Beato Odoardo Focherini, periodista italiano mártir

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Fotografía del Beato.

Fotografía del Beato.

Nació en Carpi, localidad muy cercana a Módena, el día 6 de junio del año 1907, en el seno de una familia proveniente de Trento. Su padre, llamado Tobías, tuvo a Odoardo y a dos hijos más con Maria Bertacchini y habiendo quedado viudo, se casó de nuevo con Teresa Merighi, con la que tuvo otra hija y que fue la verdadera madre de Odoardo. El ambiente de su casa era muy piadoso y desde muy joven se involucró en diversas asociaciones de su diócesis. Asistió a la escuela primaria y se inscribió en unas escuelas técnicas. Con otros chavales de su edad participaba en las actividades del oratorio de su pueblo, donde se encontró con don Armando Benatti, que era un verdadero apóstol de la juventud. Él fue quien lo puso en contacto con su amigo Zeno Saltini.

En el año 1924, con sólo diecisiete años de edad, fundó el “Aspirante” en colaboración con Zeno Saltini, antes de que éste se ordenase de sacerdote y fundara “Nomadelfia”, que era una comunidad de católicos practicantes que trataban de vivir conforme al estilo de vida de la primitiva comunidad cristiana, tal y como nos lo narran los Hechos de los Apóstoles. El “Aspirante” fue la primera publicación católica dedicada especialmente a los niños italianos y que gracias a la Pía Sociedad de San Pablo se convertiría más adelante en una publicación de tirada nacional. En ella publicó sus primeros artículos.

Desde el año 1925 escribió también en el “Cuore di giovane” y en “L’Operaio Católico” y en el 1927 se convirtió en el corresponsal local del diario boloñés “L’Avvenire d’Italia” y del “Osservatore Romano”. En 1928 entró en la diocesana Acción Católica de Carpi, llegando a ser presidente de la Federación juvenil masculina y dos años más tarde, presidente del comité diocesano. Entre los años 1930 y 1942 fue el cronista de los eventos diocesanos más importantes, como los Congresos Eucarísticos, que tanto influyeron en la vida religiosa y social de toda la región.

El 9 de junio de 1930 contrajo matrimonio con Maria Marchesi, con la que tuvo siete hijos nacidos entre los años 1931 y 1943 y con la que compartía su apostolado en la Acción Católica. El 1 de enero de 1934 fue contratado en Verona por una Compañía de Seguros, siendo inspector de la misma en Módena, Bolonia, Verona y Pordenone. El tiempo que le quedaba libre lo dedicaba a sus actividades apostólicas, dando conferencias, organizando una asociación ciclista, etc. En 1937 el Papa le concedió la cruz de Caballero de San Silvestre y en 1939 fue nombrado consejero delegado de “L’Avvenire d’Italia”, un periódico que tenía su sede en Bolonia.

Foto con tres de sus hijos, en Mirandola en 1935.

Foto con tres de sus hijos, en Mirandola en 1935.

En el año 1942 comenzó a trabajar a favor de los judíos, cosa que intensificó posteriormente a partir del 8 de septiembre del año 1943. El cardenal Pietro Boetto, arzobispo de Génova, que trabajaba en estrecha colaboración con la agencia judía Delasem brindando asistencia a los refugiados, se puso en contacto con el director de “L’Avvenire d’Italia”, Raimondo Manzini, a fin de ayudar a algunos judíos polacos que llegaban a Génova en un tren de heridos fletado por la Cruz Roja Internacional. Manzini encomendó esta tarea a Odoardo Focherini iniciándose entonces su actividad a favor de los judíos. Cuando los alemanes ocuparon Italia, el compromiso de Focherini con los judíos se hizo más intenso, pero también más arriesgado: contactó con personas de confianza que le ayudaban a conseguir documentos de identidad en blanco, que él rellenaba con información falsa, para hacer pasar de manera ilegal a Suiza a estas personas perseguidas. Llegó a tejer una tupida red de personas que le ayudaban en este trabajo, entre ellos el párroco de San Martino Spino.

Cuando su esposa se percató de esta actividad, él le dijo: “Nosotros tenemos una casa y pan y ellos no tienen nada”, y con sólo estas palabras, su esposa Maria dio su consentimiento a las actividades que realizaba su esposo, aun a sabiendas del riesgo al que se exponía toda la familia. En unos pocos meses les salvó la vida a más de cien personas de origen judío.

Aunque realizaba su labor de manera muy cautelosa, los nazis recibieron información sobre lo que él estaba haciendo y el 11 de marzo del 1944 fue detenido en el hospital de Carpi por el gerente del Fascio (fascista) de la ciudad, mientras organizaba la fuga de Enrico Donati, el último judío que logró escapar. Fue conducido a la jefatura de policía de Modena y de allí, fue enviado a la prisión de San Giovanni in Monte en Bolonia. Desde la prisión pudo contactar con un amigo suyo periodista llamado Humberto Sacchetti y a través de él, con su familia que estaba en Mirandola y con sus padres, que estaban en Carpi.

Fue interrogado una sola vez por la SS y, sin hacerle ningún tipo de juicio y acusado de ser amigo de los judíos, el 5 de julio fue trasladado al campo de concentración de Fossoli (Carpi) y el 5 de agosto, al de Gries, en Bolzano y de allí, el 7 de septiembre fue deportado a Alemania y encerrado en el campo de concentración de Flossenbürg y con posterioridad en el de Hersbruck, cercano a Nuremberg. Allí murió en la enfermería el 27 de diciembre de ese mismo año, a consecuencia de una septicemia, adquirida por la infección de una herida en una pierna que no recibió tratamiento alguno. Tenía treinta y siete años de edad. Su cuerpo fue incinerado en un horno crematorio. Sus familiares se enteraron de su muerte a principios de junio del año siguiente, a través de un sacerdote que había estado internado en el mismo campo de exterminio.

Relicario de su beatificación (su anillo de bodas).

Relicario de su beatificación (su anillo de bodas).

“Si tú hubieras visto como yo he visto en esta prisión cómo maltratan a los judíos, solo te arrepentirías de no haber podido salvar a más personas”. Esto le dijo el beato a su cuñado Bruno Marchesi, hermano de su esposa, cuando en la prisión de Bolonia le preguntó si tenía dudas respecto al trabajo realizado a favor de los judíos.

De los nueve meses que estuvo en prisión y en campos de concentración nos quedan 166 cartas y tarjetas, que hizo llegar a su esposa, a sus padres y a su amigo Sacchetti, tanto de manera oficial como clandestinamente. Éstas no fueron las únicas cartas que él escribió, ya que su esposa, por razones de seguridad, destruía algunas apenas las había leído. Estas cartas fueron publicadas en el año 1994. Quiero señalar solo algunos párrafos, que me parecen de una sencillez y de una ternura encomiables: “Queridísima Maria, no puedo decirte nada nuevo sobre mi y aunque no sé explicarme esta vil espera, pienso en posibles indagaciones que serán favorables para demostrar mi inocencia, ya que no he hecho nada malo. Aquí, las condiciones generales desaconsejan tu venida, que se vería agravada pues tendrías que traerte a la pequeñina y dejar a los otros seis niños solos. Espero que nos veamos pronto en casa. Muchos besos y abrazos a todos”.

A sus hijos les escribió el 15 de agosto: “Queridísimos hijos: como veis esta carta mía es entera para vosotros y está escrita de tal manera que tenéis que adivinar desde donde os la escribo. Cuando vuelva, habrá un premio para quién lo haya adivinado. Sobre todo os digo que estoy muy bien de salud en esta bella ciudad de origen romano, rodeada de muchos montes llenos de color, de bosques y de prados. ¿Cual será el premio? Llevaré un saco grande lleno de curiosidades y se entiende que Carla, Gianna y Paola tendrán también premio aunque no lo hayan adivinado. Muchos besos a todos”.

Estampa del Beato, creada y usada con motivo de su beatificación.

Estampa del Beato, creada y usada con motivo de su beatificación.

Son varios los reconocimientos o premios dedicados a la memoria de Odoardo Focherini, entre estas, la Medalla de Oro al Mérito Civil de la República Italiana, que el presidente Giorgio Napolitano entregó en el año 2007 a la hija mayor, Olga. Fue inscrito en el libro de los “Justos entre las Naciones” en el Yad Vashem de Jerusalén, por el gobierno israelí en el 1969; este título es el más alto honor que concede el Estado de Israel a una persona no judía. También en el año 1955 la Comunidad judía de Milán le concedió su Medalla de Oro.

El proceso de beatificación se inició en la diócesis de Carpi el 12 de febrero del año 1996. El 4 de abril del año pasado, el obispo de Carpi anunció la finalización del proceso y el siguiente decreto de beatificación, que sería firmado por el Papa Benedicto XVI el día 10 de mayo. Su beatificación se realizó el pasado 15 de junio en la plaza de los Mártires de Carpi, siendo presidida la ceremonia por el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal Angelo Amato. A esta ceremonia asistieron algunos de sus hijos, nietos y biznietos e incluso algunos supervivientes del campo de Flossenburg. La reliquia llevada al altar inmediatamente después de ser beatificado fue su anillo de boda, el que él recibió de su esposa en el año 1930 y que fue sacado clandestinamente de la cárcel y entregado a su mujer cuando fue arrestado. Fue donado por Luca Semellini, nieto del beato y poseedor de este recuerdo de su abuelo.

Su nieto, Francesco Manicardi, nos dice: “Olga, que era su hija mayor, tenía trece años cuando su padre fue asesinado. Lo recuerda como un padre amoroso que jugaba con sus hijos. También era un marido cariñoso que compartía con su mujer la preocupación por transmitir los valores cristianos, ya que ambos eran de la Acción Católica, y los valores civiles, como demostró cuando tuvo la oportunidad de ayudar a los judíos perseguidos”.

El postulador de la Causa de beatificación, padre Giovangiuseppe Califano, dice: “Odoardo Focherini es un ejemplo de fe pura, ardiente y luminosa. En sus últimas palabras, según recuerdan los que fueron testigos de su muerte, dijo que ofrecía su vida por la Iglesia, el por Papa, por la fe y su familia”. El Papa Francisco lo ha definido como “un testimonio ejemplar del evangelio”.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– PONTIROLI, C., “Bibliotheca sanctorum, Apéndice II”, Città N. Editrice, Roma, 2000.

Web del Beato (consultada 15/11/2013):
http://www.odoardofocherini.it/

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

14 pensamientos en “Beato Odoardo Focherini, periodista italiano mártir

  1. Realmente su historia es conmovedora, especialmente aquellas palabras que escribio a sus hijos desde el campo de concentración, practicamente se estaba despidiendo de su pequeños. Verdaderamente era un catolico ejemplar, esposo admirable, padre dedicado y martir por Jesucristo.
    Me gusto mucho el relicario de su Beatificación.

    • Un hombre justo, un cristiano de ley, Jhonatam.
      Para él si que estaba claro que todos los hombres somos hermanos, independientemente de la religión que profesamos. Expuso su vida y el bienestar de su familia, porque ante todo estaba la vida de quienes iban a ser ejecutados por su condición de judíos. Un ejemplo de vida en todo el sentido pleno de la palabra.

  2. Yo, lo que de verdad no entiendo, es cómo teniendo tantos mártires cristianos -y ya no sólo católicos- entre las víctimas de los regímenes totalitarios, ya sean fascistas o nazi, todavía existan tantos católicos recalcitrantes que comulguen con estas ideologías o con parte de ellas. Es algo que insulta a mi inteligencia y la de cualquier persona de bien. Es algo que clama al cielo. Porque claro, rechazar el régimen nazi y sus perversidades es fácil, pero aún hay que se cree que el fascismo no es lo mismo, es distinto, y se apoya en él. ¡Dios nos perdone a todos!

    Por supuesto, gracias, Antonio, por darnos a conocer este mártir del que yo no sabía nada y que es uno más de tantos sacrificados por el odio insensato del siglo XX. Si Dios quiere, este año yo hablaré de más de una mártir de este período.

    • Para responder como es debido a tu comentario hay que entrar en el tema político. Hay una derecha civilizada, pero una ultraderecha que es fascista y que al mismo tiempo se declara católica y en España tenemos buenos ejemplos, aunque finalmente, aquí, están todos recogidos en el mismo saco político. Creo que me entiendes de sobras.
      Y estos fascistas – que incluso a veces llegan a negar lo evidente, el holocausto – , no tienen empacho en defender estas ideas aunque saben que el fascismo produjo mucho dolor y muerte y que incluso está condenado por la Iglesia.

      La Iglesia Católica ha beatificado ya a más de cien mártires del fascismo y las Iglesias Ortodoxas también han canonizado a algunos de ellos. Tanto de unos como de otros escribiremos si Dios quiere, aunque con estos escritos les estemos dando en la cara a quienes defienden que solo el comunismo produjo mártires.

      Es verdad que este beato es poco conocido en España, pero su ejemplo “tiene migas”. Ejemplo para cualquier cristiano, pero sobre todo para los padres de familia y para los periodistas, al menos para los que sientan el periodismo como una vocación.

  3. Una vida y una muerte coherente:
    Un joven autónomo que asume su protagonismo.Un laico comprometido con la Iglesia y el mundo. Un apóstol en los ámbitos públicos donde transcurre la vida: trabajo, familia, relaciones… Un amigo que experimenta la fe en comunidad. Una persona activa y orante. Un hombre dispuesto a ver la realidad, analizarla a través del Evangelio y transformarla según el Proyecto de Dios. Un modelo.

    • Así es Marian. Un beato prácticamente desconocido fuera de su ámbito geográfico, pero un hombre grande que merece ser puesto en el candelero para que nos sirva como ejemplo.
      Aunque parece que algún sector de la Iglesia tuvo sus sombras en la época nazi, está claro que el Beato Odoardo da tanta luz que esas sombras quedan empequeñecidas. Algo parecido hizo San Juan XXIII, que salvó a miles de judíos del exterminio, pero que gracias a Dios, esta acción, no puso en peligro su vida.

  4. Muchas Gracias Antonio por dar a conocer la vida del Beato Eduardo Focherini. Me ha dado mucha alegría abrir el blog y ver el articulo de este Beato. Fue días después de su beatificación cuando lo conocí y la verdad es que me emociono su vida, su apostolado, su entrega con los hermanos judíos y finalmente su cruel cautiverio, que de buen grado sufrió a favor de una futura Paz entre hermanos.
    Al igual que el Beato Lolo (del que hablamos el pasado mes de Noviembre) El también pertenecía a Acción Católica y fue un entregado periodista y apóstol. Si estoy en lo cierto ambos son patrones de los periodistas católicos.
    No conocía la carta que el Beato escribió a su cuñado, verdaderamente son palabras que emocionan, El no se arrepintió de la ayuda que presto, sino que una y mil veces El hubiera sido encarcelado por esta causa.
    Su relicario me parece precioso, tiene mucho simbolismo y aunque no contenga ningún hueso suyo, esa alianza bien podría simbolizar el compromiso que tuvo con su Fe, con su hermanos judíos y con la Paz.

    • Sabía que este artículo iba a ser de tu interés porque tengo entendido que para conseguir información sobre este Beato, incluso has llegado a contactar con algún familiar suyo. ¿Es así?

      • Estas en lo cierto amigo Antonio, fue con una nieta del Beato con la que tuve la suerte de poder contactar hace unos meses. En la diócesis de Carpi, ella es la encargada propagar la devoción de su Beato abuelo.

  5. Grazie Antonio, per questo ricordo.
    Anche l’ho fatto in omelia oggi 27 dicembre.
    http://regio18.blogspot.it/2013/12/san-giovanni-apostolo-ed-evangelista.html

    Il prossimo 26 gennaio avremo ospite – per Messa, pranzo e racconti sul nonno – il nipote Francesco, che ci parlerà di lui con foto di famiglia, anche inedite, e altre oggetti appartenenti al Beato.

    PS. il nome non è Edoardo, tradotto in spagnolo Eduardo, ma è proprio Odoardo.

    • Gracias, Damiano, por la aclaración sobre el nombre, que realmente en novedoso en nuestra lengua española.
      Tienes suerte en poder contactar con algún familiar del beato y si consigues que te facilite algunas fotos familiares y lo consideras oportuno, te agradecería me las enseñase.

  6. Vaya pues es un gran ejemplo el de este periodista con una historia conmovedora y que en ningún momento perdió ni la fe ni la esperanza y que jamás se arrepintió del bien que hizo, sin duda debe ser un gran ejemplo para todos sus descendientes y ni que decir para todos los cristianos.

    • Y para muchos periodistas, André, porque en esta profesión también hay de todo, como en botica: periodistas objetivos, buenos profesionales que cuentan la realidad sin opinar sobre la misma (que conste que no estoy en contra de los artículos de opinión), pero también hay periodistas manipuladores que cuentan las cosas conforme a ellos les interesa o a los medios para los que trabajan.

  7. Muchas gracias Antonio. Realmente la lectura de tu homenaje al Beato Focherini me ha emocionado. Ejemplos laicos como este dan sentido a muchas cosas. Además pone cara y sensibilidad a algunos héroes que la cinematografía ha convertido en personajes de conocimiento masivo y que dan contrapunto a tantos otros que permanecen en el anonimato silente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA

*