Arsenio Papacioc, el Padre del Mar Negro

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Fotografía del padre Arsenio Papacioc.

Fotografía del padre Arsenio Papacioc.

El padre Arsenio Papacioc, del monasterio de Santa María en Techirghiol, es uno de los confesores contemporáneos más importantes de Rumanía. Su vida estuvo marcada por dos tiempos dictatoriales: la Guardia de Hierro, antes de la Segunda Guerra Mundial, y el comunismo. Sufrió por sus convicciones en las prisiones políticas más terribles. Los últimos treinta y ocho años de su vida los vivió de forma tranquila en un monasterio cercano al Mar Negro, por lo que recibió el nombre de “Padre Espiritual del Mar”.

Un joven con los problemas de un hombre inteligente
Arsenio Papacioc nació el día 15 de agosto del año 1914 en Misleanu, una aldea del condado de Ialomita, siendo el séptimo hijo de dos creyentes ortodoxos llamados Basilio y Stanca. Se le impuso el nombre de Ángel cuando fue bautizado. Cuando era pequeño, era un niño muy inteligente, que memorizaba todo muy rápidamente y que fue un buen estudiante en el colegio. En su juventud, fue miembro de numerosas organizaciones culturales, como el círculo literario “Vraja” (“El Hechizo”), siendo también un buen atleta que quedó en primer lugar en un concurso interescolar de velocidad y en segundo lugar, en salto.

En el año 1934, teniendo unos veinte años de edad, quiso ingresar en el monasterio de Frăsinei, condado de Vâlcea, un convento muy conocido por sus duras normas de vida – similar a los del Monte Athos -, pero el staretz Simeón se lo negó porque conocía sus capacidades intelectuales y no quería que fuese enviado a los trabajos habituales del campo, aunque lo puso en la cancillería, lo que originó las quejas de algunos monjes, porque veían en ello un privilegio. Pero él no renunció a su vocación y, más tarde, fue como hermano al monasterio de Cozia, siendo el maestro de los seminaristas durante algún tiempo.

En los duros años de la Segunda Guerra Mundial, el hermano Ángel fue detenido, siendo acusado de legionarismo (un nacionalismo extremista de Rumanía en los últimos años de la década de los años treinta), pasando en prisión cuatro años, hasta 1945. Con el cambio de régimen (el comunismo tomó el poder en Rumania con la ayuda de los soviéticos), el hermano Ángel se ocultó en el monasterio de Tismana y más tarde, en el norte de Moldavia, donde fue profesor del seminario del monasterio Neamt y después, monje tonsurado de Sihastria en el año 1946. Su padrino de tonsura fue el padre Petronio Tănase (+2011), años más tarde abad de la Skete rumana del monasterio Prodromos en el Monte Athos. Poco tiempo después, el monje Arsenio fue ordenado sacerdote y nombrado director espiritual del seminario de Neamt y, finalmente, egumeno del monasterio Slatina (1952-1958).

Fotografía del padre Arsenio en su ficha de prisionero en la cárcel comunista.

Fotografía del padre Arsenio en su ficha de prisionero en la cárcel comunista.

Tras el decreto comunista 410, a partir del año 1959, todos los monjes jóvenes se vieron obligados a salir de los monasterios y a vivir en el mundo. Entre los que no aceptaron la injerencia del estado en la vida de la Iglesia, estaba el Padre Arsenio. Anduvo como fugitivo por los bosques de los montes Cárpatos durante tres años, junto con el padre Cleopa Ilie (+1998), otro gran padre espiritual, siendo finalmente arrestado por los comunistas, torturado e interrogado durante noventa días en Suceava y condenado por la misma razón – legionarismo – contra el Estado. Era la segunda vez que fue encarcelado y primero estuvo en la colonia de trabajos de Vaslui y más tarde en el tristemente célebre Aiud, la prisión más famosa de Rumanía para los condenados políticos, donde fue torturado junto con algunos miembros de la intelectualidad rumana como Valerio Gafencu, Iustin Pârvu, Ioan Ianolide o Mircea Vulcănescu (1958-1964).

Después de su detención, las autoridades le permitieron servir como sacerdote en un pueblo de Transilvania y más tarde, se estableció en el Monasterio de Santa María en Techirghiol, cerca del Mar Negro (1976), que ya no abandonaría hasta su fallecimiento, ocurrido en el año 2011.

Un Padre espiritual de las Tierras Bajas
Durante unos 38 años, el Archimandrita Arsenio fue el padre espiritual de muchos creyentes ortodoxos del sur de Rumania. Su predicación era inteligente, amable y un tanto autoritaria, mostrando el buen camino en una sociedad que estaba muy secularizada en aquellas últimas décadas. Tenía una especial devoción hacia la Santísima Virgen María, a la que amaba desde muy joven y era un empedernido optimista con respecto al renacimiento espiritual de la nación rumana. Él estaba convencido de que Rumanía estaba protegida por la Madre de Dios y de hecho, él vivía en un monasterio que estaba bajo su protección.

Fotografía del padre Arsenio.

Fotografía del padre Arsenio.

El Archimandrita Arsenio rehusó la aceptación de los llamados pasaportes biométricos, que no eran exactamente un acto de falta de fe, como muchos decían, pero que sí era una injerencia del Estado en los problemas íntimos de los seres humanos. Recomendaba a todos los creyentes, ya fueran tradicionalistas o reformistas, que vivieran en paz, practicasen la oración y tuvieran un sentido justo de las cosas de acuerdo con las enseñanzas de los Santos Padres de la ortodoxia. Sus predicaciones y conferencias fueron grabadas e impresas en muchos libros, muy populares no sólo en los círculos ortodoxos, sino también en la sociedad cultural después de la caída del comunismo. En sus últimos años, el número de los que acudían a él buscando consejo aumentó constantemente, por lo que no podía recibir a la totalidad de los que a él recurrían, aunque su puerta nunca estuvo cerrada hasta unos días antes de su fallecimiento.

El Metropolita Teófano de Moldova lo caracterizaba con estas palabras en la predicación de su funeral: “El canon (recomendación) dado por el Padre Arsenio a los que acudían a él (a la confesión) era: “Estáte siempre, hijo mío, viviendo como si estuvieras en la presencia de Dios, porque Él te creó. Está presente ante tus vecinos porque estás destinado a amarlos y a rogar por ellos. Está presente en el mundo porque estáis obligados a llevar el mundo en vuestras oraciones a Dios. Presencia en frente de tu propia conciencia, pues nunca debes estar dormido”. El Padre Arsenio pidió este estado de presencia porque en su rostro y en su corazón siempre resonaban la palabra de Dios en el Nuevo Testamento: “Porque yo vivo y vosotros también viviréis” (Juan, 14, 19). Y el Padre quería – y esto solo está gestionado por la Gracia del Todopoderoso -, vivir en el verdadero sentido de la palabra, para desterrar la muerte de su rostro y de los que doblaban la rodilla delante de él, porque si uno no está vivo – por lo tanto es irreal – en cualquier momento de su vida, de alegría o de sufrimiento, entonces uno está muerto. Y Dios – decía el Padre – guarda sólo a los que viven, a los que llevan una vida palpitante, a aquellos que verdaderamente viven cada momento, a los que dan vida a todos quienes les rodean”.

El Padre Arsenio solía decir que “Dios no ama a los dolientes, sólo ama y lleva en sus brazos a los combatientes” y animaba a los iban a él con los corazones rotos, exhortándolos a soportar “la cruz y la espada”, el arrepentimiento y también la valentía para dar testimonio de la fe.

Collage con los padres espirituales rumanos.

Collage con los padres espirituales rumanos.

Veneración
Con la venerable edad de casi 97 años, el padre Arsenio se fue al Señor el día 19 de julio del año 2011, siendo sepultado en su monasterio el día 21 de julio en presencia de Su Santidad Daniel, Patriarca de Rumanía y muchos jerarcas, sacerdotes y fieles. Con el padre Arsenio se habían marchado hacia el Señor una generación de padres espirituales rumanos, como Arsenio Boca de Prislop (+1989), Paisio Olaru de Sihastria (+1990), Cleopa Ilie de Sihastria (+1998), Sofian Boghiu de Bucarest (+2002) y Teófilo de Sambata de Sus (+2009). Son considerados como santos por los fieles ortodoxos rumanos. Otros padres se han marchado recientemente ante el Señor, como Petroniu Tănase, desde el Monte Athos (+2011) y Iustín Pârvu del monasterio Petru Vodă (+2013).

Mitrut Popoiu

Bibliografía:
– Marius Nedelcu, Gheorghe-Cristian Popa, Avva Arsenie a plecat la întâlnirea cu Hristos, en: Ziarul Lumina, 20 July 2011
– Gheorghe-Cristian Popa, “Pe părintele Arsenie l-am câştigat ca rugător în ceruri“, en: Ziarul Lumina, 21 July 2011
– pr. Ion Tărcuţă, Părintele Arsenie Papacioc, un rugător pentru noi în ceruri, en: Porunca Iubirii, 4/2011

Enlaces consultados (17/02/2014):
– http://ziarullumina.ro/special/pe-parintele-arsenie-l-am-castigat-ca-rugator-ceruri
– http://www.ziarullumina.ro/special/avva-arsenie-plecat-la-intalnirea-cu-hristos

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San Nicetas el Godo, mártir

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Icono ortodoxo griego del Santo.

Icono ortodoxo griego del Santo.

San Nicetas (Nikita) el Godo, también conocido en Rumanía como San Nicetas el Romano, era un santo mártir que vivió en las tierras de los Cárpatos durante el reinado de los godos en Dacia, en el siglo IV.

Vida
La vida de San Nicetas fue escrita probablemente en Mopsuestia en los siglos V-VI, que era el lugar donde en aquel momento se conservaban sus reliquias. Aunque el texto se concentró en describir la historia de cómo las reliquias habían llegado a aquella ciudad del Asia Menor, la biografía ofrece alguna información sobre la situación de los cristianos en las regiones del norte del Danubio, en la segunda mitad del siglo IV. Este texto fue trasladado después tanto a los sinaxarios orientales como a los martirologios occidentales, estando comprendida en el quinto tomo del “Acta Sanctorum” del mes de septiembre.

San Nicetas era un guerrero godo tervigiano que vivió durante el reinado del emperador Constantino el Grande y sus sucesores. Su biografía nos dice que Nicetas fue bautizado por San Teófilo de Gothia, uno de los obispos asistentes al Concilio Ecuménico de Nicea (325) y que se convirtió en uno de sus misioneros. La situación de los cristianos en las tierras situadas al norte del Danubio bajo el reinado de los godos en aquel momento era buena, aunque los gobernantes godos no estaban bautizados, no eran cristianos.

Las políticas internas entre los godos en la segunda mitad del siglo IV estaban infectadas por las luchas fratricidas entre Fritigerno (369-380) y Atanarico (367-381). La disputa terminó en el año 370 con la derrota de Fritigerno, que huyó al Imperio Romano, encontrando un defensor en el emperador Valente, que gobernaba la parte oriental del Imperio (364-378). En respuesta, Valente envió a sus ejércitos tracios sobre el Danubio e hizo graves daños al ejército de Atanarico. El gobernante godo escapó con vida junto con algunos compañeros. Fritigerno recuperó de nuevo el trono y se convirtió al cristianismo (Sozomeno, Historia Eclesiástica 6, 37). De este motivo, la cristianización de los godos fue más efectiva. Ulfilas (o Wulfilas), que era el obispo que sucedió a San Teófilo en el año 383, tradujo la Biblia a la lengua vernácula y ejerció una intensa misión apostólica.

Icono ortodoxo ruso del Santo sometiendo al diablo.

Icono ortodoxo ruso del Santo sometiendo al diablo.

Pasado algún tiempo, Atanarico regresó y recuperó el poder; y viendo al cristianismo como un peligro para su cultura nativa, se dedicó a perseguir cruelmente a los cristianos. Entre los mártires está San Sabas el Godo –del que ya hemos escrito– que es celebrado el 12 de abril, especialmente en el sur de Rumanía.

Nicetas, que se había convertido en un sacerdote misionero entre los godos cristianos, denunció la impiedad y crueldad de Atanarico y llamó a los fieles a que se mantuvieran firmes en su fe en contra de la idolatría. Por supuesto, Atanarico ordenó apresar a Nicetas y, según la “passio”, el diablo en forma de un ángel tentó al santo a fin de que ofreciese sacrificio a los dioses paganos, salvando así su vida; pero Nicetas, mediante la oración y con la ayuda del arcángel Miguel, rechazó la oferta. Después de torturarlo terriblemente, Atanarico ordenó matar al mártir, quemándolo durante la celebración de unos juegos. Esto sucedió el 15 de septiembre, alrededor del año 370. Existe otra tradición que dice que Nicetas era un sacerdote misionero que fue quemado vivo delante del altar de su iglesia, porque no quiso reverenciar a los ídolos godos, siendo previamente paseado por las aldeas por los soldados, montado en una carreta.

Veneración
Su cuerpo, milagrosamente, no se quemó y quedó insepulto durante algún tiempo, hasta que Marian, un comerciante de Mopsuestia (Cilicia), que era amigo del mártir, se atrevió a recogerlo en una noche lluviosa. La santa vida de Nicetas se mostró como una reluciente estrella que le hizo el camino más fácil hasta llegar a su casa de Mopsuestia, donde sepultó las sagradas reliquias. La casa de Marian fue bendecida y muchos enfermos sanaron presentándose ante la tumba del mártir. Más tarde, Marian y algunos cristianos decidieron construir una iglesia en honor del santo, poniendo las reliquias en su interior a fin de que fueran veneradas. Marian dejó un dedo del santo en su casa y el resto de las reliquias quedaron intactas, hasta que el obispo Auxencio de Mopsuestia construyó en Anabarza (hoy un lugar en ruinas cerca de Cukurköprü en Turquia) una iglesia en honor de los mártires Taraco, Probo y Andrónico.

Estatua del Santo venerada en Melendugno, Lecce (Italia).

Estatua del Santo venerada en Melendugno, Lecce (Italia).

Los cristianos de Anabarza ofrecieron reliquias de estos santos a la nueva iglesia, pero a cambio solicitaron parte de las reliquias de San Nicetas. Sin embargo, tres señales – la ruptura de la lápida, el secado repentino de las manos de quien tocó las reliquias y una gran tormenta – fueron considerados como signos evidentes de que Dios no quería que las reliquias de San Nicetas fueran divididas. Mediante las oraciones del obispo, San Nicetas curó a la persona cuyas manos se secaron al tocar sus restos.

Las reliquias del Santo en el siglo XII fueron llevadas a Constantinopla y, más tarde, al monasterio Decani Visoki en Serbia; hasta que, en el siglo XIV, los venecianos las robaron y se las llevaron a su ciudad, poniéndolas bajo el altar de la iglesia de San Rafael. En Italia, el mártir es honorado en Melendugno, una localidad cercana a Lecce, donde en el siglo XII se había construido una abadía en honor del santo mártir. Allí se conserva el brazo izquierdo.

En Oriente, el Santo es especialmente venerado en Rusia, Ucrania y Serbia, donde hay varias iglesias y monasterios que llevan su nombre. Tanto en Oriente como en Occidente, San Nicetas es conmemorado el día 15 de septiembre (28 de septiembre según el calendario juliano) y el segundo día después de la festividad de la Santa Cruz, celebración que posiblemente esté vinculada a la victoria de la cruz, pues el nombre de Nicetas, en griego, significa “victorioso”.

Vista del brazo incorrupto del Santo. Melendugno, Lecce (Italia).

Vista del brazo incorrupto del Santo. Melendugno, Lecce (Italia).

Troparion (Himno) del Santo
Has vencido el error y triunfaste en el martirio, ¡oh Nicetas!, homónimo de victoria; conquistaste las filas del enemigo y terminaste tu vida en el fuego. Ruega a Cristo nuestro Dios, para que nos conceda su gran misericordia.

Mitrut Popoiu

Bibliografía:
– De S. Niceta Gotho, Martyre in Gothia ultra Istrum, en: Acta Sanctorum Septembriis, Tomus Quintus, Bruselas, reimpreso en 1970, pp. 40-43.

Enlace consultado (19/02/2014):
http://www.heiligenlexikon.de/BiographienN/Nikitas_der_Gothe.html

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La Virgen de la Fuente de la Salud de Traiguera

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Vista de la imagen venerada en Traiguera (España).

Vista de la imagen venerada en Traiguera (España).

El monumento más emblemático de Traiguera, población perteneciente a la provincia de Castellón, es el Real Santuario de la Virgen de la Salud, siendo un vestigio del paso por estas tierras de las órdenes de Montesa y de los Hospitalarios. Éste tiene su origen en el siglo XIV y es el único de su entorno que gozó de salvaguardia real, concedida por Carlos V en el año 1542, renovada por Felipe II y confirmada por bula papal en 1555.

Tenemos una leyenda que nos explica piadosamente el origen de este conjunto y lo relaciona con un encuentro milagroso con la Virgen hacia finales del siglo XIV: “El verano de 1384, dos pastores de Cervera pastoreaban a la Partida de la Serra d’En Menor, término de Traiguera. Uno de ellos, sordomudo, tenía sed y, no encontrando agua, pidió ayuda a la Virgen. De repente vio que una de las cabras del rebaño salía de una mata con la barba mojada. Se acercó y encontró una fuente de agua cristalina. Al ir a beber, vio al fondo la imagen de la Virgen y llamó a su hermano. Había recobrado la voz. Dio gracias a la Virgen por su milagro y decidió ir a Traiguera a explicarlo. Los vecinos de Traiguera fueron a buscar en procesión a la Virgen para llevarla a la iglesia del pueblo. Al día siguiente, la Virgen había desaparecido y volvía a estar en el lugar del hallazgo, por ello se decidió hacerle una capilla allí para venerarla”. El nombre de estos pastores era Anastasio y Jaime Sorli. Esta pequeña ermita inicial quedó incluida en los bajos de la actual hospedería, junto a la fuente.

De este bello conjunto del santuario destacamos los siguientes elementos:
1. La primera iglesia, fechada en 1439, tenía una planta similar a la actual, de una sola nave con cuatro tramos y crucero y con capillas laterales y bóveda de crucería. Ésta fue remodelada en el siglo XVIII. Tras la capilla mayor se encuentra el camarín de la Virgen, que tiene su propia cúpula y está separada de la nave por una reja del siglo XVIII. Un precioso pórtico precede al acceso de los pies, realizado en sillería de 1588.

Vista de la capilla con la fuente donde se halló la imagen.

Vista de la capilla con la fuente donde se halló la imagen.

En la parte superior, su estructura es de terraza y se advierte en su parte posterior la chimenea de la hospedería y la espadaña del antiguo templo gótico. En el remate se ubica el escudo de Carlos V en modo de edículo o relicario flanqueado por columnas y con un frontón triangular en la parte superior. El interior de la iglesia está decorado con pinturas al fresco realizadas por Vicente Guilló, con temas alegóricos de personajes bíblicos y narrativos en temas de la Virgen, ya que se representa el hallazgo de la misma.

2. La hospedería era la sede de los peregrinos y tiene un patio interior gótico claustral y un primer piso con una bonita vuelta de crucería ojival. Las ventanas y puertas son de estilo mudéjar. Tanto ésta como la residencia episcopal se encuentran sobre la pequeña capilla situada junto a la fuente. El patio del conjunto, abierto, se ordena con arcos escarzanos; a él recaen la hospedería, las dependencias nobles y salones como el llamado “Salón del Obispo”. De este Real Santuario fue mecenas el obispo de Segorbe Jofré de Borja y, como muestra de ello, se conserva un escudo sobre una ventana.

3. La Casa dels Capellans data de 1570 y era el centro organizativo de todo el conjunto. El Papa Pío V instituyó a perpetuidad la capellanía para seis clérigos y un prior.

4. El Palau del Duc Alfons d’Aragó fue iniciado en 1523 y el claustro del mismo nunca acabado. Se utilizó como alojamiento para el servicio de la Casa dels Capellans. Actualmente ambos están rehabilitados como restaurante.

5. El camino de acceso al santuario estaba flanqueado por siete cruces de término, que representaban los siete dolores de la Virgen, pero en la actualidad sólo se conserva la más cercana al santuario llamada “Prigó Cobert”, el único cubierto, pues el resto estaban descubiertos. Las siete cruces o peirons que señalaban el camino desde Traiguera hasta el santuario eran piezas de altísimo interés escultórico y paisajístico destruidas en 1936. Ya Viciana en 1563 y Enrique Cock en 1585 habían descrito el camino desde el pueblo al santuario, con las siete cruces que debían enseñar a los devotos el camino “para que no yerren dél”. Martín Viciana lo describe como un camino ancho y hermoso “con empedraduras para que se conserve”. Señala también las siete cruces de piedras “muy pulidas y bien acabadas” y “en cada una de ellas un retrato de los siete gozos de Nuestra Señora, en los cuales los devotos peregrinos tienen que contemplar”. En 1598 el escultor Vázquez aún hizo la última cruz que presidía el acceso al santuario. Como hemos dicho, la gran cruz cubierta con baldaquino sostenido por robustas columnas dóricas es la última de las siete que a modo de peirons jalonaban el trayecto desde Traiguera. De las siete restantes se conservan algunos elementos, gradas, basas y algún fuste.

Vista frontal del Santuario de la Virgen de la Fuente de la Salud en Traiguera, España.

Vista frontal del Santuario de la Virgen de la Fuente de la Salud en Traiguera, España.

6. La capilla de la Virgen, junto al pozo o fuente del Milagro, se cubre con bóveda de cruceria y se adorna con pinturas al temple de ángeles músicos.

El prestigio y la importancia del conjunto era tal que se pedían limosnas, además de en el obispado de Tortosa al que pertenece, en los arzobispados de Valencia y Zaragoza.

Respecto al objeto del culto se trataba de una talla de madera de 0,47 m de altura, gótica, vaciada en su reverso y con soportes para ser llevada a mano o colgada del cuello. Representaba a la Virgen en pie, llevando sobre el brazo izquierdo al Niño. Madre e Hijo mostraban en la mano una manzana. Actualmente existe una copia, al haber desaparecido el original durante la guerra civil de 1936.

Salvador Raga

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Santos Luis Versiglia y Calixto Caravario, mártires salesianos

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Estampa conmemorativa de la canonización de Luis Versiglia, obispo; y Calixto Caravario, presbítero.

Estampa conmemorativa de la canonización de Luis Versiglia, obispo; y Calixto Caravario, presbítero.

Introducción
La Iglesia, desde sus orígenes, ha tratado de ser obediente al mandato de Cristo: “Vayan y prediquen el Evangelio a todos los hombres, y bautícenlos en el nombre del Padre, de Hijo y del Espíritu Santo”. En todas las partes donde hay una comunidad humana, ha tratado de sembrar la semilla de la Buena Nueva, con tesón y desaliento unas veces, teniendo éxito en ocasiones y reveses en otras.

China, el Gigante de Asia, es un país que por sus costumbres y tradiciones, así como por su vasta cultura, desde hace muchos siglos tiene un proceso evangelizador muy tierno, que no termina de madurar; sin embargo, ha producido muchísimos frutos de vida eterna: hombres y mujeres que fieles a sus orígenes ancestrales, supieron conjugar el Evangelio de Jesucristo con su entorno social y que dieron testimonio de Cristo, muchas veces, hasta con sus vidas. El Evangelio fue predicado en estas tierras ya desde el s.V, y en el s.VII hay rastros de la erección de una iglesia. Con el comienzo de la Edad Moderna, desde el s. XVI ha existido el afán por parte de la Iglesia Católica por compartir la luz de Cristo con esta nación. Baste recordar cómo San Francisco Javier murió en una isla frente a las costas de China, con el deseo ardiente de ir a misionar en ese país. Desde estos tiempos, muchos misioneros, además de prepararse en la fe y su doctrina, se prepararon el campo científico, sobre todo en las matemáticas y la astronomía, para poder compaginar la fe cristiana con la cultura china, algo que en su momento fue viable y que era una realidad que no se oponía con los valores del pueblo chino. Así hubo un enriquecimiento de luz con una nueva dimensión. Muchos fueron los que en esta coyuntura pidieron el bautismo y llegaron a ser fervientes cristianos.

Desafortunadamente, entre los ss. XVII-XX, de manera abierta o solapada, violenta o velada, hubo varias persecuciones sistemáticas en las que murieron muchísimos fieles y de misioneros que se habían hecho chinos con los chinos para dar a conocer a Cristo. Desde el s.XIX hubo legislaciones que regulaban prohibiciones para que los nacionales no accedieran a las órdenes sagradas y para que los sacerdotes no propagaran la doctrina cristiana. En 1842 China firmó su primer tratado internacional, en el que se comprometió con la comunidad internacional a tolerar la religión cristina y a no perseguirla. Se conoció entonces una época de vigor y crecimiento, expansión y fertilidad, en el que la Iglesia Católica vivió abiertamente, ejerciendo su acción misionera, desarrollándose en el ámbito de la educación superior y la investigación científica. Así se fortalecieron paulatinamente las relaciones entre la Iglesia Católica y China. Pero esto, tal vez fue una pausa para fortalecerse, hasta las próximas adversidades que sobrevendrían con la insurrección de la Asociación de Justicia y de Economía, conocida como la Rebelión de los Bóxers a principios del s.XX, la que causó derramamiento de sangre de muchísimos cristianos.

Estampa de Versiglia y Caravario con el cáliz rebosante de sangre que soñó San Juan Bosco.

Estampa de Versiglia y Caravario con el cáliz rebosante de sangre que soñó San Juan Bosco.

Treinta años después de estos eventos, tocará a nuestros Santos Luis Versiglia y Calixto Caravario unir su trabajo, sus esfuerzos y sus vidas a esta larga procesión de testigos de Cristo. Se reconoce oficialmente a San Francisco Fernández de Capillas (OP) como el primer mártir de China; serán estos dos santos los que cierren como broche de oro la lista de los Santos Mártires de este país, canonizados por la Iglesia Católica en el año 2000.

En este contexto, cabe recordar el anhelo misionero de San Juan Bosco, que en diversos sueños vio cómo su trabajo apostólico no sólo trascendería Valdocco, sino Italia, llegando hasta la Patagonia y otros lugares del mundo. En otro de sus sueños, vio un cáliz lleno sangre que hervía y se derramaba; con este sueño comprendió que en su Congregación también habría testigos que darían sus vidas a causa de Cristo. Corresponde a nuestros Santos ahora biografiados ser los Protomártires Salesianos, por eso, en su iconografía, se les representa con un cáliz del que se derrama la sangre.

San Luis Versiglia
Nació en Oliva Gessi, Pavía, el 3 de junio de 1873, hijo de Juan Constantino Versiglia y María Giorgi. Entre 1884 y 1888 hizo sus estudios medios en el Oratorio Salesiano de Turín; era un joven educado, sociable, ingenioso y muy sensible. Allí conoció a San Juan Bosco, quien fue su director espiritual y a quien daría, en nombre de toda la comunidad, un mensaje de felicitación con motivo de su último cumpleaños. En una ocasión, San Juan Bosco le dijo que quería platicar con él y que lo buscara luego, pero la muerte del Santo le impidió hacer la entrevista. Cabe señalar que Luis Versiglia no quería ser sacerdote, a pesar de que muchos le veían la vocación para ello, él insistía en que deseaba ser veterinario.

Pocas semanas después de la muerte del fundador salesiano, el 11 de de marzo de 1888, tuvo la oportunidad de participar en la Basílica de María Auxiliadora en una misa de envío de siete misioneros; la ceremonia le abrió pensamientos y deseos, y desde entonces se convenció de que su vocación era la de ser sacerdote y también misionero. En este lugar tendría como compañero a San Luis Orione. Continuó sus estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, donde se graduó en Filosofía. Recibió la Ordenación Sacerdotal el 21 de diciembre de 1895. Con las ilusiones de un neosacerdote, fue enviado a por el Beato Miguel Rúa a Geano, donde también fue nombrado maestro de novicios a pesar de su juventud. Don Rúa lo mandaría a las misiones, cuando estuviera bien preparado, antes, iba ser por su cualidades un formador. No estaba conforme con ello, pero hizo un buen trabajo durante su permanencia en ese lugar, que duró nueve años. Durante este tiempo, estudió varios idiomas, lo que le serviría de herramienta después como misionero.

Fotografía de Luis Versiglia en su atuendo de obispo.

Fotografía de Luis Versiglia en su atuendo de obispo.

En 1906 partió como director de la primera expedición misionera salesiana a China. En Macao se hizo cargo de un orfanatorio y tuvo mucha diligencia para proyectar y hacer funcionar escuelas profesionales que fueron la admiración de los ciudadanos. En 1910, como resultado de la revolución portuguesa con tintes anticlericales, las colonia de este país se vieron afectadas por estas razones y por esto tuvo que emigrar a Hong Kong. Entonces, el obispo de Macao les ofreció a los salesianos la misión de Heung Shan. Luis Versiglia emprende una vida como debe ser la de un misionero, plenamente dedicada al hermano, con las dificultades y limitaciones, pero con el gusto infinito de transmitir la luz de la fe.

En 1914 regresa a Macao, donde permanece hasta 1918, cuando su Congregación recibe la encomienda de la misión en Kwang Tung, que luego será erigida en Vicariato Apostólico de Shiuchow, del que será su primer obispo. Nombrado obispo titular de Caristo, fue consagrado como sucesor de los Apóstoles el 9 de enero de 1921, por ministerio del Obispo de Cantón, Monseñor De Guébriant. Instantes comprometedores estos, pues los atentados en contra de la Iglesia Católica, en vez de amainar, arreciaban. Pero las dificultades no lo detuvieron. Tanto el Vicariato como la Misión Salesiana tuvieron un impulso muy fuerte debido al fervor de este obispo. Con la colaboración de sus hermanos salesianos, hubo fecundas iniciativas; bajo su impulso se multiplicaron las casas de misión, institutos, asilos, orfanatorios; aún en las zonas más abandonadas florecieron estos afanes misioneros. Cabe referir como las obras más importantes fundadas por nuestro Santo, el Orfanato de Hosim, dos escuelas para maestros, y el Seminario de Nativos.

San Luis Versiglia brilló por ser un buen pastor: lleno de caridad extraordinaria, espíritu de abnegación y un particular impulso evangélico. Cuatro veces fue secuestrado por piratas y él, con calma, tranquilidad y serena audacia, pudo vencerlos y escapar. Bueno e indulgente con todos, austero y exigente consigo mismo, tenía la costumbre de mortificarse con cilicios de hierro. Un itinerario espiritual como el suyo fue bendecido con muchos frutos apostólicos. María Auxiliadora era su luz, de Ella decía: “Sin María Auxiliadora, los salesianos no somos nada”.

Fotografía de San Calixto Caravario, presbítero.

Fotografía de San Calixto Caravario, presbítero.

San Calixto Caravario
Nació en Courgné Canavese, Turín, el 18 de junio de 1903. Hijo de dos pobres pero muy trabajadores padres: Pedro Caravario y su esposa Rosa, quienes le dieron una buena educación y lo enseñaron a amar a Dios. De niño era muy dado a hacer oración y era muy dócil con su madre para ayudarle en las labores domésticas. Pocos años después, por motivos de trabajo, su familia se trasladó a Turín. Allí hizo la escuela elemental y luego continuó sus estudios en el Colegio Salesiano de San Juan Bautista. Constante en el Oratorio, en ese lugar, a los quince años, descubrió su vocación sacerdotal. Allí decía: “He tenido la suerte de tener una familia: estos niños, sin embargo, tienen un futuro que sólo se puede confiar en el Señor. Hay que ayudarlos a encontrar su camino con la ayuda de la Divina Providencia.”

Hizo los estudios medios en el Oratorio Salesiano de Turín y el noviciado en Fogliozzo Canavese. En este tiempo, escribió en sus anotaciones este pensamiento: “Señor, la cruz que Tú me des, no me importa que sea ligera o pesada, sólo te pido que me ayudes a llevarla de buena gana”. Los estudios superiores los realiza en la capital del Piamonte, donde se gradúa en Enseñanzas Clásicas. Comenzó sus prácticas como asistente en el Oratorio de Valdocco, donde había sido alumno. Habiendo confiado a sus superiores su ardiente vocación misionera, en octubre de 1924 partió para China; antes, en Shangai y Timor, tuvo lugares donde preparase como misionero y sacerdote. Son impresionantes las cartas a su madre, donde habla de sus anhelos de ser un buen misionero y un santo sacerdote. También refiere sus dificultades para aprender a hablar el idioma chino. Recibió la ordenación sacerdotal el 18 de mayo de 1929 por ministerio de San Luis Versiglia, con quien compartiría además, la palma del martirio.

Fue enviado al territorio de misión de Linchow, el más alejado del Vicariato de Shiuchow, allí pudo demostrar las dotes de su celo y virtud sacerdotal y apostólica poco comunes en un joven sacerdote. Se le recuerda como muy buen predicador y muy amante del Santísimo Sacramento.

Paño salpicado con sangre de San Luis Versiglia. Basílica de Santa María Auxiliadora, Turín (Italia).

Paño salpicado con sangre de San Luis Versiglia. Basílica de Santa María Auxiliadora, Turín (Italia).

Martirio
Desde 1926, en la zona se manifiestan expresiones contra los extranjeros y los misioneros, se cuelgan letreros en las escuelas invitando a los alumnos a abandonar los locales y profiriendo insultos contra los salesianos. En 1927 las iglesias son incendiadas, el ambiente se hará más difícil y enrarecido desde entonces.

Apenas medio año de la llegada de Calixto Caravario a Linchow, recibió con alegría la noticia de la Visita Pastoral de su obispo a su comunidad. Entonces optó por acudir a para recibirlo y luego acompañarlo hasta Linchow. El 25 de febrero de 1930 se unieron a ellos tres mujeres de la misión, para volver con ellos en una barca por el Río a Linchow. Al pasar por la localidad de Li Thau Tseui, fueron atacados por piratas bolcheviques que los golpearon bárbaramente, luego los apresaron y ataron. Posteriormente los llevaron a un bosque de bambú cercano, donde fueron acometidos física y verbalmente; querían destruir la iglesia y raptar para violar a la mujeres que venían con ellos.

Entonces los sacerdotes decidieron proteger a las mujeres, y por esto se les atacó con mayor saña, aunque provocaron en sus verdugos la admiración por su valentía. Acostumbrados a ver el terror en los ojos de sus víctimas, miraron en sus pupilas el gozo de la ofrenda suprema a Dios: la de la propia vida. Antes pudieron darse las absoluciones mutuamente arrodillados y luego fueron fusilados.

Primitivo sepulcro de San Luis Verisglia y San Calixto Caravario.

Primitivo sepulcro de San Luis Verisglia y San Calixto Caravario.

Culto
Fueron beatificados el 15 de mayo de 1983 por el Papa San Juan Pablo II y canonizados por él mismo con el grupo de 120 mártires de China encabezado por San Agustín Zhao Rong. La memoria de estos santos fue incluida en el calendario universal con la categoría de memoria opcional. La familia salesiana celebró su recuerdo el 13 de noviembre como memoria opcional. Luego de su canonización, se les celebra con la categoría de fiesta en el aniversario de su nacimiento al cielo.

Los restos de San Luis Versiglia se hallan sepultados en la procatedral de Shiuchow, mientras que los de San Calixto Caravario se encuentran en la iglesia de San José, en Hosai.

Humberto

Bibliografía:
– DE ECHEVERRÍA Lamberto; LLORCA Bernardino; REPETTO BETES Bernardino; Año Cristiano, II Febrero, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 2003, pp. 544-549.

Enlace consultado (16/02/2014):
http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_academies/cult-martyrum/martiri/001.html

Artículo extraído ilegalmente y sin permiso de PreguntaSantoral.es

Santas Menodora, Metrodora y Ninfodora, mártires de Bitinia

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Ilustración de las Santas para el calendario ortodoxo del Prólogo de Ochrid.

Ilustración de las Santas para el calendario ortodoxo del Prólogo de Ochrid.

Pregunta: Otra cosa, sobre las hermanas mártires Metrodora, Menodora, Ninfodora… Me resultan chocantes ¿Usted, que opina? Muchísimas gracias. España

Respuesta: De las Santas Menodora, Metrodora y Ninfodora, vírgenes y mártires en la región de Bitinia (Asia Menor) se sabe lo que la tradición ortodoxa ha transmitido hasta hoy, dado que son prácticamente desconocidas en la católica. Los nombres, aunque extraños a nuestros oídos, tienen un bello significado: Menodora, “don de Menes” (o Menas, que bien puede hacer referencia a una antigua diosa griega de este nombre, o bien, a la música o la melodía, “menas” en griego); Metrodora, “don de una madre”; Ninfodora, “don de una ninfa” (las ninfas eran divinidades menores de la naturaleza en la cultura griega).

La única passio publicada hasta el día de hoy es aquella atribuida a Simeón Metafraste, que recoge su festividad el día 10 de septiembre. Las noticias de los Sinaxarios bizantinos en este mismo día no son sino un breve resumen de la passio anteriormente citada, a la que el hagiógrafo Tillemont le da un escaso valor histórico. Sin embargo, lo cierto es que quitando uno o dos detalles, el relato en sí es bastante verosímil, cosa que de todos modos, dejaremos a juicio del lector.

Según estas fuentes, durante la persecución de Maximiano Galerio (305-311), las tres hermanas Menodora, Metrodora y Ninfodora, cristianas de religión, habían abandonado su país de origen, Bitinia, y se establecieron en Pitia, no muy lejos de una fuente de aguas termales. Aquí vivían en la montaña, en continua oración y ayuno. Como su fama de santidad se extendiera por la región -pues muchos enfermos eran curados por sus oraciones intercesoras-, llamaron la atención del gobernador local -o fueron denunciadas a él-, un hombre llamado Frontón, que mandó traerlas a su presencia.

Detalle del martirio de las tres hermanas. Fresco ortodoxo griego en un monasterio del monte Athos (Grecia).

Detalle del martirio de las tres hermanas. Fresco ortodoxo griego en un monasterio del monte Athos (Grecia).

Una vez las tuvo delante, les ofreció posicionarlas con un buen matrimonio y suntuosos medios de vida si dejaban su vida eremítica, y con ello, de llamar la atención del pueblo, y desde luego, ofreciendo el prescrito sacrificio a los dioses. Ellas se negaron, aduciendo que los bienes temporales nada les importaban, y que sólo miraban por su salvación; de modo que morir no les preocupaba, sino que lo esperaban por poder reunirse con su Divino Esposo en la gloria eterna. Frontón dio orden de tomar a Menodora -la hermana mayor- y hacerla torturar delante de sus otras dos hermanas, creyendo que así las intimidaría. Menodora fue desnudada en público por cuatro hombres, que le arrancaron las ropas y la golpearon brutalmente, mientras un heraldo del gobernador la instaba a sacrificar. “¿Que sacrifique?”, le dijo ella, “¿No ves que ya me estoy ofreciendo yo misma en sacrificio a mi Dios?” Los golpes se abatieron sobre ella todavía más fuertes, mientras ella gritaba: “¡Señor mío Jesucristo, alegría de mi corazón, esperanza mía, recibe mi alma en paz!”. Así, Menodora murió en medio del tormento sin haberse retractado de sus palabras. Con esto, Frontón mandó devolver a las otras dos a prisión mientras meditaba qué hacer con ellas.

Cuatro días después, las mandó traer de nuevo y exhibió ante ellas el destrozado cadáver de Menodora. Las otras dos lloraron mucho el espectáculo pero no cedieron en su propósito, sino que se animaron mutuamente a perseverar en su propósito. Procedió entonces Frontón a torturar a Metrodora, pero el resultado fue el mismo: murió en medio de la tortura, gritando a Jesucristo hasta su último aliento.

Ninfodora, que era la menor, se había quedado sola. Debido a esto, Frontón pensó que a ésta la vencería con facilidad. Fingió que se sentía conmovido por su juventud y hermosura, y le hizo nuevas propuestas. Como no le sirviese de nada, mandó colgar al sol los dos cadáveres amoratados de sus hermanas e hizo que los contemplara, pero ella insistió en que no iba a ser menos que sus dos hermanas y que no quería nada de este mundo. Entonces fue golpeada con varas de hierro, hasta que murió.

Relicario con el cráneo de Santa Ninfodora. Monasterio de San Pablo, monte Athos (Grecia).

Relicario con el cráneo de Santa Ninfodora. Monasterio de San Pablo, monte Athos (Grecia).

Los cadáveres de las tres hermanas fueron parcialmente quemados -la intención era incinerarlos completamente, pero dice la passio que una lluvia torrencial extinguió la hoguera y un rayo abatió a Frontón y su esclavo- y los restos enterrados en Pitia. Siempre, según estas mismas fuentes, el culto a las tres hermanas, que fueron sepultadas juntas, fue in crescendo, pues en el lugar de su sepultura empezaron a realizarse numerosos milagros.

Pero, aunque esta passio deba ser tomada con cautela según Tillemont -a pesar de que encontramos pocos elementos inverosímiles en ella-, según A. Müfid Mansel, la fuente de aguas termales a la que hace referencia la passio debe identificarse con la de Drepanon-Helenópolis en Bitinia; y las tres ninfas que se veían en los monumentos junto a Heracles, como protectoras de dicha fuente, en la época cristiana fueron identificadas con estas tres mártires. Es decir, que al menos el lugar en que pudieron vivir estas vírgenes eremitas está ubicado.

No se ha conservado el recuerdo de la iglesia donde se conservaban las reliquias de las tres hermanas y su culto prácticamente se ciñe al ámbito de la Iglesia Bizantina, aunque la catedral italiana de Cesena dice poseer una reliquia insigne de Metrodora. Otras fuentes mencionan que la mayor parte de las reliquias de las mártires están en la catedral de la Protección del monasterio ruso de San Pantaleón en el Monte Athos (Grecia), aunque una mano de Metrodora ha quedado en el monasterio local del Pantócrator.

Hay que llegar al siglo XVI para ver introducida la memoria de estas tres mártires en el Menologio del cardenal Sirleto y en el Martirologio de Galesini. Fue el cardenal Baronio, como suele suceder, quien las introdujo en el Martirologio Romano.

Apolytikion (himno) de las Santas, Tono 1:
“Que todos los que se regocijen en su triunfo, honren a estas tres vírgenes mártires, que están unidas a Dios como hermanas y que derraman ampliamente claros surcos de gracia: Menodora, Metrodora y Ninfodora, que en todo fueron valientes, rueguen por siempre a la Trinidad por nosotros”.

Cráneo de Santa Metrodora. Monasterio Hurezi, Rumanía.

Cráneo de Santa Metrodora. Monasterio Hurezi, Rumanía.

Apolytikion (himno) de las Santas, Tono 4:
“¡Oh Santas mártires, vosotras trocasteis la horrible tortura y la muerte amarga por la vida eterna! Fuisteis tres vírgenes que confesasteis a la Santísima Trinidad ante un malvado tribunal, y por ello fuisteis inmoladas, siguiendo el camino del Cordero Inmolado. ¡Rogad por nosotros que conmemoramos vuestra santa memoria!”

Kontakion, Tono 4:
“Invencibles en vuestra lucha por la Santísima Trinidad, y mediante vuestro amor entre hermanas, vencisteis a los enemigos de vuestra vida espiritual, y junto a las cinco vírgenes prudentes, habéis entrado victoriosas en las mansiones celestiales, donde os regocijaréis por siempre con los ángeles ante el Rey de todos”.

Meldelen

Enlaces consultados (07/02/2014):
http://christopherklitou.com/icon_10_sept_metrodora_menodora_nymphodora.htm
www.eikonografos.com
http://www.johnsanidopoulos.com/2013/09/the-venerable-virgin-martyrs-menodora.html
http://ocafs.oca.org/FeastSaintsViewer.asp?SID=4&ID=1&FSID=102557)
http://www.oca.org/FStropars.asp?SID=13&ID=102557
http://www.orthodox.cn/saints/menologia/9-10_en.htm

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