San Clemente I, papa y mártir

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Fresco de San Clemente, papa y mártir.

Fresco de San Clemente, papa y mártir.

El Papado como institución se ha desarrollado y transformado a lo largo de la historia. Ha conocido momentos de esplendor así como episodios realmente vergonzosos. Sin embargo, su fuerza y autoridad no proviene de sí mismo sino de quien le ha dado la potestad: Jesucristo, el Hijo de Dios, quien trasmitió a Pedro, el jefe de los apóstoles el poder de las llaves que abren y cierran las puertas de la gracia de Dios para con los hombres.

La misión de apacentar a las ovejas y de confirmar en la fe a sus hermanos, son los ejes del ministerio petrino que se ha trasmitido de generación en generación a un hombre que se convierte en el sucesor de San Pedro como Obispo de Roma. Como Pedro fue el líder de los apóstoles, su sucesor es el primero entre los Obispos, cuya misión es, como lo refería San Ignacio de Antioquía, la de presidir a las Iglesias, en la caridad: la Iglesia de Roma, preside “en la capital del territorio de los romanos” y está “puesta a la cabeza de la Caridad”. (Carta a los Romanos).

Esto viene como introducción a este tema para entender la figura del tercer sucesor del pescador de Galilea y cuarto Papa, Clemente de Roma o igualmente conocido como Clemente Romano o San Clemente I, Papa y Mártir. Este hombre es uno de los más ilustres y venerados en la antigüedad cristiana. Recordado por Eusebio, venerado por Ireneo de Lyon, mencionado por Orígenes, evocado por Clemente de Alejandría, y también, referido por San Basilio Magno, San Cirilo de Jerusalén, San Epifanio, Tertuliano, San Jerónimo y San Agustín por sólo mencionar a los más ilustres.

Biografía
Pese a tan singular veneración, es de reconocer que son pocas las noticias verídicas sobre su vida. Se ha conjeturado que pudo ser un liberto o hijo de un liberto pues eso explicaría en su epístola su profunda adhesión de las autoridades del imperio. Más estrecha y segura es la relación que tuvo con los Apóstoles Pedro y Pablo, columnas de la Iglesia y fundadores de un nuevo imperio en el orden de la caridad. Orígenes parece ser el primero en iniciar la tradición que hace compañero y colaborador de San Pablo en Filipos. Se ha llegado a pensar, por ello, que la mención que hace Pablo en la carta a los fieles de esa Iglesia, es una referencia directa a él: “Juntamente con Clemente y mis demás colaboradores, cuyos nombres están en el libro de la vida” (Fil 4, 3).

San Clemente adora a la Santísima Trinidad. Lienzo de Giovanni Battista Tiepolo.

San Clemente adora a la Santísima Trinidad. Lienzo de Giovanni Battista Tiepolo.

Modernos críticos como Duchesne y Ligthfoot lo consideran poco probable, basándose en que San Ireneo hace referencia de San Lino en la carta de Pablo a Timoteo, pero nada dice al respecto de lo anterior siendo que nada de ello refiere a pesar de haber estado en Roma y si hubiera tenido esa noticia, tal vez la hubiera comentado. Se cree, en opinión de Eusebio y San Jerónimo, que San Clemente tiene una relación estrecha con la epístola a los Hebreos. Si el autor de este libro siempre ha sido debatido, es aun más difícil discernir si nuestro Santo fue el autor o interprete de la misma.

Saliendo del terreno de las conjeturas, podremos decir con toda seguridad que fue testigo directo de la persecución de Nerón en el año 64, desencadenada a raíz del incendio de Roma y que cebó en los cristianos todo el odio y rencor del pueblo para distraer la atención del verdadero autor de esa tragedia, falleciendo los principales pastores de esa comunidad uno al comienzo de la persecución y el otro al final de la misma. Hay que situar la muerte de Pedro en el año 64 y la de Pablo en el 67. Un eco de estos días se podrá leer en los capítulos V y VI de la carta de San Clemente.

El testimonio de la tradición es unánime cuando se refiere a que Clemente está a la cabeza de la Iglesia de Roma en el año 95, durante la persecución de Domiciano. Y hay que sujetarnos al testimonio de San Ireneo, quien como ya se mencionó, lo refiere como tercer sucesor de Pedro, según esta lista: Pedro y Pablo, Lino, Anencleto (Anacleto) o Cleto y Clemente. El anuario pontificio del año 2000 refiere su pontificado del año 88 al 97-100. Es oportuno referir una tradición que dice que Clemente sucedió a Pedro como Apóstol y Lino y Cleto como Obispos, o que San Lino es ordenado Obispo por San Pablo y San Clemente por San Pedro. Juegos de fantasías cuando no hay otra cosa que hacer. San Epifanio agrega otra versión: Clemente, Obispo ya de Roma, cede su puesto a Lino por bien de la paz, recuperando su lugar, tras la muerte de Lino y Cleto.

Así habría practicado un consejo que da a los sediciosos en su epístola: “¿Quien hay entre vosotros generoso? ¿Quién de entrañas de compasión? ¿Quién lleno de caridad? pues ese tal diga: “Si por mí es esta escisión y contienda y banderías, yo me retiro y me iré a donde queráis. Dispuesto estoy a hacer lo que me mande la comunidad. Sólo quiero que el rebaño de Jesucristo permanezca en paz con sus ancianos constituidos” (LIV, 1-2). Mas es probable que fuera este mismo texto el que originó la anterior leyenda de la retirada de Clemente de un puesto ocupado de manera legítima. Pero volviendo a un punto concreto, es el de tratar de esclarecer su martirio, cuya referencia no es anterior al s.IV.

Martirio del Santo papa, arrojado al mar con un ancla al cuello.

Martirio del Santo papa, arrojado al mar con un ancla al cuello.

El primer referente de su martirio lo da la “Depositio Martyrum” en el año 336, fijando su “dies Natalis” el 9 de noviembre. De Rossi, un gran arqueólogo cristiano, descubrió y reconstruyó una inscripción del tiempo del Papa San Siricio (384-399) en el que se atestigua su martirio. En el año 400 se añade el testimonio de Rufino y en el 417 del Papa San Zósimo. Por mártir le venera el concilio de Vaison en el año 442. Y las actas griegas del siglo IV, (aunque novelescas) refieren sobre su destierro al Quersoneso Taurico por orden de Trajano y los prodigios ahí sucedidos; esto supone que entre los siglos IV y V es unánime la aceptación de su martirio. La tradición está firmemente asentada, pero son muchos los años los que hay entre el año 100, como señalado el de su muerte, en el que se supone que con quién sabe cuántos años a la espalda, este Papa emprende el camino al destierro y el martirio.

Todos los historiadores se basan en negar el martirio de Clemente por razón de que Ireneo, Eusebio y Jerónimo no lo refieren. El testimonio del obispo de Lyon no sólo calla el hecho, sino que al poner de relieve el martirio de San Telésforo, deja suponer que ninguno de sus predecesores de Lino a Sixto padeció martirio a causa de la Fe.

Martirio
Hay que tomar como referencia obligada para dar noticia de su condena, destierro y muerte la “Passio Clementis” y el “Liber Pontificalis”, así como sus actas tardías, todas estas fuentes plagadas de eventos imaginarios. En resumen ésta es la historia: el emperador Trajano lo desterró al Quersoneso, actual península de Crimea, a causa, según se refiere, de una sedición popular, condenado a trabajos forzados (picar piedras en las canteras de mármol) junto a unos dos mil cristianos desterrados como él. Allí pudo convertir y bautizar a muchos paganos y obrar milagros a favor de los obreros cristianos esclavizados: como la fuente de agua potable más cercana se hallaba a 10 km. de distancia, el Santo logró con su oración que pareciera un manantial de agua cristalina.

Cristianos ortodoxos rezando en el supuesto lugar del martirio del Santo.

Cristianos ortodoxos rezando en el supuesto lugar del martirio del Santo.

En ese lugar, con materiales del bosque y piedras de templos paganos abandonados, los cristianos construyeron iglesias. Al llegar al emperador estas noticias de una comunidad creciente en ese lugar de castigo, dispuso dar la amnistía a los cristianos, pero exigía a Clemente la orden de sacrificar a los dioses, a lo que el Pontífice se negó. El juez ordenó que se le arrojara en medio del Mar Negro, atado al cuello por una soga a un ancla, para que su cuerpo no fuera recuperado y así no se pudieran venerar sus reliquias. La leyenda continúa refiriendo que un ángel construyó un mausoleo en el fondo de las aguas, y cuya tumba cada año, se emergía al abrirse el mar y que podía ser venerada con facilidad por los fieles. Desatada la fantasía, se añade que una madre olvidó allí a su hijo, pero lo encontró al año siguiente sano y salvo.

En todo caso, la ausencia en Roma de un sepulcro viene a confirmar el martirio, porque la Basílica construida en la urbe fue edificada al parecer sobre lo que fue su casa. El ancla de su iconografía, más bien representa la firmeza de la fe y la seguridad de la unidad, de la que San Clemente fue campeón insigne con su enérgica defensa de la una y de la otra, expresando así la primacía de la Sede Romana y expresando la voz de su magisterio supremo.

Culto
Los Santos Cirilo y Metodio se encargaron de trasladar lo que el primero de ellos consideró como sus reliquias, pues mientras evangelizaban en Crimea a los jázaros hizo excavar un lugar lleno de huesos, encontrando un esqueleto unido a un ancla y lo identificó como los restos del Santo Papa. La traslación se hizo en el año 860, llegando a la ciudad eterna con una solemne bienvenida y siendo colocadas sus reliquias debajo del altar de la Basílica a él dedicada, entre el Monte Celio y el Monte Esquilino.

Cuando el Beato Papa Pablo VI consagró la Basílica de Santa Sofía para la veneración de los ucranianos, portó consigo reliquias del Santo, que se veneran dentro del iconostasio. Reliquias de él hay disgregadas en diversos lugares. Su nombre esta incluido en el Canon Romano de la santa Misa y su celebración litúrgica en el Calendario General tiene la categoría de memoria opcional.

Relicario del Santo en Sebastopol, Ucrania.

Relicario del Santo en Sebastopol, Ucrania.

Padre Apostólico
Como Padres Apostólicos se conoce a una serie de escritores de la primera época del cristianismo, los cuales trataron o se da por hecho que convivieron por un tiempo con los Apóstoles. La denominación se remonta al Patrólogo J.B. Cotelier, quien incluye en esta lista a San Bernabé Apóstol, compañero de San Pablo, inmediatamente luego, el Obispo de Roma: Clemente, que según el testimonio de Eusebio, convivió con San Pedro y San Pablo, San Hermas, San Ignacio de Antioquía y San Ireneo. Hacia 1765 A. Gallandi, agrega a San Papías de Hierápolis.

Si bien actualmente no se puede afirmar que estos hombres conocieron y trataron en vida a los Apóstoles, vale la pena conservar este apelativo, pues en general, sus escritos trasmiten un eco vivo de la predicación y la doctrina de los discípulos del Señor, y más exactamente como refiere la Didajé, otro escrito de autor desconocido, pero también incluido en las obras de estos hombres: de la doctrina del Señor a los mismos Apóstoles.

La Epístola a los Corintios
Hacia el año 96 se remonta el documento Papal más antiguo del que se tenga registro. Luego del Nuevo Testamento y en particular de las Cartas de San Pedro, esta pieza es la primera de muchas obras de la literatura cristiana, la cual hace constar, la situación y época del autor. Esta carta, llamada como la primera Epifanía del Primado Romano, en un tiempo fue considerado libro inspirado e incluido en las lecturas de las celebraciones dominicales.

Redactada en griego, está dirigida a la comunidad cristiana de Corinto, evangelizada por Pablo años atrás y de quien recibió dos epístolas. No dice quién la escribe, sólo menciona el nombre de sus portadores: Claudio Efebo, Velerio y Fortunato. Un análisis interno induce a sostener con certeza, que en ese tiempo San Clemente estaba a la cabeza de la Iglesia de Roma y es atribuible con toda seguridad que esta comunidad bajo su guía, haya dirigido una carta a la otra cuando tenía precisamente el liderazgo de este Santo. Así lo considera Eusebio, que la califica universalmente admitida, larga y admirable; igual Orígenes y otros escritores eclesiásticos. La razón de esta carta es por una escisión, porque unos fieles no querían someterse a la autoridad de los legítimos pastores. Ya quedaba el antecedente de como San Pablo tuvo antes que convocarlos para cerrar filas y fortalecer la disciplina.

Sepulcro del Santo en el altar de la confessio de su Basílica en Roma (Italia).

Sepulcro del Santo en el altar de la confessio de su Basílica en Roma (Italia).

La carta refleja a un autor que conoce las Sagradas Escrituras, experto en el espíritu de oración; en ella se encuentran prudentes recomendaciones, sabios consejos y fina espiritualidad. Se recomienda orar por el imperio y el emperador, indicando los nobles sentimientos del primitivo cristianismo en lo tocante a la autoridad de los gobernantes; importancia tiene su referencia sobres las vicisitudes y persecuciones por las que pasó esa Iglesia y sus principales víctimas: San Pedro, San Pablo y los Santos Protomártires de la Iglesia Romana. En el caso del Apóstol de los Gentiles es interesante conocer las referencias sobre las vicisitudes que padeció en sus persecuciones.

Teológicamente abundan temas sobre la Palabra de Dios y la doctrina sagrada, la jerarquía, la disciplina, la sagrada liturgia. San Clemente afirma en algunos puntos la doctrina sobre la Trinidad, la generación eterna del Hijo y la divinidad del Espíritu Santo. Esta carta es un valioso documento por todas las directrices antes mencionadas y es muy recomendable su lectura para darse una idea de cómo era la época paleocristiana.

Este Santo Pontífice tuvo un fecundo y enorme ministerio así como su magisterio; tan grande es su fama que se le atribuyeron otras obras que nada tienen que ver con él: la segunda carta de San Clemente, las dos cartas a las vírgenes y las Pseudo Clementinas, más bien tipo novela, que traen a colación la leyenda sobre su destierro y martirio, así como otros documentos sencillos. A pesar de ello, San Clemente I mantiene en su figura destellos apostólicos y luz propia, como protagonista de los primeros siglos patrísticos de la Iglesia.

Imagen del Santo venerado la catedral de Guadalajara (México), obra de Mariano Perusquía.

Imagen del Santo venerado en la catedral de Guadalajara (México), obra de Mariano Perusquía.

Patrono secundario de Guadalajara
Conviene recordar que el principal patrono de la ciudad de Guadalajara, Jalisco, es San Miguel Arcángel. Patronos Secundarios de esta ciudad son precisamente San Clemente I Papa y Mártir, San Martín de Tours, conocido popularmente como San Martín Caballero, San Sebastián mártir y Nuestra Señora de la Soledad.

El culto a San Clemente en Guadalajara es inmemorial. Tanto que no se puede rastrear sus orígenes. El libro Nº 3 de acuerdos del Cabildo Eclesiástico de Guadalajara refiere que el 18 de agosto de 1592 se hizo la elección y sorteo de un Santo Patrono contra rayos, animales ponzoñosos y temblores, recayendo el patronato sobre el Santo Papa, acordándose solemnizar cada año el 23 de noviembre, fecha de su fiesta.

En la catedral tapatía tiene dedicado un altar, el segundo de la nave norte de fuera hacia dentro. La imagen que lo representa es del gran escultor Mariano Perusquía. Hay una reliquia ósea de este Santo en el tesoro catedralicio, la que fue donada a la ciudad en el año de 1624. Se refiere que es un hueso de la pierna, aunque por el tamaño del mismo, bien pudiera ser o un fragmento u otro hueso más pequeño. Lleva una leyenda adherida que dice “tu güeso San Clemente”. La mencionada reliquia fue donada al convento de Santo Domingo, (donde hoy se levanta el templo de San José de Gracia) donde se le erigió una capilla en su iglesia para su pública veneración. En el año de 1836 pasó a la Catedral, en un intento para restaurar su culto ya disminuido. Varias fuentes la consideraban perdida, como resultado de las guerras por las que ha pasado el país, pero la realidad es que está guardada en la sacristía del la Catedral.

También una de las campanas de la Catedral lleva su nombre y aunque su devoción ha mermado considerablemente, el cabildo catedralicio le celebra los oficios litúrgicos propios de su fiesta. Salvo que el 23 de Noviembre caiga en domingo, es costumbre que el Jubileo Circular del Santísimo Sacramento se realice unido a su fiesta.

Humberto

Bibliografía:
– MARTÍNEZ PUCHE, José A. Nuevo Año Cristiano, Noviembre, EDIBESA, Madrid, pp.404-413.
– PALACIO Fr. Luis del R. OFM. La Catedral de Guadalajara, Artes Gráficas, Guadalajara, Jalisco, 1948, pp. 84-85.
– RUIZ BUENO Daniel. Padres Apostólicos, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid MCMLXXXV, pp. 101-175.

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16 pensamientos en “San Clemente I, papa y mártir

  1. Gracias Humberto por este magnifico y documentado articulo que nos presentas del Santo Papa Clemente I.
    De los primeros Papas, probablemente sea del que mas e leído, por la polémica de sus muchos escritos considerados apócrifos, excepto la primera carta a los Corintios de la que nos hablas.
    Te agradezco que hayas aclarado el tema de sus Reliquias, muchas fuentes hablan de sus reliquias como perdidas o fraccionadas y dispersas en muchos países.Sobre las reliquias que el Papa Pablo VI llevo para la consagración de la Basílica de Santa Sofía, no tenia conocimiento de ellas, si hay fotos de ese momento me gustaría verlas.Y una duda que siempre he tenido es ¿ si conserva como reliquia el ancla que se utilizo en el martirio?
    La leyenda de la fuente que brotó en la cantera donde trabaja forzosamente es muy bonita, también aparece en las biografías de muchos Santos/as de la antigüedad.

    • David, gracias por haber leído este artículo. Creo que la Carta a los Corintios le ha dado la autoridad y renombre de su autoridad. Si no lo has hecho, te invito a que leas este documento tan valioso desde muchas perspectivas. Creo que sacarías mucho provecho.
      Sobre las reliquias que portó el Papa Pablo VI a la Basílica de Santa Sofía, solo tengo la referencia en dos bibliografías. Habría que preguntarle a Toño si el tiene algo al respecto.
      Sobre lo que e cuestionas del ancla, hasta donde tengo investigado, no hay rastros de haberse conservado.
      Saludos,

  2. Muchas gracias, Humberto, porque creo que has hecho un artículo muy minucioso y muy bueno sobre la vida, muerte y escritos de San Clemente Romano.

    Sin entrar en la cuestión del Papado y de su primacía en el servicio, solo quiero apuntar el detalle de que, como tu bien sabes, en aquella época, el papado como tal no existía, sino que solo se consideraba sucesor de Pedro al obispo de Roma – también al de Antioquia – y San Clemente fue eso, obispo de Roma y como tal actuó. Solo un detalle: “De la Iglesia de Dios que reside en Roma a la Iglesia de Dios que reside en Corinto”. Así inicia su famosa carta a los corintios, y aunque tú das algunas pinceladas sobre ella, al ser una carta que ha inspirado a muchos escritores cristianos de todos los tiempos, aconsejo leerla al completo, estando en Internet al servicio de todos.

    Con respecto a sus reliquias, es cierto que San Cirilo, apóstol de los eslavos, las “descubrió” en Crimea en el año 860, transportándolas a Roma cinco años más tarde, pero no todas, porque las reliquias conservadas en Ucrania siempre han sido consideradas también como auténticas. En Roma se conservan junto con las de San Ignacio de Antioquia en la iglesia a él dedicada, estando actualmente puestas desde junio de 1727, en la urna (o confesión bajo el altar) que aparece en la foto que publicas en el artículo. Un brazo se conserva en la sacristía de esa misma iglesia.

    Preciosa y emotiva la foto del homenaje al santo en el supuesto lugar del martirio y, metiendo la cuchara con tu permiso, le diré a David que el ancla del martirio no se conserva, aunque por ahí puedan aparecer anclas como para afianzar el amarre de toda una flota.

    • Toño:
      Antes que nada quiero darte las gracias por el apoyo que me has dado al brindarme orientaciones y compartir algunas ilustraciones que sirven de apoyo a este artículo. Creo que es bueno trabajar en Koinonía. Ojalá y los cristianos trabajaramos en equipo, el mundo sería mejor Jejeje.
      Mi devoción a San Clemente me viene desde niño. Las primeras veces que conocí la Catedral de mi ciudad, me impresionó mucho su escultura, la que ilustra este artículo. Misma que ha sido restaurada recientemente con acierto, para tranquilidad de muchos. Bueno pues por esta imagen le obtuve cariño. Cuando tenía 12 años conocí la lista de los papas y me di cuenta de que era un Papa muy antiguo. Y ya de adolescente, cuando conocí sobre patrología, me enteré de esta bella carta suya a los Coronios.
      A este santo le encomiendo ahora el pontificado de su sucesor, Francisco, para que como él lo hizo, pueda conservar la unidad y la paz en nuestra Iglesia.
      Saludos.

  3. Retomando el tema del ancla, decir que personalmente me parece absurdo el desperdicio de un elemento naval tan fundamental en hundir el cuerpo de un reo, era más lógico emplear pesos como rocas o piedras de molino viejas e inservibles. Eso del ancla no lo he leído en ninguna parte salvo en el caso de San Clemente, dudosísimo, y el de Santa Filomena, que es directamente falso.

    • El ancla, desde el punto de vista iconográfico, se puede interpretar como la fe, ya alguna vez tú lo has señalado. Es difícil cambiar una tradición tan milenaria, se puede orientar de manera pedagógica para entender la fuerza de la fe y la esperanza. Creo que la mayoría de los creyentes han perdido el conocimiento de muchos signos que debieran ser elementales. Y lo digo incluso por la manera en que muchas personas se persignan, más parece que espantan moscas de su rostro y entorno que estar invocando la protección de Dios.
      Saludos.

  4. Dear Humberto,
    thank you for sharing this article about St. Clement the Roman, such an important Fathr for the bginnings of the Church. I did not know until now that he was martyrized in Crimea and that his relics are venerated today in Ukraine.That means, the Ukrainians may be prowd not only with Apostle Andrew who traditionally was the first preaching Christ in Scytia, but also Clemens, by extension an Apostle too.
    The Orthodox believers venerate him tomorrow.
    Saint Clement, pray for us!

  5. MItrut:

    Gracias por leer este trabajo sobre un santo que es patrimonio de la Iglesia Universal, que lo es la Católica y Ortodoxa. Los hombre la hemos dividido lastimosamente, pero para Dios y su Hijo Jesucristo, no hay mas que un solo cuerpo. En este cuerpo, San Clemente Papa desempeñó una función llena de caridad, como es procurar la unidad.
    Me da gusto que por medio de este artículo hayas conocido cosas nuevas. A mi también me llena de alegría cuando aprendo cosas que antes no sabía.
    A San Clemente, Papa de Roma, le pido que te proteja y que escuche nuestras oraciones, para que interceda ante Cristo y él nos conceda a ambas iglesias, pronto, el don deseado de la unidad.
    Saludos.

  6. Muchas gracias don Humberto por la extensa e interesante vida de San Clemente de quien sabía muy poco únicamente que era sucesor de San Pedro y mártir hundido con el ancla, pero lo demás no tenía idea, siempre sus imágenes me han llamado la atención precisamente por el ancla es algo muy característico de él, fíjese que en el caso de este símbolo igual en ocasiones Santa Rosa de Lima lo porta y tal parece ser que es por algunos milagros hechos a marineros y por proteger a Lima de maremotos y demás tormentas, por lo que en lo alta de la catedral de Lima esta la imagen de Santa Rosa con el ancla mirando hacía el mar, este es pues otro significado que se le da a esta ancla. Me agrada enterarme el porque San Clemente es uno de los patrones de Guadalajara pues había visto en foto esa bellísima imagen de la catedral pero ignoraba porque su culto en ese lugar.

    • André:
      Pues me da gusto que te haya gustado este trabajo. Y sobre todo, que sepas la razón por la que San Clemente es venerado en Guadalajara. Aunque los santos no sen nativos de un lugar o hayan muerto fuera de su patria, de una manera u otra se llegan a ser locales por una u otra razón. Y comparto tu gusto por esta bella escultura, la mayor parte de las esculturas de la Catedral Tapatía son del mismo autor: Mariano Perusquía.
      Sobre lo que refieres del ancla con Santa Rosa lo desconocía, sin embargo y tiene lógica lo que relatas. Sin embargo, al ser símbolo universal, su uso es muy variado. He visto crucifijos unidos a una ancla por decirte solo un ejemplo.
      Saludos.

      • Si claro don Humberto el Cristo en el ancla es muy común en especial en la joyería suelo ver muy seguido, se le llama el Cristo del Océano o Cristo del Mar.

  7. Humberto, disculpa que no comentara tu artículo antes, mejor tarde que temprano. Qué te digo, bastante completo y muy interesante. Me uno a la opinión de Toño y a la mía propia que mencioné en mi artículo sobre el arrianismo, antes del siglo IV el papado como tal no existía y la presidencia del obispo de Roma lo era honorífica, en la caridad por ser la iglesia de Pedro y Pablo, como también la de Antioquía de Siria. Conocía la carta que se le atribuye aunque no con la descripción que haces de esta, la leeré, de hecho, es un documento que abre la posibilidad del destierro del apóstol Pablo a “los límites del mundo” y muerte por causa de “celos y envidias” de algunos cristianos más que por persecución de los romanos. Posiblemente conociera a los apóstoles o al menos a uno de ellos, de ahí que su autoridad es por herencia espiritual más que por poder. Siempre me ha sorprendido que haya intervenido en una diócesis ajena a la suya y agregando que el apóstol Juan -al menos según la tradición- aún vivía en aquél entonces y tendría una autoridad mayor para intervenir en los problemas de una diócesis; lo digo porque los obispos estaban limitados a sus propios territorios y salvo que lo solicitaran expresamente sus colegas, tenían prohibido intervenir, lo que podría explicar que escribiera a los corintios por causa de fuerza mayor. Algo que menciona en su carta es que quizás dentro de su propia diócesis hubo disensiones y disputas sobre quién y por cuánto tiempo ocuparía el episcopado.
    Ya para concluir, es bastante llamativo que bajo su basílica esté un altar dedicado a Mitra.

    • Bueno, llamativo, pero no tan extraño. Los mitreos solían estar en lugares subterráneos. Y dada la manía tardocristiana de tapar todo lo pagano con lo cristiano, es casi lógico que se le edificara una basílica encima. Casi seguro que primero fue el mitreo, después la basílica.

  8. Alejandro:

    No quise abordar el tema de los tres templos de la Basílica de San Clemente, el subterane de Mitra y los dos sobrepuestos. Estuve tentado, pero dado que tengo la fama de de larguero, no quise ponerme otra cruz encima. Jaja.
    Te recomiendo de verdad que leas la carta de este Santo a los Corintos. Es una joya.
    Sobre el papado, ¿qué puedo decirte? Aquí opino que realmente ha habido una evolución. (¡qué me escuche Darwin!) La Iglesia con sus instituciones, como cualquier socieda o cultura tienen que evolucionar. Baste e hecho de que está integrada por seres vivos que han evolucionado. Así pues, opino que el papado tuvo un génesis, y ha tenido altas y bajas. Es lógico que evolucione como institución. El Primado que tiene se ha visto ennegrecido a veces por causa de poder. Y el poder corrompe cuando no es puesto al servicio de los demás.
    En este sentido, la autoridad que tiene no puede ser únicamente moral. Toda autoridad tiene legislación y jurisdicción. Si no, no puedes hablar de responsabilidad y de justicia.
    Has mencionado a Juan, que vivía en esa época. Algunos autores dilucidan sobre por qué Juan no alzó la voz y si el Obispo de Roma, para intervenir en este asunto. Salvo que Juan haya muerto, o no haya querido intervenir, El Obispo de Roma con su comunidad, asumen la responsabilidad de intervenir por que Roma preside en la Caridad. Todo lo demás ha venido evolucionando.
    Saludos

  9. En cuanto a lo de sus reliquias, en mi ciudad, Santa Cruz de Tenerife (España) se encuentra la canilla de San Clemente en la Parroquia Matriz de la Concepción. Esta reliquia se venera en esta ciudad desde hace 300 años. Saludos, gran artículo.

    • Muchas gracias por ller este artículo.
      Es interesante conocer que en ese lugar también hay una reliquia de San Clemente. Hay varios lugares que poseen reliquias de nuestro santo. Por espacio no pudieron publicarse fotos al respecto. Para mi realmente es una novedad y una sorpresa. Si mal no recuerdo, hasta donde se, en Sevilla también hay otra reliquia.
      Saludos desde Guadalajara, Jalisco, hasta Santa Cruz de Tenerife.

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