Las Iglesias bizantinas y el Rito Bizantino (IV)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Preparación del “antidorón” que se repartirá entre los fieles al finalizar la Divina Liturgia.

Preparación del “antidorón” que se repartirá entre los fieles al finalizar la Divina Liturgia.

En los tres artículos anteriores tratamos sobre la organización de los distintos Patriarcados e Iglesias autocéfalas dentro de la Ortodoxia, haciendo una muy somera exposición de la historia de cada una de ellas. En este artículo creo que debemos entrar en los temas litúrgicos y lo haremos relatando someramente como se celebra la Divina Liturgia, el equivalente a la Santa Misa en el Rito latino.

Dentro del Rito bizantino las Liturgias más celebradas son las llamadas de San Juan Crisóstomo, que es la comúnmente celebrada y la de San Basilio, que se celebra el día de la fiesta de San Basilio el 1 de enero, en la vigilia de las fiestas de Navidad y Teofanía y los domingos de la Gran Cuaresma. Durante esta última, los días entre semana, se celebran la Liturgia de los Dones Presantificados o de San Gregorio Magno, que en la realidad es la celebración de las Vísperas con el oficio de la Comunión con los Corderos consagrados el domingo anterior. También existe la llamada Liturgia de Santiago de Jerusalén, y que prácticamente se celebra nada más que en la fiesta del primer Obispo de la Ciudad Santa. La Liturgia Divina según el Rito Bizantino tiene tres partes: la Liturgia de la Preparación, la Liturgia de la Palabra y la Liturgia Eucarística. Desarrollemos brevemente cada una de ellas.

Liturgia de la Preparación o “Proskomedia”
Antes de comenzar la Divina Liturgia propiamente dicha, el sacerdote y un diácono comienzan la preparación de los dones del pan y del vino que han de utilizarse en la Eucaristía. Este ritual tiene un simbolismo muy particular y es muy similar en todas las iglesias bizantinas.

Proskomedia. Los dones están preparados para la celebración litúrgica.

Proskomedia. Los dones están preparados para la celebración litúrgica.

Se utilizan cinco trozos de pan en el uso eslavo y una única “prósfora” en el uso griego. En el Monte Athos usan dos. El sacerdote corta del pan principal, un cuadrado llamado el “Cordero”, que es el pan que será consagrado. También separa otros trozos más pequeños y los coloca en una patena en conmemoración de la Theotokos, los santos y los fieles vivos y difuntos. El resto del pan, llamado “antidoron” se bendice y se distribuye entre los fieles al finalizar la Divina Liturgia.

El sacerdote bendice también el vino y el agua que se vierten en el cáliz. Algo de agua caliente se echa en el cáliz después de la “epíclesis”. Durante toda esta ceremonia litúrgica, los dones (pan y vino) sin incensados varias veces y quedan depositados en una pequeña mesa cercana al altar del sacrificio eucarístico llamada “Prótesis”.

Liturgia de la Palabra
El rito de entrada comienza con la exclamación que realiza el sacerdote: “Bendito el reino del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos”. Los fieles responden: “Amén”. El diácono (o el sacerdote, si no hay diácono) comienza a continuación la “Gran Letanía”, que tiene este nombre por ser más larga de lo habitual y en la que se pide por todas las necesidades: la paz y la salvación para la Iglesia, sus ministros y sus fieles, los encarcelados, los enfermos y todos los que padecen alguna necesidad. Al igual que en la mayoría de las letanías, se hace memoria de los fieles difuntos y se honra a la Madre de Dios. El sacerdote la concluye con una oración final.

Un diácono canta el Evangelio.

Un diácono canta el Evangelio.

Siguen tres antífonas que varían según el día, siendo las dos primeras seguidas por una letanía corta y una oración. La tercera antífona es seguida de la llamada “Pequeña Entrada” con los libros de los Evangelios y de unos “troparios” y “kontakios” prescritos según el día, el tiempo litúrgico o el templo en el que se celebra la Divina Liturgia. Después de haber entrado se canta el Trisagio: “Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros”.

A continuación viene el rito de la proclamación de la Palabra de Dios. La proclamación de las Escrituras se anuncia con el “prokeimenon”, que consiste en el canto de unos versículos de los salmos en forma responsorial. Entonces el lector proclama cantando la lectura de un pasaje de los Hechos de los Apóstoles durante el tiempo de Pascua o de una Epístola. En el modo ruso, recordando como la primitiva Iglesia fue surgiendo de las catacumbas, el lector comienza el canto en voz baja, la cual va alzando para terminar el texto cantado con una voz aguda. Normalmente, se tiene tonos apropiados y se acompaña, sobre todo el Evangelio, con hermosos melismas.

Se canta un triple aleluya, también con versos como en el prokeimenon. Este aleluya anuncia el canto solemne del Evangelio, antes del cual existe un breve intercambio de plegarias entre el sacerdote y los fieles. A continuación el diácono canta el Evangelio. Aunque la homilía siempre es al final de la Liturgia, en algunas iglesias se ha introducido esta costumbre totalmente extraña y que corta el dinamismo de la Liturgia.

Procesión de las ofrendas hacia el altar.

Procesión de las ofrendas hacia el altar.

La ceremonia continúa con la llamada “Letanía de la ferviente súplica”, la cual va remarcada insistentemente con la triple repetición del “Señor ten piedad”. Los días entre semana y, sobre todo los sábados, día dedicado a la memoria de los difuntos, se hace a continuación la “Letanía por los difuntos”. La primera parte de la Liturgia concluye con la Letanía por los catecúmenos, por aquellos que están esperando el bautismo.

Liturgia Eucarística
Esta parte de la Divina Liturgia se inicia con dos letanías en las que se pide por los fieles y con la “Gran Entrada” cantando el llamado “Himno de los querubines”, himno atribuido al emperador Justiniano I: “Nosotros, que místicamente representamos a los querubines, cantamos el himno tres veces santo a la Divina Trinidad, dejando de lado las preocupaciones de este mundo, para que podamos recibir al único Rey, quien viene invisible, escoltado por los coros celestiales”. Mientras se canta este himno, el sacerdote va a la mesa de la “Proskomedia”, da la patena al diácono y él mismo coge el cáliz. Se organiza una procesión saliendo el diácono y el sacerdote por la puerta norte del iconostasio y llevando los dones se entra por la puerta principal del mismo, mientras el diácono va cantando pidiendo que el Señor se acuerde de todas las personas. Mientras la procesión se realiza, los fieles siguen cantando el “Himno de los querubines”. Si en la ceremonia no hay diácono, esta Gran Entrada la realiza solo el sacerdote portando la patena y el cáliz. Todo este rito es lo que nosotros llamaríamos el ofertorio. Posteriormente, el sacerdote bendice a los fieles y todos rezan el “Símbolo de la Fe” (el Credo).

Liturgia Eucarística.

Liturgia Eucarística.

Tras el rezo del Credo, el sacerdote comienza la “anáfora”, que es la gran oración eucarística sobre las ofrendas, que se inicia con la frase “Levantemos los corazones”. Como dije al principio, las dos anáforas principales son la de San Juan Crisóstomo y la de San Basilio el Grande. Después de recordar la historia del pecado del hombre, de la redención efectuada por Cristo y de la institución de la Eucaristía, el sacerdote invoca al Espíritu Santo (epíclesis) pidiéndole que descienda sobre los dones convirtiéndolos en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. La doctrina ortodoxa afirma que la transustanciación (Metamorfosean) se realiza en el momento de la epíclesis. Desde ese momento, el pan y el vino son tratados como el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Después de haber invocado al Espíritu Santo y a los dones consagrados, el sacerdote conmemora a los santos, empezando por la Theotokos. Se canta un antiguo himno en honor de la Virgen, el sacerdote ora por el patriarca, el obispo y por el clero y fieles para que todos se mantengan dentro de la fe ortodoxa y conserven la salud del alma y del cuerpo. La plegaria eucarística va seguida de una Letanía y del canto del Padre Nuestro.

Después de esto, el sacerdote levanta los dones consagrados diciendo con voz alta: “Las cosas santas son para los santos”, a lo que los fieles responden: “Uno es Santo, uno es el Señor, Jesucristo, para gloria de Dios Padre. Amén”. Se realiza la fracción del pan justo antes de la comunión de los sacerdotes.

“Las cosas santas para los santos”. Los diáconos elevan los dones consagrados.

“Las cosas santas para los santos”. Los diáconos elevan los dones consagrados.

Después de la comunión del clero, se distribuye la comunión entre los fieles bajo las dos especies. Previamente se han mezclado el pan y el vino consagrados y con una cucharilla, reciben la Eucaristía en la boca. Con posterioridad se toman el “antidoron” y en algunas partes de Rusia, un pequeño vaso de vino dulce caliente. Finalmente, después de la homilía y dar la bendición, el sacerdote despide a los fieles, quienes, antes de abandonar el templo, veneran a la santa Cruz.

En los próximos artículos seguiremos escribiendo sobre el resto de los sacramentos y liturgias.


Antonio Barrero

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

27 pensamientos en “Las Iglesias bizantinas y el Rito Bizantino (IV)

  1. Toño: me gusta cuando escribes con temas que sintonizo. Ya alguna vez te he comentado como me gusta el tema de la liturgia y la celebración de la misa en otros ritos.
    Tengo un libro que contiene el rito de esta celebración, diría yo, como un misal.
    Me gusta mucho la manera tan espiritual y la forma tan mística como celebran la misa en el rito bizantino.
    Pero hay algunas cosas que me hace falta conocer:
    ¿Por qué se separan las cinco particulas pudiendo luego fraccionar?
    Los fragmentos de pan que se reparten al último, son sólo pan bendito, no consagrado verdad?
    Hay un instrumento en forma de estrella con el que se fragmenta el pan. Como se llama y es cierto que al tener forma de estrella tiene relación con la estrella de Belén?
    El agua hirviente significa el fervor del creyente ante esta ele ración?
    Por último, no hay signo de La Paz en la misa bizantina?
    Saludos.

    • Humberto,
      A ver si soy capaz de contestar a todas las preguntas que me haces
      Esas cinco “prosforas” no se consagran. Lo que se consagra es el pan cuadrado (el Cordero) que lógicamente tiene que ser faccionado para comulgar los celebrantes y los fieles. El instrumento con el que se corta el pan en la “próthesis” se llama “lanceta o lonje” y es un pequeño cuchillo cuya empuñadura termina en cruz. Con él se cortan también las otras partículas en conmemoración de la Virgen y los santos, así como las que se dejen (si no están preparadas de antemano) para repartir al final de la Liturgia, o sea, el “antidoron” que solo es pan bendito, no consagrado.

      El “asterisco” o estrella, es una especie de cruz, compuesta por dos láminas cruzadas la una sobre la otra y unidas por el centro. En el centro, por dentro, acostumbra a llevar una estrellita que simboliza la estrella de Belén. Pero este instrumento se usa para colocarlo encima del “diskos” o “diskarion” (patena), a fin de que el velo que cubre las Especies no toque las partículas del pan.

      El agua que se echa en el “poterion” (cáliz) es caliente porque tu sabes que normalmente en los países eslavos hace mucho frío y así ayuda a que no se congele el vino. Yo creo que es un tema práctico, más que simbólico.

      Y por último, en la Liturgia Bizantina no se da la paz; no hay un momento como en la Misa de rito latino antes de la comunión. Sólo si hay concelebración, antes del Credo, los sacerdotes se saludan con las palabras “Cristo está entre nosotros”, “Está y estará” pero es más como un signo de la fe común que se va a profesar a continuación, sobre todo si preside el Obispo, que como un signo de paz.

      Si esto lo lee alguna persona que conozca esta Liturgia mejor que yo y pueda puntualizar mejor o rectificarme, si es que me he equivocado, rogaría que lo hiciera.

      • El sacerdote cuando pone el agua caliente en el cáliz, dice: “Fervor de la fe llena del Espíritu Santo”. Es un momento muy simbólico pues la mezcla del pan y el vino al poner el agua se calienta. Este momento en la Liturgia simbolizan el momento de l Resurrección en que Cristo vuelve a la vida en el Sepulcro. A los fieles les recuerda que comulgan con el Cuerpo y la Sangre de Cristo vivo y Resucitado (En Grecia precisamente no se congelan los Dones, sobre todo en Agosto 🙂

        • Muchisimas gracias, padre, por esta aclaración y por explicarnos el simbolismo del agua caliente vertida en el cáliz.
          Y desde luego, doy fe de que en Grecia hace calor en agosto, jaja; siempre que he estado allí ha sido en agosto.

          • Gracias Padre Nicolás por sus aclaraciones. Este signo que usted dice que representa la Resurrección de Cristo, se hace en la misa católica cuando antes de la comunión, el celebrante parte una fracción de la hostia consagrada y la deja caer en el cáliz del vino consagrado. Me parece muy buena su puntualización de que los fieles comulgamos a Cristo resucitado y vivo. Reciba un saludo desde Guadalajara, Jalisco, en México.

  2. Yo estuve presente en la Divina Liturgia de Viernes Santo cuando visité Santorini hace algunos años y quedé tan cautivada por la belleza del acto que estuve más de una hora y se me hicieron cinco minutos. Si hubiese sabido lo que sé ahora tras leer tu artículo, Antonio, seguro que hubiese comprendido mejor lo que veía. Pillé el momento de los cantos de sacerdote y diácono y lamenté por enésima vez que el clero y los fieles católicos tengamos una formación musical tan deficiente en comparación con ellos y, sobre todo,en comparación con nuestros hermanos protestantes. Ellos, unos y otros, cantan de maravilla, mientras que nosotros… Cuando voy a misa tengo ganas de ponerme tapones en los oídos.

    • Para empezar, Ana Maria, hay que decir que, mientras la Liturgia bizantina siempre es cantada, la Misa latina, no siempre lo es.
      La Liturgia bizantina es más ceremoniosa, más colorista, rodeada de más misterio (la simple existencia del iconostasio ya lo es), incluso más pomposa y con unos cantos bellísimos. Yo he asistido muchas veces: en griego, eslavo y castellano y tengo que decir que los cantos griegos son los que más me llegan, los que más me hacen incluirme en ella.
      Cuando yo tenía veinte años y estaba haciendo el servicio militar en Cádiz, todos los fines de semana que tenía libres, me iba a Madrid exclusivamente para participar en la Divina Liturgia, actuando en más de una ocasión, como acólito o como cantor. A mi, me cautiva y me fascina. Y que conste que he participado en la Divina Liturgia en todos los ritos, salvo el malankar y el etiópico.
      Pero igualmente tengo que decir que, cuando la Santa Misa se canta en gregoriano, sobre todo si es en un monasterio, incluida dentro del canto de las horas canónicas menores, se siento exactamente igual.

      La Santa Misa diaria, la normal, la de los domingos, es mucho más sencilla, más “simple” en el buen sentido de la palabra y no parece que te transporte al cielo, máxime cuando solo se entonan pocos cantos y mal cantados. Pero aun así, con su pomposidad o con su sencillez, en ambas liturgias se celebra el mismo misterio: Cristo se hace presente entre nosotros bajo las especies de pan y vino, es el sacrificio sublime por excelencia, el más grato a los ojos del Padre y el acto comunitario en el que más a gusto nos debemos encontrar.

      • Doy fe de que una misa bien cantada en gregoriano es maravillosa, he participado en ellas como corista. Pero por desgracia las misas bien cantadas escasean en el mundo católico, y si bien no niego que todas son comunión con Cristo, no es lo mismo cuando no se ponen ganas e interés en la harmonización. A mí las monjas me enseñaron que cantar es rezar dos veces, y si eso es verdad, rezamos doble, pero mal.

  3. Me encanta las tradiciones bizantinas. Y es curioso que varias Iglesias católicas conservan esta tradición. Me alegro.

    • Tu bien lo has dicho: hay Iglesias Católicas de Rito Bizantino (uniatas) en casi todos los paises de tradición ortodoxa, siendo especialmente importante – al menos a mi entender – la ucraniana.
      Además hay un Patriarcado católico de Rito Bizantino: el Melquita. Esta Iglesia es exclusivamente católica, no ortodoxa.

  4. Muchas gracias Antonio. Creo que mis compañeros han clavado el sentido de la liturgia bizantina y sus preguntas han sido muy pertinentes. Sólo añadiría preguntar por qué los ortodoxos creen que la transustanciación se da en el momento de la epíclesis y no cuando el sacerdote dice las palabras de la consagración. Si puedes aclararlo te l agradecería.

  5. Salvador,
    San Pedro Mogila – del que ya se ha escrito en este blog – defendía que la transustanciación (Metamorfosean, como se dice en la Ortodoxia) se realizaba cuando el sacerdote pronunciaba las palabras de la consagración y así lo puso en su Confesión de Fe escrita en el año 1640. Pero en el Sínodo de Iasi de 1642, los padres sinodales le dieron suficientes argumentos como para que San Pedro Mogila cambiara su posición. Esta posición de que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo durante el momento de la Epíclesis, es la comúnmente aceptada en todo el mundo ortodoxo. Entre los teólogos ortodoxos no hay dudas a este respecto.
    Sin embargo, según tengo entendido, los uniatas (católicos de rito bizantino) mantienen lo defendido por la Iglesia Latina: que se produce cuando el sacerdote pronuncia las palabras consagratorias.

    • Esto mismo que expresa Salvador fue una problemática muy fuerte que tuve en el seminario. Según yo la consagración de las especies eran en el momento de la epíclesis “… de manera que sean para nosotros + el cuerpo y la sangre de Jesucristo nuestro Señor…” Pues los maestros del seminario pegaron grito en el cielo. Esto me recuerda creo a un artículo tuyo Antonio sobre san Cipriano creo con la problemática de la procedencia del Espíritu Santo en el Credo. Lo importante es que en realidad es el Cuerpo y la Sangre del Señor, así como el Espíritu Santo es la tercera persona Divina venga de la procedencia que venga aunque ya sabemos que nosotros los católicos nos desviamos de lo ya establecido si mal no recuerdo en un concilio.

      Siempre me ha gustado lo pomposo de una celebración siempre y cuando no se agreguen cuestiones fuera del rito, cosas que suelen pasar comúnmente en mi diócesis. Es de admirar y aplaudir el rito Bizantino porque nosotros los de rito latino nos hemos vuelto cuachalotitos muchas veces al celebrar los sacramentos. Con solo decirte Antonio que en un congreso de música sacra a nivel nacional y que fue en mi diócesis cantó un pequeño coro de cristianos ordodoxos (desconozco el rito al que pertenecían) cantaron el akathistos y me quedé boca abierta.

      Que envidia que tengas la posibilidad de asistir a estos ritos y participar de ellos, espero algún día me toque participar en uno esperando que no me vayan a sacar del rito por ser parte de la Iglesia Latina.

      ¿Se puede comulgar en las Iglesias Ortodoxas? ¿o ellos mismos también nos negarían el sacramento?

      • Emmanuel,
        Si entras en esta web: http://www.mercaba.org/TEOLOGIA/epiclesis_eucaristica.htm#cap3 encontrarás argumentos más que suficientes que apoyan las tesis orientales sobre cuando se produce la transustanciación, pero también encontrarás otros muchos argumentos que apoyan las tesis occidentales. ¿Se producirá en unas liturgias en un momento y en las otras en otro? No se si hacerse esta pregunta es una barbaridad, pero argumentos los hay de peso en ambos casos.

        Con respecto a si un católico puede participar en los sacramentos ortodoxos y viceversa,
        mi opinión personal es que en caso de necesidad, si. Es verdad que no existe la plena Unidad como para poder concelebrar juntos, pero yo te digo que cuando asisto, me integro plenamente y participo plenamente.
        Recuerdo que en cierta ocasión, en una abadía suiza concelebraron los Maitines de la Nochebuena tres obispos católicos y un ortodoxo y al iniciarse la Liturgia Eucarística, el ortodoxo tuvo que retirarse a un lugar de privilegio, pero fuera del altar. A mi aquello me impactó, porque – al menos exteriormente – se veía plena unidad, pero las diferencias existentes sobre el tema de la primacía papal, procedencia del Espíritu Santo y existencia del purgatorio, hicieron que
        a aquella solemne ceremonia bizantina le faltara algo. Una vez finalizada la Liturgia Eucarística, la celebración continuó como en un principio.

  6. Pues qué puedo decirte, amigo Toño, que no te hyayan dicho ya nuestros compañeros del foro. La liturgia bizantina es muy hermosa ya que se remonta a siglos de antigüedad y sin duda se nutre de las tradiciones de las primitivas comunidades cristianas que en las catacumbas o en casas particulares celebraban sus ritos y fe en comunión, comunidad. Sin duda el simbolismo es hermoso ya que cada elemento significa algo, sin duda el ritual debiera ser considerado patrimonio no tangible de la humanidad y preservado para las futuras generaciones de creyentes que aún no vienen a este mundo. La música, la ceremonia, el ritual no son nada, en cambio, ante la fe y la esperanza en el amor en Cristo Jesús que nos salva por amor. Ojalá alguna vez tenga la dicha de presenciar una liturgia que no sea la latina, que es nuestra y de todos los cristianos también.

    • Como ya he dicho, desde los veinte años – y tengo más de setenta – he tenido muchos contactos con nuestros hermanos ortodoxos y con católicos uniatas, contactos que me han dado la oportunidad no solo de participar en liturgias de prácticamente todos los ritos, sino que me han proporcionado también libros litúrgicos, vídeos, estudios sobre cada una de las Iglesias, etc. He llegado a cartearme – y las guardo con muchísima veneración – con el Patriarca Ecuménico Atenágoras I, con el Patriarca Copto Stephanos Sidarous, con el Patriarca Melquita Maximos V Hakin, el Patriarca Maronita Pedro Pablo Meouchi, con el Patriarca Armenio Vazgen I y con muchos obispos, monjes y sacerdotes, con algunos de los cuales aun sigo en contacto y que me han hecho conocer muy a fondo algunas de sus costumbres e incluso visitar sus monasterio, como las Lavras de las Grutas de Kiev. Aun hoy en día, al menos una vez al mes tengo la oportunidad de participar en la Divina Liturgia Bizantina.
      Por eso, la riqueza espiritual de las liturgias orientales – y hoy tratamos de la bizantina – a mi siempre me han colmado. Tengo que decir nuevamente que también la Liturgia Latina, celebrada con la solemnidad que da un monasterio y cantada en gregoriano tiene para mi el mismo significado. Recuerdo que, con unos veinte años de edad, estuve dos semanas conviviendo con los monjes jerónimos del monasterio de San Isidoro del Campo, en Santiponce (Sevilla) siguiendo con ellos la misma vida comunitaria y litúrgica. Allí conocí a Fray José de Kerala, monje jerónimo hindú, que alguna vez celebraba en Rito Siro-malabar.
      Cada ceremonia, cada rito, tiene su significado, su por qué y todos proceden de siglos de experiencias y prácticas continuadas que harán imposible que puedan perderse en el tiempo. Y yo me atrevería a decir – y espero no molestar a nadie – que nuestros hermanos ortodoxos son más cuidadosos con sus liturgias que nosotros.
      A mi me parece imprescindible que la liturgia sea cercana a los fieles, pero sin alterarla, sin quitarle su simbolismo, su cierto halo de misterio que nos pone en contacto con la Divinidad. En eso, Oriente, nos lleva la delantera.

  7. Antonio, muchas gracias por este documentado articulo del rito bizantino.
    Después de leerlo con mucho interés y de ver los bonitos vídeos, solo puedo decir que me gustaría mucho asistir a una de estas celebración.
    A sido casi todo lo que me ha llamado la atención porque es una ceremonia muy llamativa, pero te diré que en especial a sido la liturgia de la preparación “Proskomedia”. El cordero de Dios es cuadrado, se apartan otros trozos para los santos y difuntos, y el resto para los fieles asistentes. Los objetos litúrgicos son muy diferentes a los del rito latino, ya que son grandes dimensiones.
    Otra cosa también llamativa para mi,que he podido ver los vídeos es el cambio de vestimenta que realizan los celebrantes antes de dar comienzo la liturgia, ¿ podrías explicarme el significado?

    Y por ultimo decir que los cantos bizantinos son muy bonitos y de una profunda espiritual. Como los gregorianos, que personalmente me maravillan cada vez que los escucho.

    • Poder participar, a ti que viajas mucho, no debe serte dificil. Muy cerquita de donde tu vives, en la zona del Levante, existen diversas parroquias ortodoxas de Rito Bizantino e incluso en Cataluña hay alguna de Rito Copto y, si no estoy mal informado, incluso en Madrid podrías asistir a esta misma liturgia celebrada por católicos.
      En cuanto a los objetos litúrgicos, es verdad que algunos son distintos, pero otros son iguales (patena y caliz) aunque mucho más grandes.
      El revestirse para la celebración es verdad que es más solemne en la liturgia bizantina que en la latina, pero también es verdad que en esos vídeos estamos viendo liturgias patriarcales y eso aun les da más solemnidad. El Patriarca se reviste delante del pueblo, mientras que nuestros obispos e incluso el Papa, sale ya revestido de la sacristía, pero el acto de ponerse los ornamentos litúrgicos tiene también su ritual, más sencillo eso si, en el rito latino.

    • Marian,
      En el primer vídeo estás viendo una ceremonia presidida por el Patriarca Cirilo de Moscu, aunque tengo la impresión de que la ceremonia se está celebrando en Ucrania.
      En el segundo, se trata de una celebración en el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla.

  8. Muchas gracias Antonio ha sido un artículo muy informativo e interesante, me llama la atención que hay muchas coincidencias en los ritos otras diferencias como ya se mencionaron como la paz y también el que aquí es un pan el que se usa no la hostia que solemos usar los latinos. Estos ritos me parecen muy ricos en simbolismos pero también me hicieron caer en la duda de ¿si un católico romano asiste a una liturgia de este tipo le son validos los sacramentos?. Por otro lado siempre se me ha hecho curiosa y muy bonita esa tradición de bendecir al pueblo al final y darles a venerar la Santa Cruz.

    • Amigo André,
      La hostia no solo se usa en el rito latino, sino que además de utilizarse en los otros ritos occidentales, también se utiliza en algunos ritos orientales: armenio, maronita, caldeo y malabar.

      Los sacramentos de las Iglesias Ortodoxas son válidos, son reconocidos por la Iglesia Católica porque las Iglesias Ortodoxas no han perdido la sucesión apostólica; ahora, salvo en caso de necesidad, no es normal que unos reciban los sacramentos de los otros. Por ejemplo: si eres católico y vives en un lugar donde solo existe un sacerdote ortodoxo y quieres recibir los sacramentos, desde mi punto de vista – y se que no todo el mundo estará de acuerdo con lo que digo – puedes recibir sus sacramentos sin renunciar a tu religión.
      A mi me contaba un amigo monje ortodoxo ucraniano que en algunas aldeas o pueblos, la gente sencilla, muchas veces no hacían distinciones y lo mismo se confesaba con un sacerdote católico y recibía la Eucarístia de un sacerdote ortodoxo y viceversa. Yo no lo he visto, pero no tengo por qué dudar de lo que él me dijo.

  9. hola, que bueno encontrar gente que tenga el mismo interés en los ritos orientales. Primero para contribuír al comentario anterior, según documentos de la Santa Sede desde Pablo VI se han hecho grandes avances en la unión de comunión, y de hecho un católico occidental puede participar y recibir todos los sacramentos de los ritos orientales unidos a Roma sin ninguna distinción, de los ritos Orientales Ortodoxos o Patriarcales se pueden solicitar y recibir los sacramentos siempre que no exista un sacerdote unido a Roma, y en este caso son plenamente validos. Revisa en la web del vaticano el documento para las iglesias orientales y sobre la relación con las Iglesias Ortodoxas.
    Por otro lado, voy a participar en unos meses en celebraciones de rito oriental bizantino unido a Roma, y quisiera prepararme correctamente para la celebración, las respuestas y cantos, también quisiera que me ayudes con los ornamentos para acólitos, saludos.

  10. ¿Se podría usar siendo seminarista de rito oriental, usar el propio ornamento de su rito, en una celebración de rito latino?

    ¿Hay algún canon que lo indique?

    • Claro que si se puede usar. ¿No has visto concelebraciones litúrgicas en rito latino en las cuales, los concelebrantes de otros ritos van revestidos con sus ornamentos correpondientes? Hay miles de casos, pero por ponerte dos ejemplos: canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II o el funeral de Juan Pablo II.
      Al final del artículo dedicado a San Juan Pablo II, el 6 de diciembre del 2011 verás como al final de la Misa, todos los representantes de los otros ritos ofrecieron un oficio fúnebre revestidos con sus ornamentos.

      También se puede dar el caso al revés: la beatificación de los mártires de Ucrania se celebró en rito bizantino y el Papa, que la presidía, iba revestido con los ornamentos de rito latino.

      Resumiendo: en toda concelebración litúrgica en la que participen miembros de distintos ritos, cada uno lleva sus ornamentos propios.

  11. Hola, quisiera saber, si en Guadalajara, México, existe alguna iglesia bizantina donde pueda participar plenamente de la divina liturgia?, es una liturgia especial y llena de misticismo, quisiera participar de ella.

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