Virgen de l’Avellà de Catí

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Detalle de la Virgen de l'Avellà de Catí sin la corona.

Detalle de la Virgen de l’Avellà de Catí sin la corona.

Catí es un bello pueblo situado a 960 m. de altura sobre el nivel del mar que esconde en uno de sus rincones, entre hermosas montañas que ofrecen una vista espléndida de bosques de encinas milenarias, el conocido como l’Avellà, un lugar único de la comarca del Maestrat. Y este lugar nos regala una antigua tradición que sitúa el conocido milagro en el año 1540, cuando una mujer anciana ciega y leprosa caminaba con una niña hacia el paraje de Santa Lucía para implorar contra su enfermedad. Cuando pasaron al lado de la fuente de l’Avellà oyeron la voz suave de la Virgen que la conminaba para que se lavara con el agua de la fuente. Cuando esto hizo sanó de su enfermedad y recuperó la vista. En el lugar donde sucedió este portento el pueblo levantó una pequeña capilla donde colocaron la imagen de la Virgen encontrada en aquel paraje. La leyenda lo cuenta así:

“Por el camino que baja del Prigonet  caminaba una vieja leprosa acompañada de la mano de un niño. Iba a Salvassòria a implorar a Santa Lucía, abogada contra los males de la vista. Al pasar cerca de la fuente escuchó una suave voz de la Virgen invitándola a lavarse los ojos en la fuente. Entonces se produjo el milagro. La anciana  recuperó la vista y la salud. Fue corriendo al pueblo para contar el milagroso suceso. El pueblo decidió construir en este lugar una capilla para  honrar a la Virgen…”

Esta tradición originó una ancestral devoción por la Virgen de l’Avellà entre los pueblos del entorno y ya en abril de 1545, después de la rogativa por la lluvia, se produjo una gran tormenta y por eso se le añadió el nombre de Virgen de la Misericordia. Posteriormente construyeron un eremitorio, una fonda y una casa de baños, origen del balneario actual. La actual ermita se construyó a principios del siglo XVIII, sustituyendo la anterior del siglo XVI. El templo tiene unos 32 metros de largo por 6,80 de ancho en la parte de delante y sólo 4,60 en la de atrás. La fachada es sobria pero majestuosa y está totalmente blanqueada. La puerta de acceso es un arco de medio punto construido de sillería y el resto es de mampostería. Está coronada por una doble espadaña construida en 1743, con campanas que sustituyeron la antigua gran campana que ya había en 1547. El templo se comunica con la casa del ermitaño a través de una puerta estrecha, cerca de la cancela. Del santuario actual destaca su gran cúpula, con pinturas de Pascual Mespletera que cubren la bóveda y las paredes del santuario alcanzando la casi totalidad del recinto interior y además brota una fuente en la que se puede leer el año 1578 y una fuente exterior de 1978.

Grabado de la Virgen de la Misericordia de Catí.

Grabado de la Virgen de la Misericordia de Catí.

La imagen de la Virgen actual ha sustituido a la antigua, ya que fue destrozada el año 1936 durante la guerra civil española. La nueva imagen fue construida por el escultor de Burgos Eulogio Valladolid, que la hizo a semejanza de la anterior imagen de la Virgen. La nueva imagen procede de un tronco de madera de fresno de los bosques de Segovia. Está enhiesta, en su brazo izquierdo lleva al Niño y en su mano derecha un lirio. El Niño, que se sienta en el brazo de la Madre, sostiene en la mano izquierda la bola del mundo y con la derecha bendice a los devotos que le imploran misericordia. Un grupo de ángeles rodean la imagen, situada bajo la decorada cúpula. La corona y el ramillete de azucenas fueron trabajadas por el orfebre de Burgos Sr. Calvo. La imagen fue costeada por suscripción voluntaria del pueblo.

Posteriormente se realizó el altar y capillita en mármol blanco para colocar la imagen de la Virgen, obra de Pitarch de Coves de Vinromà. La imagen fue bendecida el 7 de septiembre de  1939, celebrando espectaculares fiestas en su honor. Fue proclamada por todo el pueblo y subida en solemne procesión a la ermita donde se celebró una solemne misa en la placita, ya que tanta gente no cabía dentro de la iglesia.

Históricamente siempre que ha habido una especial necesidad la gente ha bajado a la Virgen al pueblo. La primera vez fue el 7 de mayo de 1730 con ocasión de una fuerte sequía. Lo mismo consta los años 1740, 1746, 1747, 1765, 1773 y 1802.La penúltima vez que se bajó a Nuestra Señora fue en 1962. El año 2000, después de 38 años de la última bajada de la Virgen, con motivo del jubileo y la entrada de un nuevo milenio volvió a bajarse la Mare de Déu desde L’Avellà al pueblo. También desde antiguo, año 1321, el primer sábado de mayo la ermita es visitada por los peregrinos de Sant Pere de Castellfort y allí se celebra una misa antes de salir los peregrinos hacia la Llècua.

Vista del interior de la ermita de l'Avellà, en Catí, con la Virgen presidiendo el altar.

Vista del interior de la ermita de l’Avellà, en Catí, con la Virgen presidiendo el altar.

También desde 1746 hay una cofradía de Nuestra Señora de la Misericordia de l’Avellà para apoyar y fomentar el culto y la segunda capilla del lado de la epístola de la iglesia parroquial de Catí está dedicada desde el siglo XVIII a nuestra Virgen de l’Avellà. También muy popular es el agua de l’Avellà, cuya histórica y legendaria fuente era ya conocida por los musulmanes y  muy apreciada en toda la provincia. El agua brota de una fuente de roca calcárea donde la tradición oral sitúa la milagrosa aparición de la Mare de Déu de l’Avellà.

Salvador

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7 pensamientos en “Virgen de l’Avellà de Catí

  1. Muchas gracias, Salvador, por este nuevo artículo sobre una advocación mariana de tu tierra. La leyenda de la anciana ciega y leprosa me parece enternecedora, independientemente de la fiabilidad de ella. La imagen de la Virgen me parece de una gran sencillez aunque muy posiblemente, de poco valor artístico. Sin embargo, tengo que decir que el tema del arte, al menos para mi, no es lo esencial: lo esencial es la devoción a Maria.
    Aunque pueda parecer una simpleza, una ligereza, se me viene a la cabeza la canción de “La fuente del avellano” de Antonio Molina, aunque según creo, tiene cierta relación con la ciudad de Granada y no con las tierras valencianas.

    • Como casi todas las leyendas populares, tiene ese encanto de lo entrañable, casi como los cuentos que nos contaban de niños. Respecto a la imagen de la Virgen, al ser una reproducción posterior a la Guerra Civil, creo que ha perdido gran parte del encanto que pudo tener la anterior aunque el artista se haya esforzado en reproducirla tal cual era la anterior.

  2. Personalmente me “apena” -muy anecdóticamente hablando- que la devota que buscaba la salud de sus ojos fuese atendida por la Virgen y no por Santa Lucía, porque ello hubiera significado el surgimiento de un destacado culto a la mártir de Siracusa en Catí -si es que no lo hay de todas maneras, claro-; y en cambio, lo que surgió fue una advocación mariana más. En cualquier caso es una bella historia y también una amable imagen, aunque es raro ver esculpida una Virgen que en principio debería ser de vestir, de candelero o de “cap i pota” como se dice tradicionalmente.

  3. Ana María, sabes que nos encontramos en muchos casos con advocaciones surgidas de leyendas populares que no acaban sustituyendo a los santos y santas especialistas por excelencia. El caso de Santa Lucía y la su protección contra los males de la vista es un ejemplo paradigmátivo por más que algunas devociones locales añadan “fe sanadora” contra estos males.

  4. Gracias Salvador, es un leyenda preciosa la que nos cuentas en el articulo de hoy, al menos vemos que existen advocaciones marianas en nuestro país que no solo se aparecieron a un pastor, labrador etc.

    La imagen de la V, de l´Avellá es muy bonita y fue un gran acierto que el escultor tratara de esculpir todos los detalles de la que fue destruida, en otras partes como en mi pueblo al terminar la Guerra Civil las imágenes destruidas fueron sustituidas por otras que no tenían nada de parecido.

  5. Muchas gracias Salvador estas leyendas de apariciones y milagros siempre me agrada leerlas y más en este caso de tan hermoso milagro con la anciana ciega y pues baste decir que el caso de las fuentes milagrosas es muy repetido tanto en Europa como en América.

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