La Sábana Santa (VI): en el sepulcro

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

"Jesús trasladado al sepulcro" (1864-1870), óleo de Antonio Ciseri. Santuario de la Madonna del Sasso, Orselina (Italia).

“Jesús trasladado al sepulcro” (1864-1870), óleo de Antonio Ciseri. Santuario de la Madonna del Sasso, Orselina (Italia).

“Al atardecer, como era el día de la Preparación, es decir, la víspera del sábado, vino José de Arimatea, miembro respetable del Consejo, que esperaba también el Reino de Dios y tuvo la valentía de entrar donde Pilatos y pedirle el cuerpo de Jesús. Se extrañó Pilatos de que ya estuviese muerto y llamando al centurión, concedió el cuerpo a José. Éste compro una sábana, lo descolgó de la Cruz, lo envolvió en la sábana y lo puso en un sepulcro que estaba excavado en roca; luego hizo rodar una piedra sobre la entrada del sepulcro.” (Marcos 15, 42-46)

Muerto Cristo, parece que la Síndone termina su aportación al conocimiento de Jesús. Todo lo contrario. La Síndone es un elemento funerario y como tal nos aporta muchos datos sobre el modo de enterramiento de los judíos y por lo tanto del propio Jesús. Jesús fue enterrado al estilo judío tal y como podemos leer en el Evangelio de San Juan (19,40).

El descendimiento de Jesús de la Cruz se llevó a cabo sobre las 16’30 horas de la tarde del viernes. Volvemos a decir que todo debía ser muy rápido, pues la Pascua estaba cerca. José de Arimatea, fue a pedir el cuerpo de Cristo, en un acto de valentía como se señala en el Evangelio de San Marcos. José de Arimatea, se estaba exponiendo a perder la reputación de la que gozaba Él era un ilustre miembro del Sanedrín. Pilatos, manda a un centurión a cerciorarse de que el condenado esta muerto y luego tiene que volver a comunicárselo. Admirado Pilatos de que Jesús ya esté muerto, entrega el cuerpo a José de Arimatea, que debe volver al lugar del suplicio para comenzar el descendimiento. Esto es una nueva burla de los romanos hacia los judíos, ya que éstos hubieran preferido que el cuerpo de Jesús fuese arrojado a una fosa común y así enterrar para siempre su memoria.

Jesús envuelto en la sábana. Lienzo de Giovanni Battista della Rovere.

Jesús envuelto en la sábana. Lienzo de Giovanni Battista della Rovere.

Había costumbre entre los judíos que, cuando el rostro de un ajusticiado era desagradable a la vista, éste fuera cubierto. Así fue también con Jesús, que, como hemos visto, tenía el rostro ensangrentado debido a todos los golpes que por motivos de caídas o agresión había sufrido. Este paño con el que se cubrió el rostro de Cristo es el Santo Sudario de Oviedo. En este punto, hemos de señalar que el capítulo 20 del Evangelio de San Juan, en el momento en el que Pedro y Juan entran en el sepulcro el Domingo de Resurrección, hace alusión a este pañuelo, diferenciándolo de la sábana de lino que cubría el cuerpo de Jesús.

El capítulo 20 del Evangelio de Juan es el único documento que habla de los lienzos que encontraron en el sepulcro [1]. Pero ahora nos vamos a centrar en el que el versículo 7 define como sudario que cubrió la cabeza. La misma Sábana Santa en muchas ocasiones ha sido erróneamente llamada Sudario. Y de igual forma ha sido llamado Sudario tanto el paño que pende de la Cruz como el paño de la vergüenza que pudo cubrir a Jesús en la Cruz. Pero la verdad es otra. El Sudario es un paño en el cual no existe imagen, sólo manchas de sangre humana del grupo AB y tiene una dimensión de 85’5 x 52’6 centímetros aproximadamente. Tuvo una función doble, primero, fue colocada sobre la cabeza ensangrentada de una persona colgada de forma vertical y sujetada al cabello con elementos punzantes. La tela fue doblada sobre sí misma; eso indica el motivo por el que las manchas que se reproducen son simétricas entre sí. Por otro lado, fue utilizada a modo de capucha, seguramente en el momento del traslado al sepulcro. Era muy normal utilizar este tipo de paños para cubrir los rostros de los cadáveres de los condenados, cuando éstos estaban muy deformes o castigados como era el caso.

Este Sudario se encuentra en la Catedral de Oviedo y tuvo en otro tiempo misa propia, pero fue suprimida, celebrándose ésta el 4 de mayo, festividad de la Sábana Santa desde 1506. En las Iglesias de Oriente, la festividad de la Síndone es el 16 de agosto [2], aniversario del traslado de la Sábana Santa de Edesa a Constantinopla. La Síndone actualmente sí tiene misa propia.

Vista del Santo Sudario de Oviedo.

Vista del Santo Sudario de Oviedo.

Según estudios realizados, este Sudario concuerda en todo con la Síndone. El Sudario de Oviedo se ostenta todos los años el Viernes Santo; el 14 de septiembre, fiesta litúrgica de la Exaltación de la Cruz y el día de San Mateo, patrón de Oviedo. Tras todos los estudios realizados, es indispensable hablar de esta reliquia cada vez que se hable de la Sábana Santa. Los más profundos estudios realizados sobre esta reliquia han sido realizados por el EDICE (Equipo de investigación del Centro Español de Sindonología).

J.A. Vieira


[1] Juan 20,1-18.
[2] Desde el año 944, por orden del emperador de Bizancio Constantino VII.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

9 pensamientos en “La Sábana Santa (VI): en el sepulcro

  1. Muy interesante este Articulo.
    Me ah dejado una duda. es cierto que alguna clase de tela cubrio a Cristo mientras pendia de la cruz? es decir, antes de estar muerto. Algunos aseguran que porobablemente fue crucificado totalmente desnudo para mas humillación del condenado.
    Saludos.

    • Claro que fue crucificado desnudo, Él y todos y todas, los que murieron en la cruz. Pero a ellos les ponemos unos taparrabos y a ellas hasta vestidos enteros -en las representaciones artísticas, digo- porque somos unos moñas que nos avergonzamos del cuerpo y cualquier cosa relacionada con él nos da pudor. Incluso hace unos años aquí en España tuvimos una absurda polémica porque cierto escultor hizo un Cristo muerto que estaba totalmente desnudo, con vello púbico y todos los atributos viriles normales en un hombre. Aún hoy lo tienen “tapado” con el pertinente paño de pureza. Lo dicho, unos mojigatos….

  2. Muchas gracias, José Antonio, por este nuevo artículo de la Sábana Santa, el quinto Evangelio.
    Tengo entendido que se han hecho estudios comparativos entre la sangre que mancha ambos tejidos: sábana y sudario y que los resultados muestran que pertenecen a la misma persona. Me gustaría que se profundizara más en este tema, o sea, que al Sudario se le dedicara algún artículo concreto más extenso. Quizás, en la próxima Semana Santa, podría ser el momento más adecuado.

  3. Interesante artículo sobre el sudario de Oviedo. He tenido la oportunidad de mirar algunos documentales sobre el mismo en el Canal EWTN, muy precisos y certeros.
    No sabía que tenía misa propia y supongo que tendrá Oficio Litúrgico también. Tengo un misal romano anterior al Vaticano II y en él vienen varias misas votivas a los instrumentos de la pasión: la Corona de espinas, la Santa Síndone, etc. Algunos des estos oficios si mal no me equivoco también los tienen los Padres Pasionistas.
    En cuando a la inquietud de si fue desnudado en la cruz, tengo una antitésis a lo que asegura Ana María. Según un autor, los reos si eran desnudados ( y tal vez sea lo que le pasó a Cristo) pero en el caso de Judea y en particular Jerusalén, eran muy pudorosos, y sobre todo que eran las fiestas de la pascua, por lo que Pilato no se atrevió a que este reo pasara por el mismo proceso y se le tuvo la consideración de no desnudarlo al público, en cambio, para resarcir esta consideración, se le hizo cargar la cruz completa: el asta y el patíbulo, que era otra manera de escarmentarlo.
    Este autor presenta varias informaciones que valdría la pena comentar, porque lo hace de una manera científica: (es de los primeros autores que yo conozco que asegura que los clavos de las manos fueron en la muñecas y no en las palmas).
    Este tema puede prestarse a discusión, me parece importante compartirlo. Estoy seguro que ni una u otra manera son capaces de comprobarse. Cada quien que saque sus conclusiones.
    Saludos.

    • Querido Humberto;
      que Jesús fue crucificado desnudo lo dice la mismísima Sábana Santa. El Hombre de la Síndone fue enterrado desnudo -luego desnudo debía haber estado en la cruz, porque, ¿qué sentido tenía que muriese con taparrabos y luego se lo quitaran para enterrarlo?-, cubriéndose los genitales con las manos pero sin paño de caderas; y presenta lesiones también en las ingles, caderas y nalgas, lesiones que no estarían si hubiese sido azotado o crucificado con taparrabos.

      La crucifixión es un tormento de humillación y ya que te tomas la molestia para colgar bien alto de un madero a un pobre desgraciado, acabas de redondear la tarea dejándolo desnudo (o desnuda) y de paso, que todo quisqui que pase por ahí se ría a carcajadas de la desnudez del prójimo. Lo de la excusa que venía la Pascua y daba vergüenza ver hombres desnudos en alto me parece una hipótesis muy pobre -¿y no les había dado vergüenza que los flagelaran desnudos?-, y que Pilato cambió un desnudo por una cruz entera para intentar fastidiarlo más me parece tener una imaginación de mucho cuidado. Bastante lo había fastidiado ya con la flagelación, que no era cosa de risa. Las Sagradas Escrituras nos dicen que Pilatos tenía compasión de Cristo y creía en su inocencia, lo ejecutó por obligación y se lavó las manos en el asunto. Nada que ver con esta hipótesis sacada de la manga, en mi humilde opinión. Sólo un sádico que odiase a un reo se tomaría ese tipo de molestias -cambiar un castigo por otro-, y los magistrados romanos no eran sádicos. Crueles, sí, implacables, sí, cometían abusos, sí, pero sádicos, no. Por la cuenta que les traía, más les valía no serlo.

      Que se carga sólo el patíbulo y no la cruz entera es muy sabido también no sólo por el estudio de la Antigüedad romana; sino porque la misma Sábana Santa ha documentado también las lesiones de cargar sólo el patíbulo, como bien ha expuesto Vieira a lo largo de esta serie.

      Para mí, lo único que pretenden este tipo de teorías es hacer distinguir a Cristo entre el resto de los reos crucificados, concepción apriorista influenciada por la fe y sin rigor científico. Para los que lo crucificaron, Jesús no fue un reo especial, fue uno más del montón, fue menos que nadie para ellos, y como tal lo trataron. Menos darle vueltas a lo que no hay más que darle vueltas; y si hay empeño en no dar crédito a los historiadores, al menos démoslo a la Sábana Santa, que no ha hecho sino confirmar lo que siempre han defendido los historiadores.

    • Imagino que mi tono vehemente ha dado lugar a la malinterpretación de que yo me estaba defendiendo de algo. Bueno, me suele pasar, pero en este caso no hay hostilidad alguna. Simplemente aclarar que mi rebatimiento era más una aportación al debate y una opinión personal respecto a la teoría que expones; no va destinada a ti de forma personal.

  4. Un lienzo nos dice mucho más, en cierto sentido, en muchos sentidos. Bien es cierto que una imagen dice más que mil palabras. Si tan sólo lo que leí en cierta novela de cierto autor fuera cierto, quizás el interés por estudiar este misterioso lienzo aumentaría y sería visto con otros ojos. No es mucho lo que puedo opinar al respecto, ya que creo firmemente que la Sábana de Turín es la que cubrió el cadáver de Jesús tras ser bajado de la cruz. Sobre la fosa común, no hace poco leí un artículo del teólogo Ariel Álvarez Valdés sobre la posibilidad de que Jesús fuera enterrado en una tumba de José de Arimatea, sí, pero no para uso personal de éste, sino como parte de las fosas donde se sepultaban a los condenados a muerte por los romanos. La misma gruta del Gólgota donde se asegura que fue sepultado tiene excavados varios nichos, así que es plausible, y a veces me pregunto porqué un rico pudiente miembro del Sanedrín tendría su tumba y jardín en un sitio tan macabro como una colina de ejecuciones.

  5. Es un articulo muy interesante, así como la reliquia del Santo Sudario de Oviedo. Parece mentira que una de las reliquias mas fiables de la pasión de Cristo, la tengamos en España y apenas sea conocida y venerada fuera de Oviedo.
    Y es que así lo dice un viejo dicho que escuche hace unos años en Oviedo: “Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al siervo pero no al Señor” ( se refiere a que muchas personas van en peregrinación a Santiago de Compostela a la tumba del Apóstol y en cambio pasan por la misma puerta de la Catedral del Salvador, donde esta el Sudario y ni siquiera entran)
    Gracias a Humberto y Ana María por vuestros comentarios,ambos son muy interesantes y aportan mas luz a este tema, que siempre esta en continuo debate.

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