San Nifón II, patriarca de Constantinopla

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Icono ortodoxo grecorrumano del Santo.

Icono ortodoxo grecorrumano del Santo.

El santo patriarca Nifón II de Constantinopla es un Santo con una curiosa biografía. Como la mayor parte de los patriarcas durante el dominio otomano, desempeñó su cargo sólo durante un breve período. Para ser más específicos, lo desempeñó en dos períodos, entre 1486-1488 y 1496-1498 respectivamente. Es interesante que posteriormente fuera “relegado” a la función de metropolita de una diócesis sufragánea limítrofe, como el metropolitanato de Valaquia, donde reorganizó la vida espiritual. Su biografía y su canonización tienen mucho que ver con el voivoda valaquio Neagoe Basarab (+1521), su discípulo, también canonizado como Santo por la Iglesia Rumana en 2008.

Fuentes de su biografía
Debo agradecer a mi colaborador y amigo Dr. Alexandru Roșu, recientemente consagrado como diácono de la comunidad rumana en Bonn -el 12 de enero- por su ayuda al escribir este artículo. La biografía del Santo fue escrita por Gabriel “el protos” (el superior) del monte Athos, a petición del voivoda Neagoe, en torno a 1515. Esta biografía es asimismo la primera fuente de la biografía del príncipe valaquio. Posteriormente, una corta versión de este trabajo fue incluida en los Sinaxarios de 1806, 1841 and y 1873, y desde 1843 también en los Menologios. Posteriormente, en el siglo XIX, un erudito rumano, Bogdan Petriceicu Hașdeu, dedicó un artículo a este trabajo, impreso mucho tiempo después en su “Archivo Histórico de Rumanía”, tomo I, vol. 2, Bucarest, 1965, pp. 133-155, bajo el título de Biografia Patriarhuluĭ Nifonǔ in Turcia şi in Ţeara Românească scrisă de Gabrielǔ, superiorulǔ munteluĭ Atosǔ (La Biografía del Patriarca Nifón en Turquía y en Valaquia, escrita por Gabriel, el superior del monte Athos), basándose en un manuscrito rumano de 1654, hoy desaparecido. Una edición crítica publicada por Vasile Grecu en 1944 incluía dos manuscritos griegos de la vita, descubierta en 1910 en el monasterio Dionysiou del monte Athos.

El trabajo de Gabriel puede ser considerado también como una crónica de Valaquia, remarcando -paralelamente al destino de San Nifón- diferentes sucesos durante el gobierno de cuatro voivodas: Radu IV el Grande (1495-1508), Mihnea I “el Malvado” (1508-1509) Vlad V el Joven (1510-1512) y Neagoe (1512-1521). Gabriel no menciona la muerte del hijo de Neagoe, Pedro (1519), por lo que la biografía pudo haber sido escrita antes de 1519, probablemente en 1515, cuando la canonización del Santo. La cuestión de si el texto original fue escrito en griego o en eslavo, como las Enseñanzas de Neagoe Basarab a su hijo Teodosio, sigue sin estar resuelta. En cualquier caso fue traducido al rumano primero bajo el gobierno de Mateo Basarab (1632-1654), un período de transición del eslavo al rumano en el lenguaje oficial.

San Nifón junto a San Neagoe Basarab. Fresco ortodoxo rumano.

San Nifón junto a San Neagoe Basarab. Fresco ortodoxo rumano.

La vida de San Nifón
La Vida de San Nifón no ofrece información sobre su nacimiento. Su nombre de laico era Nikolaos (Nicolás), el segundo de los tres hijos de Manuel Halep y María, de ancestros nobles. Su padre era maestro de niños en la corte de Jorge Brancovici, déspota de Serbia (1427-1456). Debido a una conspiración en torno 1433, su padre se vio obligado a huir con el príncipe Tomás Cantacuzino del Peloponeso. Allí se casó con María y tuvo tres hijos. El futuro Patriarca nació en torno a 1435-1440.

Después de seis años de matrimonio, Manuel murió. La viuda María envió a su hijo mayor al servicio del príncipe Tomás. Nicolás empezó a aprender las Escrituras con un maestro llamo Eutimio, y posteriormente con un monje llamado Josafat o José, que lo tonsuró como monje con el nombre de Nifón. En Epidauro, Nifón conoció a un monje atonita llamado Zacarías del monasterio Vatopedi, que se convirtió en su padre espiritual y lo recomendó para ser ordenado diácono por el metropolita de Arta (en el Epiro). Debido a la invasión turca, en torno a 1461 Nifón y Zacarías huyeron a Durazzo y después a Croia, la residencia del príncipe Jorge Skanderbeg. Después de la campaña de los turcos de 1466, los dos marcharon a Ochrid, donde Zacarías murió. Entonces Nifón marchó al monte Athos y se estableció en el monasterio Koutloumousiou. Durante este tiempo Nifón visitó diversos moradores de cuevas y ermitaños y combinó la vida espiritual con el trabajo de caligrafía en la Gran Laura y en Dionysiou. Entretanto, fue ordenado sacerdote.

Muy probablemente en 1483 fue elegido metropolita de Tesalónica, distinguiéndose por ser un buen predicador y luchador por la preservación de la disciplina del clero y de los monasterios. A finales de 1486, justo después de la muerte del patriarca Simeón, fue elegido Patriarca Ecuménico con el nombre de Nifón II. En Constantinopla continuó su actividad de restablecer el orden de la Iglesia, especialmente en cuestiones disciplinarias. Su posición era especial. Durante más de tres décadas los turcos conquistaron Constantinopla y los Patriarcas Ecuménicos recibían la responsabilidad política de “etnarcas” (líderes del pueblo de fe ortodoxa). Debido a esta posición política, los gobernantes otomanos cambiaban a los patriarcas a menudo, acusándolos de traición o deslealtad. Por ello, después de sólo dos años, Nifón II fue apartado de su sede por los turcos, porque se oponía al intento de los oficiales turcos de confiscar una parte del patrimonio patriarcal. Los otomanos alegaban que, puesto que el último patriarca no había dejado testamento, toda su fortuna debía ser confiscada por el Estado.

Vista aérea del monasterio Dionysiou en el monte Athos (Grecia), donde vivió el Santo.

Vista aérea del monasterio Dionysiou en el monte Athos (Grecia), donde vivió el Santo.

Durante su exilio, Nifón vivió en el monasterio de San Juan Bautista en una isla cercana a Sozópolis (actual Bulgaria). Después fundó un monasterio nuevo en las proximidades dedicado a San Nicolás el auxiliador de los pobres, se hizo famoso por su santa vida y muchos peregrinos empezaron a visitarle. Debido probablemente a su creciente prestigio, San Nifón fue elegido por segunda vez Patriarca Ecuménico en el verano de 1496. Como patriarca, Nifón firmó en 1498 un tomos contra la simonía y continuó su pastoral y su trabajo disciplinario, pero fue depuesto en el verano de 1498, debido a las intrigas del anterior patriarca, Máximo IV (1490-1496) y otros metropolitas.

Habiéndolo conocido durante un viaje en Adrianópolis, el voivoda valaquio Radu el Grande (1495-1058) pidió permiso al sultán y llevó a Nifón a Valaquia en 1503, donde ejerció de facto como metropolita del mismo modo que anteriormente, ocupado con la reforma de la vida moral de los cristianos y con la administración. Ordenó a dos obispos en Râmnic (en el oeste, reemplazando el antiguo metropolitanato de Severin) y en Buzău (en el este), para mejorar la tarea pastoral.

Debido a que San Nifón no quiso aceptar el matrimonio no canónico de la hermana de Radu con un noble moldavo que estaba divorciado, Radu ordenó destituir a Nifón, le quitó su rango de sumo sacerdote y le dejó sin ayuda material. El jerarca destituido se marchó a una casa modesta de la ciudad, pero fue secretamente ayudado por un noble llamado Neagoe. A cambio, Neagoe se convirtió en su discípulo en el aprendizaje de las Escrituras y en el seguimiento de una vida cristiana. Antes de abandonar Valaquia, en torno a 1508, San Nifón se encontró una vez más con Radu, que vino a él con obsequios y pidió su perdón. El Santo siguió sin aceptar el asunto del matrimonio ilegal y lo despidió diciéndole que moriría pecador, sin que nadie pudiese ayudarle.

Sepelio del Santo. Fresco ortodoxo griego en su sepulcro del monasterio Dionysiou, monte Athos (Grecia).

Sepelio del Santo. Fresco ortodoxo griego en su sepulcro del monasterio Dionysiou, monte Athos (Grecia).

Nifón abandonó Valaquia acompañado de dos discípulos, Josafat y Macario, marchó al monte Athos y se estableció en Vatopedi. Su discípulo Macario marchó posteriormente a Tesalónica, donde murió mártir, porque predicó entre los turcos. Este suceso fue, según la biografía, “contemplado en espíritu” por San Nifón. Acompañado por Josafat, San Nifón fue de Vatopedi al monasterio de Dionysiou, donde realizó trabajos humildes como llevar el trigo al molino, ayudar en la cocina y amasar pan. Nunca buscó un tratamiento preferente y llevó una vida de ayuno y humillación. La versión griega de la biografía afirma que él estaba de incógnito en Dionysiou y que fue descubierto por un milagro, porque una vez que estaba en un mirador alto en el monasterio, se transfiguró en oración, siendo como “una llama de fuego” para el monje que trabajaba junto a él. Este monje fue al monasterio y dijo a todos lo que había visto. El abad y toda la comunidad lo alabaron, pero él permaneció humilde, viviendo hasta su muerte en el monasterio, llevando una vida de ascetismo, de duro trabajo con los monjes simples y enseñando correctamente la fe. Otro milagro que hizo fue calmar una tormenta en el mar.

San Nifón predijo su muerte. Llamó a los hermanos y se disculpó por sus faltas con ellos, los perdonó a todos y pasó pacíficamente al Señor el 11 de agosto de 1508, a los 90 años de edad. Fue enterrado al día siguiente en el monasterio. Al funeral asistieron un gran número de monjes. Su discípulo Josafat viajó a Constantinopla para cumplir con el deseo del Patriarca y, tal cual lo profetizó Nifón, sufrió el martirio.

Veneración
Tras la muerte de Nifón, el príncipe Radu el Grande enfermó y mandó buscar al Santo para pedirle perdón, entendiendo que la terrible profecía se estaba cumpliendo. Radu murió sin ser perdonado y fue enterrado en el monasterio Dealu, su fundación cerca de Târgoviște, la capital de Valaquia.

Relicario del Santo -mano derecha y cráneo- venerado en Craiova (Rumanía).

Relicario del Santo -mano derecha y cráneo- venerado en Craiova (Rumanía).

La veneración de San Nifón comenzó durante el reinado de Neagoe Basarab, que fue elegido voivoda en 1512 con la intervención otomana. Neagoe estaba decidido a reconciliar a Radu con el patriarca Nifón póstumamente, por lo que envió una delegación a Dionysiou para pedir las reliquias del Santo. Los monjes primero no accedieron a excavar la tumba del Santo, pero después aceptaron. Esto sucedió en 1515, probablemente porque Neagoe quería esperar a que se cumpliese el plazo de siete años desde su paso a la eternidad, según lo ordena la tradición de la Iglesia respecto a la decisión de abrir una tumba.

Los trabajadores sacaron las reliquias incorruptas de San Nifón y las pusieron en un ataúd de madera en el centro de la iglesia. Al tocar las reliquias, un monje mudo, otro afectado por dolores de cabeza, otro con fiebre y otro ciego fueron curados. La delegación regresó a Valaquia llevando las reliquias del Santo, acompañada por varios monjes de Dionysiou, liderados por Neófito, el metropolita de Anchialos. Las reliquias fueron llevadas al monasterio de Dealu y colocadas en la iglesia, sobre la tumba de Radu el Grande. Todos rogaron por el perdón del antiguo gobernante y después de una vigilia durante toda la noche, Neagoe tuvo una visión y vio un surtidor de mirra fluyendo del ataúd de Nifón a la abierta tumba de Radu. El cadáver del voivoda maldito pudo descomponerse a partir de ese momento, y ése fue el signo de que Nifón había perdonado a su oponente. La hagiografía afirma que San Nifón reveló en otro momento a Neagoe el hecho de que uno de los boyardos estaba fingiendo su devoción.

Neagoe preparó un relicario de plata que entregó al monasterio Dionysiou para preservar las reliquias de San Nifón. Como agradecimiento, los monjes le devolvieron el cráneo y la mano derecha del Santo, que Neagoe recibió con gran alegría.

Otra vista del relicario con el cráneo y la mano derecha del Santo venerados en Craiova (Rumanía).

Otra vista del relicario con el cráneo y la mano derecha del Santo venerados en Craiova (Rumanía).

Neagoe fue el fundador de una bella iglesia en el monasterio de Argeș. Fue acabada en 1517 y fue consagrada el 15 de agosto, en el día de la Dormición de la Santa Virgen. Entre los obispos invitados estaba el patriarca Teolepto de Constantinopla, los metropolitas de Seres, Sards, Midia y Melikin, junto con el metropolita valaquio Macario y los egumenos de los monasterios locales y muchos sacerdotes. El segundo día, el 16 de agosto y al día siguiente, 17 -el día de la decisión de trasladar la sede metropolitana de Argeș a Târgoviște-, podría haber sido la fecha de la canonización del Santo. En esta ocasión el relicario fue llevado al monasterio de Argeș. El oficio ritual de San Nifón ya estaba compuesto para su fiesta y entró en la práctica litúrgica de la Iglesia Rumana desde entonces. Ésta es la primera canonización oficial en el territorio de Rumanía. Su fiesta es el 11 de agosto, la fecha de su tránsito. En 1949 las reliquias fueron trasladadas desde Argeș a la catedral de San Demetrio de Craiova.

En 1992 el Santo Sínodo de la Iglesia Rumana generalizó su culto, anteriormente conocido sólo en Valaquia. Otras pequeñas porciones de sus reliquias se conservan en la catedral metropolitana de Târgoviște y en la iglesia del monasterio de Mihai Vodă en Bucarest. Otra reliquia se conserva en una cripta especial situada en el monasterio Dionysiou.

Tumba del Santo en el monasterio Dionysiou, monte Athos (Grecia).

Tumba del Santo en el monasterio Dionysiou, monte Athos (Grecia).

Troparion (himno) del Santo
Brillando por las obras de la fe correcta, tú iluminaste la Iglesia entera, siendo acompañado con la humildad que eleva el alma. Eres el honor de lugares santos, el adorno y embellecimiento de los patriarcas, glorioso Nifón. Llena ahora de divinos obsequios de quienes con fe te alaban.

Mitrut Popoiu

Bibliografía:
– Alexandru Roșu, Doi sfinţi, o singură „Viaţă”: Sfântul Patriarh Nifon şi Voievodul Neagoe Basarab, artículo inédito, previsto para Glasul Bisericii, periódico del Metropolitanato de Muntenia y Dobrogea;
– Pr. Prof. Ion Ionescu, Viaţa şi pătimirea părintelui nostru Nifon, Patriarhul, en: Sfinţi români şi apărători ai legii strămoşeşti, Editura Institutului Biblic, Bucureşti, 1987, pp. 338-349;
– Pr. Prof. Dr. Mircea Păcurariu, Sfinţi daco-romani si români, Editura Mitropoliei Moldovei si Bucovinei, Iasi, 1994, pp. 151-154.

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5 pensamientos en “San Nifón II, patriarca de Constantinopla

  1. Mitrut:
    Gracias por este articulo sobre la vida de este Patriarca de Constantinopla, que supo ser realmente ecuménico, al ser pastor de de dos diócesis.
    Me llama la atención de como también a causa de los gobernantes del imperio otomano, las prácticas imperiales bizantinas continuaron con el enredo de intrigas, deposiciones y elecciones de los jerarcas por motivos políticos. No deja de llamarme la atención que por causas semejantes san Gregorio Nacianceno también fue depuesto.
    Actualmente los traslados episcopales dentro de la iglesia Católica son comunes y corrientes, pero yo opino que no debiera ser así. Hace algunos años el Cardenal Bernardín Gantín comentaba en una entrevista, (era el prefecto de la Congregación para los obispos) si no debiera volverse a la costumbre de los primeros siglos de que el Obispo electo para una diócesis lo fuera de por vida y erradicar esos cambios, que a mi modo de pensar, a veces son más contraproducentes.
    Me ha parecido muy interesante la vida de este Pastor, hombre sencillo, humilde, lleno de oración, callado, sintonizado con Dios.
    Su elección dos veces como patriarca de Constantinopla me recuerda al tristemente célebre Benedicto IX, que ocupo tres veces la sede de San Pedro.
    Me da gusto el bien que hizo en Rumanía y me alegra como se han compartido sus reliquias, que han hermanado los lugares donde se santificó.
    En estos días celebramos el octavario de oración por la unidad de los cristianos. A San Nifón le pido que Dios nos conceda la unidad.

  2. Yo no soy quién para juzgar a este Santo jerarca, pero me parece que fue muy duro de corazón al no querer perdonar al voivoda Radu y maldecirlo con una triste profecía. Lo demás -la mirra fluyendo, la visión-, con perdón, no me parece más que una leyenda piadosa orquestada por su sucesor -Neagoe Basarab-, o por cualquier otro, para descanso de su conciencia y “limpieza” de la reputación del patriarca Nifón. A fin de cuentas, lo único palpable aquí es que el no perdonar cuando insistentemente te piden perdón es lo contrario a ser cristiano. Pero, repito, ¿quién soy yo para juzgar? Seguro que en todo este asunto hay más mito que realidad histórica.

  3. Muchas gracias, Mitrut, por este artículo sobre el Patriarca Ecuménico mártir San Nifón II.
    Aunque muchos de nuestros lectores lo sabrán, seguro que no todos; por eso te pido que expliques qué significa “déspota” de Serbia, porque aunque el nombre no parece muy apropiado, das a entender que era un cargo de responsabilidad. Ya, anteriormente, has explicado en más de una ocasión lo que es un “voivoda” en Rumanía y Moldavia y ha quedado muy claro que era un príncipe gobernante.

    Mencionas que San Nifón vivió en el monasterio de San Juan Bautista de Sozopol. A este respecto quiero decir que en el mes de marzo publicaremos un artículo sobre unas presuntas reliquias de San Juan Bautista descubiertas hace muy poco tiempo en esa localidad búlgara.

    Me sumo a los comentarios anteriores acerca de la dureza que el santo mostró con el voivoda Radu diciéndole que “moriría pecador sin que nadie pudiese ayudarle”. Supongo que esas palabras estarían dentro de un contexto que podrían endulzar su dureza, porque si no es así, esta afirmación no es muy cristiana que digamos.

    Y por último: en esos siglos, varios patriarcas ecuménicos murieron martirizados por los turcos y están canonizados. Espero que poco a poco sigamos escribiendo – o tu o yo – sobre ellos.

    • Disculpa, Antonio, pero, ¿por qué dices que este santo patriarca es mártir? En el artículo no leemos nada sobre su martirio. Es más, dice que murió pacíficamente a los 90 años de edad y que fue su discípulo Josafat el que murió mártir.

      • Ana Maria,
        Los “lapsi” eran una cosa y un lapsus es otra, ¿no? Pues lo mío ha sido lo segundo. ¡Cosas de la edad!

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