Santos Sevillanos (I)

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

San Crispín, obispo mártir de Écija (España). Escultura atribuida a Juan de Mesa.

San Crispín, obispo mártir de Écija (España). Escultura atribuida a Juan de Mesa.

En este blog ya hemos escrito sobre las Santas Justa y Rufina, sobre los Santos Isidoro, Leandro, Fulgencio y Florentina, sobre Santa Ángela de la Cruz, San Geroncio de Itálica y sobre San Fernando III. También lo hicimos en su día sobre el Beato Marcelo Espínola, pero se quedaron en el tintero otros santos y beatos, ya que esta tierra de María Santísima es una tierra de santos. Aunque sea de manera muy somera, hablemos en este artículo de los santos de la primitiva iglesia hispalense y dejemos para más adelante los de la época visigoda, islámica y posteriores.

San Crispín, obispo mártir de Écija
Es mencionado en el santoral hispano-mozárabe y de él existe un oficio litúrgico en el calendario visigodo que nos lo presenta como un obispo que murió decapitado en Écija, ciudad de las torres y sartén de Andalucía, perteneciente a la provincia de Sevilla, donde es venerado su sepulcro, que aunque algunos dicen que se perdió cuando la ciudad fue invadida por los almohades en el año 711, otros lo identifican con un sarcófago paleocristiano que se utiliza como altar en la parroquia de la Santa Cruz. Este sarcófago tiene una mancha oscura que algunos historiadores piensan que podría tratarse de la sangre del Santo (!!).

Este Santo es el proto-obispo de Écija y su himno hispano-mozárabe nos lo sitúa a caballo entre los siglos III y IV de nuestra era. Adón nos dice de él: “San Crispín obispo y mártir en la ciudad Astiagense, el cual, siendo obispo de aquella iglesia y predicando la fe en Cristo, fue apresado por los gentiles y conminado a que sacrificase a los ídolos, como de ningún modo cedía, alcanzó la corona del martirio siendo degollado el día 19 de noviembre”.

Como he mencionado antes, Écija es conocida como la ciudad de las catorce torres, pertenecientes a otras tantas iglesias y conventos, aunque ninguno dedicado a este santo obispo astigitano. Es verdad que esta es una ciudad olvidadiza, porque tampoco se acuerda de su obispo San Fulgencio – hermano de los santos Isidoro, Leandro y Florentina – ni de los Santos mozárabes Wistremundo y Pedro, naturales también de esa ciudad hispalense. Sin embargo hay que decir también que es una importante y antigua ciudad, cuyos orígenes se remontan a la prehistoria y que ya en tiempos históricos, fue una de las primeras sedes episcopales de la Hispania romana.

San Crispín, obispo mártir de Écija. Parroquia de la Santa Cruz, Écija (España).  Fuente: www.lahornacina.com

San Crispín, obispo mártir de Écija. Parroquia de la Santa Cruz, Écija (España). Fuente: www.lahornacina.com

San Félix, diácono hispalense mártir
El Breviario Gótico nos dice de él que era un diácono hispalense que fue martirizado un 2 de mayo. No existen muchas noticias sobre su persona, que ningún hagiógrafo pone en duda y que se cree como probable que padeció el martirio en tiempos de Daciano. Aunque en el Martirologio Romano se mantiene la fecha del 2 de mayo, la iglesia hispalense lo conmemora el día 3 de noviembre.

Santos Basilio y Víctor, mártires
El calendario de Racemundo, obispo de Elvira, nos dice que la iglesia hispano-visigótica celebraba la fiesta de los mártires sevillanos Basilio y Víctor, cuya memoria se perdió en el tiempo cuando la iglesia hispalense fue eclipsada por la invasión almohade. Este documento, que el prelado elvirense dedicó al sultán al-Haquem II, es el único que nos ha llegado haciendo mención a estos dos mártires. Sabemos que eran celebrados el día 12 de mayo, pero actualmente no se hace ninguna mención de ellos.

San Pedro Hispalense, mártir
El Martirologio Romano nos lo presenta el 8 de octubre: “En Sevilla, de España, san Pedro mártir” y eso es todo lo que sabemos de él: nombre y que murió martirizado en Sevilla un 8 de octubre. Usuardo es el primero que lo menciona y esto nos hace pensar que pudo tratarse de un mártir del tiempo de la persecución contra los mozárabes en el siglo IX, pero también es verdad que no puede descartarse que sea un mártir de la época romana, aunque éste será siempre un dilema difícil de dilucidar. Del martirologio de Usuardo pasó al de Adón y al Galinisio y de él hicieron conmemoración, no sólo la iglesia sevillana, sino también las de Évora, Zamora y Palencia. Actualmente, la iglesia hispalense lo conmemora, junto con otros santos sevillanos, el día 3 de noviembre.

Santos Carpóforo y Abundio, mártires
El cardenal Baronio, en el Martirologio Romano, los menciona únicamente como santos presbítero y diácono respectivamente, pero en unas anotaciones posteriores a la publicación del Martirologio da a entender que fueron hispalenses y que incluso el primero de ellos pudo ser un obispo de la ciudad.

Sarcófago paleocristiano atribuido a San Crispín de Écija.

Sarcófago paleocristiano atribuido a San Crispín de Écija.

El padre Florez, en el tomo IX de su obra “España Sagrada” nos dice que en realidad no existe fundamento alguno como para relacionar estos dos santos con Sevilla y así lo debió entender la Comisión diocesana de Liturgia cuando prescindió de ellos al preparar la memoria definitiva de los santos hispalenses. Pero Alonso Morgado, en su “Santoral Hispalense” da la información por buena, pues están incluidos como hispalenses en los martirologios de Beda y en el Maurólico, sugiriendo que estos dos santos – que también son reivindicados por la iglesia de Spoleto en Italia – en realidad eran de “Spoletinum”, la actual Espartinas, pueblo del aljarafe sevillano donde se encuentra el convento franciscano de Loreto, habitado un tiempo por San Francisco Solano. La verdad es que esta hipótesis no parece muy probable porque en el elenco de los obispos hispalenses no aparece ningún Carpóforo. ¿De donde se sacó Baronio el episcopado hispalense de Carpóforo? Pues parece que se lo sacó de la manga, como hizo en otros muchos casos.

Santa Treptes, virgen
De ella sólo se conoce el nombre y su virginidad, ya que así lo menciona el obispo Racemundo de Elvira en su célebre calendario: “Et in eo est Latinis festum Treptecis virginis in civitate Estiia”, apareciendo también en el Calendario de Carmona aunque de manera mucho más simple: “Sancte Trepetis virginis”. En los dos se la menciona el día 4 de mayo. En Écija se conserva un sepulcro del año 466 que lleva grabado este mismo nombre, lo que sin embargo no significa que pueda tratarse del de ella.

El calendario mozárabe de León y el de Silos también hacen mención de Treptes, pero un día más tarde y mencionándolo como si fuese un varón (Treptes, del que no se sabe absolutamente nada y que pudiera ser una confusión con San Torpez de Pisa).

Relicario de San Félix, diácono mártir hispalense conservado en la catedral de Sevilla.

Relicario de San Félix, diácono mártir hispalense conservado en la catedral de Sevilla.

Su nombre no aparece en el Breviario Mozárabe, aunque por su cuenta, el cardenal Cisneros lo añadió como “Santa Trepetes virgen”. El Martirologio Romano ni la menciona siquiera, cosa que no debe extrañarnos porque tampoco menciona a San Fulgencio, obispo de la misma ciudad.

Antonio Barrero

Bibliografía:
– ALONSO MORGADO, J., “Santoral Hispalense”, Sevilla, 1907.
– FLOREZ, E., “España Sagrada”, Madrid, siglo XVIII.
– REPETTO BETES, J.L., “Andalucía, tierra de santos”, Jerez, 1982.

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

11 pensamientos en “Santos Sevillanos (I)

  1. Toño, siempre es un placer leer tus artículos tan sabrosos. Eres como el padre que refiere Jesús en el Evangelio que saca de su cofre cosas nuevas y antiguas.
    Me quedan claros los datos que das sobre estos santos, los cuales conocía con datos no tan precisos y clarificadores como los expones ahora.
    De santa Treptes es la primera vez que la conozco, así como es la primera vez que conozco a los santos Basilio y Pedro, cuya memoria sería bueno recuperar.
    Una pregunta: el sarcófago de San Crispín esta usado como altar, según la antigua y hoy renovada costumbre, debe contener por lo menos una porción de reliquias. Es el caso que este altar contiene alguna de este santo o de cualquier otro o sólo por el hecho de haber sido sepulcro de un mártir se usa como altar.
    Te hago una fraterna corrección: en el
    Martirologio Romano que yo poseo el 14 de enero viene inscrito San Fulgencio Obispo de Écija.
    No te pregunto por San Laureano porque supongo que viene en la segunda parte de este artículo.
    Saludos y que Dios te bendiga.

    • Dios te bendiga también a ti, mi querido amigo.
      No te preocupes que a San Laureano y a otros santos sevillanos también les dedicaremos algún artículo si Dios quiere. Sevilla es una tierra de santos y habrá que escribir varios artículos sobre ellos y no te digo ya nada, si incluimos a los beatos mártires del siglo pasado que sean oriundos de esta provincia andaluza.

      Sobre el sarcófago atribuido a San Crispin, ¿que quieres que te diga? Se le atribuye a él pero de ahí a que lo sea va un largo camino. Lo que si está claro es que es paleocristiano y no es el primer caso en el que un sarcófago de este tipo se utilice como altar. Que tenga dentro reliquias de él lo dudo porque hasta donde yo se, estas no se conservan.

  2. Pues yo a diferencia de Haro no conocía a ninguno de los que mencionas Antonio. Tanto que parece que el culto a san Crispín no es tan importante, parece que se quedan en el olvido, quizá por la intromisión de los llamados “santos populares y milagrosos o de moda” que van enajenando a otros santos que no son tan llamativos.

    • Yo entiendo, Emmanuel, que santos muy locales – que hay miles – no se conmemoren en general, pero al menos en las localidades que los reivindican como propios, si que debería haber alguna conmemoración, fiesta, templo dedicado o lo que sea. Yo sin embargo, en este caso digo lo que digo: unos más olvidados que otros.

  3. Buen trabajo, Antonio. A la mayoría los conocía sólo de oídas, otros, ni eso. Es remarcable también que de casi todos se sepa bien poco. Eso nos recuerda que de la Antigüedad cristiana sabemos bien poco y que quizá figuras inspiradoras y notables de la época hayan pasado desconocidas y olvidadas para nosotros, mientras ponemos el acento en personajillos menos merecedores o en otros que son directamente fruto de la imaginación de algún inspirado.

  4. Ana Maria,
    Aunque, a mi entender esto se podría decir de la historia en general, de la historia antigua de la Iglesia conocemos a los personajes más importantes, bien por sus decisiones transcendentales o por sus escritos. Normalmente, estos estaban en los círculos de poder, pero en las perísferias existían otros muchos cristianos, muy comprometidos y entregados a nivel local, de los cuales solo a ese nivel local, más o menos adulterado, se conoce algo. Para mi, esas personas hicieron Iglesia los reconozcamos o no como santos.
    Si cogieramos cualquier región – y yo al menos procuraré poco a poco coger la andaluza – nos encontraríamos con cantidad de ellos. Ya he escrito sobre los de Huelva, ahora les toca a los sevillanos y después, si Dios quiere, seguiremos con los demás.

    • Dices bien cuando dices que eso también vale para la historia en general. Durante siglos, los historiadores, que fueron de todo menos imparciales, centraron su atención sólo en los poderosos y en las figuras relevantes del panorama político y religioso, convencidos de que eran ellos los que cambiaban el mundo, los que hacían Historia. Hoy sabemos que eso no es así. Es la sociedad, compuesta por cada uno de los individuos, el auténtico motor de la Historia. Por eso hoy en día se reivindica una historiografía que ponga su atención más en la sociedad y sobre todo, en sus miembros más ignorados (las mujeres, las clases bajas) porque ellos y ellas hicieron Historia. Lo mismo se puede decir de la Iglesia: nos quedamos muchas veces con la historia de grandes jerarcas, cuando el mártir que murió en una comunidad lejana o la religiosa que escribía sus memorias fueron también Iglesia.

  5. Antonino hoy he podido leer tu articulo, y la verdad que ya me han quedado claras algunas cosas referentes a los santos que mencionas, y que yo solo conocía por verlos en estampas.
    Estoy de acuerdo con la opinión del compañero Emmanuel, parece como si los Santos que un día fueron destacados en determinadas poblaciones y se les conmemoraba fielmente al llegar su fiesta, hoy en día han quedado en un segundo plano. Y más parece que solo se prefieren romerías en honor a la Virgen, iojo! con esto no quiero decir que este mal, pero no me parece bien que se olviden a los santos de la antigüedad.
    El sarcófago de San Crispín es una joya arqueológica, si de verdad fue hecho para El, demuestra lo querido y importante que fue, ya es no se acostumbraba trabajar tanto y tan detalladamente las sepulturas paleocristianas.
    Gracias Antonio.

    • Pues… disculpa que te contradiga, David, pero lo cierto es que sí se acostumbraba a trabajar mucho y muy detalladamente las sepulturas paleocristianas. Existen muchos sarcófagos paleocristianos que son una completa virguería, están labrados con gran detalle y riqueza a labor de trépano y tienen un encanto y naturalismo que dejan a este sarcófago de san Crispín bastante atrás en el ranking. De hecho es de una tipología más bien sencilla y tosca comparado con otros.

      Regálate la vista con las perlas de este género escultórico: http://www.gliscritti.it/gallery3/index.php/album_040

      • David,
        Gracias por tu comentario. En lo de los sarcófagos paleocristianos yo, que no entiendo de arte pero que reconozco lo que está bien hecho, coincido con Ana en que hay por nuestra Europa muchos sarcófagos paleocristianos muchos más trabajados que este de San Crispín, que si que es verdad que es maravilloso, precioso.
        Tu conoces mi pasión por los sepulcros de los santos y puedo asegurarte que en mi amplia colección tengo fotos de sarcófagos bellísimos, auténticos tesoros, eso si, no siempre bien conservados.
        Y tocando el tema del olvido a los santos locales, quiero decirte que, al menos de estos, hay textos escritos reciban más o menos culto. Te puedo asegurar que he recurrido a algunas localidades solicitando información de santos locales y, a veces, el cura no entiende ni jota, parece como si le hablaran en chino, o sea, que no tienen ni idea (quito el calificativo).

  6. Tienes razón y estos sarcófagos son una maravilla.
    Por lo general los que yo he visto en nuestro país están muy poco trabajados ( por lo menos los que yo he visto en las provincias del centro del país), por esa razón mi anterior comentario.

    El año pasado vi en Roma un sarcófago similar a los de esa pagina, que hoy en día esta reconvertido en fuente. Me dio una pena tremenda ver en las condiciones que estaba semejante joya arqueológica.

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