¡Oh Sabiduría!

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Icono bizantino de la Divina Sabiduría (Santa Sofía).

Icono bizantino de la Divina Sabiduría (Santa Sofía).

Desde que iniciamos la publicación de este blog, desde el 17 al 23 de diciembre, todos los años hemos hecho conmemoración de las llamadas “Antífonas mayores” o “Antífonas O”, antífonas antiquísimas, ya utilizadas por San Severino Boecio en el siglo VI y que en el siglo VIII estaban en uso en las celebraciones litúrgicas en Roma. Cada una de ellas lleva un nombre profético dado al Mesías en las Escrituras. Estas son las antífonas que la Iglesia canta en el Oficio de Vísperas antes y después del “Magnificat” los siete días anteriores a la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. Después del Concilio Vaticano II, estas antífonas son cantadas también como “perícopa” antes del evangelio en la Misa de los días feriales del 17 al 23, aunque no en el domingo, que tiene perícopa propia. Este año, aunque sea brevemente, queremos escribir sobre el significado de cada una de ellas.

Hoy invocamos a la Sabiduría (σοφία), la Palabra que procede del Padre, que brota de los labios del Altísimo. Palabra de vida que nos santifica y que procede del mismísimo Dios. Sabiduría que se extiende por toda la Tierra, por todos los confines del Universo, que todo lo abarca y que todo lo penetra, que está en lo más íntimo de la persona humana y en lo más íntimo de todas sus actividades personales y colectivas.

De la Sabiduría que procede de Dios hablan las Escrituras. Ya lo había profetizado Isaías: “Sobre él reposará el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh. Y le inspirará en el temor de Yahveh” (Isaías, 11, 2-3). Dice la Sabiduría: “Yo salí de la boca del Altísimo y cubrí la tierra como una neblina” (Eclesiástico, 24, 3). “La Sabiduría despliega su fuerza de un extremo hasta otro y todo lo administra de la mejor manera” (Sabiduría, 8, 1). Todas estas menciones del Antiguo Testamento nos revelan como el Mesías prometido, brota de los labios del Altísimo, principio que ya en el Nuevo Testamento, lo recoge el propio San Juan, en el capítulo 1 de su evangelio, presentándonos a Cristo, como el Mesías, el Verbo, la Palabra de Dios, consustancial con el Padre y con el Espíritu.

Grabado al inicio de la Antífona "O Sapientia".

Grabado al inicio de la Antífona “O Sapientia”.

La Sabiduría es la Palabra que no se mira a sí misma, sino que se multiplica y que es fuente de amor, el Amor de Dios que se renueva dentro de nosotros mismos en cada instante. Es una Sabiduría creadora y salvadora, que sale del mismo Dios para imbuirlo todo e imbuirnos a todos; que todo lo ordena con firmeza, pero al mismo tiempo con suavidad, que es sabia y que es prudente, que no admite la angustia y que todo lo embellece con su resplandor divino.

Todos nosotros necesitamos de esa Sabiduría de Dios que nos va a nacer en Nochebuena. Los hombres, que cada vez dominamos más todas las ciencias, también necesitamos, cada vez más, la Sabiduría de Dios. Casi todo nos es conocido, pero no conocemos bien a Cristo, que es el Único que nos puede hacer felices, que nos puede llenar al completo. Dentro de ocho días celebraremos su nacimiento y nos postraremos ante Él para adorarlo. “Maran Atha”.

Texto y partitura en gregoriano de la Antífona O Sapientia.

Texto y partitura en gregoriano de la Antífona O Sapientia.

Oremos:
Jesús, tú que eres la Sabiduría de Dios, aliméntanos no sólo con tu Cuerpo y con tu Sangre, sino también con tu Palabra; ven y muéstranos el camino de la salvación. Amén.


O Sapiéntia,
Quae ex ore Altíssimi prodiísti,
Attíngens a fine usque al finem,
Fórtiter suaviterque dispónens ómnia:
Veni
Ad docéndum nos viam prudéntiae.
O Sabiduría,
Que brotaste de los labios del Altísimo,
Abarcando del uno al otro confín,
Y ordenándolo todo con firmeza y suavidad,
Ven
Y muéstranos el camino de la salvación.

Antonio Barrero

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12 pensamientos en “¡Oh Sabiduría!

  1. Es un trabajo muy bello el que nos presentas hoy, amigo Toño. Iba a hacer una pregunta y ya me respondiste: Por supuesto que la Palabra de Dios es la Sabiduría misma y por lo tanto, es la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Y hecha carne, Jesús.

    Aquella sophia que los desviados gnósticos pervirtieron al convertirla en una deidad egoísta y ciega, peor que Eva o Lilith, nada tiene que ver con la Sabiduría Divina que tomó la decisión de dejar su lugar en lo alto y descender a lo bajo para llevar a Dios a la humanidad y viceversa, y darnos por alimento su Palabra y la Eucaristía. La Sabiduría de Dios que transforma y no violenta, no hiere y sí cura. La Sabiduría que nos conduce a quien es el origen: El Padre.

    • Mi querido amigo,
      Desde que canté por primera vez estas antífonas cuando solo tenía veinte años, quedé enamorado no solo de ellas sino de todo el Oficio de Vísperas cantado en gregoriano.
      Verás que desde que funciona el blog, siempre en este tiempo del Adviento las hemos puesto. Yo soy un colaborador más, pero he tenido especial interés en que sea así porque creo que estas antífonas, nos prepara muy dignamente para la venida del Mesías, que celebraremos dentro de ocho días.
      Y nos prepara porque lo estamos esperando, piropeándole diariamente, diciéndole nombres y calificativos dirigidos al Mesías desde que el pueblo de Israel tuvo conciencia de que era imprescindible su venida.
      Hoy lo llamamos Sabiduría (σοφία), Palabra que procede del Padre, el λόγος de San Juan, el Verbo de Dios. ¡Qué necesaria es la palabra! Si dialogáramos más, si habláramos más sobre nuestras diferencias, este mundo sería otra cosa.
      La liturgia del Jueves Santo dice que “donde hay caridad y amor, allí está Dios” y yo me atrevería a añadir que “donde hay diálogo, allí también está Dios”. Por eso, ¡Oh Sabiduría que sales de los labios del Altísimo!, ven ya, urgentemente, porque te necesitamos tanto que sin Ti, vivir en armonía es imposible.

  2. Como el comentario teológico ya lo ha aportado Alejandro y yo no valgo para estas cosas, haré mi aporte artístico: la Sabiduría Divina de Dios tiene dedicado en Estambul uno de los más bellos templos de la cristiandad: Santa Sofía de Constantinopla, joya del arte bizantino. Posteriormente reconvertida en mezquita y hoy día creo que simplemente museo -no he tenido el placer de admirarla en persona aún, cosa que espero cumplir algún día-.

    He visto algunas fuentes que dicen que este templo bizantino está dedicado a una Santa de nombre Sofía, identificándola algunos con la homónina mártir romana que presenció el martirio de sus tres hijas. Esto es falso. Santa Sofía (Agia Sophia) alude a la Santa Sabiduría, la Divina Sabiduría de Dios que tiene dedicado también un libro en el Antiguo Testamento.

    • Ana Maria,
      Yo tuve la dicha de visitarla y admirarla detenidamente el año pasado, pues estuve en Estambul. ¡Que pena que un templo tan grandioso dedicado a la Sabiduría de Dios, como tu bien dices, sea hoy solo un museo.
      Debería ser una catedral ortodoxa e incluso, si esto no es posible, que fuera una mezquita, ya que en ella también se adora al único Dios verdadero, pero un museo….Dios nos perdone por darle ese destino a un templo levantado para la gloria de Dios, para que en él se le alabe diariamente y eso lo digo aun a sabiendas de que en todo lugar, si nuestro corazón está puro y esa es nuestra intención, en todo lugar, digo, se puede alabar a Dios: también en un museo.

      Deseo que pronto puedas visitar esa grandiosa ciudad que, para hacernos una idea de cómo es, te diré que a nivel universitario tiene 18 universidades. Dieciocho universidades, no dieciocho facultades, que son muchísimas más. Una grandiosa ciudad que para conocerla mínimamente tendrías que estar en ella al menos un año.

      • Sí, es cierto que es una pena que sea museo y no iglesia o mezquita, aunque quizá no tendríamos el acceso -y el explayamiento en admirarla como obra de arte que es- tan fácil de serlo, por la actitud de algunos sacerdotes o imanes que he visto…

  3. Creo que estas “Antífonas O” son las que dan el nombre a la Virgen de la O, que se celebra mañana 18 de diciembre, también llamada Virgen da la Esperanza y fiesta de Expectación del Parto. Me encanta la imagen de la virgen embarazada, me parece muy humana y que precisamente aúna esperanza y sabiduría. ¡Anda que no damos “vueltas a la cabeza” las mujeres cuando estamos embarazadas¡ Creo que ser madre te hace más sabia por obligación (incluyo los hijos “del corazón”, porque son igual de hijos aunque no los hayas parido)

    • Efectivamente, Marian.
      Hay una estrecha relación entre estas antífonas y la advocación mariana de la Virgen de la O, o de la Expectación del Parto.
      A mi también me encanta ver una imagen de una Virgen embarazada. ¿Te imaginas como estaría Maria, esperando con ansias el poder ver a ese niño, a su Hijo, a quién ella sabía que era el mismísimo Dios hecho hombre? Si una pareja que van a ser padres, están expectantes unos dias antes del parto, ¿como estaría nuestra Señora? Esa experiencia solo pudo tenerla ella, aunque nosotros, de alguna manera, también queramos tenerla cantándole al Niño estas antífonas en los ocho dias anteriores a su nacimiento.

      • Yo he de coincidir con Marian en que la Virgen embarazada es una de mis imágenes marianas favoritas, la segunda después de la Virgen que amamanta, a la cual le dediqué un artículo el año pasado. Cuando hablemos de la Antífona O Oriens comentaré un detalle de esta iconografía de la Virgen de la Expectación que me parece muy significativa.

    • Lo que más me llama la atención de la iconografía de esta Virgen de la Esperanza es ese disco luminoso o disco solar que muestra en el exterior de su vientre como alegoría de la próxima venida de la luz que ha de iluminar al mundo. Un ejemplo lo tenemos en la de la Capilla de la Virgen de la Esperanza de la Iglesia de San Martín de Valencia. Adjunto su gozo http://gogistesvalencians.blogspot.com.es/2011/08/gozos-de-nuestra-senora-de-la-esperanza.html

  4. Toño:
    El 17 de diciembre comienzan las Ferias Mayores de Adviento. Es una segunda parte del mismo tiempo, la primera nos ayuda a preparar la Venida de Cristo en su manera escatológica, ésta, para conmemorar su nacimiento histórico. Las Antífonas en si son una plegaria hermosa, juntas son el deseo de la humanidad que anhela la llegada del Redentor.
    Tú ya tienes la gran experiencia de haberlas escuchado cantar en gregoriano en vivo, es una experiencia espiritual significativa. Yo solo las conozco rezadas, tengo la costumbre de orar con la Liturgia de las Horas conforme al Vaticano II y como dices, se utiliza en la antífona antes del Evangelio.
    Recuerdo haber leido que en la antigüedad, en los grandes monasterios, cuando se cantaban estas antífonas, las campanas repicaban y los moradores de los pueblos cercanos, se unían a este repique con su oración. De esta costumbre se hizo que las antífonas se convirtieran en algo muy popular.
    Termino compartiéndote que mañana 18 es la Fiesta de La Expectación de Nuestra Señora, titulo de Nuestra Señora de Zapopan, la Virgen que me vio nacer. Estas lecturas y los eventos de estos días (estamos en tiempo de Posadas, iniciaron ayer) me hacen vivir el Adviento de una manera más espiritual.
    Saludos.

    • Humberto,
      Si quieres escucharlas cantadas ya habrás visto que puedes hacerlo porque al final de cada una de ellas pondremos su canto en gregoriano. Ya hoy está puesto.

      Aunque, por supuesto, yo estoy a favor de la renovación litúrgica que se hizo a raiz del Vaticano II, sin embargo, en el rezo del Oficio Divino, prefiero el uso del “Ordo veteris” (el vulgarmente llamado breviario) y en latin. No me causa ningún problema, lo manejo muy bien aunque reconozco que su uso es engorroso y “me presta mayor y mejor servicio”. Me entiendes.
      Y muchas felicidades por la festividad de mañana.

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