo pongo en duda, es para cumplir funciones más allá de la mera materia aunque Dios les permita actuar en este plano. Si a los niños se les enseñara a ver a Dios como un amigo íntimo y no como un anciano de inimaginable altura que mira de arriba abajo al mundo con seriedad, otra historia sería. De devociones absurdas y santos amargados, líbranos, Señor.

    ¡Dios nos ama tanto que nos hizo poco inferiores a los ángeles para que nos hiciéramos como Él, algún día, por medio de su Hijo Jesús!

    • Alejandro,
      Cuando al principio del artículo digo que este debería haberlo hecho “a la limón” con alguien que supiera de psicología, estaba pensando en ti, porque al llegar al pensamiento de Santo Tomás de Aquino y quererlo traducir a nuestra realidad actual, no solo en cuanto a la concepción de las cosas, sino también en la manera de expresarlas, un psicólogo sabe hacerlo mejor que yo, ya que “lo mío” son las piedras.

      Sobre el tema del libre albedrío, la doctrina de la Iglesia es muy clara y yo también lo tengo muy claro. Lo diré de una manera un poco brusca: Dios ha querido crearnos de tal manera, tal y como somos, con nuestros defectos y virtudes, que aunque quisiera, Él no puede impedir que nosotros elijamos libremente, ya sea para bien, ya sea para mal. Dios no tiene esa libertad porque Él mismo no ha querido tenerla desde toda la eternidad. Somos libres, nos ha creado libres y solo podemos recibir consejos – buenos o malos – pero las decisiones, son nuestras y solo nuestras.

      Coincido contigo en la interpretación de la Biblia en cuanto a que los ángeles buenos eran los protectores de Israel y los ángeles caídos eran los protectores de otros pueblos. Yo se que hoy en día no lo interpretamos así, porque el pueblo de Dios es todo el género humano, con su diversidad de lenguas, razas, religiones, etc.

  4. Antonio como siempre se trata de un articulo sumamente informativo e interesante en estos tiempo en que la angelología casi se vuelve una ciencia esoterica de la new age viene como agua caída del cielo un artículo como este que enseña aunque a grandes rasgos que nos dice realmente la Biblia y los Santos Padres sobre los Santos Angeles, algo curioso es que la oración que pones al final aunque en muchos sitios se reza por lo general la conclusión eh escuchado varias, algunas hasta se menciona a la Sagrada Familia. Por otro lado me has aclarado una duda que siemrpe tuve acerca de los angeles custodios de las naciones pues muchas veces vi pinturas de angeles custodios de algun país o ciudad y no sabía si realmente era posible o solo era imaginación de los artistas, muchas gracias.

    • André,
      La oración que he puesto al final me la enseñaron de pequeño y aunque hoy, ya siendo setentón me puede parecer ñoña, no dejo de comprender que es al menos bonito, hablarle a los niños más de estas cosas que de cuentos de brujas y de cocos.

      Es tradición el reconocer que todos los colectivos – “al menos los buenos”, jaja – tienen un ángel protector y en ese sentido se acepta que las naciones también los tienen, aunque casi nunca se nota su influencia sobre las decisiones de quienes las gobiernan. Por desgracia, en este mundo, Dios sigue siendo el dinero.

  5. Los queridos ángeles de la guarda… desde niñas, mi madre nos enseñaba a mi hermana y a mí a rezarles; ella sigue rezándoles (al suyo y especialmente a los nuestros) porque es muy devota de ellos y cree que nos protegen.

    Yo no quisiera intencionadamente ponerlo en duda, pero tengo que admitir, por más que duela, que me cuesta muchísimo creer en la existencia de los ángeles custodio cuando veo tantos niños explotados y maltratados en el mundo; tantas niñas violadas y esclavizadas en redes de prostitución, tantas criaturas convertidas en soldado y en criminales y asesinos cuando todavía no son adultos, expuestos al hambre, la miseria, la pobreza, la drogadicción… desde luego, es muy pueril gritar: “¡Pero dónde están sus ángeles custodios!”, porque supondría “cargarle el muerto” a los ángeles cuando en realidad, quienes tienen la solución a ese problema somos los seres humanos (¡los mismos que los provocamos!)… pero aún así, a una le cuesta creer en angelitos protectores cuando ve los rostros desgarrados de esos otros ángeles de la tierra, símbolo de la inocencia perdida.

    No sé, no pretendo ofender a nadie ni mucho menos negar la existencia de los ángeles, pero no acabo de entender cuál es el plan divino en todo esto ni si son algo más que pura mitología hebraica y bellísimas figuras que decoran nuestros templos, cementerios y demás magníficas obras de arte. Dios lo sabrá.

    • Ana Maria,
      ¿Qué puedo decir para rebatirte tu denuncia sobre la serie de calamidades que están soportando tantos millones de seres humanos? ¿Dónde coño están sus ángeles protectores? Para nosotros, eso nunca tendrá ni explicación, ni comprensión ni mucho menos, justificación. Bien es verdad que Dios al crear la naturaleza le aportó las leyes físicas, astronómicas, geológicas…., que la rigen y también es verdad que cuando creó al hombre, le dio el libre albedrío. ¿Puede ser esa la explicación?
      Yo pienso que Dios “sufre” por sus hijos tanto o más que nosotros y que probablemente no puede evitar las consecuencias de nuestras maldades personales y colectivas, pero en el fondo, ni siquiera ese pensamiento me convence del todo. Cuantas veces decimos: Dios mío ¿por qué permites esto? Y jamás lo podremos comprender.

      Una cosa tengo clarísima: el plan divino consiste en nuestra salvación porque nos ama, a todos, como una madre ama a sus hijos. Por eso, la expresión de que Dios es Padre y Madre, a mi me agrada tanto. Y tanto nos amó, que nos mandó a su Hijo Unigénito para que pagara por nosotros.
      Y sin quitarle ni un ápice a todo lo que de mitología pueda tener la Biblia (un conjunto de libros escritos por muchas manos y en diversos momentos con sus correspondientes condicionantes), pienso que los ángeles existen, y no porque sea un dogma, sino porque el mismo Cristo nos lo ha contado. Y eso es Palabra de Dios.

      • “Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial”. (Mt 18, 5-10). Él lo dijo, yo nunca cuestionaré la palabra de Cristo. Los ángeles existen y ven el rostro de Dios, pero también estarán llorando lágrimas de sangre por sus protegidos a los que, parece, no pueden salvar de las miserias de este mundo.

        • ¿Qué te digo? Incomprensible y, por desgracia, inevitable mientras el orden/desorden mundial esté como está y el mundo diga dividido en otros mundos de ricos y pobres.
          Y ya no solo entre continentes, sino dentro de un mismo país y una misma región. Que en estos momentos, en los que la mayoría se empobrece más y más y una minoría se enriquece más y más, solo nos merecemos que cayera sobre nosotros “la lluvia de azufre que cayó sobre Sodoma y Gomorra”. Posiblemente, la solución esté en la conversión y el compromiso personal de cada uno de nosotros, pero no para hacer caridad, sino para hacer justicia.

  6. Dear Antonio,
    this is a very beautiful excurs in the knowledge about the angels. I would like to ask you tell me, if there is any idea about the hierarchies of angels in the Catholic Church. The Eastern believers follow the 3X3 hierarchy as presented by Dionysius Pseudo-Areopagita, 1. Seraphim, Cherubim,Thrones 2. Lordships, Strongholds and Powers; 3. Principalities, Archangels and simple Angels.
    the second question might be: what happens with the angels whose countries are dissoluted or united with other countries, with those whose brotherhoods and institutions dissappear? Do they become another mission from God? Or they still protect a region, a population, a nation?

    • Mitrut,
      La doctrina de la Iglesia Católica con respecto a las jerarquías de los ángeles es exactamente igual que la de la Iglesia Ortodoxa. Exactamente igual.
      ¿Qué pasa cuando una nación se disgrega? ¿Había un ángel para Yugoslavia? ¿Y ahora hay uno para Serbia, otro para Macedonia, otro para Bosnia, otro para Montenegro, otro para Croacia…? Yo creo que el ejército celestial es tan amplio que Dios tiene protectores para todos, unidos o disgregados y la misión que Dios les tiene encomendada es la misma: que nos protejan y ayuden, si es que nosotros nos dejamos, no solo a nivel personal, sino también a nivel colectivo.

  7. Bueno, aunque en alguno de los comentarios he visto alguna opinión que me parece, por decirlo suave, poco afortunada, me limitaré a comentar sólo una cosilla sobre el artículo. No quiero entrar en más debates, pues lo fundamental me parece lo siguiente:

    Al contrario de lo que ahí se dice, SÍ es verdad de fe por parte de la Iglesia, por lo que es fe católica creer en los ángeles custodios, y no creer en ellos no es fe católica. Mejor que yo lo explica el texto de referencia fundamental que es el Catecismo, del número 328 en adelante. Vale la pena leerlo, se encuentra en internet:

    http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p1s2c1p5_sp.html#I Los ángeles

    A lo mejor algunos de los errores que suelen tenerse son precisamente por haber adquirido una idea de los ángeles que no corresponden con lo que son.

    Es muy interesante también leer de vez en cuando la Humani generis, encíclica de Pío XII que ahí se menciona en esos párrafos del Catecismo, en la que hace un repaso que nos vienen bien a todos.

    De acuerdo en absoluto con Jhonatan. Los ángeles no son mascotas.

    • Gracias por el enlace, David, muy bueno y muy adecuado, cuya lectura recomiendo. Si te referías a mí en cuanto a opiniones desafortunadas, insistir una vez más en que no niego en ningún momento la existencia de los ángeles, como he dicho claramente; sino que cuestiono el que sean unos “guardaespaldas” en el sentido estricto de la palabra, porque eso, como tal, no lo percibimos en el mundo actual ni creo que se haya percibido nunca, salvo en las Sagradas Escrituras, que tampoco cuestiono. Será lo que tú dices: que no son lo que creemos que son y que erróneamente nos han transmitido las devociones ñoñas y sin mucha fundamentación.

    • David,
      Muchas gracias por tu aportación y por el enlace.
      No se si me he explicado bien, pero al principio del artículo he dejado bien claro que la existencia de los ángeles es para nosotros, dogma de fé, proclamado en los credos niceno y constantinopolitano y más explicitamente, en el IV Concilio Lateranente. Para mi está claro, aunque parece que tu no me has entendido bien o no he sabido explicarme suficientemente.

  8. A ver, he repasado lo que hemos escrito y creo que ha habido un malentendido (y creo que por mi culpa al no extenderme en la explicación). Lo que yo me refiero es al 6º párrafo, no al primero. Es verdad de fe eclesial la existencia de los ángeles como mensajeros de salvación y por tanto son necesarios para la salvación del género humano (catecismo, 331), y no lo que en ese párrafo del artículo parece decirse, que es lo contrario. Por ejemplo, si no hubiera ángeles no habría habido ni anuncio de la Encarnación (Lc 1, 26), ni de la misma resurrección (Lc 24, 23 y otros). Y a su vez los apóstoles no hubieran anunciado la resurrección de Cristo al mundo. O sea, sin ángeles no hubiera habido salvación.

    Existencia y necesidad de ellos para la salvación son verdades de fe eclesiales

    • Me da la impresión, amigo David, de que quieres decir que todo lo que dice el catecismo es dogma de fe y tu sabes de sobras que eso no es cierto. Los dogmas están recopilados en el Credo y en las expresas declaraciones dogmáticas de algunos concilios o pontifices, como puede ser por ejemplo, el tema de la Inmaculada Concepción, mientras que el catecismo es algo mucho más amplio que trata sobre la doctrina de la Iglesia y no toda la doctrina es dogma de fe. ¿El celibato es dogma de fe?, ¿La ordenación de mujeres es dogma de fe?, ¿El uso de anticonceptivos es dogma de fe?…….

      Dices que si no hubiera ángeles no habría habido anuncio de la Encarnación, pero ¿habría habido Encarnación? Yo creo que, con o sin anuncio, si que habria habido Encarnación, que es lo trascendental.
      Si no hubiera ángeles no habría anuncio de la Resurrección, pero ¿Cristo habría Resucitado? Pues yo creo que si, que Cristo resucitó con anuncio o sin anuncio.
      ¿No te parece que estamos rizando el rizo?

  9. Te felicito por tu artículo Antonio

    Creo firmemente que en América no haría nada malo en re catequizar a los fieles con el tema de los ángeles, porque cada idea tiene la gente hoy en día al respecto de ellos que deja mucho que hablar de nuestros pastores.

    Se me viene a la mente Santa Gemma Galgani quien decía haber visto mucho tiempo su ángel custodio, es más hasta llegó ver el ángel de San Gabriel de la Dolorosa, si mal no recuerdo, la propia santa muchas veces no quería ni ver a su ángel custodio ya que se cargaba una cara de pocos amigos jajaja.

    Lo que decía Ana María con respecto de niños explotados y demás situaciones a veces pienso en lo mismo ¿Dónde están los ángeles? pero antes de esto me pregunto ¿dónde está la acción del hombre? que es imagen de Dios y a quien vemos en vez de referirnos a alguien que no vemos, que muchas veces ni pensamos en ellos y que mas sin embargo están con nosotros, creo que por lo menos hay que pensar en aquellos que como de niños nos decían: “nos hablan de un lado y del otro lado los demonios”. Creo y afirmo que el hombre puede y debe hacer ante todo siempre la iniciativa en acabar con la tiranía. Recuerdo las palabras del anterior papa “La oración no resuelve los problemas, pero da alguna luz ante las cosas” algo así llegó a expresar. Pues lo mismo digo con respecto de los ángeles, no resolverán los problemas.

    • Emmanuel,
      Algunos de los que han afirmado que veían a su ángel de la guarda, ¿no sería porque deliraba por, por ejemplo, falta de alimentos debido a tantos ayunos? Yo, de las visiones, me creo la mitad, de la mitad, de la mitad,…..
      Creo que los ángeles existen y que nos acompañan para que hagamos el bien, pero de ahí a verlos, saber sus nombres, cuantos tenemos cada uno, etc., me parece solemnes tonterías.
      Y sobre lo último que dices: es necesario predicar menos, pero bien y dar mucho más trigo del que se da.

      • jajajajajaja

        Algo así fue mi tio sacerdote que cuando la gente llevaba a sus hijos que porque vieron al diablo o una cabeza de fuego en un arroyo les daba 200 pesos para que les preparara un buen caldo de pollo y verduras jajaja que porque tenían desnutrición.

        Me imaginé que me dirías algo semejante.

  10. Muchas gracias Antonio. Ya se ha expuesto aquí mucho delo que se puede decir de estos personajes misteriosos que forman parte de nuestra niñez en nuestras oraciones y que tienen tantos aspectos que a mí me hacen dudar. Sobre todo porque han sido propicios para ser tomados por dicharacheros y mercachifles para ahondar en las supersticiones humanas y eso les ha puesto en un brete. No seré yo quien dude de su existencia pero ya comentó Ana María que ante tanto niño desvalido la existentencia de sus protectores nos deja atónitos por su ausencia… me alegra además especialmente que nos muestres un lienzo valenciano pues el angel custodio es el segundo patrón de nuestra ciudad y tiene un bello lienzo en la entrada de nuestra iglesia del Patriarca. Adjunto su maravilloso Gozo http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2010/11/gozos-al-glorioso-angel-de-la-guarda.html

    • Te contesto a lo del lienzo, mi querido amigo. Normalmente, cuando hago un artículo elijo yo las fotos, pero en temas como este, me dejo aconsejar por quién se que sabe mas que yo en cuestiones de arte. Y no te extrañe que el detalle sea un guiño hacia ti.

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